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Aprende a pensarErroresMayo 2006
Jordi Garcia-Petit, académico numerario de la Real Academia de Doctores, La alarma social pendiente, El País. No será por falta de conocimiento y de información. Llevamos décadas de informes científicos, de declaraciones de personalidades, de noticias de portada y de reportajes minuciosos sobre el estado de deterioro progresivo de los ecosistemas y de avisos sobre el cambio climático. Ésta es la parte divulgada del problema. Habría que añadir los datos confidenciales de que disponen los dirigentes de algunos gobiernos y los directivos de determinadas empresas, sin olvidar las voces de denuncia que han sido acalladas por la censura o la amenaza. La primera Conferencia Mundial sobre el Clima tuvo lugar ya en 1979, después de años de pública preparación. En 1988 fue creado el Panel Internacional sobre el Cambio Climático (IPCC) como agencia especializada de la ONU, que emite informes periódicos de solvencia indiscutible. Lo que dijeron los científicos se ha ido confirmando y en muchos casos es apreciable por el observador más indolente. Una generación ha estudiado en los manuales escolares los cambios que se están produciendo y sus causas comprobadas. Otra generación ha madurado en el poder político y en el económico asistiendo impasible al pillaje del planeta y al hundimiento anunciado de las bases materiales que sostienen a la humanidad y a las otras formas de vida. Groenlandia se derrite, tituló con viveza un editorial este periódico en febrero pasado. Y también se derrite la Antártica y se funden los glaciares; los alpinos habrán desaparecido alrededor de 2050; los ibéricos no pasarán de 2020. El estruendo tremendo del rompimiento de los hielos es el grito angustiado de la Tierra. Pero ¡qué sordera! Como si nada inquietante estuviera ocurriendo. El cambio climático es un desafío a la humanidad de primer orden, pero no es la única amenaza cierta y grave. Más de 1.300 expertos procedentes de 95 países han elaborado durante cuatro años bajo la égida de la ONU un informe monumental que hace aflorar el nivel de degradación de los ecosistemas, la pérdida de biodiversidad, el agotamiento de los recursos, el avance de la desertización, la contaminación atmosférica, la fatídica bomba de relojería de los residuos radiactivos, el emponzoñamiento de tierras y aguas por los desechos químicos y por los vertederos… La conclusión de los expertos no puede ser más contundente: la capacidad de los ecosistemas para mantener a las generaciones venideras, y, probablemente, a parte de las actuales no está en absoluto asegurada. Pasman la indiferencia de las sociedades ante semejante panorama, que la lucidez obliga a calificar de catastrófico, y las perspectivas de huida ciega hacia el desastre y el colapso. Estudiosos de la estupidez, como André Glucksmann y José Antonio Marina, no dudarían en catalogar tal actitud de estupidez colectiva. España constituye entre los países desarrollados un caso particular de insensibilidad ciudadana y de abandono de los grupos dirigentes. Por otro lado, aquí y allá mareas humanas invaden calles y plazas para festejar efímeros triunfos futbolísticos, protestar por reformas secundarias o manifestar su apoyo o su rechazo ante cuestiones coyunturales. Hasta ahora ninguna multitud ha salido a defender lo que más importa. Sumergidos la mayoría en la banalidad, anestesiados por el consumismo o agobiados por la dureza de las condiciones de la vida cotidiana, la ecoalarma no ha penetrado en las conciencias. Es más, se ha interiorizado y normalizado la catástrofe en ciernes y se vive con naturalidad el cambio climático, confiando en pretendidas adaptaciones y soluciones inesperadas. Y encima hay que aguantar frecuentes críticas contra un supuesto fanatismo ecológico de influyentes minorías que frenaría el desarrollo -incluida la devastadora urbanización de costas, llanos y montes- y espantaría el consumo. Sólo la irrupción de la alarma social por el estado del planeta en sociedades paradójicamente atenazadas por miedos e inseguridades menores podría mover a la acción personal y política para adoptar nuevas pautas de conducta y aceptar medidas drásticas de reconducción del modelo de producción y de consumo. No hay que celebrar ninguna liberación del ser humano respecto a la naturaleza, sino por fin reconocer que vivimos en total dependencia de ella. Ignacio Ruiz-Jarabo, España, Europa y la educación, Cinco Días. Entre las aspiraciones que en el año 2000 se explicitaron en la Estrategia de Lisboa, la UE decidió apostar por la modernización del modelo social europeo, mediante la inversión en capital humano y la lucha contra la exclusión social. De ese modo, al aumentar las oportunidades de aprendizaje y formación de los europeos, y con ello su nivel educativo, se aspira a varios retos ambiciosos: mejorar el nivel y la calidad del empleo para contribuir al dinamismo de la economía europea, aumentar el nivel de bienestar social de la población europea y reducir los focos de marginación para favorecer la máxima integración social en la UE. Javier Cremades, abogado, La revolución del micropoder, ABC. El exceso de virtualización, liberada por el nacimiento de la World Wide Web en los años noventa, produjo una borrachera económica que terminó abruptamente a principios del nuevo siglo. Cristina Peri Rossi, escritora, El mito de la estampita, El Mundo. ...John Kenneth Galbraith, el gran economista y humanista socialdemócrata... ...un sello muy antiguo, de alto valor facial y de tiraje muy escaso, puede tener un precio mucho más alto que el facial. Aun así, se trata de un bien fungible: es necesario que alguien esté dispuesto a pagarlo. El secreto del capitalismo es que todo lo escaso es caro y todo lo abundante es barato. En China o en España. ...no me parece nada oportuno culpabilizar a quienes han querido para sus ahorros un interés más alto que ofrecen los bancos y las cajas. El sistema capitalista instruye a todo el mundo para competir, especular e intentar hacer de papelitos de colores una fuente de riqueza. Ramón Pi, Nazis entre nosotros, La Gaceta de los Negocios. ...sólo en España, y sólo por métodos quirúrgicos, la industria del aborto provocado ha producido ya la eliminación industrial de más de un millón de seres humanos. Se calcula, tirando por lo bajo, en no menos de cuarenta millones de víctimas cada año por este procedimiento en todo el mundo. Si añadimos la poderosa industria de la píldora abortiva RU-486, o de la píldora del día después, abortiva cuando falla la anticoncepción, las cifras se disparan. Hay nazis entre nosotros. Pero miramos hacia otro lado. Ignacio Sánchez Cámara, Corazón de Europa, La Gaceta de los Negocios. En el cristianismo reside el alma y el corazón de Europa. Y no se trata sólo de unas raíces culturales o de la imposibilidad de entender la cultura europea sin la referencia al cristianismo. Es que, en cierto sentido profundo y radical, Europa es el ámbito espiritual de la Cristiandad. Así, no es sólo el cristianismo algo que haya actuado en el pasado o haya impregnado nuestra cultura y nuestra acción en la historia. No sólo constituye el fundamento de las raíces culturales de Europa y la condición de la posibilidad de su inteligibilidad. No sólo forma parte del pasado sino también del presente y del futuro. Si Europa dejara de ser cristiana, dejaría de ser Europa; sería otra cosa distinta. Naturalmente, eso no significa que todos los europeos (ni siquiera acaso la mayoría de ellos) tengan que ser cristianos. Existen, al menos, cinco ideas y principios cristianos, que forman parte de la naturaleza de la cultura europea: la creencia en la existencia de un Dios personal que se comunica con el hombre y cuida de él; la idea de la creación divina del mundo a partir de la nada; la suprema dignidad del hombre como ser personal, creado por Dios a su imagen y semejanza; la convicción de que el hombre es libre y responsable de sus actos, y no un mecanismo ni un animal más; y la fe en la resurrección de la persona y en su vida perdurable después de la muerte. Europa es el ámbito histórico de estas cinco convicciones, y de otras muchas derivadas de ellas, como nuestras instituciones políticas democráticas y liberales y la idea de los derechos humanos. La democracia y el respeto a los derechos arraigan con dificultad en las sociedades que no han recibido el influjo del cristianismo. Carlos Balado, Obra social: ¿alguien da más?, Cinco Días. Existen, en el caso de nuestro país, cuestiones que los ciudadanos españoles consideran que han de ser resueltas antes de que produzcan una seria fractura social, como son, entre otras, las pensiones de los ancianos, viudas o personas con discapacidades; las escuelas; el trabajo para los jóvenes y para las personas en edades más avanzadas; las ayudas y los servicios de ayuda a las familias; la formación profesional; la vivienda para los jóvenes, y la protección de la salud de los trabajadores, consumidores y del medio ambiente. Esta inversión genera también un impacto económico y social muy elevado y valioso; puesto que está demostrado que la obra social de las cajas crea riqueza y empleo, contribuye al equilibrio territorial y ayuda a solucionar problemas sociales. Pero detrás de todo esto, lo más importante y lo que distingue a las cajas y a la obra social de cualquier otra institución del sector privado es la capacidad para crear tejido social. Esto significa fomentar el asociacionismo, colaborar con los poderes públicos para intentar llegar más lejos en el esfuerzo de las cajas por extender a toda la población sus iniciativas y, sobre todo, ayudar a los ciudadanos vulnerables a procesos de exclusión a solucionar sus problemas. ...es evidente que invertir en cuestiones sociales, del modo en que lo hacen las cajas, es rentable para toda la sociedad. George Monbiot, Strange but true: shoddy building work in Exeter kills people in Ethiopia, The Guardian. I know it still seems improbable that shoddy building work in Exeter will kill people in Ethiopia, but this is the weird reality the science of climate change forces us to accept. In fact, a failure to enforce the building rules is perhaps more consequential than any climate-changing policy. It guarantees high carbon emissions throughout the life of the buildings. Unless the inspectors start doing their jobs, the polluting legacy of the 200,000 new homes the government wants us to build every year will be far more deadly than nuclear waste. I can support the government when it says it wants to “simplify and streamline” the building regulations. My suggestion is that it reduces them to one sentence: “By 2010, no house in this country shall be built with a heating or cooling system.” La opción más barata, editorial de El País. La excepcional escalada del precio del petróleo y las exigencias del Protocolo de Kioto reverdecen irremediablemente el debate sobre si debe resucitarse o no la producción de energía nuclear, frenada en 1991 por decisión del Gobierno socialista de Felipe González. La racionalidad de aquel parón nuclear está fuera de toda duda, basada principalmente en la desfavorable relación de costes de la electricidad nuclear frente a la generación por otras fuentes de energía. ...la prolongación nuclear no sufriría de la controversia y rechazo ciudadano que se presuponen a la construcción de nuevas plantas. Con o sin debate nuclear, aunque se aplace la discusión sobre el modelo energético de los próximos decenios, la sociedad española tiene que saber de primera mano cuáles son las posiciones de partida de la Administración y los agentes sociales -de las organizaciones ecologistas, por ejemplo- ante la carga contaminante y los problemas económicos de las distintas energías. Miguel A. Escobar, Braun, deslocalización salvaje, Socialdmocracia.org. La firma Braun se ha convertido en las últimas semanas en el ejemplo de la deslocalización salvaje. Los números que ha presentado ante el Comité de empresa no expresan pérdidas que justifiquen un ajuste de plantilla. Su gran argumento no es otro que el de su previsión de reducción de beneficios a corto plazo. ...parece necesario replantear los mecanismos que tiene la propia administración a la hora de permitir expedientes de regulación que afectan al conjunto o a parte de las plantillas. Y estos mecanismos pasan de un lado por endurecer las condiciones objetivas que deben acompañar todo expediente de crisis y por el otro que de una vez nos planteemos como trabajadores y como consumidores la necesidad de orientar nuestras compras hacia aquellos productos y empresas que además de obtener beneficios también condicionen su obtención al cumplimiento del compromiso con su entorno social y ambiental. Jean Rohe, estudiante de la New School. El senador McCain nos dirá que nosotros, aquellos de nosotros que somos americanos, 'no tenemos nada que temer unos de otros'. Estoy firmemente de acuerdo con esto, pero lo llevo un paso más allá: no tenemos nada que temer de nadie sobre este planeta viviente. Günter Grass, escritor. También el hambre es guerra. No necesita hacer una guerra quien controla el mercado de los alimentos básicos y decide sobre la deficiencia y la abundancia, porque fija los precios. Luis de Sebastián, catedrático de Economía de ESADE, El reparto de la globalización, El País. Ese orden o sistema es el resultado de la integración de América Latina en el proceso de globalización, una globalización que, sin duda, ha creado mucha riqueza (aunque mal repartida) en la región... la reacción de los ciudadanos no es para implantar el socialismo ni en su versión más dura (comunismo) ni en las más blandas (socialismo democrático) La economía de mercado se acepta con la misma naturalidad -o resignación- con que se acepta el sistema de democracia parlamentaria. La agitación política de estos días parece más bien una lucha, un tanto espontánea y desorganizada, por un mejor reparto de las ventajas de la globalización, un deseo que se expresa en el lema “otra globalización es posible”. ...la redistribución de la renta y de la riqueza debe ser una prioridad insoslayable de los gobiernos, si quieren construir una sociedad más igual, justa y solidaria. Estabilidad macroeconómica y redistribución de la renta resume el modelo que la izquierda latinoamericana está llevando a cabo con éxito. El Parlamento Europeo se ha planteado la posibilidad de gravar con impuestos los correos electrónicos y los mensajes de texto (SMS) como un modo de financiación para el futuro. Alain Lamassoure, eurodiputado del grupo popular europeo, ha lanzado la idea. La propuesta de Lamassoure, miembro del UMP del presidente francés Jacques Chirac, incluye un impuesto de unos 1,5 céntimos de euro para los mensajes de texto (SMS) y de 0,00001 céntimos de euro por cada correo electrónico enviado. "Son minucias; pero, dados los miles de transacciones que se hacen cada día, supondrán unos ingresos inmensos", ha declarado el eurodiputado. Este tipo de 'impuesto europeo' es una de las posibilidades que baraja Bruselas para financiar su presupuesto y hacerlo más independiente de los países miembros y de negociaciones entre ellos. La mayoría de los gobiernos, los eurodiputados y la Comisión Europea apoyan la creación de estos nuevos impuestos. Pero aún estudian cómo hacerlo, y también se ha planteado la posibilidad de gravar los billetes aéreos o crear un impuesto suplementario para las compañías petrolíferas. José Carlos Díez, Una intervención selectiva, Cinco Días. …en este caso, el riesgo más relevante es el reputacional. La economía de mercado se basa en la credibilidad y la confianza. Aceptamos un billete de 10 euros, firmado por un señor que dice ser Gobernador del Banco de España, no por su valor intrínseco, sino por su capacidad adquisitiva. A España le ha costado mucho alcanzar el actual grado de confianza en las instituciones y, como decía Eugenio D' Ors, 'en ciencias sociales los experimentos se hacen con gaseosa'. Hitler llegó al poder tras una hiperinflación que acabó con el ahorro de varias generaciones de alemanes. La propia Reserva Federal en EE UU, país icono de la libertad, fue creada a principios del siglo pasado para proteger a los ahorradores estadounidenses tras varias crisis bancarias consecutivas. Por todas estas razones, desaconsejo la solución extrema de la no intervención. Sin duda, es injusto que, el resto de españoles, paguemos por algo de lo que no nos hemos beneficiado cuando estas empresas remuneraban los ahorros muy por encima de las entidades financieras. Pero si las instituciones del Estado salen dañadas, tendremos un mundo más justo, pero todos veremos mermado nuestro nivel de renta. Mi respuesta a la pregunta es, como casi siempre, ecléctica. Ayudemos, aunque no por el 100%, a las personas mayores que confiaron en Julito, el dueño del bar del pueblo, hijo de la Feli, que les daba más interés que Pepe, el de la caja. Pero, aquellos que metieron 100.000 euros en sellos, que reclamen por vía judicial ordinaria. Así, solucionaríamos el problema de la mayor parte de los afectados y el coste del salvamento se reduciría sustancialmente. Y, lo que es más importante, aprovechemos la crisis para regular correctamente todo lo susceptible de competir en la captación de ahorro. Reconozcamos que el país avanza, pero que aún son posibles innumerables mejoras, y consigamos que la seguridad de las inversiones privadas sea un pilar básico de nuestro ordenamiento jurídico. “Ayer tuvimos una asamblea en la Universidad Complutense, la idea es que nos unamos más. Esperamos que algunos de los grandes sindicatos se impliquen, lo tienen que hacer porque esto es una lucha de primer orden”, declaró Rubén Fernández, representante del sindicato de Estudiantes; “los jóvenes no se pueden quedar en casa de sus padres viviendo 30 ó 40 años ni tampoco se pueden conformar con hipotecas que no les dejen vivir. Hay que dejar huella para que se empiece a mover esto. No es normal que un piso en Lavapiés de 30 metros cuadrados te cueste 30 kilos”. "Vivo con mis padres, tengo 28 años y dos trabajos. Soy editora y profesora. Soy autónoma, no tengo pareja y no me dan una hipoteca. Y encima esperan que formemos familias, es imposible, se boicotea a la familia. No se pude formar nada", declaró Marina Conde. “Qué pasa, qué pasa, que no tenemos casa; el piso es un derecho, no un privilegio”, coreaban los manifestantes por una vivienda digna, cuyos principios se recogen en un manifiesto con estas demandas: 1.-Incremento del gasto público en la construcción o puesta en el mercado de vivienda protegida, preferiblemente de promoción pública y en ayudas directas al alquiler. 2.-Enérgico aumento de la presión fiscal sobre los titulares de viviendas secundarias y, sobre todo, para los de viviendas vacías. 3.-Informes mensuales rigurosos, amplios e imparciales sobre la evolución de los precios de la vivienda, y revisión del peso del coste de la vivienda en el cálculo del Índice de Precios al Consumo. 4.-Creación de una agencia de control del fraude inmobiliario con amplios poderes. 5.-Supresión de trabas administrativas a la autoconstrucción de viviendas y fomento del cooperativismo como vía alternativa para la construcción de viviendas. Jordi Sánchez, politólogo, Referéndum, participación y Junta Electoral, El País. Uno creía que el éxito democrático podía medirse a través de los niveles de participación en las urnas. La relación era bien simple: a mayor participación ciudadana, mayor madurez democrática, y a menor participación, mayores problemas para la democracia. La convicción de que la participación era una medida positiva para la democracia forma parte del pensamiento democrático liberal desde el inicio de la teoría democrática. Algunos países -muchos de ellos de nuestro entorno más inmediato- incorporaron en su legislación el voto como un acto de obligado cumplimento por parte de la ciudadanía; es decir, votar no sólo era un derecho, sino también una obligación. Hoy ya no son tantos esos países, y otros que nunca tuvieron voto obligatorio han venido desarrollando actuaciones para reforzar la participación electoral; es decir, con menor o mayor intensidad la promoción del voto ha estado presente en muchas democracias liberales. No es deseable desde la convicción democrática que las instituciones no puedan alentar a los ciudadanos a ejercer sus derechos, en este caso el del voto. No es suficiente tener un derecho al sufragio. Hay que saber que ese derecho existe y hay que promover que ese derecho sea utilizado. La democracia no anda tan bien de salud como para debilitar los vínculos de compromiso entre los ciudadanos y las instituciones. Nadie puede negar que ejercer el sufragio es una de las maneras más sólidas y claras de reforzar ese vínculo. Tony Blair, primer ministro del Reino Unido, Un mundo interdependiente, El País. Todo el mundo está de acuerdo en que lo que caracteriza al mundo moderno es la interdependencia. Pero todavía no hemos tenido tiempo de estudiar detenidamente sus consecuencias ni hemos comprendido que las normas internacionales establecidas han quedado desbaratadas. La interdependencia -el hecho de que una crisis en un lugar cualquiera se convierta en una crisis en todas partes- deja en ridículo las opiniones tradicionales sobre el interés nacional. Las naciones, incluso naciones tan grandes y poderosas como Estados Unidos, sufren profundamente, y a una velocidad de vértigo, las repercusiones de los sucesos que ocurren fuera de sus fronteras. ¿Por qué también ha aumentado de importancia a toda prisa la política energética en las agendas nacionales? Por la necesidad que tienen países como China e India de alimentar su rápido desarrollo y por la amenaza del cambio climático. La solución está en un marco de consenso internacional que ayude a crecer a los países en vías de desarrollo, permita que los países ricos conserven su nivel de vida y proteja el medio ambiente ante el desastre. Es decir, no es posible tener hoy una visión coherente de los intereses nacionales sin una visión coherente de la comunidad internacional. Son problemas que nos afectan a todos y sólo podemos hacerles frente juntos. Necesitan una respuesta que consista en prevenir, no sólo reaccionar, basada no sólo en certezas sino en la precaución y, a menudo, fuera de nuestro propio territorio. ...no será posible acordar una acción común si no está fundada en una serie de valores comunes de libertad, democracia, tolerancia y justicia. Éstos son valores aceptados de forma universal en todos los países, confesiones y razas, aunque no por todas las personas dentro de dichos colectivos. Son valores capaces de inspirar y unir. Necesitamos una comunidad internacional que encarne y persiga estos valores universales. La dimensión de los problemas que tenemos que abordar es enorme. Y, cada vez más, existe un terrible desequilibrio entre los retos mundiales que nos aguardan y las instituciones internacionales que deben ocuparse de ellos. Tras la II Guerra Mundial, la gente se dio cuenta de que era precisa una nueva arquitectura institucional internacional. En esta nueva era, en el comienzo del siglo XXI, debemos renovarla. ...el secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha hecho una labor extraordinaria en unas circunstancias casi imposibles, y merece que apoyemos su programa de reformas. Debemos reforzar la potestad del secretario general de la ONU para proponer al Consejo de Seguridad acciones que contribuyan a la solución de viejas disputas. ...el Banco Mundial y el FMI. Existen argumentos en favor de su fusión que ya se han utilizado otras veces, pero, en cualquier caso, hay poderosas razones para una reforma que incluya una mejora sustancial de la relación con los países en vías de desarrollo y más representación de las economías emergentes. ...necesitamos una Organización de Naciones Unidas para el Medio Ambiente que sea equiparable a la importancia que tiene hoy este tema entre las prioridades internacionales. Hoy, tras la confusión y los desacuerdos de los últimos años, tenemos una verdadera oportunidad de unirnos para combatir el terrorismo mundial, garantizar un sistema financiero mundial sano, ofrecer energía limpia y segura y cerrar heridas históricas... La globalización genera interdependencia. La interdependencia genera la necesidad de un sistema común de valores para poder funcionar. Universal Declaration of Human Rights. Article 25. Everyone has the right to a standard of living adequate for the health and well-being of himself and his family, including food, clothing, housing and medical care and necessary social services, and the right to security in the event of unemployment, sickness, disability, widowhood, old age, or other lack of livelihood in circumstances beyond his control. Peter Singer, Animal Liberation: A New Ethics for Our Treatment of Animals. Speciesism is a prejudice or attitude of bias toward the interests of members of one's own species and against those of members of other species. It should be obvious, that the fundamental objections to racism and sexism made by Thomas Jefferson and Sojourner Truth apply equally to speciesism. Alastair S. Gunn, Traditional Ethics and the Moral Status of Animals, Environmental Ethics V. First, they are … primarily negative rights in the case of animals, though not in the case of humans. In a societal context, the "right to life" means far more than merely the right not to be killed. In a welfare state, the right to life is a legitimate claim on behalf of the poor, needy, or enfeebled, to positive action, such as the provision of food and medical treatment, on the part of society. My right to life is not regarded as protected if, although no one actually kills me, I am allowed to die of starvation and disease. (On the other hand, no one has infringed my right to life. At most, perhaps, they have failed in their duty to me — perhaps not even that, if I want to die, like the hunger strikers in Northern Ireland.) … In the case of nonhuman animals, though, I have suggested that human interference is rarely in the interest of animals. There may be exceptions, such as Singer's example of animals trapped in a flooded valley, or domestic animals and pets which we have allowed to become dependent upon us and which are thus our responsibility, but in general the interests of wild animals are best served by humans leaving them alone — their right to life is the negative right not to be killed. David Pepper, Eco-Socialism: From Deep Ecology to Social Justice. Capitalism continues to degrade ecosystems and create social injustice. The 1992 Earth Summit demonstrated that the powerful vested interests behind Western capitalism have no intention of radically changing their goals and methods to help create an environmentally sound or socially just global society. Edward Abbey. ...the military-industrial state will disappear from the surface of the Earth within fifty years. That belief is the basis of my inherent optimism, the source of my hope for the coming restoration of a higher civilization: scattered human populations modest in number that live by fishing, hunting, food-gathering, small-scale farming and ranching, that assemble once a year in the ruins of abandoned cities for great festivals of moral, spiritual, artistic and intellectual renewal — a people for whom the wilderness is not a playground but their natural and native home. José Julián Isturitz, director del Observatorio de la Seguridad y Security Point, ¿Tenemos un problema?, La Vanguardia. ...tenemos que implantar un nuevo concepto llamado seguridad sostenible, que consiste en aceptar que la seguridad es un derecho básico que debe garantizarse, que supone una respuesta de tolerancia cero, pero que eso no debe mermar otros derechos también fundamentales, como son el derecho a la libertad y a la intimidad. El concepto de seguridad no puede estar sujeto a medidas exageradas, ya que éstas pueden ser peor que el efecto. No puede buscarse la seguridad a costa de automarginarnos (patrullas ciudadanas, turnos de vecinos para bajar protegidos al garaje, vigilantes por doquier, cámaras por todos los sitios…) o criminalizar a razas o diferentes culturas por esta situación. Una mejor cultura de la seguridad nos ayudaría a poner las cosas en su sitio, dando una nueva perspectiva a la responsabilidad que debemos asumir también cada uno de nosotros en adoptar las medidas de autoprotección mínimas en nuestros domicilios, contando, cómo no, con la protección que nos deba ofrecer el Estado. ...una cuarta parte de los europeos no toma ninguna medida tras sufrir un robo. ¿No es una contradicción a nuestro deber de ser responsables con nosotros mismos? Tenemos, entonces, un problema, pero lo tenemos todos, aunque a diferente nivel. El Estado es responsable de mejorar nuestra protección y adelantarse a la delincuencia con los medios adecuados y los ciudadanos deben demandar más información y proteger sus viviendas como si de una inversión se tratara. Jordi Segura, químico y farmacólogo, director del Laboratorio Antidopaje IMIM de Barcelona y miembro de la Comisión Médica del COI, ¿Inflexión en el dopaje?, El Periódico. Otro aspecto que debe incluir la nueva ley, no recogido en el articulado actual, es la garantía del Estado de que los dos laboratorios antidopaje acreditados en España puedan dotarse del utillaje, medios y personal óptimos para desarrollar impecablemente su labor. Este apoyo financiero debe ser mencionado específicamente en la ley, de manera que nuestro país se mantenga entre los primeros del mundo en capacidad antidopaje, aprovechando el prestigio que ambos centros tienen ya a nivel internacional. Un tercer aspecto en el cual la ley podría ser más ambiciosa se refiere al nuevo artículo del Código Penal. La propuesta actual cubre a aquellos incitadores de dopaje en deportistas que participen en competiciones organizadas por federaciones. La incitación a deportistas federados no competitivos o a deportistas recreacionales no federados no queda, por tanto, cubierta, a pesar del riesgo de que se dé esa práctica ilegal en algunos gimnasios o centros de fitness desaprensivos. Ramón Tamames, los benéficos regadíos (II), Agroprofesional. ...el medio ambiente recibe también notables beneficios del regadío, aumentando la biodiversidad por la mayor riqueza del entorno, y permitiendo una mejor lucha contra la erosión, al estar más tiempo el suelo con una adecuada cubierta vegetal. Además, los regadíos son importantes sumideros de CO2, constituyendo así una de las mejores herramientas disponibles para el cumplimiento del protocolo de Kioto. En pocas palabras, una hectárea promedio de regadío se fijan 43 toneladas de CO2, el doble de lo que se consigue por término medio con una de bosque (21,6). Es preciso llevar a la conciencia de la ciudadanía que sin sus riegos, España sería un país altamente vulnerable en su garantía de un autoabastecimiento dentro de los límites de la razón y de la atención que los agricultores merecen. Antonio Romero Ruiz, portavoz de IULV-CA en la Comisión del Estatuto, Identidad nacional y derechos sociales, El País. Todos los grupos parlamentarios han votado favorablemente en el Congreso de los Diputados la admisión ha trámite del Estatuto de Andalucía. Sólo el PP ha votado en contra, atrincherado en un modelo de España centralista y preconstitucional. El Estatuto es solidario y parte de nuestra identidad. El Estatuto de Autonomía de Andalucía es el fruto de la lucha histórica del pueblo andaluz, de su compromiso transformador por mejorar sus condiciones de existencia y por legitimar sus señas de identidad, que tiene su expresión política en el autogobierno alcanzado. Esta lucha singular del pueblo andaluz por su autonomía es la que le da derecho a reclamar la máxima capacidad de autogobierno e igual rango político y tratamiento equiparable con cualquier otra comunidad autónoma de España. Ello supone hoy la consideración de Andalucía como una nación que se constituye como comunidad autónoma, en el marco del artículo 2 de la Constitución Española. Andalucía en su proceso de construcción nacional quiere avanzar con este Estatuto afianzando sus señas de identidad en el marco de sus relaciones solidarias con los distintos pueblos de España hacia una democracia plena que, por serlo, debe estar basada en el protagonismo colectivo y en la justicia social. Los poderes públicos deben estar así al servicio de la calidad de vida, de la paz, de la promoción indispensable de servicios públicos de calidad, de la protección integral del medio ambiente, del pleno empleo y la plena protección, de la igualdad entre hombres y mujeres, de la lucha permanente frente a las desigualdades sociales y territoriales y, frente a cualquier