Inteligencia y Libertad

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Francisco Capella

 

ERRORES

Aprende a pensar

Errores

Marzo 2006

 

El Gobierno garantizará que las células madre de cordón umbilical que se almacenen en bancos privados estarán a disposición de cualquier enfermo que lo precise en el mundo, según aseguró ayer la ministra de Sanidad, Elena Salgado, quien defendió el decreto elaborado por su departamento alegando que "tiene muchas exigencias y es muy estricto" y que sigue las recomendaciones de la UE. Salgado señaló que no puede prohibir que las familias escojan un banco privado o envíen su material al extranjero pero sí fomentar y mejorar el actual sistema de los bancos de cordones públicos en bien del interés común. "No podemos permitir que una persona que necesite esas células no pueda tenerlas por la hipotética posibilidad de que en el futuro alguien pueda utilizarlas", defendió Salgado. La ministra amparó su decisión en las recomendaciones de la Comisión Europea, "que no prohíben los bancos de uso autólogo o privado, pero tampoco los incentiva".


Pío Moa, Los crímenes del ateísmo, Suplemento Iglesia de Libertad Digital.

...leo en El Mundo el artículo de un "filósofo" esloveno (debe ser como nuestros "historiadores" progres), llamado Slavoj Zizek, con planteamientos tan graves como éste: "¿Qué ocurriría si restableciéramos la dignidad del ateísmo, excelso legado de Europa y quizás la única alternativa en pro de la paz?".

Bonita trampa, con la respuesta incluida, como preguntar de qué color era el caballo negro de Santiago. El señor filósofo, está claro, cree que la "dignidad" del ateísmo garantizará la paz, y entonces lo que debiera hacer es demostrarlo. Como no lo hace, le sugeriré un par de consideraciones al respecto, nada especulativas:

El movimiento ateo más importante, combativo y masivo creado en Europa ha sido el marxismo. También ha sido el más tiránico y genocida que haya conocido no sólo Europa, sino también el mundo. Y el primer país del mundo que se proclamó oficialmente ateo fue la Albania de Enver Hoxha, buen modelo. Según el marxismo, la ciencia descarta la idea de Dios, no existe moral propiamente hablando, y la historia se explica por la llamada lucha de clases. Conocemos sus efectos prácticos. Otro movimiento no menos ateo en el fondo fue el nazismo. Éste sustituía la clase social por la raza y también decía apoyarse en la ciencia, una mezcla de darwinismo (o interpretación de Darwin) y nietzscheanismo.

¡Excelsos legados, pardiez, y mucha paz han producido! No ya un filósofo sino un comentarista corriente ha de tomar en cuenta estos hechos si quiere hacer algo más que parlotear. Pero acaso el señor Zizek arguya que esos movimientos no eran "auténticamente" ateos, pues sustituían la creencia en Dios por alguna otra fe. ¡Lástima! Todas esas ideologías producen curiosas pugnas internas, en las que cada facción acusa a las otras de falsificar la auténtica doctrina científica. Nada me cuesta imaginar a Engels o a Lenin reduciendo a cenizas las pretensiones del señor Zizek y demostrando que es un charlatán "idealista", ajeno a un ateísmo "auténtico".

Con la misma desenvoltura, nuestro filósofo se pregunta "¿Qué ocurriría si sometiéramos al islamismo, junto con todas las demás religiones, a un análisis crítico, respetuoso pero, por esta misma razón, no menos implacable?". Hombre, señor Zizek, ¡a estas alturas! Ese "análisis crítico implacable" se viene realizando desde hace siglos, al parecer de modo un tanto inconcluyente, ¿de verdad no se ha enterado usted? A menos que usted haya logrado, por fin, la fórmula de la paz, la convivencia con "el otro" y la felicidad, ateísmo mediante. Si así es, le rogamos encarecidamente nos la explique, dejándose de preguntas retóricas. Mientras no lo haga, sólo podemos ver en usted la expresión de una fe ya bastante antigua. Una fe evidentemente trivial y pueril, por ajena a la experiencia histórica. Lo dijo Cicerón: "Si ignoras lo que ocurrió antes de que nacieras, siempre serás un niño".


La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, ha enviado una carta al consejero delegado de Microsoft, Steve Ballmer, en la que le advierte de que limite los programas incluidos en el nuevo sistema operativo Vista, que se lanzará a principios de 2007, si no quiere enfrentarse a un nuevo expediente del Ejecutivo comunitario por abuso de posición dominante. Kroes expresa su "preocupación" por la posibilidad de que Vista "incluya varios elementos que están actualmente disponibles por separado, en Microsoft o en otras empresas", según explicó su portavoz, Jonathan Todd. A modo de ejemplo citó la búsqueda por Internet, la gestión de los derechos digitales y el 'software' para crear formatos de documento comparables al PDF. El portavoz añadió que el otro "problema" que se plantea en la carta es que Microsoft no suministra "todas las informaciones técnicas necesarias para que los rivales puedan fabricar productos compatibles con Vista". Según la responsable de Competencia, la actitud de Microsoft "podría impedir a fabricantes y consumidores la posibilidad real de elegir entre diferentes productos de software y hacer que la innovación sufra".


Belén Gopegui, escritora, Literatura y Misión Milagro, El Mundo.

Misión Milagro es un programa de cooperación iniciado por Cuba y respaldado por la República Bolivariana de Venezuela que ya se desarrolla en 24 países de América Latina y el Caribe, destinado a tratar quirúrgicamente a personas afectadas de ceguera o deficiencia visual corregible. Cuando alguna vez he comentado la existencia de este programa, quienes no lo conocían me han preguntado: «¿por qué lo hacen?». Cabría responder: «porque hay personas que no ven y existe la posibilidad de que vean». Pero la pregunta parece añadir: «¿qué esconden, que rédito inconfesable sacan a cambio? ¿acaso conciencia política en aquellas personas que no han sido curadas en sus países y ven que una revolución en alianza con otra sí les ha curado? ¿acaso, al menos, una disminución de la hostilidad?»

En efecto, algunas de las personas que han acudido a Cuba con el propósito antes descrito han debido enfrentarse a las admoniciones de sus familiares y a sus propios miedos: «Cuba -les dicen- es un lugar terrible y si no se comen a los niños es posible que una vez allí quieran sacarles dinero o lavarles el cerebro o cualquier otra cosa». Pero el viaje es gratuito, igual que la estancia y la operación y las lentes y otros materiales que pueda necesitar el enfermo. Las personas que no veían son esmeradamente atendidas y regresan viendo, y hablan bien del país que les permitió ver, y se lo cuentan a otros, y tal vez algunas piensen que el socialismo no es algo tan terrible y pernicioso como les habían dicho.

Quizá se trate de propaganda, si es que cabe hablar de propaganda cuando no se lleva a cabo con informaciones sino con hechos. La pregunta del por qué, entonces, deberá ser respondida con otra pregunta: ¿por qué el capitalismo no realiza esta misma clase de propaganda?

Hay, por lo demás, un modo no buscado de difundir información para el cual también está sirviendo Misión Milagro. Con cada paciente que acude a Cuba llega además una historia incandescente de soledad, desprotección, injusticia. El paraíso dorado del capitalismo revela entonces qué lo sustenta, sobre cuántas vidas que no cuentan, y que simplemente se tachan, se asientan los planes de negocio.

El programa Misión Milagro, auspiciado por Cuba y Venezuela, ha logrado curar ya de manera gratuita en apenas año y medio a más de 200.000 personas afectadas de ceguera y otros tipos de deficiencia visual, entre ellos, numerosos niños nacidos con cataratas congénitas, y el proyecto es llegar a los 600.000 por año para alcanzar los seis millones en 2016. ¿Por qué no compite el capitalismo en este terreno? ¿Por qué son tan mezquinas las ayudas del capitalismo? ¿Cómo puede ocurrir que se publicite a todo color en los grandes diarios españoles el caso de una niña de Ghana que iba a ser llevada a España para ser operada de cataratas gracias a la ayuda de una fundación integrada por 900 ópticas y se haga caso omiso de las 210.000 personas operadas por el socialismo?

En algunos países de Latinoamérica los oftalmólogos han protestado. Quieren quitarle el estigma político que significa ser operados por médicos socialistas, se entiende. De acuerdo: ¿por qué no lo hacen? En España, por ejemplo, este año se ha procurado disimular de mil modos el superávit del Estado: ¿cómo es posible que un Estado tenga superávit y haya gravísimas carencias en la atención a la población? ¿Cómo es posible?

Alguien pudiera objetar que Misión Milagro es un programa asistencialista, caritativo, que está más cerca de dar un pez que de enseñar a pescar. No parece, sin embargo, que devolver la vista sea como dar un pez, más bien la vista es un instrumento que permite usar otros. Por otro lado, en varios países el programa Misión Milagro ha sido precedido por diferentes misiones alfabetizadoras y enseñar a leer es, o debiera ser, aún más útil que enseñar a pescar. En muchos casos fueron estas misiones las que permitieron encontrar a los pacientes allí donde no llega la medicina oficial. El modo en que se practican las intervenciones quirúrgicas, con revisiones completas de la salud del paciente, con la compañía constante de los trabajadores sociales cubanos, con tiempo para el diálogo y las explicaciones, está lejos de ser algo que cae del cielo abruptamente.

Pero la diferencia sustancial está en que Misión Milagro no pretende usar las sobras de los Estados y de las empresas para coser un roto o un descosido. Plantea, por el contrario, que poner fin al sufrimiento evitable es la función prioritaria de los Estados y no una actividad a la que dedicar de vez en cuando unos cuantos recursos aleatorios, sacados de acá y de allá. Y si dentro de unos años este planteamiento sucumbiera bajo la presión de la eficacia y la máxima rentabilidad y las exigencias de las grandes corporaciones capitalistas, qué hermosas y qué tristes y qué desgarradoras y qué dolorosamente inútiles serán entonces las canciones sobre una vida por fin civilizada que habría empezado a ser y no fue.

Se canta lo que se pierde. Cantar la alegría brutal y al mismo tiempo pausada, minuciosa, de un hombre ciego a los 47 años por un problema de diabetes quien, careciendo de los 3.000 dólares que la medicina privada le pedía para operarle y después de dos años sin conseguir que el Estado del país a que pertenecía se hiciera cargo de su situación, ha sido operado en Cuba y ve, no parece posible. Sin embargo ahí están, son miles, cientos de miles, quienes van contando de boca a oído y del oído a otra boca para llegar a otro oído, el salto que sí han dado.

Alguien ha de cantar las canciones y es posible que el papagayo verde empiece a estar cansado o, tal vez, harto. Se canta al sufrimiento inevitable, para poderlo soportar. Pero al sufrimiento evitable no se le canta. Al sufrimiento evitable se le pone fin. Eso, que tendría que ser lo normal es, sin embargo, revolucionario.


Barry Popkin at the University of North Carolina in Chapel Hill defends the taxes on soda by pointing out, "We've done it with cigarettes."


Narcís Prat, catedrático de Ecología de la Universitat de Barcelona, Una nueva cultura del agua, El Periódico.

Cuáles han sido los resultados de la cuarta edición del Foro Mundial del Agua (FMA) celebrado en México?

...ha quedado claro que la privatización de los servicios del agua en el Tercer Mundo ha sido un completo fracaso.

...es posible garantizar una dotación mínima de agua (40 litros/habitante/día, lo que se llama agua para la vida) en las zonas rurales de los países en desarrollo y en los barrios pobres de las grandes ciudades mediante un modelo de gestión pública del agua.

Sólo hace falta voluntad política y una buena gobernanza, es decir transparencia y participación pública (buen gobierno) en todos los procesos gestión del agua para evitar la corrupción, que es la barrera más importante para la gestión eficiente del agua.

Los aspectos puramente reivindicativos no cabían en el foro oficial, y por ello, en otro recinto, se ha celebrado un foro alternativo en el cual se han presentado casos de cómo la codicia de empresas y gobiernos sin escrúpulos es la causa de la degradación de múltiples ecosistemas acuáticos y la destrucción del sustento de muchas familias. Se han dado claros ejemplos de cómo empresas apoyadas por la corrupción gubernamental están destruyendo valles, pueblos y culturas precisamente por la falta de gobernanza. El debate, pues, al final, no es gestión pública o privada del agua, el debate es gestión con o sin los implicados y sus aspiraciones.

En esta edición del FMA ha quedado claro que para cumplir los objetivos del milenio y garantizar la gestión sostenible de los recursos hidráulicos es necesaria una política de gestión del agua diferente a la practicada hasta ahora, que cumpla los criterios de transparencia en la gestión y de participación efectiva de todos los ciudadanos. Frente a la política hidráulica, basada en la construcción de infraestructuras, se imponen los modelos sustentados en la gestión de la demanda y el respeto a los ecosistemas. Es la que recomienda la propia UNESCO en su último informe, presentado en México, lo que nos demanda la directiva marco del agua en Europa, y lo que hemos definido como una nueva cultura del agua.

Esperemos que los debates y las conclusiones de las diferentes sesiones de la cumbre, que, repito, van mucho más allá de la declaración ministerial, sean un buen acicate para que dentro de tres años, en la quinta edición del foro, que se celebrará en Estambul, observemos un cambio real hacia la gestión integrada, transparente y participativa del agua.

De todo ello tenemos mucho que aprender en España. Aquí, todavía falta mucha transparencia y mucha participación en nuestra política del agua, que aún tiene mucho de hidráulica y poco de hidrológica. La anulación del trasvase del Ebro no debería hacernos bajar la guardia ante una política del agua que no ha cambiado lo suficiente como para que la podamos calificar como propia de esa nueva cultura del agua.


Ramón Tamames, China en prospectiva, Periodista Digital.

El fuerte crecimiento del PIB a medio y largo plazo no está amenazado por ningún factor concreto. Y por ello mismo, los altos ritmos de expansión de los últimos tiempos, no tienen por qué ceder. Y no sólo a causa de las fuertes reservas de fuerza de trabajo, sino también porque se dan otras condiciones muy favorables, como el fortísimo ahorro, los recursos fiscales crecientes, y el proceso de saneamiento ya iniciado de las entidades de crédito y de los mercados bursátiles.

Un problema que no se plantea con suficiente frecuencia, es la necesidad de incentivar el consumo interno, para que el futuro desarrollo no dependa tanto de las exportaciones. Y de modo que la acumulación de reservas internacionales no signifique la esterilidad, o una rentabilidad muy baja, de los ingentes recursos acumulados.


Pío Moa, Lynn Margulis desbarra, Suplemento Ideas de Libertad Digital.

Algo exagera la autora, en cambio, al aseverar: "La evolución es un hecho tan demostrado como la Ley de la Gravedad o la forma esférica de la Tierra". No tanto. La teoría sigue sometida a crítica, aun si ha salido hasta ahora bastante bien parada de sus desafíos, dando lugar, también, a modificaciones y versiones varias. Y a fervorosas creencias.

El fraude cientifista, que no científico, destruye el elemento moral. Lo que diferencia al hombre del animal no es, ante todo, la palabra, sino la esfera de lo moral, que de ningún modo cabe reducir a la mera lucha por la vida o a conveniencias "evolutivas" según las entiendan los gurús de turno. La moral tiene raíz religiosa, cosa muy lamentable para la señora Margulis (y tantos como ella). Quizá algún día pueda establecerse una moral sobre bases científicas, aunque lo dudo, y, desde luego, no ocurre hoy.


Elena Tasso, madre de Ollanta Humala, candidato a la presidencia de Perú: "Yo les apuesto a ustedes que con dos violadores fusilados ya no habría más violaciones. Y con dos homosexuales que se fusilen ya no habría en la calle tanta inmoralidad".


Gerardo Galeote, presidente de la Comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo, ¿Y ahora la PAC?, ABC.

Ahora se cierne sobre nosotros una amenaza adicional: la revisión a partir de 2009, a propuesta británica, de la Política Agraria Común (PAC), de la que España es el segundo país beneficiario, después de Francia, representando esas aportaciones a nuestro presupuesto más de la mitad de los ingresos totales de nuestro país procedentes de la Unión Europea.

La apertura del debate general sobre la revisión del capítulo agrícola, rompiendo el compromiso unánime suscrito en el año 2002 por los jefes de Estado y de Gobierno de mantener intacta la PAC hasta 2013, coincide además con el avance de las negociaciones en curso de la Organización Mundial del Comercio, que progresa lenta pero inexorablemente a costa de los agricultores, quienes no ocupan desde luego un lugar prioritario en los cálculos de quienes nos representan en las mismas.

El efecto combinado de la revisión de la PAC y las negociaciones de la OMC constituyen no sólo una amenaza para la agricultura europea, y especialmente para la española, segundo receptor de fondos agrarios, que representan más de la mitad de todas las aportaciones comunitarias que percibimos, sino para el mundo rural en general, pues no cabe duda de que se aceleraría el proceso de despoblación de esas zonas, preludio de la desertización, y se produciría además una mengua de nuestra capacidad para prevenir catástrofes naturales, como los incendios.

Se justifica, por lo tanto, el temor de los agricultores ante la posible pérdida de la PAC, último gran bastión de los intereses españoles, tan digno de ser defendido como cualquier otro. Valdría la pena, por lo tanto, que hiciéramos un esfuerzo de consenso político y movilización social para defenderla, si no queremos que una ola del euroescepticismo inunde también nuestra nación. Pero antes, que el Gobierno diga si quiere pelear por ello.


Ahmed Djoghlaf, secretario de la Convención de Diversidad Biológica, entrevista en ABC.

...la imagen del medio ambiente y de la biodiversidad en particular no es una cuestión de emoción y nostalgia, sino que, siendo realistas, es cada vez más un asunto de la economía y de supervivencia. Ahora comprendemos que la biodiversidad y los ecosistemas del mundo son los cimientos del desarrollo. No son un lujo, pero proporcionan los bienes y los servicios necesarios para superar la pobreza y procurar un mundo estable y en paz.

Ahora tenemos que saber invertir la tasa de pérdida de biodiversidad para 2010 e ir más allá, restaurando los ecosistemas dañados y degradados.

El informe nos ofrece la cruda realidad, una instantánea terrible de cómo hemos abusado de la Madre Naturaleza. En ese sentido es una llamada de atención. ...muchas de nuestras ambiciones, desde impulsar el nivel de las áreas marinas protegidas hasta la restauración de tierras degradadas, pueden conseguirse si mostramos una voluntad común y determinante.

Hay, en diferentes momentos de tu vida, oportunidades. Recuperar la salud de este planeta es la última y podría añadir que la más grande. Pero es algo con lo que cargo felizmente, porque en este asunto de la biodiversidad no podemos fallar. Si lo hacemos dejaremos detrás un caparazón hecho trizas, un hogar destrozado, para nuestros hijos y nietos, un desierto espiritual y cultural privado de belleza y un mundo que nunca podrá estar en paz consigo mismo.


Ulrich Beck, profesor de Sociología en la Universidad de Múnich, Se busca otra Europa, El País.

¿Puede una Europa cosmopolita despertar a los ciudadanos, incluso entusiasmarlos? De momento hay bastante escepticismo. Para ello los grandes relatos de la europeización deberían haber sido más claros en lo que la UE ofrece a sus ciudadanos y lo que ésta significa. Pero miremos donde miremos, en todas partes se conciben reformas en los Estados a título individual y entonces éstas se encallan dentro del marco de actuación reducido del Estado nacional. Para salir del laberinto kafkiano sería un paso importante definir los muchos problemas actuales como desafíos europeos -el descenso de la población, la sociedad envejecida, las reformas de los sistemas de seguridad social, la inmigración, la deslocalización de puestos de trabajo, la imposición de salarios bajos, los tributos a las ganancias de las empresas, la especulación financiera y de intereses-, la lista podría ser más larga. Esto quiere decir lo siguiente: la ampliación de la cooperación interestatal que mediante la soberanía compartida hace a las naciones más fuertes, podría llenar a los ciudadanos de entusiasmo hacia Europa. De esta manera la UE se convertiría en un modelo de gobierno en la era de la globalización. El lema: las soluciones europeas aportan a los ciudadanos más que beneficios nacionales a título individual.

¿Cómo se puede convertir la insoportable levedad del no de muchos europeos en la oportunidad de un nuevo principio, que permita ser a la UE, cosmopolita y a la vez capaz de resolver conflictos? Mi propuesta es tan fácil como radical: se debería someter otra vez a votación el drásticamente recortado texto de la Constitución y esta vez no en cada nación a título individual sino en todos los Estados miembros el mismo día. La regla para semejante votación: si un país vota en contra de la Constitución, se decide por una categoría inferior de pertenencia a la UE. El no de un Estado no impide entonces la entrada en vigor de la Constitución. Más bien este mismo Estado (al menos parcialmente) se excluye de los derechos y beneficios, que siguen su curso con la Constitución para los Estados europeos y sus ciudadanos.

Así ya no sería posible por mucho tiempo decir no sin comprometerse y sin asumir las consecuencias y, de esta manera, bloquear la UE. Sin aprobación, ninguna subvención: esta pauta acabaría con la insoportable levedad del no. Al mismo tiempo, unas elecciones en toda Europa podrían hacer ver a los ciudadanos lo que ganan de un modo concreto cuando se integran a la soberanía europea.

La Constitución europea estaría legitimada democráticamente y a escala europea. Los países y los ciudadanos que con su aprobación hicieran entrar en vigor la Constitución, podrían seguir desarrollando el proyecto de modernidad europea en el marco de un Estado de derecho para los conflictos de la sociedad postsecular así como dotar a la ampliada UE de capacidad de decisión y de resolver conflictos.


Pedro López-Elum Martínez, Agua y solidaridad, carta al director de El País.

Está claro que el agua es un líquido necesario para el desarrollo de todos los tipos de vida, de modo que existe cierto consenso a que todo ser humano debe disfrutar de unos estándares de agua para el desarrollo de sus necesidades vitales.

…se nos habla de escasez de agua pero no de precios, de solidaridad entre españoles, de la necesidad de agua como recurso vital para nuestro desarrollo...


El Roto, viñeta en El País.

-¡Despido gratis y sin explicaciones, así les damos a los jóvenes experiencia laboral!


El presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, rechazó el anteproyecto de ley de investigación biomédica y la ley de reproducción asistida, que posibilitarán la clonación terapéutica y la manipulación de embriones, señalando que «las fuentes de la vida humana son sagradas» por lo que «manipularlas es una aventura, además de inmoral, inmensamente arriesgada». «Si el fin no justifica los medios, nunca el ser humano, desde los primeros compases de su vida, puede ser reducido a medio ni utilizado como instrumento», dijo Blázquez, quien añadió que «lo científica y técnicamente responsable debe atenerse también a la ética que respete la dignidad humana. La naturaleza, la sabiduría del Creador, ha trazado una línea roja que por el bien de la humanidad no se debe cruzar»; «un embrión no es un amasijo ni un cúmulo indiferenciado de células, no es un objeto a nuestra disposición; es un sujeto, una nueva individualidad, alguien, no simplemente algo, en los inicios de su ciclo vital». Para el presidente del Episcopado, «aunque sea grande la ilusión de que las enfermedades sean curadas, desplanzando un poco el poder de la muerte, o aunque sea muy legítima la aspiración de un matrimonio a prolongarse en los hijos, esos sentimientos no pueden sobreponerse a la verdad del ser humano, que se convertiría al mismo tiempo en conquista y víctima del poder del hombre».


Elena Arnedo, Rosa Escapa, Amelia Valcárcel, Amparo Rubiales, Ana María Ruiz Tagle, Bárbara Duhrkop, Teresa Blat, Carmen Alborch, Concepción Jiménez, Elvira Cortajarena, Lucía Ruano, Mayte Gallego, Milagros Candela, Pilar Escario, Purificación Gutiérrez y Carmen Martínez Ten, El siglo de las mujeres, El País.

Esto no quiere decir que las mujeres sean menos competitivas y, mucho menos, que estén peor cualificadas; sencillamente, es posible que, gracias a una educación y socialización distintas, la vida privada y la afectividad sean más importantes en su escala de valores. Además y, desde luego, el “techo de cristal” existe, duro y resistente, en todo el mundo: por cada diez altos ejecutivos de empresas sólo hay una mujer.

Y sin embargo, los últimos estudios sobre productividad recomiendan la promoción de las mujeres para la dirección empresarial. Parece que las habilidades “femeninas” son más rentables para los modernos sistemas productivos: trabajo en red, en grupo, solidario, abierto. El actual Gobierno noruego obliga ya a que haya por lo menos dos mujeres en todos los consejos de dirección y aquí mismo, en España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores recomienda más mujeres en los consejos de administración.

Pero si se atisba alguna esperanza en el mundo empresarial, donde realmente este siglo parece estar dando paso a las mujeres es en el mundo, tan cerrada y tradicionalmente masculino, de la política. Para que las mujeres pudieran estar representadas en política, el movimiento feminista recurrió primero al sistema de cuotas, tan denostado, para luego llegar al concepto de democracia paritaria, que aun siendo mucho más ambicioso, o tal vez por ello, se consiguió con menos reticencias. Y ha sido así no sólo en los países del norte de Europa sino en uno tan reputadamente machista como el nuestro, donde por primera vez en la historia hay tantas mujeres como hombres en el Gobierno y su vicepresidenta es una mujer. Por cierto, la mejor considerada por la opinión pública de todos los ministros actuales, según las encuestas. Y por cierto, ha sido este Gobierno paritario el que acaba de dar luz verde a un Proyecto de Ley de Igualdad que incluye la democracia paritaria como un requisito tanto en las listas electorales como en los puestos directivos de la administración.

Al terminar el primer lustro de este siglo, había en el mundo cinco mujeres presidentas de sus respectivos países: Irlanda, Letonia, Finlandia, Filipinas y Sri Lanka; y cuatro primeras ministras: Angela Merkel, recién elegida canciller de Alemania, Helen Elizabeth Clark en Nueva Zelanda, Khaleda Zia en Bangladesh, y Luisa Diogo en Mozambique. Europa, Oceanía, Asia y África, faltaba América y, al empezar el año 2006, Michelle Bachelet fue elegida presidenta de Chile. A los pocos días, Ellen Johnson Sirleaf era aclamada presidenta de Liberia.

Han llegado a los más altos niveles de poder político cuatro mujeres en Europa, tres en Asia, dos en África, una en América y una en Oceanía. Si pensamos que más del 50% de los seres humanos son mujeres, estas cifras deberían inspirarnos una meditabunda tristeza. No es así, las mujeres estamos de celebración. Los recientes triunfos electorales de Angela Merkel, Michelle Bachelet, Ellen Jonson Sirleaf y Tarja Halonen, recién reelegida presidenta de Finlandia tras un mandato de seis años, nos llenan de orgullo y de esperanza. Estamos aún muy lejos de “la mitad de la tierra, la mitad del cielo, la mitad del poder”; pero, sin duda, algo se está moviendo y, tal vez, de forma ya imparable.

Y la alegría que sentimos no es sólo porque ellas son mujeres, que también, sino porque las biografías de esas mujeres que acaban de llegar al poder nos muestran unos perfiles, unas trayectorias, unos empeños y unos proyectos que auguran formas de hacer política más cercanas a las preocupaciones reales de ciudadanas y ciudadanos, más solidarias, más comprometidas con los derechos sociales y con la paz en el mundo. Es cierto que el solo hecho de ser mujer no basta para crear estas tan optimistas expectativas, pero sí es muy cierto, todavía, el célebre dicho de que una mujer tiene que hacer el doble de méritos que un hombre para que le sea reconocida la mitad. Esto es ya una garantía.


Loles Dolz (coordinadora del Área Federal de Educación de IU), Augusto Serrano (Secretariado Confederal de STES), Ginés Martínez (vicepresidente de la Confederación laica de Padres de Alumnos, CEAPA), Maite Pina y Eulalia Vaquero (ex presidentas de CEAPA), Juan F. González Barón (presidente de Europa Laica), Francisco Delgado y Beatriz Quirós (miembros del Consejo Escolar del Estado), Agustín Moreno (Comisión Ejecutiva Confederal de CC OO), Julio Rogero (Movimientos de Renovación Pedagógica), Jaume Martínez Bonafé, Xose M. Souto González y Fernando Ballenilla (profesores universitarios), Por una educación pública, democrática, laica y de calidad, El País.

Reivindicábamos entonces que “las Administraciones educativas deben, ante todo, reforzar el papel de los centros públicos como red vertebradora de la oferta educativa y sólo deben mantener conciertos con los centros privados que estén dispuestos a atender a todo el alumnado, sin ningún tipo de discriminación, a hacer efectivo el principio de gratuidad y a llevar a cabo una gestión transparente y controlable socialmente”.

Frente a ello, la LOE -tras los acuerdos del PSOE con sectores de la enseñanza privada concertada- no sólo ha renunciado a reconocer ese papel a la educación pública, sino que ha reforzado los conciertos extendiéndolos a etapas no obligatorias, tal como hizo el PP. Por otro lado, la ley no impide la segregación por razón de sexo en etapas o aulas sostenidas con fondos públicos -aunque no se discrimine por ello en la admisión al centro-; ni corta de raíz cualquier posibilidad de cobro a las familias por enseñanzas concertadas; ni somete a los centros privados concertados a los mismos requisitos de funcionamiento y control social; ni evita la competencia desleal de éstos con la red pública; ni asegura que la cesión de suelo público sea para la creación de centros públicos; ni siquiera se ha logrado que el despido improcedente del profesorado -aún con sentencia firme- sea considerado como falta grave, lo que es sencillamente escandaloso.

Por primera vez en la historia de la educación española se equipara por ley -en derechos, que no en obligaciones- a la red privada concertada con la pública. La LOE contempla que “el servicio público de la educación puede ser prestado por los poderes públicos y por la iniciativa social, como garantía de los derechos fundamentales de los ciudadanos”; el Estado hace así dejación de una de sus obligaciones fundamentales contraviniendo el artículo 27.5 de la Constitución por el que “los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación”. ¿Cómo se pretende que la “iniciativa social”, la enseñanza privada, garantice un derecho fundamental como es la educación cuando, por su propia naturaleza, su objetivo es o ganar dinero o adoctrinar?

Por otro lado, se claudica ante la vieja exigencia de la derecha de equiparar el derecho de todos a la educación con la “libre elección de centro”, supeditando a ello el deber de los poderes públicos de programar las plazas escolares. Se pretende presentar como iguales a las dos redes, pública y privada, que siguen siendo muy diferentes en cuanto a su origen, objetivos, gestión, admisión del alumnado o contratación del profesorado, con el objeto de que la red privada concertada pueda recibir todo tipo de sobredotación económica y de personal, como se recoge en distintos apartados de la ley. Y todo ello en detrimento de los recursos para la escuela pública y para el ámbito rural en particular.


Rosa Regàs, escritora y directora de la Biblioteca Nacional, Laicismo y fundamentalismo, El Periódico.

...hoy se nos impone una visión del mundo según la cual hay dos bandos irreductibles: terroristas y defensores de la democracia y la libertad, aunque sabemos que tan terroristas son los de un bando como los de otro porque recordamos que nosotros, y todos los pueblos del mundo, tenemos héroes y heroínas que veneramos porque un día se pusieron ante un cañón para expulsar al invasor del suelo de la patria.

Recuerdo aún los tiempos en que hablábamos del enfrentamiento Norte y Sur, términos olvidados como si de verdad la tan glosada globalización hubiera acabado para siempre con la diferencia entre pobres y ricos, o al menos supusiera una oportunidad que definitivamente acabara con ella, como si la palabra y el concepto que contiene pudieran esgrimirse ante los que acusan al neoliberalismo más salvaje de haber invadido el mundo y ya hubiéramos perdido la esperanza de encontrar otra forma de progreso que no se hiciera a costa de la pobreza del 80% de la humanidad.

El fundamentalismo es esto: anteponer las creencias a las ideas, y lo que hoy estamos viviendo es el intento por parte de unos y otros de imponer al mundo un dios guerrero al que hay que obedecer aunque nos exija matar a nuestro hijo para demostrarle fidelidad y en nombre del cual matamos, torturamos, destruimos y expoliamos a los países que se amparan en otro dios, también guerrero, el dios de la competencia.


Antonio Serrano, Secretario general de Territorio y Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, entrevista en ABC.

En el tema principal, que es el del acceso a los recursos genéticos y reparto de los beneficios, la Unión Europea (UE) dice que hay que avanzar en la dirección de llegar a un régimen vinculante en la explotación de estos recursos, pero con los mecanismos de prevención adecuados para evitar que se puedan producir efectos socioeconómicos perniciosos. España no puede defender otra postura que no sea la de la UE, pero en aquellos foros y mesas redondas donde es posible señalar la posición española pediremos que se establezca cuanto antes una normativa vinculante que reconozca el derecho a la biodiversidad de los pueblos y las sociedades cuya cultura ha permitido que obtengamos los beneficios farmacéuticos, químicos... correspondientes.

Kioto, en ese sentido, ha sido un avance tremendamente positivo para la humanidad y para la seguridad de los ciudadanos. España está en la vanguardia, junto a otros países, de lo que es empujar hacia una defensa de la conservación de la biodiversidad a nivel mundial, y sería deseable, y España lo defendería, que hubiera algo similar a un protocolo de Kioto de defensa de la biodiversidad.

...necesitamos incrementar los recursos económicos destinados a la recuperación de especies para conseguir detener la pérdida de biodiversidad en 2010. Y otra prioridad es establecer una red de espacios marinos protegidos, porque que los océanos sean los grandes desconocidos no significa que no estén en peligro.


José Manuel Sánchez Ron, miembro de la Real Academia Española y catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid, Gigantismo del pasado, El Periódico.

...organismos públicos. El argumento de que son estos organismos los que realmente proporcionan a la sociedad una serie de servicios que las empresas privadas no están dispuestas a ofrecer podría ser verdad –más aún, debería ser verdad–...

En un universo mediático en el que la búsqueda de mayores beneficios económicos no se detiene ante consideraciones éticas o culturales, proliferando los denominados –con justicia– “programas basura”, la sociedad necesita algún tipo de protección: la protección de poder acceder libremente a programas de alta calidad educativa, informativa y cultural; programas que nos ayuden a ser mejores, y que nos eviten la vergüenza de esos espectáculos que ningún medio financiado con fondos públicos debería permitir.

El ejemplo de la BBC británica debe constituirse en un modelo a imitar.

En la España de las autonomías, TVE no es la única televisión financiada en buena medida con fondos públicos: también están las denominadas televisiones autonómicas. Mucho de lo que ahora estoy diciendo, especialmente en lo que se refiere a independencia política, podría aplicársele a ellas. Hace poco, en un espectáculo que yo considero bochornoso, esa dependencia política se manifestó en Telemadrid cuando ésta retransmitió en directo una manifestación en contra de políticas del gobierno central, que no es el mismo, por supuesto, que el que rige la autonomía madrileña.

