Inteligencia y Libertad

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Francisco Capella

 

ERRORES

Aprende a pensar

Errores

Febrero 2006

 

Rabbi Jack Moline

For a worker to go home at the end of the day without a sufficient amount of money to live to the next day is, I think, a violation of Jewish law and government should be modeling that standard.


Ramón Tamames, COP 11 sobre Cambio Climático, Periodista Digital.

Los huracanes Katrina, Wilma y Beta, que afectaron recientemente a algunas zonas del sur de los Estados Unidos y el Caribe, o el tsunami que se sufrió en todo el Océano Índico, sirven como ejemplo de los terribles y devastadores efectos que puede causar el cambio climático. De modo que si las catástrofes naturales no son un fenómeno nuevo —la humanidad siempre hubo de enfrentarse a ellas—, lo que si ha de cambiar es la forma de prevenirlas: por una parte, con más medios de reconocimiento y alerta; y por otra, indagando las causas que provocan tales desastres, por ver si cabe hacer algo al respecto.


El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, propuso que se extienda a todos los vehículos a motor, automóviles incluidos, el uso de los dispositivos limitadores de velocidad.


Benedicto XVI reiteró «el carácter sagrado e inviolable de toda vida humana desde la concepción hasta su fin natural». El Papa añadió que «este juicio moral es válido desde los primeros comienzos de la vida del embrión, ya antes de que se implante en el seno materno, que lo custodiará y lo nutrirá durante nueve meses hasta el momento del nacimiento»; «el amor de Dios no hace distinción entre el recién concebido todavía en el seno de su madre, el niño, el joven, el hombre maduro o el anciano. No hace distinción porque en todos descubre el reflejo del rostro de su Hijo unigénito, Jesucristo, en quien nos eligió antes de la creación del mundo para ser hijos adoptivos».


Sami Naïr, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad París VIII e invitado en la Universidad Carlos III de Madrid, Lo que es sagrado para el otro, El País.

Aquí estamos, pues, presos de la burla lanzada por un periódico conservador, salida de las manos de unos dibujantes sin talento e irresponsables.

...en la época del triunfo de la democracia, la libertad mal entendida, a menudo, hace inevitable la irresponsabilidad.

La libertad de expresión es sagrada, sin duda. Es preciso defenderla. Pero ¿acaso significa el ejercicio deliberado de la irresponsabilidad? Porque la expresión de la libertad no se produce en un mundo abstracto, no constituye una voluntad pura. Depende del contexto, de la realidad de los seres humanos que se enfrentan, del respeto a las convicciones del otro. Por supuesto, uno tiene que exigir que el otro le respete. Pero el otro tiene derecho a exigir lo mismo.

Montesquieu lo comprendió con una inteligencia que deja en evidencia a los provocadores de hoy: "La libertad de uno", decía, "termina donde comienza la de los demás". Hay países de vieja tradición liberal y democrática que, a partir de ese principio, han instaurado prohibiciones y reprimen los excesos de la libertad de expresión cuando atañe a la etnia, la raza o la confesión. ¿Acaso es casualidad que, en una sociedad laica, se vigile la libertad de expresión cuando ataca las creencias, pero se la proteja cuando las creencias la atacan a ella? La libertad de expresión no se divide: significa que yo debo respetar las cosas en las que no creo, que a veces ni siquiera me gustan, pero a las que debo reconocer el derecho de ser respetadas.

No tengo el derecho moral de insultar las creencias de otros, no tengo el derecho moral de profanar a Cristo, porque para millones de cristianos representa la imagen de la libertad de creencias con su sufrimiento en la cruz; no tengo derecho a confundir al profeta Mahoma, encarnación de lo sagrado para millones de musulmanes, con el asesino Bin Laden, encarnación de la violencia. Porque, si olvido el significante de la alegoría de Cristo y Mahoma, estoy despreciando las creencias de millones de personas; sobre todo, dado que mi propia concepción de la libertad tiene unas bases filosóficas tan inciertas como sus creencias. Esta humildad, esta modestia en la relación con lo profano y lo sagrado, me hacen acallar mi agresividad conceptual y relativizar mis convicciones morales. Sin ese factor no es posible la convivencia, no hay más que desprecio, odio y guerra.

El 11 de septiembre de 2001 inauguró un periodo de unilateralismo brutal por parte de Estados Unidos, que aprovechó el ataque terrorista para apoderarse de Irak, con la complicidad activa de Gran Bretaña y España. El 11 de marzo de 2004 constituyó otra ruptura histórica. Tras los terribles atentados de Madrid, el Gobierno español recién elegido se negó a entrar en la danza mortal de la guerra. Escogió una vía radicalmente opuesta a la de los integrismos. Optó por el diálogo y la alianza de las civilizaciones, la única idea nueva sostenida por un Gobierno desde la época de la coexistencia pacífica. Es una idea nueva porque hace un llamamiento a la comprensión entre los pueblos, la cooperación y la solidaridad humana por encima de las diferencias culturales, religiosas o étnicas. Y porque toma en serio la singularidad del género humano; mientras que las caricaturas de algo que es sagrado para el Otro satisfacen, sin duda, el espíritu iconoclasta, pero ensucian de manera inevitable la imagen que tenemos de esa sacralidad. Lo digo con la tranquilidad que me da el saber cuánto sufriría, como ateo, en una sociedad que me impusiera cualquier religión.


Jordi Porta, presidente de Òmnium Cultural Otra vez la lengua, El Periódico.

...existe la equiparación legal de la lengua catalana y de la castellana que prevé el proyecto de Estatut, o sea, que exista el derecho a usar y el deber de conocer las dos lenguas. Parece una medida razonable y justa.


George Monbiot, For the sake of the world’s poor, we must keep the wealthy at home, The Guardian.

At last the battlelines have been drawn, and the first major fight over climate change is about to begin. All over the country, a coalition of homeowners and anarchists, of Nimbys and internationalists, is mustering to fight the greatest future cause of global warming: the growth of aviation.

...the 1944 Chicago convention, now supported by 4,000 bilateral treaties, rules that no government may levy tax on aviation fuel. The airlines have been bottlefed throughout their lives.

Already, one fifth of all international air passengers fly to or from an airport in the UK. The numbers have risen fivefold in the past 30 years, and the government envisages that they will more than double by 2030, to 476 million a year. Perhaps "envisages" is the wrong word. By providing the capacity, the government ensures that the growth takes place.

As far as climate change is concerned, this is an utter, unparalleled disaster.

In researching my book about how we might achieve a 90% cut in carbon emissions by 2030, I have been discovering, greatly to my surprise, that every other source of global warming can be reduced or replaced to that degree without a serious reduction in our freedoms. But there is no means of sustaining long-distance, high-speed travel.

...if we want to stop the planet from cooking, we will simply have to stop travelling at the kind of speeds that planes permit.

This is now broadly understood by almost everyone I meet. But it has had no impact whatever on their behaviour. When I challenge my friends about their planned weekend in Rome or their holiday in Florida, they respond with a strange, distant smile and avert their eyes. They just want to enjoy themselves. Who am I to spoil their fun? The moral dissonance is deafening.

Despite the claims made for the democratising effects of cheap travel, 75% of those who use budget airlines are in social classes A, B and C. People with second homes abroad average six return flights a year, while people in classes D and E hardly fly; they can’t afford the holidays, so are responsible for just 6% of flights. Most of the growth, the government envisages, will take place among the wealthiest 10%. But the people who are being hit first and will be hit hardest by climate change are among the poorest on earth. Already the droughts in Ethiopia, putting millions at risk of starvation, are being linked to the warming of the Indian Ocean. Some 92 million Bangladeshis could be driven out of their homes this century in order that we can still go shopping in New York.

Flying kills. We all know it, and we all do it. And we won’t stop doing it until the government reverses its policy and starts closing the runways.


Justo Zambrana sintetiza algunos puntos básicos de su libro "El ciudadano conforme. Mística para la globalización" en el suplemento Crónica de El Mundo.

En el capítulo dedicado al «Motor religiosos» enumero los valores que mueven al creyente religioso y que son la liberación del dolor humano ayudando a los demás, la generosidad y la no mercantilización de la existencia. La universalidad y el reconocimiento de la alteridad. El respeto a la naturaleza como quería San Francisco de Asís y un anhelo de justicia. La joint venture de los creyentes religiosos con los creyentes políticos es una necesidad de nuestros días.

El mercado se ha convertido en la única forma de organización vigente con carácter mundial. Su rango es casi sagrado. Se habla de él en plural mayestático: «los mercados». Nadie osa ponerlo en cuestión, como nadie osó durante siglos cuestionar el poder del faraón de Egipto. Y, sin embargo, no todo son bondades en el mercado. Es cierto que hoy por hoy ningún otro sistema le iguala en la asignación de recursos económicos, pero sería ciego no ver los problemas que trae consigo. En su fórmula actual el mercado funciona aliado con el capitalismo, y poco a poco se van adueñando de la totalidad de la vida humana. Ahí reside el problema.

¿Es razonable que toda la cultura dependa del mercado? ¿Que se pinte, se escriba o se componga música pensando en el mercado? Hoy lo que más se compra y se vende son el dinero y las ideas.

La propia democracia se desplaza hacia el mercado en cuanto abandona las áreas identitarias. El equilibrio entre las instituciones y la economía se rompe a favor de lo segundo. Los ciudadanos se están convirtiendo en consumidores que no sólo consumen bienes materiales, sino también iconos culturales y opciones políticas. El marketing, es decir las técnicas de venta, se apoderan de los partidos políticos. Demasiado, quizá, para el automatismo ciego del mercado.

La cultura occidental ha realizado tal cantidad de desmontaje en las creencias y en los saberes que rodeaban al hombre que, al final, sólo queda el hombre mismo en su realidad física como soporte de valor. De ahí a exaltar la consistencia, la fuerza y el poder de ese «homo» sólo hay un paso. Un paso fácil de dar si, además, la «razón instrumental» ha permitido los tremendos avances que conocemos y el hombre puede aspirar a sentirse un superhombre, señor del universo; y, ¡ay!, también señor de los demás. El capitalismo, que es «biología económica» según Hayek, no hace sino apuntalar el fenómeno.

Posiblemente la búsqueda del poder haya sido de siempre el móvil más poderoso en la vida humana, pero siempre estuvo rodeado de todo tipo de cortapisas. La cultura ha consistido, en gran parte, en frenar este corcel. Las religiones, el Derecho, las instituciones públicas, los usos sociales y una organización social siempre presente lo frenaban. Hoy, después de Nietzsche, el capitalismo opera a cielo abierto y, aún más, es el valor que se busca decididamente. El poder y el éxito son las grandes finalidades en un mundo donde lo subjetivo cuenta más que lo colectivo. No hay pues que sorprenderse de que en la nueva dinámica social cada vez más «el ganador se lo lleva todo».

Las ideologías políticas tal como se formularon hace más de un siglo han muerto. Ideologías no sólo eran el comunismo o la socialdemocracia, también lo eran el liberalismo o la democracia cristiana. Que no haya «ideologías», no quiere decir que tampoco pueda haber «ideales». Es más, estos son absolutamente necesarios, y si faltan, la política, que siempre debe moverse entre dos polos que son la gestión de intereses contradictorios, y los objetivos que se pretenden alcanzar, muere o, peor, se convierte en un arte soez, como a veces ocurre. Los valores que pueden inspirar un idealismo democrático son los de la razón: Libertad, Igualdad, Solidaridad, Paz, Valor de las cosas comunes, de la res-pública, Sostenibilidad del medio ambiente. No son pues los valores de la identidad y de los fundamentalismos, sino los de la razón.


Douglas Kern, lawyer, Professional Juries, Out of Order, TCSDaily.

Don't forget the educational effect of jury service. Every year, thousands of ordinary Americans serve on juries. This service gives them an extraordinary and unforgettable lesson in law, justice, and civic obligation. Jury duty creates better, more knowledgeable citizens. With professional juries, we lose that benefit.

…a professional jury system is not an acceptable reform. In a free society, justice cannot be delegated to professionals. It's worth the occasional poor decision or inconsistent verdict to ensure that the law cannot punish a man without the permission of twelve ordinary citizens. For what is a citizen, if not one whose non-professional judgment ought to be trusted?


Según Sanidad, el ADN de la Infanta Leonor depositado en EE.UU. carece de garantía de confidencialidad. La Organización Nacional de Trasplantes alertó que esta prácticas dejan información genética sensible en manos privadas. Un portavoz de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), dependiente del Ministerio de Sanidad, afirmó ayer que «cada persona es libre de hacer lo que quiera, pero la ONT advierte que usar un sistema privado y enviar células a otro país a través de empresas correo no garantiza la confidencialidad. No hay ninguna garantía. Una prueba de ello es la filtración que se ha producido, y que nunca hubiera ocurrido en un sistema público».