tipo de discriminación. El nuevo estatuto contempla reivindicaciones históricas como la reforma agraria y la deuda histórica, y está preñado de derechos sociales, como libros de texto gratuitos, renta básica, derecho a una muerte digna, democracia paritaria, un modelo de desarrollo sostenible, amplía tres competencias incluidas las del Guadalquivir, etc... La derecha se equivoca como se equivoco el 28 de febrero de 1980. Finalmente un aviso a navegantes: No es buena cosa herir los sentimientos del pueblo andaluz. Bill McKibben, Welcome to the climate crisis, The Washington Post. 20 years of inaction, and especially the Bush administration’s stupendous record of ignorance and neglect, have set the bar so low that any legislation at all may look like real progress. The utilities, the coal companies and Detroit may find themselves able to easily set the terms of any deal that will, in turn, set policy for the next 20 years — and if it’s a deal that’s too modest in attempting to rein in carbon emissions, then it may be worse than no deal at all. Precisely because we’ve wasted the past two decades, we need real, not token, action now. So here’s how to tell if your politicians really get global warming: Is it just one more issue on their list of topics, somewhere between trade policy and failing schools — or do they understand it for what it really is: the first civilization-scale challenge that humans have yet faced? Newly emerging science (including some that the Bush administration tried to force NASA climatologist James Hansen to suppress) shows that we have underestimated the scale and urgency of the crisis. Everything frozen on Earth is melting fast, for instance, threatening to produce an inhospitable planet in the decades ahead and an unbearable one in the lifetime of those being born. Political rhetoric needs to reflect the stark fact that this is an emergency. Do their proposals come with big numbers — 50 percent reductions in carbon emissions, say? They don’t need to achieve those numbers overnight (the various European countries aim for them in the 2030-2050 range), but real reductions, as opposed to slower growth rates of emissions, need to begin within the next few years, according to the most recent science. This implies Defense Department-scale budgets for technology development and for implementation of those technologies we already know how to use — wind turbines, say. Given the scale of the problem, the cheapest solutions (beginning with reducing the massive energy waste in our system) make the most sense. This implies a large role for markets — but only once government policy has made the cost of fossil fuels truly reflect the damage they do. Do they understand that technological change alone cannot achieve the 70 percent reductions in fossil fuel use needed to stabilize climate? We’ll also need real shifts in attitude, behavior and habit. These changes are possible (the average Western European uses half as much energy as the average American while leading a quality life), but they will take real political leadership on issues ranging from mass transit to sprawl to the size of cars. There are schemes that would make all these items possible, even affordable: big taxes on fossil fuel rebated to citizens to reward lower energy use; small taxes on currency speculation to underwrite the cost of building windmills in China; a switch of subsidies from fossil fuel to future fuel. It’s not ideas we’re lacking; it’s a prevailing sense of the mortal danger that we’ve wandered into, a danger that demands leadership willing to set the bar high. Peter Singer, profesor de Bioética en la Universidad de Princeton, El debate de los grandes simios, El País. Como mínimo, deberíamos reconocer derechos básicos en todos los seres que muestren inteligencia y capacidad de percepción (lo que incluye cierto nivel de percepción de sí mismos) y que tengan necesidades emocionales y sociales. Domingo Martínez Madrid, Legislar en materia de precios agrarios, carta al director de El País. Las OPA vuelven a denunciar los elevados beneficios de la distribución en productos ganaderos en las diferentes partes de la cadena de distribución comercial a costa del esfuerzo de los productores. Se ha prometido la creación de Observatorios de Precios y hasta la fecha todavía no se conoce su situación. La realidad de los márgenes comerciales en las producciones ganaderas pone de manifiesto que el poder negociador de la gran distribución no se centra exclusivamente en las producciones de frutas y hortalizas. Este poder se extiende a todas las producciones agrarias y, supuestamente, al resto de proveedores de cualquier producto que venden en sus lineales. Por tanto, es hora de que las administraciones olviden las buenas palabras y se pongan a trabajar, es decir, a legislar en materia de precios agrarios, para defender los intereses tanto de los agricultores y ganaderos como de los consumidores. Anna Veiga, doctora en Biología, Embarazo en la menopausia, La Vanguardia. Debemos decidir si se trata de una opción deseable tanto para el niño como para su familia y para la sociedad en su conjunto, teniendo en cuenta todas las implicaciones y consecuencias que ello comporta. La legislación que regula las técnicas de reproducción asistida debe ser clara en ese sentido para que su uso inadecuado no implique injusticias ni prácticas poco recomendables. Juan Goytisolo, escritor, Las alarmas del cardenal Cañizares, El País. La ciudadanía de 2006, representada por Rodríguez Zapatero... Funcionarios en el mercado, editorial de El País. El primer Estatuto de la Función Pública pactado entre el Gobierno y los sindicatos establece por primera vez el principio de que el trabajo de los funcionarios es evaluable, es decir, está sometido a la calificación de una comisión que determinará si cumple o no los objetivos laborales fijados. De esta forma, los funcionarios se aproximan a las condiciones de flexibilidad a las que están sometidas los asalariados; los puestos no serán vitalicios ni se admitirán derechos permanentes. La contrapartida lógica a esta "normalización" laboral de los funcionarios es el derecho a la negociación colectiva, que también se les reconoce en el estatuto; y, en línea con la modernidad que quiere imponer el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, se les aplicarán los beneficios del llamado Plan Concilia, ese esfuerzo social para conjugar la vida laboral y familiar, cuyas piedras angulares hasta el momento son el derecho al permiso de paternidad y las excedencias por motivos familiares. ...dos aspectos complejos de la reforma de la función pública están fuera del alcance del estatuto pactado. Se trata de la extensión de la carrera funcionarial, de forma que quienes la inicien no se vean constreñidos por recorridos profesionales muy cortos -a partir de la dirección general de un ministerio los nombramientos son políticos- y la equiparación de las retribuciones de la Administración a las del sector privado. El servicio al Estado no tiene por qué ser salarialmente menos atractivo que la contratación con empresas privadas. Carlos Carnero (eurodiputado socialista), Competencias de la UE y emigración, carta al director de El País. Otro gallo nos cantaría si la Constitución Europea ya estuviera en funcionamiento, porque la UE tendría competencias suficientes para actuar en muchos campos prioritarios. Por eso merece la pena sacarla adelante. Luis Ignacio Parada, Los límites humanos y el dopaje, ABC. ...esos inmensos negocios disfrazados de espectáculo que son los Juegos Olímpicos, los Campeonatos del Mundo, las Vueltas ciclistas y el deporte de alta competición hace tiempo que no están basados en la lucha limpia y, frecuentemente, se ven envueltos en la sospecha. Cualquier intento de acabar con ese fraude deportivo y ese riesgo para la salud de los protagonistas debe ser acogido con satisfacción. Joan Subirats, catedrático de Ciencias Políticas de la UAB, Igualdad de posibilidades, El País. En la tradición liberal, se ha puesto el énfasis en la igualdad de oportunidades. Lo importante ha sido conseguir que la gente dispusiera de similares alternativas para desarrollar sus potencialidades. Nos lo recuerda la Constitución: “corresponde a los poderes públicos… remover los obstáculos que impidan o dificulten (la) plenitud (de la libertad o la igualdad)”. Lo que está en juego por parte de unos poderes públicos que no acepten como natural y estructural esa desigualdad de origen, es la igualdad de posibilidades. Tratando así de combinar los aspectos individuales con los aspectos colectivos, y centrando las políticas en los espacios de partida, en los escenarios territoriales en que esas trayectorias de desigualdad se originan. Inversión en territorios, en escuelas, en conectividad material y de conocimientos, son todo ello aspectos esenciales. Pero, sin olvidar que la desigualdad no es sólo una resultante de las condiciones diferenciales de partida, sino que es también algo en lo que todos colaboramos de manera más o menos explícita, seleccionando el lugar de residencia, la escuela de nuestros hijos, el sitio en el que pasar nuestros días de descanso o incluso las tiendas en las que comprar. ...lo significativo en todo el mundo es que, tan preocupante es la segmentación por abajo como la segmentación por arriba. La tendencia a cerrar barrios, blindar casas, armar habitaciones, como respuesta a la inseguridad social puede provocarnos tantos problemas o más que la conversión en peligrosos de lo que por ahora son barrios con problemas. El economista francés Eric Maurin ha popularizado el término “igualdad de posibilidades” como manera de resumir un conjunto de cambios y propuestas con relación a la concepción dominante de las políticas sociales. Y resulta en este sentido sugerente la intensidad con que defiende el intervenir tanto en las condiciones estructurales de partida como en las trayectorias vitales de niños y adolescentes. Vinculando así cambio social y cambio individual, lo cual no resulta muy habitual en posiciones progresistas tradicionales. La lucha debe situarse en evitar la irreversibilidad de las trayectorias, mejorando los puntos de partida, interviniendo en diversos frentes a la vez, y generando numerosas pasarelas, flexibles y naturales, que permitan trayectorias múltiples. Todos decimos preferir una sociedad diversa y mezclada, pero actuamos más bien en sentido contrario. Y nos sentimos confortados pensando que las oportunidades existen y que no es culpa nuestra que no sean aprovechadas. Pero la realidad nos indica que seguimos optando por la segmentación, buscando la comodidad de los nuestros. Entre todos deberíamos buscar otras salidas, ya que si seguimos insistiendo en ello, sólo conseguiremos incrementar nuestras incertidumbres e inseguridades. Juan-José López Burniol, notario, Sobre la violencia legítima, El Periódico. ...un poder público dispuesto a neutralizarla con el empleo –en toda la medida y la extensión que sean necesarias– de la violencia legítima cuyo monopolio ostenta, por delegación y al servicio de la sociedad democrática a la que representa. Lo que nos lleva a la cuestión central y permanente de toda reflexión de teoría política: la de quién –en cualquier sociedad– debe mandar y quién debe obedecer. En una sociedad democrática, la respuesta es clara: debe mandar aquel a quien se manda mandar. Es decir, debe mandar quien ha recibido el mandato de mandar a través de un proceso electivo en cuyo desarrollo se hayan observado todas las garantías establecidas para preservar su pureza. De ahí que la primera obligación de quien manda –superior en términos absolutos a cualquier otra– sea precisamente mandar, para, luego, responder de lo mandado. Lo que trae aparejada la consecuencia de que la más grave infracción de sus deberes que puede cometer quien ostenta el poder público sea la elusión de su obligación de mandar. Da igual cual sea la causa de su inacción: la simple debilidad, el error de percepción, el cálculo electoral, los prejuicios ideológicos, el falso progresismo, la mala conciencia de abusos anteriores o la torpeza manifiesta. En todo caso, quien culposa o dolosamente provoca un vacío de poder incurre en la responsabilidad política máxima, al permitir que la violencia de algunos lesione los derechos de uno o más ciudadanos. Un Estado es en esencia –más aún que una estructura de poder organizada jerárquicamente desde el primer magistrado al último agente– un sistema jurídico, es decir, un plan vinculante de convivencia en la justicia articulado sobre la base del único principio ético no metafísico de validez universal: el de que el interés general ha de prevalecer sobre el particular. Es cierto, por tanto, que no todo orden es justo; pero sí lo es que no puede haber justicia sin orden: un orden fundado en aquel principio ético. De lo que resulta que este orden justo debe ser mantenido frente a los ataques violentos de quienes lo rechazan o pretenden subvertirlo. Y ha de ser mantenido a toda costa, esto es, neutralizando la violencia ilegítima de los infractores del orden jurídico con la violencia legítima de sus servidores, empleada esta en toda la medida que sea menester. La fortaleza política es la del representante de los ciudadanos y servidor de la ley, que preserva el orden establecido por esta con todos los medios y con todas las garantías que la norma autoriza e impone. La fortaleza política no está reñida con la prudencia que –habida cuenta de que no existe la justicia absoluta– exige, antes de adoptar una decisión, la evaluación cuidadosa de cada caso concreto. Manuel Rodríguez Rivero, Salvemos las librerías, ABC. ...algunas consideraciones acerca de la política del libro. Con la totalidad de sus antiguas competencias transferidas a las Comunidades Autónomas, lo más que se le puede pedir a la Administración central es que ejerza eficazmente su papel de árbitro y moderador de un sector que, pese a su madurez y salud financiera, presenta algunas disfunciones, no siempre atribuibles a causas exógenas. En lo que respecta al Ministerio de Cultura, resultan todavía insuficientes o incompletas las estadísticas y bases de datos globales acerca de los hábitos de consumo de los productos culturales, una contextualización imprescindible si se quiere facilitar la labor de todos los agentes implicados. Y también es insatisfactoria, tímida o excesivamente lenta la tramitación y puesta en marcha de los instrumentos jurídicos necesarios para el establecimiento de un marco eficaz de funcionamiento para la cadena del libro: me refiero básicamente a la reforma de la ley de Propiedad Intelectual -más allá de meros ajustes para adecuar la existente a la normativa comunitaria-, y a la promulgación de una nueva Ley del Libro que enfrente con audacia los problemas más acuciantes; incluyo, entre ellos, la clarificación de la nebulosa situación del llamado «precio fijo», en tierra de nadie desde que el gobierno del Partido Popular decidiera excluir de la norma el libro de texto. Pero, una vez que el Ministerio de Cultura ya no es responsable inmediato de la vergonzosa precariedad presupuestaria de las bibliotecas públicas, hoy transferidas, quizás el mayor reproche que pueda hacerse a su gestión sea la falta de apoyo eficaz a las librerías independientes como canal indispensable en la comercialización del libro. La desaparición de las librerías no es sólo, como proclaman ciertos liberales doctrinarios, un asunto de adecuación de viejas estructuras a las exigencias del mercado global. Con cada librería que desaparece -y en nuestro país lo hacen muchas cada año- se pone en peligro la necesaria diversidad de un mercado de ideas en el que lo que más se vende no tiene por qué ser lo mejor en términos de calidad. El auténtico librero, a diferencia del que vende libros como un producto más de una extensa gama o, incluso, como gancho para atraer al cliente hacia mercancías más rentables, lo suele tener presente. Por eso en sus mesas de novedades -o, al menos, en sus estanterías- todavía queda espacio para esos otros libros que los hipermercados ignoran en beneficio casi exclusivo de los superventas. Proteger la librería no es una cuestión de nostalgia, sino de pura y simple salud cultural. Y democrática. José Borrel, El Presupuesto de la UE y Lisboa, Cinco Días. ...lo que más preocupa de este acuerdo presupuestario es la falta de espíritu comunitario. La falta real de ambición europea para actuar juntos, buscando desarrollar el valor añadido europeo. Para recuperar esta ambición muchas cosas habrán de cambiar. Y, sin duda, una de ellas será revisar la financiación de la Unión. El presidente en ejercicio del Consejo, el austriaco Wolfgang Schüssel, ha defendido la necesidad de redefinir los recursos propios de la Unión para que sean verdaderamente propios. Como quedó patente en la reunión interparlamentaria celebrada los pasados 8 y 9 de mayo, tanto el PE como la mayoría de los Parlamentos nacionales se mostraron favorables a dicha iniciativa. La idea de una fiscalidad europea sobre tasas comunes relacionadas con las grandes políticas de la UE, como la energía, aparece de nuevo. Benito Garzón Sánchez, Inseguridad ciudadana, impuestos y elecciones, carta al director de El País. En las próximas elecciones, cuando algún partido me prometa que va a bajar los impuestos, me acordaré de la inseguridad ciudadana y no le votaré. El Estado debe garantizar -entre otras cosas- la educación, la salud y la seguridad de los ciudadanos. Si se siguen bajando los impuestos, seguiremos sufriendo las deficiencias de la educación pública, la sanidad pública y la seguridad ciudadana. Señores políticos, menos demagogia y mejor gestión. Y si hay que recaudar más dinero para que haya más profesores en más colegios, más personal sanitario en más hospitales y más policía, pues los impuestos deberán subir, obviamente. Miriam Álvarez Gallego, Licenciatura en peligro, carta al director de El País. ...la licenciatura de Ciencias Medioambientales se encuentra clasificada como no imprescindible para el nuevo sistema. Es decir, quieren eliminar la existencia de Ciencias Ambientales. Los ambientólogos somos completamente necesarios en las universidades y en la sociedad, dado que si no fuera por nuestro papel, ¿quién parará los desastres medioambientales que proliferan cada vez más debido a la falta de responsabilidad, gestión y conciencia ambiental? Pijus economicus, bitacorero. Todos los que este texto estemos leyendo somos personas, y en algunos casos también consumidores, pero me extrañaría que hubiese algún capitalista. El capitalista es aquél que posee medios de producción, y que puede vivir alquilando la fuerza de trabajo ajena en el mercado de trabajo. Invertir en un fondo de pensiones no convierte a uno, en modo alguno, en capitalista. Seguirá teniendo que alquilar su propia fuerza de trabajo para vivir. ...una persona no es en todo momento un consumidor. Efectivamente, para que una persona sobreviva tiene que consumir, al menos, lo mínimo para mantenerse con vida biológicamente, mientras que el resto del consumo es innecesario con respecto a ese mismo fin. Sin embargo, la persona tiene muchas más necesidades que no entran dentro del concepto de “consumo”, y que responden a cuestiones de afecto, salud y estabilidad emocional. La ciencia económica ortodoxa se ocupa únicamente de los consumidores, equiparándolos a un ordenador que consume energía, y olvida todo lo demás. Los teoremas formados bajo esos supuestos, por tanto, excluyen el tratamiento de la felicidad del individuo en su aspecto global, y, uniformados en bata blanca, los economistas reordenan la vida económica para que todos consuman. ...las instituciones, la sociedad y cualquier estructura que trascienda al individuo surgen de la actividad del ser humano. No se puede aceptar el holismo. Sin embargo, la pregunta es el “cómo surgen”... No aparecen democráticamente en una relación de igual a igual, sino que se forman a través de métodos tan injustificables como el miedo y la fuerza. Así nacen, históricamente, los estados y las empresas. La propiedad privada, impuesta por la fuerza bruta, ha derivado en la fuerza del poder económico. La herencia del capital es el dolor y el esfuerzo, siempre de otros. ...esa influencia que tienen las estructuras superiores sobre el individuo no son comparables a las influencias entre personas. No es de la misma naturaleza la influencia que tiene Rallo sobre sus amigos en la calle que la que tiene una determinada empresa para concienciar a potenciales clientes. ...podemos comprobar que los diseños en ropa de las grandes empresas suelen convertirse en moda, mientras que empresas con menos poder económico no tienen esa capacidad, a pesar de que sus productos suelen ser los mismos. ¿Por qué Rallo dice que no es nociva esta última influencia? Pues porque él defiende la ley del más fuerte. Su mensaje es: “privaticemos, y que gane el mejor, que se lo merece”. Para llegar a esa conclusión hay que aceptar que lo que cada uno tiene en el momento de decirlo es lo que le corresponde por sus esfuerzos, y para ello hay que negar la historia y el desarrollo. Las leyes económicas de oferta y demanda son leyes básicas derivadas de las matemáticas, y por tanto, viven en mundos irreales atemporales. Sin embargo, otras leyes son absolutamente dependientes del contexto, como las derivadas del funcionamiento del mercado. Ramón Tamames, Eramos pocos… y Europa parió a Montenegro, Periodista Digital. ¡Pobre Europa, sin iniciativas plausibles en I+D+i, sin Constitución, sin fuerzas armadas comunes, con el enemigo dentro (el Reino Unido como caballo de Troya de EE.UU.), y promocionando cualquier clase de independencias; como sucedió hace 24 horas con una republiquita más … y bastante menos de sentido común. Joaquín Urías, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, Un Estatuto de progreso, El País. Lo importante es que hay un nuevo texto, que va a entrar en vigor y que urge saber si va a cambiar en algo nuestras vidas como andaluces, y para qué. Andalucía ha dado un paso adelante en su configuración interna conforme a un modelo social avanzado. Los derechos sociales, entendidos como prestaciones a las que se obliga la Junta de Andalucía son sólo una parte de ese modelo, pero significativa. El Estatuto incluye, por ejemplo, el derecho a la gratuidad de los libros de texto, los derechos de los usuarios de la sanidad, el testamento vital, la renta básica. En materia de medio ambiente el nuevo Estatuto obliga a los poderes públicos andaluces a mantener una actitud beligerante en materia de control de residuos, a evitar la especulación urbanística y a potenciar la energía renovable. Se trata de ejemplos elegidos casi al azar, pero que dan una idea de la orientación del Estatuto hacia un sistema político más humano, más cercano al ciudadano. Juan Orellana, El código Da Vinci, suplemento Iglesia de Libertad Digital. Que Cristo sea Dios no puede demostrarse por el Carbono 14, aunque su resurrección está rodeada de indicios coherentes con una demostración científica, sino porque obró y obra cosas que son imposibles para los hombres, especialmente la más inaccesible a la voluntad humana como es cambiar el corazón, colmar sus anhelos, llenarle de alegría, introducir una dinámica de positividad, amor, perdón... que rompe todos los límites de la muerte y del mal. Ese ha sido el motor de la historia y es la explicación de que una realidad tan llena de pecado como la Iglesia sea la única que atraviesa la historia engrandeciendo la humanidad de todos los que sinceramente se dejan tocar por ella. Fernando Álvarez-Uría, profesor titular de Sociología en la Universidad Complutense, La privatización es un robo, El País. Nuestras sociedades dicen promover algunas conquistas históricas que requirieron siglos de luchas y de esfuerzos por parte de millones de seres humanos. Entre esas conquistas figuran valores que son ya patrimonio de la humanidad, tales como la igualdad, la fraternidad y la libertad, pero en la práctica estos principios constitucionales distan de haberse hecho realidad. Las desigualdades sociales van en aumento, la lógica del beneficio personal prima sobre los intereses comunes, las libertades se ven recortadas en la sociedad del espectáculo por la crisis del trabajo y la precariedad laboral. Millones de ciudadanos se sienten incapaces de asumir libremente un proyecto consecuente de sus vidas, pues carecen de soportes económicos, culturales o relacionales en los que apoyarse. El resultado es una merma de credibilidad en la democracia que alimenta el reencantamiento del mundo, es decir, el retorno de los irracionalismos religiosos, los fundamentalismos liberticidas, el refugio en la privacidad, la omnipresencia de las cuestiones de identidad. No nos podemos bajar de este mundo en marcha, pero tenemos derecho a proclamar que no nos gusta el rumbo que, desde el puesto de mando, han marcado los grandes líderes políticos, que actúan al dictado de los grandes poderes financieros. Desde finales de los años setenta, la retórica neoliberal, proclamada a bombo y platillo en Estados Unidos y en Europa occidental por los poderes mediáticos, se ha impuesto de forma acrítica en nuestras sociedades como si se tratara de una verdad revelada. En realidad, los mentores del nuevo credo liberal, los nuevos dioses del olimpo económico, tienen nombres y apellidos. Entre los principales defensores de la nueva economía destacan algunos sacerdotes del mercado, como Friedrich Hayek, Milton Friedman, Gary Becker, así como el recientemente fallecido Robert Nozick. La prestigiosa Universidad de Harvard ha servido de eco a sus voces y ha puesto sordina a las razones de sus detractores, de modo que fuera del liberalismo no parece haber salvación. Términos tales como espíritu de empresa, liderazgo, flexibilidad, ajuste económico, saneamiento, competitividad, privatización, liberalización... figuran escritos con letras de oro en los catecismos de la mayor parte de los gobiernos. No son consignas aisladas, responden a un programa cuidadosamente diseñado mediante el cual algunas selectas mentes universitarias rinden pleitesía a los nuevos amos del universo. El principal enemigo a derrotar no es otro que el Estado social. Las políticas de privatización constituyen, desde hace dos décadas, el ariete con el que golpean los representantes del neoliberalismo para derribar los sistemas de protección del Estado social. Hubo un tiempo en el que a la fallida utopía liberal tan sólo se oponía el sueño del socialismo democrático. Masas de miserables lucharon y dieron sus vidas por construir una sociedad igualitaria que nunca se hizo realidad. El relanzamiento del liberalismo en los años ochenta y noventa del siglo XX hunde sus raíces en el fracaso de la utopía socialista, pero las políticas neoliberales, en su ciego empuje mercantilizador, amenazan con derribar los pilares instituidos del Estado social keynesiano, surgido de la derrota de los fascismos. Liberalización, el término talismán que el Gobierno español promocionó con la ayuda de los berlusconi de turno en la cumbre de Barcelona, significa sobre todo un ataque contra las viejas formas de garantía social, incluido el derecho de los trabajadores a la jubilación. Frente a la fracasada utopía liberal, y frente a la irrealizada utopía socialista, el Estado social surgió tras el baño de sangre de la Comuna de París para crear un espacio de negociación entre las dos grandes clases sociales en pugna: los propietarios y los proletarios. Los primeros hicieron de la propiedad privada un derecho sacralizado por la legislación. Los segundos soñaban con abolir la propiedad privada para instaurar el socialismo, es decir, la colectivización de los recursos de la tierra en beneficio de todos. El Estado social, en tanto que expresión de los intereses colectivos, no abolió la propiedad privada, pero creó una nueva forma de propiedad, la propiedad social. La propiedad social es la propiedad de todos avalada por el Estado de derecho y, por tanto, es la única propiedad de la que efectivamente gozan los no propietarios, la gente sin condición. Mediante la propiedad social, los pobres pudieron acceder a la riqueza de un patrimonio común. Se instituía de este modo en el puesto de mando el principio de la solidaridad, que alcanzaba su plena expresión mediante el desarrollo de las instituciones públicas, y también a través del buen funcionamiento de los servicios públicos. Fue así como las instituciones públicas de enseñanza, la sanidad pública, las bibliotecas, los museos, las industrias y las obras públicas, las viviendas sociales, en suma, las políticas de protección social, gozaron de una gran legitimidad democrática. Frente a la lógica del beneficio privado el Estado social ponía límites a la lógica mercantil, y mediante la propiedad social garantizaba un espacio de integración para todos, y especialmente para aquellos que por carecer de propiedades corrían el riesgo de quedar descolgados del grueso de la sociedad. A partir de la denominada década neoliberal, los embates contra la propiedad social, contra las políticas e instituciones protectoras articuladas en torno a la seguridad social, no han cesado de incrementarse. Para legitimar este expolio organizado era preciso descalificar las instituciones públicas, la función pública, la fiscalidad sobre las grandes fortunas, los servicios públicos, denunciar sus inercias, burocracias y rigideces, a la vez que proliferaron los cánticos laudatorios a la iniciativa privada, al espíritu de empresa y a la cultura empresarial. Fue así como en esta economía sin sociedad el suelo y el subsuelo públicos pasaron a manos de especuladores privados, fue así como empresas públicas o semipúblicas fueron entregadas por los gobiernos de turno a los viejos amigos del colegio, fue así como los contratos discrecionales y la corrupción pasaron a adquirir una especie de carta de naturaleza en nuestros sistemas políticos, a la vez que viejas formas ya olvidadas de capitalismo salvaje irrumpían en la escena social. El triunfo del mercado y de la lógica liberalizadora conduce a la barbarie, conduce a las vacas locas y a Gescartera, impone el sálvese el que pueda, que se incrementa a un ritmo directamente proporcional al deterioro del Estado social. La bipolarización de la sociedad entre ricos y pobres adquiere entonces un ritmo galopante, y en la medida en que se debilita o desaparece el colchón amortiguador de la propiedad social, la sociedad pierde su vertebración. Crece el imaginario del miedo, el imaginario de la inseguridad, las víctimas son convertidas en enemigos, y se debilita la fuerza de cohesión de las clases medias para dar paso a sujetos en flotación que, como los supervivientes de un naufragio, tratan de mantenerse a flote perdidos en el mar. La privatización es un robo, pues transfiere a los ricos la propiedad de los pobres, y por tanto, priva a la sociedad de su principal base de integración. Ante este asalto programado a las instituciones públicas -que pasa también por su patrimonialización partidista, lo que no deja ser otra versión perversa de la privatización-, únicamente cabe asociarse y resistir, pues lo que está en juego es la pervivencia misma de la ciudadanía social. J. M. Keynes ha señalado en sus Ensayos sobre intervención y liberalismo que una de las falacias de los apóstoles del liberalismo consiste en definir una forma liberal de progreso que impide en la práctica otras formas alternativas de perfeccionamiento social, de tal modo que las políticas liberales se convierten en una profecía anunciada que sirve de confirmación al credo liberal. Las políticas liberalizadoras reposan en el dogma de que los intereses individuales de quienes triunfan en la lógica del mercado deben de ser preferidos a los intereses del conjunto de la sociedad protegidos en el marco del Estado social. El neoliberalismo es un fundamentalismo que se ignora. En el otro polo se sitúan los movimientos antiglobalización, que, cada vez más, van cobrando cuerpo y coherencia. No deja de ser una ironía que a la fuerza de la razón que ampara a estos movimientos los gobiernos de los países ricos, lejos de ser sensibles a sus demandas, únicamente hayan respondido apelando, como si de delincuentes se tratara, a las fuerzas del orden. Los líderes mundiales, protegidos en fortalezas sitiadas como cámaras acorazadas, parecen incapaces de darse cuenta de que si la gente sale a la calle y se pone a gritar reclamando cotas más altas de justicia e igualdad es, en último término, porque unos gobernantes democráticamente elegidos y elegantemente vestidos no sólo no les escuchan, sino que les están intentado privatizar con premeditación y alevosía una casa común en la que todos