Un último comentario, éste referente a los trabajadores del ente RTVE, que ante las reformas anunciadas están recurriendo a una táctica tan vieja como, si no se emplea con cuidado, cuestionable: el boicot a programas, especialmente a los más populares. Es lógico que se tome en cuenta su opinión, pero no deberían rechazar, por motivos personales o gremiales, una reforma absolutamente necesaria, y que ellos mismos deberían haber solicitado, con la misma vehemencia que ahora emplean, hace ya mucho tiempo.


Agua es vida, editorial de El País.

Hay acuerdo en considerar que a este reto global, común a todos los continentes, se le hace frente con más eficacia mediante acciones locales, promovidas por las administraciones e instituciones públicas. La vieja confrontación entre partidarios y adversarios de la privatización del agua ha quedado obsoleta.

El derecho al agua termina en la cobertura de las necesidades básicas.


Pedro Palacios Osorio, ¿Una ley de deuda externa?, carta al director de El País.

Posiblemente en los siguientes días se aprobará en el Congreso de los Diputados una proposición de ley reguladora del tratamiento de la deuda externa.

...una ley que seguirá impidiendo el bienestar de millones de personas y condenándolos al subdesarrollo económico perpetuo que realmente supone el pago de la deuda externa.

...resultaría conveniente que la ciudadanía del Estado español realmente pudiese decir la última palabra sobre si el cobro de la deuda es legítimo.


Ramón Tamames, La situación del mundo en 2006 según el WorldWatch Institute, Periodista Digital.

EE.UU. sigue sobresaliendo en términos de derroche de recursos, importando casi cuatro veces el petróleo que compra China, a pesar de tener menos de una cuarta parte de su población. Entre otras cosas, por sus bajos precios energéticos (con poca fiscalidad). Generando a partir de ese consumo un alto grado de contaminación, que se traduce en la renuencia oficial a adoptar mecanismos de control como los del Protocolo de Kioto, entre otros.


Romeu, viñeta en El País.

-Estamos acabando con el planeta.
-Y lo que es peor, con la sociedad del bienestar occidental. Habrá que montar otra guerra.


'Es urgente mejorar la situación de los jóvenes en el mercado laboral y reducir significativamente el desempleo juvenil', declararon solemnemente los 25. Para conseguirlo, el Consejo de la Unión Europea afirma que, 'a fines de 2007, todo joven que haya abandonado la escuela y esté sin empleo debería recibir, en el plazo de seis meses, una oferta de empleo, un contrato de aprendizaje, formación adicional u otra medida que mejore su empleabilidad'.

Por si todas estas medidas fallasen, los 25 acordaron poner en marcha un Fondo de Adaptación a la Globalización, cuya dotación se prevé que sea de 500 millones de euros anuales, para proporcionar 'apoyo adicional a los trabajadores que se hayan quedado sin empleo como consecuencia de los cambios estructurales'.


Laura Husé Valle, Abolir la publicidad, carta al director de El País.

Mientras la política oficial, la de los medios, nos abruma con el Estatut y la tregua permanente de ETA, otra política más sutil, con un poder de control más eficaz sobre nuestros cuerpos y mentes, más cotidiano, se nos cuela insidiosamente por los mismos medios: la publicidad. Ella da mejor que nadie el pulso de la realidad.

Domingo tarde, inevitables y prolongados cortes publicitarios en la programación televisiva. La mitad de los anuncios son de coches, dirigidos a él. La promesa implícita: ante una masculinidad insuficiente, basta un coche bien grande (potente). La otra mitad, dirigidos a ella, anuncia productos o tratamientos adelgazantes: cuanto más delgada, más deseable. En el primer caso no nos informan de que los coches son los principales responsables de la emisión de CO2 (y luego criminalizan el tabaco o se disparan las alergias y le echan la culpa al polen que siempre estuvo ahí), o de que su fabricación requiere 500.000 litros de agua (así, con cinco ceros), y luego hablan de sequía o de trasvases. Algún esporádico anuncio de bienintencionada campaña de educación cívica nos exhorta a ahorrar agua al lavarnos los dientes, trasladándonos así la responsabilidad de su uso y de su escasez. Los de adelgazar no nos hablan de anorexia, de la eterna cosificación del cuerpo de la mujer ni de violencia doméstica. Ello queda para los telediarios, que, anquilosados en la misma estructura a través del tiempo y del espacio, nos aburren, angustian o resbalan.

La publicidad, sin embargo, cala en todos. Realizada por expertos, a veces muy buenos, está dirigida a crear consumidores. Sitúa en el tener, en el tener más, el sumum de la felicidad. Alimenta nuestro deseo pero el objeto nunca colma las expectativas creadas. Da igual, pues ella está ahí para proponernos un nuevo objeto, y así sin fin.

Estamos contra la guerra de Irak, pero no estamos dispuestos a renunciar a nuestro consumo energético basado en combustibles fósiles, y así, tontamente, nos estamos cargando el planeta. Se dictan leyes contra la violencia de género, pero perpetuamos los esquemas sexistas en lo cotidiano.

Quizá en estos momentos el ser realistas, conservar el planeta, racionalizar y suavizar las relaciones y conflictos humanos, pase por pedir lo imposible: abolir la publicidad.


Dr. Francis Collins, director of the National Human Genome Research Institute at the National Institutes of Health.

I believe that one can be both a rigorous scientist and a believer in God. Don't get me wrong -- science is the only reliable way to draw conclusions about how the natural world works. But God cannot be defined in purely natural terms, or he wouldn't be God.

From a purely logical perspective, it will never be possible to disprove the existence of God, since the tools of science apply only to the natural world. Thus of all the possible worldviews, atheism is the most irrational choice.


Rocío Martínez-Sampere, coordinadora del área de Estado del bienestar de la Fundació Campalans, El bienestar del siglo XXI, El Periódico.

Vivimos una transformación estructural de la economía y la sociedad. La competencia se desarrolla en un entorno globalizado, las economías están terciarizadas, la sociedad es mucho más plural y diversa (por las transformaciones de las formas del trabajo, de la familia y por el fenómeno de la inmigración) y culturalmente somos no tan sólo más individualistas, sino también mucho más exigentes con los poderes públicos. Esta realidad que acabo de sintetizar obliga a adaptar nuestro compromiso a la igualdad y la justicia social. ¿Cómo?

1) Considerar que igualdad y libertad van de la mano, o, en otras palabras, dar por superado el conflicto entre eficiencia e igualdad. ¿Esto quiere decir que sólo nos importa la igualdad de oportunidades? No, porque entendemos que si los puntos de partida son demasiado desiguales nunca se alcanzará la igualdad que deseamos. En este sentido la desigualdad de resultados es relevante. Pero el enfoque de nuestras políticas debe ser hacia garantizar una mayor igualdad de oportunidades y no de resultados, entendiendo que debemos hacer importantes esfuerzos para, a medio plazo, ir igualando los niveles de partida.

3) Entender que antes la justicia social quedaba limitada por las fronteras del Estado-nación. Ya no es así y nos obliga a afrontar un cambio de escala en el que hay que combinar las políticas macro con actuaciones más próximas, a niveles micro y adaptadas a realidades diversas.

4) Entender que vivimos en sociedades mucho más complejas y variadas donde para mantener la cohesión social hay que ir hacia políticas hechas a medida y que se activen en situación de riesgo, tome la forma que tome. En otras palabras, diseñar un sistema de bienestar más adaptado al ciclo vital de las personas. Esto debe permitir que todos los ciudadanos gestionen sus proyectos vitales con la máxima libertad posible, sin que ninguna decisión que tomen –como tener hijos– les penalice en exceso. Pero, por otro lado, esto también exige pedir más responsabilidades a los ciudadanos frente a una visión más paternalista e intervencionista del Estado.

5) Considerar que el reto en el campo de los servicios públicos no está en su existencia, sino en garantizar su eficacia y una mayor calidad. Esto implica diseñar políticas que, además de garantizar los recursos, impulsen la competencia. En esta línea se enmarca la discusión de la promoción del derecho a elegir. Muchos, desde la izquierda, la rechazan por los efectos nocivos en la desigualdad (por ejemplo, Ron Hattersley decía que la obsesión por el derecho a elegir comporta que cuando unos eligen, otros –generalmente los más desfavorecidos– se quedan con las sobras).

Nosotros creemos que el derecho a elegir sí debe potenciarse, y de hecho es una política que mejora la competencia y por lo tanto la calidad de los servicios públicos siempre que se acompañe de ciertas garantías –paliar los problemas de desinformación a los más desfavorecidos y la potencial discriminación de determinados proveedores– y de otras políticas de fomento de la igualdad.

Este diagnóstico, obviamente, deja muchas cuestiones por debatir, pero es un buen ejemplo del equilibrio entre innovación y seguridades –o entre progreso y garantías– que se debe hallar para hacer frente a los cambios socioeconómicos que vivimos. Un equilibrio que se hace necesario si queremos seguir defendiendo con fervor, pero también con eficacia, los valores de siempre: igualdad, libertad y justicia social.


José Luis Luege, ministro mexicano de Medio Ambiente.

Todos reconocemos que el acceso al agua es un derecho fundamental pero tendremos que trabajar más para incorporarlo a las Constituciones y las leyes nacionales.


Francisco Gimeno, Gasolineras, carta al director de El País.

Sin duda, un buen negocio. Sube el crudo y a la media hora se refleja en los precios; si el mismo baja, ya la cosa cambia.

Pero lo que resulta inadmisible es la moda del prepago. Con el fin de reducir al máximo el personal, hacen que nos sirvamos nosotros mismos y para evitar que algún desaprensivo se fugue sin pagar quieren que antes pases por caja.

Pues bien, si lo que se desea es llenar el tanque, es lógico que no se conozca la cantidad a abonar, y te piden que dejes un depósito o la tarjeta de crédito mientras rellenas.

No deberíamos prestarnos a estas maniobras, pues si no se fían del usuario ¿por qué éste debe fiarse de las gasolineras depositando un dinero o bien la tarjeta, la cual pudiera ser objeto de fraude mientras se reposta? ¿Saben ustedes que existen hojas de reclamaciones? ¿Tienen conocimiento de esta práctica las asociaciones de defensa del consumidor?


Héctor Vargas Ruiz, Desarrollo insostenible, carta al director de El País.

Como residente en la isla de Tenerife, deseo expresar mi apoyo a las organizaciones ecologistas Greenpeace, Adena-WWF, SEO-Birdlife y Ben-Magec, así como todos los movimientos ciudadanos surgidos en los últimos años en nuestra isla en respuesta al desarrollismo insostenible y neocaciquismo impuesto por grandes constructoras y amparado por el Gobierno de Canarias.

Consideramos que infraestructuras como el puerto industrial de Granadilla, el anillo insular o la segunda pista del aeropuerto Reina Sofía son tan costosas como innecesarias.

Su pretendida necesidad responde a intereses económicos particulares, sin procurar el beneficio general de los habitantes de la isla.

La sociedad de Tenerife ha sido ignorada, al negarse la discusión en el Parlamento de Canarias de la iniciativa popular suscrita por 56.000 firmas (la mayor jamás presentada en Canarias) en la que se pedía la protección del litoral marino.

Ciudadanía y sociedad canaria que desde hace años solicita a sus gobernantes mejoras que sí son necesarias e imprescindibles, tales como la construcción de hospitales en el norte y sur de la isla, becas, modernización de la Universidad de La Laguna o inversiones en I+D, y para las que no hemos visto consignación presupuestaria adecuada.

Solicitamos la inmediata sustitución de estos proyectos de infraestructuras por alternativas sostenibles, que existen y han sido ya presentadas por las distintas organizaciones.

Finalmente, solicitamos también la rehabilitación pública de los honorables profesores universitarios de La Laguna, como Pedro Anatael o Aguilera Klink, que al exponer sus criterios científico-técnicos contra la innecesaria construcción del puerto de Granadilla han sido sometidos a vilipendio en medios deformativos.


Bendita biodiversidad, editorial de El País.

...sea necesario tomar medidas para evitar la sangría de especies biológicas.

Hay motivos económicos para hacerlo, asociados a la diversidad de productos útiles sintetizados por los seres vivos y al hecho de que es la biodiversidad lo que da solidez y asegura la permanencia del medio natural frente a los cambios en las condiciones que afectan a dicho medio. Pero también hay una obligación moral por parte de la humanidad de preservar el acervo biológico en el que nuestra especie nació y prosperó, que puede estar amenazado por un uso abusivo de los recursos naturales.


Günter Verheugen, vicepresidente de la Comisión Europea, La UE, un puerto seguro en el proceloso mar de la globalización, El País.

Estoy totalmente convencido de que este es el momento de que Europa entre en escena. Ningún Estado europeo puede, por sí solo, garantizar a sus ciudadanos un futuro de seguridad y bienestar. Pero juntos sí podemos. Europa no está condenada al declive. Somos capaces de salir adelante.

Europa debe competir en los campos en los que están sus fuerzas. No tiene sentido enzarzarse en combates donde no podemos ni queremos participar. No queremos desmantelar el nivel de bienestar social y de protección del medio ambiente que hemos logrado alcanzar.

No menos importante para reforzar nuestra competitividad es el marco normativo. El Estado debe aportar las condiciones necesarias para que el mercado no sea el único criterio y para que el crecimiento económico general sirva para hacer realidad metas sociales comunes. El mercado no sirve para regularlo todo. Por eso, sería un grave error renunciar a dotar a la economía de mercado de un marco legislativo claro, previsible, fiable y respaldado por valores comunes. Una economía de mercado sin valores sociales caería rápidamente en el capitalismo sin escrúpulos.

En nuestros tiempos, una empresa más libre implica también una mayor responsabilidad de cada empresario. La marca distintiva de la empresa europea puede y debe ser su compromiso social más allá de lo que impone la normativa. Y no por falsa filantropía, sino por la idea básica de que la economía moderna tiene que controlarse a sí misma para no degenerar y poder triunfar a largo plazo.

Las grandes empresas suelen saber bastante bien cómo va a evolucionar su competitividad en los próximos años. Los cambios estructurales que minan el empleo en sectores o lugares de producción que ya no son rentables nunca se producen de repente.

Si observan que el empleo se ve amenazado, las empresas tienen la responsabilidad de buscar soluciones dentro de su mismo sector de actividad. Las empresas atentas al desarrollo tecnológico y conscientes de su propia competitividad han de apostar ahora más por la innovación y por la cualificación continua de su mano de obra. Por eso insisto también en que deben reflexionar más detenidamente sobre cómo el cambio estructural, en sus inicios, puede abordarse de manera que les aporte más competitividad, más impulso innovador y nuevos destinos para los trabajadores afectados.

Ya pasó la época del dirigismo, el control del Estado y la economía subvencionada. Tanto a escala nacional como europea, se impone una política favorable a la competencia que ofrezca a las empresas las mejores condiciones para crecer, prosperar, invertir y crear empleo. La nueva política industrial europea que propongo y la nueva política para las pequeñas y medianas empresas siguen estrictamente estos principios.

No son los políticos los que contratan a las personas en busca de empleo, sino las empresas. La política puede y debe contribuir a que puedan hacerlo. Queremos que las empresas europeas inviertan en Europa y creen puestos de trabajo en Europa.

Vamos a cuidar de que la libre prestación de servicios no mine el bienestar social, la protección del medio ambiente ni la calidad.

La primera gran tarea es avanzar hacia la sociedad del conocimiento. El problema es el enorme abismo que se abre entre la ambición y la realidad. Todos sabemos lo que hay que hacer y dónde hay que invertir más, pero los resultados son insuficientes. Al paso que vamos no lograremos alcanzar el objetivo de destinar en 2010 el 3 % del PIB a investigación y desarrollo. Los Estados miembros y la economía deben al fin convertir las bellas palabras en hechos.


José Luis López Bulla, experto del Consejo de Trabajo Económico y Social de Cataluña (CTESC) y Carles Navales, director de la revista La Factoría, E.ON, Alstom y Calzoncillos Pérez, El País.

...en el plano económico, el sureste asiático, con China a la cabeza, está desembarcando en nuestro continente con el propósito de hacerse con buena parte del mercado, la conclusión es obvia: Europa debe protegerse de Asia. Y si las transnacionales de los países europeos pugnan por hacerse con los mercados de otros países continentales, también esos países deberán protegerse mientras Europa no sea una realidad política acabada hasta que el péndulo haya dejado suficiente poso para que las instituciones de la Unión sean tan sólidas como lo son las de sus Estados.

El francés Michel Rocard decía hace unos días, a propósito de los intentos extracomunitarios para hacerse con empresas francesas, que el sistema es mundial y se transmite a través de las OPA, siendo una cuestión de supervivencia conseguir que la Unión europea prohíba OPA alguna sobre su territorio a cualquier grupo cuyo capital extracomunitario supere el 20%.

Y es que sin reciprocidad política difícilmente puede país alguno confiarse a la reciprocidad de mercado. Dicho de otra manera: con una Unión Europea construida a medias, es un riesgo de enormes proporciones echarse a los brazos de las reglas de un mercado sin reglas: si E.ON puede entrar en España, Gas Natural o Calzoncillos Pérez debería poder hacerlo en Alemania, y eso hoy es imposible por el lógico proteccionismo que cada país defiende para sí en esta Europa inconclusa.

...partimos de la base de que el potente litigio entre E.ON y Endesa está siendo gestionado razonablemente bien por el presidente Rodríguez Zapatero y el ministro Montilla...


Muhyuddin Balouch, asesor del presidente Hamid Karzai para asuntos religiosos, ha recordado que aunque Afganistán es una República Islámica donde el rechazar al Islám es un delito que se castiga con la muerte, el Gobierno no intervendrá en el caso del converso al cristianismo Abdul Rahmán.

"Este caso está ante una corte afgana, que es parte del sistema judicial y que es independiente, así que tendremos que ver qué decide el tribunal. No toleraremos ninguna falta de respeto hacia nuestra religión", apuntó Baluch, quien no obstante admitió que la ley islámica no puede castigar a una persona que sufre "problemas mentales".

El fiscal Zumarai, que actúa como acusación en el juicio con ese único nombre, dijo que "pensamos que Rahman podría no estar mentalmente sano, porque cuando habla no lo hace como una persona normal". Añadió que el acusado "se va a someter próximamente a pruebas médicas y, cuando estemos seguros de su buena salud, entonces podremos hablar de su posible ejecución. Si los médicos declaran que está loco, le dejaremos ir, porque el Islám no puede castigar a una persona loca".


Joseph Ratzinger.

La verdad y el amor son idénticos. Esta proposición –comprendida en su profundidad– es la suprema garantía de la tolerancia; de una relación con la verdad, cuya única arma es ella misma y que, por serlo, es el amor.


Juan Ramón Rallo, Católicos, antiliberales y El País, Suplemento Iglesia de Libertad Digital.

...el ser humano es libre para condenarse rechazando a Dios

Ni todos los liberales son católicos, ni todos los católicos son liberales. Pero es absurdo tratar de descubrir una incompatibilidad entre el catolicismo y el liberalismo. Por un lado, como ya observara Ratzinger en su "Introducción al Cristianismo", la libertad se haya en la base del catolicismo, hasta el punto de que podría renombrarse el cristianismo como "filosofía de la libertad".


José Francisco Serrano Oceja, Dios es una cuestión pública, Suplemento Iglesia de Libertad Digital.

La prueba de la verdadera presencia de Dios es siempre la paz del hombre y en el hombre. El peor síntoma de nuestro tiempo no es la negación de Dios, la manipulación de Dios, el olvido de Dios, sino la apatía, la indiferencia hacia Dios, como si Dios no existiese... El problema radica en que el olvido de Dios conduce al olvido del hombre. Conviene hablar de Dios, con pertinencia, para poder hablar del hombre.


José A. Sorolla, director adjunto de El Periódico, El desconcierto francés, El Periódico.

Francia lleva años resistiéndose a la demolición del Estado protector edificado en la posguerra europea. El propósito de oponerse a la ola neoliberal es encomiable, pero el resultado no lo es tanto...


Harold Meyerson, Will your job survive?, The Washington Post.

...here are three immodest suggestions:

We need to entice industry to invest at home by having the government and our public- and union-controlled pension funds upgrade the infrastructure and invest in energy efficiency and worker training.

We need to unionize and upgrade the skills of the nearly 50 million private-sector workers in health care, transportation, construction, retail, restaurants and the like whose jobs can’t be shipped abroad.

And, if America is to survive American capitalism in the age of globalization, we need to alter the composition of our corporate boards so that employee and public representatives can limit the offshoring of our economy.


Julio Peñas de Giles, Departamento de Botánica, Universidad de Granada, La diversidad biológica y su (no) conservación, El País.

El fin último de la Biología de la Conservación es preservar la Naturaleza, y más concretamente, proteger la biodiversidad necesaria para salvaguardar patrimonio genético, mantener equilibrios ecológicos y satisfacer el deseo humano de vivir en armonía con la Naturaleza y disfrutarla. La conservación de la biodiversidad es un nuevo paradigma científico en un mundo donde el hombre tiene capacidad de destruirlo por miles de veces, y donde debemos afrontar la "sexta extinción" de especies en la historia del planeta, esta vez provocada por impactos y perturbaciones de origen humano. El objetivo está en atajar esta crisis de biodiversidad, evitando la desaparición de especies y comunidades biológicas, en un marco de gestión y manejo de los ecosistemas para un desarrollo sostenible integral.

Esta ciencia se apoya en varias suposiciones subyacentes que los biólogos de la conservación, y la humanidad, deben aceptar: la diversidad biológica tiene valor intrínseco, debe conservarse la diversidad de especies, debe evitarse su extinción a causa de actividades humanas, deben mantenerse sus complejas interacciones en las comunidades naturales y debe permitirse que continúe la evolución de nuevas especies. La necesidad de protección de la biodiversidad tiene dos argumentos de peso: uno económico, que "preocupa" más a los poderes que controlan el planeta, y otro moral, más "prosaico" en un mundo más pendiente de necesidades contables que de ideales o filosofías de vida.

Es incuestionable la valoración económica de la biodiversidad; destaca como disciplina la economía ecológica que asigna a la biodiversidad un valor económico directo, el de productos recolectados por el hombre, o un valor económico indirecto, atribuido a beneficios y servicios que proporciona sin necesidad de recolección o destrucción del recurso, como son regulación climática, protección del suelo y recursos hídricos, etc. La biodiversidad también posee un valor de "mercado de futuros", debido al potencial para aportar beneficios a la sociedad en años venideros, como podrían ser nuevos productos industriales, medicinas y cultivos.

El otro argumento es la actitud filosófica o ética ambiental, que surge con fuerza con la hipótesis Gaia (de Lovelock) que ve la Tierra como un superorganismo, tal que la interacción de sus componentes biológicos, físicos y químicos regula las características atmosféricas y climáticas. Pero los sistemas de valores morales de muchas religiones, filosofías y culturas ya entrañan justificaciones para la conservación, alegatos que afectan incluso a especies sin valor económico evidente. Como principio ético fundamental, las especies tienen derecho a existir simplemente por su valor específico, independientemente de necesidades humanas, por lo que nadie tiene razón al destruirlas y todos tenemos obligación moral de impedir su extinción.

La conservación de la biodiversidad no puede restringirse al tiempo presente y a espacios concretos, como son las áreas naturales protegidas, pues la biodiversidad es consecuencia de la evolución continua (tiempo) de las especies en sus ecosistemas (espacios). Tampoco hay que olvidar el crisol de poblaciones, con sus gentes, que infieren sobre los ecosistemas donde viven, que tienen necesidades específicas y, por tanto, que verterán opiniones variadas de lo que significa desarrollo y vida (biodiversidad). Es por ello que todas las administraciones, tanto las responsables de gestionar la biodiversidad y su conservación, como el resto de las mismas, deben abogar por la nueva concepción sobre protección que promueve la Biología de la Conservación. Esta doctrina debe encaminarse al fomento de la educación sobre lo que significan los enclaves biológicos y ecológicos que nos rodean, al turismo cultural que respete los valores naturales con todas las consecuencias, a un verdadero desarrollo integral de los pueblos y gentes en su marco histórico-geográfico y a promover la investigación de recursos y valores naturales y el control del uso y disfrute de éstos.


Leonardo Boff, teólogo, El agua, ¿un derecho o un negocio?, El Mundo.

En el mundo contemporáneo no existe una cuestión más importante que la del agua dulce. De ella depende la supervivencia de la cadena de la vida y, por consiguiente, de nuestro futuro. El agua puede ser un motivo desencadenante de guerras, pero también un asunto de solidaridad y cooperación entre los pueblos.

Lo cierto es que el agua se ha convertido en un bien costoso. Como nos rige una economía de mercado que transforma todo en mercancía, estamos asistiendo a una carrera mundial por la privatización del agua.

…el gran debate actual se plantea en estos términos: ¿el agua es fuente de vida o fuente de lucro?

Comencemos por establecer que el agua no puede ser un bien económico como cualquier otro. Está tan estrechamente ligada a la vida que debemos considerarla como parte de la vida misma y como algo sagrado. La vida no puede ser transformada en una mera mercadería.

Para entender la riqueza del agua tenemos que romper con la dictadura que el pensamiento instrumental-analítico y utilitarista impone a toda la sociedad. Según este razonamiento, el agua es un recurso hídrico con el cual se puede hacer negocios.

Pero el ser humano tiene también la razón sensible, la razón emocional y la razón espiritual. Son razones ligadas al sentido de la vida. Son razones no para lucrar, sino para vivir y conferir excelencia a la vida. El agua debe ser vista en esta perspectiva, como un bien natural, como fuente y como el nicho en el que hace 3.800 millones de años surgió la vida en la Tierra.

Las dimensiones de fuente de la vida y de recurso hídrico no se excluyen, deben ser rectamente relacionadas. Fundamentalmente, el agua pertenece al derecho de la vida, pero exige una compleja estructura de captación, conservación, tratamiento y distribución, lo que implica una innegable dimensión económica. Esta no debe prevalecer sobre la primera sino que debe asegurar que el agua sea accesible a todos. Se debería garantizar a todos los seres humanos por lo menos 50 litros de agua potable gratuita. Es tarea de los Estados, en colaboración con las sociedades organizadas, la creación de una financiación pública suficiente para cubrir los costos necesarios que aseguren este derecho.

Las tarifas para el suministro deben contemplar los diversos usos del agua: doméstico, industrial, agrícola y recreativo. Para los empleos industrial y agrícola, la provisión de agua debe estar condicionada al pago del servicio.

La visión predominante es la mercantil y a la exacerbación del concepto de la propiedad privada, que hace que se trate al agua sin el sentido de participación y del respeto de las necesidades de los demás. También cuenta el desdén por el principio de la comunidad de intereses y del respeto por las cuencas hidrográficas que traspasan los límites nacionales, como ocurre, por ejemplo, entre Turquía -de un lado- y Siria e Iraq -por el otro-, o entre Israel y los vecinos Jordania y Palestina, o entre EE.UU. y México con sus ríos fronterizos Grande y Colorado.

Ante estos excesos, la ONU consagró en las reuniones de Mar del Plata (1997), Dublín (1992), París (1998) y Río de Janeiro (1992) el «derecho de todos los seres humanos al acceso al agua potable en cantidad suficiente y con calidad para las necesidades esenciales».

Para discutir sobre estos asuntos vitales se creó en Florencia (2003) el Forum Mundial Alternativo del Agua, donde se propuso la creación como institución de la Autoridad Mundial del Agua. Se trataría de una instancia de Gobierno público para ocuparse del agua que transcurra por las cuencas hídricas internacionales, así como de garantizar una distribución más equitativa de acuerdo con las demandas y necesidades regionales.

Paralelamente, se ha formado un movimiento que postula un Contrato Mundial del Agua y presiona a gobiernos y empresas para que el agua no sea entregada a los mercados ni sea considerada como una mercancía más. Se procura incentivar la cooperación pública para evitar los efectos letales de la falta de agua y del agua contaminada.

El Hambre Cero Mundial, prevista en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas debe incluir la Sed Cero, pues el agua también es un alimento y no hay nada que pueda vivir y ser consumido sin el agua.

Porque el agua es vida en sí, generadora de nueva vida y uno de los símbolos más potentes de vida eterna.


Vicenç Navarro, catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra, Campaña liberal contra Suecia, El Periódico.

Suecia tiene un Estado de bienestar muy desarrollado de carácter universal, es decir, que los derechos sociales (tales como el acceso a la sanidad, a la educación, a la seguridad social y a los servicios sociales, entre otros) cubren a toda la ciudadanía.

De esta manera, el Estado de bienestar sueco proporciona una elevada seguridad a la población (incluyendo la laboral), lo cual facilita la flexibilidad y la adaptación de los ciudadanos a los cambios requeridos por la globalización económica (Suecia es el país más globalizado de Europa: la suma de exportaciones más importaciones como porcentaje del PIB es la más elevada de nuestro continente). Gracias a esta adaptación y flexibilidad, Suecia es uno de los países más competitivos del mundo, como reconoce incluso el Fórum Liberal Davos en su informe sobre la competitividad mundial del 2004, que coloca a Suecia como el tercer país en la liga de la competitividad mundial. Suecia muestra cómo, en contra de lo que se propaga en el discurso liberal, la globalización requiere un Estado fuerte a fin de facilitar la respuesta de la sociedad a los retos creados por la integración económica mundial.

Es un hecho que los suecos continúan teniendo problemas sociales y económicos. Ahora bien, un análisis objetivo permite concluir que aquel país ha alcanzado una elevada calidad de vida junto con una elevada eficiencia económica. De ahí que se haya convertido en la diana de ataques de los pensadores liberales (que gozan de grandes cajas de resonancia en nuestro país), que están promoviendo los modelos liberales de EEUU y Gran Bretaña como la solución para España. Ni que decir tiene que cada país tiene que desarrollar sus propias políticas públicas conforme a las relaciones de poder existentes en su sociedad y según el contexto histórico, político y cultural que lo condiciona. Pero no está de más que en el desarrollo de nuestras políticas económicas y sociales aprendamos de otros países, incluyendo Suecia, cuyo éxito cuestiona las tesis liberales que defienden que un elevado gasto público (Suecia tiene el gasto público social más elevado de la UE-15, 32%, comparado con un 20% en España) es un impedimento para la eficiencia económica.

Suecia está sometida estos días a una avalancha de críticas por parte de medios liberales, que podrían enriquecer el debate, aunque el hecho de que vayan acompañadas de gran número de insultos y manipulaciones lo imposibilitan.

Aprovecho para aclarar que el premio llamado Nobel de Economía no lo da la Fundación Nobel, sino el Banco de Suecia, y que el sesgo liberal del comité que lo otorga ha sido tan excesivo que creó una protesta internacional que forzó la dimisión de Lindbeck, explicándose así que se otorgaran (después de que él dejara el comité) tales premios a economistas keynesianos como Amartya Sen y Joseph Stiglitz, entre otros.

Otro dato que se ofrece en contra del supuestamente excesivo Estado de bienestar sueco es el enlentecimiento económico que ocurrió a principios de los años 90, que se asume que ocurrió debido al excesivo gasto público. Tal ralentización económica no tuvo nada que ver, sin embargo, con la extensión del gasto público, sino con otras razones que incluyeron el colapso de la economía de la Unión Soviética (que afectó negativamente a la economía de todos los países escandinavos, con los cuales tenía un comercio activo) y el aumento de los intereses bancarios y del valor de la moneda sueca (la corona), como consecuencia de las decisiones que tomó el Gobierno a fin de resistir la competitividad del marco alemán y el aumento de los intereses bancarios alemanes (que el Gobierno alemán facilitó como medida para atraer capital que le permitiera el desarrollo del este de Alemania, tras su reunificación, decisiones que, por cierto, contribuyeron también a la crisis económica de España en el mismo periodo).

Una vez estas circunstancias cambiaron, la economía sueca se recuperó, alcanzando uno de los desempleos más bajos de la UE (5%). El gasto público por habitante, por cierto, ha continuado creciendo año tras año, incluso en los del Gobierno liberal (1991-1994).

Otra crítica liberal es que la mayoría del empleo nuevo que se ha creado en Suecia es consecuencia del gasto público, traduciéndose en empleo público. Este dato, sin embargo, no tiene por qué valorarse negativamente. En realidad, esta situación se da también en muchos otros países, y es un dato que no debiera pasar desapercibido en España, donde el empleo público es de los más bajos de la UE, causa de la pobreza de sus servicios públicos y del retraso de su Estado de bienestar.


Abdul Rahman está siendo juzgado en Afganistán por haberse hecho cristiano. Su familia le denunció el mes pasado y ahora el fiscal pide para él la pena capital por haber renunciado a la fe islámica. El juez encargado del caso asegura que este comportamiento "es un ataque contra el islam". El fiscal ofreció a Rahman retirar los cargos si volvía a ser musulmán, a lo que el hombre se ha negado. "Hubiera sido perdonado", afirmó el fiscal, Abdul Wasi, "pero dijo que él era un cristiano y que siempre lo sería. Y hacernos cristianos contradice nuestras leyes. Debe ser castigado con la pena de muerte".


Aurora Collantes, maestra de español en Mountain View, respecto al patrocinio comercial publicitario de embarazos.

Es una forma de prostitución que, además, involucra a un bebé.


Olegario González de Cardedal, Dos palabras, ABC.

La palabra democracia expresa el acceso de todos los individuos, y con ellos de las masas, a las decisiones que determinan el destino de los grupos y de los pueblos.

Hay realidades inviolables; hay responsabilidades indeponibles; hay deberes que hay que cumplir siempre; hay necesidades que no se pueden dejar de saciar; hay derechos que nunca se pueden conculcar. El Estado se fundamenta en la justicia, en la verdad y en la realidad, que nos preceden y vamos descubriendo.

El islam está poniendo a la cultura y la política europeas ante dilemas para los cuales estas, en su autocomprensión actual, sólo tendrán respuesta válida si ahondan, purifican y extienden sus categorías. La democracia, los derechos humanos y el pluralismo ya son realidades innegables.