La Organización Nacional de Trasplantes se ha opuesto a los bancos privados que han intentado instalarse recientemente en España. La ONT aboga por la donación altruista de sangre de cordón umbilical a los siete bancos de titularidad pública que existen en España, todos ellos conectados al Registro de Donantes de Médula Ósea (Redmo), que asiste de forma desinteresada a enfermos de todo el mundo. En un simposio científico organizado por la ONT, su principal responsable, el doctor Rafael Matesanz, resumió el rechazo de Sanidad a los bancos privados en varios puntos, como la quiebra del principio de altruismo que caracteriza a nuestro modélico sistema nacional de trasplantes y la ausencia de evidencias sólidas sobre el potencial médico de estas células. El doctor Matesanz apuntó otro argumento contra los bancos comerciales: «El riesgo de poner en manos privadas la valiosa información genética de miles de personas». Aunque estos bancos privados garantizan a sus clientes que el ADN de esas células no se descifra ni se manipula, ya que las células pasan a ser directamente congeladas hasta su futura utilización, las autoridades públicas precisan que no hay forma de saber cómo se gestiona la confidencialidad de esta información genética.

La utilización de células madre de cordón umbilical no despierta rechazo ético y de hecho han sido presentadas como una alternativa por los colectivos sociales que se oponen a la experimentación con células madre de embriones humanos. Sin embargo, la utilización de dichas células de cordón umbilical para uso exclusivo del donante o su familiares sí suscita dudas éticas, ya que esta práctica resulta contraria al principio de libre disponibilidad y universalidad que propugna el sistema nacional de trasplantes. El Ministerio de Sanidad, a través de la transposición de una directiva europea, elabora actualmente un Real Decreto que no prohíbe expresamente la utilización personalizada de las células madre de cordón umbilical, aunque lo impedirá en la práctica. La razón es que la directiva europea impone que toda actividad de donación y trasplante se realice sin ánimo de lucro. Asimismo se precisa que la donación de células debe realizarse sin «buscar un beneficio de personas concretas y señalándose su carácter voluntario, altruista y desinteresado». En la práctica, estos requisitos harán difícil la aparición de bancos privados que reserven el uso exclusivo de estas células para el donante y que, además, pongan precio a este proceso.


Pedro Ramiro Pérez (Observatorio de Multinacionales en América Latina), Tiempo de balances, carta al director de El País.

La empresa española Repsol YPF acaba de hacer públicos sus resultados en 2005: el beneficio neto de la compañía aumentó un 29,2% el año pasado, hasta alcanzar la cifra récord de 3.120 millones de euros. Los medios de comunicación se han hecho eco de esta noticia con grandes titulares.

Durante esta misma semana, las manifestaciones populares en demanda de infraestructuras y servicios básicos en la provincia de Napo (Ecuador) han derivado en el decreto del estado de excepción en la región. Esto se produjo después de que los manifestantes provocaran la paralización de la actividad del Oleoducto de Crudos Pesados, gestionado por un consorcio de siete empresas, entre las que se encuentra Repsol YPF. Sin embargo, esta noticia apenas ha ocupado un hueco entre los breves. Estamos acostumbrados a que, por estas fechas, las multinacionales españolas hagan balance de sus resultados económicos del año anterior. Y sus beneficios, desde que empresas como Repsol, Telefónica, Endesa o el BBVA se lanzaron a invertir en América Latina, no paran de aumentar. Por el contrario, lo que normalmente no vemos son los impactos sociales, culturales y ambientales que generan las operaciones de estas compañías.

Como en este caso de Ecuador, donde una provincia rica en recursos naturales, pero a la vez carente de unas mínimas condiciones para la vida de sus habitantes, sólo es noticia cuando un día la población protesta contra los intereses de las empresas transnacionales, y no lo es por las graves consecuencias que tiene su actividad sobre la población y el medio ambiente durante todos los días del año.


Pablo Osés Azcona, Imprescindible, carta al director de El País.

Zafarse del ruido que nos entontece y achica (Irak, caricaturas, gripe aviar, Champions League, opas, ETA, Estatut, etcétera) y encontrar las verdaderas pandemias. Salir del letargo general y crear compromisos personales muy activos, ofertas públicas de acciones personales para afrontar los sobrehumanos desafíos de la miseria, la inseguridad y el calentamiento globales.

Tan tocada está la humanidad que sólo teniendo muchos la valentía personal de enfrentarse a fondo se resolverán además los problemas de superficie, los tres tsunamis de fondo.


Mohammad Reza Zaeri, responsable de la idea de publicar caricaturas sobre el Holocausto en Irán, entrevista en ABC.

-¿Ha visto las polémicas caricaturas danesas?

-Sí.

-¿Qué sintió?

-Lo mismo que todas las personas que han salido a protestar a la calle. Los que no conocen nuestra cultura no pueden entender esa reacción y creo que no es más que una muestra más de la falta de entendimiento entre culturas en el mundo actual. No es nada nuevo, sólo la continuación de la falta de diálogo entre civilizaciones. En Europa, por ejemplo, es algo muy común insultar a alguien refiriéndose a su madre y no pasa nada; sin embargo, si te metes con la madre de un iraní la respuesta será violenta, estoy seguro. No podemos aceptar que un occidental llegue aquí, se meta con la madre de alguien y piense que como en su país no ocurre nada, aquí tampoco va a pasar. Con las caricaturas ocurre lo mismo. En occidente se ríen de Jesucristo y de Dios y nadie dice nada; aquí no.

-¿Comparte la respuesta violenta de algunos grupos radicales?

-No respaldo esa violencia, pero debemos entender sus sentimientos. Yo lo entiendo y Occidente también debería de hacerlo.

-Mucha gente se siente contrariada, pero ni siquiera ha visto los dibujos, ¿los publicaría en su periódico para que la gente supiera la razón de tanto revuelo?

-No, sería mucho peor que la gente los viera porque con hacer el daño una vez es suficiente. Y hablo, además de como una persona de convicciones religiosas firmes, como periodista.

-¿Cómo se le ocurrió la idea del concurso?

-Tuve la idea al ver una foto de una manifestación de protesta contra las caricaturas del profeta en Dubai. Entre el gentío, había una pancarta en la que se podía leer «Does your freedom allow you to talk about holocaust?? At least it allows you to offense Muslims!!!!» (¿Os permite vuestra libertad hablar del Holocausto? Desde luego lo que sí os permite es ofender a los musulmanes). Se me ocurrió entonces hacer un llamamiento de este tipo para ver realmente si existe o no esa libertad de expresión de la que tanto hablan en Occidente.

Es un ejercicio de libertad de expresión y lo vamos a llevar a cabo para demostrar que nosotros sí creemos en esa libertad. Organizamos el concurso de caricaturas sobre el Holocausto porque creemos en la libertad de expresión.

-¿Es Irán un ejemplo de libertad de expresión para el resto del mundo?

-Aquí hay algunas limitaciones, pero dentro de las «líneas rojas» uno se mueve sin problema. Hay unas líneas marcadas por el Gobierno y otras impuestas por nuestras tradiciones y creencias. Yo no creo en una libertad de expresión ilimitada, hay que poner unos límites porque hay cosas mucho más importantes.

-¿Qué tipo de cosas?

-La paz o la seguridad nacional. Aquí en Irán, por ejemplo, no podemos publicar nada sobre las Fuerzas Armadas sin su permiso previo y todos lo respetamos. Lo mismo ocurre con nuestro líder supremo que es para nosotros como el Papa para Occidente. En Irán nunca publicaríamos una caricatura del líder supremo porque es sagrado.

Yo acepto la existencia del Holocausto, aunque no con las cifras de las que hablan. Es algo tan cierto como el genocidio actual israelí sobre el pueblo palestino. Sharón no es más que un Hitler del siglo XXI.

-¿Qué respuesta espera de Occidente tras el concurso?

-Supuestamente no existen los límites para esa libertad en sus países. Ya lo veremos. Sólo queremos una respuesta, un sí o un no. ¿Las van a publicar o no? Si yo cometo un error en mi periódico, debo reconocerlo y pedir perdón, no puedo esconderme bajo el derecho a la libertad de expresión para justificarlo. Ellos sabían perfectamente lo que iba a pasar y decidieron seguir adelante.


Francisco Agenjo, Soy accionista de una empresa, socialdemocracia.org.

Sí, tengo suerte, porque soy propietario de acciones de una empresa. Y es una de las mayores empresas del mundo. Esta empresa se llama Estado. El Estado es la empresa de todos, mal que les pese a los líderes de algunas empresas privadas, pues el Estado es lo único que impide que el liberalismo salvaje haga y deshaga con nuestras vidas lo que les plazca.

Como propietarios de esta empresa, es deber de todos los ciudadanos en enriquecerla, y trabajar por su buen funcionamiento. Pensémoslo bien.

Cada uno de nosotros es propietario de monumentos, carreteras, hospitales, edificios oficiales, barcos, aviones, autobuses, infraestructuras, bibliotecas, televisiones, emisoras de radio, etc.

No comprendo la actitud de algunos ciudadanos que destrozan las infraestructuras que son de su propiedad. No comprendo la actitud de quienes critican al Estado, exigiendo su desaparición. Puedo entender y apoyo a quienes exigen que el dinero se use bien, de forma más eficiente.

Todos los ciudadanos tenemos derecho a exigir que los funcionarios sean más eficientes, como empleados nuestros, y que los presupuestos del Estado sean más eficaces y que nos mejoren la vida.

Es nuestro dinero.

Sin embargo, el ciudadano de la calle no debe desvincularse de la tarea de crear Estado, de ampliar nuestra riqueza común. Proteger el medio ambiente, donar libros a las bibliotecas, cuidar los transportes públicos, la limpieza de nuestros parques y nuestras calles, reciclar.

Cuando paseamos por las calles, los ciudadanos de a pie debemos comprender que son nuestras, no de un organismo extraño que nos da el derecho de transitar por ellas. Cuando entramos en un museo, y pagamos una pequeña cuota, sabemos que estamos pagando por mantener algo nuestro. Cada obra de arte del Museo del Prado, es mantenida con dinero nuestro. Cada expedición que parte a ayudar en el terremoto de Pakistán, en Haití, en Bosnia, o Kosovo, son esfuerzos que cada uno de nosotros hacemos por mejorar este mundo, y ayudar a los más pobres.

Lo mismo ocurre en Italia, en Japón, en China, en Estados Unidos, en Francia, en todo el mundo.

Por eso, aquellos que abogan porque el Estado se reduzca a su mínima expresión, suelen ser aquellas personas, lobies o empresas que tendrían mucho más que ganar si no existiese un poder que se les opusiese.

Por eso quienes más necesitan del Estado no ya para enriquecerse, sino simplemente para sobrevivir, prefieren un Estado fuerte que les proteja y que defienda sus derechos. Nuestro deber como ciudadanos no es sólo defender nuestro patrimonio común, sino aumentarlo, cuidarlo y enriquecerlo. Y conseguir que su eficiencia se equipare con la de las empresas privadas, pues los servicios que nos presta deben de ser competitivos.

Considero que es un deber de todos los funcionarios mejorar el sistema de servicios que el Estado gestiona, desde la televisión a los trámites administrativos. Desde el sistema sanitario hasta la protección ciudadana y la defensa común.

Es más, este deber no es algo que corresponda ya sólo a los bienes del Estado de nuestra Nación, sino que al ser parte de un todo mayor como es Europa, debemos velar por el enriquecimiento y el buen funcionamiento de nuestras instituciones comunes, y de todos los países de Europa, y me atrevería a decir que del mundo.


Joan Tapia, periodista, Meditaciones de un cateto, El Periódico.

Hoy por hoy, los Estados intervienen en el mercado energético por razones de seguridad.

El Estado español tiene, pues, derecho a diseñar un escenario que favorezca la existencia de empresas españolas capaces de sobrevivir en el futuro mercado europeo.


Groenlandia se derrite, editorial de El País.

Los datos sobre los efectos del cambio climático son cada vez más preocupantes. Era sabido que la fusión de los hielos árticos alcanzó el año pasado una cota histórica, en paralelo con la temperatura media del planeta y el número total de huracanes y tormentas tropicales, pero las últimas mediciones realizadas en Groenlandia han superado las predicciones más pesimistas. La cantidad de hielo de los glaciares de Groenlandia que se precipita en las aguas del Atlántico Norte casi se ha duplicado en los últimos cinco años, debido probablemente a que la temperatura del aire en el sur de esa gigantesca isla helada ha subido tres grados en los últimos 20 años. La pérdida de masa helada ha aumentado de 90 kilómetros cúbicos al año en 1996 a 224 en 2005.

El calentamiento de Groenlandia es responsable de medio milímetro anual en la subida global del nivel del mar, que ya alcanza tres milímetros por año. De seguir esta aceleración en la fusión de los hielos, los primeros perjudicados por el aumento del nivel de los océanos serán los países pobres con grandes núcleos de población al nivel del mar. Pero no serán los únicos: el agua procedente de esa fusión no tiene sal, y los modelos climatológicos predicen que esa inyección de agua dulce alterará la corriente del Golfo y causará un notable enfriamiento de la mitad norte de Europa. Todos estos efectos no son un problema hipotético para remotas generaciones futuras. Están ocurriendo ya, y son en parte consecuencia del CO2 emitido al quemar gasolina, carbón y petróleo en la industria y los motores de nuestros coches.