tenemos derecho a habitar. Boris Izaguirre, cadena SER. El PP se está convirtiendo en muchísimo más antidemocrático que ETA. Isabel Tamarit, coordinadora del área de Responsabilidad Social Corporativa de Intermón Oxfam. En 2004 la Alianza Juega Limpio (que incluye a Oxfam Internacional, Campaña Ropa Limpia y sindicatos) retaron a estas empresas a que mejoraran las condiciones laborales, pero lamentablemente poco ha cambiado. El derecho de los trabajadores a crear sindicatos es fundamental para lograr las grandes mejoras que se necesitan en las fábricas, pero muchas marcas siguen sin querer mover balón en este tema. A menos que los trabajadores sean capaces de negociar de manera colectiva las mejoras de salarios y condiciones laborales, compañías como FILA seguirán repitiendo estos comportamientos intolerables. El despido de estos trabajadores envía una señal muy equivocada a las marcas deportivas. Les dice que es aceptable discriminar a los trabajadores que pertenecen a un sindicato. En el pasado, Adidas mostró un liderazgo dentro de la industria y la compañía debería continuar por esa senda, asegurando que la fábrica readmite a esos trabajadores. La industria de la ropa deportiva representa una valiosa fuente de trabajo en Asia. Pero los consumidores y trabajadores tienen el derecho confiar en que las marcas no exploten a las personas que fabrican los productos que consumen. Ronald Dworkin, Bentham professor of law at University College London, It is absurd to calculate human rights according to a cost-benefit analysis, The Guardian. Most political decisions require a cost-benefit balancing in which disadvantages to some are outweighed by the overall benefit to the community. Building a new airport is bound to disadvantage some people, but the damage is justified if it is the best choice for the nation. However, some injuries to individuals are so grave that they cannot be justified by declaring that that is what the public wants. A civilised society recognises rights precisely to protect individuals from these grave harms. Gregg Easterbrook, fellow at the Brookings Institution, Finally feeling the heat, The New York Times. That research is now in, and it shows a strong scientific consensus that an artificially warming world is a real phenomenon posing real danger. Mr. Bush should speak to history by proposing a binding greenhouse-credit trading system within the United States. Waiting for science no longer justifies delay, as results are now in. El Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) ha impuesto una multa por un total de 300.000 euros a Alcampo, Carrefour, El Corte Inglés y Mercadona, a razón de 75.000 euros a cada una, por llevar a cabo prácticas anticompetitivas consistentes en imponer un sistema de seguridad determinado a los proveedores de bebidas alcohólicas. La Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) presentó una denuncia en diciembre de 2002 contra estas grandes superficies porque concertaron sus políticas comerciales frente a sus suministradores de bebidas alcohólicas (Allied Domecq, Diageo, Bacardí, Larios Pernod Ricard y Varma), haciéndoles saber que "todos aquellos productos que por su tamaño, coste, valor estratégico e importancia en el índice de hurto así lo justifiquen, deberán ser entregados al canal de distribución debidamente protegidos con etiquetas de radiofrecuencia desactivables de 8,2 Mhz". El tribunal considera que la implantación en origen de un determinado sistema de seguridad es una decisión que afecta a los costes y las relaciones comerciales de cada distribuidora con sus proveedores y que, por tanto, debe adoptarse con absoluta autonomía respecto al resto de competidores. A la hora de imponer la sanción, el tribunal ha valorado la importante presencia de mercado de las empresas denunciadas y, al mismo tiempo, que estas empresas cesaron en la imposición del acuerdo denunciado una vez se inició la investigación por parte del Servicio de Defensa de la Competencia, lo que ha permitido que los efectos reales en el mercado hayan sido muy reducidos. Rafael Santamaría Trigo, Un buen Código que necesitará una buena gestión, Cinco Días. A nadie se le escapa la importancia de la reciente aprobación del Código Técnico de la Edificación (CTE). Que el Código era necesario desde el punto de vista social resulta evidente. Responde a las demandas de una sociedad, la española, que crece en responsabilidad y exigencia. Manuel Chaves González, presidente de la Junta de Andalucía, La realidad de Andalucía, El País. Y es verdad que, sin restar méritos a nadie, los grandes progresos de la España democrática han estado siempre ligados a etapas de gobiernos socialistas. Como ahora. Gusten o no, estas reformas hay que respetarlas como una expresión de normalidad democrática. En una democracia representativa, los ciudadanos no deciden cada día sobre las razones de Estado. Lo que sí hacen es un depósito de confianza en sus representantes, vinculados por un programa electoral. A quienes somos elegidos sí que nos compete tomar decisiones de largo aliento, diseñar el futuro para la sociedad, adoptar decisiones trascendentes y hacerlo además con un amplio horizonte. Polly Toynbee, Forget drought: first we have to end this cowardice, The Guardian. ...one privatisation will always stand out as an unequivocal scandal: the privatisation of water. It is used all over the world as a classic example of what not to do. Making millions out of an element that falls freely from the skies - profiteering from rivers, rain and clouds - affronted most citizens. It gifted shareholders an absolute monopoly over a necessity no one could do without. There was no chance to choose from another supplier (unless perhaps bathing in Perrier). The price of water doubled, great profits were made and the public got nothing. Bamse, Swedish teddy bear cartoon character. In Bejing there is the greatest square in the world – Tien An Men. Tiananmen Square. On October the first of 1949 millions of people joined together there to hear Mao Zedong proclaim the People's Republic of China. The country was liberated from the warlords, businessmen and foreigners who had ruled previously. Before this liberation, many millions of people starved to death. After 1949 food has been distributed fairly and nobody starves. Santiago Carrillo, ex secretario general del PCE, La estrategia del temor, El País. En este país, muchas personas de buen juicio contemplan con intranquilidad el comportamiento estridente y agresivo de los líderes del Partido Popular. Recuerdan con nostalgia los tiempos de la Transición, cuando la UCD de Adolfo Suárez ocupaba los escaños de la derecha en el Congreso de los Diputados. Hoy, tras cerca de treinta años de libertades, con un amplio ejercicio de la democracia, cuando la estrategia política de las grandes tendencias de izquierda o derecha en Europa se encamina a buscar el voto de lo que se considera corrientemente el centro moderado procurando abrir hacia éste sus planteamientos y sus programas, en España nos encontramos con una derecha que los cierra cada vez más, que se arma ideológicamente con ideas del pasado y cada vez es más bronca, más desafiante. La provocación y la intolerancia animan casi todas sus intervenciones públicas. Ha convertido los debates parlamentarios en auténticos escándalos, con un lenguaje barriobajero y chulapón, amenazando groseramente a todo el que no piense como ellos. El espectáculo que el PP está dando en el Parlamento levanta la duda entre un número cada vez mayor de españoles de si el PP, bajo su dirección actual, es verdaderamente un partido parlamentario y democrático. Cada vez va a ser también mayor la duda de si las fuerzas económicas solventes, los conservadores que han aceptado el juego democrático, puedan sentirse representados por gentes como Pujalte, Acebes, Zaplana y comparsas. El PP está dejando vacío el espacio que debería ocupar un partido conservador serio y moderno. Habrá quien se pregunte cómo a mí desde la izquierda, con mi connotación de rojo, me preocupa tanto la deriva del PP. La respuesta es simple: si bien es cierto que este sistema en que vivimos está lejos de colmar mis aspiraciones ideales, me importa mucho la conservación y consolidación de las libertades democráticas alcanzadas hasta el día de hoy. Y querría tener la seguridad de que ninguna de las alternativas de gobierno normales en democracia encierra el riesgo de recortarlas o incluso perderlas. Agencia EFE. El grupo 'Rumbo Propio para el Zulia', que se define de extrema derecha, propone un plebiscito para alcanzar la autonomía de esa región del oeste del país e instalar un gobierno 'capitalista liberal' que haga frente al socialismo del presidente Hugo Chávez. John Maynard Keynes, en su prólogo a la edición alemana de La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. La teoría de la producción agregada, que es la que este libro pretende proporcionar, se adapta más fácilmente a las condiciones de un estado totalitario, de lo que lo hace la teoría de la producción y distribución de un producto dado producido en condiciones de libre competencia y grandes dosis de laissez-faire. Al final de la marcha organizada por el Programa Mundial de Alimentos, Fernando Casado, director de la Campaña del Milenio de Naciones Unidas, leyó un comunicado en el que reclamó más atención de la comunidad internacional para solucionar el problema de la desnutrición. "Cada día mueren en el mundo 18.000 niños, pero hay alimentos de sobra para todos. Lo dijeron los 191 países que firmaron hace seis años los Objetivos del Milenio y que se comprometieron a erradicar el hambre del planeta antes de 2015. Es cierto que estamos muy lejos de acabar con el hambre pero somos la primera generación que puede conseguirlo". Casado pidió más recursos para combatir la desnutrición, la vieja demanda del 0,7% del Producto Interior Bruto de los países que más tienen para los países del Tercer Mundo, nuevas leyes de comercio internacional y una apuesta por un nuevo modelo de desarrollo y de convivencia. María Antonia Trujillo Rincón, Una inversión de futuro, Cinco Días. El Código Técnico de la Edificación (CTE)... El nuevo Código unifica y actualiza la normativa de aplicación en los edificios con el fin de garantizar la seguridad de las personas, el bienestar de la sociedad, la sostenibilidad de la edificación y la protección del medio ambiente. El proceso de la edificación, por su directa incidencia en la configuración de los espacios, implica siempre un compromiso de funcionalidad, economía, armonía y equilibrio medioambiental de evidente relevancia, desde el punto de vista del ciudadano particular y del interés general de la sociedad. La ventaja más inmediata de la aplicación del Código será el incremento de la calidad en la construcción y uso de los edificios, respondiendo, por una parte, a las demandas de los ciudadanos sobre habitabilidad y seguridad, y por otra, a la responsabilidad de la sociedad con respecto a la protección del medio ambiente y la sostenibilidad del proceso constructivo. Uno de los aspectos más destacados del nuevo Código es la reducción del consumo de energías no renovables de los edificios, estimado en un 25% respecto a los valores actuales. Para alcanzar este objetivo, se establecen una serie de medidas que combinan la reducción de la demanda, mediante la mejora de los aislamientos térmicos, el aumento de la eficiencia de los equipos y sistemas y el aprovechamiento de energías alternativas, mediante la incorporación de paneles solares que aprovechen la energía gratuita y renovable procedente del sol, tan abundante en nuestro país. Para alcanzar estos niveles de calidad es necesario invertir en materiales, productos y sistemas que produzcan un ahorro sustancial en el consumo de energía y, por tanto, en la factura energética de cada ciudadano particular y de la sociedad en su conjunto, que suponga una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los beneficios que se persiguen justifican ampliamente la inversión que supone la aplicación del Código Técnico de la Edificación, ya que se trata de mejorar hoy la calidad de los edificios para disfrutar de las ventajas en el futuro, disponiendo de un entorno construido eficiente, moderno y respetuoso con el medio ambiente. Contribuir a construir ciudades más eficientes en términos económicos, más equitativas en términos sociales y más sostenibles en términos ambientales es el objetivo central del Ministerio de Vivienda al cual encaminamos todas nuestras políticas y esfuerzos. David Vegara, secretario de Estado de Economía, entrevista en El País. P. ¿Cuánto subirán este año los tipos de interés? R. No hacemos previsiones, aunque parece que hay una tendencia ligeramente al alza de los tipos, pero ni muy rápida ni muy contundente. P. ¿Aguantarán las familias? Porque están más endeudadas que nunca por la vivienda. R. No hay que dar voces de alarma. Las entidades financieras, cuando dan créditos, aplican una metodología para calcular los riesgos y hay una supervisión del Banco de España. Y por supuesto uno siempre tiene que confiar en que los ciudadanos son lo suficientemente maduros para tomar sus decisiones. Si esto lo unimos a que todo indica que las subidas de tipos serán lentas y no contundentes, pues uno debe de transmitir un mensaje de prudencia por supuesto, pero también de relativa tranquilidad. Leire Pajín, secretaria de Estado de Cooperación, entrevista en El País. Hay que intentarlo todo ante esos ciudadanos africanos que huyen de la miseria y los conflictos. ...hay que poner medidas para hacer productivas las remesas que envían los inmigrantes. El reto que tenemos es hacer cómplices a los ciudadanos en la lucha contra la pobreza y evitar que tantas esperanzas de inmigrantes se den de bruces en nuestras playas. La sociedad tenía una deuda con los cooperantes. Ana Pastor, responsable de políticas sociales del Partido Popular, entrevista en El País. Defiendo las políticas de igualdad de oportunidades. Por eso presenté en el Parlamento una ley con medidas en favor de las mujeres, aprobada en el Senado y sin discutir en el Congreso. En nuestra generación hemos sido superwomen: trabajamos dentro, fuera, queremos hacerlo bien. Y hay unas políticas públicas que son aún insuficientes. P. ¿Está a favor de las medidas de discriminación positiva? R. Estoy a favor de las políticas positivas a favor de la mujer, como incentivos a su contratación o la baja paternal, para que un empleador vea enfrente a un hombre y a una mujer y vea las mismas posibilidades de que ambos sean padres. No estoy ni en la conciliación ni en las cuotas, sino en otro modelo: políticas a favor de las mujeres. P. ¿Qué hacer con la prostitución? R. Tengo dudas sobre cuál es la mejor política en este tema, pero creo que hay que dar oportunidades a las mujeres para que puedan abandonar esa actividad y luchar contra las mafias. P. ¿Y con la eutanasia? R. El gran reto es que todos los centros sanitarios deben tener cuidados paliativos. Hay que aliviar y curar, pero sin llegar al encarnizamiento terapéutico. P. Su primera crítica al proyecto de Ley de Dependencia es que no va a haber dinero para cuidar a todos los que necesiten. R. Coincido con los objetivos y los fines de la ley. El PP va a apoyar al Gobierno, pero le ha hecho tres planteamientos. Queremos que la ley diga que esto es un derecho universal, subjetivo y en Seguridad Social, que sea para todos. Debe tener un modelo como el sanitario de tal manera que la persona con Alzheimer tenga derecho a los mismos servicios en uno y otro sitio. Y nos gustaría que no hubiese nadie con gran dependencia que careciera de atención por no tener recursos económicos. P. ¿Descarta el copago para esos casos? R. No entiendo cómo va a aportar alguien su patrimonio para le atiendan un Alzheimer grave cuando no lo pone para que le operen una catarata. La ley dice que el Estado garantizará una cobertura mínima, que no es lo mismo que básica, que es lo que se necesita. El convenio con las comunidades no va a servir para llegar a un sistema equitativo, porque se parte de situaciones desiguales. Hay que hacer un modelo de financiación como el de la sanidad, que tiene en cuenta la población, el envejecimiento y la insularidad. Se lo plantearé al Gobierno. P. ¿Cuánto habría que gastar? R. El Gobierno ha planteado 375 euros mensuales en 2015 de gasto por dependiente. Pero los costes sociosanitarios crecen por encima del PIB porque crece la demanda, el envejecimiento y el coste de la tecnología. La estimación media que manejo serían al menos 500 euros por persona. P. El Gobierno ha impulsado las cuatro leyes sociales citadas. ¿Por qué el PP no lo hizo? R. Pusimos en marcha reformas que consolidaron el sistema de pensiones y gracias a eso hoy podemos hablar de dependencia, por ejemplo. Se hicieron muchas cosas. Este Gobierno pondrá una ley de Igualdad sobre la mesa y yo apoyaré las medidas en favor de las mujeres, porque soy mujer, porque creo que a día de hoy la mujer sigue estando discriminada; porque creo que vivimos en un país todavía excesivamente machista y que las mujeres no están en todos los sitios donde les corresponde. Carmen Montón Giménez, diputada del Partido Socialista por Valencia y coordinadora federal de Organización Sectorial y Participación Ciudadana del PSOE, Cuestión de derechos humanos, El Mundo. La transexualidad es una realidad desconocida, incomprendida, excluida y discriminada. No sólo debemos hacer el esfuerzo de comprender el drama de aquellos ciudadanos o ciudadanas que se encuentran en esta situación, sino que toda la sociedad debe asumir este problema como propio, y actuar junto a ellos, a fin de dar solución a una situación que sólo puede percibirse como injusta. Por eso, nuestra obligación es legislar para corregir esa injusticia y por eso se plantea la Ley de Identidad de Género. El sexo morfológico no puede y no debe convertirse en una jaula, que constriña al individuo y le limite con respecto al sexo que siente como propio. Esto ya lo prevé nuestra Constitución cuando proclama el derecho al libre desarrollo de la personalidad y establece que los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación, entre otras, por razón de sexo. ¿Qué mayor discriminación hay que aquélla que no permite a una persona vivir con el sexo que siente? La futura ley no es una propuesta frívola, sino que es un compromiso con los derechos humanos, que es donde se enmarca el derecho a la identidad de género. Los distintos y complejos efectos que se derivan de la transexualidad, unidos a la necesidad de fijar los requisitos para acceder al cambio registral de sexo, aconsejan, sin lugar a dudas, la elaboración de una ley específica. La ley dará solución a los problemas vinculados a la identidad de género y contemplará el cambio registral relativo al sexo y al nombre, para así adecuarlos al sexo psicosocial, con garantías médicas y legales. Con esta ley, comprometida en el último programa electoral del PSOE, conseguiremos un país con menos hipocresía y con menos doble moral. En definitiva, un país más decente. Eduardo Bautista, presidente de la Sociedad General de Autores y Editores, Más paradojas y simetrías, El País. Fue este mismo aliento el que alumbró la Ley de Propiedad Intelectual de 1987 y las Cortes Españolas sancionaron con un espíritu cercano al contrato social. Había que recuperar el tiempo y darle a la creación un espacio legal desde el que desarrollara un segundo Renacimiento que traería una España más beligerante en el plano internacional y una ciudadanía instruida e ilustrada. Y todo gracias a las obras que los creadores aportaban. Este espíritu de 1987 fue simétrico con el que en 1931 los intelectuales y creadores sacudieron la conciencia social adormecida y alumbraron la Segunda República. Y aquí viene la paradoja inexplicable. ¿Qué parte del discurso y de la praxis de la Segunda República se está celebrando, cuando sectores del Gobierno proponen y el Congreso de los Diputados acepta una reforma que condena al ostracismo a los autores de cine y obras audiovisuales en el espacio digital?; ¿qué progresismo hay en esas propuestas que impedirán a los creadores y artistas, si nadie lo remedia, participar en la explotación de sus obras, cuando gracias a ellas se pone en marcha un negocio de más de 7.000 millones de euros y a cambio sólo reclaman un canon compensatorio de copia privada que asciende a 70 millones de euros, esto es, más o menos un 1% del negocio?; ¿quién explica la propuesta de reemplazar la capacidad negociadora de autores y artistas con los sectores industriales cuando ambas partes discrepen por una comisión interministerial que podrá establecer tarifas sustitutorias?; ¿por qué los artistas y autores no pueden fijar las condiciones de uso de sus obras hasta que éstas pasen a dominio público y sean libremente utilizadas? Desde la gesta de los mártires de Chicago hasta nuestros días, los trabajadores han consolidado un cuadro de mínimos que el Estado del bienestar respeta y que los sindicatos esgrimen para defender sus conquistas. Aquí viene otra simetría sangrante: esos mismos sindicatos no defienden a los creadores, ni secundan su lucha por preservar su independencia económica. Bien al contrario, hemos asistido al espectáculo bochornoso de leer el apoyo de Comisiones Obreras a una plataforma sostenida y financiada por las patronales tecnológicas contra la remuneración por copia privada. ¿Por qué ocurre esto? ¿Es que hay algún lector ingenuo que crea que si no hubiera creadores existirían películas, libros, discos, teatros, salas de concierto, tiendas de música, bares musicales, cines, fiestas populares, fábricas de productos para el uso y consumo cultural, emisoras de radio y televisión y un largo etcétera cuyo volumen de negocio se cifra en más de 10.000 millones de euros y en más de un millón de puestos de trabajo? ...estamos a la cabeza del poder cultural, por delante de eminentes países detentadores del poder duro. Gracias a los creadores, a los Cervantes, Velázquez, Calderón, Goya, Murillo, Picasso, Dalí, Manuel de Falla, Albéniz, Aleixandre, Juan Ramón, Cela, Almodóvar, Amenábar, Saura, Miró, Tàpies, Casals, Barceló, Alejandro Sanz, Serrat, Mecano, Bunbury y otros muchos, España es hoy una potencia mundial. Y digo hoy, porque mañana, con una ley desvirtuada por las presiones de lobbies, no será suficiente para seguir tirando de la avanzadilla cultural; ni teniendo este idioma fantástico y universal, el español, vamos a poder seguir siendo esa potencia cultural de la actualidad. Todavía tenemos la esperanza de que el Senado devuelva al Congreso de los Diputados el texto, con la recomendación de reconstruir el espíritu y la letra de la ley de 1987 que ha permitido el desarrollo de unas industrias culturales competitivas e internacionalizadas y que ha dado a España una imagen de modernidad y creatividad. Si nadie discute la ventaja intrínseca para todos del Estatuto de los Trabajadores, ¿cómo hay algunos que cuestionan a estas alturas el Estatuto de los Intelectuales, que es la Ley de Propiedad Intelectual? Pedro Sepúlveda Gutiérrez, Dicen que Galbraith no era economista, Cinco Días. Cuando John Kenneth Galbraith fue propuesto hace tres años para el Premio Nobel de Economía, Milton Friedman dijo de Galbraith: 'No puede ganar un Premio Nobel de Economía porque no es economista'. Es el mismo Friedman, autor del modelo en el cual se basaron los economistas, los llamados Chicago boys de Pinochet, en los años setenta y parte de los ochenta, para aplicar unas medidas que generaron tres profundas crisis económicas, que tuvieron como resultado la rápida destrucción del tejido industrial, por tres veces en 17 años y que algo más del 40% de la población de Chile acabara en la categoría de extrema pobreza. El propio Friedman tuvo que llamar al orden a sus discípulos, al comprobar que su modelo teórico sólo se podía aplicar en ese extremo, bajo un régimen político no democrático. Es decir, en una dictadura en que los factores económicos estuviesen absolutamente controlados, en que el discurso fuese de una libertad de mercado, siempre y cuando se hiciese lo que el poder político ordenase, definiendo lo que se podía y lo que no se debía hacer, un laissez faire muy especial, que por su propia incoherencia no podía sostenerse. Es decir, John Kenneth Galbraith no era economista porque relacionaba la economía y la política, porque reconocía las relaciones de poder que se dan en un mercado, porque reconocía la asimetría que se da en el poder de negociación de los diferentes stakeholders que participan en la creación de una cadena de valor. ...cosas que todos sabemos y que no se quieren decir, como, por ejemplo, que existe la creencia en una economía de mercado en la que el consumidor es soberano. La realidad es que el tratamiento que se da a los consumidores, a los pequeños accionistas y a los ciudadanos es cada vez menos adecuado a un soberano. Se ha impuesto la cultura del bajo coste y eso está muy bien, siempre que se mantuviera la relación del concepto de los productos y servicios en forma adecuada. La prioridad es en el enfoque de costes, sacrificando la calidad de los productos y servicios, maltratando al que denominamos soberano. Ken Livingstone, alcalde de Londres. Una cosa que el jefe Mao hizo fue acabar con esa espantosa constricción de los pies. Solo eso justifica la era Mao Tse Tung. Gemma Hussey, directora de la Fundación Europea para la Mujer en Irlanda, entrevista en ABC. -¿Cuál es el mayor problema común de las mujeres? -La existencia de un techo de cristal invisible en su ascenso al poder. Y éste radica en un problema de actitud, no sólo de los hombres sino también de las mujeres. Para ellas es difícil hallar un equilibrio entre los hijos y el trabajo, pero esto ya lo han resuelto con éxito en Suecia, por ejemplo. En los países nórdicos, un espejo en el que debieran mirarse todos los países del mundo, los gobiernos tienen un 50% de mujeres. En consecuencia, la percepción social sobre ellas ha cambiado. -¿Aboga por la discriminación positiva? -Sí. Aunque sólo sea en un principio, establecer una especie de sistema de cuotas que favorezca la presencia de la mujer, no sólo en la política sino también en los negocios, me parece muy recomendable. -¿En qué países de la Unión se han de redoblar hoy los esfuerzos? -Bulgaria, Rumanía, Moldavia, Eslovaquia. La UE debe definitiva y urgentemente ayudar a la Europa del Este. Tras estos años de transición, las mujeres, víctimas del tráfico de blancas y del mayor índice de paro, deben integrarse en la política, en los sindicatos. Las familias, tal y como están concebidas hoy, colapsan el sistema. Emilio J. González, Una solución a medias, Libertad Digital. El Partido Popular acaba de proponer la creación de un fondo de garantía de bienes tangibles, equivalente al fondo de garantía de depósitos para los clientes bancarios o al fondo de garantía de inversiones para los clientes de instituciones de inversión colectiva. La idea es bastante buena pero hace falta ir más allá. ...si los clientes de la banca y de las instituciones de inversión colectiva están protegidos por sendos fondos que les permitan recuperar su dinero en caso de problemas de solvencia de las entidades a las que han confiados sus ahorros, es lógico que aquellos que optan por la inversión en bienes tangibles cuenten con el mismo nivel de protección, una protección que parte de fondos constituidos y financiados por las propias empresas del sector. Por otra parte, las inversiones en bienes tangibles son, en cierto modo, una especie de innovación del sistema financiero que permite canalizar el ahorro de los particulares hacia actividades importantes para la sociedad, como la reforestación del territorio a través de la inversión en árboles, o la promoción de la cultura a través de la inversión en arte. Se trata, por tanto, de inversiones que no solo pueden producir una rentabilidad financiera sino también social. Lo malo es que, como pasa siempre que se produce un escándalo como el del Fórum y Afinsa es que acaban pagando justos por pecadores en forma de pérdida de confianza de los inversores sobre el conjunto del sector de inversiones alternativas. Un sector que merece la pena que sea promovido y pueda expandirse, para lo cual es necesario que se adopten las medidas precisas para restaurar la confianza en el mismo. La propuesta del Partido Popular debe ser bien acogida desde esta óptica ya que constituye una contribución muy importante a la restauración de esa confianza perdida. No obstante, y perdonen que siga insistiendo, aquí hace falta algo más. Las sociedades de inversiones alternativas no pueden seguir estando reguladas por el Ministerio responsable de los temas de consumo cuando tienen un componente financiero extremadamente importante, sobre todo desde el punto de vista del cliente. Lo que se necesita, por tanto, es que la propuesta del PP venga acompañada de una iniciativa legislativa que someta a estas compañías a la regulación y supervisión de uno de los organismos reguladores del sistema financiero, en este caso la CNMV. Desde el 1 de enero de este año, Holanda cuenta con una ley que incluye a todas estas sociedades y a cualquier tipo de inversión, tenga ésta la naturaleza que tenga, dentro del ámbito de competencias de la AFM, el equivalente holandés de nuestra CNMV. España tiene que seguir su ejemplo. Lo que me preocupa es por qué ni el Gobierno ni la oposición plantean de una vez por todas esta cuestión, porque las responsabilidades políticas en todo este asunto tarde o temprano van a conocerse –y muchas apuntan hacia el Ejecutivo actual teniendo en cuenta cómo han actuado el Banco de España y la CNMV- y lo que exige el juego democrático en una sociedad moderna es que, con independencia de cuáles sean dichas responsabilidades, los políticos den la respuesta adecuada a un problema social y a los cambios que conlleva la propia evolución de la economía y la sociedad de un país avanzado. Por desgracia, dicha respuesta por ahora brilla por su ausencia. Miquel Siguan, catedrático emérito de la UB Alguien tiene que decirlo, La Vanguardia. El nuevo Estatut es indiscutiblemente mejor... Vivimos en una sociedad neocapitalista, lanzada a la ganancia y al lujo que pretende compensar sus diferencias sociales escandalosas con un sistema de Seguridad Social que todavía funciona razonablemente bien... José Melero Pérez, No hay vida digna sin muerte digna, carta al director de El País. Conseguir una vida digna, una vivienda digna, un sueldo digno, una trato social digno, una atención médica digna... es un reto social asumido por los políticos, los sindicatos y por la sociedad en general. Marcel Coderch Collell, de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos, Sobre los residuos radiactivos, carta al director de El País. En su editorial del pasado día 18, Residuos radiactivos, se da a entender que existe una controversia técnica entre el Almacenamiento Geológico Profundo (AGP) y el Almacenamiento Temporal Centralizado (ATC) para resolver la cuestión de los residuos radiactivos de alta actividad cuando tal controversia no existe, ya que estas propuestas atienden a problemas distintos. Sabido es que la peligrosidad de estos residuos permanece durante cientos de miles de años y que no hemos encontrado la forma de destruirlos o bien de mantenerlos aislados de la biosfera durante los miles de años que mantienen su radiotoxicidad. Ningún país del mundo ha resuelto este problema y por tanto sigue siendo un obstáculo infranqueable al que se enfrenta la industria nuclear. Al no tener resuelto el problema definitivo de los residuos, que es lo que se pretende con los AGP y con la transmutación, la única alternativa consiste en guardarlos temporalmente en superficie a la espera de la solución definitiva. En eso consisten los ATC. Por tanto, la construcción de un almacén temporal centralizado no es una solución, sino el reconocimiento de que hoy no tenemos solución, descargando así la responsabilidad hacia generaciones futuras. Katherine Ellison, Turned off by global warming, The New York Times. Clearly, it’s time for some radical ideas about solving global warming. But where’s the radical realism when we need it? Here’s the truly inconvenient truth: Scientists have long been warning that the world must cut back on greenhouse-gas emissions by as much as 70 percent, as soon as possible, if we’re to have a fighting chance of stabilizing the climate. While the California governor backpedals, a team of scientists, economists and business executives have put forward a potentially revolutionary plan. Outlined by Ross Gelbspan, a former Boston Globe reporter and editor, in his book “Boiling Point,” the so-called Clean