El islam está poniendo a la cultura y la política europeas ante dilemas para los cuales estas, en su autocomprensión actual, sólo tendrán respuesta válida si ahondan, purifican y extienden sus categorías. La democracia, los derechos humanos y el pluralismo ya son realidades innegables. Pero ¿qué ocurrirá el día en que por métodos democráticos se anulen ciertos derechos humanos? ¿Cómo responder el día que alguien proclame desde estrados, cátedras o púlpitos que los derechos humanos, tal como nosotros los presentamos, son fruto de una cultura particular, la europea, y de una religión particular, el cristianismo, y solo válidos para ellas? La democracia actual no tiene recursos suficientes para responder a esos imperativos, ya que si hoy tales propuestas o reclamaciones son minoría, en no largo plazo serán mayorías y desde el puro ejercicio del voto se instaurarán nuevas leyes, que contravendrán frontalmente lo que ahora son fundamentros de la conciencia, la sociedad y la vida europeas. El crecimiento demográfico mínimo en los países europeos y el crecimiento demográfico máximo en los países islámicos plantean cuestiones y desafíos ante los que estamos cerrando los ojos

Si este es el reto, ¿cuál es la respuesta? Llevar a cabo una honda reflexión antropológica para mostrar la universalidad objetiva de los mejores logros de la cultura europea a la vez que sus límites y degradaciones. Uno de esos límites es la ceguera que Europa ha mostrado en los tres últimos decenios para la realidad religiosa, la experiencia de Dios y la capacidad identificadora que poseen las comunidades creyentes. Se ha declarado a todo esto resto arcaico de fases preilustradas. Y al comunitarismo sustentador de identidades y acogedor de una memoria histórica nutricias sólo se ha sabido contraponerle un liberalismo individualista y un laicismo desarraigador. Entretanto ha tenido que comprobar cómo este último estaba provocando el nacimientro de un fundamentalismo radical, y que con la simple categoría de laicidad no hacía justicia a las situaciones nuevas. De ahí que el propio J. Baubérot, titular en París de una cátedra en la EPHE dedicada a estudiar esa materia, haya reclamado una «laicidad laicizada», es decir una comprensión de la realidad que abra el espacio teórico y práctico necesario, para aquel ejercicio de la libertad que se realiza a sí misma en dimensión religiosa. Por eso, justamente él discrepó del informe dado por la Comisión Stasi, que negaba la legitimidad del velo en las escuelas francesas. La laicidad ha dado sus frutos frente a totalitarismos y confusiones de trono y altar, pero elevada a categoría absoluta se ha revelado inhumana por negadora de derechos humanos fundamentales.

¿Qué ocurrirá el día en que el ejercicio de la libertad religiosa lleve consigo el cuestionamiento de los ideales y valores sobre los que se sustentan la separación de iglesia y sociedad, la autonomía del Estado, la familia monógama y el valor sagrado de la persona desde sus inicios hasta sus fines? ¿Cuál será el deber del Estado, legítimamente constituido, frente a tales degradaciones de lo humano y tales negaciones de las conquistas históricas? ... Ni el Estado para liberarse de tales problemas puede remitirse a una laicidad violenta que desatiende o niega la dimensión religiosa de la existencia humana, ni las religiones pueden recluirse en una torre de marfil, apoyándose en el derecho de libertad religiosa, para campar por sus respetos y acampar en guerra contra la sociedad.

El cristianismo no tiene secretos: ha mostrado su ideal de humanidad, ha sido uno entre los factores decisivos en el descubrimiento, afirmación y defensa de la persona, de los derechos humanos y de la esperanza absoluta para el hombre. Su relación con la ciencia, la biotecnología y la sociedad ha sido tensa y por ello fecunda, ya que en ese diálogo se han ido descubriendo y defendiendo dimensiones de la vida humana, que son unas y otras esenciales. El cristianismo afirma la necesidad de crear en la sociedad los marcos jurídicos para que quienes creen en Dios le veneren individual y colectivamente, y a la vez reclama que esa ejercitación de la vida humana sea reconocida y valorada con la misma dignidad que la ejercitación ética, estética, lúdica y política. Pero también afirma, reclama y respeta el derecho y deber del Estado a defender lo que siempre se llamó «bien común», que, si es tal, puede llevar consigo una cierta limitación de realidades particulares. Aquí estamos siempre a la búsqueda de un difícil equilibrio.

Desde esta perspectiva reclamamos una profundización de la democracia, para que la fe y la ilustración busquen conjuntamente, en ayuda y crítica recíprocas, los fundamentos prepolíticos de aquélla, para que la esperanza absoluta y las esperanzas temporales funden, sostengan y garanticen lo humano. Reclamamos una reflexión sobre la dignidad y los límites de la libertad religiosa, para que ésta no sea pretexto o cobertura de ideas, acciones e instituciones que niegan la dignidad humana o el orden social. Es un diálogo abierto y siempre pendiente porque la plenitud del hombre la vamos descubriendo y conquistando. En el entretanto de ese camino hay que pensar y realizar juntos lo que ya es común, evitando lo que niega, ofende o margina al prójimo.


Ramón Luis Valcárcel, presidente de la Región de Murcia, La hipócrita cultura del agua, ABC.

La derogación de aquel trasvase del Ebro, hace ahora dos años, supuso el mayor atentado ambiental que hemos sufrido en el sureste español.

La «hipócrita cultura del agua» es la que surge después de la derogación del trasvase del Ebro, sin argumentos técnicos, económicos ni medioambientales. Es la que obvia que el trasvase de aguas sobrantes del Ebro del PHN sólo se destinaba a corregir la sobreexplotación de los acuíferos, los regadíos infradotados del Mediterráneo y el abastecimiento de ciudades y municipios. Es la que critica los campos de golf, ignorando que el trasvase no se destinaba a esos usos, mientras se riegan con pozos ilegales las urbanizaciones, a las que se aplica distinto rasero según quién las promueva. Es la que levanta una ola de insolidaridad en toda España y llega a poner en cuestión el futuro del trasvase Tajo-Segura. Es la que desconoce que la desalación tiene enormes problemas ambientales y un coste inasumible para nuestros agricultores.

Las comunidades del Levante no somos Lituania o Tanzania, y no entendemos que un río de todos, como el Ebro, vierta al mar el agua que nadie necesita, porque se han cubierto las necesidades de abastecimiento, industria, turismo, agricultura y medio ambiente, mientras que con una pequeñísima parte del agua que se va al mar, con 8.000 hectómetros cúbicos al año, las regiones de Valencia y Murcia y la provincia de Almería tendrían sus problemas solucionados.

Ante este panorama irracional, hay que recuperar el modelo del agua de la Constitución y los estatutos. No se puede forzar a las comunidades a caminar hacia la disgregación. Estamos ante un desafío político similar al que está sufriendo el modelo territorial en España, donde los reinos de taifas y las minorías políticas controlan el poder y las decisiones del Gobierno a cualquier precio. Blindar los ríos, como se recoge en el Estatuto de Cataluña, quiebra el concepto de nación. Un río como el Tajo, que recorre varias regiones y dos naciones, no es un recurso ajeno a nadie, además de ser un bien de Estado. Los blindajes, sean del Ebro, del Tajo o incluso de los trasvases, provocan situaciones ridículas y son contrarios al sentido de Estado. El Gobierno de Zapatero debe abandonar cuanto antes la demagogia del agua y recuperar los principios de cohesión y solidaridad que rigen en nuestro Estado de Derecho.


Miguel León-Portilla, antropólogo e historiador mexicano, Naturaleza y cultura, El País.

El significado de écosis comprende todo aquello que se produce cuando grupos humanos establecen contacto continuado con un medio ambiente y, en tanto que, con propósitos determinados, ejercen su acción sobre él, se ven afectados por el mismo.

A medida que la población del planeta se ha incrementado hasta sobrepasar hoy los seis mil millones de personas, la tierra ha sido objeto de innumerables écosis. Éstas no sólo se conciben como asentamientos y acciones para construir el propio hábitat, sino que implican todo género de actuaciones para explotar los recursos que allí existen. La consecuencia ha sido que la naturaleza ha estado siendo modificada de múltiples maneras. Los humanos hemos talado bosques y selvas, desviado ríos, perforado minas, extraído minerales, entre otras cosas, petróleo; hemos abierto caminos e instalado fábricas para producir una gama enorme de productos. Hoy existen écosis que han dado lugar a megalópolis impresionantes. En ellas, la contaminación es veneno que mata. Hemos saturado al planeta de motores de combustión interna, hay cientos de millones de automóviles que emiten gases, hemos contaminado con plantas generadoras de energía, incluyendo las nucleares. El resultado no ha sido el esperado y deseado. En un afán incontenible de apropiación de lo que existe en la naturaleza, la hemos vulnerado. Ella está hoy no sólo amenazada, sino herida de muchas formas. Más que un diálogo entre naturaleza y cultura parece que hemos hecho realidad un enfrentamiento entre ellas. La naturaleza, cual si hablara, nos lo está advirtiendo. En algunos países se ha dado ya la voz de alarma. Lo que se expresó en el Protocolo de Kioto y en otros lugares y tiempos es una muestra de ello. Pero hay países como los Estados Unidos de Norteamérica que no aceptan suscribir tratados multilaterales que propicien otras formas de diálogo con la naturaleza. Sus intereses económicos prevalecen por encima de las amenazas y los peligros.

¿Adónde vamos los terrícolas? Cada vez somos más numerosos y, con nuestras técnicas, más depredadores. Millones y millones ni siquiera tienen conciencia de lo que está ocurriendo. Sólo buscan mejorar un poco su afligida existencia. Se lanzan a la aventura de las migraciones. ¿Es éste el camino para resolver el drama de las tremendas desigualdades económicas?

La humanidad, con sus fabulosos desarrollos técnicos y científicos, parece olvidarse de los valores humanos. Hay países que no sólo continúan vulnerando a la naturaleza de modo desenfrenado para incrementar sus recursos, sino que agreden paralelamente a otros pueblos para apoderarse de lo que les pertenece. En la gran mayoría de las guerras la ambición económica es el motor que las atiza. Pensemos tan sólo en el caso de Irak.

¿Estamos acaso aletargados los humanos o es que la ambición nos tiene cegados? Al ritmo que vamos, ¿cuántos siglos o años podemos esperar que perdure nuestro planeta? Naturaleza y cultura, dos realidades que deben estar en diálogo y complementarse, hoy están enfrentadas brutalmente cual si se buscara adelantar el colapso del planeta, lo que aprendimos de chicos acerca del fin del mundo.


Juan Pablo de Villanueva, presidente del Grupo Negocios, Las raíces de la paz, La Gaceta de los Negocios.

La violencia institucional surge de las injusticias que claman al cielo. De las irritantes diferencias económicas que producen hambre y opresión en zonas demasiado amplias del tercer mundo y también envidia y odio en ese cuarto mundo que convive con la opulencia de los estados de bienestar... Si queremos paz, hay que superar también el relativismo, la indiferencia de los modelos de convivencia y defender los valores de la democracia liberal, el Estado de Derecho y la universalidad de los derechos fundamentales del hombre.

La paz en el fondo es el triunfo de cada uno sobre el egoísmo. Porque como hizo decir Sófocles a Antígona: “No he venido a compartir odio sino amor”. Ésa es la condición humana: querer y sentirse querido. Sin ello, no hay paz.


Jordis, bitacorero.

Lo cierto es que Francia se paga sus gastos, incluyendo sus subvenciones (las de la PAC son parte de un pacto global y por tanto tan justas como las que recibe España) a estudiantes, parados, moros y cristianos desocupados, madres de familia, imames padres de familia numerosa y demás. Nadie le pide ni a usted ni a nadie que no sea ciudadano francés que les pague los gastos, asi que esa inquina ideologica ante todo lo francés y ante todo lo no liberal que usted continuamente muestra esta fuera de lugar. Mientras uno se pague los gastos es muy libre de organizarse como mejor le plazca, ya sea una persona o un país. En el fondo eso seria bastante liberal, no cree?


Josep M. Loste Romero, El 'botellón' y el posmodernismo, carta al director de El País.

Últimamente en Francia los estudiantes se movilizan, con una gran madurez ideológica, contra el intento de su Gobierno de querer aplicar un nuevo contrato de trabajo superprecario para los jóvenes universitarios, que significaría el despido libre en los dos primeros años después de acabar la carrera. Ante esta situación, lo que nos tendría que hacer reflexionar muy profundamente es que mientras en el país vecino la protesta contra el conformismo y la precariedad se hace oír en la calle, en nuestro país la contestación no es social sino banal: a través de un incívico botellón de características nihilistas. Sin ningún género de dudas, en este país la concienciación social está bajo mínimos. Amplias capas de la clase media y baja de más de 30 años se encuentran esclavizadas, amordazadas socialmente hablando, por culpa del coste de las hipotecas y de la elevada inflación, y los menores de 30, sin ningún futuro claro, han sucumbido a los cantos de sirena de un posmodernismo muy estúpido y alienante.


El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que daría su vida por la nacionalización de los recursos naturales. El alcalde Gonzalo Moreno aseguró a Morales que estaba dispuesto a inmolarse por la refundación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).


Álvaro Cuesta, secretario de Política Municipal del PSOE.

No se puede tolerar que un ciudadano pague lo mismo por el piso en el que vive que el que lo tiene vacío e improductivo.


IV Foro Mundial del Agua.

El ministro del Agua de Bolivia, Abel Mamani, advirtió de que su país no firmará la declaración final si no reconoce el derecho humano al acceso al agua. "El borrador de la declaración no dice que hay que privatizar el agua, pero tampoco garantiza el derecho humano al líquido. Aquí no se ha dado un verdadero debate". Desde la llegada al poder del presidente Evo Morales, el derecho al agua es una apuesta del nuevo Gobierno boliviano, que pide también la suspensión de toda negociación sobre servicios de agua potable y saneamiento en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El representante francés, Pascal Berteaud, del Ministerio de Medio Ambiente, señaló que el derecho humano al agua no está en duda.


Isabel Ruiz-Gallardón, profesora de Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, A hombros de gigantes, La Gaceta de los Negocios.

Hace unos años oí decir que "el siglo XXI será el siglo de la mística o no será". Mi primera impresión fue que se trataba de una afirmación tremendista y gratuita. Con el paso del tiempo, no puedo menos que suscribirla.

Parece inexplicable, entonces, que en este momento en el que el hombre ha alcanzado su cima de creatividad y de dominio del universo, la pérdida de identidad propia le lleve a un profundo precipicio.

La ciencia y la tecnología dan posibilidades de desarrollo, de bienestar, pero no dan el conocimiento último de la realidad. La ciencia maneja símbolos como son las palabras, los números y las fórmulas. Hemos creado palabras como solidaridad, sufrimiento, ternura, fe, pero sólo las aprehendemos en nuestro interior cuando nos embarga la emoción de la novena de Beethoven, lloramos ante el Guernica de Picasso, nos volvemos niños leyendo Platero de Juan Ramón Jiménez, rezamos, aun sin quererlo, escuchando el Ave María de Schubert.

Artistas, poetas y músicos se convierten en místicos que iluminan, sin desvelarlo, ese fondo al que nos precipitamos. Junto a la ciencia, el hombre necesita, para ser feliz, la mística. Ahora bien, entre las dos —ciencia/tecnología, mística/religión— no debe haber confusión pues, de haberla, convertiríamos la religión en un instrumento diabólico de poder.

Cada generación ha intentado echar mano de la ciencia tanto para probar como para rechazar la dimensión espiritual del hombre y del mundo. En los años en que brilló la física newtoniana, los materialistas afirmaron como algo evidente que, siendo el universo una máquina determinista, no podía haber lugar para la intervención divina, el libre albedrío o el espíritu.

En contestación, los filósofos de orientación espiritualista, utilizaron la misma argumentación en sentido inverso: si el universo marcha hacia el caos, algo o alguien debe haber ordenado que así suceda. Cuando años después apareció la física relativista de Einstein, de nuevo surgieron las preguntas y las interpretaciones contradicciones según la propia ideología; es famoso el comentario de Bertrand Russell: "Sir Arthur Eddington considera probada la religión por el hecho de que los átomos no obedecen a las leyes matemáticas. Sir James Jeans la considera probada por el hecho de que sí las obedecen".

La ciencia moderna no puede fundamentar ningún tipo de trascendentalismo pues no constituye una prueba, ni a favor ni en contra, de la visión espiritual del mundo. A día de hoy, no hay prácticamente ningún filósofo-científico que niegue esto. Eddington, Einstein, Schrödinger, Planck, Jeans, fueron todos científicos reconocidos que mantuvieron con firmeza la separación entre la ciencia y la religión, pese a ser ellos mismos grandes místicos.

En la experiencia mística, se aprehende directamente de la realidad, sin mediación alguna, "el sujeto y el objeto se unifican en un acto fuera del espacio y del tiempo, que trasciende todas las formas posibles de mediación. Los místicos más allá de las palabras, los símbolos, los nombres, los pensamientos o las imágenes, unen su espíritu con la realidad en el instante en el que superan las formas concretas", continúa Ken Wilber. Para Sir James Jeans, "los físicos que intentan comprender la realidad pueden estar trabajando en campos diferentes o con métodos distintos: uno puede ser que se dedique a cavar, otro a sembrar y otro a recoger. Pero la cosecha final siempre será un haz de fórmulas matemáticas. Y éstas nunca serán una descripción de la naturaleza en cuanto tal… Nuestros estudios no alcanzan nunca a ponernos en contacto con la realidad".

He aquí una de las explicaciones más acertadas para entender que ciencia y mística, ciencia y religión, no guardan semejanzas esenciales. Si las guardaran, la mística se reduciría a una mera abstracción simbólica ya que eso es exactamente la ciencia. Decir que una y otra son semejantes, es confundir la verdad absoluta y la relativa, lo finito y lo infinito, lo eterno y lo temporal. Precisamente el mayor logro de la física del siglo XX, dirá Sir James Jeans, "no es la teoría de la relatividad y la fusión de espacio y tiempo que comporta, ni la teoría cuántica con su aparente negación de las leyes de la causalidad, ni la disección del átomo y el consiguiente descubrimiento de que las cosas no son como parecen: es el reconocimiento generalizado de que todavía no estamos en contacto con la realidad última. Seguimos estando prisioneros en la caverna, de espaldas a la luz, y sólo podemos contemplar las sombras contra el muro".

Esta incapacidad de la ciencia para ponernos en contacto con la realidad misma, es lo que ha conducido a tantos científicos a tener una visión mística del mundo. Ellos son los que inician la vuelta a la conciencia humana como punto de partida, como único centro donde puede encontrarse algo más y llegarlo a conocer. Ahí, en la conciencia, "nos encontramos con otros movimientos y otras revelaciones distintas de las que nos llegan condicionadas a través del mundo de los símbolos".

No todos hemos seguido los pasos de los grandes físicos-místicos de nuestro tiempo, de los nuevos Gigantes. Muchos siguen anclados en el materialismo mecanicista que niega todo lo espiritual; otros, intentan confundir la ciencia con la religión contaminando las instituciones sociales con ideologías que tienen más de ambición personal que de mística profunda.

Pero tenemos referentes de lo que implica una correcta interpretación de la ciencia y la religión. Volvamos a situar la conciencia personal a la altura que le corresponde.


El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ha dicho que todo servidor público “sea cual sea su función o el lugar que ocupe en la estructura del Estado” tiene como “más sagrada obligación” responder “ante quienes ostentan la representación directa del Pueblo”.


Alicia Seoane Orro y Ángela Santafé Barcos, Romper de una vez el silencio, carta al director de El País.

Parece que los universitarios españoles estamos sumidos en el más profundo conformismo. Los ecos que llegan de las movilizaciones de los estudiantes franceses no son suficientes para que nosotros alcemos la voz. No sólo deberíamos respaldarles en su causa particular, sino protestar también por la nuestra propia, pero en España sólo sabemos manifestarnos en contra de la ley del botellón.

Sin embargo, aceptamos prácticas mal pagadas, contratos basura y pésimas reformas educativas, entre otras tantas cosas. Nuestra situación laboral es complicada y nuestro presente no parece mostrarnos una cara amable de nuestro porvenir, no tan lejano.

Como estudiantes nos gustaría apoyar a los universitarios franceses en contra de la reforma del Contrato laboral del Primer Empleo, pero, sobre todo, animar desde aquí a los universitarios españoles a romper de una vez por todas el silencio. En estos momentos, estudiar una carrera no garantiza encontrar un puesto de trabajo que permita vivir dignamente. En la mayoría de los casos, los sueldos no corresponden con el nivel de vida que esta sociedad exige.

Nos gustaría mostrar nuestro más absoluto inconformismo con la realidad laboral, social y política que nos ha tocado vivir.


Vivienda de calidad, editorial de El País.

Modernizar la construcción de edificios, procurar el ahorro energético en las viviendas imponiendo normas de eficiencia y establecer condiciones que mejoren la salubridad de los pisos son exigencias que sin duda aprobaría cualquier Gobierno. Por esa razón se comprende mal que el Código Técnico de Edificación que el pasado viernes aprobó el Consejo de Ministros haya dormido en el limbo de los proyectos sin concretar durante más de cuatro años. Después de tan prolongado plazo de elaboración, discusión y superación de resistencias políticas y corporativas, el código parece razonablemente avanzado en el ámbito del ahorro de energía -obliga, por ejemplo, a que los edificios dispongan de paneles solares para aportar una parte sustancial del agua caliente necesaria en las viviendas- y propone aislamientos térmicos que eviten la fuga de energía. Sin embargo, adolece de problemas insistentemente denunciados por los ciudadanos, como la ausencia de normas desarrolladas para proteger las viviendas del ruido. La contaminación acústica es una plaga en las ciudades. Por eso es inexcusable que se perfilen urgentemente normas de aislamiento sonoro para evitar que la legislación se quede anticuada antes de nacer.

Las nuevas exigencias, que mejorarán sin duda la calidad medioambiental de las nuevas viviendas, se aplicarán después de un plazo de adaptación y preparación de entre 6 y 12 meses a partir del momento en que se publiquen en el Boletín Oficial del Estado. Un retraso más que añadir a la inquietante prolongación de normas de edificación elaboradas en los años setenta. Era urgente modernizar los criterios de construcción. Pese a ello han surgido críticas que advierten sobre un encarecimiento de los pisos con su aplicación. Los cálculos de ese impacto sobre los precios van desde el 1% que reconoce el Ministerio de la Vivienda hasta el 2,5% que estiman no pocos promotores. Siendo lógica la preocupación, es más que probable que el ahorro energético amortice la subida del precio inicial incluso en un periodo muy reducido de la vida previsible de la vivienda.

Las mejoras de calidad tienen por lo general siempre una repercusión en los precios. Pero no son este tipo de mejoras en la calidad de las edificaciones las responsables principales ni secundarias de la carestía de la vivienda. Así que no es éste el argumento principal para oponerse a ellas. Si los promotores consideran que las obligaciones del código estrechan los márgenes de rentabilidad de la vivienda protegida, tienen en todo caso canales de diálogo con el Ejecutivo para afrontar juntos las dificultades que siempre van unidas a la implantación de nuevas regulaciones.


Lynn Margulis, bióloga del Departamento de Geociencias de la Universidad de Massachussets, entrevista en ABC.

Creo que existe sólo una forma de vida en la Tierra y que cualquier ser vivo es una parte de algo mayor. Hay vida a muchos niveles: el más bajo es la célula bacteriana y el más grande, en tamaño y volumen, es Gaia, la Tierra entera.

...las mutaciones al azar no dan lugar a nuevas especies. Nadie ha demostrado que sean la causa de que una especie se convierta en otra distinta.

-¿Cómo se origina una especie nueva?

-Sin duda, el proceso más importante es el de la simbiogénesis. Hay ejemplos concretos que lo demuestran. Por ejemplo ciertos gasterópodos, que incorporan bacterias fosforescentes y se convierten en una nueva especie, también fosforescente.

-¿Este mecanismo sirve para explicar el origen de todas las especies?

-Hay más procesos que se suman a la simbiogénesis, como la fisión de cariotipos, que es más importante, desde luego, que la mutación al azar. Pero la fuerza mayor sigue siendo la simbiogénesis.

...a pesar de que existen otros mecanismos, la simbiogénesis se da en mamíferos también. Lo que no se da nunca son acumulaciones de mutaciones al azar. Nunca. Los neodarwinistas nos dicen que ellos saben, cuando en realidad no saben nada. Lo único que hacen es seguir un dogma, y no aceptan otras opiniones. Me han cortado todos los fondos. Estoy aquí, dando conferencias, para ganar dinero para mis estudiantes. La NASA, después de 34 años, me ha cortado completamente la financiación. No les gusta el trabajo que hago. Durante 17 años he fracasado con la revisión de pares, que es la revisión que colegas supuestamente expertos en un campo realizan del trabajo de un científico antes de que sea publicado. No tienen ninguna razón, no saben de lo que hablan, ni saben nada de biología, pero rechazan una y otra vez mis trabajos. Están dando dinero a gente que sólo hace modelos en ordenadores, y nunca han visto un ser vivo. Y no puedo hacer nada.

-La diferencia entre Europa y Estados Unidos es que los norteamericanos no estudiamos filosofía. Y la mayoría de la gente allí piensa que sólo se puede ser dos cosas: cristiano y bueno o ateo, malo y criminal. Un científico ateo es, por definición, un criminal. Puede mentir, robar, puede asesinar... porque no tiene Dios. Y eso no es un problema en Europa.


Benedicto XVI recordó que «el trabajo es fundamental para la realización del hombre y el desarrollo de la sociedad, pero siempre en el pleno respeto de la dignidad humana y al servicio del bien común». El Papa añadió que «al mismo tiempo, es indispensable que el hombre no se deje esclavizar por el trabajo, que no lo idolatre, intentando encontrar en él el sentido último de la vida». Dios «creó al hombre a su imagen y semejanza y lo invitó a trabajar la tierra», el Santo Padre hizo notar que «la enseñanza bíblica sobre el trabajo se corona con el mandamiento del reposo semanal, que permite contemplar las obras de Dios, desde la Creación a la Redención, y reconocerse a sí mismo como obra suya».

…el trabajo de cada uno «debe contribuir al bien de la humanidad» pero, a su vez, «es necesario vivir una espiritualidad que ayude a santificarse a través del propio trabajo, imitando a San José, que cada día ganaba con sus manos el sustento para la Sagrada Familia, y por eso la Iglesia le considera patrón de los trabajadores». El Santo Padre encomendó a la ayuda de San José «los jóvenes que encuentran dificultades para entrar en el mundo del trabajo, los desempleados y todas las personas que sufren inconvenientes debido a la crisis del empleo».


Luis Berenguer, presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia, entrevista en El País.

Aplicando el Reglamento de la UE no cae dentro de nuestra jurisdicción pero creo que esta última operación debe animarnos a decidir ya cual debe ser el mapa energético de la UE. E.ON no plantea problemas de solapamiento con Endesa, ni por ello, problemas de competencia, pero la cuestión ahora en la UE es si queremos pequeñas o medianas empresas integradas verticalmente que hacen producción, comercialización, etcétera

¿Es bueno unir gas y electricidad o no? Al margen del maremoto sobre el nacionalismo económico ¿Qué modelo queremos? ¿Si hemos dicho no a los campeones nacionales, vamos a decir si a los campeones europeos? Debemos preguntarnos, sobre todo, si estas operaciones son beneficiosas para el consumidor.

P. ¿Y cual es su respuesta?

R. Siempre he sido partidario de empresas desintegradas o bien de empresas energéticas que no acumulen gran poder de mercado, porque tienden a abusar del mismo.

P. ¿Cree que el actual sistema de multas del tribunal es realmente coercitivo?

R. Siempre he sido muy crítico sobre el poder coercitivo de las multas porque las empresas multadas pueden trasladar su coste a los consumidores por la vía de los precios de los productos.


Joaquín Estefanía, La legitimidad de las reformas, en cuestión, Suplemento Domingo de El País.

El balance de mitad de la legislatura es bastante positivo en todo lo que se refiere a la ciudadanía social (Marshall): se amplia el Estado de bienestar al introducir en el mismo el denominado cuarto pilar, la Ley de Dependencia. Alrededor de 1,1 millones de ancianos (el colectivo más afectado por la pobreza relativa, según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística) y discapacitados necesitan ayuda para las actividades cotidianas, y casi dos millones de ciudadanos más requieren de algún servicio externo para desenvolverse. También forma parte de esa síntesis la Ley de Igualdad, que establece una cierta discriminación positiva a favor de la mujer, dado que el mercado no corrige las desigualdades de origen, o el reconocimiento de las pensiones para los niños de la guerra.


Joseph E. Stiglitz, profesor de Economía en la Universidad de Columbia, La mala política energética de Bush, Suplemento Negocios de El País.

En una de las sesiones más surrealistas del Foro Económico Mundial de Davos de este año, los expertos de la industria del petróleo explicaron cómo el derretimiento de la capa de hielo polar -que está ocurriendo más rápido de lo que nadie hubiera previsto- representa no sólo un problema, sino también una oportunidad: ahora puede que facilite el acceso a vastas cantidades de petróleo.

Hay una falla del mercado en lo que se refiere a la energía, pero la intervención del Gobierno debería ir precisamente en dirección opuesta a la que propone la Administración Bush. El hecho de que los estadounidenses no paguen todo el precio de la contaminación resultante de su derrochador uso de la energía significa que ésta se encuentra subvaluada, lo que a su vez sostiene un consumo excesivo.

El Gobierno debe estimular la conservación, e intervenir en el sistema de precios -a través de impuestos a la energía- es una manera eficiente de hacerlo.


Francisco J. Laporta, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, Ser liberal, El País.

Es tiempo ya de salir al paso de un lamentable estado de opinión sobre el alcance de lo que significa ser o no ser liberal. La creciente distorsión que se va produciendo entre nosotros desde hace algunos años obliga a poner las cosas en su sitio. El verano pasado, por ejemplo, fallecía en Madrid Rafael Termes, figura conocida en la vida bancaria del país y notorio miembro del Opus Dei. Muchas de las crónicas y epitafios que se le dedicaron afirmaron, aunque parezca increíble, que por encima de todo se trataba de “un liberal”. No hace tanto tiempo que se ha podido leer en una entrevista a la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, una suerte de desafío del siguiente tenor: “Que se me diga en qué me he salido yo del ideario liberal”. Por no mencionar, claro está, ese estilo impostor de hacer información y opinión que, blasonando también de liberal, podemos escuchar todos los días -¡cosas veredes!- en la cadena radiofónica de la Conferencia Episcopal española. El liberalismo, que no hace tanto tiempo era pecado, ha mutado sorprendentemente hasta convertirse en aliado inseparable del clero. En estos días, y para redondear esta turbia mezcolanza, la convención nacional del Partido Popular ha concluido afirmando que su programa y su trayectoria también pretenden fundamentarse en el liberalismo.

Eso de ser liberal, sin embargo, descansa en algunas convicciones que, con todo respeto, no son ni las del Opus Dei, ni las de los obispos españoles, ni las del Partido Popular. Descansa, para empezar, en una idea central: que el libre desenvolvimiento de la personalidad es parte esencial de lo que es el bien del ser humano, condición necesaria para la civilización, la ética y la cultura. Es la concepción de la persona como artífice de sus propios pensamientos, de sus propios actos y de sus propias decisiones, como dueña de sí misma. El liberal piensa que el diseño de la propia vida es lo que determina la valía fundamental de lo que es un ser humano. Y por ello ha de exigir para toda persona al menos estas cosas: el máximo de libertad, tanto externa como interior, compatible con una igual libertad para los demás, el protagonismo fundamental de las decisiones propias en la trayectoria de cada vida, y el fomento de las facultades básicas de deliberación y elección que hacen esto posible. Y por lo que respecta a la trayectoria moral de los individuos, debe mantener la convicción de que no puede haber ningún mandamiento moral externo que se imponga arbitrariamente a las convicciones que cada uno, en su deliberación racional en libertad, estime como las más adecuadas. En definitiva, debe pensar al ser humano como alguien definido moral y vitalmente por sus propias decisiones, modelador y escultor de sí mismo. La autonomía personal es para el liberal aquello que nos eleva a la categoría de seres morales, aquello que nos constituye como actores en el desarrollo de nuestras convicciones sobre lo que es bueno y lo que es malo. Ser actor de mi vida es lo que me transforma en persona en el sentido moral, lo que me confiere el mérito moral y me hace moralmente responsable. Si fuera un ser pasivo en el que se inducen automáticamente comportamientos y sensaciones, por exitosas o placenteras que fueran, no tendría el más mínimo papel en el universo moral, como no lo tiene la planta que produce flores, por bellas que éstas sean, o el sujeto que es llevado por una fuerza insuperable a realizar una acción buena. Lo que me instala en el universo de la ética es mi condición de ser humano autónomo. Esa convicción es el centro de gravedad de lo que significa ser liberal.

Como es fácil de imaginar, un punto de partida tan poderoso arrastra tras de sí muchas y muy importantes consecuencias. En primer lugar, y por lo que a la vida política se refiere, toda la actividad política y los proyectos de la sociedad se tornan en un gran proceso de deliberación entre personas libres y autónomas que intercambian sus ideas presididas por la virtud de la tolerancia y la guía de la racionalidad. No tienen sitio por ello aquí la descalificación y el improperio, la imposición o el trágala, o la manipulación de los datos y la excitación tramposa de resortes emocionales. Para ser liberales, los partidos y sus responsables han de comportarse en las instituciones como en foros para la discusión racional y la exposición articulada de preferencias e intereses. Deben esforzarse porque en ellas se presenten al ciudadano las razones de las decisiones que se adoptan y los fundamentos en que se basan las directrices políticas que se persiguen. Para ello deben hablar y razonar, nunca mentir, alegar pros y contras, nunca distorsionar, y tratar a los demás actores políticos y sociales con el respeto que deriva de su condición de partícipes de la peripecia política de la comunidad, nunca denigrarlos o insultarlos. El liberal no distorsiona ni compromete las instituciones de la democracia para obtener un rédito de partido, y menos aún se dedica a falsearlas para hacerlas actuar en su propio beneficio.

Por lo que respecta a la información pública en los medios de comunicación, el liberal es veraz, independiente, imparcial y limpio. Tiene vedado engañar presentando sólo una parte de los hechos, medias verdades o simples mentiras. No debe interponerse con la propia ideología entre los hechos y los oyentes o los lectores para contaminar el mensaje, ni hacer pasar por realidad lo que es deseo de partido, ni jugar sucio para satisfacer al patrón. Como portador de una convicción sobre la mayoría de edad, la racionalidad y la dignidad de sus interlocutores, el informador liberal jamás denigra a nadie, ni desliza sugerencias que puedan minar la dignidad de los demás. No juega con trampa para ensalzar a nadie o socavar su reputación. Presenta hechos y argumentos procurando siempre que el razonamiento, aunque sea adverso a alguien, no toque siquiera la pielde la persona. No imputa gratuitamente delitos ni vehicula insidias que puedan destruir la imagen de aquel de quien habla. Y, por supuesto, se esfuerza siempre en no pasar de contrabando sus opiniones haciéndolas parecer informaciones.