Los argumentos científicos para recortar las emisiones de CO2 de manera drástica son cada día más aplastantes, y constituyen en sí mismos una llamada urgente a la acción personal y política. Los gases que ya hemos emitido garantizarían un calentamiento sostenido durante décadas aun cuando no quemáramos una gota más de gasolina desde mañana, pero el fenómeno sólo puede acelerarse si persistimos en nuestras actuales pautas de consumo energético. España, castigada por la sequía, debe corregir cuanto antes su lamentable trayectoria de incumplimientos con los compromisos de Kioto, el único programa internacional sensato y viable para reducir las emisiones globales de CO2. Las medidas inmediatas deben incluir el recorte del consumo de calefacción y aire acondicionado -el diseño de los edificios tiene mucho que ver con ello-, un estímulo decidido a las energías renovables y la restricción drástica del uso del coche. Groenlandia es la última llamada de atención. No esperemos a la siguiente.


Hace unos años el entonces presidente de la Comisión Europea Jacques Delors lanzó la idea de un Consejo de Seguridad Económica en el seno de la ONU (a semejanza del ya existente para resolver los conflictos de la política internacional, aunque sin derechos de veto y representativo de las diversas zonas del mundo) para instalar los semáforos económicos y firmar las multas a quienes se los salten cuando estén en rojo, facilitar la circulación cuando figura el verde y poner pegas cuando su color es el ámbar.


Felipe González.

El Gobierno tiene la responsabilidad de conducir la lucha contra el terrorismo, y la oposición tiene la responsabilidad y la obligación democrática y moral de apoyarle incluso cuando se equivoca.


Magdalena Álvarez, Ministra de Fomento, entrevista en Cinco Días.

...de lo que me siento más orgullosa es de la apuesta por el ferrocarril. Fue un modo de transporte que transformó nuestro país del siglo XIX al XX y yo creo que es un transporte de futuro: consume menos energía, produce menos impactos medioambientales, es más seguro, es público. Reúne muchos requisitos que hace que no se entienda por qué ha sido el gran olvidado durante un siglo entero. Y en el plazo corto, lo que más me gusta es cómo va a ser posible pasar de un esquema radial a otro de malla.

Yo creo que ha sido un proyecto que pone de manifiesto la mezcla que existe en este Ministerio. Estamos muchos con formación económica que hemos procurado siempre darle solvencia financiera a la ejecución de las infraestructuras. Hemos buscado una fórmula que no supone mayor déficit y tampoco va a costarle nada al usuario porque su coste, superior a los 4.000 millones de euros, va a ser absorbido por presupuestos posteriores.

P: Hay quien piensa que las infraestructuras deben ser pagadas por los usuarios y no por todos los ciudadanos vía impuestos. ¿Abrirá el Gobierno ese debate?

R: Yo creo que debemos tener claro que la prioridad para el Gobierno es la cohesión social y territorial. En la medida en que se le exija una rentabilidad económica a una infraestructura, dejaremos sin comunicaciones a la mitad del territorio español.

Hay muchas conexiones que no son rentables desde el punto de vista económico, es decir, que no tienen la demanda suficiente, pero nuestra responsabilidad es conectar al territorio y darle esa oportunidad a toda la población. Nosotros no diseñamos infraestructuras desde el punto de vista de su rentabilidad, sino que damos respuesta a la necesidad de vertebración.


Sentencia del juzgado de lo social número 2 de Vigo.

La prostitución es una violación continua y reiterada de la dignidad de la mujer; es un ataque frontal contra su arcano más íntimo, esto es, su capacidad de decidir en plena libertad sobre su indemnidad e intimidad sexual. Desde otra perspectiva, la prostitución igualmente es una manifestación y proyección concreta de la violencia de género, porque estrangula desde el comienzo la posibilidad de desarrollar con dignidad la personalidad de la mujer.


Juan Masiá, cesado como director de la Cátedra de Bioética de la Pontificia de Comillas, entrevista en Periodista Digital.

-¿Cómo se siente tras haber sido fulminantemente destituido?

Desamparado. No se siguió conmigo el debido procedimiento, con la consiguiente lesión de derechos humanos. Oficialmente, no sé ni quién ni cómo ni por qué me cesaron.

-¿Qué opina de la polémica de las caricaturas de Mahoma?

Que son de mal gusto y que no deberían haberse publicado. Ya sean de Mahoma, Buda o Jesús. Yo nunca le pondría unos bigotes a una imagen de Buda. Hay símbolos religiosos que hay que respetar al menos tanto como se respetan los símbolos laicos.


Cuidado con el enroque, editorial de El País.

Bajo criterios de estricta racionalidad económica poco hay que objetar a las decisiones adoptadas ayer por el Consejo de Ministros para reforzar la capacidad regulatoria de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) y clarificar el mercado de la electricidad. La ley vigente exige a la CNE que vigile la salud financiera de las empresas eléctricas, pero le impide al mismo tiempo examinar a los eventuales compradores que no procedan de sectores regulados o simplemente sean de otro país... También es de sentido común permitir al regulador español que examine y autorice o rechace la entrada de empresas extranjeras protegidas por algún tipo de control público...

Lo mismo cabe decir de las medidas que pretenden acabar con el déficit de tarifa que generan abusivamente las compañías eléctricas -en su conjunto- para engordar sus ingresos reconocidos o con una interpretación arbitraria del tráfico de CO2.

...las decisiones técnicas y económicas no pueden ser deslindadas de los condicionantes políticos. El Gobierno español sostiene un modelo empresarial para el mercado energético que choca frontalmente con la compra de Endesa por E.ON. El Ejecutivo invoca para ello que sus obligaciones con los usuarios y ciudadanos en general, a los que debe garantizar un servicio eléctrico eficiente, no pueden resolverse con meras invocaciones al mercado en tiempos de gran incertidumbre energética.


Mohamed Mahdi Akef, líder de los Hermanos Musulmanes de Egipto, entrevista en El País.

Los Hermanos Musulmanes son una organización islámica global. Nuestra misión alcanza a todos los aspectos de la vida: cultural, educativo, económico, deportivo... La política es sólo una pequeña parte de nuestros deberes.

P. ¿Cómo evalúa el triunfo de Hamás en Palestina?

R. Es la misma victoria. Es la victoria del programa islámico. El pueblo quiere ser gobernado por un sistema islámico. Por eso los palestinos han elegido esa alternativa, porque es la que ha tenido éxito en el enfrentamiento con Israel. Es una victoria de los palestinos.

Necesitan 100 millones de dólares (80 millones de euros) al mes y privar al pueblo palestino de ese dinero no es en absoluto moral por parte de Estados Unidos que dice que quiere la democracia. Esa ayuda que la comunidad internacional facilita a la Autoridad Palestina es para el pueblo no para Hamás. ¿Con qué derecho la suspenden? No es una donación, es un derecho de los palestinos, una deuda por todo el sufrimiento que Israel y la comunidad internacional les han causado.


Santiago Abascal, Presidente de la Fundación para la defensa de la Nación Española y parlamentario vasco, Víctimas por ser españoles, ABC.

Acabar ahora con el terrorismo dándole la puntilla a la indisoluble unidad de nuestra Nación -aunque fuera inicialmente en términos simbólicos- constituye la más grave de las traiciones.


Jordi Soler, escritor, Vuelo a Bulgaria, El País.

El ciudadano europeo, cada vez más acotado, ya no aparca donde no debe, no excede los límites de velocidad, no fuma, no bebe en los aviones y próximamente no dirá ciertas cosas por teléfono, y todo esto no tendrá que ver ni con su educación, ni con su madurez, ni con que sea hijo de la civilizada Europa, tendrá que ver con ese miedo infantil de ser sorprendido por la autoridad y castigado.

Evitar los accidentes y procurar la salud de los ciudadanos son esfuerzos que, sin duda, debe hacer el Estado, pero la forma en que empiezan a implementarse se parece peligrosamente a la manera en que el Gobierno de los Estados Unidos controla a sus ciudadanos, y es justamente en este punto donde Europa no debe parecerse a aquel país y hacer un esfuerzo por reorientarse.


Benjamin Barber. Catedrático de la Universidad de Maryland, ¿Guerra cultural o mala interpretación de la libertad?, El País.

...la provocación danesa original, junto con la posterior bravuconada editorial de los directores europeos que volvieron a publicar las ofensivas caricaturas, en realidad refleja la incapacidad de Occidente para comprender el significado y objeto de su cacareada tradición de la libertad de prensa, y para aceptar al menos parte de la responsabilidad por las consecuencias de dicha incapacidad, ya que ha afectado a sociedades musulmanas de todo el mundo.

Cuando el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, intervenía por fin en la controversia, defendió la libertad de expresión y dijo que se ceñía a los valores europeos. "Yo defiendo el sistema democrático", proclamó. Pero es precisamente la relación entre libertad de prensa y democracia lo que se está olvidando. De hecho, la libertad de prensa ha adquirido últimamente una promiscua procedencia tanto en Europa como en Estados Unidos. Al igual que el derecho a la libre expresión en el que se basa, ha pasado a hacer alusión a un abstracto derecho a que cualquier persona diga más o menos lo que le plazca sobre cualquiera. Ridiculizar a Dios, vejar a Jesús, bautizar a una línea de ropa FCUK, satirizar el Holocausto, coser la bandera para hacer ropa interior o profanar al profeta Mahoma, "lo que sea" (como dicen con desenfado en MTV). Ése es el derecho sagrado a la libertad de prensa que define a la democracia liberal de Occidente.

Sin embargo, aunque en una sociedad occidental de mercado radicalmente comercializada haya llegado a utilizarse para proteger la retórica comercial entrometida y ofensiva, y aunque en la actualidad se esté empleando para demostrar cómo funciona la democracia liberal a los musulmanes enojados que supuestamente no la entienden, en una democracia la libertad de expresión se salvaguarda en primera instancia para proteger la democracia, así como el debate abierto que por sí solo hace posible esa democracia. Lo que no dijo Barroso es que la libertad de prensa está concebida para amparar a los débiles frente a los fuertes, no para permitir que los fuertes acosen a los débiles. La democracia legitima el poder a través del consentimiento y la participación, y debe combatir constantemente el abuso de poder, ya sea por parte de un Gobierno arrogante (o de su voz mediática oficial), de un poder privado, o de una mayoría tiránica que intimide a una minoría. La libertad de expresión es el instrumento crucial para enfrentarse a esos abusos.

La idea es otorgar a las personas el derecho a decir la verdad al poder, o al menos a hablar con el poder, estén o no en posesión de la verdad, sin temor a la censura. Dos ejemplos recientes de lo que se supone que debe ser la libertad de expresión: primero, el caso de Harry Belafonte, un ciudadano estadounidense que llama "terrorista" al presidente de EE UU, presuntamente el hombre más poderoso del mundo. Se puede coincidir o no con su caracterización (yo discrepo), pero Belafonte -contra el que han arremetido los mismos entendidos mediáticos que hoy celebran la difamación del profeta- utilizó la libre expresión para refutar lo que él consideraba un abuso de poder por parte de un presidente estadounidense en el cargo. Segundo caso: el director chino Wu Xianghu, que el pasado otoño publicó un editorial en The Taizhou Evening News en el que acusaba a la policía local de abuso de poder. Su valiente uso de la libertad de prensa en un país que no la protege condujo a una paliza propinada por la policía que le causó la muerte hace unos días. Éstos son casos en los que unos individuos comprometidos con la democracia tratan de decir la verdad al poder, arriesgando con frecuencia su reputación, cuando no su vida.

Pero en el caso danés, ¿qué verdad se estaba diciendo a qué poder? Una sociedad dominante e históricamente luterana, pero mayoritariamente laica y blanca, publicó unas caricaturas que parodiaban las imágenes religiosas más sagradas para su desprotegida y vulnerable minoría musulmana. De hecho, al parecer solicitó las tiras como una especie de "experimento". A gente ya marginada en la cultura local se le dijo de forma gráfica que su religión aprobaba el terrorismo. ¿Se hace uso de esta libertad para proteger al débil o para intimidar a los vulnerables?

Luego están los defensores europeos de la prensa libre que han reproducido las caricaturas para demostrar su justa solidaridad con los daneses, cuando en realidad se estaban limitando a repetir y ampliar el fanfarrón error de juicio de la prensa danesa en países en los que los musulmanes siguen siendo una asediada minoría cuyas libertades básicas están cualquier cosa menos garantizadas. La hipocresía radica en fingir que el poder no desempeña ningún papel en lo que ellos perciben como el enfrentamiento de la libertad de expresión y la sensibilidad religiosa musulmana. Pero la libertad de expresión está para contrarrestar el poder. La regla es sencilla: la ley puede insistir en una paridad formal para proteger la libertad de expresión, pero la libertad democrática exige que el alcance de la libertad de expresión quede restringido por las realidades del poder y por las responsabilidades que éstas entrañan. Cuanto más poderoso sea el orador, menor será la necesidad de un derecho absoluto a la libertad de expresión; cuanto más vulnerable y débil sea, mayor será la necesidad.

Todos los intercambios de palabras en el mercado de la democracia se ven sesgados por las relaciones de poder. Aunque las leyes que protegen la libertad de expresión aplican un criterio neutral, quienes utilizan efectivamente ese derecho, sobre todo cuando su contenido es subversivo u ofensivo, deben preguntarse no sólo si tienen derecho a decir lo que dicen, sino si al hacerlo están frenando o extendiendo el abuso de poder. Eso es hacer ejercicio de esa responsabilidad civil vinculada a la libertad de expresión sobre la que los entendidos cotorrean, pero a la que no han pedido nada.