Energy Transition would start by turning over an estimated $25 billion in annual federal government payments now supporting the fossil-fuel industry to a new fund for renewable energy investments. It would also create a $300 billion clean-energy fund for developing countries through a tax on international currency transactions, while calling on industry to get in line with a progressive fossil-fuel efficiency standard, forcing greenhouse-gas emitters to immediately work on conservation. If megaproposals like the Clean Energy Transition, which would get the ball rolling on a global level, still strike us as romantic and implausible, it’s only because our politicians, including the well-intentioned Mr. Gore, and smart, well-financed groups like Environmental Defense have denied us the leadership we need to achieve global warming solutions on par with the problem. Lacking such leadership, we’re left with little more than our increasing anxiety and that scary, speeding train. Miguel Segarra Ortiz, secretario general de FSAP-CC OO., y Manuel Fajes Marta, secretario general de FSAP-CC OO de Cataluña, Hacia una simplificación del modelo de Administración, El País. La sociedad reclama un modelo de Administración plural en la decisión, cooperativa en la gestión y con ventanilla única para la ciudadanía. Eduardo Peris Mora, profesor de la Universidad Politécnica de Valencia, Agresiones ambientales: polución y urbanismo, El País. El recurso suelo no es inagotable. Por el contrario es polivalente y muy escaso pues como suelo primario cumplía una misión ecológica-social, además de económica. El suelo primario, sea o no explotado como suelo agrícola productivo aporta valores antrópicos o naturales y paisajísticos, de reoxigenación de la atmósfera y de lo que deberíamos empezar a apreciar de “simple horizonte”. La ocupación del suelo por construcciones es sin duda uno de los impactos más irreversibles sobre cualquier sistema. Una contaminación química o de cualquier otra clase puede, transcurriendo el tiempo, ser asimilada por el medio natural casi siempre. Las construcciones constituyen los impactos más duraderos sobre cualquier tipo de suelo; dicho esto sin menospreciar que en los casos que cualquiera pueda imaginar esas construcciones valían la pena. La construcción inmobiliaria no está diseñada para atender a las necesidades del crecimiento vegetativo de la población. En el entorno mediterráneo se quiere construir más de un millón de nuevas viviendas pese a que, por ejemplo, solo en la ciudad de Valencia existen decenas de miles de viviendas deshabitadas. Quien diseña ese proyecto piensa en europeos que desearán venir al Sur a buscar naturaleza y paisaje. Una casa no se compra por el precio que vale sino por lo que cuesta en un mercado desequilibrado. El puro negocio especulativo, y la aceleración del flujo monetario que implica, representa una disminución de la renta familiar disponible de muchos millones de personas. No resulta fácil para cada una de ellas, convertirse en acusador/denunciante porque ¿Dónde está el culpable? ...nuestros hijos, nuestros nietos, seguramente se acostumbrarán a ese paisaje que les estamos preparando. Si tienen suerte, los más afortunados se irán a otros lugares ¿más al sur? A buscar aire y paisaje. Los menos afortunados terminarán de pagar las hipotecas que les dejaron sus abuelos. Los flujos migratorios seguirán en los dos sentidos mientras quede paisaje que alicatar. Rafael Pampillón Olmedo, director del Area de Economía del Instituto de Empresa, El patriotismo económico perjudica al mercado, El Mundo. ...los informes de Transparencia Internacional señalan a América Latina como una de las regiones del mundo con mayor índice de corrupción. De ahí que las soluciones a los problemas de la región deban pasar por mejorar el funcionamiento de las instituciones, aumentar la estabilidad política, crear sistemas tributarios progresivos y recaudatorios... ...cuando los gobiernos son limpios y democráticos, la administración pública es eficiente, los sistemas fiscales son justos y redistributivos, se suprimen los favoritismos y los trámites burocráticos excesivos, se fomenta la competencia y hay seguridad jurídica; entonces, los países están en mejor situación para combatir la pobreza, generando más bienes y servicios y aumentando el empleo, los salarios y el bienestar. Alí Rodríguez Araque, ministro de Exteriores de Venezuela, entrevista en El País. Quien analice los acuerdos de libre comercio encontrará que el ser humano no existe en ellos, es una categoría ausente. Uno de los productos de estas políticas neoliberales es el fenómeno que está ocurriendo: la migración de millones de seres que buscan desesperadamente mejores condiciones de vida en el norte desarrollado. Retarius, bitacorero. Si aquellos que han “especulado” con vivienda, asumiendo una revalorización continua, se equivocan, no sólo ellos pagarán su error, sino también todos aquellos que hayan intentado acceder a la vivienda para vivir durante el período de precios artificialmente elevados. Porque yo no necesito comprar acciones, cuadros antiguos, o sellos, para vivir, eso son herramientas para rentabilizar mi capital. Pero sí necesito una casa, que es un bien de primera necesidad, no sólo un producto de inversión. Y aquí si veo justificada la intervención del Estado, la mínima necesaria, sí, pero eficaz. Eso sin contar con los efectos secundarios en la comunidad, como la caída de la natalidad o la retracción del consumo al quedar secuestrada buena parte de la riqueza del país en el ladrillo, en vez de circular, que es lo que crea seguridad y prosperidad. Comprar un piso supone sacrificios y renuncias, pero no parece descabellado pedir que estos sean razonables, humanos… Imperialista, bitacorero. Estimado Bastiat, cada vez que he pedido una cierta concreción en estos comentarios os habéis encaramado a las ramas o habéis ido a triscar allende los cerros de Úbeda. Qué si el mercado patatín, que si la iniciativa privada patatán, pero respuestas concretas rien de rien. No hará falta que te explique que una vivienda no es un peine y por tanto no funciona igual el mercado de viviendas que el de los peines. Si hay una alta demanda de peines, se fabrican un porrón, se lanzan al mercado y se venden. Si se reducen costes más se gana. Si se ajusta el beneficio tal vez se gane menos pero en menos tiempo. A lo mejor alguien hace un peine sin púas y se arruina, es intrascendente, la libertad personal reside en eso. Pero una vivienda no: la vivienda se implanta en un territorio y tiene una repercusión diferente a la de un peine. En primer lugar, el propio territorio. En segundo, la energía del territorio. En tercer lugar, su relación con el resto del territorio. Y la vivienda la ocupan personas, que generan unas nuevas necesidades que el territorio debe satisfacer. Algunas antieconómicas, ajenas al mercado. Mi ejemplo –ya veo que poco entendido- trataba de evidenciar –sin éxito, parece- las consecuencias de no establecer una mínima regulación del territorio con tres iniciativas simultáneas, perjudiciales entre sí y con lo preexistente, pero coherentes con la perspectiva liberal dicha más atrás. Por lo que veo, algunos liberales son partidarios de levantar treinta plantas en un núcleo tradicional, lo que seguramente desde la doctrina será estupendo pero que en la realidad es un desastre. Ahora bien, en su respuesta está dando las claves del urbanismo socialdemócrata actual. Si alguien quiere construir lejos de un núcleo debe pagar los gastos, todos los gastos, los propios de su urbanización y los de conexión en el territorio. Ahora es así. Es la administración quién ordena el crecimiento. Si el crecimiento es disperso, los costes disuaden del crecimiento, sólo crecen los de menos costes, es decir, lo más cercano a lo construido, sea núcleo o sea infraestructura de comunicación. Por eso está el suelo tan caro. Y sobre todo el más cercano a los núcleos urbanos. Y esto seguirá siendo así, por mucha liberalización del suelo que se pida o se otorgue. Aunque no existiera administración, este problema no lo soluciona el mercado. Y otra cuestión más. Los liberales creen que todo se arregla con más alturas. Sobre el papel está muy bien, más alturas. ¿Y sobre el territorio? Para poder hacer más alturas hay que distanciar las edificaciones entre sí para garantizar el soleamiento de las viviendas y por unas mínimas condiciones higiénicas. Esto provoca una reducción de la ocupación sobre las parcelas y un menor aprovechamiento de la parcela. No hay que olvidar que a partir de cierta altura, los costes se disparan, lo que hace que las viviendas sean más caras. Pero nada, es una pena que a los liberales no les dejen aplicar sus teorías, nos iría a todos mejor. Seguro. Kiko, bitacorero. Señor Gonzalo, al utilizar el ejemplo del atraco al banco estaba metaforizando, supongo que es bastante evidente, si no lo es, se lo afirmo ahora. El dinero se usa también para empobrecer a la gente y no creo que eso sea lícito. Todo es susceptible de ser bien o mal usado, un cuchillo puede ser usado para cortar chorizo y repartir bocadillos a la gente, puede ser usado para amenazarla, o incluso para matarla. Véase lo mismo para un coche, una piedra o cualquier otra cosa. Según la teoría "padre", que podamos decir, del liberalismo, más bien del neoliberalismo (por que el liberalismo de la mano de Stuart Mill, en vía de una lógica evolución , devino en crear junto con la socialdemocracia lo que hoy se llama Estado de Bienestar, que casualmente ha coincidido con la época de mayor avance del mundo occidental), existe una mano invisible que es la que regula el mercado, dicho mercado, el mercado perfecto, para ser eso, se basa en una premisa fundamental, que todo el mundo tenga información. Desde el punto de vista en que se tuerce esa mano, léase pasapisero o lo que usted quiera entender, se esta tergiversando el fundamento de todo ese sistema, por lo que el sistema genera exclusiones. Esto por un lado. Por otro lado para que existan las inmobiliarias, se supone que si se llevan un beneficio se pueden hacer cargo de garantizar la seguridad que según usted buscan esas personas que no quieren comprar sobre el aire, lo que me parece lógico visto que sucede, con diversas estafas que se producen por estos lares. Por otra parte al comprar sobre plano lo que se deja es una señal, no creo que eso evite que se tengan que pagar esos créditos que usted dice, mas bien el promotor, o constructor, según el caso, supongo que tendrá que seguir haciendo frente a sus créditos hasta la entrega de la vivienda. Digo yo, que en una época en que está de moda prohibir, pues un poco de esta medicina en el sector no vendría mal. Respecto a las carreteras, estaremos de acuerdo que estas son necesarias para el desarrollo de cualquier país, por lo que no me negara la inevitabilidad de las expropiaciones. Y no me refiero a la carretera que le lleva a su chalecito, que da lo mismo que tenga curvas o no, mas bien las tendrá, en lógica de que las expropiaciones que haya que hacer para construirla afecten al numero menor de personas posible. Sino que me refiero a las carreteras por las que se mueve la inmensa mayoría de la actividad económica de este u otros países. Se cree usted que es posible negociar un precio con mil, dos mil afectados a los que una carretera atraviese sus fincas? ¿Cuánta gente habría que contratar para llevar a cabo dichas negociaciones? ¿si uno se niega y tenemos que irnos a la finca de al lado, tenemos que volver a negociar todas las fincas a las que afecta ese cambio de proyecto? ¿qué hacemos modificamos el proyecto y nos vamos a otro trazado y volvemos a empezar el ciclo? ¿cuándo acabamos en el infinito? Creo que propone usted una Torre de Babel. Por lo demás no creo que nadie este a favor de una expropiación, sino que esta se contempla como un mal necesario e inevitable, por lo que simplemente habría que procurar que la misma fuese lo menos dañina posible. Creo que en eso estamos todos de acuerdo. Creo señor Gonzalo que nada usted en las corrientes del dogmatismo, no hay mas que ver las últimas líneas de su post. Respecto a las VPO (gracias imperialista por tu explicación), aun aceptando que encarezcan las viviendas de su entorno, que no se en que porcentaje lo encarecerán, creo que cumplen una función social, se trata de que todos podamos mejorar. ¿por que en vez de pasarnos el día despotricando no pedimos que se regulen adecuadamente? ¿o es que alguien esta esperando que quizás le toque alguna?. La verdad es que visto como se reparten no puede uno más que relativamente escandalizarse un poco, pero ¿por qué no se regulan adecuadamente? ¿No se puede estudiar el patrimonio de los solicitantes y el de su familia directa? ¿por que no se prohíbe su venta y alquiler en un plazo digamos de 15-20 años?, por que supongo que si alguien la pide es porque la necesita, y si alguien la necesita no creo que necesite venderla ni especular con ella, y si alguien lo hace seguro que hay alguien que la necesita mas, por lo que no habría mas que aplicar las medidas necesarias, léase multas astronómicas tan de moda últimamente para asuntos bastante más intrascendentes, o que esa persona sea obligada a cederla a otra mediante la oportuna compensación por lo invertido. Cuando a uno le sale una úlcera de estomago no creo que nadie se dedique a extirparlo, sino a aplicar los remedios necesarios para el alivio o curación de la misma, léase que opino lo mismo sobre las VPO. Conste que no vivo en ninguna y me he tenido que buscar la vida como la mayoría de la población. Para finalizar, me parece escandaloso que una vivienda de dos habitaciones, que en Madrid costaba hace seis años 14 millones hoy no se encuentre por menos de 40 millones de pesetas, es decir mas del triple de precio, máxime cuando los sueldos de la mayoría de la población se encuentran prácticamente al nivel de esos años, eso si han conseguido subir lo que ha subido el IPC oficial durante estos años. Simplemente, entrando en redundancia, me parece escandaloso que tengamos que hacer el triple de esfuerzo por obtener lo mismo. J. L. González Quirós, Barça, La Gaceta de los Negocios. Al escribir desconozco si, cuando caiga en manos del lector, el Barça será campeón de Europa. Hay que desear firmemente su victoria porque es lo mejor para todos los españoles. Joan Herrera i Torres, portavoz del Grupo Parlamentario de IU-ICV, Reforma fiscal, ¿para qué, para quién?, El País. En España es necesaria una reforma fiscal. España es uno de los países de nuestro entorno con más diferencias sociales y mayor necesidad de incremento del gasto social. Veinte años después de la incorporación de España a la UE seguimos muy lejos de su media en gasto social: más de seis puntos de diferencial, mientras la presión fiscal se aleja de la media en un 6,6%. Toda reforma fiscal debe tener claro para qué y para quién es. La reforma necesaria debería ser para acercarnos al gasto social europeo y para que tener nómina sea una ventaja. Eso requiere una reforma fiscal integral que abarque todas las figuras tributarias, consiguiendo una mayor participación de las rentas de capital. Pero lo que se ha aprobado obedece a premisas distintas. Ésta será una reforma que recaudará, como mínimo, 4.000 millones de euros menos. Y eso se va a hacer en el momento álgido del ciclo económico, cuando se puede abordar la inversión que garantice un modelo de crecimiento sostenido en cimientos más sólidos que el del ladrillo y el endeudamiento familiar. Y se aborda sin tener presente el mayor reto social, y por tanto de gasto, de las últimas décadas: el de las políticas universales y públicas para las personas con limitaciones en su autonomía personal. ...la medida de la reducción del impuesto de sociedades obedece más a un capricho programático que a una línea razonable en un empresariado y una economía que más que bajar impuestos necesita mayor valor añadido. ...lo mejor que podría pasar es que la reforma se rechazase, y que, tras la implementación de una buena política contra el fraude, el Gobierno hiciese realidad una reforma fiscal desde paradigmas distintos a los del PP. Así, quizá de una vez por todas, tengamos un patrón de crecimiento más sostenible, más duradero y, sobre todo, más justo. Carlos Fuentes, escritor mexicano, El premio Roosevelt, El País. Franklin Roosevelt llegó a la presidencia de EE UU en medio de la peor crisis económica mundial del siglo XX. El crack económico de 1929 fue seguido de la Depresión que en Alemania llevó a Hitler al poder, en Italia consolidó a Mussolini en el suyo, en Japón significó el ascenso del militarismo, en la URSS fortaleció a Stalin, en Inglaterra y Francia debilitó a la democracia y a España la envolvió en una feroz lucha fratricida. En EE UU, no faltaban las voces pidiendo la mano dura. El presidente Herbert Hoover reprimió las marchas obreras y los generales McArthur y Eisenhower pidieron “una dictadura virtual” para superar la crisis. Roosevelt, en cambio, no reprimió ni tomó poderes dictatoriales. Puso en manos de la sociedad civil los instrumentos democráticos para combatir el desempleo, la caída de la producción y la crisis financiera. Reclutó a un cuarto de millón de jóvenes para labores de reforestación, lucha contra la erosión y control de inundaciones. Dio la oportunidad a miles de jóvenes para terminar sus carreras. Le abrió el horizonte a los agricultores, los trabajadores, los casa-habientes, los artistas, los escritores. La NRA creó dos millones de empleos y la PWA construyó caminos, represas y renovó ciudades. La TVA generó más electricidad que toda América Latina. El nuevo Trato aseguró mejores salarios, mejores condiciones laborales, libertad sindical, el empleo de indios y negros. “Si fracaso”, dijo Roosevelt, “no seré el peor presidente norteamericano, seré el último”. No fracasó. Muchas de sus iniciativas, en sí mismas, no resolvieron la situación. Pero Roosevelt le dio al pueblo la misión de reconstruir el país con tiempo, persistencia y medidas democráticas. Lo que sí logró Roosevelt fue superar los peores efectos de la Depresión, sin sacrificio de las libertades constitucionales. Ésta resultó ser la mejor defensa contra la tentación totalitaria. Roosevelt no tuvo que invocar el terror, la religión o el miedo para ganar elecciones. Las ganó con reformas sociales apoyadas por el pueblo. La lección de Roosevelt es especialmente válida para nosotros, para la América Latina actual. Ni populismo ni inmovilismo ni regresión, sino movilización de las fuerzas productivas mediante el aliento y la protección del trabajo. Progreso para todos, no sólo beneficios para la minoría o, aún, sólo para la mitad de la población. Y todo dentro del marco jurídico de la democracia. Roosevelt salvó a su patria de la crisis económica sin acudir a medidas represivas. Respetó totalmente la libertad de expresión, consciente -aun en tiempos de guerra- de que una sociedad libre no puede derrotar a sus enemigos si renuncia a los valores de la libertad, creyendo erróneamente que al imitar los vicios del enemigo, lo derrotaremos. No hay tal. Cuando los derechos de la libertad son sacrificados en nombre de la libertad, el enemigo gana y nuestras libertades se pierden. Alba Montoya Rubio, El lujo de ir al cine, carta al director de El País. Domingo tarde. Agotamiento crónico por la semana ya pasada y depresión traumática por la inminente llegada del lunes. ¿Solución? Ir al cine. Eso era lo que, hasta hace no mucho, nos alegraba el día. Pero parece que los grandes magnates y empresarios que monopolizan todas las salas de cine no son suficientemente ricos y piden desorbitantes precios por una entrada de cine. Ni más ni menos que siete euros. ¡Siete euros! Para aquellos que creemos que el cine no es un lujo y nuestro nivel de renta es más bien tirando a bajo, pensamos, inocentemente, que merecemos algún tipo de rebaja. Yo, como estudiante, fui el pasado domingo toda confiada con mi carné joven al cine, pero cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que los fines de semana no merecemos descuento. ¿Qué pasa? ¿Que sólo tenemos derecho de ir entre semana o qué? ¿Pero no se supone que precisamente para eso están los fines de semana, para ocuparlos al ocio: ir al cine, teatro, etcétera? Después se quejarán de nuestras actividades nocturnas, pero es que nos dejan otra alternativa. Jesús Trillo-Figueroa, abogado del estado, Las claves de «El Código da Vinci» (I), ABC. De lo que se trata en esta historia es de presentar un cristianismo sin resurrección, una religión sin trascendencia y, en consecuencia, una moral sin heteronomía, donde el bien y el mal lo decide la conciencia autónoma del hombre, que se cree dios; por eso se entiende el éxito que ha logrado, que, sin duda, sintoniza con el pensamiento hegemónico. La vida que propone este tipo de pensamiento necesita ser vivida desesperadamente, apurando la copa de cada momento, como si fuera a durar eternamente, sin preguntarse ni por el comienzo ni por el final. Pero «vana es nuestra fe sin la resurrección», como decía el apóstol Pablo; porque, en tal caso, tendrían razón aquellos filósofos que anunciaron la muerte de Dios. El cristianismo ya no sería una religión de vida y victoriosa: sería una religión de vencidos. El problema de esta movida es que no se queda en una simple novela frívola, hecha para vender libros. La intención, según el propio autor, es transmitir un determinado pensamiento en materia de religión y una actitud ante la vida. Él dice ser cristiano, pero de un cristianismo sin un Cristo Dios: Jesús es un simple hombre testigo de la religión de la diosa. No es necesario negar el cristianismo, pues, como apuntaba Nieztsche, «hasta ahora el ataque al cristianismo no solamente es tímido, sino mal dirigido. El problema de su verdad es accesorio mientras no se ponga en cuestión el valor de su moral». Sin un Cristo resucitado, la moral cristiana habría sido una moral de muerte, a la que sólo le quedaría un tímido mensaje de caridad y de misericordia. Si el hombre no es capaz de trascendencia y no sale de su conciencia, la realidad carece de valor. La valoración será un acto del hombre, producto de sus instintos, de sus deseos, de su voluntad. Sin un orden trascendente, el alemán tendría razón: «En verdad los hombres se dieron a sí mismos su bien y su mal, no los hallaron, no los escucharon como una voz salida del cielo». Y de esto es de lo que se trata: de darle la vuelta a la tortilla, de trasmutar los viejos valores cristianos por los nuevos valores paganos. De convertir en norma el «reverso tenebroso», en lugar del anverso. De hacer de la moral cristiana, que sirve de guía para lograr la felicidad, un código de represión que hay que desterrar. El nuevo cristianismo sin trascendencia que predica Dan Brown es una nueva versión de la diosa «Gea», del «deus sive natura» de Espinoza; de la divinización del cosmos. Al cabo, un nuevo panteísmo que sacraliza a la naturaleza, a la materia y al yo. Es una religión cuyo mensaje de esperanza se traduce en la muerte como una vuelta armoniosa a la madre naturaleza, de la que el hombre había salido. Es de nuevo el triunfo de la filosofía del absurdo, del sinsentido, de la nada. De la ausencia de finalidad que caracteriza a toda la metafísica moderna, y que tanto desesperó al siglo XX; pues solamente la resurrección da sentido a la vida, al menos en el cristianismo. El presidente de la Federación Española de Comunidades de Regantes (Fenacore), Andrés del Campo, reclamó ayer una política del precio del agua diferenciada para España para «no acabar con el campo español». En la clausura de la XI edición del Congreso Nacional de Regantes, celebrado en Mallorca, y ante la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, y el secretario general de Territorio y Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, Antonio Serrano, el presidente de Fenacore dijo que «el principio de recuperación de costes no es un mandato de la Directiva Marco del Agua» y supondría «un impuesto y una carga impositiva sobre los regantes». Según los cálculos realizados desde Fenacore, la aplicación de este principio provocaría una agricultura «no competitiva» y «la pérdida de una tercera parte del regadío español, fundamentalmente en el interior». Por ello, se reclama a Medio Ambiente que no modifique el Régimen económico y financiero de la Ley de Aguas… los regantes reclamaron una política hidrológica «más a largo plazo» que, por un lado, les garantice que amortizarán el esfuerzo en modernización realizado, y asimismo les ayude a estar preparados para la próxima sequía. Francisco J. Mateos Ascacibar, Bibliotecarios en su justa medida, carta al director de El País. A decir de la editora María Siguero Rahona, las bibliotecas públicas españolas deberían abrir todos los días del año y en esto coincido con ella. Coincidimos tanto yo como el resto de colegas bibliotecarios, que vemos en la democracia cultural una seña de identidad de cualquier sociedad del bienestar real. Debemos colocar a los profesionales específicos en los puestos que se merecen. El Partido Popular ha presentado una moción en el Congreso de los Diputados en la que insta al Gobierno a promover la creación de un Fondo de Garantía de Bienes Tangibles, a raíz de la presunta estafa protagonizada por las sociedades de inversión Fórum y Afinsa. Joseph Stiglitz sobre la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia. Bolivia no estaba recibiendo una retribución justa por sus recursos naturales y el segundo tema que quiero mencionar es que todas estas negociaciones deben hacerse en una forma franca y muy abierta, de manera que la población sepa a qué se destinan y cómo se distribuyen los recursos recaudados por sus recursos naturales. Ramón Tamames, Catedrático de Estructura Económica (UAM), Límites, esperanzas y compromisos, Estrella Digital. La nueva versión y puesta al día de Los límites del crecimiento, el primer informe al Club de Roma, constituye un tercer aldabonazo de sus autores sobre las conciencias de los ciudadanos del planeta Tierra. Los peligros que acechan a la humanidad son mayores y más inminentes que en el trabajo originario, a pesar de lo cual, los autores del tercer libro, y el propio Club de Roma no son heraldos de potenciales catástrofes que ya se encuentran en avanzado estadio de configuración. Se trata, muy por el contrario, de impedir que esas situaciones límite lleguen a producirse. Quedando bien claro que tampoco se aspira a formular profecías, ya que desde la primera versión del 72 se plantearon escenarios alternativos que siguen estando virtualmente vigentes. Si hoy se releen las páginas del primer informe, o se consulta el segundo texto publicado en 1992, ha de concluirse que, a pesar de las muchas entidades y autores que van tomando conciencia de los grandes riesgos, seguimos sin percatarnos plenamente de que son indispensables cambios substanciales de nuestros hábitos egoístas y derrochadores. Pues de seguir así, los riesgos se convertirán en situaciones altamente peligrosas, irreversibles, y ya fuera de toda posibilidad de gestionar. Las señales que en 1972 y 1992 se apreciaban en cuanto a que estaban dilapidándose recursos no renovables, deteriorando así la insustituible herencia de la humanidad, presentan hoy una mayor evidencia y resultan más acuciantes. Pues el mundo en crecimiento exponencial en que vivimos continúa siendo un planeta en el que aún no se sabe cómo acrecentándose la calidad de vida pueda hacerse accesible a todos, sin por ello hacer más insoportable la grave huella ecológica del modelo de crecimiento en curso. La magnitud del actual consumismo acelerado por la emergencia de China, India y otros países nos muestra, desde hace tiempo, que necesitaríamos contar con dos o más planetas Tierra adicionales para proseguir en los afanes de bienestar material por parte de los más privilegiados, a menos que se cambie el modelo. Las vibrantes páginas de Los límites al crecimiento 30 años después —cuyos autores son Donella y Dennos Meadows, junto con Jorgen Randers en edición del Círculo de Lectores— constituyen, por tanto, un nuevo alegato a favor de la cordura y la esperanza. Entre otras cosas, porque los citados, entre paréntesis, autores del informe, con la debida contrastación de todo su entorno científico, siguen confiando en las capacidades humanas para encontrar modos de convivencia, y maneras de aprovechar nuestros saberes de forma solidaria. Los autores de Los límites al crecimiento 30 años después piensan que aún estamos a tiempo. Sin embargo, no basta si antes o después no nos mostramos dispuestos a afrontar efectivamente cambios radicales y globales de nuestra convivencia, y de la forma en que nos relacionamos con la Naturaleza. Para ello habrá que practicar el buen gobierno democrático de los asuntos colectivos, e idear nuevos dispositivos que hagan posible erradicar la pobreza y extender la calidad de vida a todos, sin por ello agotar los recursos no renovables del planeta. Todo ello supone replantear la capacidad tecnológica, creativa e innovadora, sin limitar las cosas a la simple rentabilidad industrial. A tal fin, es preciso idear nuevos modos de encarar los problemas y de moderar nuestros pequeños egoísmos, apostando a favor de un desarrollo sostenible, humano, y social, que deje de ser una expresión retórica y empiece a convertirse en un horizonte esperanzado. La realidad de hoy se presenta llena de amenazas y límites, y también de esperanzas y posibilidades. Y para hacerla realidad se requieren de nuestra parte compromisos personales y colectivos, sin los cuales de nada servirían los avances científicos o las buenas palabras. Ya que de otro modo, ambos —saberes y voluntades— resultarían totalmente inútiles. An Inconvenient Truth is the new movie by former vice-president Al Gore. "If you live on this planet: If you love your children: You have to see this film." Gore declares that man-made global warming "is really not a political issue so much as it is a moral issue." At the conclusion the words "Nothing is scarier than the truth" appear on screen and then Gore portentously intones: "Our ability to live is what is at stake." Manuel Ballbé, catedrático de Derecho de la Universitat Autònoma de Barcelona, Delincuencia organizada, El Periódico. ...existe el peligro de que nos invada la cultura del recurso a las armas y a la violencia como forma habitual de comportamiento cuando una de las características del modelo de más seguridad europeo, a diferencia del americano, es la prohibición de llevar armas... ...hay otros factores que son provocados por nuestra actitud. La inseguridad en nosotros mismos, el no reconocer que somos uno de los países más seguros del mundo y el no valorar bastante a los profesionales de la prevención que realizan políticas sociales efectivas –aunque no siempre vistosas– en los barrios son algunas de ellas. Cuando una sociedad solo tiene como referentes a deportistas u otros famosos en lugar de reconocer el trabajo excelente y esencial para la protección de nuestros derechos no es extraño que podamos acabar como en Latinoamérica, donde se desautoriza a la policía por corrupta y violenta. Un panorama diametralmente opuesto lo tenemos aquí. Por eso no podrán extenderse acciones habituales en aquellos lugares como el secuestro exprés y los asaltos bandoleros. Afortunadamente, en nuestro país no tenemos una policía corrupta ni anoréxica aunque no somos una sociedad acostumbrada a reconocer la eficacia policial. Otro motivo por lo que el modelo americano no se implantará con facilidad en nuestro país es que tenemos una policía democrática y profesional en un número proporcional a las necesidades de la ciudadanía. Otros países, siguiendo el modelo neoliberal norteamericano de más mercado y menos Estado, es decir, menos policía pública y más privada, tienen como resultado una policía anoréxica que evidentemente explica los altos niveles de criminalidad e impunidad en América. Nosotros, en cambio, pudimos superar los intentos de implantar este modelo en los ocho años del Gobierno del PP que también nos dejó una policía anoréxica, sobre todo en Catalunya. Como describe la criminología ambiental, también se fomenta la delincuencia cuando la sociedad propaga la sensación de inseguridad e impunidad. La primera característica del delincuente es que es un oportunista: roba cuando puede, no cuando quiere. Caldear un ambiente que exagera el número de delitos puede ser un gran negocio para algunos. Aunque la mayoría de las empresas de seguridad privada no están haciendo de altavoces, sí que algún vendedor de alarmas se dedica a alarmar más de la cuenta. Sin ninguna duda, crear un ambiente más ficticio que real de inseguridad es fomentar el efecto llamada