No se es, por ello, liberal, cuando se piensa que es lícito mover a las personas mediante manipulación, catequesis, indoctrinación o lavados de cerebro. Y eso tiene mucho que ver con la actitud que se adopta respecto del sistema educativo. El liberal no puede, por ejemplo, ser partidario de la enseñanza pasiva puramente memorista, ni de la enseñanza obligatoria de la religión, pues ello implica faltar al respeto al educando en su incipiente autonomía personal. La idea misma de una entidad extraña y ajena que establece mediante argumentos de autoridad las pautas morales a seguir por el individuo es esencialmente contradictoria con el liberalismo. No estoy en condiciones de decir si la Iglesia española tuvo razón al señalar durante más de un siglo que el liberalismo era pecado, pero sí sé que el liberal no puede nunca aceptar la supremacía incondicionada de ninguna iglesia en materia de convicciones morales. Ser a la vez liberal y católico es en el fondo imposible.

Pero donde la confusión se ha impuesto con cinismo y facilidad ha sido en materia económica. Ha venido, además, consolidada por la estúpida complicidad de cierta izquierda que ha dado en repetir la misma cantinela equivocada frente a las políticas que se basan exclusivamente en una apelación incondicional a la economía de mercado. Se llaman desde entonces liberales (o neoliberales) a quienes son únicamente partidarios del libre mercado, tomando irresponsablemente la parte por el todo. A mí, sin embargo, me parece que aquellos cuyo liberalismo se basa únicamente en ese postulado y olvida todos los anteriores, no son liberales, sino libre-mercadistas. Sus ideales son de sobra conocidos: supresión de los impuestos, nula intervención pública en la economía, y organización perfectamente libre e incondicionada de los intercambios de mercado. De la condición humana ni se habla; basta con pensar en el Homo economicus. Al lado de esto, una base indispensable para ser un buen libre-mercadista es defender el statu quo económico, pues cualquier intervención exterior para modificarlo viola los presupuestos de los que se parte. La actual distribución de la riqueza no puede ser afectada por políticas públicas, porque las políticas públicas son, por definición, contrarias a los tres ideales anteriores. Que las cosas, por tanto, queden como están: éste es el supuesto fundamental del libre-mercadismo. Y es seguramente lo que le asimila vertiginosamente a todo conservadurismo y le permite gozar de los favores de la derecha y del apoyo mediático del clero. Por eso el Partido Popular dice que es liberal, aunque no lo es; como no lo son ni la Conferencia Episcopal ni el Opus Dei. Y es en este punto donde no puede, en efecto, registrarse ni una desviación de un milímetro en la trayectoria de doña Esperanza Aguirre. Pero, claro, esto puede ser cualquier otra cosa, pero no es ser liberal. Porque para ser liberal hay que ser como José María Blanco White, Mariano José de Larra, Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate, Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset o Julio Caro Baroja, por poner unos nombres que nadie podría imaginarse apoyando a nuestra zafia derecha contemporánea. Tengo también un buen manejo de vivos, pero no lo voy a dar. Bueno, sí, mencionaré sólo a uno: Francisco Ayala, pero no vayan a proponerle que se afilie al Partido Popular porque lo matan del susto, y muchos deseamos que viva cien años más.


Antón Costas, catedrático de Economía de la UB, Salarios menguantes, El Periódico.

Como todo el mundo conoce, nuestro modelo de crecimiento se basa en el fuerte consumo de las familias españolas. En la medida en que estas tienen menos ingresos y riqueza, es de prever que el crecimiento se modere.

A corto plazo, la esperanza del Gobierno y las autoridades económicas parece ser que los alemanes se vuelvan más optimistas, dejen de ahorrar tanto y se pongan a consumir. Si es así, comprarán más productos españoles y esto hará que el descenso del consumo interno español se compense con el mayor consumo externo de otros europeos.

Mientras tanto, y teniendo en cuenta que los salarios continuarán su senda menguante, convendría cubrirse de los riesgos de los intereses crecientes. A mi juicio, el peligro principal proviene del hecho de que prácticamente el 100 % de las hipotecas de las familias españolas están planteadas a tipo variable. Por lo tanto, el riesgo de subida de tipos recae totalmente sobre las familias. Ha sido una irresponsabilidad de las instituciones financieras y, en parte, de las autoridades. Ahora deben contribuir a mitigar ese riesgo.


Leire Iglesias, directora general del Instituto de la Juventud de España (INJUVE), sobre la convocatoria del macrobotellón.

Compartimos que la gente pueda desarrollar, expresar y crear su propio modelo de ocio en reivindicación a un modelo de ocio que, a veces, está impuesto por empresarios o por administraciones que en ocasiones no escuchan a los jóvenes.


Leonel Fernández, presidente de República Dominicana, entrevista en El País.

Lo que no se debe hacer en América Latina es ideologizar la política económica. Lo que cuenta es qué da resultados y qué no. Un déficit fiscal no es de derechas ni de izquierdas, es un problema de buena gestión. Primero, hay que optar por un sistema que respete los derechos humanos, la seguridad jurídica, que promueva la inversión, que cree un Estado de derecho democrático y confiable. En la parte económica, hay que intentar garantizar un crecimiento superior al 6% del PIB. Y entender el crecimiento no como un fin en sí mismo: hay que invertir en educación, salud, seguridad social y pensiones para enfrentar la pobreza y la inequidad social.

La transición democrática en Latinoamérica se produjo en un contexto de crisis. La democracia coexiste con la pobreza. La receta que se dio fue la del Consenso de Washington. El mercado contribuyó a poner en orden los excesos del populismo anterior (hiperinflación, déficit fiscal), pero el mercado no establece mecanismos de equidad ni resuelve los problemas sociales. Por eso la retórica populista encuentra cierto atractivo. No hay que irse a los extremos. Nosotros planteamos la vinculación del Estado y del mercado, cada quien con su papel: el mercado, como un instrumento de asignación de recursos en una economía de libre competencia, el Estado como garante de una redistribución de la riqueza. Tenemos que entrar en el post-populismo y en el post-neoliberalismo, lo que significa la economía social de mercado. Si pudiéramos clonar en América Latina el modelo español, sería fantástico.


Rafael Rosell, jefe de Oncología del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Pulmón, entrevista en ABC.

-¿Aplaude la entrada en vigor de la ley antitabaco o la considera poco agresiva?

-El tabaco es como la anorexia, no puedes dejar que una persona se muera de anorexia. Tampoco puedes dejar que la población cometa un acto colectivo de suicidio. Realmente, las medidas impuestas en la ley del tabaco cambiarán la historia natural del cáncer de pulmón. La predicción es que estas medidas van a ser muy efectivas porque nunca antes habíamos visto espacios libres de humo.

-¿No envidia a países como el Reino Unido o Francia donde el precio de la cajetilla de tabaco triplica al de España?

-No me da particular envidia. No creo que el precio del tabaco en sí mismo limite mucho el ansia del fumador activo. Tres veces más, me parece que sigue siendo asumible. La única medida eficaz sería prohibirlo completamente. Ahora estamos en un camino intermedio, muy positivo. Las prohibiciones ayudan a los fumadores a dejarlo.


IV Foro Mundial del Agua.

Loïc Fauchon, presidente del Consejo Mundial del Agua: «Llevemos a los marginados de los países ricos la garantía de una cantidad suficiente para satisfacer las necesidades esenciales, y para los más pobres, aportemos mucho más dinero. Hoy, el 5 por ciento de la ayuda pública se destina al agua. Es una limosna y un gran error económico», dijo el político francés. Fauchon negó que en el mundo exista la privatización efectiva del agua, como denuncian organizaciones civiles y medios de comunicación. Ése, aclaró, «no es un problema real», ya que apenas el 2 o el 3 por ciento de la gestión de recursos hídricos en el mundo está en manos de empresas privadas. En esos casos, matizó, existe «la delegación del servicio», pero no la transmisión de la propiedad. El directivo insistió en que la gestión y la distribución del agua debe ser «asegurada por la autoridad pública; el verdadero problema en el manejo del agua es ver si quién la administra es competente o no, sea un organismo público o privado».

El presidente de México, Vicente Fox, había reclamado a todas las naciones el impulso a políticas integrales que reviertan el deterioro, abuso y desperdicio del agua, la cual, dijo, es «un derecho humano irrenunciable: cada vez que la falta de agua impide a una niña, a un niño, saciar su sed, la humanidad detiene su avance», sentenció.


La otra cara del Mundial, editorial de El País.

Junto al estadio de fútbol de Berlín se ha construido un gran prostíbulo de 3.000 metros cuadrados capaz de ofrecer servicios sexuales a más de 650 clientes por turno. Aunque este magno burdel abrió sus puertas hace cinco meses, al amparo de la ley que en 2002 legalizó la prostitución en Alemania, es todo un mal ejemplo de la gran expansión que está experimentando en toda Europa el negocio de la prostitución.

...la mayor libertad sexual no ha traído consigo una menor demanda de servicios sexuales de pago. Al contrario, la mentalidad consumista hace que hoy se considere normal comprar servicios sexuales no por una necesidad, sino por el mero derecho a comprar lo que está en venta. Cuanta más oferta, más demanda, y cuanta más demanda, más negocio y más oferta. Una espiral infernal que en algún momento habrá que cortar.


Joan Hortalà, presidente de la Bolsa de Barcelona, Economía de la felicidad, El Periódico.

En vez de priorizar sustantivamente el crecimiento económico, sería mejor diseñar mecanismos y arbitrar medidas para que las políticas públicas promovieran la satisfacción en el trabajo, una mayor igualdad social y mejor y más permanente unidad familiar. También, por supuesto, para que incidieran contundentemente en la mejora de la salud física y mental de cada individuo.


Alfredo Pastor es profesor del IESE y de la CEIBS de Shanghai, ¿Campeones o nacionales?, El País.

...partir de una observación de sentido común, nada original y bien documentada, a saber: que el laissez-faire no es, ni un dogma de fe, ni una doctrina científica, sino una regla práctica; acertada en general, pero que admite excepciones.

...la forma de asegurar la calidad del servicio es, no la propiedad de las empresas, sino una regulación adecuada de sus comportamientos.


Benjamín Forcano, sacerdote y teólogo, El radicalismo de Casaldáliga, El País.

Pedro Casaldáliga, apodado el Che por capitanear entre los claretianos la trinchera renovadora después del Vaticano II, tenía encantamiento y credibilidad entre los más jóvenes por su apertura, su compromiso con la justicia y los más marginados, su sensibilidad poética y su capacidad de dialogar con los problemas de la cultura moderna.

...escribió: “El Evangelio es para los ricos, pero contra su riqueza”.

Sobre la teología de la liberación escribe: “Sólo a los enemigos del pueblo no les gusta la teología de la liberación. ¡Celebrarían tanto que los cristianos pensasen sólo en el cielo… despreciando la tierra!”.

Pedro no es neutral y considera idolatría ser persona cristiana y flirtear con el dios del neoliberalismo. Yo me rebelo contra los tres mandamientos del neocapitalismo, que son: votar, callar y ver la televisión.

Un obispo así iba a sentir prioritario el problema de la tierra: “¡Malditas sean todas las cercas! ¡Malditas todas las propiedades privadas que nos privan de vivir y de amar! ¡Malditas sean todas las leyes, amañadas por unas pocas manos para amparar cercas y bueyes y hacer la Tierra esclava y esclavos los humanos! ¡Otra es la tierra, hombres, todos! ¡La humana tierra libre, hermanos!”.

Casaldáliga no es neutral: “Yo siempre he sido de izquierdas. Y he pasado a las opciones del socialismo. Qué socialismo, no lo sé a punto fijo, como no sé a punto fijo qué Iglesia será mañana la que hoy pretendemos construir por más que sé que la queremos cada vez más cristiana”.

Pedro lee el evangelio desde las víctimas que atestiguan la maldad del rodillo neoliberal: “Creo que el capitalismo es intrínsecamente malo: porque es el egoísmo socialmente institucionalizado, la idolatría pública del lucro, el reconocimiento oficial de la explotación del hombre, la esclavitud de muchos al yugo del interés y la prosperidad de los pocos. Una cosa he entendido claramente con la vida: las derechas son reaccionarias por naturaleza, fanáticamente inmovilistas cuando se trata de salvaguardar el propio tajo, solidariamente interesadas en aquel orden que es el bien… de la minoría de siempre”.

Pedro utiliza un arma -la cultura- para combatir el neoliberalismo inhumano y deshumanizador: “Se nos está queriendo imponer una cultura única. Una macrocultura, que nos la pasan por televisión, nos la pasan en la cama. Y yo digo que una macrocultura acaba siendo más asesina que muchas armas. Culturas impuestas, no sólo matan a los cuerpos, matan las almas, explosionan la salud de los pueblos”.


Juan A. Herrero Brasas, profesor de Ética y Política Pública en la Universidad del Estado de California, La ideología del ‘botellón’, El Mundo.

Un Gobierno tras otro, da igual de qué signo sea, se dedica a mimar a los jóvenes -como en un intento de comprar su voto- con privilegios profundamente discriminatorios que sólo son posibles a base de privar injustamente a otros ciudadanos de sus legítimos derechos en cuestiones como el acceso a la vivienda.

En la actualidad se encuentra en trámite parlamentario la Ley de Infracciones y Sanciones, cuya reforma se aprobó el pasado 16 de septiembre con objeto de aplicar fuertes sanciones a las empresas que discriminen a las personas con alguna minusvalía física. Si hubiera voluntad de hacerlo, tal proyecto de ley ofrece una magnífica oportunidad de atajar con medidas concretas otros tipos de discriminación igualmente perniciosos y habituales, como lo son la discriminación por la edad y por la apariencia física. Que tal tipo de discriminaciones se ejercen de modo continuo y brutal es algo de lo que ocasionalmente tenemos prueba manifiesta, como en los casos relativamente recientes de los supermercados Sánchez Romero y del Círculo de Lectores.


Xavier Sala i Martín, de la Fundació Umbele, Columbia University y UPF, Introducir discriminación, La Vanguardia.

Si el problema es que el Gobierno piensa que, cuando las familias actúan en libertad, tienden a tomar decisiones equivocadas (o poco modernas), entonces lo que hay que hacer es intentar convencer a los ciudadanos de las bondades de la alternativa. Eso sí, después de asegurarse de que todos tienen acceso a una buena educación que garantice la igualdad de oportunidades (cosa que, hoy en día, me parece que en España está más o menos conseguido) y de que, una vez garantizada, los mejores puestos van a las personas que más se los merecen, sean hombres o mujeres.


Michel Jarraud, World Meteorological Organization Secretary-General.

Global observations coordinated by WMO show that levels of carbon dioxide, the most abundant greenhouse gas in the atmosphere, continue to increase steadily and show no signs of leveling off.


Arzobispo Desmond Tutu, Óscar Arias y Jody Williams, premios Nobel de la Paz; Mary Robinson, ex Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y Arundhati Roy, escritora y activista, entre otros, Armas bajo control, carta al director de El País.

…a diferencia de las armas de destrucción masiva, la proliferación de pistolas y demás armas convencionales no está sujeta a ningún tipo de normativa.

El derecho de los Estados a defender su integridad nacional es indiscutible. Pero los Estados tienen también la obligación de velar porque las armas que compran o que venden no sean utilizadas en la comisión de abusos de derechos humanos o el menoscabo del desarrollo.

En este año 2006, el mundo puede dar el primer paso hacia un control del comercio de armas, iniciando negociaciones hacia un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas. Ya son más de 52 los países que han prometido su apoyo.

Dentro de 100 días, los Estados miembros de Naciones Unidas se reunirán en Nueva York, en la segunda conferencia mundial sobre armas ligeras. Pedimos a todos los Gobiernos que expresen en esa reunión su apoyo al control mundial del comercio de armas pequeñas.

Si lo conseguimos, las negociaciones para un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas podrían iniciarse en este año. Si no, la venta irresponsable de armas seguirá avivando el sufrimiento y la pobreza en todo el mundo.


Romeu, viñeta en El País.

-La paja del islamismo salvaje en el ojo ajeno no deja ver la amenaza del capitalismo salvaje en el propio.

-¡Pero se siente!


Sólo un 41,7% de los latinoamericanos tiene acceso a la seguridad social, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El secretario ejecutivo del organismo de las Naciones Unidas, el argentino José Luis Machinea, dijo que este porcentaje muestra que el mercado laboral “no ha cumplido la tarea de ser un vehículo para ampliar la protección social en la región, y no lo va a ser durante mucho tiempo”. La Cepal propone un sistema que compatibilice el sistema de incentivos con una mayor solidaridad, lo que requiere de un pacto social entre los actores involucrados. “Los ciudadanos tienen derecho a una protección social adecuada que debe ser considerada no como una asistencia, sino un derecho”, subrayó Machinea.


Manuela de Madre, vicepresidenta del PSC, Estatut: yo acuso, El Periódico.

El Partido Popular puede continuar por el sendero de la mentira y la manipulación, pero que no espere que tendrá el silencio como respuesta. Yo acuso al Partido Popular de mentir igual que lo hizo el 11 de marzo del 2004. Yo acuso al Partido Popular de enfrentar a los pueblos de España. Yo acuso al Partido Popular de ser un peligro para la convivencia cívica y en paz de los españoles. Yo acuso al Partido Popular de buscar la crispación y el conflicto entre territorios por un puro interés electoral.

Que la desfachatez de algunos no tiene límites es un hecho, y que el debate sobre el término nación es artificial y tiene como único objetivo desgastar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, también.

...no hay conflicto lingüístico, y ése es un hecho incontrovertible cuya comprobación sólo requiere dar un paseo por cualquier lugar de Barcelona, ir al cine, ver la televisión o escuchar la radio. Dicho esto, lo que sí que existe en Catalunya es una lengua, el catalán, que requiere de más protección que otra, la española, que es predominante en los medios de comunicación, el cine, el teatro y la lectura, y al menos hasta el momento, es la primera lengua que adoptan los inmigrantes.

Yo acuso al Partido Popular de boicotear la vida democrática por puro interés electoral.

Yo advierto al Partido Popular de que, de seguir de esta manera, va a ser el mayor peligro para la unidad de la nación española a la que pertenecemos.


Ronald Dworkin, The Right to Ridicule, The New York Review of Books.

Laws and policies are not legitimate unless they have been adopted through a democratic process, and a process is not democratic if government has prevented anyone from expressing his convictions about what those laws and policies should be.


James D. Miller, Elevating Elephants, TCSDaily.

Usually, the marketplace is far superior at developing technologies than the government. But even free market supporters should favor the U.S. government building space elevators.

...a private corporation that built space elevators would not be rewarded by the market for reducing the risk of human extinction. Markets, therefore, provide suboptimal incentives to build space elevators, so the government has a legitimate role in helping to finance them.


Emilio Figueroa Sánchez, ingeniero industrial, profesor del Instituto Superior de la Energía, Petróleo, terrorismo y la guerra de Iraq, La Vanguardia.

Desde siempre, desde que los humanos se hicieron cargo del dominio del planeta, no ha habido conflicto que no llevara aparejada alguna forma de beneficio. Es sorprendente, por tanto, observar como los intereses económicos han logrado esconder, con la ayuda de los medios de comunicación, que la razón fundamental de la guerra de Iraq era su tremenda riqueza mineral.

Con este panorama, ¿cuál es el futuro de este mercado? La respuesta inmediata hay que buscarla de nuevo en Estados Unidos, el país clave. En algún momento, los norteamericanos se tendrán que plantear la reducción de su demanda interior. Lo que no es difícil porque no hay que esperar la ayuda de nuevas tecnologías; basta con aplicar los recursos existentes y actuar sobre un solo producto, la gasolina, que supone la mitad de su consumo de petróleo. Una política de este tipo hundiría el precio del crudo de manera semejante a lo ocurrido en los años ochenta. Y si la OPEP quisiera aumentar los precios, tendría que reducir su producción, lo que disminuiría aún más el tamaño del mercado y mantendría intacta la rentabilidad de sustituir el petróleo por nuevos procesos tecnológicos.

Si una futura Administración norteamericana actuara de esta manera, iría en contra de las compañías petroleras, las grandes perdedoras. Sin embargo, el resultado neto de dicha operación será muy beneficioso para la economía norteamericana en general y, por ende, para la economía mundial.


Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, ¿Adiós a Milosevic?, El País.

Si alguien se pregunta, en suma, cuál fue, una vez podadas las ramas que impiden la visión del fondo, la querencia mayor de Slobodan Milosevic -aquélla a la que se supeditó un puñado de espasmos criminales-, habrá que responder que no fue otra que la preservación de un feudo de capitalismo mafioso en la Serbia de finales del siglo XX.

Más debería inquietarnos que menudeen en Belgrado, en Zagreb y en tantos otros lugares de los Balcanes occidentales quienes, detractores o amigos, esencialistas o espabilados, siguen bebiendo en las fuentes -parafernalias victimistas, salvajes capitalismos y pulquérrimos intereses foráneos- en las que bebió, en los 15 últimos años del siglo XX, Slobodan Milosevic.


Carlos Trevilla, representante de UGT en el Consejo Económico (CES) vasco, La reformada Directiva Bolkestein, El País.

...el muy liberal comisario europeo Frits Bolkestien, presentó una proposición de directiva relativa a la liberalización de los servicios en el mercado interior con un intitulado lacónico detrás del cual se esconde una verdadera empresa de desregulación y de liberalización de todas las actividades de servicios en Europa, incluidos los servicios públicos. Así, la salud, la educación, la cultura, los medios audiovisuales, los servicios de los poderes locales, etc. se consideran como puras mercancías y, en consecuencia, deben someterse a las leyes del mercado sin que se pueda tener en cuenta su carácter específico ni su objetivo social. Es muy duro e inaceptable que servicios tan divergentes como pueden ser un despacho de arquitectos y un hospital puedan ser considerados al mismo nivel.

Este proyecto de Directiva de Servicios no era, ni mas ni menos, que una puesta en entredicho del modelo social europeo, y esto a despecho de las reglas democráticas, sometiendo a los intereses del mercado y de la concurrencia el derecho de los poderes públicos de enmarcar y defender un cierto modelo de sociedad. Las consecuencias eran catastróficas para el conjunto de la ciudadanía europea: una incitación a la puesta en marcha de prácticas de dumping social, fiscal y medio ambiental a gran escala; fuertes presiones sobre las conquistas sociales: salarios hacia abajo, duración del trabajo al alza, flexibilidad en aumento; la transformación de la salud, la educación, la cultura y el audiovisual en simples mercancías sometidas a las leyes de mercado; privatización y liberalización de facto, y sin posibilidad de retorno, de los servicios públicos. En definitiva, tal como ha expresado el conjunto del sindicalismo europeo, era un proyecto de directiva que contenía la desestructuración del mercado de trabajo en Europa, la desregulación de los derechos de los trabajadores, la institucionalización del dumping económico, social y medioambiental, una amenaza a la supervivencia de servicios públicos de calidad y la sumisión de la seguridad social a los exclusivos imperativos del mercado.

Después de un largo proceso de movilizaciones sindicales y ciudadanas convocadas por la Confederación Europea de Sindicatos (CES), el pasado 16 de febrero el Parlamento Europeo modificaba en primera lectura la propuesta inicial de la directiva con profundas y sustanciales reformas, fruto del resultado de las negociaciones directas de la CES con el Grupo Socialista, inicialmente y, posteriormente de éste con el Grupo Popular Europeo. El presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, ha calificado el resultado de estas negociaciones como “una victoria para la democracia”. La CES y todas sus organizaciones afiliadas han hecho de este tema, el asunto central de sus actividades y de su lucha en el último año, ya que el modelo social europeo estaba en juego.

Sin duda alguna, la enmienda más importante ha sido la supresión del principio del “país de origen”, por el de la libertad de prestar servicios respetando la legislación, y en particular las normas sociales, del país en que se prestan. Queda rechazado el que una empresa de un país que presta sus servicios en otro pueda aplicar la legislación del país de origen. Esto es lo que se denominó el mito del fontanero polaco, como símbolo del dumping social, que implicaba la posibilidad de exportar trabajadores con salarios bajos y menor protección social. Asimismo, en las enmiendas introducidas se deja claro que la norma “no afectará al derecho laboral ni, en particular, a las disposiciones relativas a la relaciones entre los interlocutores sociales, incluido el derecho de llevar a cabo acciones y el derecho a establecer convenios colectivos”. Tampoco afectará a las legislaciones de seguridad social. La directiva “no se aplicará o afectará al derecho laboral, como por ejemplo, cualquier disposición legal o contractual relativa a las condiciones de empleo o de trabajo, incluida la salud y seguridad en el trabajo o las relaciones entre empleadores y trabajadores”. Respetará el derecho a negociar y no afectará tampoco a las legislaciones nacionales de seguridad social.

Podemos estar satisfechos con el resultado que se ha obtenido con esta directiva en el trámite parlamentario. El binomio CES - Parlamento Europeo interesa sobremanera al movimiento sindical. Es la expresión institucional de un reformismo útil. Ya lo comprobamos en enero, cuando se rechazó la Directiva sobre los derechos portuarios, en cuya tramitación el Parlamento Europeo demostró un papel decisivo en el proceso legislativo. Hay que valorar que esta Directiva de Servicios ya es otra cosa: no afecta al derecho laboral ni de seguridad social. Respeta la negociación colectiva y las relaciones laborales de los estados miembros. Excluye el “principio del país de origen”, por lo cual, el país de acogida tiene derecho a regular medidas de supervisión sobre los servicios prestados en su territorio. No afecta a servicios que persiguen un objetivo social. No se aplica a la liberalización de los servicios de interés económico general ni afecta a la libertad de definir tal servicios o como se organizan en cada Estado. No obstante, hay que seguir vigilantes para que el Consejo Europeo no la debilite.

La CES está adquiriendo cada vez más un protagonismo importante en la defensa supranacional de los intereses de los trabajadores y trabajadoras europeos. Su reconocimiento y prestigio en este trabajo conjunto con las instituciones europeas así lo atestiguan. Un reformismo útil nos obliga a seguir empujando y trabajando por una CES con más poder, más responsabilidad supranacional en la búsqueda de mejores resultados, en la defensa permanente del modelo social europeo. Conviene aprender del trabajo realizado.


Olegario González de Cardedal, catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca, El prójimo en Europa, El País.

¿Cuáles son los caminos que Europa ha abierto recientemente hacia una humanidad más humana y fecunda? ¿Cuáles son, en cambio, aquellos caminos perdidos en el bosque, que no conducen a fuentes de vida sino a abismos de muerte? Admirablemente ha roturado los campos de la economía, del derecho y de la organización tecnológica. Europa es ya un espacio abierto, con fronteras que son puentes de comunicación hacia mejor convivencia y mayor solidaridad, traspasándose las vallas de ciertos nacionalismos, arcaicos en un sentido y violentos en otro.

Europa se encuentra ahora ante dos imperativos sagrados. De su respuesta a ellos depende que logre un futuro en dignidad o pervierta el destino ya logrado y su misión aún pendiente. El primero es la abertura al mundo de la pobreza en los países de su entorno y a aquellos otros con los que en ciertos momentos ha mantenido unas relaciones comerciales, que eran poco menos que de vasallaje. El segundo imperativo es reconstruir sus fundamentos de humanidad, que abarcan la justicia y la esperanza, la verdad y el sentido, la fe y la paz, más allá de un egoísmo y mercantilismo, que cierran al prójimo sobre sí mismo, a cada grupo en sus intereses, a cada región y religión sobre su propia historia.

¿Por qué no engendra Europa? ¿Por qué cesa de fluir el torrente de la vida humana y se agotan las fuentes de una ilusión constructora de futuro? El problema es difícil. ¿Quién podrá aportar una respuesta iluminadora del hecho en toda su complejidad? Yo apunto sólo una raíz de ese cambio. Se ha abandonado una comprensión de la vida como don, recibida con gozo y agradecimiento, para la que vivir era una gracia y estar en el mundo era percibido como un ser enviado y tener capacidad de cumplir una misión de la que se era responsable ante alguien. A ese don de la vida se respondía con responsabilidad en su realización y transmisión a los demás. Nacer era recibir la vida de alguien y existir era transmitir ese don a alguien. La vida no era posesión propia, que se agotaba en sí misma, venía de más atrás y marchaba hacia más adelante. ¿Qué ocurrió el día que se esfumaron estos horizontes? Que al no sentirla ya como don de nadie ni en responsabilidad ante nadie se vive en disfrute cerrado sobre sí, sin sentir la necesidad de agradecerla ni la responsabilidad de transmitirla. Dios ya no aparece en el origen de la realidad; no vela por ella ni es aquel ante quien el hombre se sabe responsable. Dios y el prójimo desaparecían al mismo tiempo. Cada hombre entonces comienza en sí mismo y se agota en sí mismo. No engendra porque al no tener un pasado comprendido como amor no tiene la confianza necesaria y no siente la responsabilidad de prolongar esa vida para que otros la compartan y gocen.

El otro eje que ha cambiado ha sido la concepción de la libertad. La historia moderna ha sido el empeño sostenido por la conquista de todas las liberaciones y por la emancipación frente a todas las esclavitudes. Ese proceso no tiene posible marcha atrás. La Ilustración proclamó el necesario ejercicio personal, público y político de la razón. Los movimientos sociales del siglo XX proclamaron la necesaria solidaridad comunitaria en las luchas por los derechos de los individuos y de los grupos, de marginados y excluidos. Algunos de estos logros se han oscurecido en los últimos decenios. Ha cristalizado un individuo sin prójimo; una comprensión de la libertad sin alteridad; una comunidad sin trascendencia. El hombre queda entonces solo en el mundo y siente su libertad como un abismo de soledad con la que aturdido o autodivinizado no sabe qué hacer, si construir utópicamente un mundo nuevo o destruir con violencia el actual. ¿Para qué y para quién lo iba a construir si el prójimo ha desaparecido de su horizonte y no tiene razones para mirar confiadamente al futuro?

No hay libertad sin projimidad. Aquélla sólo existe cuando se parte de alguien, se comparte con alguien y se convive con alguien; cuando alguien habita nuestra soledad y nuestra compañía enciende la estancia, oscura o vacía, del prójimo. La libertad sólo germina desde el amor y sólo desde el amor se mantienen la fortaleza y la esperanza. El cuidado o descuido del prójimo constituyen la piedra de toque para medir la verdad de un individuo, de una cultura y de una sociedad. ¿Desde dónde se quiere ser persona y habitar el mundo: desde el poder que se impone o desde el amor que se sabe religado, solidario, responsable? Y el prójimo siempre es concreto; es el cercano y el lejano a los propios intereses o reclamaciones.

El cristianismo no sólo ha religado de una forma inseparable el amor a Dios y al prójimo, sino que ha definido a Dios como el prójimo absoluto del hombre, que le ha hecho surgir en amor desinteresado y gratuito para que exista en libertad. Prójimo absoluto, que no sólo le ha puesto en la existencia sino que también le ha acompañado en su destino. Cuando el teólogo habla de creación no está describiendo un proceso cósmico o genético, sino el radical origen personal y libre tanto del mundo como del hombre por ser fruto amoroso de un Dios personal y libre. Cuando en el cristianismo se habla de la encarnación y se celebra la Navidad se está haciendo una afirmación decisiva sobre Dios y sobre el hombre: Dios no es el lejano absoluto, es decir desligado, sino el cercano, referido al hombre y solidario de su destino. La libertad de Dios se ha manifestado como solidaridad de destino, compartiendo nuestra soledad y recreando nuestra situación. Ése es el verdadero sentido de las parábolas del buen samaritano y del hijo pródigo. Navidad no es un cuento de pastores de antaño o de belenes de hogaño: es ante todo una afirmación metafísica doble: sobre el Dios prójimo del hombre y sobre un hombre que sólo lo es si es prójimo de su próximo, fuere éste el que fuere.

¿Cómo entender y describir ese extraño comportamiento del hombre contemporáneo, que se apropia absolutamente la vida en la que ha sido implantado, que no la reconoce como don y no la transmite, que se absolutiza como primer origen y último fin de sí mismo, excluye o no reconoce al prójimo como el destinatario de su libertad y el garante de su destino? Kant lo designó como “el mal radical” y los teólogos hablan de pecado original. El papa Ratzinger, sondeando en la experiencia antropológica que nos haga comprensible el sentido del pecado original, decía solemnemente el pasado 8 de diciembre: “El hombre tentado incuba la sospecha de que Dios es el concurrente u opositor que limita su libertad, y que sólo será libre cuando lo haya eliminado… Quiere conquistar por sí solo del árbol del conocimiento el poder de plasmar el mundo, de autodivinizarse elevándose al nivel divino y vencer con sus propias fuerzas la muerte y las tinieblas. No quiere contar con el amor. Antes que con el amor cuenta con el poder, para tomar su vida de manera autónoma en propia mano”. Y añadía: “La libertad de un ser humano es la libertad de un ser finito y por ello limitada en sí misma: sólo es verdadera cuando es compartida y realizada desde el amor”.

Ese intento de absolutización de la propia libertad, sin Dios y sin prójimo, cada uno lo percibimos en nosotros mismos. Adán somos todos. Y sólo podemos salir de esa original inclinación cuando otro amor nos previene, nos arranca al miedo de la finitud y nos afirma como valiosos a cada uno más allá de nuestras posesiones o atributos. Sólo somos libres si alguien nos hace libres por el amor y libres absolutamente sólo puede hacernos un amor absoluto.

Hay que responder de la vida y hay que responder del prójimo. Porque sin esa extensión de la vida a lo que nos precede y nos sigue nos asfixiamos en la degustación ebria del instante. Sin historia, sin memoria y sin agradecimiento al origen, no hay vida personal ni comunitaria dignas. Hay que recordar a los muertos y abrir la puerta a los no nacidos. ¿Qué locura nos lleva a agotar el tiempo y el mundo como si comenzasen con nosotros y con nosotros acabasen? Somos hombres por el nombre y recuerdo que nos da el prójimo. El poeta, premio Nobel, Quasimodo: “¿Seríamos hombres sin un nombre que recuerde los sueños, las lágrimas, los anhelos de este hombre derrotado por preguntas todavía no abiertas?”. Para el salmista el hombre tiene un nombre propio dado por un prójimo absoluto que le acompaña y un amigo fiel, que siempre le espera: “El hombre es aquel de quien Dios siempre se acuerda y de quien nunca se olvida”. Es importante no olvidarse de Dios, pero mucho más decisivo es que él no se olvida de nosotros. Kart Barth, en un alemán de propio cuño, hizo una afirmación sublime: “Podrá el hombre no reconocer o renegar de Dios (Gottlosigkeit des Menschen), pero ya nunca habrá un Dios que no reconozca al hombre y carezca de humanidad (Menschenlosigkeit Gottes)”.