El recordar los objetivos y el significado de la libertad de expresión en Occidente ayudaría a explicar por qué una vulnerable minoría musulmana en Europa podría condenar los dibujos no sólo como una violación del tabú religioso contra la representación (por no hablar de la ridiculización) del profeta Mahoma, sino también como un uso inapropiado de la libertad de expresión para racionalizar lo que en realidad era una tapadera para la intimidación y el acoso.

El hacerlo podría moderar la estúpida retórica de la guerra cultural y obligar a esos defensores de la prensa libre que iniciaron la controversia a que miren atentamente en el espejo de la democracia cuál es su responsabilidad por lo ocurrido.


Enrique Arias Vega, periodista, Acabaremos como en EEUU, El Periódico.

Lo paradójico del desistimiento valenciano a disponer de una policía llamémosla propia es que se trata de un territorio con altas cifras de delincuencia y donde, tras el tiroteo en el asalto a un chalet de Canals, han comenzado a formarse tanto patrullas de vigilancia vecinal como de guardias privados contratados por algún municipio. Cuestión ésta, pues, altamente preocupante. Con esta última e injustificada exacerbación de la iniciativa privada, ya ven, acabaremos por parecernos aún más a esos Estados Unidos que tanto denostamos y que, si bien ofrecen bastantes ventajas en su sistema federal, también padecen de lacras en absoluto dignas de ser imitadas.


Mariano Marzo, Catedrático de Recursos Energéticos de la Universitat de Barcelona, Asunto de mercado y estado, El Periódico.

El Gobierno ha decidido tomar el toro por los cuernos en el asunto de la OPA lanzada por E.ON-Ruhrgas sobre Endesa. Aún a riesgo de sufrir un importante desgaste, el Ejecutivo intenta buscar un difícil equilibrio conciliando las reglas de juego del libre mercado con el interés general de los españoles. La mención al carácter estratégico del sector energético y la importancia concedida al hecho de disponer de una gran empresa de matriz española evidencian la dimensión pública que el mercado de la energía tiene para el Gabinete de Rodríguez Zapatero. ¿Qué razones pueden justificar la intención de no abandonarse total e incondicionalmente en los brazos del mercado?

En primer lugar, la disponibilidad de energía abundante y barata constituye la savia que impulsa el crecimiento de las sociedades industrializadas y, en el caso de España, la Administración debe mantener una continua y especial vigilancia ante la preocupante evolución del sector energético, inmerso en una delicada coyuntura que ya está repercutiendo negativamente sobre la competitividad de la economía.

...conviene tomar buena nota de los precedentes intervencionistas de los gobiernos de varios de nuestros vecinos de la UE, que al mismo tiempo que dilatan el proceso de liberalización de sus mercados energéticos fomentan sin disimulo la consolidación y expansión de los denominados campeones nacionales.

...no puede pasarse por alto el hecho de que, al margen de su innegable lógica empresarial, la apuesta de los gobiernos por los citados campeones busca la gestación de empresas competitivas que gracias a su fuerza financiera y su poder de compra puedan ayudar a garantizar la seguridad del suministro. Una preocupación que, tras los recientes cortes del suministro de gas ruso a gran parte de Europa, ocupó un lugar destacado en el orden del día de la última reunión del G-8 en Moscú. No en vano el mundo industrializado y los países en vías de desarrollo se están adentrando en una era de creciente inseguridad en materia del suministro energético.

A este respecto, un informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) destaca que algunos acontecimientos recientes experimentados en la arena geopolítica y por el mercado energético, tales como el rápido crecimiento de la demanda, la práctica desaparición de la capacidad ociosa (o de repuesto) en la extracción de petróleo y la imparable subida de los precios del petróleo (y también del gas y del carbón) han vuelto a situar la seguridad energética como un asunto prioritario en la agenda política de muchos países. La amenaza terrorista, junto a la inestabilidad política en Oriente Próximo, han puesto en guardia a los líderes políticos mundiales sobre el peligro real que supone una dependencia extrema de las importaciones de petróleo.

Al mismo tiempo, el espectacular crecimiento del comercio del gas, los apagones en América del Norte y varios países europeos, así como los incidentes en reactores nucleares nos recuerdan que las otras fuentes energéticas no deben ser descartadas de la lista de preocupaciones en materia de seguridad energética. Según la AIE, lo expuesto subraya el papel central que los gobiernos deben jugar para asegurar las inversiones necesarias y un suministro fiable, tanto a corto como a largo plazo.

La fusión de Endesa con E.ON o con Gas Natural permitiría afrontar con más garantías el desafío energético que España tiene planteado. Si prosperara la opción de E.ON, asistiríamos a la gestación del líder mundial en el sector energético, mientras que si saliera adelante la segunda, la compañía se situaría en el tercer lugar del ranking. Sin embargo, la ventaja en la dimensión financiera del líder mundial quedaría compensada por la españolidad de la opción Gas Natural-Endesa. Además de mantener el potencial empresarial en Latinoamérica, dicha españolidad aseguraría una mayor sinergia y complicidad en las relaciones con el Ejecutivo, particularmente en los campos de las relaciones exteriores, la planificación energética, la I+D+i y la economía.


Ramón Tamames, Catedrático de Estructura Económica (UAM) y Catedrático Jean Monnet de la UE, Financiación de infraestructuras: el FIES como proyecto, Estrella Digital.

...la necesidad de aumentar la inversión en infraestructuras en los próximos años por varias razones:

Tras un largo periodo de declive relativo, la población de España, desde finales del siglo XX, repuntó con fuerza por la inmigración (unos cuatro millones de inmigrantes en los años 1996-2005).

Aunque muy levemente todavía, ya se aprecia una cierta recuperación de la natalidad, en buena medida por el impulso de los jóvenes padres inmigrantes.

A los fenómenos anteriores se agrega la masiva entrada en España —para residir por lo menos varios meses al año— de ciudadanos eurocomunitarios. Sobre todo de la tercera edad, y especialmente en las zonas costeras del Mediterráneo, el sudoeste Atlántico y los archipiélagos.

Lo destacado en los párrafos previos, más el lógico deseo de mejorar de nivel de vida, se manifiesta en crecientes demandas de nuevas viviendas, de un mayor parque automovilístico y de más movilidad geográfica para el ocio, etc.

De todo ello se deriva la necesidad de realizar más inversiones en infraestructuras, concretamente en las siguientes rúbricas:

Desdoblamiento y condiciones de mayor seguridad en túneles de las vías de transporte terrestre.

Urbanización de suelo para viviendas, parques tecnológicos, empresariales, grandes superficies, centros comerciales, etc.

Red de alta velocidad con el desarrollo de todo el Plan AVE según lo previsto oficialmente.

Mejora en los otros corredores de tráfico ferroviario, y mayor densidad de las redes de cercanías.

Nuevas autopistas, autovías y carreteras.

Redes arteriales de mayor capacidad en torno a las grandes ciudades.

Sistemas de flexibilización del tráfico urbano (túneles, estacionamientos, peatonalizaciones, etc.).

Ampliación de las capacidades de los aeropuertos actuales y creación de otros nuevos (Castellón, Ciudad Real, etc.).

Instalaciones portuarias.

Mayor capacidad de generación energética (sobre todo de centrales de ciclo combinado, etc.).

Nuevas conducciones energéticas (oleoductos, gaseoductos y electroductos) y parques de almacenaje.

Abastecimiento de agua para consumo urbano.

Canales y otras conducciones para el Plan Hidrológico Nacional.

Correcciones hidrológico-forestales dentro del PHN y del futuro Plan Forestal del Estado.

Nuevas presas para embalses y nuevas redes de canales y acequias de riego.

Un largo etcétera a identificar con mayor detenimiento, sin olvidar lo mucho que de obra civil tienen las infraestructuras de las redes de telecomunicaciones.

Todo lo que se ha especificado debe hacerse con dotaciones que no sean cicateras, ya que infrainvertir constituye el peor negocio en materia de infraestructuras. Pues como se revela continuamente, y con gran incidencia en el transporte, los proyectos no sobredimensionados inicialmente pronto llegan a una rápida colmatación, extremadamente costosa de corregir ulteriomente.

Por lo demás, parece evidente que las nuevas infraestructuras que necesitamos serán más difíciles de financiar; por la retirada, o la radical disminución de los fondos estructurales europeos durante el septenio 2007/2013, como consecuencia de la ampliación de la UE de 15 a 25 Estados miembros; por el conocido efecto estadístico de aumento del PIB per cápita de España respecto al promedio comunitario. Lo cual plantea la cuestión de cómo compensar esa contracción con nuevos recursos. En ese sentido, en dos estudios que llevé a cabo en el 2002 y el 2003 (para ANCI y Fecoval) tuve ocasión de plantear la creación de un Fondo de Inversión en Infraestructuras(FIES).

La creación de ese FIES tiene importantes precedentes en la ordenación legal y económica en España. Como se comprueba por la existencia de diversas entidades de ese tipo: Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), Fondo para la Formación Continua (FORCEM), Fondo de Compensación Interestatal (FCI). Y sobre todo, está el precedente del Fondo de Pensiones, creado a partir del Pacto de Toledo de 1995; que ha sido un verdadero éxito, acumulando un gran volumen de recursos procedentes de los superávit del presupuesto de la Seguridad Social, con lo que ha llegado a comienzos del 2006 a un monto de 27.185 millones de euros, que están disponibles para cualquier eventualidad de recesión o crisis.

A la vista de los antecedentes anteriormente examinados, el Gobierno parece consciente de la importancia de la cuestión, pero en contra de sus opiniones —se pretende ampliar el Fondo de Solidaridad Interterritorial, que tiene sus fines tasados en la Constitución—, estimo que sería mejor una entidad nueva; más en línea con las reformas de los Estatutos de Autonomía, y las previsiones de reparto de ingresos públicos entre la Administración General del Estado (AGE) y las CCAA.

Por lo demás, la configuración del FIES implica la necesidad de seguir, con toda atención, la forma en que evolucionen las inversiones en infraestructuras; tanto de la Administración General del Estado, como de los demás poderes públicos (CCAA, diputaciones, provincias, consejos insulares y ayuntamientos); así como las del sector privado vía concesionalidad. Con tales objetivos, sería conveniente establecer un Observatorio de Seguimiento de Infraestructuras, que podría ser parte del propio FIES.

Los recursos del Fondo podrían provenir de asignaciones hechas por la AGE en sus presupuestos, sobre la base de los ingresos fiscales de carácter global. Y el resto cabría obtenerlos del superávit presupuestario que se prevé a largo plazo; o bien, de un fragmento del déficit público que podría admitirse en una política anticíclica.


US Representative Charlie Dent (R-Pa.)

The growing availability of methamphetamine is a form of terrorism unto itself.


Álvaro Delgado-Gal, Respeto a las víctimas, La Gaceta de los Negocios.

...existe sin ninguna duda una deuda de la sociedad con quienes han sufrido en su carne los ataques del terrorismo contra el Estado.


Enric Sopena, Antes alemana que catalana, elplural.com.

Zapatero no debe perder la batalla de Endesa. Sobre todo, porque es cierto que un país del nivel de España necesita contar con una empresa energética potente, como la que, por otra parte, tienen los principales estados europeos. Esto es obvio y así lo entiende la mayoría de la opinión pública. La operación de Gas Natural respecto a Endesa –llevada a cabo con el respaldo de la Caixa y colateralmente de Iberdrola- iba en la buena dirección, tanto desde la lógica del mercado como de los intereses generales de España.

Claro que la OPA de Gas Natural gozaba del visto bueno del Ministerio de Industria y del propio jefe del Gobierno. Este tipo de movimientos empresariales –que afectan al corazón mismo del sistema económico vigente- no se llevan a cabo, ni aquí ni allá ni en EEUU, por supuesto, sin el consentimiento del Gobierno de turno. Dicho de otro modo, no se realizan en contra del criterio de las autoridades legalmente constituidas.

Sucede que aquí el PP sigue sin asumir los resultados electorales del 14-M. No acepta la derrota en las urnas y procura obstaculizar hasta el paroxismo cualquier iniciativa promovida por Zapatero. En el caso de Endesa, debe añadirse el factor Pizarro, de singular importancia para el estado mayor de los conservadores. Pizarro es el hombre de máxima confianza de Aznar y de Rato en el ámbito de las grandes empresas.

Retóricamente la derecha decía antaño aquello de una España “antes roja que rota”. Ahora afirma con hechos que quiere una España “antes alemana que catalana”. La OPA de E.ON significa -por encima de otras consideraciones- exactamente esto. Zapatero, por consiguiente, no debe perder el pulso que le ha echado Rajoy. Es, al fin y a la postre, una cuestión de decoro como país.


Pijus Economicus, bitacorero.

La educación pública puede y debe ser plural, cosa que hoy no sucede en favor del liberalismo. Nadie puede elegir más allá de las posibilidades que se le ofrezcan, y mientras el dogmatismo concede una única visión (pensamiento único), la democracia debe ofertar gratuitamente más.

De hecho, cuando es el mercado el que regula la educación (contra esta regulación no estamos en contra, ¿no?), aquellas asignaturas, materias, carreras o estudios de cualquier tipo que no tienen respuesta económica en el mercado, quedan en el olvido.