a los delincuentes y potenciar su actividad. Las cifras comparativas con América demuestran que tenemos un buen modelo. España mantiene un excelente sistema de prevención, seguridad y policía, siempre mejorable, sobre todo con el apoyo y colaboración de la comunidad. Con el despliegue de los Mossos se ha duplicado el número de policías y cualquier delincuente sabe el riesgo que corre si intenta cometer acciones criminales en un país donde los niveles de impunidad son mínimos. El futuro de nuestra seguridad pasa por convencernos del éxito de nuestro sistema, mejorar nuestras instituciones genuinas y profundizar en una mayor solidaridad y cooperación ciudadanas en la prevención y lucha contra la delincuencia. Afrontar con serenidad las amenazas e indicios de las nuevas formas de criminalidad es el verdadero signo de una comunidad que sabe combinar libertad con seguridad. Xavier Sala i Martín, de la Fundació Umbele, la Universidad de Columbia (EE.UU.) y la UPF, La maldición de recursos naturales, La Vanguardia. Tiene razón Morales cuando afirma que los recursos naturales son de los bolivianos. De eso no debe haber (y me parece no hay) ninguna duda. No era el Gobierno de Morales, pero era un gobierno tan democrático y tan legítimo como el suyo. Marcos González Sedano, Los herederos, carta al director de El País. Para el proceso de globalización hacía falta un hombre nuevo: un ser más insolidario, consumista y fundamentalmente individualista; sólo asociativo en los eventos ya programados y en el proceso de producción; aliñado ideológicamente con los grandes encuentros deportivos, macrobotellonas, operaciones triunfo, la boda de don mengano con doña zutana y el nacimiento del vástago de ambos; propenso a la caridad del siglo XXI canalizada a través de las ONG. El Gobierno boliviano ha dado tres días al grupo bancario español BBVA y al de seguros suizo Zúrich para entregar al Estado "a título gratuito" las acciones que gestiona, en un fondo colectivo, de las empresas petroleras nacionalizadas o, de lo contrario, sus instalaciones serán intervenidas. La medida fue anunciada por el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, quien firmó un decreto complementario al suscrito hace dos semanas para asumir "el control absoluto" del Estado sobre el negocio petrolero. "Habrá intervención a estos fondos de pensiones si no cumplen en tres días el decreto, así de claro", advirtió García Linera después de presentar el documento. "Hemos dialogado varias horas, varios meses, con la gente de las AFP y hemos encontrado colaboración de una más que otra, hemos encontrado resistencia verbal y exceso verbal de alguno de los representantes de los fondos de pensiones", dijo García Linera. El presidente boliviano, Evo Morales, ha asegurado los fondos van a pasar a ser administrados el Estado, por lo que "no se afecta, no se quita a nadie, no se expropia a nadie". Energía con fronteras, editorial de El País. Resulta evidente que la UE carece de una política energética común; y que precisamente una política unificada es una de las escasas defensas de que disponen las áreas económicas para proteger a los ciudadanos y las empresas cuando se producen convulsiones en los mercados de petróleo, de gas o de materias primas. Europa debe manejarse con la suficiente habilidad como para garantizarse el suministro del gas ruso sin chantajes y promover las inversiones y los acuerdos necesarios para que ese gas llegue también a la península Ibérica, excesivamente dependiente del gas argelino. La confluencia de tensiones puede interpretarse como una llamada de atención para que los países de la UE vayan aproximando sus políticas energéticas. Y una vía posible, aunque probablemente insuficiente, es articular políticas conjuntas de abastecimiento. Si la existencia de un mercado abierto y competitivo de energía es hoy un objetivo lejano, la seguridad en el suministro arbitrado por una autoridad europea puede ser una vía prometedora a medio o incluso a corto plazo. Carlos Carnero, eurodiputado socialista y delegado al Foro Parlamentario sobre el futuro de Europa, El doctor House, en la crisis europea, El País. La Unión Europea vive una crisis verdaderamente curiosa. Somos ya 25 estados miembros. Tenemos el euro en nuestros bolsillos. Hemos elaborado una Constitución que, una vez en vigor, permitirá culminar la unión política. ¿Qué hacer para superar esa crisis? Se presentan tres alternativas: una, dar marcha atrás; otra, ir "trampeando"; la tercera, seguir avanzando a una velocidad razonable que evite sustos en la carretera y con una idea clara del destino al que queremos llegar. Por la primera posibilidad apuestan los euroescépticos de siempre y algunos recién llegados al club cuyas ideas son tan conservadoras que los medios de comunicación les sitúan en la extrema derecha, como algunos partidos de la coalición de gobierno en Polonia. Afortunadamente son minoría porque a cualquiera le resulta fácil imaginar la catástrofe que para nuestra vida cotidiana supondría la inexistencia de la Unión. En todo caso, hagan el ejercicio una vez más y ahórrense la entrada a la película de terror que tenían pensado ver el fin de semana. Somos muchos los partidarios del tercer escenario, pues evita tanto desandar el camino como perdernos sin las herramientas adecuadas en el troceamiento de las soluciones a los problemas de la ciudadanía o en el picoteo (cherry picking en inglés), que engorda pero no alimenta racionalmente. La idea es tan clara que podemos seguir el método del doctor House (el de la serie de la Cuatro), sin su mal carácter: actuar en vez de lamentarnos para determinar la causa de la enfermedad y diagnosticar su remedio. La crisis se debe a una carencia de Europa y se soluciona con una inyección paulatina de integración que riegue todos los órganos comunitarios, evitando que la anemia continúe, aplicar el tratamiento a sólo una parte de su cuerpo o introducir una sobredosis. Creo que eso es lo que ha prescrito el Foro Parlamentario sobre el Futuro de Europa celebrado en Bruselas, que ha reunido a más de 200 diputados, senadores y eurodiputados. No era tarea fácil organizarlo, pero sí imprescindible hacerlo. El resultado ha merecido la pena. ¿Por qué? La Constitución Europea es el tratamiento que necesita Europa: una introducción razonable de unión política que permita al conjunto del organismo (Estados e instituciones comunitarias) funcionar cada vez mejor y seguir creciendo. 2. Sin el proyecto de Europa que representa ese texto es inviable poner en marcha una "Europa de los Proyectos", pues, al no contar con los útiles para solucionar bien el conjunto de los problemas, terminaríamos fracasando sectorialmente y alimentando un círculo vicioso de desconfianza en la construcción europea. Esto no significa pararse, sino exprimir a fondo lo que tenemos -Niza- sin dejar de andar para alcanzar el destino -la Constitución-. 3. Comprobado que el camino tiene baches y el tratamiento algunas contraindicaciones, la velocidad de crucero ha de ser moderada, pero no bajando de esos 100 kilómetros por hora que permiten llegar a tiempo sin correr riesgos: que la Constitución siga el proceso de ratificación -Estonia es ya el 15 estado en hacerlo y Finlandia será en breve el 16- para, cuando en París y en La Haya tengan nuevos gobiernos, pactar soluciones que posibiliten respetar la decisión de todos los viajeros -del sí y del no-, manteniendo todo lo bueno del proyecto y garantizando que sea realidad, como muy tarde, en 2009. Europa tiene futuro y deberá para ello contar con una Constitución en tiempo útil. No será sencillo, pero sí factible. El Foro Parlamentario y los nuevos goles a nuestro favor -que no en propia meta, como en Francia y Holanda- en un proceso de ratificación que casi comenzó con el sí del referéndum español, sin olvidar otros en el contexto político como la llegada al poder del centro-izquierda en Italia, así lo indican. De forma que, parafraseando a House, "dejar de llorar, chicos, vuestros ciudadanos os quieren y el paciente nos espera". El diputado foral de Empleo y Formación de Vizcaya, Julio Artexe,criticó ayer la tendencia a pretender fomentar la contratación mediante el abaratamiento del despido y consideró que, por el contrario, quizá haya llegado el momento de encarecerlo en los casos de contrataciones temporales. Artexe consideró que también se debería estudiar «intervenir» en lo que se refiere a las cotizaciones sociales de la empresas, «para que nadie se pueda plantear que es más barato tener un trabajador con contrato temporal que con indefinido». «La reducción de la temporalidad no pasa por menoscabar los derechos laborales consolidados, sino que ha de combatirse incentivando la contratación y no abaratando el despido», afirmó Artetxe, quien reclamó un ámbito vasco de relaciones laborales. Begoña San José (vicepresidenta del Fórum de Política Feminista, y siete firmas más, de otras tantas organizaciones), Ley de Igualdad, carta al director de El País. Ante el anteproyecto de Ley de Igualdad, varios centenares de asociaciones y consejos autonómicos de mujeres venimos planteando la interlocución con el Gobierno sobre: 1. Igualdad en los parlamentos y corporaciones locales de democracia representativa directa. Es positivo que la Ley de Igualdad exija una cuota mínima de mujeres en las candidaturas, pero no que excluya a los 6.874 ayuntamientos con menos de 5.000 habitantes, que son el 85% de los municipios, el 15% de la población y el 66% de los cargos electos en España y los más masculinizados (83%). Además, la cuota del 40% en tramos de cinco candidatos sería efectiva sólo para las candidaturas que obtienen cinco o más escaños; el resto podrían cumplirla poniendo mujeres relleno, empeorando la situación actual. 2. Extensión del permiso pagado de maternidad de 16 semanas a todas las trabajadoras, eliminando el periodo de carencia. La tasa de actividad a la edad media de maternidad, 29 años, es del 80%, pero la cobertura del permiso pagado de maternidad es sólo del 54%. Excluye a unas 100.000 madres trabajadoras, una de cada tres, especialmente temporales, empleadas de hogar, agrarias, autónomas y becarias. El anteproyecto incumple la universalidad, suficiencia y duración de 14 semanas del Convenio 183 de la OIT, pues la ampliación del cómputo de cotización sigue excluyendo a un sector, y el nuevo Subsidio de Maternidad no contributivo de 383,3 euros/mes no garantiza la subsistencia y dura sólo seis semanas. 3. Permiso de paternidad de cuatro semanas, irrenunciable e intransferible. Actualmente, sólo el 1,6% de los padres ejerce la opción de compartir el permiso de maternidad. El anteproyecto de Ley de Igualdad crea un permiso de paternidad de ocho días, que pedimos sea de cuatro semanas para socializar mínimamente al padre como trabajador con responsabilidades familiares; intransferible, para avanzar hacia la corresponsabilidad; e irrenunciable, para no ser causa de discriminación en las empresas. 4. Escolarización de 0 a 3 años y servicios de atención a dependientes, como medidas de conciliación de la vida laboral y familiar. La Ley de Igualdad debe incluir el desarrollo de los servicios, cumplir la promesa electoral de crear 250.000 plazas de educación infantil y no mantener a las cuidadoras familiares como principal recurso de Atención a la Dependencia. 5. Creación inmediata del Consejo Estatal de las Mujeres como cauce estable, reivindicativo, plural y representativo de las asociaciones de mujeres, para celebrar los 75 años de voto femenino cambiando economía y política informales por más igualdad y democracia participativa. Juan Manuel de Oña Navarro, fiscal de sala coordinador en materia de accidentes laborales, entrevista en El País. Debe seguir. Si el hecho es delito, por estar indemnizado no tiene que cesar la persecución penal. Tiene que llegar a las últimas consecuencias. Si no, se piensa que no pasa nada y el sujeto infractor no introduce en su cabeza mecanismos correctores. Hay que dejar claro un mensaje: la violación de las normas de seguridad ha dejado de ser rentable por las consecuencias penales. La prevención es cara, pero mucho más lo son los resultados lesivos de los accidentes. Es necesario imponer esa cultura de prevención. P. ¿En quién recae la responsabilidad de implantar esa cultura? R. Es de todos, también de los medios de comunicación. Tenemos que se absolutamente inflexibles en siniestralidad laboral. La prevención estricta recae sobre las autoridades laborales, los inspectores de trabajo, los gobiernos autonómicos... Ésos son nuestros informadores del quebrantamiento de las normas. Si se persigue, la gente pensará que se está jugando ir a la cárcel. P. ¿Por qué hay tanta sensibilidad con la siniestralidad en carretera y tan poca con los accidentes laborales? R. Efectivamente es así. No podemos quedarnos tranquilos y aceptar pacíficamente la actitud fatalista que considera la siniestralidad laboral como un precio que hay que pagar por el progreso o por el aumento de la riqueza. Ir al trabajo no puede suponer jugarse la vida. P. ¿Cree que existe sensación de impunidad en el empresario? R. Desde luego, la respuesta penal no está a la altura de los resultados lesivos. Si se producen 1.000 muertes al año y escasas sentencias condenatorias por delitos graves, la respuesta penal no es lo enérgica que debería. Entonces se crea esa sensación de "aquí no pasa nada", de impunidad. Todo se resuelve por la vía de la indemnización. Si atendemos al número de sentencias, la respuesta penal no es adecuada. Y así, debe existir un mayor sentimiento de impunidad. P. ¿Se observa negligencia o actitudes descuidadas entre los trabajadores? R. Sí, pero es que hay jurisprudencia constante del Supremo de que al trabajador hay que protegerlo frente a él mismo. No vale como excusa: "Es que en Andalucía hace mucho calor y no se pone el casco". Pues cómprele usted uno ligero, uno de muchos más euros, de forma que usted pueda exigírselo. La actitud del lesionado puede concurrir con la imprudencia del empleador, incluso reducir algo su responsabilidad, pero ésa no es la idea, al trabajador hay que protegerlo frente a su propia imprudencia. Hay que hacer labor de inspección. P. De la ingente labor que tiene por delante, ¿qué le gustaría conseguir de forma inmediata? R. Una reducción del número de accidentes laborales, aunque la estadística no va por ahí, desgraciadamente. Y que bajaran los procedimientos penales porque han bajado los accidentes. Como trabajo inmediato, lograr que las secciones de la fiscalía funcionen. Eso se traducirá en una respuesta penal más intensa y el ciudadano sabrá que si no actúa como la ley exige puede ser condenado. Y cuanto antes se consiga, mejor para el empresario, para el trabajador y para la sociedad. Laurence M. Vance, Intelligent Design or Intelligent Designer?, LewRockwell.com. ...although one cannot consistently hold to the Darwinian theory of evolution and at the same time accept the Christian doctrine of Creation, it is possible to advocate at the same time both evolution and intelligent design. We also know that evolutionists are against intelligent design, not because it is unscientific, but because it dares to question the established religion of evolution. Evolutionists are nervous because they see the introduction of intelligent design into the classroom as a first step on the road to Creationism, which is a dogma they abhor. Can you have intelligent design without an intelligent designer? Proponents of intelligent design think so. The authors of Traipsing into Evolution have certainly said so: As a scientific theory, ID only claims that there is empirical evidence that key features of the universe and living things are the products of an intelligent cause. Whether the intelligent cause involved is inside or outside of nature cannot be decided by empirical evidence alone. ID proponents from the beginning have repeatedly argued that design theory does not rely on supernatural causation, and they have consistently maintained this position whether writing for religious or secular audiences. Thus, the theory of intelligent design does not investigate whether the designing intelligent agent was natural or supernatural because it assumes that things designed by an intelligence may possess certain perceptible properties regardless of whether that intelligent agent is a natural entity, or in some way supernatural. José Carlos Laguna, Banca y seguros, La Gaceta de los Negocios. Las entidades de crédito, bancos y cajas de ahorro no pueden prevalerse de su posición de superioridad en el negocio principal para imponer la suscripción de seguros con sus propias empresas, negando con todo ello cualquier tipo de libertad de elección de todo consumidor. Los bancos y cajas de ahorro no pueden presionar a sus clientes para que suscriban contratos de seguro con la propia entidad, ni mucho menos imponerlo como condición para la viabilidad de la operación crediticia. Por supuesto, estas exigencias en ningún caso aparecerán en los clausulados que se ofrecen a la firma del cliente. Es por ello que tampoco deben utilizarse, sutilmente o no, en el proceso de negociación del préstamo. El aseguramiento del riesgo es un síntoma de salud del sistema financiero. Es una elemental garantía, especialmente necesaria en un momento en el que desde distintos organismos se advierte acerca del elevado nivel de endeudamiento de la economía española. La patología estaría en el hecho de que algunas entidades de crédito pudieran prevalerse de su posición de dominio respecto del negocio principal (préstamo) para reconducir el negocio accesorio (seguros) hacia sus propias empresas o hacia aquéllas con las que mantengan relaciones preferenciales. Con frecuencia, da la impresión de que no basta con que el cliente aporte el seguro exigido, suscrito con la empresa de su elección, aunque tenga una cobertura igual o superior a la requerida como garantía de la operación crediticia. En el proceso de negociación del préstamo, como moneda de cambio, la entidad de crédito tampoco puede tratar de colocar a su cliente cualquier otro seguro (desde el hogar hasta el automóvil). En una palabra, hay que evitar que bancos y cajas de ahorro no traten tanto o sólo de garantizar la operación financiera, sino de hacer seguros desde la evidente posición de superioridad que les concede el tener la llave del préstamo, que es lo que lleva a los clientes a sus oficinas. La legislación española ha ido eliminando las restricciones que impedían que unos y otras realizasen esta actividad. De hecho, el crecimiento del negocio asegurador de las entidades de crédito en los últimos años ha sido espectacular. Éstas obtienen ya una parte significativa de sus ingresos de su labor de intermediación en el sector, lo que les permite compensar la reducción de márgenes que, fruto de la competencia, experimentan en su negocio específico. La cuestión es que no pueden hacerlo a costa de la libertad de elección del consumidor. La imposición al cliente de la obligación de suscribir un seguro con la propia entidad infringiría tres leyes. En primer lugar, la propia legislación de seguros, que se encuentra orientada a la protección del consumidor. De entrada, hay que respetar su libertad para escoger la empresa o mediador con quien desee suscribir el contrato, en defensa de sus propios intereses. Es necesario ofrecer al cliente información suficiente, advirtiéndole con claridad de cuáles son los riesgos cuya cobertura es imprescindible y cuáles son opcionales, de manera que sepa cuándo está incurriendo en un sobreseguro. No puede ponerse sólo el acento en la venta de seguros, sino que hay que garantizar también que se dispone de los medios necesarios y proporcionados para dar un adecuado servicio al cliente en el día después. Estas claves están también presentes en el proyecto de ley, ahora en tramitación. En segundo lugar, la legislación general de defensa del consumidor, que trata siempre de proteger a la parte más débil en cualquier relación comercial. En muchos casos, el cliente ni siquiera percibe la presión, ya que en ese momento sólo le importa obtener el crédito. En esas circunstancias, no es que sea proclive a suscribir el contrato de seguro que le pone a la firma la entidad financiera, sino que compraría un libro con las hojas en blanco, si así se lo exigieran. Esta sabiduría explica que la vieja normativa española impidiera a las entidades financieras hacer seguros. Estas limitaciones han desaparecido, pero no la protección del consumidor, que es un principio informador del ordenamiento jurídico, de rango constitucional. En tercer lugar, estas conductas podrían ser consideradas contrarias al Derecho de la Competencia. Hay que tener en cuenta que la normativa prohíbe a las empresas con posición de dominio en el mercado subordinar la celebración de contratos a la aceptación de prestaciones suplementarias, que —por su naturaleza o según los usos mercantiles— no guarden relación alguna con el objeto de dichos contratos. Se trata de las llamadas ventas atadas, que dañan a la concurrencia y a los consumidores. En resumen, una vez más, se demuestra que tanto la liberalización como la flexibilización de los sectores económicos no equivale a la ausencia de reglas. Sin ellas, no es posible la libertad económica, ni la protección de los derechos de los consumidores. Como hemos visto, nuestro ordenamiento jurídico cuenta con una cumplida cesta de normas. Sólo hace falta aplicarlas. Nazareth Echart, Día de las familias, La Gaceta de los Negocios. ¿Qué pedimos las familias? Una política que reconozca nuestro importantísimo papel social: prestaciones por cada hijo (sea cual sea la renta de cada hogar; hay familias con varios hijos que realizan un esfuerzo titánico para llegar a fin de mes y, sin embargo, no reciben ayudas porque superan el límite del bajo nivel de ingresos que se exige para poder solicitarlas); extensión de la paga de 100 euros al mes a todas las madres; reforma del IRPF; políticas para conciliar la vida familiar y laboral; mayores bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social para la contratación de cuidadoras; más guarderías... y un catálogo extenso de medidas necesarias para cuidar de la única institución capaz de garantizar el futuro de la sociedad. Confusión pertinaz, editorial de El País. Ya anunció, en el rimbombante Decreto Supremo, la nacionalización del petróleo y del gas boliviano -a la que, por supuesto, tiene derecho- con unas maneras deplorables, que incluían la presencia del Ejército en los campos petroleros para garantizar que se cumplían sus órdenes. Debe insistirse en que Morales y su Gobierno tienen derecho a tomar las decisiones económicas que consideren oportunas. Marcelo Saffores Arrua, Bolivia, carta al director de El País. Causa gracia ver a los países que durante decenas de años han estado esquilmando los recursos bolivianos y, en consecuencia, sumergiendo en la más absoluta pobreza a sus habitantes hoy se rasguen las vestiduras y anden de conciliábulos entre ellos y, lo que es peor, que critiquen semejante actitud. La pregunta es: ¿no compete enteramente a la soberanía de una nación la decisión acerca de la forma de utilizar sus recursos nacionales? Cuando Argentina, por ejemplo, decidió declarar el default, para culminar 100 años de pésimos Gobiernos, ¿le preguntó a los países afectados su opinión? Si Repsol hubiera decidido salir de Bolivia porque su negocio ya no fuera rentable, ¿le hubiera importado el coste social que hubiera derivado de esa decisión? Cuando Brasil determina medidas arancelarias para proteger su industria local, afectando al resto de las economías regionales, ¿convoca una reunión de presidentes para ver qué les parece? Cuando Estados Unidos sube o baja las tasas internacionales para el costo del dinero para mantener a resguardo su economía, ¿consulta a los países del Tercer Mundo si esa medida puede afectarlos? No sé si esta decisión de Morales será buena o mala para el futuro de Bolivia, pero de lo que sí estoy seguro es de que no puede ponerse en tela de juicio el derecho que tiene a tomarla. María Siguero Rahona, Bibliotecas todos los días del año, carta al director de El País. No he podido leer el proyecto de Ley de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, pero, ante todo, me parece estupendo el objetivo de la modernización de las bibliotecas públicas, y espero que sea productivo el nuevo órgano que creará el Ministerio de Cultura, que se va a llamar Observatorio de la Lectura y el Libro, pues le corresponderá también promover la colaboración institucional entre órganos de similares funciones en las diversas administraciones. Pues lo que yo creo que es fundamental es que el Ministerio de Cultura tenga alguna fuerza para hacer que todas las bibliotecas de España que no sean privadas abran todos los días del año, salvo Navidad y Año Nuevo, como en todos los países cultos se hace. Una biblioteca tiene los mismos tesoros para disfrute intelectual que un museo, por ejemplo. Naturalmente, incluyo en esas bibliotecas las de los centros de enseñanza media, que deben ser abiertas a toda la gente del barrio, especialmente si no hay otras bibliotecas en la zona. Y, lógicamente, en esa ampliación de horarios hay un yacimiento de empleo para un montón de universitarias en paro. Pero también el ministerio tendría que decir algo a la hora de exigir preparación a ese personal, que, en el caso de una biblioteca, no debe consistir sólo en técnicas de archivo y catalogación, sino en una amplia cultura y un amor por los libros que se sepa transmitir a los posibles lectores. Tampoco debían ser totalmente autónomas las bibliotecas municipales a la hora de comprar los libros, pues podrían no enterarse los usuarios más que de los best sellers, y entonces no tendrían la bibliodiversidad cultural que propugnamos las pequeñas editoriales. Juan A. Alduncin Garrido, Reducir el consumo energético, carta al director de El País. Hay que reducir la dependencia exterior, pero sobre todo hay que reducir, y mucho, el consumo energético. La pregunta inmediata: ¿y el desarrollo (o el crecimiento, o el nivel de vida)? Cuando esto se toca, tratamos de esquivar el asunto. Y el problema sigue delante, cada día más grande. Hay que reducir, y mucho, el consumo energético. Para las sociedades acomodadas no es tesitura fácil. Pero hay que hacerlo. Álvaro Gil Ruiz, Por una vivienda digna, carta al director de El País. La salida a la calle de ciudadanos de toda España, el domingo 24 de mayo, pidiendo una vivienda accesible y digna es natural. Porque es un problema muy serio que parece que no tiene fácil solución como no cambie la estructura inmobiliaria que mantiene esta injusticia social. Porque la vivienda supone mucho más que cuatro paredes y unos metros cuadrados habitables. Es un paso imprescindible en el desarrollo de una pareja que quiera consolidarse y fundar una familia. Además, es el lugar físico que más condiciona nuestra existencia y la vida de una familia, por tanto ha de ser del gusto de los que la habitan. Por eso, tener una vivienda con unas condiciones normales para poder hacer vida, y que no haya que "hipotecar" la juventud trabajando para conseguir pagarla, es un lujo. Cuando en una sociedad democrática auténtica se ofrece como lo que es, como una necesidad de primer orden, porque es un derecho. Los partidos políticos tienen que hacer algo para que cambie de verdad esta situación de abuso de los empresarios de la construcción, inmobiliarios y de todos los beneficiarios de esta red de poder y de dinero a raudales. No puede seguir la situación así, hay que darle la vuelta a la tortilla. Pijus economicus, bitacorero. ...es obvio que la voluntad surge de las interrelaciones humanas y no de la nada, como sugiere la teoría neoliberal, de modo que los diferentes poderes subjetivos cobran poder práctico. Jorge, bitacorero. ...la especulación solo surge en mercados intervenidos, tal y como yo la entiendo. Daniel dice que especular es comprar barato y vender caro, pero no estoy de acuerdo: eso es comerciar. Especular es comprar barato y manipular los precios para que suban, y eso solo se puede hacer en mercados que admiten la manipulación, como los intervenidos por el gobierno (sobornos) o los monopolizables (materias primas escasísimas, los diamantes y De Beers quizás). Nada mejor para arruinar a los especuladores que permitir la libre entrada y salida en el sector, de forma que los precios respondan a la demanda y no al vendedor. Imperialista, bitacorero. ...hay un problema que no se puede obviar: que las infraestructuras son cosas físicas que se implantan sobre propiedades privadas. No hay manera de hacerlo por el aire, aunque el vuelo también es propiedad privada. Incluso el subsuelo también lo es. Ahora, si no queda más remedio, habrá que adquirir la propiedad privada para poder hacer carreteras. No se le escapará que una carretera fomenta el libre mercado: facilidad para transportar mercancías, comunicaciones entre privados que pueden llegar a libres acuerdos… Y dado que lo pagamos todos, propietarios de propiedades privadas, que nos cueste lo menos posible. Desgraciadamente la administración posee toda la información posible... Decide, bitacorero. Pongamos que un especulador compra trigo a un precio determinado antes de saber si la cosecha será abundante o no. Si la cosecha es abundante, entonces el especulador procurará almacenar y no vender, porque su precio será bajo. La demanda de trigo es siempre la misma, porque todos necesitamos comer, pero el trigo se acaba poco a poco y, como es lógico, su precio aumenta poco a poco. Llega un punto en que el precio está por encima del precio determinado al que lo compró el especulador, tú dirías que en este momento el especulador venderá suavizando los precios. Te digo YO lo que un hace un especulador COMPETENTE. Atención la jugada: El especulador ya ganaría dinero vendiendo su almacén de trigo, pero decide esperar a vender porque sabe que, a medida que pase el tiempo, se vaya reduciendo la cantidad de trigo disponible y la gente vaya teniendo hambre, más le van a pagar por su almacén. Mientras este proceso sigue, el precio del trigo aumenta y aumenta. Hay quien se muere de hambre por no poder pagar el precio al que se vende el trigo. Pero claro, si el especulador es competente, y asumo que el especulador es competente, él no tiene prisa por vender, el tiempo corre a su favor. No importa que sepa que en este momento el precio del trigo ya se haya multiplicado por 3, sabe que sus beneficios serán todavía mayores si espera más a vender su almacén. ¡La competencia del especulador puede causar hambre en el pobre! El libre mercado tiene dos caras, si se tiene una buena idea y se lleva a cabo (trabajando) eficiente pero no acaparadoramente, se crean entonces puestos de trabajo, dinero y bienestar social real. Si no se tienen ideas... especular no es la solución para todos. Con el libre mercado también pueden ocurrir situaciones como la del trigo que explico. ¿O es que ya nos hemos olvidado del crack de 1929 en EEUU, donde se compraban y vendían acciones (ya ves, antes acciones y hoy también viviendas) llevando el país a la miseria? Nadie discute después de 1929 que el estado debe intervenir para poner freno a tipos como los especuladores. Mi opinión es que el estado debe intervenir muy fuertemente en mercados vitales como la vivienda, la sanidad, la comida, el agua o la energía. Si esto fuera así, un piso de protección oficial no sería una lotería, sino algo asequible para todos. El libre mercado que especule con los televisores de plasma, a ver si convence a alguien para que se hipoteque 50 años por tener uno. Jóvenes, hoy la vivienda, mañana el trigo. No queremos. Nos quejamos. Y nos manifestamos. Un manifestante, bitacorero. La especulación tiene culpa de los precios caros. La especulación y las falsas expectativas de incrementos de precios que no se darán, porque es una burbuja especulativa montada sobre una inconsciencia colectiva, que ni el gobierno, ni los medios de comunicación, ni por lo visto, algunas personas independientes, como se supone que eres tú, se molestan en criticar. Los precios no están caros porque el suelo esté caro. El suelo es un porcentaje del coste que ni de lejos llega a justificar los incrementos de precio que sufrimos en España. ¿Segunda y tercera vivienda? No has hecho muchos cálculos ¿verdad? No te has parado a ver la cantidad de pisos que se han construido, y como se está dando la "paradoja" de que aún siga existiendo demanda. La explicación es sencilla. Sigue existiendo demanda porque hay cierto tipo de demanda que compra un piso tras otro porque "los pisos siempre suben". Repito... Una ilusión alentada por demasiada gente, y que nos va a llevar