La primera tarea ante la que estamos hoy es mantener en alto la gloria y dignidad del hombre, que sólo son reales cuando abriéndose a su prójimo mantiene en alto todas las preguntas y en limpio todos sus empeños. “Más allá del humo de la niebla, dentro de los árboles vela la potencia de las hojas; es verdadero el río, que presiona sobre las orillas. La vida no es sueño. Verdadero es el hombre y en su llanto está celoso del silencio. Dios del silencio, abre nuestra soledad”. El mismo Quasimodo, autor de este poema, pone a uno de sus sonetos el título: Bethlehem. Allí se rompieron el silencio y la soledad, cuando el Absoluto pronunció palabras humanas y se le dio al hombre como prójimo absoluto.


Antoni Garrell i Guiu, presidente del Cercle per al Coneixement, El binomio ciencia y empresa, El País.

Siendo determinante el peso de los investigadores universitarios españoles, en un país en el que el gasto en I+D+i es sólo del 1,05%, hay que entender que debería ser inadmisible que menos del 3% de las empresas consideren la Universidad como fuente de innovación, o que dos terceras partes del total no tengan ningún tipo de relación con la Universidad, y que un tercio de las mismas opinen que la Universidad no es motor de desarrollo económico, aunque el 84% consideren que sí debería serlo.

Este insoportable divorcio entre Universidad y empresa va más allá de sus interrelaciones: la calidad de los profesionales universitarios está contrastada, el 60% de los artículos publicados en las revistas científicas de calidad provienen de científicos y tecnólogos españoles, a pesar de que su conversión en instrumentos generadores de PIB es baja, ya que, tal como queda reflejado, en el año 2001 sólo el 29% de las universidades presentaron una solicitud de patentes europeas y el número de propuestas fue solamente de 47, un escaso 7% del total efectuado desde España.

Estos hechos requieren políticas específicas encaminadas a estimular que los resultados de la investigación permitan crecimientos significativos del PIB, y la aceleración del proceso hacia la economía del conocimiento; unas políticas que ayuden a fomentar que la investigación forme parte de las estrategias empresariales. Puede ser el momento para recordar que, en otros lugares, la creación de agencias intersectoriales para facilitar el seguimiento y la patente de los resultados de la investigación, poniéndolos a disposición del tejido productivo, ha resultado un elemento crucial para solucionar las problemáticas legales, preservar la propiedad y facilitar la interrelación y el diálogo investigación-empresa.

Ahora que la economía crece a un ritmo importante y las tasas de empleo son buenas (aunque se apoya significativamente en la construcción y el consumo interno), que hay más conciencia de la importancia de convertir el conocimiento en progreso económico y social, y que el actual Ejecutivo presidido por Rodríguez Zapatero está cumpliendo su compromiso electoral de incrementar en el 25% anual durante la legislatura el presupuesto en I+D -asumiendo el objetivo de situar en 2010 el gasto en I+D+i en el 2% del PIB-, hay que reclamar que las políticas se planteen a largo plazo y que no sean modificadas en función de las legislaturas cuatrienales o de los cambios de gobierno derivados de las mismas. Al mismo tiempo, se debe pedir que las iniciativas se alejen de actuaciones partidistas o de los réditos electorales. Ahora son requeridas aquellas más arraigadas a la voluntad de construir un país para las próximas generaciones que las de garantizar la subsistencia de las actuales.


Javier Nogales es secretario general de CC OO Irakaskuntza, Con la educación no se juega, El País.

...creo que mejor haríamos en dejar de jugar con la educación para marcar perfil político y abonar la cancha del enfrentamiento partidista para buscar determinados réditos electorales, para ponernos a acordar lo que debemos hacer para mejorar nuestros ratios de éxito escolar, la revisión de los modelos lingüísticos atendiendo a criterios pedagógicos no sectarios, la revisión de las estrategias formativas adecuadas, el índice necesario de inversión de nuestro PIB en Educación, la atención a la diversidad de alumnado (inmigrantes y no inmigrantes) especialmente en secundaria, la revalorización de la función docente, la necesidad de dotar de nuevas figuras a los centros para atender los retos que nos plantean las nuevas necesidades educativas (trabajadores sociales, intermediación social, más psicólogos, personal especializado en bibliotecas y mediatecas…), el aumento de la oferta infantil, el nuevo perfil profesional del profesorado, etc.

En lugar de eso, unos y otros buscan la bronca. Unos, porque consideran que para desgastar al Gobierno central vale todo; y otros porque, para llevarse el puñado de votos de quienes se colocan fuera del Estado -y por tanto fuera del sistema-, están dispuestos a jugar con la educación. Ni unos ni otros deberían tener responsabilidades de gobierno, porque con la educación de nuestros jóvenes no se juega. Hacerlo de la manera irresponsable que se está haciendo es hipotecar nuestro futuro y añadir más elementos de confrontación en nuestra sociedad.


J. Villaverde Castro, Inflación y energía, La Gaceta de los Negocios.

Ante la imposibilidad de luchar contra estos elementos (el ahorro energético es, a corto plazo, una vía con escasas posibilidades de éxito, y el aumento de la capacidad ociosa lleva tiempo y exige grandes inversiones), hay que insistir en que la única forma de luchar contra las presiones inflacionistas es introducir más competencia en nuestros mercados y propiciar la moderación salarial y de otras rentas.


Juan Antonio Sagardoy Bengoechea, Catedrático de Derecho del Trabajo, El campo laboral: ¿reforma de leyes o de conductas?, ABC.

Tengo mis dudas de que Sindicatos y Organizaciones empresariales tengan el mismo modelo deseado, como, por otra parte, puede ser lógico. Que existen discrepancias resulta indudable, pero yo creo que, respecto a lo fundamental, hay unidad de criterio en cuanto a que lo deseable es un sistema de relaciones laborales eficiente, libre en sus basamentos (negociación, huelga, sindicación), y razonablemente social.


José Blanco, Secretario de Organización del PSOE, entrevista en El País.

R. El terrible atentado lo marcó todo, y teníamos en el partido un sentimiento de tristeza profundísimo, junto a la emoción y la responsabilidad de la victoria, Un sentimiento agridulce. Pero el resultado no fue una sorpresa, La probabilidad de la victoria la veníamos constatando día a día. Yo además tenía la intuición de la victoria.

P. Para el PP, ustedes ganaron por "la manipulación" posterior al atentado del 11-M.

R. Esos días pensamos que el PP no aceptaría de buen grado el veredicto de las urnas pero nunca imaginamos lo que está haciendo. Sigue perseverando en los errores, por lo que pensamos que el PP necesita una derrota más contundente porque España necesita una oposición sensata y no desesperada y un líder de la oposición que transmita confianza y no despecho personal.

P. Sus reformas comenzaron por derechos civiles y el PP les llamó "radicales".

R. La lucha contra el machismo criminal, la reforma del IRPF, la subida del Salario Mínimo Interprofesional, de las pensiones más bajas. Una Ley de Educación que satisfará a la mayoría...Y ya acabamos de presentar dos leyes que cambiarán este país: la de Igualdad entre hombres y mujeres y la ayuda a la Dependencia. Además, no es marginal aprobar una ley por la que cada cual puede gobernar su destino, contrayendo matrimonio con quien quiera. Si ampliar derechos, libertades y oportunidades es ser radical, somos radicales.

P. ¿No tiene nada que reprocharse?

R. Lo siento pero sólo me arrepiento de haber pensado que el PP cambiaría y tendría un comportamiento leal en algún tema de Estado.

P. El aniversario de su victoria va paralelo al del atentado del 11-M. El PP les acusa de obstaculizar la investigación y ayer mismo pidió la comparecencia del ministro del Interior,

R. Es vergonzoso seguir profundizando en la ofensa sobre la autoría del 11-M. ¿No se da cuenta el PP que parte de su derrota fue por mentir? Y sigue insistiendo en sembrar dudas insidiosas sobre la autoría. La policía y el Poder Judicial tienen ya una idea muy aproximada de todos los detalles. Los autores fueron los terroristas islamistas radicales. No lo que dijo el gobierno del PP que llamó miserables a quienes lo ponían en duda. Rajoy proclamó hace un par de días que el 11-M quedaba excluido de su agenda. Quien le escribe el guión le ha dicho que toca girar y vuelta a la insidia.


José Blanco, Secretario de Organización del PSOE, intervención en los desayunos de Europa Press.

Sólo cuando has vivido en una aldea sin electricidad, comprendes que el de la energía no es un sector cualquiera, que puede dejarse al albur del libre mercado.


EFE/Buenos Aires.

Después de cuatro días de espera, miles de turistas contemplaron anoche el desprendimiento de un gigantesco bloque de hielo del glaciar Perito Moreno, el único del mundo que no está en retroceso, situado en la Patagonia argentina.


José María Abarca Platas (campeón olímpico de waterpolo), Campeón olímpico, y después, ¿qué?, carta al director de El País.

Fui compañero de Jesús Rollán en los Juegos Olímpicos de Atlanta. He visto el sufrimiento que supone llegar a lo más alto en el mundo del deporte: 10 horas de entrenamiento diarias que impiden una juventud normal y un desarrollo formativo que permita, a la temprana hora de la retirada, poder ejercer un oficio para tirar adelante con tu familia y tu vida en general. El deporte es lo primero, y se prioriza por encima de todo, presionados por clubes, federaciones y COE.

Y cuando acabamos, ¿qué? ¿Qué nos ofrece el Estado después de 10 años de "servicios al país"? ¿Por qué en los Centros de Alto Rendimiento no se mantiene un control sobre la educación de los deportistas tan intenso como el control sobre sus logros deportivos? ¿Por qué no existen mecanismos de formación académica universitaria en estos centros? ¿Por qué no se tiene en cuenta que estas personas se quedan laboralmente desvalidas al acabar el ciclo deportivo? No basta con convenios con empresas privadas. ¿Por qué no puestos de funcionarios a personas que han entregado su juventud al deporte español? Jesús es sólo un caso más de la cantidad de deportistas que son olvidados cuando su capacidad para conseguir medallas se acaba. Sin dinero ni formación para afrontar nuevos retos. En el mejor de los casos, la vida se convierte en un malvivir; en el peor, se acaba sin vida.


El presidente francés, Jacques Chirac, rechazó las acusaciones respecto a la política proteccionista económica de su país: "Francia tiene la política más liberal de Europa".


Ignacio Cosidó, Crisis moral, Libertad Digital.

El turismo sexual, que en muchos casos incluye la prostitución infantil, es otro fenómeno en alza no sólo en nuestro país sino en todo el mundo. España tiene más prostitutas que Alemania, con menos de la mitad de la población de este país.

...estamos inmersos en una crisis de valores morales que lleva a actitudes sumamente negativas no sólo para los individuos que las practican, sino para el conjunto de la sociedad. No se trata de imponer una moral basada en creencias religiosas que no tienen por que ser compartidas por todos, incluso aunque sean mayoritarias en una sociedad. Se trata de aplicar principios que tienen que ver con la dignidad humana, con el respeto a la Ley, con la convivencia democrática y con los valores de la libertad, la justicia y la solidaridad que fundamentan nuestra civilización.

Es obvio que no es suficiente con promulgar leyes más restrictivas sobre el consumo de sustancias psicotrópicas o de represión de comportamientos violentos, aunque esas leyes puedan ser necesarias.

Los poderes públicos, sin embargo, tienen la obligación de liderar a la sociedad para recuperar y practicar estos valores.


Joseba Arregi, ex portavoz del Gobierno vasco, El grano y la paja en la política antiterrorista, El Mundo.

Lleva mucha razón el argumento que dice que es imposible que exista una cobertura plena entre la justicia personal, la debida a cada muerto, a cada familiar, a cada víctima de atentado por un lado, y la justicia colectiva, la necesidad de que no existan más víctimas.


Juan Díez Nicolás, catedrático de Sociología de la UCM y fundador de ASEP. La clase política, La Gaceta de los Negocios.

Vaya por delante la afirmación rotunda de que los partidos políticos son un factor absolutamente necesario para que exista y subsista la democracia.


Hans Küng, teólogo, Musulmanes y Occidente deben hablar en serio, El País.

Resulta superficial, por tanto, que los comentaristas occidentales reaccionen a la controversia de los dibujos con la mera afirmación de que es preciso defender la libertad de prensa. Es evidente que sin unos medios de comunicación libres no puede haber democracia, pero no se debe utilizar la libertad de prensa para violar deliberadamente convicciones religiosas y producir imágenes hostiles y estereotipadas, ni de los judíos, ni de los musulmanes, ni de los cristianos. La libertad de prensa exige que los derechos vayan acompañados de responsabilidades equiparables.

El epicentro de la confrontación entre el islam y Occidente, por supuesto, es el conflicto palestino-israelí. El logro de una solución que contentara a las dos partes permitiría avanzar enormemente hacia la solución de otros problemas, mientras que, por el contrario, sin una solución en Palestina, es inevitable que el "choque de civilizaciones" resurja periódicamente en los próximos años.


Antonio Alférez (director de Comunicación de la SGAE), El canon sobre los discos vírgenes, carta al director de El País.

Además de las distintas sentencias judiciales que han confirmado que los CD y DVD deben satisfacer esta pequeña compensación a los titulares de derechos de propiedad intelectual, varios estudios confirman que la inmensa mayoría de los discos vírgenes se destinan a la copia de música y cine. Para evitar que quienes no graban ni canciones ni películas -como es el caso del firmante- se sientan perjudicados por la medida, en el acuerdo establecido en 2003 entre los fabricantes de CD y DVD y cinco entidades de gestión de nuestro país -y no sólo la SGAE, como erróneamente apunta- se estableció una tarifa inferior a la que debía aplicarse, tanto que tenemos una de las más bajas de Europa. Por si fuera poco, hay que recordar que también la Ley de Propiedad Intelectual vigente establece que el canon repercute sobre el fabricante o importador, y en ningún caso sobre el consumidor final.

En lugar de hablar de "justicia preventiva", sería más conveniente hacerlo de "justicia elemental" de la compensación.


President Jimmy Carter predicted in 1977 that unless the USA made drastic cuts in oil consumption, "Within ten years we would not be able to import enough oil — from any country, at any acceptable price."


Romano Prodi, líder de la oposición italiana, ex presidente de la Comisión Europea, En busca de un equilibrio entre el Estado y el mercado, El Mundo.

...prefiero poner de relieve los procedimientos y las iniciativas que, una vez en el gobierno, pondremos en marcha para levantar al país de la dramática situación económica en la que se debate actualmente.

Algunos de esos proyectos -como las actuaciones a favor de la familia- ya son conocidos por la opinión pública.

...un proceso que consideramos esencial y decisivo: conducir al Estado a jugar el papel que le compete en una economía moderna y abierta, el papel de regulador y no el de propietario.

Ciertamente no creo que haya que abrir los mercados de las public utilities a la ligera, sin crear las condiciones para que las empresas italianas sean capaces de hacer frente a la competencia europea. Pero, en cualquier caso, deberemos hacer más competitivo y más abierto este mercado, para poder contar con empresas eficientes y tarifas más baratas. Pienso, por ejemplo, en el camino seguido por Alemania, donde diversos elementos del sistema global de las empresas energéticas locales dieron vida a un gran grupo de nivel europeo. También nosotros tendremos que hacer algo así lo más rápidamente posible.

Más crecimiento y una mayor equidad pasan también por la defensa del poder adquisitivo de las familias. Eso quiere decir que hay que utilizar todas las palancas disponibles para bloquear la deriva, única en Europa, del aumento indiscriminado e injustificado de los precios al consumo. Para conseguirlo, además de poner en marcha una rigurosa actividad de control de la especulación, activaremos políticas a favor de la liberalización del mercado.

Volviendo al objetivo de dotar de competitividad a las empresas, no bastará para ello con reducir los costes inapropiados que las gravan. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, se intervendrá también de una manera sistemática y coordinada para promover las actividades de investigación y desarrollo, tanto públicas como privadas.

La competitividad del sistema pasa inevitablemente también por el desarrollo de las infraestructuras, pero no ciertamente con la lógica demagógica y financieramente insostenible que ha caracterizado las inversiones en obras públicas del Gobierno de la derecha.Nos moveremos en una lógica de sistema y no en la lógica de cada obra por separado. ¿Qué sentido tiene, de hecho, invertir en puertos y aeropuertos, si éstos no están integrados en la red ferroviaria primaria? Nuestro Gobierno actuará, pues, en esa dirección.

...para estar en el mercado y afrontar la competitividad, hoy es más necesario que nunca disponer de empresas con un adecuado volumen. Nuestro Gobierno trabajará para favorecer el crecimiento en tamaño de las empresas, facilitando las fusiones y haciendo que los recambios generacionales sean menos traumáticos.

He delineado un marco que se puede sintetizar en la siguiente fórmula: Un Estado regulador y no propietario. Quiere decir un Estado que sepa proteger a los débiles y, al mismo tiempo, garantice las condiciones necesarias para una economía abierta.

Para ello, es necesario el retorno a una gran política que sepa construir marcos de referencia y objetivos compartidos por el sector financiero, empresarial y laboral. Una gran política que esté abierta al diálogo con las fuerzas sociales y con las comunidades locales. Una gran política que sea consciente del momento histórico que nos ha tocado vivir. El momento de las decisiones valientes, profundas y oportunas.


Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona, El doble filo del empleo volátil, El Periódico.

...un exceso de flexibilidad en la contratación tiene efectos perversos y, entre ellos, los siguientes.

El primero deriva de la estrecha relación entre estabilidad en el empleo e inversión en formación. En un sistema, como en España por ejemplo, en el que la contratación temporal ha alcanzado cotas claramente excesivas (por encima del 33% del total de asalariados), es difícil imaginar el necesario interés por la formación de la mano de obra. En una situación así se debilitan los incentivos para la continua formación de los trabajadores, tan necesaria para una adecuada absorción del cambio técnico en curso. En síntesis, un exceso de contratación temporal conlleva despreocupación sobre el nivel formativo de la mano de obra y afecta a las bases mismas de la competitividad empresarial y se encuentra en una manifiesta contradicción con la flexibilidad necesaria para hacer frente a los retos de la globalización.

Una segunda consecuencia de su excesivo crecimiento es el impacto, no menor, sobre las expectativas de los individuos, y en especial sobre su capacidad de endeudamiento, en unos momentos del ciclo vital (la juventud en un sentido amplio) en el que el recurso al crédito es indispensable. Desde este punto de vista, un exceso de contratación temporal conlleva una dualización de la sociedad, entre aquellos que disponen de una capacidad suficiente para programar su existencia (y endeudarse en la juventud) y aquellos que, por falta de estabilidad laboral, no pueden hacerlo. Además, esos efectos negativos sobre la demanda de los hogares se añaden a una situación en la que se acumulan demasiados elementos negativos con repercusiones no deseadas sobre la confianza de los consumidores (globalización o recorte en los programas de bienestar, por ejemplo).


La portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Control Parlamentario de RTVE, Macarena Montesinos, ha criticado el Plan de Saneamiento de RTVE ya que podría suponer "el acta de defunción" del ente público. Pese a que Mariano Rajoy afirmó que la ultima convención serviría "para renovar las ideas de un proyecto liberal", Montesinos ha dicho que el PP pondrá en marcha "todas las iniciativas" a su alcance para evitar lo que podría suponer un importante ahorro de gasto público.


Enrique Meneses, La Humanidad amputada, Periodista Digital.

Una Familia se rige, a escala celular, igual que una macrocomunidad de seres humanos. Organizar la vida de un país de 45 millones de habitantes no es muy diferente a llevar una casa con una pareja de adultos y tres o cuatro niños, más abuelos.


Felipe González, Nuevas fracturas en Iberoamérica, El País.

En una coyuntura de crecimiento generalizado en Iberoamérica se están produciendo cambios políticos de significación y dimensión desconocidos. Fuerzas políticas no tradicionales, algunas de nuevo cuño, sustituyen a los partidos conocidos o tradicionales en la alternancia en el poder.

Los analistas, sobre todo en los últimos movimientos, ven contradictorias las tendencias considerando la bonanza relativa de la economía. Sin embargo, nada hay más lógico en las reacciones de los ciudadanos que expresan el hartazgo ante las políticas practicadas en los años posteriores a la recuperación de los sistemas democráticos, justo ahora que ven cómo un periodo de crecimiento debería darles oportunidades de participar en la distribución del excedente.

Las políticas posteriores a la crisis de la deuda de los ochenta estuvieron inspiradas en el llamado Consenso de Washington, decálogo de filosofía neoliberal con algunos contenidos sensatos, que tendía a garantizar la estabilidad macroeconómica, impulsar la liberalización mediante privatizaciones generalizadas y garantizar la solvencia de los deudores.

Realizadas sobre instituciones relativamente frágiles e ineficientes, las medidas neoliberales disminuyeron la capacidad de generación de capital físico y de creación de capital humano, además de congelar o hacer regresiva la distribución del producto por habitante. El resultado no podía ser otro que el rechazo generalizado de las poblaciones afectadas, incluyendo el riesgo de la vuelta a políticas populistas de cualquier signo ideológico.

...el precio de la mayor parte de las materias primas, impulsadas por la creciente demanda mundial, va a continuar alto.


Elena Espinosa Mangana, ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Defender la PAC, hacer más Europa, ABC.

El pasado 1 de marzo se cumplieron veinte años de aplicación de la Política Agraria Común (PAC) en España. El proceso de definición y desarrollo de la PAC, desde el origen de la CEE, permitió configurar un modo de afrontar y resolver problemas comunes, consagrándose como «motor» de la unidad europea. Sin embargo, hoy en día es señalada por algunos como un «lastre» en la evolución de la Unión Europea, tal y como quedó de manifiesto en el reciente debate de las perspectivas financieras comunitarias. Por el contrario, en mi opinión, se trata de una política necesaria para Europa y beneficiosa para España.

La mayoría de los países disponen de políticas públicas para el sector agrario. Los motivos se fundamentan en mantener unas estructuras productivas que aprovechen los recursos naturales y garanticen un cierto grado de autosuficiencia alimentaria. Se trata de ofrecer alimentos a la población en cantidad y en unas condiciones de seguridad suficientes. Estas cuestiones responden a una preocupación legítima de la que no pueden desentenderse las Administraciones Públicas. Además, por motivos de ordenación y ocupación del territorio, conservación del medio ambiente y del paisaje, o incluso arraigo de la cultura rural, la agricultura tiene una importancia social y política mayor de la que le correspondería desde un prisma económico.

Así, si comparamos el apoyo a la agricultura en relación con el número de agricultores, observamos que la UE se sitúa en el entorno de la media de los países de la OCDE, por detrás de Suiza, Noruega, Japón e incluso EE.UU. La UE tiene una política agraria eficaz, relativamente barata en términos consolidados de PIB europeo, que ha sabido ir adaptándose a las reglas internacionales del comercio y dar respuesta a las sensibilidades de los ciudadanos en materias tales como preocupación medioambiental, seguridad alimentaria, bienestar animal o trato preferencial para los países en vías de desarrollo y menos avanzados.

Pocos estados miembros en Europa, o ninguno, estarían dispuestos a prescindir de una política agraria. La cuestión que plantean algunos es si se quiere que ésta sea «común». Es un tema relacionado con la cuestión de «hacer más o menos Europa», en el sentido de si para abordar nuevas políticas comunitarias hay que reducir asignaciones financieras a las que existen o incrementar el presupuesto comunitario.

Pero la PAC no es sólo una política necesaria, sino que ha sido, y es, una política beneficiosa para España. Es indudable el éxito con que la agricultura española ha sabido adaptarse a la integración en la UE, aunque también con costes inevitables. Hace veinte años, la integración en el mercado único supuso un reto de apertura real al exterior para el sector agrario español, pero al mismo tiempo la aplicación de la PAC en España iba a acompañar este proceso de modernización.

El saldo de la adaptación de la agricultura española a la apertura puede evaluarse a través de la evolución del comercio exterior y de la renta agraria. Las exportaciones del sector agrario no han dejado de crecer desde 1992, y en los últimos diez años la balanza comercial ha arrojado saldos positivos. En relación con la renta agraria, las subvenciones de la PAC han constituido un apoyo claro al sostenimiento de las rentas de la agricultura española. Desde su incorporación a la CEE, España ha incrementado la renta agraria por trabajador, situándose por encima de la media comunitaria y sobrepasando la de países como Alemania o Suecia, lo cual ha supuesto una mejora de vida para los habitantes del medio rural. Evidentemente, en esta evolución ha sido determinante la disminución de la población activa agraria. No obstante, esta caída es una evolución propia del desarrollo económico que habría sido, sin duda, más intensa sin la PAC.

En estos veinte años, la agricultura española ha sido un ejemplo de capacidad de adaptación, dando un salto cualitativo de modernización real para integrarse en una economía de mercado competitivo, utilizando al máximo los instrumentos de regulación de la PAC. Esta integración se hizo, además, de una forma armoniosa, sin grandes problemas ni desajustes estructurales. Los protagonistas del cambio son los agricultores y el conjunto del sector agroalimentario, que en todo momento han tenido como apoyo y orientación una referencia de la política agraria nacional y comunitaria.

Si bien es cierto que la importancia de la agricultura en la economía española es relativamente modesta, hay que tener en cuenta que la industria agroalimentaria española es el primer sector industrial del país. Esta industria, como elemento más dinámico y por su posición intermedia entre la producción y el consumo, va a actuar como catalizador para impulsar el funcionamiento del sistema agroalimentario.

La iniciativa empresarial y la potenciación de los planteamientos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) deben permitir conectar con los objetivos de la Estrategia de Lisboa y configurar una industria agroalimentaria potente y sostenible, tanto en el aspecto de la viabilidad económica como en el del cumplimiento de las exigencias medioambientales.

Con estas referencias, nuestra agricultura, en el marco de la PAC y de la política agraria nacional, tiene un objetivo prioritario y concreto: consolidar e incrementar una producción segura y de calidad, orientada al mercado, competitiva en términos absolutos y relativos, sostenible, tanto en lo que se refiere a la viabilidad económica y social como al respecto de normas medioambientales, y que cumpla, además, las funciones no directamente productivas que le asigna la sociedad.

Y para ello debemos orientar los recursos financieros comunitarios y nacionales que, complementados con otros tales como una estrategia de economía del agua y de reacción ante la sequía mediante la modernización del regadío, nos permitirán cumplir con el compromiso de este Gobierno de asegurar el futuro de la agricultura y de la industria agroalimentaria española ante los desafíos que plantea la economía del siglo XXI.


David Ignatius, The planet can’t wait, The Washington Post.

The warnings are coming from frogs and beetles, from melting ice and changing ocean currents, and from scientists and responsible politicians around the world. And yet what is the U.S. government doing about global warming? Nothing. That should shock the conscience of Americans.

Actually, the Bush administration’s policy is worse than doing nothing. It has resisted efforts by other nations to discuss new actions that could reduce emissions of carbon dioxide before the global climate reaches a disastrous tipping point. And it muzzles administration scientists to keep them from warning about the seriousness of the issue.

Every week brings new evidence that global climate change is real and that it’s advancing more rapidly than scientists had expected. This past week brought a report in Science that the Antarctic is losing as much as 36 cubic miles of ice a year. Last month researchers reported that glaciers in Greenland are melting twice as fast as previously estimated. One normally cautious scientist, Richard Alley, told The Post’s Juliet Eilperin he was concerned about the Antarctic findings, since just five years ago scientists had been expecting more ice. “That’s a wake-up call,” he said. “We better figure out what’s going on.”

Animals don’t have the luxury of ordering up more studies of global warming. Andrew Revkin of the New York Times reported in January that colorful harlequin frogs found in Latin America are dying at alarming rates because of a fungus that seems to be linked to global warming. Doug Struck explained last week in The Post that climate change is helping the ravenous mountain pine beetle devour forests in British Columbia, killing more trees than wildfires or logging. Similar findings are stacked in a depressing pile in my study that keeps getting taller.

As evidence grows that human activity is accelerating dangerous changes in the world’s climate, the Bush administration’s excuses for inaction are running out. History will not forgive political leaders who failed to act on this issue, and neither should voters.


Padre Georges Lemaitre.

...el científico cristiano va hacia adelante libremente, con la seguridad de que su investigación no puede entrar en conflicto con su fe.


Enrique Dans, La sopa boba, Libertad Digital.

El valor, de hecho, sigue perfectamente la primera ley de la Termodinámica enunciada por Lavoisier: no se crea ni se destruye, sólo se transforma.


El Gobierno argentino ha anunciado la suspensión durante 180 días de las exportaciones de carne de vacuno, en una medida de "emergencia" con el fin de equilibrar la la oferta interna con la demanda interna. La ministra de Economía de Argentina, Felisa Miceli, dijo que la suspensión "va a facilitar que se equilibre la oferta interna con la demanda interna". "Por supuesto, que vamos a seguir cumplimentando aquellas exportaciones como la Cuota Hilton (carnes de calidad exportadas a Europa) o los convenios país-país, pero éstos representan una pequeña porción del total de exportaciones", dijo. "El resto, unas 600.000 toneladas de carne, se volcarán al mercado interno. Esta, es la mejor manera de cuidar el bolsillo de la gente", agregó la ministra.


Antònia Valls, Día de la mujer, carta al director de El País.

Fui "invitada a marcharme" de la empresa donde trabajaba cuando me quedé embarazada de mi primer hijo. De esto hace ya más de 30 años, pero ahora, por mucho que algunos intenten negarlo, las cosas no han cambiado mucho. Sin ir más lejos, en una entrevista de trabajo le preguntaron a mi hija si estaba embarazada o tenía previsto tener hijos. ¡Vergonzoso! No quiero pensar que, aun estando cualificada, no le dieron el trabajo porque dijo que quería formar una familia. No quiero pensar que le dieron el trabajo a un chico que, sin ánimo de ofenderle, no tenía la misma preparación ni experiencia que mi hija, sólo por el hecho de ser hombre.

Señores empresarios, su manera de hacer sexista justifica por sí misma la necesidad de que se apruebe la ley de igualdad que prepara el Gobierno. No se debería regular la igualdad ni asegurar la paridad en los lugares de trabajo, pero no nos dejan más remedio.


José Francisco Serrano Oceja, La cristofobia pública, Suplemento Iglesia de Libertad Digital.

...la más alta magistratura italiana, el Consejo de Estado –su sexta sección para más señas–, ha dictado una ejemplar sentencia sobre la presencia en las aulas de la imagen de la cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Un madre, de origen finlandés, reclamó en 2003 que, en el colegio estatal Vittorio da Feltre, en la provincia de Padua, la justicia retirara los crucifijos de las aulas de sus hijos. No fue el único caso. En la región del Abruzzo, un tribunal regional admitió un recurso del ministerio de educación italiano y suspendió la resolución de un magistrado que ordenó la retirada de las cruces de la escuela infantil de Ofena.

La sentencia número 556/2006 señala que el crucifijo es un signo que no discrimina, sino que une; no ofende, sino que educa. "Es una síntesis, inmediatamente perceptible y aceptable, de los valores civilmente relevantes, valores sobre los que se sostiene e inspira nuestro orden constitucional, fundamento de nuestra convivencia civil (...) Valores que han impregnado nuestras tradiciones, el modo de vida, la cultura del pueblo italiano". El texto se pregunta si existe otro símbolo en la cultura italiana que pueda representar mejor que el crucifijo el respeto a la persona, la afirmación de sus derechos, el cuidado de su libertad, la autonomía de la conciencia moral en la perspectiva de la aceptación de la autoridad, de la solidaridad humana...

La sentencia al alto tribunal italiano lleva la cuestión al lugar que se debe: no a la dimensión religiosa, sino a la cultural, la educativa. Se refiere a la función "altamente educativa" del crucifijo. La relevancia pública del nacimiento de Cristo, de su historia y de su historicidad, de su muerte y de las consecuencias en la conformación de la novedad cristiana, generadora de cultura a lo largo de los siglos, no pueden obviarse. Los valores sobre los que se construyen los cimientos de la sociedad civil tienen un origen cristiano, por más que se empeñen quienes quieren colocar las raíces en la Ilustración y en la revolución francesa.


Trinidad Jiménez, secretaria de Política Internacional del PSOE, La universalización de la política, El País.

¿Quedaría debilitado el Estado? Tampoco. Tan sólo está cambiando su papel. El hecho de que actúe como coordinador entre los distintos niveles de poder, que garantice la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad y la seguridad de los ciudadanos y que extienda su presencia más allá de nuestras fronteras, tanto para defender nuestros intereses como para contribuir a una política común en aquellos campos que así lo exijan por la magnitud de sus retos, son funciones y responsabilidades lo suficientemente importantes como para pensar que su papel en el mundo actual es imprescindible.


Umberto Galimberti, Las cosas del amor.

Hoy en día la unión de dos personas ya no está condicionada por la lucha cotidiana por la supervivencia, o por el mantenimiento o la ampliación de la propia condición de privilegio social y de prestigio, sino que es fruto de una decisión individual que se lleva a cabo en nombre del amor, sobre la cual las condiciones económicas, las condiciones de clase, la familia, el Estado, el derecho, la Iglesia, ya no tienen ninguna influencia ni ejercen ningún poder, sea en relación al matrimonio donde dos personas se eligen con completa autonomía, sea en relación a la separación y al divorcio donde, con la misma autonomía, los dos se dejan.

El amor pierde así todos sus vínculos sociales convirtiéndose en un absoluto («solutus ab», desligado de todo), en el que cada uno puede liberar lo más profundo de sí mismo que no puede expresar en los roles que ocupa en el ámbito social.

De este modo entre intimidad y sociedad ya no se establece ninguna clase de intercambio, ósmosis, relación. En el marco de la sociedad cada uno es funcionario y ejecutor de acciones descritas y prescritas por el aparato al que pertenece, y es en el amor donde halla el espacio para ser sí mismo, para encontrar su identidad profunda más allá de aquella declinada en el rol, para buscar la propia realización y la expresión de sí mismo. Autenticidad, sinceridad, verdad, individuación, hallan en el amor aquel espacio que la sociedad, regulada por la racionalidad de la tecnología, ya no concede.

El amor se convierte en este punto en la medida del sentido de la vida, y no encuentra otro fundamento que en sí mismo, es decir, en los individuos que lo viven, que, en el amor, rechazan el cálculo, el interés, la consecución de un objetivo, incluso la responsabilidad que requiere el desenvolverse en la sociedad, para alcanzar aquella espontaneidad, sinceridad, autenticidad, intimidad que en la sociedad ya no es posible expresar.

Como contraposición a la realidad social, donde no se permite a nadie ser como es porque cada uno debe ser como el aparato desea, el amor se convierte en el único receptáculo de sentido respecto a una vida considerada alienada, en el lugar de la individuación, en el espacio para el ejercicio de la propia libertad hasta los límites de la anarquía, porque allá donde el derecho del sentimiento se considera absoluto y divinizado como única y auténtica vía para la realización de uno mismo, ¿qué nos defiende de la naturaleza del sentimiento que posee como características propias la inestabilidad y la variabilidad?