Así la carrera de Antropología, Humanidades, las visiones heterodoxas del pensamiento único imperante, la historia en su acepción total o cualquier estudio que no sirve a ninguna empresa, están con la soga al cuello, porque al mercado del beneficio le ha dado la real gana de convertirnos en simples consumidores.

Por otra parte es el individualismo el que rompe los lazos familiares y sociales, al contribuir en la atomización de la sociedad. Debemos recordar que nunca los lazos familiares y sociales estuvieron más unidos que antes de la implantación del mercado de mano de obra, que convirtió a las personas en mercancías.


Jose Luis Rodríguez Zapatero.

Los mercados son muy importantes; los ciudadanos más.


Manuel Pimentel, De autonomías, de naciones y de dineros, Cinco Días.

...el Estado tiene una serie de gastos ineludibles, bien conocidos por todos, que deben mantener la financiación adecuada. Y además, debe seguir manteniendo su importantísimo papel de redistribución de renta y garante de la solidaridad.


Agencia EFE

Un pionero sistema, desarrollado por un equipo de físicos dirigido por un investigador del CSIC, mejora hasta dos veces la resolución de las fotografías e imágenes de vídeo, y su aplicación en la vida cotidiana permitiría identificar matrículas borrosas o una mayor eficacia en el uso de cámaras de seguridad. Las características de este sistema, basado en un logaritmo matemático...


El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, propuso imponer un arancel a la importación de zapatos de piel desde China del 19,4% y del 16,8% para los procedentes de Vietnam, para afrontar el dumping (competencia desleal, práctica que consiste en vender un producto en el extranjero a un precio menor que el que tiene en el mercado del país de fabricación para hacerlo más competitivo) en la que están incurriendo esos dos países. Mandelson señaló que quedarán excluidos de ese arancel los zapatos de niño, para no perjudicar a las familias, y los deportivos de alta tecnología, cuya producción en la UE no es significativa.


Un grupo de empresas agrupadas en la asociación ECIS presentó a la Comisión Europea una denuncia contra Microsoft por abuso de posición dominante e intentar extender su monopolio. ECIS –grupo formado por IBM, Sun Microsystems, Oracle, RealNetworks y Nokia– pidió a la Comisión que ponga fin a lo que las prácticas comerciales de Microsoft "refuerzan el monopolio" de hecho que le confiere el dominio de su sistema operativo Windows.


Pope Benedict XVI and the Vatican:

The freedom of thought and expression, confirmed in the Declaration of Human Rights, can not include the right to offend religious feelings of the faithful. That principle obviously applies to any religion. Any form of excessive criticism or derision of others denotes a lack of human sensitivity and can in some cases constitute an unacceptable provocation.


Pope Benedict XVI, Without roots.

In our contemporary society, thank goodness, anyone who dishonors the faith of Israel, its image of God, or its great figures must pay a fine. The same holds true for anyone who dishonors the Koran and the convictions of Islam. But when it comes to Jesus Christ and that which is sacred to Christians, instead, freedom of speech becomes the supreme good. The argument has been made that restricting freedom of speech would jeopardize or even abolish tolerance and freedom overall. There is one major restriction on freedom of opinion, however: it cannot destroy the honor and the dignity of another. There is no freedom to lie or to violate human rights.


Sean McCormack, statement from the US State Department.

Anti-Muslim images are as unacceptable as anti-Semitic images, as anti-Christian images, or any other religious belief.


Darío Valcárcel, La hostilidad tiene un precio, ABC.

...sólo una liberalización real, acompañada de un control de las compañías por los estados (demanda de información, castigo de la opacidad), permitiría avanzar.


Jordi García-Petit, académico numerario de la Real Academia de Doctores, Juventud desorientada, El País.

Hace tiempo que al joven, iniciándosele ya en la infancia, se le prepara para ser un compulsivo consumidor de no importa qué. Su formación como tal corre a cargo de nutridos ejércitos de publicitarios, creadores de imagen, psicólogos, sociólogos e ideólogos de las bondades económicas e igualitarias del consumismo. La mejor divisa de la víctima consentida es el vibrante eslogan de unos grandes almacenes: "¡Me lo llevo!". ¿Podrán ser buenos ciudadanos de una sociedad a la que urge profundizar su democracia y reducir sus desigualdades los miembros de ese pueblo joven?


Elena Carantoña, Lo que no se resuelve de la conciliación, Cinco Días.

Los permisos de paternidad y maternidad, la posibilidad de reducir la jornada laboral cuando se tienen hijos pequeños, el derecho a disfrutar de excedencia con reserva del puesto de trabajo, los horarios y jornadas flexibles, el Plan Concilia para los empleados de la Administración general del Estado, son medidas que indudablemente facilitan la vida a las personas con hijos.
Pero tienen una limitación muy importante: solamente se aplican en los primeros años tras el nacimiento de los niños. ¿Qué sucede cuando los hijos tienen 12 o 14 años y ya no quieren estar al cuidado de canguros o realizando actividades extraescolares? Si sus padres trabajan, pasarán muchas horas solos en casa, a pesar de que la adolescencia es el momento en que más necesitan el contacto cotidiano y la atención del entorno familiar.

La conciliación, tal como está planteada, se centra en un momento muy puntual de la vida y aunque tiene efectos positivos, no aborda la raíz del problema: la rigidez de nuestro mercado de trabajo impide que se produzcan con fluidez entradas y salidas de la vida laboral en función de las decisiones personales.

El desafío es encontrar un equilibrio entre un mercado de trabajo más transparente, abierto y flexible, y unas estructuras sociales de solidaridad que sirvan realmente para ampliar nuestro espectro de libertad individual.


A contrapié, editorial de El País.

La oferta de E.ON no es, por supuesto, una operación inocente ni exenta de connotaciones políticas. Responde claramente a una negociación dirigida por el equipo ejecutivo de Endesa para abortar la OPA de Gas Natural y, probablemente, para asegurar la permanencia (total o parcial) de los gestores actuales de la compañía. Desde esta perspectiva, la contraopa debe ser examinada con sumo cuidado. ...si E.ON gana claramente en el aspecto financiero, su proyecto empresarial provoca una cierta depresión. Concibe Endesa como una simple filial, destacada si se quiere, pero al fin y a la postre sin relieve político ni autonomía respecto a su matriz. Ésa es la razón por la cual la política de campeones nacionales patrocinada por el Gobierno queda gravemente afectada por la contraopa. Tampoco resuelve los problemas acuciantes de monopolio que actualmente se dan en varios mercados regionales, como el de las islas Canarias. A todo lo anterior habría que añadir la elevada probabilidad de que después de Endesa sean otras grandes empresas españolas los objetivos de OPA por parte de otros grupos europeos.

Existen suficientes razones estratégicas que justifican cumplidamente que el Gobierno se proponga intervenir activamente para oponerse a la OPA de E.ON, por supuesto siempre desde el respeto a las leyes de los mercados. El Ejecutivo tiene el derecho e incluso la obligación de defender, con los instrumentos legales disponibles, su proyecto económico y empresarial para España. E.ON es el resultado de una fusión con Ruhrgas que le permitió crear un grupo empresarial semejante al que Gas Natural pretende formar con Endesa, es decir, una gran empresa de gas y electricidad. Con su OPA actual, E.ON rebaja el papel de Endesa al de simple comparsa y sitúa las decisiones principales de inversión, gestión y producción en Düsseldorf. Las voces que desde Endesa y el PP se alzaron indignadas para defender la españolidad integral de la compañía eléctrica, amenazada al parecer por una oferta procedente de Cataluña, defienden ahora alborozadas la germanización de la compañía y, lo que es peor, la degradación de la importancia estratégica de la empresa española. Nadie debería rasgarse las vestiduras si el Gobierno, después de un análisis exhaustivo y de explorar las posibilidades de actuación legal, rechazara la oferta de E.ON.


Los responsables de WWWF/Adena, SEO/Birdlife, Ecologistas en Acción, Greenpeace y Amigos de la Tierra, en su informe «Un programa por la Tierra», otorgan las peores notas al Ministerio dirigido por Elena Espinosa, «que no impulsa la agricultura saludable y sigue favoreciendo los transgénicos y la construcción de nuevos regadíos en zonas de gran valor natural». La política de mares y de pesca tampoco sale bien parada, ya que los ecologistas consideran que no se han producido avances para disminuir la presión en los ecosistemas marinos. Muy negativas son además las notas de las políticas de energía, sin reducción de consumo, y transportes, sin disminución del tráfico por carretera.


Joseph Sobran, Is Darwin Holy?, Sobran.com.

I used to believe in evolution myself, but I took no joy in it. Who could? If atheism is true, then nothing really matters — not even atheism.

...as a young adult, I met two astounding people who might as well have come straight from heaven on wings of angels. They were my first two children. I could believe that the rest of the human race, myself included, were accidents of mere matter, but it was soon obvious to me that these two had immortal souls, and that I was responsible for them. Life undeniably had a purpose after all — not survival, but love.

It wasn’t just that I loved these kids; far more important, God loved them and expected me to teach them about his love. Not to do so would have been the worst form of neglect. And in teaching them that God loved them, I realized that he loved me the same way, and always had, even when I hadn’t thought about him and denied his existence.

Now why would anyone want to teach kids that they are ultimately worthless? I can see reluctantly believing that, maybe. But teaching it eagerly?

Modern atheism, waving the banner of Science, has the emotional character of a perverted religion, taking a morbid pleasure in preaching and converting and, in its intolerance, demanding a privileged place in education. This isn’t just “separation of church and state” — two things that are separate by nature anyway. The glee with which Darwinists attack and insult Christianity tells you what they really want, and why the idea of evolution appeals to them.

Like its nineteenth-century twin, Marxism, Darwinism demonstrates the profound truth of the adage that misery loves company. Spoiled souls always want to spoil other souls, as the drive for “sex education” also shows. If I can’t be innocent, neither can you! “Ye shall be as gods.” The Lord and the serpent both promise that the truth shall make us free, but one of them is lying.

Survival isn’t the purpose of life, just the necessary condition of finding its real purpose. The universal sense of the sacred that Durkheim noted is separate from the urge to survive, and often at war with it. Biology can’t explain the idea of the holy, which we all share and, in varying degrees, understand, though nobody fully comprehends it.

For Darwinism, the sense of the sacred is just awkward excess baggage, possibly even a threat to survival. After all, atheism’s only commandment is “Thou shalt survive,” and from its perspective what could be more absurd than sacrifice and martyrdom, losing your life in order to save it?

But denying a mystery is no way to solve it, and we are stuck with the mystery of the human soul, which loves all sorts of useless things, as long as they are true, or good, or beautiful. Any philosophy that ignores our deepest loves is too crass to be interesting.


Joan Brió, Caricaturas, Guantánamo, carta al director de El País.

Miremos el nivel de vida de "Occidente", que aumenta año a año a costa de la explotación económica, social y moral del Tercer Mundo. No es posible mantener nuestro crecimiento sin la vulneración de los derechos humanos en muchos países...

Europa debe abandonar el seguidismo de las políticas neoliberales desarrolladas por EE UU y el Reino Unido y desarrollar su propio modelo, que ha de basarse en una mayor interrelación con el resto del mundo, no sólo económicamente, sino en el plano social y cultural, estableciendo mecanismos para llegar a los pueblos y no sólo a sus dirigentes.


Gonzalo Gironés, teólogo y catedrático jubilado, artículo para la hoja parroquial «Aleluya».

Se quejaba una mujer en un periódico de la agresión que sufre la mitad de los humanos, o sea las mujeres, por parte de la otra mitad... Sin negar que ello sea verdad, conviene hacer dos precisiones. Nadie ha confesado qué hicieron las víctimas, que más de una vez provocan con su lengua. (El varón, generalmente, no pierde los estribos por dominio, sino por debilidad: no aguanta más y reacciona descargando su fuerza que aplasta a la provocadora)... Una segunda observación: ¿No han tenido en cuenta que hubo en España, durante el mismo periodo, 85.000 abortos reconocidos? Por cada mujer muerta a manos de un hombre hubo 1.350 niños asesinados por voluntad de sus madres. Es peor.


Luis Fernando García, La educación pública: herramienta de igualdad y ciudadanía, socialdemocracia.org.

La escuela debe garantizar la formación integral de la persona y el pleno desarrollo autónomo de las capacidades y habilidades personales y sociales. Debemos concebir los centros como espacios formativos y a la vez, de educación informal en valores y participación cívica activa.

A las escuelas se imparten y transmiten conocimientos, pero también valores y actitudes que deben conformar el comportamiento de una ciudadanía activa, comprometida, libre y con criterio propio, con espíritu crítico. Los centros se han de convertir en escuelas de civismo, de ciudadanía, escuelas de democracia y participación, escuelas de implicación con la res pública, con la colectividad, con la solidaridad, la cooperación y el interés común.

La escuela es un espacio público claramente convivencial donde el éxito del proceso de socialización de las nuevas generaciones dependerá de nuestra capacidad para motivar, cohesionar, integrar y canalizar los potenciales personales y colectivos del alumnado.