a un gran batacazo económico. Como liberal, acusas a tu bestia particular. El Estado, a través de la falta de desregularización de suelo y de marco legal de alquiler. No discutiré que tales aspectos necesitan reformas, pero sí criticaré que sesgas tu opinión. ¿Que hay de la especulación? No... Tu sesgo liberal te impide creer que el mercado puede fallar. Sí, señor. El mercado es la suma de los pensamientos de los participantes del mercado. Y si todos piensan que el bien se va a revalorizar no siendo verdad, el mercado se hincha en una burbuja que más pronto o más tarde estalla. No será la primera ni la última burbuja. Y los demás no tenemos porqué sufrir los efectos de las especulaciones de los demás. Aunque no te guste, a muchos si nos gusta la idea de vivienda de protección oficial, donde (quitando chanchullos dignos igualmente de crítica) no hay margen para la especulación con el precio de la vivienda. Porque no todos opinamos que el mercado es la solución a todos los problemas. Es más, algunos opinamos que el mercado es culpa de algunos de los problemas. Irichc, bitacorero. El argumento de Daniel, si lo he entendido correctamente, viene a decir que los especuladores ayudan a bajar los precios, ya que acumulan bienes escasos esperando su revalorización para venderlos. De modo que, cuando esto sucede, al ser muchos los que se encuentran en dicha tesitura, la oferta sube y los precios caen. Lo siento, pero me parece una visión demasiado optimista y falseada. La primera objeción que se me ocurre es que la demanda (en ascenso permanente) siempre será mucho mayor que la oferta, y más cuanto más dure la precariedad, con lo que esa corrección a la baja no se va a notar. Por si fuera poco -y ahí aventuro una segunda objeción- el descenso del precio no tiene por qué ser inmediato, sino que normalmente se repercute en la siguiente tanda, cuando la información del consumidor es más completa. Pero, al fin, con la rebaja virtual del precio, sucede que los que habían de vender y no han vendido continúan especulando hasta que una próxima coyuntura les resulte favorable para esquilmar al prójimo. Y así la rueda gira y gira y los fuertes aplastan a los débiles. ¿Qué sucedería si aplicáramos estos principios de estricto mercado a productos básicos como el pan? ¿Quién podría comer a diario? Contecho, bitacorero. Hay –o ha habido– una gran demanda de pisos porque algunos los han utilizado como inversión rentable, no como vivienda, y por las disparatadas hipotecas que conceden los bancos en España. Por otra parte, no se ha hecho nada por promover la vivienda de alquiler. Mientras alquilar sea tanto o más caro que pagar una hipoteca, esto seguirá igual. Dices que la especulación sólo hace subir los precios cuando estos son bajos; eso sería cierto si los especuladores no supieran -o dieran por hecho- que los precios van a seguir subiendo indefinidamente, que es lo que ocurre: así, para ellos el precio siempre es barato, porque seguirá subiendo gracias, en buena parte, a ellos. Yo no quiero que se pinche la "burbuja", porque sería desastroso para España, cuya economía está ahora sustentada por tanto ladrillo. Pero que, al menos, deje de subir como lo hace. Kiko, bitacorero. ..."el "pasapisero", pues si alguien ha encontrado esa forma de sacar rentabilidad a su dinero, pues enhorabuena, de todas maneras lo que está claro es que lo mejor que podemos hacer entonces es estar atentos y ser todos pasapiseros, jajaja". Pues claro, fácil y rentable, ahora hagamos un estudio de lo rentable que puede resultarte atracar un banco, vistos los beneficios, coste-tiempo vamos a dedicarnos a eso, y además si lo hacemos todos nos haremos todos ricos en corto plazo (sic). ..."decirle que se pueden hacer todas las carreteras que se quieran sin necesidad de expropiar." ¿Y donde ponemos las rectas, o vas a negociar todas y cada una de las fincas por donde pasan? Me lo explique. Jaba, bitacorero. "La especulación, en definitiva, ayuda a suavizar las subidas de precios" Esta afirmación es una gran falsedad. Por favor, le ruego leas un poquito de teoría económica. "A bubble is when the market price of an asset becomes misaligned with what the fundamentals say the asset should be worth. Bubbles form because of buyers who concentrate on trends, not fundamentals. [...] But the force of people rushing into the market to collect what they see as ‘free money’ may be enough to drive up prices all on their own. This self-fulfilling prophesy cannot last forever though. Eventually the harsh reality will settle in, and the markets will come to a halt. It is just a matter of time. The irrationality of the market makes it tough to predict the when, only the eventual direction is known for sure" Se dará cuenta que dice que los especuladores sí tienen poder suficiente para hacer subir los precios, a la vez que los desestabilizan y mucho. Imperialista, bitacorero. ...llegando a extremos ultraliberales como Madrid... Lo que creo que no se debe hacer es lo que hace usted con la teoría liberal y es soltarla al mundo y dejar que se desenvuelva sola sin tener en cuenta al mundo. ¿Por qué tiene un propietario que urbanizar si no quiere? Pues porque a veces no queda más remedio y porque el suelo es diferente a cualquier otro objeto. La expropiación. No lleva razón y lo sabe. Otra cosa es que discutamos el precio. Y está muy bien eso de la teoría del orden espontáneo de Hayek, pero me temo que el gran Federico no era urbanista. Luis Ignacio Parada, Adictos a la tele desde la cuna, ABC. Dentro de tres semanas, si algún cataclismo benefactor no lo remedia, un canal de la televisión italiana emitirá una programación dirigida a bebés menores de dos años. Nadie sabe cómo se financiará... Sus patrocinadores, que presumiblemente invierten a largo plazo para crear teleadictos, dicen que ya que los niños pasan muchas horas ante el televisor, más vale que vean las cosas adecuadas. Pero los psicólogos infantiles aseguran que a esa edad lo que se ve por televisión no puede considerarse educativo y que no hay nada como la mirada, la voz y la sonrisa de los padres, para tranquilizar, entretener y formar la mente infantil. El sociólogo Satoshi Kanazawa aseguraba no hace mucho en New Scientist que la televisión mejora la vida social gracias a los amigos «imaginarios». Pero muchos estudios científicos han coincidido en los riesgos físicos y psicológicos de ver la televisión a edades tempranas. Los expertos en salud infantil reclaman que las emisiones infantiles se consideren un tema de salud pública, porque los chavales tendrán pronto, además de un televisor en su dormitorio, otro en su bolsillo gracias a la nueva generación de teléfonos móviles. Ya nadie recuerda cómo han podido vivir sin televisión las ochocientas generaciones de seres humanos que han poblado la faz de la Tierra desde que existe rastro de civilización. ¿No lo hicieron hablando alrededor de la mesa camilla, en los patios de vecindad, en las tertulias de café; asistiendo al ágora, a los foros, las ferias? Nadie quiere acordarse de lo emocionante que es relatar un cuento a un niño, enseñarlo a hablar, jugar con él. Hoy lo enchufamos a la televisión, y a descansar. Cuando sea mayor no lo entenderemos, no será nuestro amigo. Y tendrá derecho a no perdonarnos. Javier Romañach, tetrapléjico, miembro del «Foro de Vida Independiente», pide al Gobierno que financie de forma íntegra lo que se llama asistencia personal más pago directo. «A nosotros no nos pasa nada, es el mundo el que está mal hecho y hay que construirlo acorde a nuestra realidad. Tú me ves como alguien que sufre una tetraplejia y yo me veo como alguien que tiene una tetraplejia y sufre discriminación por ello. Cuando nuestra lucha es la vida digna se nos hace poco caso, pero nos hacemos famosos cuando alguno se suicida». Opina Romañach que la muerte de Jorge León no es eutanasia sino suicidio asistido, y que el vallisoletano no tomó una decisión libre sino limitada por sus circunstancias. «Cuando dispongamos de los recursos para poder participar en igualdad de condiciones con el resto, entonces hablamos de morirnos dignamente». El director de Le Monde Diplomatique (edición en español), Ferrán Montesa, criticó el crecimiento de la prensa "falsamente gratuita", por fomentar la "precariedad" en sus contenidos y en la situación laboral de su personal. Cientos de jóvenes organizados a través de Internet se han concentrado en las calles de muchas ciudades españolas para exigir al Gobierno que proteja su derecho a "una vivienda digna, tal y como reza la Constitución española". El mensaje distribuido por los convocantes ha sido el siguiente: "Queremos todos una vivienda digna, una vivienda en la que podamos vivir y fundar nuestras familias sin estar destinando más del 50% de nuestro sueldo para pagarla. Si de verdad te importa tu futuro, ¿estarás allá sentado con tus colegas?". Además, recuerdan: "En Francia, los jóvenes protestan por la modificación de los contratos basura. Muchas voces han sido las que se han quejado en este país porque los jóvenes no hacían nada. Pues bien, ¿se lo vamos a demostrar?". "Derecho a techo. La vivienda no es un negocio. Es un derecho." El miembro del Área Joven de IU en el municipio de Murcia, Javier Sánchez, explicó un objetivo de esta concentración es dar respuesta "a las acusaciones hacia los jóvenes de España en las que se decía que solo nos movilizábamos con cosas banales como el botelleo"; "una gran mayoría de jóvenes de entre 20 a 25 años invierte más de la mitad de su salario en pagar la hipoteca de su vivienda" por lo que dijo plantear una "lucha contra la especulación urbanística que está erosionando un derecho fundamental que se recoge en la Constitución, el derecho a una vivienda digna". Magdalena Sánchez Sobrino, médica, presidenta de la Asociación Madrileña de Cuidados Paliativos, La prioridad es otra, El País. La muerte de una persona nunca es indigna; indigna es la vida de quienes permiten que los enfermos sufran innecesariamente sin poner los medios y recursos necesarios para aliviar su sufrimiento. En nuestro país mueren anualmente más de 200.000 enfermos por patologías crónicas y terminales (cáncer, insuficiencias orgánicas, enfermedades degenerativas…), y la mayoría no reciben la atención específica que su situación requiere. Esto debería hacernos reflexionar y ser conscientes de que tenemos un problema sanitario y social de grandes dimensiones aún sin resolver, que afecta a una gran población y va en aumento, al que hay que buscar soluciones adecuadas, y una de ellas es implantar y desarrollar de forma eficaz y eficiente programas de Cuidados Paliativos. Aunque ahora en nuestro país reciben Cuidados Paliativos alrededor de un tercio de los enfermos terminales y hay más de 260 programas específicos, no son suficientes para atender la demanda existente, por lo que no parece una prioridad social legalizar la eutanasia, cuando no tenemos resuelto el problema de su atención. Más bien parece que lo prioritario debería ser implantar programas que den respuesta a sus necesidades. Cuando aún no disponemos de suficientes programas de Cuidados Paliativos, hay falta de formación específica de los profesionales, no se dan respuestas adecuadas a los problemas sanitarios y sociales de miles de enfermos que siguen muriendo con dolor e intenso sufrimiento, sin el apoyo social y/o familiar necesario, cuando las familias no reciben ayuda de ningún tipo, ni social ni económica para hacer frente a la situación en el domicilio o fuera de él, y no se les facilita un tiempo en el trabajo para cuidar a su ser querido, legalizar la eutanasia no es la forma más adecuada de resolver el problema. Es prioritario hacer que los enfermos se sientan bien atendidos hasta el final de su vida, para que puedan hacer frente a momentos de desesperación y sufrimiento generados por la situación que viven, y es responsabilidad del Gobierno y de las comunidades autónomas hacer que esto sea una realidad para todos y no sólo un privilegio para unos pocos. Es por eso que la implantación de programas específicos debe ser una medida urgente a adoptar. Nuestro sistema sanitario tiene carácter universal y garantiza la atención a todos los ciudadanos en todas las fases de la enfermedad; por ello, con el voto unánime de las CC AA y el Ministerio de Sanidad y Consumo, en el seno del Consejo Interterritorial nació el Plan Nacional de Cuidados Paliativos, publicado en diciembre del año 2000. El derecho del ser humano a decidir sobre nuestra vida debe ser respetado, pero hasta que se promocionen las medidas que garanticen a los ciudadanos, sin ningún tipo de discriminación, el derecho moral y legal que tenemos todos a recibir la mejor atención al final de nuestra vida, la legalización de la eutanasia sólo beneficiaría a unos pocos perjudicando a la mayoría. Por ello, independientemente de estar a favor o en contra de la eutanasia y de su legalización, es imprescindible hacer una profunda reflexión sobre la generalización de una práctica demandada en escasas ocasiones por los enfermos. La legalización de la eutanasia, a pesar de las restricciones que pudiera marcar la ley, siempre perjudicaría a los más débiles y vulnerables, a los enfermos en situación de precariedad y dependencia, que podrían pensar que son una carga y un estorbo para su familia pidiendo una muerte que en realidad no desean. Salvador Pániker, presidente de la Asociación Derecho a Morir Dignamente Hay tres principios bioéticos en el tema que nos ocupa: 1) principio de beneficencia, que dice que el médico tiene que actuar siempre buscando el bien del paciente, 2) principio de autonomía, que establece la libertad del enfermo para elegir; y 3) principio de justicia, que es la voz de la sociedad. Estos tres principios pueden entrar en conflicto, y establecer una jerarquía entre ellos es difícil. Pero, ¿qué no es difícil? ...la cuestión no puede, ni debe, desmedicalizarse. Precisamente, los médicos han de ser la garantía de que no se produzcan abusos. No es recomendable legislar sin contar con el asentimiento de los sanitarios. La dignidad es, pues, un valor incondicional, un valor socialmente reconocido pero que se concreta individualmente. Javier Martín Fernández, La financiación de la Ley de Dependencia, Cinco Días. En la actualidad se tramita en las Cortes el proyecto de Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (PLD), conocida como Ley de Dependencia. En el mismo se apuesta, lo cual es sumamente positivo, por un modelo basado en la universalización de un sistema público de asistencia a las personas dependientes, cuya financiación correrá, en parte, a cargo de estas últimas, lo que se conoce como sistema de copago. ...los servicios que integran el Sistema de Dependencia son absolutamente indispensables para la vida de los sujetos que lo solicitan, al estar íntimamente vinculados a su salud e, incluso, a su autonomía personal. Juan Manuel de Prada, Morir dignamente, ABC. EL debate público sobre la eutanasia suele descuidar un asunto medular. Me refiero al efecto desmoralizador que los alegatos en pro del suicidio asistido causan entre quienes sobrellevan una existencia signada por el dolor. Para ellos y para sus familiares, cada nuevo día pone a prueba su capacidad de resistencia, sus ganas de seguir viviendo y de seguir dando vida. Me parece una grave irresponsabilidad que estas personas que han hecho del sacrificio y el afán de superación una épica cotidiana, que se esfuerzan por mantener enhiestos los añicos de su maltrecho ánimo, reciban constantemente incitaciones al desistimiento. Me parece ignominioso que se haya impuesto la expresión «derecho a morir dignamente» para referirse a la eutanasia, como si la muerte de quienes deciden afrontar los innombrables sufrimientos que su enfermedad les acarrea fuese indigna; como si su vida, mermada en las facultades físicas, no mereciera la pena ser vivida. Me parece escandaloso, en fin, que cada vez que alguien decide poner fin a su existencia, en pleno uso de su voluntad o -como suele ser más frecuente- a impulsos de una voluntad gravemente viciada (por las penalidades que padece y por la propaganda ambiental), enseguida sea encumbrado a la categoría de héroe mediático. Cuando los verdaderos héroes, quienes de verdad demandan nuestro reconocimiento y gratitud, son los miles de personas que, aun en medio de la postración, mantienen invicto su deseo de morir cuando la naturaleza lo decrete. Que ésta es, por mucho que la propaganda cacaree lo contrario, la muerte más digna y valiente. El reportaje que ayer publicaba María José Muñoz en este periódico daba voz a quienes habitualmente carecen de ella: esa infinita mayoría de tetrapléjicos que, pese al pedrisco de la propaganda, perseveran en su deseo de vivir. Son ellos, y los familiares que los atienden, quienes merecen -aparte de apoyo material y asistencial- el aplauso que insensatamente se tributa a quienes carecen de su entereza de ánimo. Quienes ponen fin a su vida, incapaces de soportar por más tiempo el diario tormento de una existencia mermada, deben merecer nuestro más hondo respeto; pero de ahí a entronizarlos como modelos media un largo trecho, sólo salvable para las sociedades que han dimitido de sus valores y declinado sus obligaciones. Porque preservar la vida de sus individuos es una obligación que compete a la sociedad; y cuando la sociedad declina esa obligación, o incluso la revierte, proclamando un demencial «derecho a la muerte», podemos afirmar, sin temor a errar el diagnóstico, que se trata de una sociedad enferma, poseída por un arrebato de automutilación. Es regla general del Derecho que un principio jurídico no puede ejercerse para ser destruido o anulado: un hombre no puede utilizar su libertad para abdicar de ella y convertirse voluntariamente en esclavo; tampoco puede utilizarla para exigir el fin de su vida. La jurisprudencia del Tribunal Constitucional establece que «el derecho a la vida tiene un contenido de protección positiva que impide configurarlo como un derecho de libertad que incluya el derecho a la propia muerte». Y también que «la vida es un valor superior del ordenamiento jurídico constitucional» y un «supuesto ontológico sin el que los restantes derechos no tendrían existencia posible». Y, aunque estemos asistiendo a una destrucción acelerada del Derecho, conviene recordar que las sentencias del Tribunal Constitucional no pueden ser conculcadas por leyes adventicias regidas por la matemática parlamentaria. La obligación del Derecho (mientras aún exista) es proteger la vida, no facilitar la muerte. El primer paso en esa «protección positiva» de la vida podría consistir en impedir que la propaganda ambiental y sus promotores desmoralicen a quienes, en un acto supremo de dignidad, deciden seguir viviendo, sobreponiéndose al dolor. Margot Wallström, vicepresidenta de la Comisión Europea, responsable de relaciones institucionales y estrategia de comunicación, ¿Crisis de la madurez u oportunidad?, ABC. La Unión Europea cumplirá los cincuenta el año próximo. La Unión es un ejemplo de éxito sin precedentes en la historia de Europa: a partir de la comunidad de las industrias del carbón y del acero, ha ido convirtiéndose en el mayor proyecto de paz jamás visto en Europa, en el mayor mercado único del mundo, y ha llevado prosperidad y solidaridad a muchos rincones de Europa. Los europeos quieren tener derecho a participar en las decisiones, y poder comprender los argumentos subyacentes a las decisiones políticas. Esto no sólo se aplica a la política nacional, sino también a la elaboración de las políticas europeas. ...necesitamos una Europa con buenos proyectos comunes, en los que sea claramente visible el valor añadido europeo. Este no es el momento de centrarse en nuevas ideas grandiosas. La Unión Europea ha conseguido transformarse en los últimos cinco años mediante dos proyectos ambiciosos, la introducción del euro y la ampliación a diez nuevos miembros. El Colegio de Comisarios presidido por el señor Barroso se está centrando en obtener resultados en las esferas de la prosperidad, la solidaridad y la seguridad. Prosperidad significa más y mejores empleos y mayor calidad de vida. Solidaridad quiere decir la existente entre generaciones, sostenibilidad de la calidad de vida europea y oportunidades para los desfavorecidos en el trabajo y en la vida. Seguridad en cuanto a la protección de las personas y a un entorno social protector. Este es un programa positivo, que consta de todos los elementos sobre los cuales podemos generar consenso y aglutinar a la opinión pública. Un crecimiento inteligente gracias a la innovación y la investigación, una agenda social moderna y un desarrollo sostenible. Los factores impulsores están claros: el cambio climático se está produciendo, y se ha convertido en una cuestión económica estructural. Los precios del petróleo están por las nubes y comprometen seriamente las perspectivas de competitividad y crecimiento. La calidad de vida en los entornos urbanos está deteriorándose en muchos aspectos (congestión del tráfico, vivienda, sanidad, ineficiencia energética, seguridad). Todos ellos exigen una acción inmediata y nos brindan una oportunidad de desarrollo tecnológico e innovación. Al establecer una «agenda social moderna», la lección más importante que hemos aprendido en los últimos meses es que la UE no debe percibirse como una amenaza para los modelos sociales, sino más bien como la «red de seguridad» de los mismos y como herramienta para que los europeos aborden los procesos de globalización. La UE tiene que seguir generando ideas y propuestas de cómo Europa puede superar la prueba del reto demográfico y de los mercados abiertos, a la vez que atiende a las preocupaciones de los ciudadanos y a sus necesidades de seguridad. ...tenemos que ofrecer a los ciudadanos más oportunidades de que sus opiniones se escuchen. Sólo así podrá surgir una actitud más positiva hacia las reformas institucionales y constitucionales: si conseguimos reestablecer un clima de confianza en la UE. Javier Junceda, profesor de Derecho Administrativo, Universitat Internacional de Catalunya, El paradigma ambiental de EE.UU., ABC. Prejuicios aparte, es de suponer que quienes tan a menudo denigran la política ambiental norteamericana hayan reparado en lo mucho que ha significado en tal delicado asunto. A escala internacional, la contribución de los Estados Unidos es posible que no haya tenido parangón en la concepción de herramientas legales básicas para la solución de estos temas: la creación de parques naturales, la evaluación de impacto ambiental, la codificación del derecho ecológico, los mecanismos de responsabilidad e incluso el comercio de derechos de emisión de ciertas sustancias contaminantes, son insuperables creaciones de dicha política y legislación, instrumentos que por sus óptimos efectos han sido luego sabiamente aprovechados por la comunidad de naciones, incluida España. Nelson Mandela. Like slavery and apartheid, poverty is not natural. It is man-made. Ken Livingstone, mayor of London, Not a difficult choice at all, The Guardian. President Hugo Chávez of Venezuela will today become the second head of state - after the Queen - to be welcomed to London’s City Hall. When it comes to the social transformation taking place in Venezuela, the political qualifications often necessary in our imperfect world can be set aside. It is crystal clear on which side right and justice lies. For many years people have demanded that social progress and democracy go hand in hand, and that is exactly what is now taking place in Venezuela. It therefore deserves the unequivocal support of not only every supporter of social progress but every genuine believer in democracy in the world. Venezuela is a state of huge oil wealth that was hitherto scarcely used to benefit the population. Now, for the first time in a country of over 25 million people, a functioning health service is being built. Seventeen million people have been given access to free healthcare for the first time in their lives. Illiteracy has been eliminated. Fifteen million people have been given access to food, medicines and other essential products at affordable prices. A quarter of a million eye operations have been financed to rescue people from blindness. These are extraordinary practical achievements. Little wonder, then, that Chávez and his supporters have won 10 elections in eight years. These victories were achieved despite a private media largely controlled by opponents of the government. Yet Chávez’s visit has been met with absurd claims from rightwing activists that he is some kind of dictator. Sometimes it is necessary to choose the lesser of two evils. Britain fought with Stalin against Hitler. But with Chávez the choice is not difficult at all. He is both carrying out a progressive programme and doing so through the mandate of the ballot box. In Venezuela millions are struggling to take their country out of poverty. They are doing so by means that are among the most democratic in the world. Both are inspiring. Today Venezuela is being opposed largely on the basis of lies. We have to make sure Venezuelans have to face nothing worse. It is the duty of all people who support progress, justice and democracy to stand with Venezuela. Bonifacio de la Cuadra, La mujer es superior, El País. En España, las mujeres, por debajo todavía de la media europea, alcanzan mejores calificaciones que los hombres en la Universidad, según datos del reciente informe de la Comisión Europea, corroborados por el Ministerio de Educación español: con una población universitaria femenina ligeramente superior a la masculina (13,9% de mujeres y 13,2% de hombres), de los alumnos que aprobaron selectividad en 2005, el 58,1% eran mujeres, y el 41,9% restante, hombres, proporción prácticamente idéntica (58% frente a 42%) en lo que se refiere a los graduados universitarios en el curso 2004-2005. A estos datos sobre la superioridad de la mujer en el ámbito docente hay que sumar los relativos a su superioridad sanitaria o vital: una esperanza de vida al nacer de 83 años para las mujeres y 76,3 para los hombres. La superioridad de la mujer sobre el hombre se deduce de esos y otros datos objetivos y de la siguiente apreciación: la progresiva presencia de mujeres en cargos o profesiones tradicionalmente reservados a los hombres -incluidos los de máxima cualificación o responsabilidad- no ha originado, en términos generales, descalabro o conflicto alguno, y más bien ha significado una mejora en el funcionamiento de las actividades -políticas, empresariales, sociales- ocupadas por mujeres. Igualmente, la moderada emigración masculina a ocupaciones tradicionales de la mujer, peor pagadas y menos valoradas socialmente, está siendo un éxito, todavía silencioso, que probablemente se incrementará con la aplicación sostenida de políticas paritarias de conciliación de la vida profesional y familiar. La constatación -en términos modestos todavía- de que la mujer es superior al hombre contrasta con la realidad actual de que está -continúa estando- muy por debajo de los hombres. Concretamente, en las grandes empresas privadas europeas los puestos de dirección están ocupados en un 90% por hombres. El resto del 10% de mujeres europeas altas ejecutivas se reduce en España a la mitad: el 5%, frente a un ¡95%! de directivos empresariales varones. La todavía escasa presencia femenina en los centros de decisión políticos y económicos, teniendo en cuenta la capacitación de las mujeres, requiere que, desde los poderes públicos, en aplicación del artículo 9.2 de nuestra Constitución, se remuevan los obstáculos y se promuevan "las condiciones para que la libertad y la igualdad (...) sean reales y efectivas". El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero parece tenerlo claro, pero es necesario que no se deje presionar, especialmente por la resistencia activa de los dirigentes empresariales. Por lo demás, asumir que la mujer es, en este momento histórico, superior al hombre, contribuirá a evitar que algunas de las mujeres que accedan a cargos de responsabilidad o de poder se crean en la obligación, para ejercerlos, de asumir el talante y estilo masculino, como si no hubiera otro con nivel superior. Javier Sánchez Caro, Director de la unidad de bioética y orientación sanitaria de Madrid, entrevista en ABC. —La cuestión de la eutanasia se puede abordar tanto desde el punto de vista ético como desde el jurídico… —La ética es un círculo concéntrico muchísimo más amplio que la ley, y anterior a la ley. Las leyes cambian mucho más deprisa que los principios éticos. Y en este asunto, los principios éticos, de uno y otro lado, no han variado. De un lado, están el respeto y la sacralidad de la vida, que en teoría responde a una ley natural, ya que el hecho de no matar está ínsito en el corazón humano y es el primer principio de la convivencia. Y del otro lado está el hecho de que las personas no somos islas, seres individuales, sino seres relacionales. Y nuestros actos, cuando afectan a los demás, tienen un carácter público y requieren una regulación. Creo que no es el momento de plantear en España una regulación legal de la eutanasia. Mi opinión personal es que todavía, en la sociedad española, no existe una madurez suficiente como para afrontar esta situación. Esto no significa que no pueda hacerse pero, siempre según mi criterio, las leyes no deberían nunca adelantarse a una realidad social, sino adaptarse a ella. Además, tan loable es defender la libertad de cada individuo a decidir como el derecho inalienable a la vida. Es un asunto complicado, y más cuando no todo el mundo entiende lo mismo cuando se refiere a la eutanasia. Será siempre un problema debatible en todas las sociedades y sólo si hay un sentir mayoritario en favor de ella, sólo entonces el legislador deberá intervenir. Si no, lo más prudente será no legislar. …en casos como los de Jorge León no hay necesidad de que haya una regulación, ya que no se trataba de un problema biológico con una persona en trance de una muerte inmediata, sino que se trata de una persona con sus facultades mentales intactas y sin un peligro inminente de muerte. No se trata aquí de un problema de eutanasia, sino de ejercicio de una libertad, la suya, que es muy respetable. —¿Puede usarse la libertad individual para ir contra un derecho universal? —La libertad que tenemos los seres humanos no debe confundirse necesariamente con un derecho. Son cosas distintas. El Tribunal Constitucional ha dicho que una cosa es que una persona decida quitarse la vida y otra muy distinta es que invoque a los poderes públicos para que se la quiten de una determinada manera. Son dos cosas completamente diferentes. El primer caso es una decisión personal. El segundo involucra al sistema. Y en el caso de Jorge León se trata del primer caso. —¿Permitir la eutanasia es más una conquista de la libertad humana o un retroceso del derecho a la vida? —Es pronto para decirlo. Porque aún no tenemos la masa crítica suficiente como para decir si se trata de algo que suscite nuevos ámbitos de libertad o, por el contrario, es una situación de la que en un momento dado nos tengamos que arrepentir. No está nada claro, como demuestra el hecho de que haya varias posiciones y que cada uno trate de llevar el agua a su molino. —Esto nos lleva a otra cuestión. ¿Es renunciable el derecho a la vida? O, dicho de otra forma, ¿Se puede hablar de un «derecho a la muerte»? —El derecho a la vida sí existe, y es algo que favorece el despliegue de cualquier sociedad de cara a su futuro, pero no existe un derecho a la muerte. Tenemos que apostar por la vida siempre. La muerte es otra realidad con la que tenemos que encontrarnos y hay que aceptarla. Pero, naturalmente, no existe ese derecho a la muerte. El problema mayor se produce cuando alguien pide la muerte no por estos motivos que estamos mencionando, sino como propósito fundamental e intencionado. Este es el elemento diferenciador, lo que distingue a las sociedades unas de otras en cuanto a la eutanasia. —¿Es mejor cortar un sufrimiento insoportable a costa de terminar con una vida o mantener esa vida a costa de un sufrimiento insoportable? —Creo que el dilema no es ese, sino determinar si la libertad del hombre está por encima del valor de la vida o no. Este es el problema. Si se centra la cuestión en el sufrimiento, entonces tengo que decir que no, que no estoy de acuerdo con la eutanasia, porque hay recursos más que suficientes para evitar ese sufrimiento. El debate está en dar o no un valor absoluto a la vida, como valor inviolable, cediendo entonces algunos elementos de la libertad, o elegir esta última y acabar con esa vida. A la gente no le importa sufrir, siempre que sea por algo. Pero no cuando no tiene