Nada. Por esta razón en el amor construcción y destrucción acontecen juntas, la realización y la pérdida de uno mismo tienen íntimas fronteras.

Desligado de cualquier correspondencia social a la que la sociedad lo había vinculado, en la edad de la tecnología el amor yace únicamente en las manos de los individuos que se encuentran y tiene su fundamento en el secreto de su intimidad, único lugar donde hallan expresión las exigencias más personales e imprescindibles. En contra de la realidad de las abstracciones, de las estadísticas, de los números, de las fórmulas, de lo funcional, de los roles, el amor refleja la realidad de los individuos que rechazan dejarse absorber totalmente por el régimen de la racionalidad que, a medida que va expandiéndose y se convierte en totalizador, va dotando de mayor atractivo la irracionalidad que gobierna el amor.

Como único espacio que queda para ser realmente uno mismo, el amor se convierte en la sola respuesta al anonimato social y a aquella soledad radical determinada, en la edad de la tecnología, por la fragmentación de todos los vínculos.

Es como si el amor reclamara, en contra de la realidad regulada por la racionalidad técnica, una realidad propia que permitiera a cada uno, a través de la relación con el otro, realizarse a sí mismo. Y en un primer plano, naturalmente, no está el otro, sino uno mismo. Y esto por necesidad, por lo tanto más allá de cualquier buena o mala intención, porque a aquel que siente que está viviendo en una sociedad que no le concede ningún contacto auténtico con el propio yo, ¿cómo se le puede negar el buscar en el amor aquel yo que necesita para vivir y que no percibe en otro lugar?

Pero de este modo el amor se envuelve en su enigma: el desear, el esperar, el entrever una posibilidad de realización para sí mismo, topan con la naturaleza del amor que es esencialmente relación hacia el otro, donde los dos dejan de encarnar roles, de cumplir acciones orientadas hacia un objetivo y, en la búsqueda de la propia autenticidad, se transforman en algo diferente a aquello que eran antes de la relación, revelan el uno al otro distintas realidades, se crean recíprocamente ex novo, buscando en el tú el propio yo.

Si todo esto es cierto, en la edad de la tecnología, donde parecen haberse desmoronado todos los vínculos sociales, el amor, más que una relación hacia el otro, aparece como un culto exasperado de la subjetividad, en perfecta coherencia con el exasperado individualismo hacia el que nuestra cultura no cesa de educarnos, y para la que el otro es sólo un medio para el desarrollo del yo.

Y así, en la edad de la tecnología y de la razón instrumental, donde no hay acción que no esté rigurosamente dirigida hacia un objetivo, el amor, que aparece ante el individuo como salvación supérstite de este escenario ineluctable, acaba confirmando, paradójicamente, este mismo escenario en el régimen de la intimidad, donde el ser es funcional al yo, expuesto a la búsqueda de sí mismo y del propio rescate del anonimato social empujado hasta los límites de la insignificancia.

Como filosofía del «yo» entendida en sentido biográfico-terapéutico, el amor tiene la raíz de sus entusiasmos y de sus sufrimientos no tanto, como se cree, en los resultados biográficos de la primera infancia, susceptibles de tratamiento psicoterapéutico, como en la lógica interna, en la cual la identidad cerrada de cada uno de nosotros adquiere experiencia a través de su exposición al otro, para volver desilusionada a descubrir que el otro era sólo un pretexto para aquella realización de sí mismo que, en una sociedad regulada por la racionalidad técnica, parece no disponer de otro lugar para expresarse que no sea el de la intimidad.

Pero cuando se busca la intimidad para sí mismo y no para el otro, el individuo no sale de su soledad y mucho menos de su impermeabilidad, porque ya en la intención de encontrarse a sí mismo en el amor ha bloqueado cualquier movimiento de trascendencia, de excedencia, de posterioridad, capaz de poner en juego su autosuficiencia intransitiva y de abrir una brecha o incluso una herida en su identidad protegida. Una especie de fractura de sí mismo para que el otro lo atraviese. Esto es el amor.

No una búsqueda de uno mismo, sino del otro, que sea capaz, naturalmente bajo nuestra propia responsabilidad, de alterar nuestra identidad, desequilibrándola en sus defensas. El otro, de hecho, a menos que pase a mi lado como nosotros pasamos cerca de las paredes, me altera. Y sin esta alteración que me quiebra, me resquebraja, me expone ¿cómo puedo ser atravesado por el otro, que es el único que me permite ser, además de mí mismo, algo más allá de mí?

El amor no es la búsqueda de la propia secreta subjetividad, que no puede encontrarse en la vida social. Amor es más bien la expropiación de la subjetividad, es el ser arrastrado del sujeto más allá de su identidad, es entregarse a este arrastre, porque sólo el otro puede librarnos del peso de una subjetividad que no sabe qué hacer de sí misma.

¿Qué significa ese deseo de los amantes, ese buscarse y tocarse sino un intento de violar sus seres con la esperanza de acceder a aquel vértice moral que es la verdadera comunicación, más allá de la fingida comunicación a la que nos obliga nuestra cultura de la funcionalidad y de la eficiencia?

Para constituir realmente una contraposición respecto a la técnica y a la razón instrumental que la gobierna, el amor no puede ser la búsqueda de uno mismo a través de la instrumentación del otro, sino que tiene que ser una entrega incondicional de uno mismo a la otredad que compromete nuestra identidad, no para evadirse de nuestra soledad, ni para fundirse con la identidad del otro, sino para abrirla a aquello que somos, a nuestra nada.

Entonces el amor se presenta realmente como subversión radical de la estabilidad, del orden, de la identidad, de la propiedad que, para usar la metáfora jaspersiana, están regulados por la ley del día (das Gesetz des Tages) que nada sabe de la pasión por la noche (die Leidenshaft zur Nacht) que sumerge cada estabilidad y cada identidad diurna para que el amor pueda abrirse camino.

Y, con el amor, el otro, no para que yo pueda hallar el sentido profundo de mí mismo, sino para que pueda perder ese mí mismo diurno que no me consiente acceder a aquella noche del indiferenciado de la cual hemos emergido un día, pero con la que sería extremadamente peligroso perder el contacto.

Por esto decimos que el amor no es una cosa tranquila, no es delicadeza, confidencia, consuelo. Amor no es comprensión, participación, amabilidad, respeto, pasión que toca el alma o que contamina los cuerpos. Amor no es silencio, pregunta, respuesta, señal de fe eterna, laceración de intenciones un tiempo unidas, traición de promesas incumplidas, naufragio de sueños interrumpidos. Amor es violación de la integridad del individuo, es tocar con las manos los límites del hombre.


Alberto Acereda, American conservatism, Una enciclopedia del pensamiento conservador, Suplemento Libros de Libertad Digital.

Los principios del conservadurismo –apuntados por Russell Kirk en su fundamental The Conservative Mind (1953)– siguen hoy vigentes y se resumen en convicciones como la de que la sociedad está regida por las acciones conscientes de los individuos y la de la existencia de un Creador Supremo; que el respeto a los valores tradicionales son punto de partida para el desarrollo de las varias actividades humanas guiadas por la libertad; que las sociedades civilizadas requieren de orden y clases; que la propiedad y la libertad están directamente conectadas; que el ser humano debe controlar sus deseos y apetitos y gobernar por la razón más que por la emoción; y, finalmente, que la sociedad debe cambiar, pero de un modo más lento que acelerado.


Micaela Vancea, investigadora de Ciencia Política, Universitat Pompeu Fabra, ¿Qué implica aceptar la diversidad cultural?, La Vanguardia.

Autores como Will Kymlicka, Charles Taylor o John Gray han renovado el ideario político liberal tradicional inaugurando una nueva línea de pensamiento acorde con los nuevos tiempos. Esta nueva tendencia reconoce y se articula sobre el pluralismo cultural de las sociedades actuales. Su objetivo principal es la promoción, a través de políticas multiculturales, de una identidad nacional de carácter plural basada en la dignidad individual y el respeto de las minorías. Pero la aceptación de la cultura como elemento unificador y, al mismo tiempo, diferenciador genera varias preguntas. ¿Hasta qué punto se pueden reconocer, legitimar y dar cabida, en el contexto de los estados nación, a las diferencias culturales y preservar, a la vez, la cohesión social?

El liberalismo de nuevo cuño debe todavía resolver dos aspectos importantes. Como muestra la mayoría de los estudios, la experiencia nos dice que las medidas de acomodación cultural, como, por ejemplo, la posibilidad de utilizar tu propia lengua materna a todos los niveles, a tener tus propias instituciones educativas y culturales, suelen conducir muy a menudo al aislamiento territorial y social de los diferentes grupos culturales. Al mismo tiempo, un reconocimiento público de la diferencia se vuelve fútil sin una adecuada redistribución de recursos. El reparto desigual de recursos materiales, en una sociedad, determina que las decisiones de interés del grupo minoritario sean siempre tomadas por el grupo cultural dominante.

Para lograr una carta de derechos humanos culturalmente no discriminatoria, es crucial el respeto a las diversas tradiciones y valores culturales que conviven en el mundo. Los derechos humanos deben representar un acuerdo entre las diferentes culturas, un mínimo común denominador, que puede conseguirse abriendo espacios de diálogo, esferas de deliberación pública, tanto en el ámbito local nacional como en el transnacional. Aquellos que, de entrada, ven una incompatibilidad entre los derechos individuales y los derechos de grupo deberían primero reconocer y afrontar el hecho de la diversidad cultural del mundo, entender y aceptar su heterogeneidad, y sólo después tratar de dar respuesta a los problemas que puede conllevar. Los derechos de grupo representan una condición sine qua non del respeto a la diferencia, y las políticas de acomodación cultural y igualdad socioeconómica son su única garantía.


Joan Coscubiela, secretario general de CCOO-Catalunya, Conquistas de ciudadanía, El Periódico.

...muchas de las reivindicaciones de las mujeres han sido el motor que ha impulsado la consecución de verdaderas conquistas de civilización, en beneficio de toda la sociedad. La lucha por la igualdad salarial de las mujeres contra la discriminación indirecta, exigiendo que la igualdad no fuera meramente formal, sino que debía ser real y efectiva, ha sido clave para que hoy todos los trabajadores podamos exigir la igualdad salarial plena para trabajos de igual valor. La exigencia de no discriminación en la promoción profesional de las mujeres en las empresas ha abierto la puerta a que algunos convenios establezcan criterios objetivos para la promoción profesional y cláusulas de no discriminación que han acabado beneficiando a todos los trabajadores sin distinción.

Algo parecido sucede con la compatibilidad entre vida personal y laboral, que ha situado en el centro de la agenda social y política el problema de nuestros horarios y formas de organización del trabajo. Una vez más son las mujeres la punta de lanza, aunque sólo sea porque son las que más sufren las tensiones provocadas por una situación de transición social, en la que la incorporación plena de las mujeres al trabajo asalariado no ha ido acompañada ni de la asunción de responsabilidades compartidas por los hombres ni de la creación de servicios a la comunidad que cubran aquellas necesidades sociales, que hasta ahora asumían las mujeres en exclusiva.

El proyecto de ley de atención a las personas dependientes nace para dar respuesta a esta nueva realidad social. La doble jornada de las mujeres –triple, dicen mis compañeras sindicalistas– está obligando a plantearse un nuevo concepto de flexibilidad en la organización del trabajo. Hasta ahora lo imperante es la adaptación de los trabajadores y sus circunstancias personales a las necesidades productivas de las empresas. Incluso con prácticas como las guarderías laborales en los centros de trabajo, que bajo la apariencia de una política laboral avanzada, supeditan la educación de los niños a las necesidades de las empresas. Nuestro reto debe ser conseguir una flexibilidad negociada y con rostro humano. En la sociedad del conocimiento debe ser posible un modelo de organización del trabajo en el que sea la máquina –en sentido genérico– la que se adapte a las personas y no al contrario. El último ejemplo lo tenemos en la recientemente consensuada ley de igualdad, que abre el camino a la negociación de planes de igualdad en el mundo de la empresa, muy acostumbrado a que los derechos constitucionales se queden en la puerta de los centros de trabajo. Y al regular los derechos de los hombres ante el nacimiento o la adopción nos permiten asumir la paternidad.

Este camino de civilización que recorremos sería impensable sin las reivindicaciones de las mujeres. Hay, sin embargo, un aspecto en que los cambios se resisten demasiado. Me refiero al de las formas de dirigir, de liderar, de gobernar tanto en las empresas como en las organizaciones sociales, por no hablar del mundo de la política. Un nefasto gobierno del tiempo, de los horarios, de las relaciones interpersonales que excluye en la práctica a las mujeres y a algunos hombres de la posibilidad de asumir responsabilidades. La exigencia de una dedicación absoluta de las personas con responsabilidades, que en ocasiones se convierte en excluyente de otras actividades humanas. En este aspecto el camino está por empezar y podría ser –lo será– la última y más importante aportación de las mujeres a esta trayectoria de hacer de las reivindicaciones de género verdaderas conquistas de ciudadanía.


Manuel Pimentel, Igualdad: ¿por qué no se ha contado con los empresarios?, Cinco Días.

Aunque las leyes españolas no son discriminatorias con la mujer, la realidad sí lo es. Cobran menos, sufren mayor precariedad laboral y soportan todo el peso del trabajo familiar. Sin duda alguna, es tarea de todos mejorar este panorama.


Ramón Tamames, Historia de un viajecito; con El Corte Inglés, AENA, e Iberia, Periodista Digital.

...el capitán de la aeronave, que era inglés según todas las apariencias, porque entre unas cosas y otras resulta que ya no somos capaces de formar suficientes pilotos en España...


José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, y Andris Piebalgs, comisario europeo de Energía, El nuevo paisaje energético europeo, ABC.

Europa entra en una nueva era energética. Los precios del gas y del petróleo se han casi duplicado en los dos últimos años. Se prevé que la dependencia europea de las importaciones llegará al 70% en 2030 por la disminución de nuestras reservas de hidrocarburos y el aumento de la demanda, lo que afectará a nuestra seguridad energética. Tenemos que mejorar nuestras infraestructuras: en los próximos 20 años necesitaremos un billón de euros para cubrir la demanda energética prevista y sustituir las infraestructuras obsoletas. Y nuestro clima está cambiando debido al calentamiento del planeta.

Son desafíos comunes a todos los ciudadanos y países europeos. Exigen una respuesta europea común. La UE está en buena posición. Tenemos el poder de compra que supone ser el segundo consumidor mundial de energía. Somos uno de los continentes con mayor eficiencia energética. Somos líderes globales en formas nuevas y renovables de energía, en desarrollo de tecnologías bajas en carbono y en gestión de la demanda.

Y sin embargo, el planteamiento europeo en materia de energía ha sido disperso, no ha sido capaz de conectar políticas y países diferentes. Esto tiene que cambiar.

La Comisión Europea publica hoy un Libro Verde sobre el desarrollo de una política energética europea coherente. Nuestro objetivo es una energía sostenible, competitiva y segura. Si la UE es capaz de adoptar un planteamiento común y articularlo con una voz coherente y unida, Europa podrá liderar la búsqueda mundial de soluciones para la energía.

No hay respuestas fáciles. Pero el Libro Verde abrirá un gran debate público sobre la forma de afrontar la nueva realidad energética.

¿Qué proponemos?

Unidad. La UE debe hablar con una sola voz en el plano internacional, especialmente con los grandes productores y consumidores de energía. Debemos utilizar el tamaño de nuestro mercado y todos nuestros instrumentos para manejar nuestra dependencia energética, diversificar nuestro abastecimiento y conseguir apoyos internacionales para hacer frente a los nuevos retos. Será esencial un nuevo partenariado con nuestros proveedores más próximos, incluida Rusia. Debemos capitalizar el interés mutuo de Europa y de sus principales proveedores más próximos por crear mercados de energía seguros, abiertos y en expansión. Y debemos intensificar nuestra cooperación con nuestros principales socios de Oriente Medio, Asia y América.

Solidaridad. La integración debe ir acompañada de solidaridad. Europa debe responder mejor a las fluctuaciones de los mercados y del abastecimiento, y además replantearse su política de reservas de emergencia de petróleo y gas.

Sostenibilidad. Debemos acelerar la transición a una economía baja en carbono contando con las energías nuevas y también con las tradicionales. Europa necesita un marco que permita prosperar a las diversas energías bajas en carbono. Para unos será la energía eólica, para otros la energía solar o el carbón limpio. Algunos Estados miembros estudian un mayor protagonismo de la energía nuclear. No podemos permitirnos el lujo de promover una fuente de energía a expensas de otras. Las energías renovables deben seguir creciendo en nuestra mezcla energética y debemos ser firmes en nuestro compromiso con las energías renovables y bajas en carbono. No pueden sustituir totalmente a los hidrocarburos, pero, en el caso de los combustibles biológicos, pueden mezclarse literalmente con ellos.

Eficiencia. Debemos cambiar no sólo el abastecimiento, sino también la demanda. Tenemos mucho margen para un uso más eficiente de la energía en beneficio del clima, de los consumidores y de nuestra propia seguridad. No se trata de bajar los termostatos, aunque a veces se nos puede acusar de tener la calefacción encendida y las ventanas abiertas al mismo tiempo. Se trata de desarrollar tecnologías y hábitos que cambien el modelo energético de Europa y apoyen un crecimiento sostenible. Debemos seguir desarrollando normas de eficiencia energética para los grandes consumidores de energía, como son el transporte y los edificios.

Innovación. Europa es líder en el desarrollo de tecnologías bajas en carbono. Debemos perseverar en esta línea. Los beneficios para el medio ambiente son enormes. Lo mismo las oportunidades para las empresas, en un floreciente mercado internacional para las tecnologías de eficiencia energética y bajas en carbono. El Instituto Europeo de Tecnología contribuiría a mantener para Europa el liderazgo en materia de innovación.

El Libro Verde sobre una política energética europea contribuirá a que la UE siente las bases de una energía sostenible, competitiva y segura. El mundo está entrando en una nueva era energética. Con una política energética común y coherente, Europa podrá abrazar esta era con confianza.


José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno español, y Goran Persson, primer ministro de Suecia, Un firme compromiso por la igualdad, El País.

En nuestro mundo globalizado y de transformaciones aceleradas, persisten no pocas injusticias estructurales. Las mujeres son víctimas de muchas de ellas. La discriminación perdura bajo diversas formas en muchos ámbitos. La mejora de la condición de la mujer es, pues, todavía hoy una tarea pendiente y urgente a la que estamos convocados gobiernos y sociedades, una exigencia de mejora de la calidad democrática de nuestros sistemas políticos y también de nuestra calidad de vida.

En el terreno del trabajo, garantizar que más mujeres puedan incorporarse a la vida laboral en pie de igualdad con los hombres es no sólo una aspiración de estricta justicia; es también una necesidad si Europa desea mantener una posición competitiva y exitosa en la economía mundial.

Los países más prósperos y solidarios del mundo son aquellos en los que se dan mayores cotas de igualdad entre mujeres y hombres. La igualdad contribuye al crecimiento económico y al empleo. Las medidas que permiten a mujeres y hombres conciliar la vida laboral con la vida familiar son, por ello, cruciales para el futuro de la Unión Europea.

...queda mucho por hacer en materia de igualdad en Europa.

Éste es el trasfondo que nos llevó junto a nuestros colegas, los jefes de Estado o de Gobierno de Dinamarca, Finlandia, Francia y la República Checa, a tomar la iniciativa para el establecimiento de un pacto por la igualdad entre mujeres y hombres en la Unión Europea.

A través de este pacto, deseamos centrar la acción de la Unión Europea en la igualdad y posibilitar que más mujeres se incorporen al mundo laboral.

El pacto tiene vocación de ser una parte de la Estrategia de Lisboa y contribuir a un cumplimiento más acelerado de los objetivos que se definieron, incluidos los relativos a educación infantil, igualdad entre mujeres y hombres en el puesto de trabajo, la lucha contra la discriminación salarial, la promoción de la iniciativa empresarial entre las mujeres y las reformas que hagan más igualitario el sistema de asistencia social.

Es importante que los compromisos adquiridos en estos campos no se queden en nobles palabras. Proponemos que la igualdad entre mujeres y hombres sea una parte importante de las evaluaciones periódicas sobre cómo avanza cada Estado miembro en el cumplimiento de la Estrategia de Lisboa. Ello reforzará la presión para progresar desde los compromisos a la acción en materia de igualdad.

No se puede permitir que la mitad de la población de la Unión afronte de manera sistemática condiciones más difíciles que la otra mitad.

Como jefes de los Gobiernos español y sueco, los Ejecutivos de la Unión que más mujeres incluyen entre sus componentes, y como hombres y convencidos feministas, nos comprometemos a cambiar las cosas.

Para alcanzar una mayor igualdad entre mujeres y hombres, se precisa un compromiso político del más alto nivel.

En la próxima cumbre de Bruselas de los días 23 y 24 de marzo, esperamos que todos los países de la Unión adopten nuestra propuesta de un pacto para la igualdad y conduzcan Europa a una nueva fase de trabajo más intenso en este terreno.

Sólo de este modo podremos erradicar las desigualdades entre mujeres y hombres que todavía subsisten. Sólo así podrá Europa construir una economía competitiva y una sociedad flexible, moderna y justa.


Javier Sellers Cerdá, Insultos en el deporte, carta al director de El País.

Todos tenemos que posicionarnos claramente en contra de toda agresión física o verbal que se produzca en cualquier lugar condenándola y denunciándola.

Debemos establecer una escala de valores bien diferenciados y no puede prevalecer el espectáculo sobre el respeto al ser humano bajo ningún concepto. Ambos han de ir ligados inseparablemente, resultando intolerable que amparados en la masa se realicen graves ofensas racistas o de la índole que sea a personas cuyo único delito es militar en el equipo adversario, y no enemigo como interpretan algunos. Quizá, el amago de marcharse de Eto'o sea el principio de un cambio en el comportamiento de los aficionados en todos los estadios y propicie unas leyes severas que no dejen impunes a los que se manifiesten con semejante desprecio hacia sus semejantes, como anteriormente sucediera con la señora Parks; pero para ello necesita del respaldo unánime del conjunto de la sociedad sin cortapisas ni vacilaciones, abordando este tema con la seriedad y rigor que corresponde.


Enrique Barón Crespo, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, El ‘tsunami’ energético, El País.

La consideración de servicio público implica responsabilidades claras para los Gobiernos. Así, el Gobierno español debe garantizar que la población pueda ser atendida de manera igualitaria, lo que requiere inversiones y costes no siempre rentables a corto plazo (los ejemplos de los apagones catalán y canarios son aleccionadores como el californiano o ENRON en EE UU), incluidos los archipiélagos balear y canario; controlar las centrales nucleares y el almacenamiento de residuos, el carbón o asegurar el cumplimiento de los compromisos de Kioto, además de impedir prácticas abusivas. Por eso es importante disponer de un pilar propio para edificar conjuntamente el sistema europeo. El ejemplo de la Unión Monetaria puede ser instructivo: no se ha eliminado el Banco de España, sino que ha pasado a formar parte del Sistema Europeo de Bancos Centrales; los bancos privados que prestan sus servicios deben ajustarse a las normas decididas por este sistema con el Banco Central Europeo.

La elaboración de una política energética europea es, pues, una necesidad urgente, que requiere además de las condiciones expuestas en relación con los ciudadanos, la introducción de la competencia en la prestación del servicio y consideraciones de política exterior, seguridad estratégica y defensa en el aprovisionamiento. Para comprenderlo, basta con ver dónde se encuentra la mayoría de las reservas de petróleo y gas en el mundo. Ésta es la respuesta que debemos dar los españoles con el resto de los europeos al tsunami energético, la otra es acabar como el rey Canuto.


Valentín Roqueta, Compromiso y responsabilidad social, Cinco Días.

La sacralización de la modernidad parece imponer unos valores, como la competitividad, la agresividad o el individualismo, que si bien pueden y deben ser necesarios en determinados ámbitos, tal vez no deberían ser sistemáticamente extendidos a todas las facetas de nuestra vida social.

Generalizando más, puede decirse que la sociedad occidental está inmersa en una crisis absoluta de modelos. Se cuestionan incluso las instituciones de mayor raigambre (la familia, el Estado, la religión, la escuela…) en aras de un protagonismo cada vez más insistente del individualismo y la uniformización.

...las cajas de ahorros gozan de una larga tradición de buen servicio. Funcionan bien desde hace siglos. Han sabido evolucionar y adaptarse sin perder la agilidad y la eficiencia: al contrario, mejorándola. Aportan valores de innovación y calidad, así como de solidaridad a partir de una obra social que se implica poderosamente en la ayuda a los más necesitados. Además, al convivir la actividad financiera de las cajas con la de los bancos, se incentiva la competencia y aumenta la capacidad de elección de los clientes, lo que redunda en un mayor beneficio para la sociedad.

Hoy las cajas están en el punto de mira de algunos que desearían acabar con este modelo para reducirlas a sociedades anónimas, con lo que perderían buena parte de su razón de ser y de las peculiaridades que les imprimen su característica más destacable: el servicio a la sociedad de sus respectivos territorios desde la obra social. Si en aras de esa modernidad mal entendida, y de una uniformización que acabaría con la riqueza de la diversidad, destruyésemos el modelo de las cajas de ahorros españolas, la sociedad de este país perdería un referente de calidad, de eficiencia y de solidaridad que perjudicaría enormemente al conjunto de la sociedad, no sólo en tanto que destinataria de una obra social que forzosamente tendería a minimizarse en pro del dividendo, sino también desde el punto de vista de los usuarios de nuestros servicios, que perderían una excelente alternativa de calidad y eficacia.


Cordones regulados, editorial de El País.

La autorización "con condiciones muy estrictas" de los bancos privados de cordón umbilical, anunciada ayer por la ministra de Sanidad, es la solución más sensata a la polémica desatada en el último mes, al saberse que centenares de familias españolas -incluidos los Príncipes de Asturias- acuden a empresas extranjeras para preservar las células del cordón de sus bebés. Los bancos privados pueden regularse de dos formas: como una actividad comercial cualquiera, al estilo de Estados Unidos, o integrados en la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), de forma que las familias que lo deseen puedan preservar el cordón en una empresa, pero estén obligadas a donarlo al sistema público si surge un enfermo que lo necesita por razones de compatibilidad. Es una buena noticia que la ministra haya optado por la segunda vía.

Los bancos privados no son una necesidad urgente. Los padres acuden a ellos por si su bebé llegara a desarrollar una enfermedad curable con un trasplante de médula autólogo (con células del propio bebé), pero las enfermedades infantiles de ese tipo suelen tener una componente genética, y las células del cordón no sirven para tratarlas, puesto que tienen el mismo defecto genético. Las células del cordón umbilical son un arma cada vez más valiosa contra la leucemia y otras enfermedades de la sangre, pero proceden de un donante distinto del enfermo, y ésta es precisamente la función de los bancos públicos. Los ciudadanos deben saberlo antes de acudir a un banco privado. Que preservar el cordón en una empresa sea una buena inversión dependerá de los resultados de años de investigación sobre las células madre y sus futuras posibilidades.

Pero unos bancos privados bien regulados e integrados en la ONT sólo pueden ser beneficiosos para la sanidad pública. En España nacen 450.000 bebés cada año, y el sistema público sólo ha podido preservar hasta ahora 20.000 cordones. Puesto que encontrar un donante compatible es muy difícil, hay sólidas razones para que el país aumente esa capacidad, y los bancos privados son la mejor herramienta, siempre que todo cordón exponga su genotipo en la base de datos de la ONT y esté disponible cuando surja un enfermo que lo necesite. Con este tipo de regulación, los bancos privados no competirán con los públicos por un valioso recurso biológico, sino que colaborarán para identificarlo, almacenarlo e investigar sobre sus futuros usos biomédicos.


Oriol Bohigas, arquitecto Los beneficios de Endesa, El Periódico.

Esta falta de poder –mejor dicho, la ausencia de la opinión y las decisiones del ciudadano y de los políticos que le representan– es quizá el hecho más sobresaliente de las OPA sobre Endesa. Me imagino que el ciudadano normal y corriente estará desconcertado y asustado. Se discute, según dicen, un tema trascendental para el futuro económico del país y el ciudadano –y usuario, al mismo tiempo– no sabe ni cómo meterse ni cómo entenderlo. Los temas están en manos de los grandes capitales –incluidos los de Alemania–, bastante lejos de las promesas y las intenciones explicitadas en los programas electorales. ¿Quién manda aquí? ¿Quién decide en un tema tan importante, pero, al mismo tiempo, tan complicado, tan difícil, tan poco explicado? No sé quién manda, pero es seguro que, en esta efervescencia neoliberal, en la economía libre del mercado salvaje, el ciudadano no pinta nada.


Francisco Agenjo, La ayuda al Tercer Mundo, tarea de los trabajadores, socialdemocracia.org.

Desde los ámbitos conservadores, la resolución de los problemas ambientales y sociales suele dejarse a los designios del mercado, y cuando éste falla, curiosamente en gran parte de las ocasiones en las que no hay un beneficio económico en la preservación, se apela a la buena voluntad de las personas.

Es paradójico cómo, cuando el mercado falla porque choca con lo imprevisible, con las personas, no le queda más remedio que acudir a lo que caracteriza a la Izquierda, la solidaridad.

Todos hemos estado en debates en los que liberales convencidos, sin respuesta para catástrofes humanitarias, acuden al argumento de que en el modelo neoliberal la ayuda a terceros es algo personal.

En resumen, el mercado no se preocupa de los débiles dejemos que sean los individuos que se sientan afectados sentimentalmente por los desastres ayuden a los necesitados.

Bien, desde a Izquierda siempre se ha aludido a la solidaridad y asumido que ésta es parte intrínseca de las diferentes ideologías.

Es ese reconocimiento de la solidaridad (desde el Estado o desde las personas) al que muchas veces se agarran quienes no pueden dar otra respuesta desde las ideologías neocons, lo que debe caracterizar a la Izquierda.

Y paradójicamente, esa característica es en muchas ocasiones tachada de utópica. Bien, he aquí otra utopía.

A parte de la responsabilidad corporativa de las empresas (muchas veces un mero instrumento de marketing), de la acción redistributiva del estado, y de los esfuerzos independientes de las ONG´s, el ciudadano particular tiene una responsabilidad con el mundo y consigo mismo.

¿De qué forma se puede implementar una política económico-empresarial que permita a los trabajadores hacer una aportación al desarrollo de los más necesitados?

La idea, ya planteada en algún foro, es crear un fondo especial de a seguridad social que recogería las donaciones de los trabajadores.

Estas donaciones no se harían en metálico, sino en horas extra. Aquel trabajador que lo desease podría comprometerse a realizar media hora de trabajo extra diario. Desde luego, esa media hora debe venir con el compromiso de que se realizará de forma efectiva, esto es, aumentando la productividad. No serviría desde luego quedarse en el puesto de trabajo sin producir, pues dañaría a las empresas.

Las empresas pagarían esta media hora diaria reteniéndola en un nuevo concepto de las retenciones de Seguridad Social. Así mismo, podrían además comprometerse a añadir su parte de las cotizaciones de esa media hora al fondo que recauda.

Las empresas cuya plantilla que se acoja a este esfuerzo supere el 10% del total de los trabajadores de la plantilla, obtendrían un sello especial que podrían utilizar en campañas publicitarias o de marketing. Así mismo, obtendrían un sello de oro si aportan por ellas mismas las cotizaciones adicionales.

El fondo recaudado se liquidaría el último día del mes siguiente (con el consiguiente beneficio financiero para las empresas) en la declaración de cotizaciones TC1.

La Seguridad Social recaudaría el total del dinero de todas las empresas y trabajadores que se acogiesen a ese plan, para posteriormente entregarlo a la organización internacional pertinente. Que lo gestionaría en proyectos de ayuda y desarrollo en países desfavorecidos. En otra ocasión hablaré de un programa de apadrinamiento mundial, una vieja idea que tiene infinitas posibilidades.

Problemas que habría que pulir, muchos. Desde cómo garantizar la buena fe de empresas y trabajadores, a cómo acometer el cambio en el modelo laboral, pasando por qué organización internacional tiene la credibilidad para gestionar el ingente volumen de fondos que se generaría.

Por que no dudemos que sería una cantidad ingente de fondos. Hagamos unos rápidos cálculos.

Si sólo se acogiesen diez millones de trabajadores en los países desarrollados, y suponiendo un salario medio de 1.000 euros mensuales (calculando por debajo del salario medio), entonces dispondríamos de 200 días de trabajo, a media hora diaria, 100 horas extra, a unos tres euros la hora extra. Eso supondría 300 euros al año por trabajador.

Si son diez millones de trabajadores, el primer año se recaudarían 3.000 millones de euros. Si fuesen veinte millones de personas solidarias, serían 6.000 millones de euros. Un billón con “b” de las antiguas pesetas.

En cinco años, el dinero recaudado sería 30.000 millones de euros por cada diez millones de personas.

Desde luego los cálculos no son rigurosos, sino aproximados y habría que tener efectos estadísticos y de renta, pero las cifras son impresionantes. Por lo menos, para empezar a actuar.

En resumen, una idea más que se rechazará por utópica, pero que con un poco de planificación y esfuerzo internacional es practicable y puede ayudar a terminar con muchos de los problemas del mundo de aquí al 2.015.


Mª Ángeles García García, fiscal del Tribunal Supremo y vocal del Consejo General del Poder Judicial Moras y cristianas, El País.

...la dignidad de la mujer y su consideración como ser humano, el libre desarrollo de su personalidad y los derechos inviolables que le son inherentes, considerados por la Constitución Española y por la Declaración Universal de los Derechos Humanos como fundamento del orden político y de la paz social, están por encima de las etnias, las religiones (cualesquiera que sean) la historia y las tradiciones, y su vulneración merece una persecución sañuda y una crítica rotunda sin concesiones a un multiculturalismo pazguato.


Jesús Caldera, ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, entrevista en El País.

Vamos a pasar de la igualdad formal que conquistamos con la democracia, a la igualdad real. Y esto es un proyecto tan ambicioso y tan completo, que las críticas deben situarse en su justo lugar. Comprendo la inquietud de la patronal, pero sus críticas no están bien orientadas, porque los españoles deseamos, todos, políticas de igualdad, y esta ley no interfiere en la organización de las empresas, respeta su capacidad de autorganización.

No fijamos máximos ni mínimos, sino que emplazamos a la negociación colectiva de los planes de igualdad, de forma que los empresarios tienen un papel que jugar. Y si dentro de cuatro años no ha habido resultados suficientes, entonces tomaremos medidas más drásticas. Insisto, la ley no predetermina resultados, sino que orienta en igualdad salarial, ascenso y promoción de las mujeres, conciliación de la vida familiar y laboral y flexibilidad de los horarios.