La escuela es una red de relaciones que debe reflejar nuestra realidad social y cultural, donde las personas empezamos a conocer los hábitos democráticos y participativos, dónde empezamos a ejercer nuestros derechos cívicos y cumplir con nuestros deberes personales y colectivos. Aprendemos a ser ciudadanos y a ejercer el derecho de ciudadanía con todas sus consecuencias. Por eso es por lo que la escuela ha de ser más que un espacio meramente formativo dónde las diferentes generaciones esperan su oportunidad una vez salen a la realidad del mercado laboral y los compromisos que conlleva la edad adulta.

Ante una legislación restrictiva que durante los gobiernos del PP consolidaba un creciente recorte de los espacios institucionalizados formales e informales de participación en los centros, se ha de apostar decididamente por la potenciación de canales y estructuras como por ejemplo grupos, entidades y asociaciones sectoriales, los diferentes consejos escolares de centro y el consejo escolar municipal de cada ciudad.

La apuesta que hacemos los izquierdistas por la escuela pública y la educación como herramienta correctora de las desigualdades debe mantenerse reflejada en las diferentes intervenciones y acciones comunitarias encaminadas a lograr altos niveles de equilibrio territorial y acceso libre e igual a las oportunidades y los recursos. Se ha de evitar la diversidad cualitativa de los centros en función de su entorno socio-demográfico, de la condición y nivel adquisitivo de las familias, la capacidad financiera de las AMPAS y un desigual reparto de recursos y equipamientos públicos por el territorio.

En este sentido, la LOE hace una defensa del elemento clave para una buena política educativa. Este es el modelo de escuela pública con dotación de recursos, equipamientos y medios. En definitiva, una política educativa que permita compatibilizar el aumento de la calidad, la exigencia educativa y la igualdad de oportunidades. Por eso es por lo que la LOE apuesta por una reforma educativa los pilares de la cual son la calidad y la equidad.

Los izquierdistas concebimos la educación pública como el principal motor del cambio y de transformación social. Una herramienta privilegiada para la justicia, la cohesión y la movilidad social. Se trata de un servicio público prioritario dentro las estructuras del estado del bienestar, donde los elementos comprensivos del sistema deben poder evitar dinámicas de dualización y mecanismos de exclusión y selección social del alumnado. Apostamos por un sistema de oportunidades y no de obstáculos. Apostamos por una libre elección de centro siempre que no comporte la libre exclusión de alumnos. Esta garantía se da hoy en el 90% de los casos. Cuando la demanda supera la oferta es el momento de aplicar los criterios públicos de intervención que garanticen la igualdad de oportunidades de los más desfavorecidos y evite la conformación de guetos a la escuela pública. Por eso es por lo que se apela a la corresponsabilización social de todos los centros sostenidos con fondos públicos para optimizar la red educativa y ponerla al servicio de la cohesión social y la redistribución equitativa de los recursos.


Carlos Fuentes, escritor mexicano, ¿La nueva izquierda?, El País.

Los méritos de Cuba -educación y salud- deben sobrevivir al régimen.

Mercado y Estado: el equilibrio entre ambos factores ha asegurado el veloz (e incompleto) desarrollo de Chile bajo el socialismo. La pobreza ha descendido del 40% al 18%. Todavía es mucha pobreza: Michelle Bachelet tiene la mesa puesta. Pero Lagos deja atrás un modelo superado: el Consenso de Washington que no compaginó grado de inversión con crecimiento sostenido, ni mayor crecimiento con mayor equidad. Y llega a Bachelet un modelo en construcción que supone preservar el equilibrio macroeconómico a fin de atender con urgencia el retraso microeconómico: crecimiento con empleo, infraestructura, educación, redistribución y oportunidades.

Es este punto que, a grandes rasgos, le convierte en una izquierda mexicana renovada, que hoy representa Andrés Manuel López Obrador. Satanizado como heredopopulista y demagogo, López Obrador acaba de dar una señal muy positiva en el discurso inaugural de su campaña en Metlatonoc, Guerrero. "Que se escuche bien y se escuche lejos: sí habrá economía de mercado, pero el Estado promoverá el desarrollo social para combatir las desigualdades".


Abel Posse, escritor y diplomático argentino, Evo entre el ser y el estar, El Mundo.

La de Evo Morales es la apuesta más atractiva de nuestro tiempo. Nadie vaticinaría su éxito pero conlleva un germen de rebeldía contra el paroxismo tecnológico-mercantilista que somete a muchas culturas del estar. Y hasta implica una larvada propuesta crítica o de modificación profunda de un Occidente espiritualmente agotado por su abuso irrefrenable. Evo está más cerca de Huntington que de Lenin.


Gema Martín Muñoz, profesora de Sociología del Mundo Árabe e Islámico de la Universidad Autónoma de Madrid, Europa y el mundo musulmán, El País.

...lo que ha convertido en un polvorín indeseado la publicación del periódico danés Jyllands-Posten es el carácter islamofóbico y la incitación al odio en que fatalmente iba a derivar la representación del fundador del islam como terrorista. La naturaleza del mensaje es evidente: si el fundador de esa comunidad es un terrorista, todos sus miembros lo son.

Se transmite así un peligroso mensaje que estigmatiza y humilla a una parte muy importante de la humanidad. A partir de ahí la cuestión no es religiosa, es política, porque concierne a algo tan detestable como el racismo y la xenofobia. Y con respecto a esto sí que la libertad de expresión no puede ser un valor absoluto que, desprovisto de todo sentido de la responsabilidad, se convierta en el abuso de ese privilegio. Poco importa en esta cuestión si hay regímenes despóticos en el mundo musulmán donde no se respetan los derechos propios o de los otros, si un presidente en Irán no cesa de decir aberraciones, o si existen grupos terroristas que sólo representan a una minoría. La existencia de esas realidades no puede servir de argumento para justificar ningún racismo ni intolerancia porque su objetivo son civiles, individuos, seres humanos que además de tener que soportar esas situaciones de opresión e injusticia son objeto del insulto, la ofensa y la inferiorización.

Lo realmente sorprendente de toda esta cuestión es que, lejos de reparar y pensar en estos términos, haya prevalecido la fibra emocional que parece activarse automáticamente cada vez que el islam irrumpe en el debate europeo y que arrastra a actitudes de afirmación antes que nada antiislámicas. Y esa reacción llevó a una insensatez que arrojó más leña al fuego: la impresión de las caricaturas por otros medios de prensa europeos; lo cual indirectamente significó, cuando menos, no ponderar el alcance del discurso islamofóbico de las mismas. No dudo en absoluto de que esos medios respetables pensasen sinceramente que estaban defendiendo la libertad de expresión, pero hay que indicarles que han sufrido un espejismo y han dado implícitamente alas al pensamiento de una extrema derecha europea en auge que de ser genéricamente xenófoba está deviniendo en específicamente islamófoba.

Europa necesita, en cambio, reconocer un problema creciente que se llama islamofobia y tomar las medidas necesarias, políticas y sociales, para atajar este nuevo racismo. Todas las llamadas de atención contenidas en los informes del Centro de la Unión Europea contra el Racismo y la Xenofobia, alertando y proponiendo toda una serie de iniciativas para atajar el constatado crecimiento de la islamofobia, han caído en saco roto. Con ello, se va permitiendo un sentimiento de desculpabilización social al respecto, de manera que la situación va pareciéndose a esa otra brutalidad racista que desembocó en el antisemitismo.


Emilia Caballero, adjunta primera de la Sindicatura de Greuges, Violencia doméstica, Mentiras y complicidades, El País.

Para mí siempre es una prioridad la lucha por hacer visible la situación de las mujeres en una sociedad regida y estructurada desde injustos patrones patriarcales, la lucha por profundizar no sólo en el rechazo de esta violencia específica, sino en adquirir conciencia crítica respecto del sistema de relaciones desiguales entre mujeres y varones que el patriarcado impone y que resulta imperceptible por vivir en él y haber sido socializados adecuadamente. Ahí radica su mayor peligro y por supuesto su indiscutible triunfo.

...se continúa negando, ocultando, desfigurando y desvirtuando todo lo relativo a la violencia que sufren sólo las mujeres y solamente por cuenta de los varones como materialización última y más desgarrada de la desigualdad milenaria.

Pero no es por azar que ocurra así, las manifestaciones y conductas sexistas se fundamentan no sólo en el sistema social, sino en algo mucho más profundo, en un entramado bien construido de creencias personales.

Este sistema es un factor clave que genera un determinismo capaz de permitir y legitimar la violencia contra las mujeres, por vivir en una sociedad organizada de tal manera que nos determina por el sexo y encima se niega. Esta es la razón por la que no se cuestiona el sistema, se trata sólo y en el mejor de los casos de establecer medidas para paliar sus efectos. Por eso pueden morir 15 mujeres en poco más de treinta días, torturadas durante años, secuestradas y apalizadas durante días y días, quemadas vivas etc, etc, etc, sin que nadie se conmueva, ocupando la noticia el espacio de los sucesos, leyendo hojas parroquiales o viendo programas de hombres maltratados

Y es que no ha cambiado la percepción. No se ha introducido la perspectiva de género en los estudios superiores, en el diseño de programas, sistemas de evaluación y estructuras académicas. En las universidades se siguen impartiendo conocimientos androcéntricos de modo que mujeres y varones continuamos adquiriendo una identidad profesional que nos impide visualizar la realidad en la que estamos inmersos. Y, sin embargo, ese sería el primer paso para cambiar otras instituciones políticas, sociales económicas, religiosas etc, etc, etc que podrían dar como resultado la erradicación del espanto.

De otro modo es imposible que se pueda educar en igualdad, que se pueda tratar adecuadamente a las víctimas, que se intente reeducar a los maltratadores. De otro modo seguirán muriendo las mujeres. Porque de nada servirán las leyes que por sí solas no transforman la realidad social. La violencia de género, dice Ana Rubio, "es resultado de un modelo de lo humano parcial y excluyente de la identidad femenina, que identifica lo humano con la masculinidad".


Soledad Cazorla Prieto, Fiscal de sala delegada contra la violencia sobre la mujer, Violencia sobre la mujer: ¿cuántas muertes llevamos?

...la cuestión objeto de debate en nuestra sociedad -recordemos la discriminación que algunos sostienen que hay contra el hombre- que critican y ridiculizan la ley reguladora de esta materia (L. O. 1/04, de 28 de diciembre de 2004) tenía que ser objeto de atención primordial entre todos los sectores que conforman la ciudadanía.

¿Qué va a ocurrir? Que la sociedad seguirá peleando y combatiendo esas conductas, educando a las nuevas generaciones y transmitiendo el mensaje de que nuestro éxito, el de todos, no será inmediato y que puede costar mucho, pero se conseguirá, cueste lo que cueste; para eso el Parlamento aprobó, por unanimidad, la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

Entiendo que los ciudadanos comprendan el intenso problema que padecemos y nos reclamen que demos soluciones; ellos tienen su derecho a exigirlo, y nosotros, la obligación de resolverlo. Eso es el concepto de interés social que en los discursos puede parecer algo abstracto e indefinido, pero viendo lo que estamos padeciendo, se revela como un interés prioritario y de lo más concreto, que debe de sentir todo aquel que sufre las consecuencias de estos delitos y los que son observadores que no pueden permanecer impasibles ante el dolor y la desolación de otros.

Como fiscal que por su destino profesional está colocado en un lugar privilegiado para observar esta faceta de nuestra realidad social, hago hincapié en que lo único que nos falta, para que veamos los frutos de nuestra reacción legal y social, es tiempo. Hay que transformar esta irracional realidad, tenemos que romper barreras desde pautas de conducta propias de seres sin razón a un respeto escrupuloso de la igualdad, sin que nadie quiera imponer su dominio frente al que considere que es un ser inferior por ser mujer. Aunque sigan ocasionando tantas muertes en tan poco tiempo, lo lograremos con el convencimiento de que hay que hacerlo, y nos corresponde a todos con una labor diaria y constante sin desánimos ni excusas, a pesar de las cifras trágicas que estamos sufriendo. La carrera es de fondo y con obstáculos, pero con una meta: lograr acabar con esta grave enfermedad social.


Juan A. Herrero Brasas. Profesor de Ética social en la Universidad del Estado de California, Mahoma, Jesucristo y la libertad de expresión, El Mundo.

...la libertad de expresión, que no puede ni debe ser nunca absoluta.

En cualquier ámbito, la libertad absoluta -al estilo del ideal liberalista decimonónico- es necesariamente la libertad de unos pocos, o incluso de uno solo, y el avasallamiento de otros. La libertad que garantiza el sistema democrático es siempre una libertad limitada. No puedo, por ejemplo, entrar en una casa ajena cuando me plazca, usar un coche que no me pertenece, o tener relaciones sexuales con quien quiera o donde quiera sin el consentimiento de la otra persona. Esas son restricciones a mi libertad de acción cuyo objeto es garantizar el respeto a los derechos y la libertad de los demás.

Este mismo principio se aplica igualmente a la libertad de expresión. Hay ciertas expresiones que no están permitidas. No me está permitido, por ejemplo, salir a la calle y ponerme a insultar a quien quiera, proferir amenazas, dar falsos testimonios o difamar. «Si no te acuestas conmigo, te despido» es un mero acto expresivo que puede llevarme a la cárcel. Es evidente que nuestra libertad de expresión es limitada, y en justicia así debe ser. La necesidad de respetar la libertad ajena hace que no podamos expresar en cualquier momento cualquier idea que se nos antoje. El debate no es, por tanto, sobre si se puede poner límites a la libertad de expresión, sino sobre qué límites están justificados.