sentido, cuando es inútil. Ese es el sufrimiento que hay que combatir. No se puede invocar a la eutanasia para poner fin al sufrimiento. Además, sólo el dolor es físico. El sufrimiento es psíquico. El dolor es, hasta cierto punto, objetivo y medible. El sufrimiento es subjetivo. Y no hay que parar una vida por eso, hay que seguir. He de decir que, en gran medida, vivimos en una sociedad que ha abandonado el sentido del dolor. Creo que nos estamos alejando del dolor, y esto es algo que me preocupa, porque cuando una sociedad va fracasando en los valores fundamentales, el dintel que necesita para abrir expectativas como la de la eutanasia se hace cada vez menor. Porque aguantamos menos. Y ese dintel lo vamos colocando cada vez más bajo. Y no es que la vida sea sufrimiento, pero todos sabemos que hay cosas que tenemos que superar, y ya no queremos hacerlo. Ya no estamos dispuestos a tolerar ninguna dosis de sufrimiento. Olvidamos que el sufrimiento algo propiamente humano. Hay cosas que tenemos que superar solos, sin ayudas externas. Charles Krauthammer, Sparing Moussaoui for the wrong reasons, The Washington Post. I am no great fan of the death penalty. I oppose it in almost all cases, though not on principle. There are crimes — high, monstrous and rare — that warrant the ultimate sanction. Not because it is a deterrent; the evidence for deterrence is very equivocal. And not, as our Oprah-soaked sentimentalism suggests, to bring closure to the victim’s family. Family has nothing to do with it. It is The State v. The Miscreant, not the family v. the miscreant. And punishment is meant to do more than just bring order to the state; it brings moral order to the universe. Some crimes are so terrible that the moral balance of the universe remains disturbed so long as the perpetrator walks the earth. Eichmann, for example. Or, at the lower end of the scale, Timothy McVeigh. Goering was an excellent candidate until he cheated the hangman by poisoning himself in prison. So is Saddam Hussein, champion mass murderer of our time, whose execution will restore a modicum of balance to the universe. But a civilized society should be loath to invoke the death penalty for anything short of that. There’s a remarkable passage in the Talmud that says that “a Sanhedrin [high court] that executes a person once in seven years is considered murderous.” One sage says “once every seventy years.” Neil Clark, correspondent for Racing and Football Outlook, The winners took it all, The Guardian. One of the hallmarks of the turbo-capitalist age is how the super-rich ruthlessly conspire to ensure their continued pre-eminence and to exclude others from enjoying their privileges. There is no finer example than football’s UEFA Champions League, which holds its final in Paris next week. A two-tier system operates in European football, and a massive division has opened up between the wealthy footballing nations and the rest. Polly Toynbee, Cardinals, bishops and doctors must not deny us our last rights, The Guardian. She is dead right about everyone’s right to the best care possible at every stage and condition of life. But she should be in there supporting this bill too. For the right to have control over your own body and your own life that is at the heart of disability campaigns is the same principle as the right to die with dignity as you wish. José Jiménez Lozano, escritor, Los monos de René Descartes, ABC. Si un babuino es reconocido como persona, el hombre es reconocido como babuino... Javier Solana, alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Por una mayor integración regional, ABC. Compartimos principios, valores, convicciones e intereses. Esa es la mejor base para actuar juntos. Pero es condición necesaria profundizar nuestros respectivos procesos regionales de integración política y económica. La integración regional contribuye decisivamente al crecimiento económico y a la modernización del aparato productivo; a la expansión de los intercambios comerciales y a la inserción en los mercados internacionales; a la cohesión social y a la estabilidad política. En suma, aumenta la riqueza de nuestros países y el bienestar de nuestros ciudadanos. Desde esas bases sólidas de integración podremos acometer con garantías de éxito la inexcusable tarea de convertir nuestra privilegiada relación birregional en una verdadera instancia global impulsora de paz, seguridad y estabilidad; de los derechos humanos y la democracia; así como de la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Europeos y latinoamericanos compartimos la convicción de que la mejor estrategia de paz y el más poderoso sistema colectivo de seguridad internacional sólo puede estar basado en el multilateralismo eficaz, con Naciones Unidas como centro de gravedad. Convencimiento que, si hemos de ser coherentes, implica una firme disponibilidad a asumir responsabilidades y compromisos internacionales así como decididos liderazgos. Pero hemos de ser más ambiciosos. Debemos explorar ámbitos apropiados para una colaboración birregional más estrecha en temas de seguridad y defensa, tales como: gestión de crisis y prevención de conflictos, lucha contra el tráfico ilícito de armas ligeras, medidas de fomento de la confianza y la seguridad, fortalecimiento de los regímenes de no proliferación de armas de destrucción masiva, lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, adopción de códigos de conducta comunes, colaboración en labores humanitarias y en misiones de mantenimiento e imposición de la paz de Naciones Unidas. No tenemos tiempo que perder. Desde el día siguiente a la cumbre en la capital austriaca, redoblaremos nuestros esfuerzos. Nuestros ciudadanos así lo exigen. El inversor debe asumir sus errores, editorial de Cinco Días. ...este caso debe servir para que los legisladores creen los instrumentos necesarios para regular adecuadamente un tipo de inversión... José Barea, Minirreforma del mercado de trabajo, Cinco Días. El mercado de trabajo no puede funcionar con absoluta libertad, ha de estar regulado, ya que en él se negocia no una mercancía sino un elemento connatural con la persona: el factor trabajo. Luis Abril, director general de Comunicación Corporativa de Telefónica, Responsabilidad social corporativa, el futuro, ABC. ...las empresas habrán de convertirse, quieran o no, a la visión del mundo «multi-grupo de interés» («multistakeholder», en la jerga). No quedará mucho espacio para las compañías que sólo se vuelquen en sus grupos de interés tradicionales -los de carácter financiero, por ejemplo- y tendrán que encontrar la manera de conjugar expectativas de todos: empleados, proveedores y, por qué no decirlo, de sus clientes en su doble dimensión de ciudadanos y consumidores. Los grupos de interés tendrán no sólo que seguir siendo objeto de atención corporativa sino que, con el tiempo, cada día tendrá más sentido su conversión en «socios estratégicos». La empresa no sólo habrá de pagar a sus proveedores, sino posiblemente establecer acuerdos con ellos. El empleado no sólo esperará una nómina, sino que la empresa comparta alguna de sus inquietudes. Las corporaciones no serán meros vecinos de una comunidad, sino parte activa de la misma; y ésta, podrá opinar y participar, de algún modo, decisiones empresariales. Manuel Cendoya, director general de Comunicación y Estudios del Grupo Santander, Solidaridad y universidad, un proyecto de futuro, ABC. La política de Responsabilidad Social Corporativa del Santander refleja la vocación del Grupo de contribuir al progreso económico y social y al desarrollo sostenible de las comunidades en las que opera. El Estado multará hasta con 100.000 euros a quien incumpla el precio fijo del libro. El Gobierno incorpora a la definición de libro «los libros electrónicos y los libros comunicados en Internet o en otro soporte que pueda aparecer en el futuro». Fernando Valverde, presidente de CEGAL (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros), mostró su «alarma» por el descuento en los libros de texto: «Pelearemos por lo que es notoriamente injusto: que se configure un escenario que favorece de manera clara en exclusiva a las grandes superficies y almacenes. No se puede consentir una excepción tan brutal. Daremos batalla. No es de recibo que un gobierno de izquierdas abandone a las librerías, sobre todo a las independientes, a esa suerte». Para Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación del Gremio de Editores de España, «el precio fijo, que es positivo, es una reivindicación muy nuestra, ya que sin él no tienen capacidad de supervivencia pequeñas y medianas librerías». Manuel Navarro Seva, Los cítricos, la inflación y otros misterios, carta al director de El País. Hoy los limones, me dijo mi cuñada, te los pagan a tres céntimos el kilo si los coges tú; si vienen a cogerlos del árbol, te los cogen gratis. De vuelta a Madrid, le pregunté a mi frutero a cómo vendía él los limones. A dos euros el kilo, me dijo. Sí, ya lo sé, hay un coste de manipulado, de envasado, de transporte, de venta... Pero aun así, ¿no es muy grande la diferencia? De manera que quedan ya pocos agricultores. Porque si ocurre lo mismo con todas las frutas y hortalizas, al agricultor no le queda otro remedio que vender las tierras para que los promotores y los constructores y los ayuntamientos hagan su agosto con la construcción. Hay algunas preguntas que hacerse, sin embargo. ¿No será necesario controlar estas diferencias de precios para mantener controlada la inflación? ¿Qué pasará cuando no queden huertos? ¿De dónde se sacará el agua para abastecer a estas nuevas urbanizaciones que están proliferando donde antes había huertos? ¿Hay un Marbella o un Orihuela detrás de esta injusta situación? Algo habría que hacer. Ramón Pi, Raíces podridas, La Gaceta de los Negocios. ...ocurren otras cosas de más calado, como la aprobación definitiva de la Ley de Reproducción Humana Asistida, que abre la puerta a la clonación, permite el diagnóstico preimplantatorio, eufemismo que significa la destrucción de los embriones más débiles; autoriza la producción de bebés-medicamento, meros instrumentos para curar a otros; amplía las posibilidades de destrucción de embriones para experimentar con ellos, y elimina, entre otras cosas, las sanciones que castigaban el comercio, tráfico y uso industrial de los seres humanos en estado embrionario. Esta ley va a las raíces de la civilización, pudre el respeto a la vida y la dignidad del ser humano por el hecho de pertenecer a la estirpe humana, sea cual fuere el estado de su desarrollo. A partir de ahí, ya es posible legitimar toda aberración. Ángel Pestaña, miembro del Instituto de Investigaciones Biomédicas, CSIC-UAM, Algo más que monos, mucho menos que humanos, El País. ...es preciso destacar algo tan elemental como olvidado que es la radical especificidad de lo humano, que lo hace irreducible a los parámetros científicos sobre los que se edifican las ciencias de la naturaleza. Lo relevante aquí no es tanto la enorme semejanza genética que sitúa a humanos y chimpancés en el mismo género, como la constatación de que esas minúsculas diferencias no permiten explicar las grandes divergencias fenotípicas en cuanto a morfología o comportamiento. Pero, sobre todo, no explican lo más específicamente humano, que nos separa radicalmente del resto de las especies animales. Me estoy refiriendo, naturalmente, a las aptitudes simbólicas de las que deriva nuestra inmensa capacidad de cultura. El dato tiene unas consecuencias epistemológicas decisivas para la empresa sociobiológica, que pretende dar cuenta de la organización social y de las relaciones entre individuos sobre la base de su genoma. A la par que invalida, en general, todo intento de construir una antropología social sobre los datos de las ciencias naturales, incluyendo esa ética práctica que subyace en la comunidad de iguales (monos y humanos). "No creo", sigue Leach, "que los humanos tengan alma inmortal, pero, indudablemente, poseen una capacidad simbólica y verbal que hace de estas criaturas un tipo nuevo y único en la naturaleza. Entre otras cosas, porque de esta capacidad deriva la posibilidad de hacer elecciones concretas e imprevisibles (...) lo que representa una discontinuidad abismal con el resto de la naturaleza". Cualquiera que sean nuestros imperativos éticos y opciones morales, está claro que los grandes simios merecen un trato singular, incluyendo leyes que prohíban su caza o uso como animal experimental, o regulando las condiciones de su confinamiento, incluso procurando su libertad en alguno de los santuarios ya existentes o por crear. John Pilger, Chávez is a threat because he offers the alternative of a decent society, The Guardian. Caracas is said to be one of the world’s toughest cities, yet I have known no fear; the poorest have welcomed my colleagues and me with a warmth characteristic of ordinary Venezuelans but also with the unmistakable confidence of a people who know that change is possible and who, in their everyday lives, are reclaiming noble concepts long emptied of their meaning in the west: “reform”, “popular democracy”, “equity”, “social justice” and, yes, “freedom”. Under Hugo Chávez, Venezuela is the first major oil producer to use its oil revenue to liberate the poor. "Now I can read and write my name, and so much more; and whatever the rich and their media say, we have planted the seeds of true democracy". Latin American governments often give their regimes a new sense of legitimacy by holding a constituent assembly that drafts a new constitution. When he was elected in 1998, Chávez used this brilliantly to decentralise, to give the impoverished grassroots power they had never known and to begin to dismantle a corrupt political superstructure as a prerequisite to changing the direction of the economy. His setting-up of misiones as a means of bypassing saboteurs in the old, corrupt bureaucracy was typical of the extraordinary political and social imagination that is changing Venezuela peacefully. This is his “Bolivarian revolution”, which, at this stage, is not dissimilar to the post-war European social democracies. Nora Hernandez, a community worker in Petare barrio, took me to her local state-run supermarket, which is funded entirely by oil revenue and where prices are up to half those in the commercial chains. Proudly, she showed me articles of the constitution written on the backs of soap-powder packets. “We can never go back,” she said. Under the constitution, women have the right to be paid as carers, and can borrow from a special women’s bank. Tony Blair, a patrician with no equivalent democratic record, having been elected by a fifth of those eligible to vote and having caused the violent death of tens of thousands of Iraqis... Chávez is, of course, a threat, especially to the United States. Like the Sandinistas in Nicaragua, who based their revolution on the English co-operative moment, and the moderate Allende in Chile, he offers the threat of an alternative way of developing a decent society: in other words, the threat of a good example in a continent where the majority of humanity has long suffered a Washington-designed peonage. In the US media in the 1980s, the “threat” of tiny Nicaragua was seriously debated until it was crushed. Venezuela is clearly being “softened up” for something similar. A US army publication, Doctrine for Asymmetric War against Venezuela, describes Chávez and the Bolivarian revolution as the “largest threat since the Soviet Union and Communism”. When I said to Chávez that the US historically had had its way in Latin America, he replied: “Yes, and my assassination would come as no surprise. But the empire is in trouble, and the people of Venezuela will resist an attack. We ask only for the support of all true democrats.” Pepe, bitacorero. Has pensado que nos importa más bién poco los motivos de que estén los precios altos. Soy titulado universitario con varios años de experiencia y 2 personas bajo mi cargo, cobro 800 euros. Me dan igual los motivos, solo sé que no puedo ni compartir un piso y pienso ir a esa manifestación, aunque solo sirva para que la sociedad en general se de cuenta de la situación en la que estamos los jóvenes. Por cierto, ninguno de mis amigos de la promoción ha podido comprarse una casa, y tienen entre 24-28 años, hablo de 20 personas. Consumidorprecario, bitacorero. ¿Y tú que sabes del problema de la vivienda para opinar en contra de las sentadas? ¿Qué sabes tú de las sentadas para afirmar que se exculpa a la clase política? Te lo digo yo: nada. José, bitacorero. Por otra parte, la situación que en este país se da en el tema de la vivienda es casi estupefaciente; sólo te daré un dato: 8 años de salario medio son necesarios para acceder a una vivienda en propiedad; mientras la media de la UE es de 5,3. Muchacho, concluyo que aparte de muy conservador, y nada liberal, tu opinión huele a muy interesada. Imperialista, bitacorero. ...como esos "retrasos burocráticos" favorecen al promotor (aumenta su beneficio) y al propietario de suelo (se respeta no sabe cuanto su propiedad privada). Y es que en el fondo, no se puede aplicar el liberalismo al suelo. Decide, bitacorero. Esta creciente demanda coincidió con el gobierno del PP. El error de ese gobierno fue no intervenir en el mercado de las vivienda, dejándolo a su suerte, sin ayudas a los jóvenes, sin pisos de protección oficial, etc. El PSOE tampoco parece decidido a solucionar el problema. Así que esta manifestación tiene que servir para dar un toque de atención al gobierno actual (puesto que el PP está fuera de combate) exigiendo pisos de protección oficial y un régimen fiscal menos benévolo para los grandes capitales que se dedican comprar barato y vender caro. Eso por un lado. Ahora bien, la culpa no es solo la inacción del gobierno, también es de toda aquella demanda que se dedica a comprar y vender luego. Esa demanda, al igual que la primera, también hace incrementar el precio de la vivienda y mucho. ¿Porque? Para un especulador con gran capital una vivienda es barata mientras que para un joven universitario pero pobrecito como yo, la misma vivienda es cara. Así que cuando el gran especulador decide vender caro, para un joven de pequeñísimo capital es supercaro, es imposible. Así que la manifestación también sirve para denunciar al especulador que compra a precio barato para él pero caro para mí. Es decir. A aquel que compra, pero no para vivir, sino para vender luego a un precio imposible para mi. Hay una curva de oferta, pero dos curvas de demanda. Una curva de demanda es la de los especuladores que quieren vender y la otra es la de los jovencitos que quieren vivir. El banco se encarga de acercar la segunda a la primera, a cambio de una hipoteca de por vida. Eso es lo que ha hecho el libre mercado con los jóvenes. Y de eso me quejo. Espero que lo hayas entendido ahora. Gracias. Daniel Ballesteros Calderón, bitacorero. ...los especuladores potencian el proceso de subida de precios y jamás las suavizan. José, bitacorero. ...en la “formación de precios” del mercado de la vivienda concurren, al menos, otros tres factores de dudosa legalidad que empujan el precio al alza y que (¿casualmente?) has olvidado comentar. - El blanqueo de capitales en la vivienda. Hay hordas de dinero negro, de particulares, pero sobre todo procedente del mercado de mafias, drogas, armas, etc... entrando en el mercado de la construcción. En el libro de J. Le Carré “Single&Single”, se detalla a la perfección como funciona este proceso de lavado en el negocio de la construcción (sé que es un libro de ficción, pero ilustra). - La figura del “pasapisero”; es decir, de aquel que, antes de escriturar la vivienda, la señala al promotor y revende; obviamente con una plusvalía. Esto encarece el precio de la misma artificialmente, y según tengo entendido, no debería consentirse. - Las inmobiliarias, que no se dedican al contacto entre las partes y asesoría (este, en teoría, debería ser su cometido); sino que calientan el mercado al alza para obtener una comisión mas jugosa al elevar el precio de venta. Por último, y volviendo a la sentada, el objetivo es la denuncia de la fabulosa burbuja de precios del inmobiliario que se vive en España; quizá sea muy romántico por mi parte; pero cuantas mas voces se oigan en este sentido, es posible que se logre contraer la demanda y pinchar la burbuja: es nuestra única arma para influir en el precio. Enrique, bitacorero. Daniel tengo la impresión de que quieres pintar a los especuladores como los grandes benefactores del embrollo, cuando, como dice el otro Daniel, no sólo están potenciando la subida de precios sino que están desarrollando una actividad ilegal y amoral. La ciudad es una construcción colectiva (sé que la palabra puede molestar) en la que los derechos y obligaciones de cada uno de sus agentes vienen delimitados claramente por los de los demás. Así, en el caso que comentaba, el propietario no está simplemente "intentando usar su propiedad como estime más oportuno", está vulnerando su contrato con el inquilino (al no hacerse cargo del mantenimiento de la finca) y perjudicando a la ciudad (privándola de su patrimonio histórico-cultural). Como digo, los propietarios de suelo urbanizable tienen la obligación de construir y mantenerlo bajo las condiciones que el colectivo ha pactado en la ley. Otro ejemplo, el propietario de un solar que no edifica en el momento que su terreno es declarado urbanizable y espera hasta que su bien sea escaso en relación a los demás solares de la zona, ya edificados. Especulación urbanística de libro, práctica perseguible e inmoral. Pedro, bitacorero. "Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos (Art. 47 Constitución Española)". Le recuerdo un artículo de la constitución española, esa que tanto admiramos ambos, y que tanto defendemos ante tanto separatista insolidario. Según nuestra amada constitución, lo poderes públicos tienen la obligación de garantizar ese derecho a todos los españoles, impedir la especulación, etc. Creo que para ser coherentes con nuestros postulados, deberíamos entender que la vivienda debería de estar fuera de las leyes de mercado. Un saludo, ¡Viva España! Imperialista, bitacorero. Las viviendas llevan unos complementos inevitables. Sin ser exhaustivo, viario de comunicación, redes de servicios, depuración, abastecimiento, energías y demás, colegios, residencias de ancianos, polideportivos, centros de salud, policías locales y nacionales, carteros, bomberos…. Y estos se dimensionan en función del número de viviendas, número que según la doctrina liberal de ninguna manera debe determinar la administración, sino el libre mercado. La pregunta es ¿quién paga esto? Humberto Maturana, científico e intelectual, entrevista en La Nación. Vivimos una cultura centrada en el desarrollo tecnológico y en la búsqueda del éxito individual y social en un ámbito de competencia, desconfianza y control. Esta conducta genera dolor e incertidumbre. La convivencia con una población en crecimiento continuo es inevitablemente generadora de pobreza. Porque la pobreza aparece cuando uno extrae del entorno con más rapidez que la que el entorno utiliza para reponer lo extraído. Si la población se duplicara y se duplicaran también las circunstancias adecuadas para vivir, podría no haber pobreza, pero eso no pasa, porque los ritmos de crecimiento son distintos. Además, podría ocurrir que se equiparara el ritmo, pero que en lugar de una justa distribución hubiera acumulación. Esto rompería la equiparación. La riqueza global puede producirse, pero el tema es quiénes la acaparan. La pobreza, básicamente, se genera porque parece que no queremos aceptar la relación entre el crecimiento poblacional y lo que el medio produce, más la relación entre lo que el medio produce y lo que se le quita. También se mantiene, de algún modo, la pobreza por la solidaridad, por el altruismo, por la beneficencia, que son meros paliativos, no destierran la pobreza, y sólo tranquilizan la conciencia de los donantes. Sólo la educación vence a la pobreza. Creo que el tema del crecimiento de la población es el más importante. P: Usted dijo en una de sus obras que Jesucristo era un gran biólogo. ¿Cómo llegó a esa conclusión? R: Porque sus referencias eran ecológicas. Toda la prédica de Jesús es una invitación a acabar con la angustia a través del desapego. Como cuando dice que hay que ser como niños para entrar en el reino de Dios y vivir en la inocencia del presente. P: Parecería que para encarar a fondo la problemática nacional, la regional e incluso la mundial habría que partir del amor y de la educación. ¿Es así? R: Sí. Uno tiene que actuar en este cambio para vivirlo dentro de un sistema democrático, y no a través de una tiranía. Pero la democracia debo vivirla, no exigirla. Vivirla de tal modo en la forma de comportarme que se pueda decir que ésa es una conducta democrática legítima. Y lo interesante es que eso llega a la gente, lo acepta y le gusta, porque se siente reflejada o, al menos, porque lo ve como modelo de lo que quisiera hacer y cumplir. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona achaca a «falta de lucidez» de empresas y administraciones el aumento de CO2, y no a que el protocolo de Kioto sea una herramienta «problemática». Narbona señaló que «el problema» no es el protocolo de Kioto, «la herramienta que reúne a más de 140 países de todo el mundo», sino «el tiempo que se está tardando en abordar la modificación en profundidad del modelo energético del planeta, que tiene sus días contados». «El problema es la falta de lucidez de instancias privadas y públicas que siguen pensando que el cambio climático es una cosa inventada por algunos grupos radicales y que hay petróleo para siempre». El secretario general para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, Arturo Gonzalo Aizpiri, advirtió que las consecuencias del calentamiento global del planeta ya se notan en las costas, ya que el nivel del mar sube cuatro milímetros anualmente y se prevé que para 2050 se produzca un retroceso de las playas de entre 20 y 70 metros. Por ello, recomendó que los municipios costeros vayan preparando medidas de planeamiento urbano para adaptarse al mismo. Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal anticorrupción, La impunidad de Berlusconi, El Periódico. La derrota electoral de Silvio Berlusconi, además de los beneficios que producirá a la sociedad italiana y al mantenimiento del Estado de derecho en aquel país, debe ser motivo de reflexión y de decisiones por la justicia española. Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB, Los partidos y sus bases, La Vanguardia. El tipo de democracia que ha triunfado es la indirecta, la representativa. En este modelo, los ciudadanos escogen a una minoría para que actúe en su nombre y defienda sus intereses. Esta delegación de los ciudadanos en el ejercicio de las funciones de Gobierno es debida, según un clásico como Benjamin Constant, a que el común de los mortales no quieren o no pueden ejercerla por sí mismos, dado que no se consideran suficientemente capacitados para ello o prefieren dedicar su tiempo a otras cosas. Constant considera que los individuos desean dedicarse, preferentemente, a sus asuntos privados y, además, son conscientes de que no tienen suficientes aptitudes y conocimientos para defender con eficacia sus propias ideas e intereses. Por consiguiente, la mayoría de los ciudadanos se inclina por no participar directamente en política y decide depositar su confianza en los políticos, es decir, en los expertos en gestionar la cosa pública, a los efectos de que actúen en su nombre, convencidos de que éstos lo harán mucho mejor que ellos mismos. El proceso representativo va encaminado, precisamente, a este fin: designar a especialistas de confianza para que resuelvan adecuadamente los asuntos públicos, a la manera como uno decide ir al médico o al abogado para que le resuelva los problemas propios que él es incapaz de solucionar. Jesse Jackson, pastor baptista y ex candidato demócrata a la presidencia de EEUU, Los nuevos esclavos, El Periódico. Qué adecuado, pues, que este año los trabajadores inmigrantes de todo el mundo hayan revivido ese día marchando para defender su dignidad, dotando de energía a todo un movimiento en pro de la justicia social. Los nuevos inmigrantes buscan aquello que precisamente ha hecho grande a Estados Unidos: tienen sed de democracia y libertad, trabajo y seguridad para sus familias; luchan por sus derechos de ciudadanía y para dejar atrás cualquier atisbo de represión y pobreza. A los trabajadores de este país con salarios bajos –la mayoría de ellos afroamericanos– les preocupa que los empresarios estén utilizando inmigrantes para desplazarles, para quitarles sus buenos empleos, para hacer que los sueldos bajen y debilitar la organización del trabajo. Pero la respuesta no es ir generando trabajadores pobres. Es más bien elevar el salario mínimo (congelado desde 1997); promover la organización de sindicatos, una economía con pleno empleo, y castigar a empresarios dados a explotar y a contratar trabajadores de forma ilegal. Los inmigrantes de generaciones anteriores, incluidos los afroamericanos, deberían ver a los nuevos trabajadores sin papeles como aliados, no como amenazas. No hay ningún ser humano ilegal. No dejemos que se apruebe ninguna legislación que viole este principio fundamental. No podemos crear una clase inferior permanente, explotada en América que, como los esclavos, no tengan un camino que les lleve a la ciudadanía. Pedro López Pozo, Los árboles del Thyssen y Extremadura, carta al director de El País. …en Extremadura. Las tropelías son aquí la norma: ocurrencia de montar una refinería de petróleo, una ristra de centrales térmicas, prórroga para el cierre de Almaraz, nuevas autovías carísimas y absolutamente innecesarias, obras como el pantano de Alqueva (el más grande de Europa) absolutamente desproporcionadas, la inexistencia de un programa de investigación de la seca de encinas y alcornoques. Y así podríamos seguir y seguir... En Extremadura hay un amplísimo movimiento (como no lo ha habido nunca) contra todas estas tropelías. Un movimiento ciudadano y apartidista que se representa muy bien en la Plataforma Ciudadana Refinería No. El vacío informativo en relación con todo este proceso está siendo pavoroso. En Extremadura no se están ventilando 27 árboles, sino cientos de miles, millones, si no ponemos un límite a tanto disparate. Es imprescindible que se conozca el alcance de lo que estamos denunciando. Aquí está en juego la última posibilidad real para crecer y desarrollarse de forma armónica. Sigan dedicando páginas y páginas de sus diarios a nimiedades. Sigan elevando a categoría lo que sólo puede ser anecdótico. Sigan dando cancha en sus páginas a la escaramuza política, al comentario vil, a los 27 árboles junto al Thyssen, a las series infantiloides de la televisión... Pero no monten toda esa seudoinformación a costa de silenciar lo trascendente. Eso es lo grave, porque ese silencio hace cómplice a quien lo guarda. En este caso, cómplice de la demolición controlada y documentada (exactamente, eso son los informes de impacto ambiental) de uno de los edificios más hermosos que han creado el ser humano y la naturaleza: el suroeste de la península Ibérica. Marcos Peña Pinto, inspector de Trabajo y ex secretario general de Empleo, De la reforma al diálogo social, El País. Así como la crueldad es siempre intolerable, el funcionario probo y la lealtad inquebrantable, la reforma siempre es laboral. Y es como multiusos, tanto arregla el paro, como la precariedad o las carencias en I+D. Así son las cosas; ésta es la música de nuestro tiempo que además y para mayor desgracia, es la música de una sinfonía inacabada… Nunca se termina de reformar, siempre quedan cosas pendientes, nunca se es “suficientemente valiente”, siempre, por tanto, todas las reformas laborales son tímidas, apocadas, incompletas… Y temo que haya mucho listo por ahí que aplique este sambenito a la reforma que ahora nos ocupa. No sería buena cosa hacerlo así, ni buena ni justa. Su descalificación dudo que a alguien favorezca. Es sensato que de vez en cuando recordemos nuestra propia Constitución: “Los Sindicatos de Trabajadores y las Asociaciones Empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios”. Y tiene uno la sensación, bastante acreditada ya, que lo hacen bastante bien. Ninguno de los negociadores tuvo la feliz idea de proponer la modificación de un artículo del Estatuto de los Trabajadores para poner fin a todo esto. El problema, básicamente, era comprender lo que estaba pasando, delimitar el problema y coadyuvar, a través del acuerdo y de modificaciones puntuales de la Ley, a