A pesar de las inquietudes de la patronal, creo que la ley es beneficiosa para las empresas. La política de igualdad es un activo y ha funcionado donde se ha practicado. No se entendería el desarrollo del mercado laboral en España sin la incorporación de la mujer al trabajo. Es más, si no ocupan más puestos de responsabilidad, no podremos mantener nuestros estándares de bienestar. Facilitando la maternidad y el empleo, estamos asegurando también la reposición generacional. Es una inversión, esto es lo que tienen que entender nuestros empresarios. Estamos promoviendo un cambio cultural profundo, para toda una generación. Las políticas de igualdad suelen mejorar la posición competitiva de la empresa y su imagen.

Es el único camino posible. Estamos iniciando una revolución social. Se incorporan derechos esenciales, como la igualdad de oportunidades y de reparto de cargas, la no discriminación o la persecución del acoso sexual. Tardaremos años en lograrlo. Pero el permiso de paternidad de 10 días, la mejora del de maternidad, las excedencias para el cuidado de hijos, son derechos exigibles desde el momento de la aprobación de la ley. Si pretendemos ir demasiado deprisa y hacerlo todo de la noche a la mañana podríamos fracasar. Si lo hacemos paulatinamente, como otros países europeos, acertaremos. Cuatro años, sinceramente, no me parece un plazo demasiado extenso.

...con el apoyo expreso de nuestro presidente la representación equilibrada entre hombres y mujeres va a ser real en todos los procesos electorales y que en todas las instituciones y en todos los nombramientos del Consejo de Ministros deberá haber un mínimo de un 40% de mujeres. Además, en los máximos órganos de dirección de las empresas, en los consejos de administración, habrá un camino para llegar al 40% de mujeres... Tendrán preferencia en los contratos con la Administración pública aquellas empresas que ejecuten políticas de igualdad. Si las empresas quieren acceder a esos contratos saben que a igualdad de condiciones una empresa que haga políticas de igualdad tendrá preferencia.

P. La ley establece que los acusados de acoso o discriminación deberán demostrar su inocencia, la inversión de la carga de la prueba. ¿No se está vulnerando la presunción de inocencia?

R. No. Hay una directiva europea que lo permite y en nuestra normativa laboral, en casos de incumplimientos de derechos del trabajador, éste tiene a su favor la inversión de la carga de la prueba cuando pleitea. En este caso ocurrirá igual. ¿Por qué? Porque la parte más débil es la que sufre el acoso o la discriminación, por eso nuestra legislación laboral ha establecido estas medidas de garantía. Va a ser muy importante para erradicar esas conductas. Significa que la persona a la que se acusa de un acto discriminatorio o de acoso tiene que justificar que su conducta correspondía a criterios objetivos, justificados y proporcionales. Si se toma una decisión aparentemente discriminatoria pero que responde a esos criterios, no ocurrirá nada.

P. Los hombres ganan de media en España un 40% más que las mujeres. ¿Qué hace esta ley para superar esta brecha?

R. En un tiempo prudencial se debe corregir esa disfunción tan abultada. La diferencia se debe más a los puestos que ocupan el hombre y la mujer, que a que haya sueldos distintos para un mismo trabajo. Por el mismo trabajo, hombres y mujeres perciben el mismo salario, el problema radica en que los hombres ocupan los puestos mejor pagados y de mayor responsabilidad. Eso es lo que hay que corregir, favoreciendo el acceso de la mujer a los puestos de responsabilidad y evitando que una mujer tenga abandonar su trabajo por la maternidad. La maternidad es un bien social, es el futuro del país. La ley va orientada a que la mujer puede hacer compatible su maternidad y el empleo.

P. ¿No cree que la paridad electoral ataca la libertad ideológica, que impide, por ejemplo, una lista en la que todos los candidatos sean mujeres?

R. Esa situación no se da en la práctica. Lo común es lo contrario, que haya situaciones desventajosas y de desigualdad previa para la mujer. Por eso la Constitución y el Tribunal Constitucional permiten tomar medidas a favor de quien está en situación desigual. En este caso, es evidente quienes sufren la discriminación. ¿Por qué siendo la mujer la mitad de la población no tiene la misma representación política? Porque hay situaciones desventajosas que se lo han impedido y que han generado desigualdad. Por eso hay que reservar un porcentaje de los puestos de representación institucional a la mujer. Ya sé que va a haber críticas de algunos sectores, los de siempre, pero es un avance social formidable. Es una ley para toda la sociedad, pero particularmente para las mujeres. De una vez por todas se reconoce legalmente que ha habido desigualdad, que la mujer ha sufrido históricamente discriminación. Esta ley, como la de Violencia de Género y la ley de Dependencia, es una norma hermosa, que sólo se ve una vez por generación. Habrá ruido, críticas, pero serán minoritarias. Yo le pediría a la derecha que se sumase a la modernidad, al combate contra la desigualdad.

P. ¿Por qué para establecer la paridad electoral han elegido el modelo del porcentaje mínimo del 40% para cualquier sexo?

R. Porque es traducir la igualdad formal en igualdad real. El porcentaje procede de una recomendación internacional. Y creo que se trata de una representación equilibrada, que da flexibilidad y garantías en un país donde la proporción electoral de mujeres está por debajo del 40%. Es un paso adelante.

P. Si tuviera delante a una madre trabajadora, con dos hijos y que no llega a todo y cuya pareja no comparte las tareas familiares, ¿cómo le contaría la ley?

R. Le diría que es una esperanza, que va a fortalecer la igualdad y la libertad, que evitará que renuncie a su vida profesional por la maternidad y que la va a defender de acoso y la discriminación.


Carlos A. Montaner, La lucha contra las maras, La Gaceta de los Negocios.

...vale la pena pagarlo. De todas las obligaciones del Estado, la más importante es el cumplimiento de la ley. Es en ese terreno donde primero se legitima el ejercicio del poder. En la Edad Media la función primordial de los reyes era actuar en su jurisdicción. O sea, decía el derecho en el ámbito de su reinado. Por eso se acataba su autoridad. Más allá de la ley sólo existen la barbarie, la fuerza bruta y la destrucción de la convivencia. Hay que pagar lo que eso cueste.


Josep Borrell, presidente del Parlamento Europeo, Instalados en la crisis, El Periódico.

...el Asia emergente estará en poco tiempo en condiciones de opar todas las empresas europeas y también las americanas. En efecto, frente a un precio único en un mercado global, las diferencias de salarios les permiten beneficios imposibles de lograr en los países desarrollados.

...nada debería ser más urgente para Europa que una política energética y una estrategia industrial capaz de hacer frente a los riesgos en el aprovisionamiento, las exigencias ambientales y las inversiones necesarias –700.000 millones de euros en 20 años– para garantizar la demanda futura.

...haría falta salir del actual impasse y disponer de instituciones capaces de funcionar adecuadamente ante los nuevos retos a los que se enfrenta la UE ampliada. Como ha demostrado el PE al reformar completamente el proyecto de liberalización del sector servicios, que tanto influyó en el no que nos ha instalado en la actual crisis.


María Casado, Directora del Observatori de Bioètica i Dret. Parc Científic de la UB, Leonor compra humo, El Periódico.

Está demostrado que las células madre hematopoyéticas presentes en la sangre del cordón umbilical pueden usarse para trasplantes en enfermedades inmunitarias y de la sangre. Estas células madre pueden constituir una fuente de células sanguíneas y regenerar la médula ósea de pacientes que lo precisen. Por ello se han ido creando numerosos bancos, de carácter no lucrativo, que recolectan y conservan muestras para trasplantes e investigación. Se sigue en ellos la filosofía del sistema general de trasplantes: gratuidad, anonimato y disposición según los principios de solidaridad, altruismo y confidencialidad, consolidados en nuestro sistema ético-jurídico, y que tan buenos resultados ha proporcionado.

Numerosos informes aconsejan incentivar los bancos de sangre de cordón umbilical para uso heterólogo e investigador, mientras que desaconsejan, por el contrario, la creación de bancos de titularidad privada para uso autólogo, y rechazan de pleno el que se creen con fondos públicos. Es el caso, por ejemplo, de los dictámenes emitidos por comités interdisciplinares como el Comité Consultatif National d’Ethique de Francia, por el European Group on Ethics In Science and New Technologies de la Unión Europea y del propio Comitè de Recerca Biomèdica de Catalunya (todos ellos disponibles en internet). Basan su opinión en la consideración de que estos bancos obedecen a razones meramente mercantilistas que, frecuentemente, crean falsas expectativas en momentos vulnerables por la emotividad que reina en torno al nacimiento de un bebé; especialmente en sectores que, teniendo poder adquisitivo, suelen acudir a la medicina privada y entran en una cadena de gastos en los cuales ya parece que sea necesario asumir, por el bien del hijo, lo que se muestra como una garantía adicional contra la enfermedad.

Los criterios éticos, científicos y jurídicos generalmente compartidos establecen la exigencia de mantener los requisitos de justicia y de solidaridad, así como la fiabilidad y rigor científico en la conservación, y la salvaguarda de los datos derivados o derivables. Asimismo, es obligatorio proporcionar una información fiable –no publicitaria– para que se pueda consentir válidamente, y poner especial cuidado en no generar falsas o utópicas esperanzas a los padres. Los fondos públicos no pueden ir a parar a sufragar un almacenamiento inútil, y si ese costo sólo puede ser asumido privadamente por algunos, el resultado es contrario a la equidad en el acceso a las prestaciones sanitarias. Tales propuestas constituyen un ataque directo a los principios de justicia y equidad. Si existieran indicaciones razonables, sería imperativo que la medida fuera general, organizada de manera sistemática y tutelada por los poderes públicos. Aceptar los bancos privados de sangre de cordón para uso propio (autólogo) como “aseguramiento biológico” ocasionaría una discriminación desde el nacimiento. Eso en el caso de que sirviesen, que si no sirven…

No obstante, han proliferado las iniciativas privadas de bancos, con programas cada vez más implantados. Posiblemente tengan buenas perspectivas de negocio, porque responden a una demanda social –en parte inducida– aunque no proponen la prestación de servicios que tengan utilidad terapéutica reconocida.

Tales bancos, suscitadores de utopías pueden disfrazar un uso mercantil bajo el pretexto de prestar un servicio al niño. Ofertas que venden humo: promesas seudocientíficas de sanarlo todo que son muy esperanzadoras, pero poco realistas. Siempre lo fueron, desde la medieval alquimia. A veces existen intereses que crean necesidades; propuestas equívocas que generan demanda; en ello se implican personas de buena fe: ginecólogos, clínicas, padres deslumbrados por “los adelantos de la ciencia”. Tal ocurre al conservar la sangre de cordón para un uso incierto y de probabilidad remotísima, que puede solventarse, además, mediante otras alternativas más comprobadas.


Jesse Jackson, pastor baptista y excandidato demócrata a la presidencia de EEUU, Sin puertos en plena borrasca, El Periódico.

Hemos dilapidado centenares de millones de dólares en recortes de impuestos que han beneficiado a unos pocos y a lobis corporativos, mientras al mismo tiempo éramos incapaces de invertir para poder controlar nuestros puertos y fronteras. Y hemos desmantelado nuestro sector manufacturero mientras iba creciendo nuestra deuda con los acreedores extranjeros.


Jeremy Zilber, Why Mmmmy is a democrat, littledemocrats.net.

Democrats make sure we are nice to people who are different, just like Mommy does.

Democrats make sure sick people are able to see a doctor, just like Mommy does.

Democrats make sure we all share our toys.


El Gobierno pretende que dentro de cuatro años los consejos de administración de las empresas estén formados, como mínimo, en un 40% por mujeres, según el anteproyecto de la Ley de Igualdad aprobada por el Consejo de Ministros. La ley no obligará a las empresas a cumplir esta cuota, sino que establecerá 'estímulos', que consistirán en el 'establecimiento de condiciones de ejecución de los contratos públicos que promuevan la igualdad entre mujeres y hombres en el mercado de trabajo'. Si para entonces las empresas no han respondido voluntariamente a la incorporación femenina a los consejos y si el PSOE sigue en el Gobierno, se plantearían imponer esta cuota por ley.


María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta primera del Gobierno.

Cuando una mujer da un paso, todas las mujeres avanzan.


Josep Joan Moreso, catedrático de Filosofía del Derecho y rector de la Universitat Pompeu Fabra, Cómo hacer cosas con palabras, El País.

...se argumenta como si la solución al problema fuese la solución del liberalismo clásico. Como si pudiera construirse una noción de libertad lingüística en analogía con la libertad religiosa. Es decir, neutralidad del Estado y garantía de los derechos de cada uno. Se trata de una analogía estéril. Y es estéril por dos razones conectadas entre sí. En primer lugar, el Estado debe elegir la lengua (o las lenguas) de la educación obligatoria y la lengua (o las lenguas) en las que va a expresarse la Administración en su relación con los ciudadanos. No es posible la neutralidad lingüística del Estado. En segundo lugar, no resulta factible conceder un derecho a todos los ciudadanos a escolarizar a sus hijos y a relacionarse con la Administración en su lengua materna. No resulta factible por la sencilla razón de que no disponemos de los recursos necesarios para atender a tantas lenguas maternas como hay en nuestras sociedades actuales. Nadie puede argumentar en serio que si yo me fuera a vivir a Noruega, podría dirigirme en catalán a la administración de Hacienda noruega o podría solicitar la escolarización en catalán de mi hija.

Lo anterior conlleva abandonar el discurso de los derechos para esta cuestión y entrar en el ámbito de las decisiones mayoritarias. En sociedades bilingües hay dos modos razonables de abordar la cuestión de la lengua de la educación obligatoria. El primer modelo diseña una escuela separada, en la cual los niños son escolarizados en la lengua que deciden los padres y aprenden la otra como una lengua ajena. El segundo modelo, el de escuela integrada, se propone como objetivo que los niños sean competentes en ambas lenguas. El modelo vigente en Cataluña es el segundo por decisión unánime del Parlamento, que legítimamente representa a todos los ciudadanos de Cataluña. Hay razones de peso para tal decisión. En primer lugar, expresa la voluntad de ser una sociedad cohesionada y no escindida por la procedencia lingüística de sus miembros. En segundo lugar, posibilita, en mayor medida que el primero, la igualdad de oportuni-dades.


Manuel Pimentel, ex ministro de Trabajo y escritor, La pela es la pela para todos, El Periódico.

En 1978 nos dimos una Constitución que permitió el afianzamiento de la democracia. A pesar de sus evidentes limitaciones, su balance global ha sido extraordinariamente positivo. Se consagraron las libertades y el Estado de derecho, se fomentaron las políticas sociales, se abrió la economía y se nos permitió entrar con normalidad en la senda europea de bienestar y justicia. Hasta ahí todos de acuerdo.

La solidaridad debe mantenerse mediante un flujo financiero desde las zonas más ricas a las más pobres... Ni se puede romper la solidaridad en Europa, ni se debe hacer en España.


Pere Puigdomènech, miembro del Grupo Europeo de Ética de las Ciencias y las Nuevas Tecnologías (EGE), Una opinión europea, El País.

La opinión del EGE, que incluye un análisis de la situación actual en el mundo, es muy crítica respecto de los bancos privados. De hecho, una minoría importante del Grupo era favorable a proponer que este tipo de bancos no fuera autorizado. Aparte de otras razones la razón fundamental para ello es que estos bancos ofrecen un servicio del que no puede asegurarse su utilidad. Nadie sabe en la actualidad si realmente algún día seremos capaces de desarrollar metodologías que se basen en las células madre y en particular en las del cordón umbilical. Los usos actuales en trasplantes se cubren, incluso mejor, con los bancos públicos existentes. Sin embargo, la mayoría del grupo opinó que había que respetar también tanto la libertad de empresa como la autonomía de los padres que deben poder decidir conservar la sangre del cordón umbilical de sus hijos porque sí piensan que puede tener alguna utilidad en el futuro.

En lo que la opinión del EGE insiste es que si en la Unión Europea se autorizan estos bancos privados deben serlo en el marco de una regulación en la que se marquen las condiciones de su funcionamiento. Estas deben ser de veracidad en la publicidad informando claramente de que en este momento no hay ningún uso para estas células ni existen ensayos clínicos que estén demostrando su utilidad. En segundo lugar, deben existir condiciones de calidad en la recolección de la sangre, en la cantidad y en su conservación, similares a las que siguen los bancos públicos. Éstas deben incluir un seguro de conservación en el caso de que la compañía cese sus actividades, algo que en los años en que se puede tardar en necesitar la muestra puede ser posible. La opinión afirma también que si en algún momento se llegara a demostrar que las células tienen utilidad terapéutica los poderes públicos deberían constituir bancos que dieran acceso a la población en general, evitando situaciones de privilegio.

Pero esta cuestión no es más que un síntoma de una tendencia a la aparición de un número creciente de servicios médicos ofrecidos por la iniciativa privada. Una parte importante de los productos de salud que utilizamos se producen y comercializan siguiendo las leyes del mercado. La existencia de una industria farmacéutica potente es una garantía de investigación y calidad de los fármacos que utilizamos como también lo es la industria de instrumentación, de diagnóstico o de servicios. Hasta ahora en Europa se ha conseguido un equilibrio entre un potente sector privado y unos servicios públicos que garantizan el acceso a la mayoría de la población y el respeto a unos principios de calidad y transparencia. Este equilibrio puede estar en peligro. Existen productos y servicios cuya calidad y necesidad no están contrastadas pero un marketing agresivo puede llegar a crear su necesidad. En Europa existe la tradición de no considerar la salud como una mercancía igual que cualquier otra y de permitir un acceso igual a todos los ciudadanos a los servicios esenciales. Por esta razón un debate abierto sobre este tema es necesario ya a corto plazo.


Ignacio Camacho, Liberalismo de boquilla, ABC.

Europa ha derribado las fronteras mercantiles: los bancos, las empresas metalúrgicas, textiles, de telefonía o electrónicas se expanden por el continente sin más freno que el de la lógica del mercado.


José Vidal-Beneyto, Los espacios públicos de la cotidianeidad / 1, El País.

La tendencia cada vez más general a encerrarnos en la repetición de las mismas prácticas, a que todos hagamos en el ámbito personal y privado las mismas cosas de la misma manera -comer, vestir, emparejarnos, divertirnos, reñir, aburrirnos, reconciliarnos- junto a la implacable alteración / destrucción de los espacios públicos de encuentro y conversación están haciendo de nuestras vidas recintos átonos y tediosos, de una previsible uniformidad desconsoladora.


Igualdad de ley, Editorial de El País.

Por el mero peso de su demografía, las mujeres no logran ocupar los puestos de responsabilidad ni tener la representación política e institucional que les correspondería. La igualdad está teóricamente reconocida pero la inercia ha resultado ser una losa y fuente de frustración para millones de mujeres. Cuando se analizan los salarios globalmente se ve que la brecha es aún mayor de lo que se creía, incluso en los niveles de mayor preparación. Las mujeres soportan también mayor precariedad laboral, y en algunos sectores donde ya son incluso mayoría su presencia en los puestos de decisión es exigua. Tampoco su representación política ha avanzado lo suficiente.

Ésta es la situación que pretende remover la Ley de Igualdad cuyo anteproyecto fue aprobado ayer. La ley es ambiciosa y su carácter transversal indica que el Gobierno ha hecho un importante esfuerzo para promover una reforma con voluntad de incidir sobre la realidad. La medida más significativa es la paridad en las listas electorales, de modo que ninguno de los dos sexos tenga menos de un 40% y más de un 60% de los puestos elegibles. Esta disposición se combina con acciones positivas en la contratación pública, medidas para facilitar la conciliación entre trabajo y familia y disposiciones sancionadoras para quienes ejerzan discriminación laboral o social. El régimen de sanciones deja claro a los infractores que no les va a salir a cuenta pagar la multa para seguir incumpliendo la ley.

Es en el ámbito laboral donde el texto va a encontrar más resistencias. Así lo augura la reacción de la patronal CEOE, que considera la norma como una fuente de conflictividad y "un rejón de muerte al diálogo social", expresión a todas luces exagerada. ¿O es que la igualdad en el ámbito laboral no debe ser ni siquiera negociada? La obligación de acordar planes de igualdad en las empresas de más de 250 trabajadores es un primer paso, pero la ley deja fuera a las compañías pequeñas y medianas, lo que será considerado como una de sus más notorias carencias por unos y como una medida de prudente gradualismo por otros, aunque no faltarán críticas por exceso de intervencionismo.

No es fácil legislar sobre la vida de las empresas privadas cuando desde el ámbito público no se da el impulso ni a veces el ejemplo suficientes. De momento, se trata de una acción incentivadora, pero si en cuatro años no ha dado frutos podrá tener carácter coercitivo. Como advierte la Comisión Europea, la igualdad no es sólo un factor de justicia, sino de progreso social y económico, por lo que cabe esperar que las actitudes de todos vayan evolucionando. La sociedad española no puede seguir desperdiciando el esfuerzo y el talento de una parte tan importante de su población.


Gustavo Duch Guillot (Director de Veterinarios sin Fronteras), El señor de Trans-pollo, carta al director de El País.

"Prensa económica; sección anuncios: ¡Atención Inversores! Filial de importante corporación multinacional de la alimentación requiere capital para ampliación de negocio. La crisis de la gripe aviar está generando unos excedentes de carne y despojos de aves a precios muy interesantes. Con la posibilidad de contar con apoyos a la exportación y la prohibición de la OMC que tienen muchos países africanos y asiáticos de instaurar aranceles a la entrada de productos de alimentación, se abren grandes nichos de mercado a precios mucho más competitivos que los de los productores locales. Interesados escribir a: administración@trans-pollo.com".

Este anuncio es un buen reflejo de hasta dónde llega el libre mercado, tan lejos que pasa por encima de otra serie de libertades mucho más importantes. En nombre del libre comercio, muchos países tienen negada la capacidad de subvencionar su agricultura o protegerla con aranceles. Se priva a los pequeños productores de poder vender sus productos porque enfrente tienen la competencia de enormes monstruos corporativos, que cuentan con apoyos de sus Estados y con sistemas de producción intensivos y casi automáticos: fábricas donde salen bandejas de carne cada cinco minutos. Como churros. Libertad de comercio que atenta en ocasiones contra la salud de los consumidores (en el caso de la exportación de los pollos, está demostrada la aparición de enfermedades normalmente por la rotura de la cadena del frío). En definitiva, una única libertad económica en beneficio de unos pocos empresarios y accionistas contra la libertad de muchas poblaciones que no pueden salir de la miseria donde les hemos enviado.

El anuncio en cuestión no es cierto. Hasta la fecha, por lo menos, y que yo sepa. Sí que, en cambio, se pueden encontrar muchos y contundentes datos de los efectos que lleva generando desde hace más de 15 años la exportación de carne de pollo europea a África. ¿Qué hago? ¿Escribo una carta al director de este periódico para denunciar estas consecuencias o escribo al señor de Trans-pollo por si las moscas.


Mijaíl Gorbachov, último presidente de la extinta Unión Soviética, entrevista en ABC.

La globalización ha avanzado de forma caótica, fuera de control, y eso tiene consecuencias destructivas. Debería lograr un mundo más abierto, sin embargo se ha abierto un profundo abismo entre países ricos y pobres. Las raíces del extremismo, del fundamentalismo y de la especulación en el campo de la política están precisamente en la pobreza. Mientras no la erradiquemos no tendremos un mundo estable. La seguridad, la pobreza y la amenaza ecológica son los principales desafíos, pero también lo será pronto la escasez de agua potable, que puede llegar incluso a provocar guerras.

Putin recibió un país sumido en el caos en todos los terrenos. Sólo por haber evitado la desintegración de Rusia merece que su nombre aparezca subrayado en las enciclopedias. Ha cometido errores, pero el balance general de sus dos mandatos es positivo. No se convertirá nunca en un dictador.


Paul Isbell, investigador principal para economía internacional del Real Instituto Elcano, El desafío energético de España, El País.

...el cenit en la producción mundial del petróleo y gas probablemente llegará en 15 o 20 años...

Para colmo, el cambio climático (por lo menos agravado, si no causado completamente, por el creciente consumo de hidrocarburos) sigue en el horizonte, amenazando la estabilidad planetaria a largo plazo. Nuestro gran reto es el de desarrollar una nueva mezcla energética que dependa menos de los hidrocarburos o que utilice los hidrocarburos de una forma no convencional que dañe menos al medio ambiente.

Hay margen para aumentar la energía renovable (eólica, solar, etcétera) -un sector en el que las empresas españolas están entre los líderes mundiales- e incluso la energía nuclear, si al final resulta ser políticamente y económicamente viable.

Tales alternativas ayudarían a España a cumplir con sus obligaciones dentro del Protocolo de Kioto (una labor en la que España destaca hoy en día como uno de los pecadores más notables de Europa), pero no tendrán más que un mínimo impacto sobre las grandes vulnerabilidades que padece España actualmente tanto en términos de precios energéticos en el mercado internacional como en términos de hipotéticos recortes en el suministro de hidrocarburos procedentes de países inestables. Sólo el bioetanol y el biodiésel tienen potencial suficiente para ayudar a corto o medio plazo en este sentido.

De todas formas, la dificultad e inconveniencia que supone este reto no está impidiendo a Suecia considerar seriamente un plan para eliminar su consumo de petróleo antes de 2020 (utilizando como un punto de partida el diseño de políticas para incentivar el uso de biocarburantes para mezclar con -y sustituir- a la gasolina y el diésel). España debe seguir en esa línea.

Por eso, la articulación y puesta en marcha de una estrategia energética para diversificar las fuentes energéticas y disminuir la intensidad energética debe convertirse en una prioridad primordial para España y para Europa.


Juan José Tamayo, director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones, de la Universidad Carlos III de Madrid, Las contradicciones de Benedicto XVI, El País.

Como mostraron los diálogos cristiano-marxistas del siglo pasado, marxismo y cristianismo coinciden en el horizonte ético emancipatorio y en su ubicación social del lado de los excluidos.


Luis Ignacio Parada, Nacionalismo en el BCE, ABC.

Lo malo que tienen los economistas antiguos es que todavía no se han dado cuenta de que «no existe ninguna probabilidad de que la política monetaria pueda tener ni siquiera el mínimo efecto sobre el gasto del consumidor», ni de que «cualquier medida destinada a animar o desanimar la petición de préstamos y la compra se verá automáticamente enfrentada con el mecanismo de creación de demanda del consumidor». O, lo que es lo mismo, que, aunque la sociedad europea esté en crisis, subir los tipos no frena la demanda ni, por tanto, la inflación. Por cierto, lo entrecomillado no es una opinión personal sobre la inelasticidad de la demanda en función del precio. Lo escribió John Kenneth Galbraith en «La sociedad opulenta».


Marta de Hoyos García, Las grandes multinacionales, carta al director de El País.

Hoy me encuentro viendo un vídeo sobre la multinacional Levis, marca muy conocida de pantalones que tiene fábricas en Bélgica. Escucho a los trabajadores, cómo se lamentan que después de 25 años son despedidos sin el más mínimo escrúpulo. Estos trabajadores, que ya son mayores, pero no llegan a la jubilación, se quedan en la calle. ¿Qué ha ocurrido? Se llevan el trabajo a Filipinas. Allí hacen el trabajo en unas condiciones pésimas, trabajando 18 y 20 horas diarias, sin seguridad social, con unos salarios miserables y sin vacaciones. Los empresarios tienen menos gastos, y se enriquecen más. Han hecho manifestaciones y el Gobierno y los sindicatos no hacen nada para evitarlo. Las fábricas que tenía Levis en Francia y Estados Unidos también han cerrado. ¿El único pecado? Trabajar aquí con más justicia y derechos. Aquí, el rico engorda menos.

Esta situación me hace pensar, aquí a las grandes empresas se las llevan por la misma causa. La sociedad reacciona a nivel local, en cada empresa con su sindicato. Cada uno se las arregla como puede, pero no hay una fuerza única en la calle para luchar todo el pueblo por esta causa, todos unidos, que somos la mayoría obreros, en una lucha común. Sin esta lucha, unos tendremos más paro, mientras otros estarán sobreexplotados.


Podía esperar, editorial de El País.

El BCE decidió ayer lo que el mercado ya había anticipado: la elevación de un cuarto de punto en el tipo de interés de referencia, hasta el 2,5%. Es el segundo incremento en los tres últimos meses y sus efectos sobre la eurozona no son necesariamente favorables. Su misión es garantizar que la subida de los precios en el conjunto de las 12 economías de la Unión Monetaria no exceda del 2%, y está en el 2,3%. No hay señal de peligro grave que justifique la decisión.

La habilidad de un banco central ha de ser no entorpecer la recuperación del crecimiento con decisiones de endurecimiento monetario que puedan esperar. Es poco inteligente y poco conveniente al interés general ponerse la venda antes de la herida. Para España, el impacto no debería ser significativo. Hace tiempo que el repunte se había trasladado a los tipos hipotecarios, a los que hoy por hoy se muestran más sensibles a las decisiones de gasto de unas familias que están desacelerando sus compras, lo que no es mala señal. La nuestra es de las pocas economías de la eurozona que necesitan más equilibrio entre ahorro e inversión. Pero no es el caso de nuestros socios más importantes. Bueno será, por tanto, que el BCE esmere sus análisis.


Elena Valenciano, eurodiputada socialista y presidenta de la Fundación Mujeres, Alemania, Mundial de sexo 2006, El País.

Gracias a la acción de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, durante los dos meses en los que se estima que la industria alemana de la prostitución aumentará un 30%, el país será escenario de intensas campañas para sensibilizar a la ciudadanía sobre un mercado que usa a las mujeres como un mero producto para el consumo masculino. Además, las ONG han logrado el apoyo de la Federación Alemana de Fútbol y del Gobierno que ha reconocido la necesidad de hacer honor al lema "el Mundial entre amigos", implicándose, también, en lo que ocurra en torno a los estadios.

La ausencia de límites legales al ejercicio de la prostitución derriba también los límites éticos y la sociedad recibe un mensaje claramente sexista: las mujeres (siempre las más pobres) se pueden comprar y vender para el uso y disfrute de los hombres.

...debemos ir avanzando en la idea de dotarnos de mayores recursos y convertir la lucha contra el tráfico de personas en una prioridad dentro de la Unión Europea. Necesitamos conformar una posición común para evitar que los países menos desarrollados sean la "cantera de prostitutas" de los países ricos dentro de la propia Unión.

El Parlamento Europeo hará un llamamiento a los 32 países participantes de la Copa del Mundo, al Comité Olímpico Internacional, al Comité de la FIFA y a la UEFA, para que se pronuncien públicamente contra el tráfico de mujeres y contra la apología de la prostitución que, de cara al Mundial, ya se está produciendo en Alemania. Esperemos una respuesta a la altura de la sociedad democrática, igualitaria y moderna que proclamamos.


Evaristo Torregrosa Rodríguez, Comodidad o compañía, carta al director de El País.

...lo que pretendían los contemplativos es estar más cerca de la humanidad a través de la oración y el contacto con Espíritu Santo derramado por todo el mundo. Los místicos nunca estaban solos: vivían y viven con Dios, y Dios, con todos nosotros.

Mi experiencia es que teniendo relaciones personales positivas se es mucho más feliz, y que necesitamos relacionarnos con Dios para saber qué personas nos conviene tener a nuestro lado.


Fernando Catalán Herrero, OPA alemana, carta al director de El País.

Zapatero se encuentra en una delicada situación. Debe equilibrar su interés por proteger un sector estratégico como es el eléctrico frente a intereses ajenos al bien de España, y evitar malas relaciones futuras con Bruselas y Berlín. Pero con el objetivo final de proteger a nuestras empresas de OPA hostiles. Quizá no hostiles al bolsillo de los accionistas, pero sí a los intereses de los españoles. No es bueno el proteccionismo, como pudimos comprobar en el pasado siglo, pero el libre mercado debe tener unas reglas y unos límites que se deben respetar y proteger; entre ellos, el interés general de un país.


Víctor López García-Aranda (ex presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo y profesor de Cardiología), ¿Juego sucio de compadres?, carta al director de El País.

Quizá por lelo o cándido, nunca me gustó el pensamiento de Pío Baroja cuando expresaba que la política era un juego sucio de compadres, pero el reciente proyecto de decreto de la Comunidad de Madrid para vaciar de contenido la Ley de Medidas Sanitarias para el Control y Prevención del Tabaquismo me confirma la sabiduría de don Pío cuando calificaba el trabajo de algunos de los que nos dirigen como sucio, por no llamarlo con más propiedad como repugnante.

Jamás en mis muchos años de lucha contra la primera causa por la que fallecen los españoles y, por supuesto, los madrileños (y que no es la gripe aviar, por cierto) había visto más desprecio hacia la salud de los ciudadanos a cambio de un supuesto puñado de votos, como la ocasión que nos ocupa.

Hace unos años, el lobby del tabaco campaba por los ministerios de Salud y Hacienda como Pedro por su casa, valga la expresión, y era impensable que de esos departamentos saliese un solo decreto que pudiese reducir el consumo de tabaco, los ingresos que éste generaba. Eran tiempos en los que el negocio imperaba sobre la salud. Después de una larga travesía del desierto y cuando por la presión social, sanitaria, comunitaria, científica, por fin comenzamos a incorporarnos a Europa en materia de tabaquismo, un partido que había defendido con rigor y seriedad la aplicación de medidas preventivas contra la primera causa de muerte en nuestro país -¿recuerda, señora Ana Pastor, su vehemencia en la necesidad del control de esta plaga?-, por el simple pecado de haber sido el otro partido el que saca la ley a la calle, intenta neutralizarla.

¡Ver para creer! Y el interés por la salud de los ciudadanos ¿para cuándo? Las preguntas me siguen asaltando: ¿hubiera la señora Aguirre modificado la ley si la hubiese puesto en vigor su ministra Pastor? Una vez más, esta patética pantomima indica que algunos políticos siguen pensando en las próximas elecciones y nunca en las futuras generaciones (y, claro, así les va).


Elena Salgado, ministra de Sanidad y Consumo, entrevista con los lectores de El País.

No se entiende que desee regular contra una norma que ha sido excelentemente aceptada por trabajadores, sindicatos y empresarios.

En términos estrictos de salud pública no cabe ninguna duda de que hubiera sido mejor prohibir el consumo de tabaco en todos los recintos cerrados.


José Almeida, La prostitución, a debate, Periodista Digital.