El derecho a la libertad de expresión tiene dos aspectos, el material y el formal. Dicho de otro modo, la libertad de expresión incluye el derecho a expresar lo que se quiera, con palabras, con imágenes, en el estilo de vestir, en una lengua o en otra, etcétera. Poner límites a la libertad de expresión -en lo material o en lo formal- es algo que requiere una poderosísima justificación. Esta sólo puede basarse en la evidencia de que un determinado acto expresivo, en su forma o contenido, produce en otros un daño constatable, una injusta denegación de la libertad y derechos ajenos.

Para establecer las circunstancias extremas en las que está justificado poner límites a la libertad de expresión es necesario establecer también una distinción entre lo público y lo privado. Determinadas formas de expresión pueden ser lícitas en el ámbito privado pero no en el público. Es perfectamente legítimo orinar y defecar, pero generalmente no son formas de expresión que hagamos en público, pues resultan ofensivas para otras personas. Lo mismo ocurre con las actividades y expresiones de carácter sexual. Por eso, en una democracia en la que se respeten realmente los derechos del individuo, la pornografía está limitada al ámbito de lo privado y de la opción individual.

La cuestión en el caso que nos ocupa es si el derecho a la libertad de expresión incluye el derecho a caricaturizar o ridiculizar a personajes que millones de personas consideran sagrados, o a blasfemar, insisto, no en el ámbito privado sino en el público y notorio. ¿Existe el derecho a ridiculizar en unas viñetas la figura de Mahoma?, ¿a usar la figura de Jesucristo para cualquier grotesca ocurrencia u originalidad comercial que se nos ocurra, o a exponer grandes carteles en pleno centro de Madrid anunciando una obra de teatro titulada Me cago en Dios?

La respuesta es compleja. Por una parte, es necesario tener en cuenta que figuras como Jesucristo y Mahoma (y, claro, Dios también) pertenecen al ámbito de lo sagrado, es decir, lo sublime e intocable. ¿Está todo el mundo obligado a respetar ese concepto, incluso quienes no creen en él? En mi opinión, lo estamos, al menos en la misma medida en que también estamos obligados a no imponer en público imágenes pornográficas o de cualquier otro tipo que puedan ofender.

Sin igualdad no puede haber libertad auténtica. Cuando se pisotean los derechos y la sensibilidad de otras personas se les está denegando su igualdad, y ahí termina la auténtica democracia. Del mismo modo que no es aceptable la pública ridiculización de grupos raciales o religiosos, tampoco ha de ser permisible la pública ridiculización e insulto de las figuras que las grandes religiones consideran sagradas. Quizás pueda existir el derecho a poner un gigantesco cartel en pleno centro de Madrid cagándose en los judíos o en los negros, pero si algún demente o extremista lo hiciera, el clamor público sería tal que habría de ser retirado inmediatamente. En nuestra sociedad, no así en otras, por consideraciones de corrección política, un cartel de esas características pero con el matiz religioso puede no producir el mismo clamor, pero no hay duda de la gravísima ofensa que supone a la sensibilidad de millones de personas.

Por lo que se refiere a la cuestión de las viñetas de Mahoma, el asunto tiene complejidades añadidas, pues a todo lo dicho hay que sumar diferencias culturales insalvables, y además la sagaz manipulación de los acontecimientos por parte de ciertos políticos. Lo que podría ser (que no lo ha sido en este caso) la amable caricatura de un personaje sagrado, que en el ámbito católico y europeo sería aceptable incluso en publicaciones religiosas, en el ámbito musulmán puede resultar completamente inaceptable. En cualquier caso, sí podemos extraer una conclusión provisional del presente incidente, y es que la misma sensatez que nos lleva a no hacer pública mofa de ciertas minorías sociales y sus iconos culturales debe llevarnos a no burlarnos tampoco de las figuras sagradas a las que veneran los grupos religiosos.


Antonio Elorza, catedrático de Ciencia Política, La Cólera de Dios, El País.

Lo que en verdad resulta censurable es la viñeta con Mahoma con pinta de viejo perverso, esgrimiendo el alfanje asesino, acompañado de dos mujeres con chador que actualizan el mensaje e implican a toda la comunidad musulmana, o aquella en que su turbante es una bomba. Eso sí es una agresión contra una creencia religiosa, con una clara connotación xenófoba, y como tal debe ser abordada, en los términos autorizados por la ley en cada país.


José Vidal-Beneyto, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense, La comunicación, entre el rumor y la provocación, El País.

Este primado de la libertad de expresión frente a cualesquiera otros valores plantea la cuestión del por qué su absolutización en relación con todos los otros derechos fundamentales, como el derecho a la vida, el derecho al honor, etcétera, y recuerda la irresuelta cuestión de la horizontalidad o verticalidad de los mismos y en este caso de su estructura jerárquica. ¿Por qué el derecho a la libertad de expresión va a prevalecer sobre el derecho a la paz de los pueblos y de las personas?


Álvaro García Linera, ex profesor universitario, ex guerrillero alzado contra los gobiernos democráticos y vicepresidente de Bolivia, afirma en Le Monde Diplomatique que el país va a desarrollar el “capitalismo andino-amazónico” que según él es “la construcción de un Estado fuerte, que regule la expansión de la economía industrial, extraiga sus excedentes y los transfiera al ámbito comunitario para potenciar formas de autoorganización y de desarrollo mercantil propiamente andino y amazónico”; “la descolonización del Estado y la implementación de un nuevo modelo económico marcarán, desde el primer día, al gobierno de la izquierda indígena que acaba de iniciar un proceso de cambio irreversible para el próximo medio siglo”.

“El potencial comunitario que vislumbraría la posibilidad de un régimen comunitarista socialista pasa, en todo caso, por potenciar las pequeñas redes comunitaristas que aún perviven y enriquecerlas. Esto permitiría, en 20 o 30 años, poder pensar en una utopía socialista. Lenin proponía soñar con los ojos abiertos, lo que significa tener la capacidad de mirar el horizonte estratégico, pero saber manejar la táctica. El capitalismo andino-amazónico es la manera que, creo, se adapta más a nuestra realidad para mejorar las posibilidades de las fuerzas de emancipación obrera y comunitaria a mediano plazo. Por eso, lo concebimos como un mecanismo temporal y transitorio”.


Raimundo Ortega, De la tarifa energética universal a la tarifa social, Cinco Días.

...el Estado debería limitar su intervención en el sector a garantizar el suministro energético a los consumidores, dejando que sea el mercado el que determine el precio final (las autoridades de Competencia y regulatorias ya se encargan de velar por el funcionamiento eficiente del mercado) y manteniendo la tarifa social para los consumidores con menor poder adquisitivo.


Jose Luis Rodríguez Zapatero, entrevista en ABC.

La Seguridad Social es el gran instrumento de solidaridad. No olvidemos que es un treinta y tantos por ciento del gasto público. Si descontamos eso, que es lo que financia todo nuestro sistema de protección social, estamos hablando de un 20 por ciento del conjunto de gasto público, que es una cifra razonable para cumplir los tres objetivos básicos: defensa y seguridad, política exterior, y grandes inversiones en infraestructuras y cohesión del Estado.

-Pero la factura de las importaciones sigue siendo muy elevada...

-Sí, y tenemos que reducirla. Estamos importando mucho porque la factura del petróleo es alta y porque el país crece mucho. El reto que tenemos por delante es incrementar nuestra producción en bienes tecnológicos para exportar más e importar menos.


Darío Valcárcel, Buenas noches, y buena suerte, ABC.

¿Qué va a hacer la sociedad posindustrial cuando en menos de cincuenta años no haya petróleo? ¿Y cuando en menos de ochenta se acabe el gas natural?

«América es adicta al petróleo y debe romper esta adicción», repitió Bush el 31 de enero, en su discurso del Estado de la Nación. «Debemos romperla a través de la tecnología». ¡Pero si es lo que repite la Unión Europea, lo que ha llevado a crear el reactor termonuclear ITER, lo que empuja al etanol, a la energía solar, al sector eólico! El progresivo cambio hacia el no-petróleo apremia.


Íñigo Méndez de Vigo, eurodiputado del Grupo Popular, El coste de la «no Constitución», ABC.

En mi opinión, el mayor riesgo para la Constitución consiste en que la gente no otorgue importancia a su inexistencia. Es decir, que afirme algo así como «sin Constitución no pasa nada porque están los Tratados actuales.» En política, como en el amor, lo más pernicioso es la indiferencia. Por ello creo que la mejor manera de apoyar la Constitución es explicar el coste de su no vigencia -lo podríamos denominar el coste de la «no Constitución»- a través de varios ejemplos.

Estos días, Europa está conmocionada por la crisis provocada -y digo «provocada» conscientemente- por el episodio de las caricaturas de Mahoma. He dicho Europa porque afecta a todos los europeos, aunque en el debate se han oído muchas voces... salvo la de Europa. La razón es de voluntad política pero también estructural: cuando el canciller Schüssel interviene en el debate, la gran mayoría ve en él al primer ministro austríaco y no al presidente del Consejo; por otra parte, el Alto Representante de la política exterior es, a su vez, el secretario general del Consejo europeo y su actuación queda restringida a las instrucciones que reciba de éste. Si encima los gobiernos británico o francés actúan en función de sus respectivas poblaciones inmigrantes, adiós Europa. Por el contrario, si la Constitución europea hubiera entrado en vigor, tendríamos un presidente permanente del Consejo no sometido a la incómoda rotación semestral y garante de visibilidad y continuidad. Además, contaríamos con un ministro de Asuntos Exteriores de la Unión, facultado para convocar a los ministros nacionales, cuyo Consejo preside y con medios materiales y personales a su disposición, en su calidad de vicepresidente de la Comisión, para que las medidas sigan a las propuestas. Por si todo ello no fuera poco, el Parlamento europeo dispondría de un control político sobre ese ministro del que hoy carece.

Otro ejemplo. Hace pocas semanas Consejo y Parlamento aprobaron conjuntamente el presupuesto de la Unión para el año 2006. ¿Sabían ustedes que el Parlamento europeo, institución elegida por sufragio universal y que representa a los ciudadanos, sólo interviene de hecho en la aprobación del 20 por ciento de los gastos del presupuesto? Tamaña incongruencia queda resuelta en el texto constitucional en virtud del cual Parlamento y Consejo intervienen en la negociación y aprobación de la totalidad del presupuesto de la Unión.

Como no hay dos sin tres les relato algo que me sucedió recientemente. Una veterana diputada explicaba a un grupo de visitantes las ventajas e inconvenientes de la reglamentación comunitaria sobre el azúcar, que en ese momento se encontraba en tramitación parlamentaria. Ante la sorpresa de la audiencia, concluyó su intervención reconociendo el papel puramente consultivo del Parlamento, puesto que la última palabra la tenía el Consejo de Ministros. Esa nueva expresión del déficit democrático queda salvada por la Constitución, que otorga igualdad de derechos legislativos a Parlamento y Consejo. Podría añadir otros ejemplos, como la inclusión de la Carta de los derechos fundamentales, la participación de los parlamentos nacionales en el proceso legislativo comunitario o la consagración de la iniciativa popular, para justificar el coste que en términos de mayor democracia, mejor eficacia y más transparencia supone para cada uno de los europeos la «no Constitución». Pero nada de esto están haciendo los gobiernos europeos durante el denominado periodo de reflexión, que más se asemeja a una siesta que a otra cosa. Por ello, el Parlamento europeo aprobó el pasado mes de enero por una gran mayoría una resolución en la que, ante la falta de ambición y desidia de los gobiernos, instaba a los representantes populares, tanto diputados nacionales como europeos, a adoptar iniciativas con el fin de retomar el debate constitucional. Consecuencia de ello, los próximos 8 y 9 de mayo se reunirá en Bruselas el primer Foro parlamentario para organizar los debates con los ciudadanos.

Y, mientras tanto, sólo nos queda coger el bastón de peregrino para convencer a la gente de las ventajas que aportará el texto constitucional. A finales de esta semana, junto con otros colegas del Parlamento, lanzaremos el programa Euroescola, en el que participan miles de niños españoles. En ellos, también, reside nuestra esperanza.


Félix Herrero, Presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (Feeri), entrevista en ABC.

En la puerta de la mezquita han aparecido pegatinas con la frase: «Emigrantes islámicos expulsión». Esto es apología de la violencia.


José A. de Velasco Rami (ex jefe de Servicio de Cardiología del Hospital General de Valencia), La permisiva ley antitabaco española, carta al director de El País.

¿Por qué la ley española ha sido tan permisiva? ¿Ha sido la presión de los sindicatos de hostelería?

En España, el 90% de bares y restaurantes pequeños ha elegido convertirlos en templos de fumadores, y si uno se fija en los hábitos de los clientes observa que no más de un 10% está haciendo uso de su derecho.

Si de verdad queremos mejorar la salud de nuestra población con esta ley, hubiera sido mucho más lógico prohibir el tabaco en todos los locales a semejanza de las otras leyes europeas citadas.