En un tema tan peliagudo como éste siempre hay espacio para la demagogia, el relativismo y principalmente el anecdotario. Todo el mundo parece conocer a alguna mujer que ejerce la prostitución con felicidad y gusto, que tiene dos carreras pero que prefiere esta profesión porque le da más dinero y libertad. Argumentos inútiles pero sibilinamente interesados que obvian con pérfida inteligencia el problema real del tráfico de esclavas sexuales y el aumento desmesurado de extranjeras prostitutas en nuestro país. Los datos, fríos y duros están ahí: en España hay más de 300.000 prostitutas de las cuales el 90% es extranjera. Ese dato demoledor dio pie a que el representante de locales de alterne en el programa opinara con desfachatez que ello era debido a que así estas mujeres ganaban el suficiente dinero para enviárselos a sus familias de países del Tercer Mundo que gracias a ellas se podían mantener. Dicho argumento fue rebatido en la mejor intervención de la noche por la representante de Médicos del Mundo que con gran inteligencia destacó que el Primer Mundo no sólo había explotado y despojado de sus riquezas a los países tercermundistas durante siglos sino que ahora encima se permitía el lujo de adquirir su mercancía humana en dichos países para el disfrute del macho visceral y compulsivo para que así en estos países puedan sobrevivir a costa de una actividad que no queremos que ejerzan nuestras mujeres occidentales. El argumento me pareció impecable así como su opinión sobre que si el estado regulara la prostitución y cobrara impuestos a las prostitutas se convertiría en un estado proxeneta.

Porque el problema está en la concepción misma de la prostitución. A pesar de que muchos hombres y otras tantas mujeres se echan encima de la gente que piensa que esa profesión es una ofensa para la dignidad de la mujer y una forma pueril del mantenimiento del patriarcado social y la dominación masculina (algo que le sucedió a la representante del colectivo Hetaira, que lo repitió una y otra vez) lo cierto es que tal y como está planteada en esta sociedad, la prostitución es eso. Sin discusión. ¿Que en algún otro momento podría o podrá ser de otra manera? Tal vez, pero en este momento desde luego no. Lo que sucede es que se trata de tapar con argumentos maniqueos que utilizan supuestas necesidades incontrolables de los hombres que deben ser cubiertas así como que se trata de un servicio social necesario. Como si las pulsiones sexuales de los hombres fueran exageradamente diferentes de las de mujeres. ¿Es que la mujer no disfruta del sexo? ¿Por qué la mayoría de la prostitución es entonces para consumo masculino? Algo falla y uno de los grandes problemas estaba representado en el mismo programa de Enfoque, ya que salvo el representante de locales de alterne todos las participantes del programa y de los reportajes fueron mujeres. Sintomático. Estoy seguro que en las asociaciones ayer representadas al menos el 90% de las asociadas son mujeres y ello es debido a que el hombre aún no ha entendido que éste es un problema que concierne a ambos sexos. Porque se siente culpable (con razón) de la permisividad con que se habla de estos temas entre colegas. Porque el tío que se va de putas no está mal visto por su grupo social masculino aunque tenga que ocultárselo al femenino. Porque las estadísticas muestran que el 39% de los hombres de este país se han ido alguna vez de putas y ese dato hace que casi todos sientan que han participado de este problema con lo cual es mejor no significarse y quedar al margen en las discusiones sobre este tema. Porque igual que pasaba hace años con el maltrato de la mujer en la pareja de este tema no se habla cuando te parece mal. Aparece el silencio. De manera que ya está bien de que los tíos sigamos siendo unos mierdas que permitamos que debido a un presunto instinto imposible de dominar (y que encima quieran que entendamos y compartamos) todos nos callemos, no levantemos la voz. Y no preguntemos.

Ya está bien de paños calientes. Ya está bien de hablar de regular para tapar el problema o de prohibir para mandar la prostitución a otros países más permisivos. Empecemos por educarnos. Sabemos que muchísimas mujeres ejercen la prostitución obligadas y chantajeadas por mafias, eso lo sabemos. Pues bien el que se folla a una puta... ¿cómo discierne, cómo sabe si la que él utiliza está o no esclavizada, chantajeada, machacada y humillada, por las mafias o por unas necesidades económicas acuciantes a las que no encuentran otra solución? Empecemos por ahí. Es imposible que lo puedan saber ¿Y siendo incapaces de saber la verdad cómo lo siguen haciendo? Pues muy fácil... porque les importan un carajo esas mujeres. Por eso es mentira esas buenas palabras diciendo que la regulación traerá la estabilidad y la tranquilidad a las prostitutas (importante el dato de que en Holanda en cinco años no ha habido ni una sola denuncia de prostitutas a sus empleadores o a los dueños de locales de alterne donde trabajaban. No parece lógico siendo una profesión tan expuesta ¿no? O sí, por el miedo y la explotación).

La situación es la siguiente: los que utilizan la prostitución van A follarse a una mujer, no van a follar CON una mujer. Van a sentirse dominadores, machos, fuertes. Buscan pues sólo su disfrute personal y pagan por ello sin preocuparse si aquélla que cumple sus propósitos lo hace por obligación o necesidad. Es una concepción del sexo egoísta y miserable. Es mentira que la prostitución sea una profesión como las demás, implica un alto grado de humillación permitida de la que usa su propio cuerpo para trabajar y conlleva un deterioro físico y de autoestima casi imposible de solucionar. Su mantenimiento a la escala actual es inadmisible por ser una nueva forma de esclavitud (aunque a veces sea consentida por las circunstancias) que además conlleva un grave perjuicio en el objetivo de tener una sociedad más igualitaria. Por ello es hora que los hombres comencemos a tomarnos este problema como nuestro y boicoteemos a aquéllos que anteponen sus necesidades fisiológicas a la dignidad de las mujeres. Tal vez por ahí comencemos a encontrar la solución.


'Después de años en los que ha prevalecido la ilusión de que la globalización de la economía bastaría para resolver todos los problemas del desarrollo, la comunidad internacional admite, al fin, la exigencia de solidaridad', ha explicado el presidente francés, Jacques Chirac. Al mandatario galo se le ocurrió la creación de un nuevo impuesto sobre los billetes de avión. Lo cobrarán las compañías aéreas con la venta del billete y éstas lo pagarán a su vez a las autoridades de tráfico aéreo. La medida pretende financiar el desarrollo de los países pobres y la lucha contra enfermedades como el sida, la tuberculosis o el paludismo. Al ser el sector aéreo 'uno de los principales beneficiarios de la globalización', que registrará en los próximos años un crecimiento del 5%, 'es legítimo que contribuya al esfuerzo a favor de los abandonados a su suerte de este fenómeno, cuyos frutos están muy mal repartidos'.


José Antonio Martín Pallín, De los delitos y de las penas, Magistrado del Tribunal Supremo, El Periódico.

El progreso humano debe agradecimiento imperecedero a Cesare Bonesana, marqués de Beccaria. En su obra De los delitos y de las penas expone de forma clara que el fin de la pena no es otro que corregir al criminal y reconducirlo al buen camino garantizando, al mismo tiempo, la seguridad de la sociedad.

El sistema de penas tiene unos objetivos constitucionalmente proclamados: resocialización y reeducación. Es cierto que a muchos les puede parecer ingenuo o bienintencionado, pero siempre son mejores que los que propugnan, como en el pasado, un feroz expiacionismo retributivo.

En estos momentos se ha desatado una fuerte polémica, amplificada por los medios de comunicación, sobre la salida, más o menos inminente, de uno de los asesinos más sangrientos de la banda terrorista ETA. Se quiere despertar el viejo instituto de la retribución y expiación, desmontando una de las claves de arco de la estructura democrática y cultural del presente. Cualquier edificio constitucional se derrumba si se aplican retroactivamente las leyes penales desfavorables.

La fuerza y la legitimidad de la democracia se asienta sobre la pervivencia y la superioridad de los valores éticos y políticos de su sistema frente a cualquier pretensión de anular su funcionamiento por medio de la violencia y el dolor de toda la sociedad. Sólo los temerosos de la fuerza del diálogo pueden pensar que las armas impondrán condiciones a la mayoría de los ciudadanos. El fracaso de los terroristas se plasma en su imposibilidad de torcer ni un milímetro la voluntad de los demócratas expresada mayoritariamente en las urnas.

La única respuesta de una sociedad fuerte, equilibrada y sin complejos es mantener la vigencia del Estado de derecho sin volver la vista atrás y sin propugnar soluciones que ya han sido ensayadas a lo largo de la historia y nunca han producido efectos positivos. El marqués de Beccaria asistiría desconcertado y desanimado al debate que en estos momentos se plantea, desde posiciones retrógradas, demandando, en contra del texto constitucional, que las penas sean un instrumento de venganza.


El artículo 54 del proyecto de nuevo Estatut de Catalunya establece que la Generalitat y los demás poderes públicos catalanes deben “velar para que el conocimiento y el mantenimiento de la memoria histórica de Catalunya como patrimonio colectivo sean testigos de la resistencia y la lucha por las libertades democráticas y los derechos nacionales y sociales”.


Isabel Ruiz-Gallardón, Intervención y confusión, La Gaceta de los Negocios.

...lo que representa la médula espinal del entramado social: el interés. La unidad territorial de un país tiene su raíz en el llamado interés nacional, radicalmente opuesto a los intereses independentistas.


Limpiar las gradas, editorial de El País.

...las autoridades deben transmitir a la sociedad el mensaje rotundo de que se actuará sin contemplaciones contra las actitudes racistas. Si es necesario, deben interrumpirse los partidos -los árbitros están facultados para ello-; si es necesario, deben cerrarse los campos de fútbol; y si es necesario, debe identificarse a los ofensores y sancionarlos con multas disuasorias. Resulta que hoy es necesario. Para que la grada no se convierta en refugio y escaparate del racismo.


El secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del PSOE, Pedro Zerolo, subrayó que la decisión del Gobierno del Principado de Asturias de garantizar, con fondos públicos, la cirugía de cambio de sexo para los transexuales, demuestra «el compromiso socialista con la extensión de derechos a todos los ciudadanos, sin excepción». Zerolo manifiesta su satisfacción ante esta iniciativa, puesto que ya son cuatro las comunidades, todas gobernadas por el PSOE, en las que el proceso de cambio de sexo se encuentra cubierto por la sanidad pública.


Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y directora de la Fundación ÉTNOR, Exclusión cero: el vigor del voluntariado, El País.

A mi juicio, la necesidad de que exista una actividad como la voluntaria se muestra en que proporciona bienes a la sociedad sin los que sería mucho menos humana de lo que es. Y, en este sentido, el voluntariado ofrece al menos un bien al que es imposible renunciar: cobra todo su sentido de bregar por la exclusión cero, a través de la solidaridad personal y voluntaria, de trabajar por que no haya excluidos, invirtiendo en ello parte de la vida. Tarea que alguien tiene que realizar si nuestra sociedad quiere ser fiel a sus más elementales proclamas éticas.

Trata la ética de la forja del carácter (êthos) para tomar decisiones justas y felicitantes. Y precisamente la tarea del voluntariado está conectada con la justicia y la felicidad, con lo que hace una vida digna de ser vivida.

En lo que hace a la justicia, en nuestras tradiciones un principio constituye la base: el reconocimiento de que cada persona es un fin en sí misma, que es en sí misma valiosa, y por eso no se le puede intercambiar por un precio, sino que tiene dignidad. Esta afirmación kantiana de lo que se ha llamado el "fin en sí mismo" ve la luz a finales del siglo XVIII, cuando el primer capitalismo consagra el mundo del intercambio de mercancías y rompe ese círculo del intercambio infinito. Hay algo que no se intercambia por un precio, porque no es intercambiable. Hay algo que no tiene precio, sino dignidad.

Sin embargo, ¿cómo atender al principio de la dignidad humana en sociedades en que éste forma parte de lo que José Luis Aranguren llamaría "la moral pensada", lo que creemos que debería de ser, y no de "la moral vivida", la que funciona en la vida corriente? Porque en la vida cotidiana el que funciona como principio supremo es el principio del intercambio y, como consecuencia, el principio Mateo, tan útil en la economía de las relaciones humanas.

Como dicen las antropologías más acreditadas, las personas somos "seres de carencias", necesitamos lo que otras personas y el entorno pueden ofrecernos. E intentamos tomarlo, mediante la fuerza o mediante el intercambio. En sociedades democráticas nos hemos convencido de que el intercambio y la cooperación son más inteligentes que la fuerza bruta, porque hasta el más débil te puede quitar la vida. Y por eso contemplamos nuestras relaciones sociales desde el cálculo de qué podemos obtener de ellas y quédebemos poner a cambio. Que no siempre es dinero, son también favores y privilegios.

Pero ¿qué ocurre con los que no tienen nada que ofrecer a cambio? ¿Qué ocurre con los aporoi, con los pobres, en un mundo en el que está entrañada la aporofobia, la aversión al pobre, al que no tiene nada que ofrecer?

El que presuntamente no tiene nada interesante que ofrecer a cambio es un excluido, en el más radical sentido de la palabra. No entra en el sistema social del intercambio infinito, queda fuera por definición, y es, en el mejor de los casos, objeto de beneficencia, pero no de reconocimiento en su profunda dignidad. Del principio del intercambio infinito resulta como secuela ese principio Mateo, según el cual, al que más tiene más se le dará, y al que tiene poco, hasta lo poco que tiene se le quitará. Al que tiene cheques de capital financiero, humano o social, más se le dará, y al que no los tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.

¿Cómo poner en consonancia el principio del intercambio con el principio de la dignidad? ¿Cómo reconocer institucional y personalmente en la vida cotidiana que las personas son dignas de respeto y que es inadmisible la exclusión?

El bien que las organizaciones solidarias ofrecen consiste, a mi juicio, en trabajar por la inclusión de cualquier persona. Y no sólo porque pueda ofrecer lo que interesa a unos grupos u otros, sino porque es, por sí misma, valiosa.

Para ello el voluntariado lleva adelante al menos cuatro tareas. Analiza y diagnostica la situación social en la que va a trabajar con todos los instrumentos científicos al alcance: con corazón y con cabeza. Denuncia ante quienes corresponde que no se respetan los derechos básicos o no se promueven las capacidades básicas. Actúa directamente junto con los excluidos, no "haciéndoles" la vida, sino empoderándoles para que la hagan ellos mismos. Porque cada persona tiene derecho a ser protagonista de su vida, a que no le escriban otras el guión. Pero también las personas necesitan ayuda en un tiempo concreto y no pueden esperar, ni todas las necesidades pueden ser satisfechas con medios públicos. Y, por último, el mundo voluntario tiene que descubrir situaciones inéditas de exclusión e idear nuevos caminos de inclusión.

Obviamente, en ello ha de colaborar el poder político cumpliendo sus tareas y apoyando las iniciativas voluntarias más fecundas, porque el voluntario suele tener más sensibilidad social que el funcionario. También las empresas han de asumir su responsabilidad social, en la que cuentan todos los afectados por su actividad. Si algunas quieren asociarse con organizaciones solidarias, importa aprovechar esta sensibilidad, propia de una ética, no del desinterés, pero sí del interés generalizable. Pero si el sector político y el económico tienen que hacer sus deberes, el voluntariado cobra su sentido de bregar por la inclusión social, a través de la solidaridad personal y voluntaria. Y ofrece además un bien, vinculado no sólo con la justicia, sino también con lo felicitante. No andamos sobrados de modelos de vida buena, de modelos de vida digna de ser vivida. Uno de ellos, y bien sugerente, es el de trabajar por la inclusión de quienes no parecen tener nada interesante que ofrecer a unos grupos u otros, según las medidas del principio social del intercambio infinito.


Enrique Krauze, escritor mexicano, director de la revista Letras Libres, Anteojeras ideológicas, El País.

Nadie en su sano juicio (salvo los "neoconservadores", que no están en su sano juicio) pone en duda la necesidad de que el Estado atienda la educación, la salud, la vivienda, etcétera. Tampoco está a discusión la rectoría (no la gestión y distribución monopólica) del Estado en materia de generación de energía. No es pues la existencia de ese Estado proveedor ni su papel rector lo que está en juego cuando se crítica a la izquierda. Lo criticable es la anacrónica persistencia de una mentalidad que no ve la necesidad de someter esa oferta y esa rectoría del Estado a las pruebas elementales de eficacia, productividad y transparencia.


Karl Popper, La sociedad abierta y sus enemigos.

Debemos exigir que el capitalismo sin trabas dé lugar al intervencionismo económico.


Joseph A. Schumpeter

Las realizaciones presentes y futuras del sistema capitalista son de tal naturaleza que rechazan la idea de su derrumbamiento bajo el peso de la quiebra económica, pero que el mismo éxito del capitalismo mina las instituciones sociales que lo protegen y crea, «inevitablemente», las condiciones en que no le será posible vivir y señalan claramente al socialismo como su heredero legítimo.


Rafael Simancas, líder del Partido Socialista de Madrid, propone una paga mensual de 811 euros para los inmigrantes que se conviertan en autoempleados o creen negocios, y un programa de apoyo con funcionarios y locales a su disposición para ayudarles en su labor.


El nuevo líder conservador británico David Cameron presentó los nuevos mandamientos políticos de su partido, que suponen una ruptura radical con la herencia de Margaret Thatcher. Por encima de la tradicional apuesta por la reducción del gasto público y el recorte de los impuestos, el Partido Conservador de David Cameron se fija la prioridad de "la estabilidad económica y la responsabilidad fiscal". "El principal examen que tenemos que superar es cómo ayudar a los más desheredados de la sociedad, no a los ricos", reza el texto antes de hacer un canto a "la justicia social y la igualdad de oportunidades". "La calidad de vida es importante, al igual que importa la cantidad de dinero", proclaman los mandamientos de Cameron, que desde el primer momento ha abrazado el ecologismo político en sus intervenciones públicas y ha introducido los problemas del cambio climático en la agenda tory. "Servicios públicos para todos debe ser una garantía del Estado, aunque no necesariamente gestionados por el Estado". "Tenemos la obligación moral de hacer de la pobreza historia". "Creemos en el papel del Gobierno como fuerza para el bien. Puede y debe apoyar las aspiraciones a tener una casa propia, a ahorrar para la pensión, a empezar un negocio. Debería apoyar a las familias y al matrimonio y a aquellos que cuidan de los demás. Y debería apoyar las experiencias compartidas que nos hacen estar juntos, como el deporte, las artes y la cultura".


Manuel Lagares, catedrático de Hacienda Pública y miembro del Consejo Editorial de El Mundo, IRPF: Para esta reforma, mejor sería quedarse como estamos, El Mundo.

Como establece la vigente Ley del IRPF y reconoce la doctrina desde hace siglos, la capacidad de una persona para soportar un impuesto sólo comienza a partir de la renta que excede de la que cubre sus necesidades básicas y las de su familia, pues en otro caso, al gravar esa renta básica indispensable personal y familiarmente, el tributo resultaría confiscatorio. De ahí que los legisladores de 1998 definieran el objeto del IRPF en términos de capacidad económica y, consecuentemente, eximieran los mínimos personales y familiares. Al hacerlo así consiguieron un importante avance pues, por primera vez en España, el IRPF comenzó a recaer, como ordenaba nuestra Constitución, sobre la capacidad económica.

Gravar más fuertemente los rendimientos del trabajo que los del capital mobiliario perjudica gravemente la equidad del impuesto.


J. Rodríguez-Arana, El interés público, La Gaceta de los Negocios.

¿En virtud de qué relevante razón se puede evitar que en una Europa de las libertades el dueño de una empresa no la pueda vender al mejor postor? Si se trata de sectores estratégicos, es lógico que los poderes públicos verifiquen que, en efecto, la accesibilidad, la universalidad y la asequibilidad del servicio están garantizados.


Ignacio Caballero Botica, Bancos privados de cordón umbilical, carta al director de El País.

...padres y madres presos del miedo y con capacidad económica abogan por decir que lo suyo, para ellos. Quizá mañana tengan que venir a pedirme mis células sanas y yo, aunque ellos no hayan compartido la posibilidad de salvar vidas, se las daré.

Qué peligroso es el miedo y qué ignorante el egoísmo.


Javier Solano, "No en mi nombre", carta al director de El País.

En un caso o en otro no puedo estar de acuerdo con el significado de la frasecita, pues supone una falta de legitimación democrática para quien, representándonos políticamente, tiene la obligación de tomar decisiones. Cada cuatro años elegimos a nuestros representantes para que conduzcan nuestros intereses. Si al final de su mandato no nos gusta lo que han hecho, les despojaremos del poder que les hemos otorgado y probablemente votaremos a otros, para que de igual modo y con la legitimación que sólo pueden conceder las urnas, gobiernen y tomen decisiones en el periodo que se avecina. Y sí, precisamente sí. En nuestro nombre.


El Comité Europeo de Ética desaconseja los bancos privados de cordón umbilical. Tras analizar todos los aspectos éticos y científicos, el informe redactado por dos miembros del comité europeo -el investigador español Pere Puigdomenech y el austriaco Gunter Virt- concluyó «que la legitimidad de los bancos comerciales de cordón umbilical para futuros autotrasplantes debe ser cuestionada en la medida que venden un servicio sin un uso terapéutico real. Prometen más de lo que pueden ofrecer. Además, la actividad de esos bancos suscita serias críticas éticas». Algunos miembros de ese comité consideraron que la actividad de los bancos privados debe prohibirse, pero la mayoría concluyó que sólo debe desalentarse su autorización porque la prohibición supondría «una restricción de la libertad de empresa y de la libertad de elección de las parejas o individuos». No obstante, el informe puntualiza que esos bancos deberían operar bajo estrictas condiciones, incluyendo una licencia previa de las autoridades y una estrecha supervisión de sus procedimientos.

Este comité europeo de ética insiste en que, si se permiten, estas empresas privadas deben informar apropiadamente a los consumidores, «incluido el hecho de que la posibilidad de que las muestras de cordón umbilical sirvan para tratar la enfermedad de un hijo es prácticamente insignificante. Deben informar de que las posibilidades terapéuticas futuras son hipotéticas y de que hasta ahora no hay indicios de que la investigación actual permita que las células de cordón umbilical puedan tener aplicaciones terapéuticas en trasplantes autólogos». «Por lo tanto la información debe ser explícita en el sentido de que la conservación de las células tiene poco valor a tenor de los conocimientos científicos actuales».

El informe aborda también aspectos legales y recuerda que el Convenio de Bioética del Consejo de Europa, suscrito en Oviedo y de carácter vinculante, recomienda que si «se establecen bancos de cordón umbilical, deben ser para donaciones voluntarias y altruistas y utilizados para trasplantes a terceros». En el aspecto ético, el informe subraya que los bancos públicos de tejidos se fundamentan en el principio de la donación libre para tratamientos potencialmente útiles para otras personas. Implican un acto de solidaridad que contribuye a la cohesión social, «mientras los bancos privados comerciales sólo buscan beneficios económicos».

El director del Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) -organismo que controla las donaciones de cordón umbilical-, Enric Carreras, afirmó que la decisión de los Príncipes de Asturias de guardar células de cordón umbilical de la Infanta Leonor en un banco privado «es un mal ejemplo». Con todo, añadió que los Príncipes «no son culpables», porque,«como otras parejas», han sido víctimas de la información «tergiversada» que dan estos bancos, que ofrecen el reclamo de unos beneficios terapéuticos que no existen. «Se les dice que servirá para curar en un futuro al niño o a sus familiares y no es verdad», afirmó Carreras, contrario a la existencia de bancos privados.


Karl Marx, La cuestión judía.

Advertimos que detrás de cada tirano se esconde un judío.


Todas las empresas, independientemente del número de empleados que tengan, estarán obligadas a aplicar o sentarse a negociar la aplicación de medidas para garantizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, según ha anunciado el ministro de Trabajo, Jesús Caldera. Hasta la fecha, el proyecto del Gobierno contemplaba que las medidas de la Ley de Igualdad fueran de obligatoria aplicación en las empresas de más de 250 empleados. En el borrador inicial sólo se preveía que fuera obligatorio negociar estos planes en los convenios de las grandes empresas, pero no alcanzar un acuerdo al respecto. Hasta ahora, en las compañías más pequeñas era voluntario. Con este último acuerdo, en las grandes empresas será obligatorio aplicar el plan y en las pequeñas será obligatorio negociarlo (pero no llegar a un acuerdo). Entre las medidas acordadas por Gobierno y sindicatos está que el permiso de paternidad (independiente de los dos días por nacimiento) lo pueda coger el padre durante las 16 semanas de baja por maternidad o inmediatamente después; y la posibilidad de acumular la reducción de jornada por lactancia, beneficio del que podrán gozar tanto el padre como la madre.


Paul Samuelson, Principles of Economics, 13th edition.

The Soviet economy is proof that, contrary to what many skeptics had earlier believed, a socialist command economy can function and even thrive.


J. A. González Casanova, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona, De los dioses violentos al amoroso, El País.

La indiferencia religiosa de la Europa poscristiana se las ha visto con la religiosidad islámica, tachada de fanática por un liberalismo que reivindica violentamente la libertad de expresión sin respeto alguno. Buen motivo para distinguir lo divino verdadero de lo falso, y los dioses violentos del amoroso. William James, el gran filósofo del pragmatismo norteamericano, decía: “Dios es real desde el momento que produce efectos reales”. Su existencia en el mundo depende del concepto o nombre que nuestro cerebro le asigne y del modelo de conducta que nos inspire: efectos, bien reales ambos, de un ser en sí mismo incognoscible porque trasciende, hoy por hoy, nuestra capacidad de comprensión absoluta. Todo esto supone que cada cultura ha creado su propia idea de lo divino y ha deducido de ella unas pautas de convivencia que promuevan la cohesión del grupo social respectivo.

...el mensaje cristiano de libertad y de amor universales persistió gracias a místicos y “herejes”. Su intuición de que lo divino se encarna en lo humano, por responder a un instinto de trascendencia vital, fue el fermento del proceso de secularización y de emancipación frente al fundamentalismo totalitario vaticanista, como ha destacado el filósofo italiano Gianni Vattimo. La Ilustración, el liberalismo político, la democracia y el socialismo son fruto directo de esa tradición cristiana que hoy fundamenta toda actitud de respeto sagrado a la persona, a su dignidad y derechos inalienables, a la convivencia pacífica y solidaria entre razas, pueblos y culturas, por parte de creyentes en cualquier religión, incluidas la agnóstica y la atea. No olvidemos que el verdadero cristiano es el mayor agnóstico, pues cree en un dios tan profundo que resulta innombrable, y es el primer ateo porque no confunde su dios con los dioses ídolos que cada cultura ha creado por un lógico afán de hacer comprensible lo divino a los piadosos o, más menudo, para fortificar la dominación de los que mandan. ¿Cómo no va a ser ateo un cristiano español respecto al dios violento, inhumano y mal politizado de un neofascismo patrio, bendecido e instigado por la COPE episcopal?

La indiferencia religiosa de Occidente ha sido como una defensa ante la violencia dogmática que monopoliza la verdad suprema, pero yerra al negar la fuerza positiva, transformadora de la sociedad, que anida en toda alma religiosa. Esto se debe al materialismo egoísta y conservador de una sociedad que trocó hace siglos el templo por el mercado y el espíritu por el dinero. Por eso no puede comprender la religiosidad de los musulmanes, más fiel que la occidental, y la confunde con el fanatismo violento, que el Corán condena, similar al que durante siglos practicaron sedicentes cristianos entre sí y contra islámicos y judíos. También los discípulos de Mahoma son manipulados en su fe por el capitalismo árabe emergente, que rivaliza con el nuestro lucrándose del integrismo islámico y de un Alá concebido como totalitario violento, igual que el Jahvé sionista o el Dios norteamericano del presidente Bush. ¿Qué solución habrá para el inevitable conflicto entre dioses violentos, inventados por mentes violentas, que sirven para justificar la opresión de unos dominadores, cínicos e hipócritas, sobre sus religiosos creyentes, a los que se lanza como carne de misil o de bomba contra otros de diferente religión, no menos oprimidos y fanatizados por sus correspondientes amos? No se me ocurre ninguna como no sea apelar de nuevo a ese dios traicionado por el cristianismo violento, que cada día es crucificado por los suyos porque no le han reconocido, y que es un dios amoroso, pacífico, razonable, dialogante, buscador de verdades por consenso libre y sincero, justiciero, emancipador, solidario con los pobres y humillados de la Tierra, amigo fraternal de creyentes en el ser humano y paciente pedagogo de los increyentes en el espíritu divino. Es un dios que todos llevamos dentro porque es el más humano y el que ama más a la humanidad. Es un dios entusiasmante que incita a transformar un mundo injusto y cruel como el nuestro de hoy. Es un dios opuesto a esos otros citados, que no entusiasman significa estar lleno de dios (enzeusiasmar), sino que endiosan al que lo esgrime contra lo humano por la omnipotencia que pretende y por la violencia que provoca en la libertad de pensamiento y de conducta de las gentes y en sus mismas condiciones de vida social y material. Es un dios al que su morada interior en el alma no puede ser una celda de clausura, como suelen recomendar, a veces de buena fe, los que consideran la religión un asunto privado. El amor que irradia no es narcisista. Es activo, interpersonal y político, si de una vez aceptamos que la verdadera política no es una tragicomedia de mercaderes y amos del dinero, sino la más alta forma de caridad, del amor humano de un dios amoroso.


La Comisión Europea (CE) ha presentado un fondo de 500 millones de euros anuales destinado a los trabajadores que pierdan el empleo como consecuencia de la globalización. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, dejó claro que la iniciativa debe entenderse como "una póliza europea de seguros". Es decir, un "complemento" destinado a mostrar la solidaridad con las personas que sufren los efectos negativos de la globalización. "Los europeos hemos apostado por la globalización, por ser actores y no meros espectadores de ella; pero como reconocemos que también tiene efectos negativos sobre las personas, queremos demostrar que nos ocupamos de ellas".

Cualquier estado de la UE podrá solicitar la intervención del fondo, pero deberá probar que los despidos se deben a "cambios estructurales significativos" en las corrientes del comercio mundial. La CE sugiere tres criterios complementarios para medir dichos cambios: un incremento considerable de las importaciones, una caída brusca de las exportaciones, y la deslocalización de las empresas afectadas hacia países no miembros de la UE.


Morgan Spurlock, Don’t Eat This Book: Fast Food and the Supersizing of America.

In 2003, we spent nearly $8 trillion on all kinds of crap. That’s right, trillion. How insane is that?…We buy almost twice as much crap as our nearest competitor, Japan.

Diets high in animal fat seem to promote cancer and inhibit recovery from things like breast and colon cancer. Where do people eat high-fiber, plant-based diets? The nonindustrial world, that’s where. Where do people eat too much meat and fat? Guess.

Everybody in the world, in every culture, has known that overeating is bad for you.

In the Judeo-Christian tradition…overeating wasn’t just bad for you, it was bad, period. As in morally wrong.

In just the last thirty years, we’ve trashed those thousands of years of civilized tradition.


Ben Shapiro, Porn Generation: How Social Liberalism Is Corrupting Our Future.

At a certain point, it’s difficult to morally differentiate between paying for sex on the street and buying a pair of jeans.

I am a member of a lost generation. We have lost our values. We have lost our faith. And we have lost ourselves.…The ‘live and let live’ societal model is a recipe for societal disaster.

We’ve been told there’s nothing wrong with homosexuality or premarital sex—so what’s so bad about checking out a few dirty pictures? Or visiting the local strip club? Hugh Hefner would agree. Ted Bundy wouldn’t. Neither would his victims.

We must press government to use the force of the law against pornography, obscenity, and indecency across the board…from TV to radio to the Internet, from music to movies.


Greg Critser, Los Angeles Times.

In an abundant and permissive world, gluttony has gotten a good name. It’s time to restigmatize the once-sinful act of excessive eating.


Enrique Dans, Aquí mando yo, Libertad Digital.

Vamos a ver, autores y sociedades de autores variopintas, dejadme que os explique algo: yo soy el cliente. Aquí mando yo. Vuestro producto no es algo que necesite para comer, simplemente es algo que me puede "hacer gracia", "caerme simpático", pero resulta completamente prescindible. Además, puedo obtenerlo por las fuentes que me dé la gana, muchas de ellas perfectamente gratuitas, desde la comodidad de mi butaca, sin que tú puedas hacer nada, por mucho que te empeñes con todos tus estúpidos DRMs y restricciones que tardamos pocas horas en reventar.


Alfonso García Nuño, Rendición incondicional, Justicia y perdón ante el final del terrorismo, Suplemento Iglesia de Libertad Digital.

…el hombre ha sido creado para ser divinizado y el amor a los enemigos nos asemeja a Dios, "que hace salir el sol sobre malos y buenos, y envía la lluvia sobre justos e injustos" (Mt 5,43-48).

…aunque el perdón esté en manos de las víctimas del terrorismo, ellas no pueden disponer de los bienes sociales, ni siquiera de la justicia respecto a sus agresores. Aunque ellos hayan sido los más directamente dañados, la seguridad y el orden sociales no son patrimonio exclusivo suyo, sino de la sociedad en su conjunto, que los necesita para que sea posible el bien común, pues, si no, no se darán las condiciones que favorezcan el perfeccionamiento de todos los ciudadanos como personas. Es más, no es solamente que las víctimas no tengan en sus manos el disponer de la justicia, es que como personas que son necesitan de la justicia, pues ellos también tienen derecho a un entorno que favorezca el que puedan llegar a ser, como personas, aquello a lo que están llamados.

Esto que se dice respecto de las víctimas, se puede decir sobre cualquier ciudadano. Todos nos vemos afectados por el terrorismo, pues éste no solamente siega las vidas y los miembros de determinadas personas, sino que, aunque las bombas no ocasionen ni el más leve herido, el bien común está siendo dañado; todos nos vemos coaccionados, muchas de las más elementales libertades, como las de expresión y conciencia, son dañadas y el patrimonio de algunos quebrantado. Sería deseable que todos los españoles personalmente, incluidos los no cristianos, perdonásemos a los terroristas, aunque solamente fuera por no anidar odio en nuestro corazón. Pero lo que no se podría esperar es que se renunciase a la justicia, pues todos la necesitamos, incluidos los terroristas, ya que el perdón incluiría el ofrecer una sociedad justa en la que pudieran vivir una vez cumplidas las penas. Porque cuando se habla de reinserción de los presos, no hay que pensar simplemente en el sujeto que se reinserta, sino también en la sociedad en la que lo hace y de querer que esto sea así, lo tendría que ser en una sociedad justa. Las penas tienen como finalidad no solamente la reintegración y reforma de los presos, también incluyen la disuasión del delito y su castigo, precisamente para garantizar la paz y la seguridad sociales. El perdón supone reconciliación y perdonar a un terrorista incluye la posibilidad de volverlo a conciliar no con cualquier cosa, sino con una sociedad digna de serlo, es decir, una sociedad que sea justa.

 

 

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Francisco Capella