En fin, repito, volvemos a separarnos de Europa una vez más. Ante los fallos que ya se están observando con la ley actual, aún estamos a tiempo de rectificar y hacer algo más por la salud de nuestra población.


Contra la censura, editorial de El País.

El Congreso de Estados Unidos parece resuelto a enderezar la conducta censora de las principales empresas cibernéticas norteamericanas en China a través de una legislación al respecto. La futura ley, denominada en inglés Global Online Freedom Act, prohibirá ofrecer servicios censurados en terceros países a fin de evitar que se reproduzcan las actitudes de Google, Yahoo! y Microsoft, que por razones de pragmatismo mercantil se han acomodado al férreo control que el régimen comunista ha impuesto en el uso de Internet, del que se sirven ya cien millones de chinos. Se espera que la medida tenga efectos disuasorios sobre países como Irán, Vietnam, Cuba y Arabia Saudí, entre otros.

"En un mundo imperfecto tuvimos que tomar una posición imperfecta", ha afirmado el vicepresidente de Google, Elliot Schrage, en una comparecencia ante el comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, admitiendo así su error. Google se ha autocensurado para no violar las leyes chinas, eliminando o manipulando de su servicio en ese país un millar de términos controvertidos para la filosofía comunista. Tanto el primer buscador mundial como sus rivales Yahoo! y Microsoft han merecido muy justamente la reprobación de los parlamentarios estadounidenses.


Ramón Pi, Preguntas necesarias, La Gaceta de los Negocios.

Me pregunto, ante la Ley de Técnicas de Reproducción Humana Asistida, si hace falta ser cristiano para comprender que si se permite el desarrollo natural del embrión humano, éste se desarrollará por sí mismo, sin otro auxilio exterior que un ambiente y una alimentación adecuados, hasta llegar a ser una persona adulta; si hace falta ser católico para sostener que el fin no justifica los medios, o para abominar de una ley que faculta a unos seres humanos para decidir la vida o la muerte de otros, inocentes de toda culpa.

Me pregunto si es indispensable tener convicciones religiosas para repudiar una norma que consienta la producción de seres formados por un óvulo de animal y un espermatozoide humano, como consiente esta Ley que el Congreso aprobó el pasado jueves. Y me pregunto también por qué no han salido a la palestra ateos o agnósticos a defender en público la dignidad humana acosada por esta ley.

La única explicación, más que respuesta, que se me ocurre ante estas preguntas necesarias es que sólo los cristianos, algunos cristianos, han resistido la presión social y política (acaso también económica) que empuja hacia una interpretación embrutecida del mundo, de la vida y del hombre, indispensable para digerir semejante iniquidad. Creo que la aceptación de los abortos provocados abrió la puerta para el embrutecimiento social en esta cuestión absolutamente básica para la convivencia civilizada, y sólo los cristianos, algunos cristianos, han tenido hasta ahora el valor de hacer frente en público a esta locura. Pero no hace falta, no debería hacer falta, tener convicciones religiosas para defender la primacía de la dignidad humana sobre esta mentalidad podrida.


Mandato moral para las empresas, editorial de Cinco Días.

Es muy importante que el Ejecutivo haya puesto el foco en aspectos como la igualdad en la empresa y la conciliación de la vida personal y laboral, lanzando un mensaje claro a las empresas de que éstos son asuntos que considera prioritarios. De igual manera que son importantes los códigos de buen gobierno corporativo, aunque incluyan sólo recomendaciones cuyo cumplimiento es voluntario. En uno y otro caso, hay un nítido mandato moral que tarde o temprano termina por convertirse en ley.

En esta ley, el Ejecutivo está marcando las directrices de hacia dónde considera que deben ir las cosas en materia de igualdad en el empleo. Unas directrices que seguramente se sentirán obligadas a cumplir, más pronto que tarde, todas las grandes compañías cotizadas. De ahí a su extensión paulatina al resto de los convenios hay sólo un paso. Resulta por ello bastante razonable que el Ejecutivo haya atendido las inquietudes de la patronal, permitiendo a las empresas que vayan incorporando estas medidas conforme estén en condiciones de hacerlo. Sólo si se detecta una desafección absoluta de las empresas respecto a la nueva norma estaría justificado ir más allá en materia reguladora. Eso es algo que tendremos ocasión de verificar cuando empiecen a negociarse los nuevos convenios, y es de esperar que no suceda.


Juan Manuel de Prada, Unos embrioncitos de nada, ABC.

Mientras ocupan el debate público asuntos más estrepitosos (y triviales), se aprueba en el Congreso un proyecto de ley de reproducción asistida que ampara, bajo coartadas terapéuticas, la eugenesia y la clonación. Como no podía ocurrir de otra manera en una época desarmada moralmente, la ciencia se erige aquí en instancia suprema e inapelable: «Todo lo que se sabe hacer, se puede hacer», parece ser el lema. Esta mitificación de la ciencia como fuerza salvífica no ha mostrado reparos siquiera en pisotear la dignidad de la vida humana; de este modo, se ha llegado a aceptar la posibilidad execrable de «fabricar» vidas, servirse de ellas como material de experimentación y después destruirlas. Aprovechándose de la ingenuidad o la desesperación de mucha gente que se deja embaucar con falsas esperanzas, la propaganda justifica la perversidad de la clonación terapéutica pregonando que permitirá sanar enfermedades hoy incurables. Y con esta expectativa (que no es sino coartada que se sirve del sufrimiento ajeno), se convierte la vida humana en un producto de laboratorio y se destruyen alegremente unos embrioncitos de nada para extraerles células o tejidos, como si fueran proveedores de piezas de recambio.

Nunca hubiéramos llegado a estos extremos de depauperación ética si previamente no se hubiese impuesto una consideración meramente funcional de la vida. Tratamos a nuestros semejantes como cosas de las que es posible disponer, extraer una utilidad. Si este puro utilitarismo se ha instalado en nuestra existencia cotidiana, ¿cómo puede sorprendernos que desde una instancia legislativa se establezca la posibilidad de declarar a unos embrioncitos de nada vidas prescindibles e intrascendentes, sólo considerables por la utilidad médica que nos pueden reportar? Previamente, por supuesto, se ha negado la singularidad específica de cada vida humana; al desaparecer esa característica que la hace valiosa e insustituible, la vida humana queda despojada de dignidad. Se me opondrá que un embrión carece de personalidad o condición humana; yo más bien pienso que esa condición, inscrita en sus genes, está latente, se ha empezado a gestar para realizarse plenamente en un estadio futuro. Y puesto que la condición humana anida en ese puñado de células, organizadas con el fin de convertirse en persona, no tenemos derecho a tratar al embrión como si fuese una cosa; no tenemos derecho a poseerlo, usarlo y destruirlo. En su aparente insignificancia se condensa toda la potencialidad de una vida futura, tan plena como la nuestra.

No pensemos que esta concepción puramente utilitaria de la vida no nos pasará, a la larga, factura. Al negar los conceptos más elementales sobre los que se sustenta la dignidad humana, estamos infligiéndonos un daño sin reparación posible. Por supuesto, podemos alegar coartadas pretendidamente altruistas para justificar ese ataque a la dignidad humana; pero las acciones moralmente erróneas, aunque puedan parecer útiles en un principio, aunque reporten beneficios inmediatos, acaban arrastrándonos inexorablemente a la ruina. La dignidad de la vida no puede estar impunemente sometida al egoísmo de cada cual, a las ansias de curación de cada cual, mucho menos al humanitarismo discrecional del Estado. La violación de esta dignidad humana, ya lo sabemos, prefigura el totalitarismo. No creo que haga falta recordar aquel sueño eugenésico concebido por Hitler. La clonación terapéutica, bajo su disfraz humanitario, postula también, no nos engañemos, un mundo de superhombres donde los débiles, los enfermos y, en general, todos aquellas vidas que no resulten «útiles» carecen automáticamente de valor. ¿Por qué no empezar cargándonos -se dirán los apóstoles de ese «mundo feliz»- unos embrioncitos de nada?


Ramón Pi, La pendiente resbaladiza, La Gaceta de los Negocios.

Continuamos deslizándonos por la pendiente resbaladiza. La nueva “ley de técnicas de reproducción humana asistida”, aprobada en el Congreso el jueves, es una de las más agresivas del mundo contra la vida humana y su dignidad.

Lo que ha llegado a la opinión es que, gracias a esta ley, se podrá producir en un laboratorio un embrión humano cuyas células servirán para curar a un hermano que moriría si no se le sustituyeran las células enfermas por otras sanas. La entera verdad de este cuento es que, para producir a ese “hermanito-medicamento”, hay que producir además 10, 12, 15 hermanitos más, que serán sacrificados por no tener la suerte de ser los más aptos para ese fin. Y a veces, el hermanito-medicamento también será destruido, porque lo que interesa no es él, sino sus células, que serán lo que se aproveche.

Y seguimos bajando la pendiente. El ejemplo típico de prácticas nazis era seleccionar a los hijos por el color de sus ojos; ése era el horror. Pues bien, esta ley ya permite seleccionar los embriones por su sexo: ya tengo la nena, y ahora quiero el nene. Y las nenas, que sirvan de material para la investigación. ¿Quiere el lector una última pista? ¿Qué diría si le informo de que esta ley ya consiente la fertilización de un óvulo de animal (rata, coneja, vaca, perra) con un espermatozoide humano?


Alberto Acereda, Catedrático de Literatura Hispánica en la Universidad del Estado de Arizona, Por un auténtico liberalismo conservador, ABC.

Los cimientos del ideario liberal-conservador se basan en la defensa de la libertad individual en todas sus formas, la limitación del poder del Gobierno, la firme creencia en el capitalismo y el libre mercado, el respeto a la independencia de los poderes del Estado, la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos y el cuidado y defensa de la seguridad nacional e internacional. Bien mirados, ésos son los principios sobre los que se fue levantando hasta hoy la Constitución norteamericana, la misma que plantó el modelo de todas las democracias posteriores en el mundo. Para el liberalismo conservador, la libertad individual emana del permanente respeto a la Constitución surgida de la ciudadanía soberana, salvaguarda de todas las libertades y fuente de los límites del Gobierno.


Julio Agustín Jubero, ¿Quién se preocupa de la marina mercante?, carta al director de El País.

Tres mil quinientos kilómetros de costa. El 90% del intercambio comercial realizado por vía marítima. Una época de prevalencia de la seguridad y el mantenimiento del potencial comercial. Expansión de las empresas españolas por todo el mundo. Y la capacidad del transporte de esos bienes que queremos crear, comercializar, vender, explotar, adquirir o revalorizar casi nunca está en manos de compañías españolas.

Si tomamos el ejemplo de la energía nuclear, de la cual no debemos prescindir para acabar comprando la misma energía obtenida por el mismo método a otros, análogamente, no deberíamos obviar la capacidad estratégica de asegurar el suministro, la capacidad de importación y exportación y la riqueza social que genera una flota comercial fuerte y propia. En cambio, cada vez se prescinde más de los buques y de los marinos españoles. La flota mercante española no hace sino disminuir, y las posibilidades de colocación de nuestros marinos son cada vez más escasas y más precarias. Por contra, la Administración ha permitido desde hace años la contratación de personal extracomunitario, por sueldos que nadie querría para sí en este país, y por periodos que pueden extenderse hasta los 12 meses continuados de embarque (en absoluto permitido para un nacional español). De este modo, si los armadores pueden gastarse un mínimo por un puesto cubierto de manera legal, ¿para qué gastarse más en personal nacional?

La culpa no es únicamente de la Administración ni de los armadores: los marinos tenemos nuestra parte, pues no hemos sabido defender nuestros intereses en modo alguno: no existen sindicatos ni colegios eficaces. Cada vez salen de las facultades de náutica menos alumnos, los cuales tienen a su vez menos opciones para llegar a obtener su título profesional, sin el cual no podrán ejercer su profesión; cada vez los sueldos son menores (hemos de tener en cuenta el tipo de trabajo de que estamos hablando) y las condiciones higiénicas, de confort y de trabajo a bordo disminuyen año tras año.

Obviamente, lo que se pretende es convertir esta profesión surtida de vocaciones fenomenales, y habitual pasión por el mar y el trabajo duro, en materia tercermundista para la que se acabarán empleando únicamente a los ciudadanos de las antiguas colonias, en la continuación de la explotación que nunca acabará. Sólo que esta vez nosotros imponemos nuestro propio castigo. A los marinos europeos cada vez se les exige mejor formación, mayor experiencia y más responsabilidad, pero se les impide, cada vez más, ejercer su profesión.


La Asociación para el Derecho a Morir Dignamente (DMD) proporciona a sus socios una Guía de autoliberación. Según la experta en bioética Carmen Sánchez Carazo, "No creo que sea bueno plasmar por escrito información sobre el suicidio, porque la persona que la reclama está sufriendo; hay que acompañar y proporcionar una muerte sin dolor". María Dolores Vila-Coro, de la cátedra de Bioética de la Unesco, afirma: "¿Quién asegura que alguien ha tomado una decisión meditada? La guía es abrir una puerta o dar facilidades a personas que, por incapacidad mental transitoria, no tengan pleno discernimiento sobre un acto irreversible".


Abduljalil Sajid, imán presidente del Conse