su solución. Por eso, y con bastante sensatez, más que de reforma laboral las partes hablaban de diálogo social. Es obvio que un 33% de temporalidad es un mal asunto, y de probada ineficiencia social y económica. Su reducción, por tanto, es un objetivo deseable, incluso prioritario... Dicho esto, conviene que ahora avancemos en las virtudes del acuerdo, y seguro que a nadie se le escapa que la primera es la existencia del propio acuerdo. No deja de sorprender que en un país donde al parecer es tan difícil ponerse de acuerdo, sean justamente los agentes sociales, quienes en principio defienden intereses contrapuestos, los que menos dificultades tengan a la hora de acordar. Y lo cierto es que no se trata de un hecho aislado y singular, sino de una práctica habitual ejercitada desde hace ya treinta años. Tiempo éste suficiente para hacer público reconocimiento (y agradecimiento) de su labor y para recordar que su labor ha sido determinante para la cohesión y modernización de España. Y un acuerdo además es un mensaje. Un mensaje a los mercados de normalidad y eficiencia, que transmite la idea de fiabilidad, de confianza. De ser, en suma, un país serio donde se puede trabajar con garantías de futuro. Y dicho esto, y teniendo el mercado de trabajo que tenemos ¿qué podemos hacer para mejorarlo? Bueno pues lo esencial para resolver un problema es su propia delimitación. Y si constatamos que existe un exceso de temporalidad lo normal será promover la contratación indefinida y evitar la contratación irregular, y para ello vamos a ver si la Ley puede ser un instrumento de apoyo para conseguir nuestro objetivo: Impulsemos el contrato para el fomento de la contratación indefinida, pongamos en marcha un plan extraordinario para la reducción de la temporalidad seleccionando mejor los colectivos beneficiarios, simplificando los incentivos, ampliando la duración de las bonificaciones y sustituyendo los porcentajes por cuantías fijas (en total podríamos estar hablando de un incremento de gasto de 1.300 millones para 2007) e intentemos evitar la contratación irregular o fraudulenta con una definición más ajustada de las figuras del encadenamiento de contratos temporales, la cesión ilegal de trabajadores y las contratas y subcontratas. Y vamos a procurar también que la Ley se cumpla y para ello es razonable reforzar la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. ¿Cómo? Pues lo normal: con más inspectores y subinspectores, con más medios, con la participación de los interlocutores sociales en la definición de los objetivos y programas de la Inspección, y promoviendo campañas específicas planificadas y programadas (economía irregular, igualdad de trato, inmigrantes, discapacitados). Y, por otra parte, hay que seguir trabajando, hay que comprometerse a modernizar los Servicios Públicos de Empleo, a evaluar las Políticas Activas de Empleo y poner inmediatamente en funcionamiento un Grupo de Trabajo Tripartito en el ámbito del Servicio Público de Empleo Estatal. Obligaciones y compromisos bastante razonables y difícilmente criticables... A estas alturas de la vida quizá lo mejor que se puede decir de alguien o de algo, es que es razonable, y este acuerdo es razonable, es decir, esta sometido a la razón y por tanto, y con toda seguridad, será eficaz. Carmen Blasco, Francisco J. Martínez y Matilde Alonso, arquitectos y profesores de Urbanismo en la Universidad Politécnica de Valencia, Las víctimas urbanas, El País. El Urbanismo, al menos para los que creemos en él, es algo más que una actividad económica puesto que tiene como fin crear elementos físicos de uso ciudadano, público o privado: calles, plazas, viviendas y equipamientos, es decir, crea ciudad. Por tanto, la consecuencia de la gangrena de la corrupción no es sólo un aprovechamiento monetario, sino lo que es mucho más grave, la creación de una ciudad enferma en un territorio en continua metástasis. Además, siguiendo con el símil sanitario, el cuadro clínico que padece el Urbanismo todavía es mayor y más complejo, porque dentro o rozando el borde de la legalidad urbanística y, por tanto, libre de la sospecha de la justicia, se está destrozando el territorio. La creación de miles de viviendas en pequeños municipios, la proliferación desaforada de campos de golf y sus respectivas viviendas, el desarrollo de innumerables PAI en nuestra Comunidad, además de las reclasificaciones y recalificaciones desmesuradas, suponen una barbaridad y un proceso en el que algunos se enriquecen de modo inmoral, aunque eso sí, legal. Y esto se produce en plena connivencia con determinados poderes políticos que aplauden este tipo de oscuras actuaciones y les dan sus bendiciones. No debemos olvidar los ciudadanos que estos poderes son los garantes públicos de la sociedad y, por tanto, nuestros hombres de confianza ante las desmesuras privadas. Si, al menos, configuraran una ciudad y un territorio ordenado podríamos justificar sus mangancias en el capítulo de unos honorarios elevados para conformar un adecuado espacio público. También las transgresiones suponen un daño directo a la ciudad y el territorio, y por tanto, a usted, a nosotros y a cada uno de nuestros vecinos. Porque destrozar el territorio y construir una ciudad de ínfima calidad donde el espacio público sea el ámbito de rentabilidad económica, a medio plazo también nos cuesta nuestro dinero, nuestra salud y nuestro bienestar como ciudadanos. Entonces, ¿quién nos va a compensar a nosotros?, ¿quién va a detener el proceso de deterioro urbano?, o lo que es más preocupante, ¿hasta dónde vamos a ser capaces de aguantar nuestra decadencia ciudadana? En medio de esta absoluta insensatez, se hace necesario rescatar la legalidad urbanística en aquellos lugares en los que se ha sobrepasado el límite, como es el caso marbellí, pero en muchos más casos, es necesario recuperar la racionalidad urbanística de los procesos de desarrollo y crecimiento, absolutamente perdida, donde los agentes privados campean libres de todo control efectivo. Hasta que todos nosotros no asumamos que la ciudad es el gran salón de nuestra casa y el territorio la terraza desde la que se observa el horizonte no sentiremos lesionados nuestros derechos como ciudadanos y no alzaremos la voz, y seguiremos siendo víctimas mudas de estos atentados urbanos. Cualquier agresión perpetrada sobre la ciudad o el territorio es muy difícil de corregir y mucho más, por no decir imposible, de retrotraer a su estado inicial. Es necesario asumir la necesidad de salir a la calle y enfrentarse cara a cara con el problema, si no es así todos seremos cómplices pasivos de unos vendedores de pócimas falsas. Como decía Serrat en 1973: “Padre, que están matando la tierra; Padre, deje de llorar que nos han declarado la guerra”. Convendría por tanto olvidar que las verdaderas víctimas de la corrupción urbanística, no reconocidas hasta ahora, son las ciudades, el territorio, el paisaje, los ciudadanos actuales y nuestros hijos que sufrirán sus consecuencias, incluso aunque los corruptos, esos locos con carné estén en la cárcel o devuelvan el dinero. Loyola de Palacio, eurodiputada del PP y ex comisaria de Energía y Transportes de la Unión Europea, La crisis petrolera exige más cooperación internacional, El Mundo. El comportamiento social de los pueblos y gobiernos, con especial responsabilidad el de los más desarrollados, ha resultado insensible a las consecuencias de la crisis energética, sin que nadie diese una señal de alarma, o simplemente de prudencia. Los dos nuevos grandes energívoros modernos, la India y China, continúan su acelerado crecimiento y, aunque esto resulta natural, agrava aún más la situación. Mientras, los países occidentales continuamos nuestro gasto como si tuviéramos de consejero mundial al doctor Pangloss, y las cotizaciones en Bolsa no parecen afectadas por las tensiones continuadas en los precios del petróleo. En el Foro de Doha no hemos asistido, como era perfectamente natural, a la aparición del recurso capaz de remediar de forma mágica la crisis, pero al menos se han identificado los distintos factores causantes de tanto daño y la necesidad de afrontarlos de manera armónica para remediar los trastornos del mercado y la volatilidad insoportable de los precios. Lo diabólico de la situación es que no hay un responsable causante del mal y una víctima fatalmente condenada a padecerlo, porque todos tenemos responsabilidades en un sentido u otro. Niveles de producción y márgenes disponibles, precios, cuellos de botella en el refino y la distribución, anarquía civil e incertidumbre económica, componen el mosaico del mapa energético mundial, y tanto el hecho de la masiva afluencia de ministros a las reuniones, como el que tantas compañías hayan querido participar en el llamado Foro de Negocios, pueden ser la señal de que la complejidad de la crisis no encontrará remedio más que con planteamientos multipolares, donde consumidores y productores comprendan que la confrontación y la falta de colaboración conducen inexorablemente al caos general. La crisis no encontrará solución en un escenario de lucha o insolidaridad y esta verdad parece que ha comenzado a alumbrar las conciencias. Aquí no habrá vencedores ni vencidos, porque todos seríamos derrotados si nos negamos a reconocer la necesidad de emplear en el futuro instrumentos distintos de los utilizados hasta ahora. ...el planeta energético mundial del aquí y del ahora necesita la seguridad de abastecimiento, una responsabilidad compartida por productores y también consumidores. '9 de mayo Día de Europa', reza la publicidad comunitaria: 'Hablar será más barato' sobre el dibujo de un teléfono móvil. 'Europa es útil'. 'Queríamos hacer ver al ciudadano que Europa se preocupa por él', explica José Luis González, director de la Representación en España de la CE. 'La telefonía móvil ha sido el primer tema elegido para inaugurar esta campaña, pero habrá más, con las tarjetas de crédito o las reclamaciones a las líneas aéreas'. Los anuncios ensalzarán las supuestas conquistas de la burocracia comunitaria y el de ayer en concreto hace suya la reducción de las abusivas tarifas que soportan los usuarios de móvil cuando hacen o reciben llamadas mientras se encuentran en el extranjero. Bruselas, de momento, lo único que ha hecho ha sido amenazar al sector con un Reglamento que suprimirá las comisiones que gravan el roaming. Pero la norma todavía no ha alcanzado siquiera la etapa de proyecto. Ni siquiera su impulsora, la comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, cree que el Reglamento pueda entrar en vigor antes de fin de 2007. Pero la mera amenaza de Reglamento ha tenido efectos. Vodafone hará una drástica rebaja de precios de roaming y todo apunta a que Telefónica y Deutsche Telekom irán detrás. A eso es a lo que se quiere apuntar la CE. 'Bruselas ha intervenido en esta bajada. Lo ha hecho con la palabra y con la intención', explica González. 'Y eso es importante, que se vea que Europa no sólo es regulación, sino que sus mensajes son escuchados y provocan una reacción ciudadana que hace que las empresas sean sensibles a las llamadas'. 'España es un país bastante europeísta', dice González, pero el sentimiento está muy ligado a los fondos de solidaridad, así que en la Representación han considerado necesario reforzar y ampliar las razones para apreciar la pertenencia a la UE. Manuel Pimentel, Razonable y positivo, Cinco Días. El acuerdo social es, sin duda alguna, una excelente noticia para nuestra economía... El decreto-ley que recogerá los acuerdos alcanzados supondrá un magnífico mensaje de estabilidad, mejora y modernización de nuestro mercado laboral. Muchos han sido los factores que se han conjugado para permitir nuestro espectacular crecimiento del empleo y riqueza durante la última década. Uno de los más destacados ha sido el clima de estabilidad y moderación laboral impulsado por los grandes acuerdos sociales. Mientras que el clima social en otros países de nuestro entorno europeo -véase Francia- ha sido conflictivo y errático, el nuestro ha sido casi una balsa de aceite. Y eso es muy importante para el mundo de la empresa. Con este nuevo acuerdo garantizamos un marco laboral estable y razonable, un claro mensaje de optimismo en medio de tantas noticias desalentadoras. Disponíamos de dos tipos de contratación indefinida. El tradicional, con una indemnización de 45 días, y el del fomento de la contratación -hijo de la reforma del año 1997-, con 33 días. Lo ideal hubiera sido que todos los nuevos contratos indefinidos hubieran pasado a 33 días, más en consonancia con la media europea, respetando los derechos de los trabajadores contratados con el tradicional. En cuanto a las bonificaciones, podemos considerar que racionalizan y mejoran en algo las existentes. La reducción de las cotizaciones empresariales tanto al desempleo como al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) deben ser bien recibidas. Disfrutamos en estos momentos de un abultado superávit en las cuentas del Inem, por lo que cabe la reducción de cuotas -que beneficia al empleo al reducir sus costes totales- y la mejora de prestaciones del Fogasa y de desempleo. Se debería haber llegado algo más allá, creando un Fondo de Reserva para el desempleo, similar al que ya funciona para las pensiones. En resumen, que la reforma laboral supone un buen paso adelante en las líneas abiertas en 1997. Y además de sus contenidos, debemos valorar el marco estable que nos dejan para los próximos ejercicios. Enhorabuena a todos los que lo hicieron posible. Félix de Azúa, escritor, El estruendo de los corderos, El País. La figura del azote social ha desaparecido casi por completo porque las fuerzas que mueven ahora los engranajes económicos (que son los únicos mecanismos políticos que quedan) se guarecen en la más inescrutable oscuridad. No es Bush quien mantiene en una situación próxima a la miseria a millones de españoles menores de cuarenta años. No es él quien ha permitido y seguramente fomentado que los precios de la vivienda sean los más caros de Europa, algo perfectamente insoportable si se le añade que también se permite y fomenta la edificación de peor calidad del continente. No es él quien ha arrasado la educación en España y ha creado varias generaciones de analfabetos con título universitario. No es él quien impide la creación de familias jóvenes por la imposibilidad de compaginar trabajo y maternidad. No es él quien mantiene una red de transportes miserable a precios más elevados que en EE UU. Ni es Bush quien permite que los clientes de bancos, telefónicas, eléctricas, compañías de agua y gas, es decir, la totalidad de la población, sea estafada inmisericordemente con la ayuda del Gobierno. O Bush quien ha cementado la línea costera del Mediterráneo. O el que envenena el agua potable de Cataluña. O el que esclaviza a los inmigrantes ilegales. José María Ferrero Loma-Osorio (Catedrático de Tecnología Electrónica de la Universidad Politécnica de Valencia), El mundo al revés, carta al director de El País. A poco que uno observe el mundo que le rodea, van aflorando un número cada vez mayor de esas contradicciones. El próximo 11 de mayo se escenificará una de ellas: cuatro personas serán juzgadas en Valencia por haber llevado a cabo una acción de protesta no violenta en la que trataron de impedir el paso de un tren cargado de material militar de la base de la OTAN en Bétera hacia unas maniobras en Zaragoza. La acción, que tuvo lugar hace año y medio, se desarrolló con exquisito respeto hacia la integridad física de las personas. El tren militar se encontraba detenido en la estación de carga, los y las participantes se hicieron visibles en el lugar desde el primer momento y a una distancia prudencial del convoy, y no se interrumpió la circulación ferroviaria ordinaria. Pese a todo ello, la fiscal solicita ¡un año de cárcel para cada uno! Es el mundo de hoy: se criminaliza a unas personas por una acción "no violenta" de denuncia de las guerras, mientras se ensalza y premia a otras por acciones "sí violentas" en las que se invaden países y se masacran poblaciones. Se sienta en un frío banquillo de acusados a los que protestan contra las armas, mientras los que ordenan utilizarlas para matar se aposentan en cómodos sillones desde los que dirigen empresas o presiden Gobiernos. ¿Es o no es cierto que el mundo está patas arriba? Acciones pacifistas como ésta, siendo ilegales en el mundo al revés, serían tan legítimas como innecesarias en un mundo al derecho y sin armas al que utópicamente aspiramos. Juana María Santana, vocal de género de Médicos del Mundo (ONG que atiende a prostitutas desde hace más de 15 años y que ha apostado por el abolicionismo), pidió que se castigue "a los clientes prostituidores"; "la prostitución vulnera los derechos humanos de las mujeres prostituidas y perjudica gravemente su salud y su calidad de vida, constituyendo una forma más de violencia de género"; la mayoría de las prostitutas "proceden de países empobrecidos o en conflicto y llegan a España a través de redes de trata y tráfico o bien impulsadas por una necesidad vital"; la explotación de la "vulnerabilidad" de esas mujeres por terceros es "una indignidad". Además, genera "ingente cantidad de beneficios económicos", lo que "pesa en la campaña por la promoción y difusión de esta práctica e intenta generar una demanda de mercado que no se corresponde con una necesidad real ni con la búsqueda de la igualdad". Santana señaló que reglamentar la prostitución "atenta contra la posición de las mujeres en la sociedad". Considerarla como una actividad laboral "se contradice con el espíritu del derecho laboral y mercantil". Zapatero asegura que la reforma laboral mejorará la productividad "al facilitar la acumulación de capital humano y la mejor inserción y compromiso con la empresa". Por el ambicioso fin que persigue este acuerdo (reducir la temporalidad y mejorar la calidad del empleo) y por las múltiples dificultades que ha atravesado desde su arranque, el presidente se atrevió a considerarlo "histórico", y lo consideró un éxito "del conjunto de la sociedad", pues la reforma, aseguró, tendrá beneficios para todos los trabajadores. "El crecimiento más estable es el que se funda en el empleo estable". Isidoro, bitacorero. La naturaleza coactiva del estado lo hace ideal para eliminar tanto a los gorrones (a quiénes se convierte en criminales), que hacen difícil la defensa ya sea por su derrotismo, deserción o subversión, como a quiénes actúen deliberadamente a favor del enemigo y en contra de la nación. Decía el constitucionalista nazi Schmitt que la política consistía en diferenciar amigo de enemigo y desde luego la guerra ES eso, establecer esa diferencia. No ya para ganar la guerra sino para poder llevarla a cabo es totalmente necesario realizar la discriminación entre amigos y enemigos y eso no es posible en un orden de cosas en el que quiénes llevan la guerra son agencias privadas. De hecho, bajo ese orden de cosas no sólo hay enemigos exteriores y alguno interior sino que casi todos son enemigos de casi todos por lo que es de esperar que en tal situación el sinnúmero de crueldades y depredaciones que trae una guerra sea notoriamente mayor. El estado impone la existencia de un ejército al que ningún mercado ve utilidad al que una vez sobreviene la guerra se puede exigir que nos defienda. La economía funciona en la paz y en la guerra se atrofia. Un estado puede desatender su defensa pero lo hará caprichosamente (no hay cálculo económico), la economía sistemáticamente desatenderá la creación de un ejército a todas luces necesario hasta que el conflicto no sea poco menos que inminente. Josep Vives i Gràcia, miembro del Grupo de Bibliotecas y Propiedad Intelectual de la Federación Española de Sociedades de Archivística, Biblioteconomía, Documentación y Museística, Fesabid, ¡Que paguen las bibliotecas!, carta al director de El País. Los argumentos que desaconsejan la aplicación de un canon bibliotecario tienen más que ver con razones jurídicas y de política cultural que con el sentir mayoritario de las asociaciones profesionales que representan a los bibliotecarios, quienes al fin y cabo solamente defienden el necesario equilibrio entre los derechos de los autores a su obra y las legítimas excepciones a este derecho que, mundialmente, se aplican en el caso de bibliotecas en virtud de su labor de facilitadoras del acceso a la cultura y a la información. El derecho de préstamo es un derecho reciente. De hecho, no se encuentra recogido en el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, de1971 (modificado en 1978). Países como Estados Unidos de América -uno de los que tienen más tradición en materia de derechos de autor-, Rusia y China, y la mayoría de los países suramericanos, no reconocen dicho derecho. Así, en 2002, 30 países reconocían este derecho, aunque solamente 15 habían establecido algún tipo de mecanismo para su cobro para el caso de préstamos en bibliotecas “públicas”. En 1992 se introdujo dicho derecho en el acervo comunitario conjuntamente con el derecho de “alquiler” (un “préstamo”, pero con ánimo de lucro), que era la cuestión que preocupaba a la Comisión, extendiendo la iniciativa de los países nórdicos que decidieron crear dicho derecho en décadas pasadas: Dinamarca en 1946, Noruega en 1947, Suecia en 1954 y Finlandia en 1961. Las razones que se dan para implantar este nuevo canon obedecen a causas que son objetivas: a) los préstamos de las bibliotecas perjudican a la explotación comercial de la obra y, por tanto, autores y editores tienen derecho a una compensación, y b) es una forma de subvencionar el sector cultural y la base del cálculo son los prestamos bibliotecarios. En el primer supuesto, aceptando la teoría nunca demostrada del daño de los préstamos bibliotecarios a las ventas, se obvia que difícilmente se podría producir la situación en España. Provoca gran bochorno comparar nuestras tasas con las de los países nórdicos. En 2001 la relación era de 9,13 préstamos por habitante en Suecia, 13,3 en Dinamarca, 19,8 en Finlandia y… 1,4 en España. Insinuar que las bibliotecas públicas españolas perjudican la venta de libros en este país es, como mínimo, hilarante. En 2002, solamente el 3,9% de los libros que tenían los españoles en sus manos procedían de una biblioteca. Por lo que respecta al segundo razonamiento, sobre el canon del préstamo entendido como una forma de ayuda a la creación literaria, tanto la Administración central como la autonómica desarrollan dichos mecanismos de apoyo a la cultura a través, entre otras fórmulas, de las ayudas directas a la creación de obras, las subvenciones a la edición con la compra de un determinado número fijo de ejemplares de una obra para las bibliotecas y también con el controvertido precio fijo de los libros. Así, el fomento que otros países realizan a través del canon bibliotecario en España tiene otras vías de apoyo. Nadie pone en duda la necesidad de reforzar los mecanismos para asegurar la creación literaria en condiciones, especialmente si tenemos en cuenta los problemas con que se encuentran muchos autores no mediáticos (impago de contratos de edición, imposibilidad de control de las tiradas de sus obras, etcétera). A pesar de esto, no parece que lo mejor sea que las bibliotecas acaben pagando (a través de sus presupuestos o los de las instituciones de las que dependen, es lo mismo) esta situación si tenemos en cuenta la extrema fragilidad de nuestro sistema bibliotecario. La remuneración a los autores por los préstamos provocará una sangría en los recursos disponibles para aumentar las colecciones de nuestras bibliotecas, mientras que solamente redundará en beneficio de los autores (y editores) más vendidos, que son, por si alguien lo dudaba, precisamente los más prestados. Un cálculo aproximado, sobre la base del sistema francés de remuneración, daba como resultado que las bibliotecas públicas deberían haber destinado en 2002 más de 13,5 millones de euros al canon por el préstamo, cuando se gastaron solamente 27,4 millones de euros en la compra de libros en el mismo año, es decir, el 49%. Un 49% que en todo caso se podría inyectar desde otras partidas para la compra de documentos para las bibliotecas, beneficiando, entonces sí, a autores (y editores), bibliotecas y, en definitiva, a todos los ciudadanos. José María Guelbenzu, escritor, Darwin y los narradores, El País. Hoy en día, a una persona a la que se le ocurre perder el tiempo interrogándose sobre la esencia del mal o las trampas de la memoria y, encima, construye una representación de su inquietud por medio del lenguaje y trata de venderlo como novela, se la considera la viva imagen del fracaso y la inutilidad. No importa que otras personas taradas como él se interesen por sus esfuerzos: ahí no hay negocio. Si no hay negocio no existe. Y no existe porque no tiene ni secretario, ni fotógrafo, ni página web ni jefe de prensa, que es lo único que le permitiría ser visible. Es de suponer que el arte de la narración siga siendo el caldo de cultivo de la imaginación y el espíritu allí donde consiga desprenderse del lastre de la literatura de mercado; pero de momento parece que esta civilización occidental rica, satisfecha y consumista a la que España se ha subido en la penúltima estación del siglo XX, promociona una sociedad en la que el bienestar es tan somnoliento y estupidizante que nos hace creer que el consumo y la tecnología son metas de felicidad y realización personal. La pregunta es: ¿reconocerán nuestros descendientes a los dioses cuando éstos regresen? El presidente andaluz, Manuel Chaves, y la consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, han anunciado que el hotel del Algarrobico en el Parque Natural del Cabo de Gata, que definió como un símbolo de la destrucción del litoral, "va a desaparecer de las costas de Andalucía". "Hemos trabajado con plena discreción y con todos los medios que teníamos a nuestro alcance", aseguró Chaves, quien felicitó a la Consejería de Medio Ambiente y a su cuadro directivo por el buen servicio que en este caso ha prestado a la conservación del litoral porque, añadió, "el derecho de retracto nos garantiza lo máximo a lo que aspirábamos: hacernos con la propiedad de los terrenos y despejar un futuro inmediato amenazador" para la zona. El presidente andaluz, que recordó que 232 kilómetros del litoral andaluz están protegidos y no se puede construir nada en ellos, advirtió que "en Andalucía no se puede construir a costa del medio ambiente" y que esto no supone un freno a la construcción ni al desarrollo económico, pero que éste debe ser sostenible. Para Maria José Contreras, responsable de costas de la organización Greenpeace, la decisión de Chaves es "no sólo una victoria para Greenpeace, sino para todos aquellos que defienden que no se debe destruir la costa". Según Contreras, este tipo de iniciativas son un paso de gigante "para poner fin a la idea reinante entre los constructores de que aquí reina la impunidad". John K. Galbraith El desarrollo económico y social que más me gustaría ver en este siglo es algo que aborde con firmeza lo que he contemplado en el siglo que ha terminado. Se refiere a la pobreza, y cuenta con dos manifestaciones claras. En las grandes ciudades de los países industriales aún existen islas de privación, y esto es especialmente cierto en Estados Unidos. La desigualdad es una característica básica. La brecha entre niveles de rentas debe ser reducida y, en particular, mejorando las condiciones de quienes ahora son los más desfavorecidos. No hay nada que niegue tanto el disfrute de la vida y en realidad de la libertad misma como una falta total de dinero, o una situación que se le aproxime. Un país rico puede garantizar una renta a quienes no la tienen. Si algunos no trabajan, que así sea. Se sabe que también los ricos ocasionalmente prefieren el ocio. En el mundo en su conjunto hay poblaciones extremadamente empobrecidas. Las personas son personas: sufren de hambre, falta de techo o enfermedad, estén donde estén. Como seres humanos deben ser el objeto de nuestra compasión y nuestra ayuda, de nuestra preocupación y nuestra acción. Ramón Pi, Un debate moral, La Gaceta de los Negocios. El pentapléjico de Valladolid al que, por todos los síntomas, alguien ha dado muerte retirándole el respirador ha dado ocasión a la recurrente apertura del debate sobre la legalización de la eutanasia en España. Los partidarios de legalizar el homicidio por compasión (real o aparente) hablan de la necesidad de regular la eutanasia, no de legalizarla, aunque quieren decir eso mismo, desde luego, porque la eutanasia está muy bien regulada entre nosotros. Concretamente, está prohibida, y ésta es la regulación. Salir ahora pidiendo que se regule es tan necio como pedir que se regule la estafa, que también está regulada, es decir, prohibida. El debate no es sólo legal, como se pretende, sino moral: por un lado, se trata de dilucidar si la ley debe, o puede, transferir a unos particulares la decisión sobre la vida o la muerte de otros; hay que recordar que dar muerte a alguien constituye la forma más definitiva de ejercer la máxima violencia sobre la víctima, y hasta ahora, al menos, había unanimidad en considerar un avance irrenunciable de la civilización el depositar en el Estado el monopolio de la violencia. Por otro lado, se trata de dilucidar si, al tiempo que se impide al Estado disponer de la vida de los peores criminales como consecuencia de la abolición de la pena capital, puede o debe admitirse que, en nombre de conceptos indeterminados como compasión o sufrimientos insoportables, se dé muerte a un inocente, aunque éste la pida. Y si nos alejamos de la racionalidad para entrar en el pantanoso territorio de los sentimientos, ¿por qué no pensamos que el que pide la muerte está, en realidad, pidiendo atención, socorro, afecto, compañía y esperanza? Luis de Sebastián, Aviso para navegantes en Bolivia, Cinco Días. Debieran ver las flamantes multinacionales españolas que pueblan el paisaje de América Latina que si no contribuyen a desactivar la frustración acumulada en estos últimos 30 años de fórmulas neoliberales van a ver aumentar los riesgos políticos en que tendrán que operar. En realidad, tendríamos que alegrarnos de que las cosas le salgan bien a Bolivia, de que la nacionalización sea un éxito y los ingresos adicionales que le llegarán al Gobierno boliviano le sirvan para reducir la carga de la deuda y emprender grandes inversiones en el medio rural en vivienda, sanidad, educación, agua potable, caminos y carreteras y todo lo demás de que carecen. El coste de oportunidad de estas mejoras para las empresas europeas y para nuestro Repsol estaría entonces bien justificado. Federico Durán López, Reforma laboral: 'play it again', Cinco Días. Hoy se firma el acuerdo tripartito para la reforma laboral. A la hora de valorarlo, hemos, ante todo, de felicitar a quienes han participado en la negociación y han conseguido alcanzar el acuerdo: el diálogo social está vivo, sigue produciendo frutos y, como consecuencia del mismo, se avanza en el proceso de reformas laborales que demandan la competitividad de la economía y la sostenibilidad del sistema de protección social. José Antonio Marina, La frase, suplemento Crónica de El Mundo. En los últimos meses han subido disparatadamente los precios y no es de extrañar que el Estado boliviano quiera tener parte de esos beneficios. ¿Cómo convertirlos en desarrollo y prosperidad? Esa es el problema más difícil. En este punto, las grandes empresas podrían jugar un papel importante, si quisieran aceptar un "liderazgo social", si asumieran su Responsabilidad Social Corporativa. Ya sé que su primera finalidad es ganar dinero, pero son "grandes concentraciones de talento". Saben hacer muchas cosas, y pueden colaborar a resolver los problemas económicos de las naciones no desarrolladas. Espero que Morales, en vez de procurar simplemente recaudar más, o rechazar la presencia de estas empresas capitalistas, renegocie su participación inteligente y eficaz en el desarrollo de Bolivia. John Kenneth Galbraith. No sólo deseo que [el capitalismo] sobreviva sino que mi compromiso con su conservación es tan profundo que quiero que posea el primer requisito esencial para su supervivencia: que funcione bien. No hay nada que ponga más límites a la libertad que la absoluta falta de dinero. Las corporaciones han decidido que el éxito social consiste en tener más automóviles, más televisores más vestidos… He aquí la medida del progreso humano. El científico, ingeniero o agente publicitario que se dedica a perfeccionar un nuevo carburador, purgante o depilatorio es uno de los miembros más cotizados de nuestra sociedad. Un político o un funcionario público que idea un nuevo servicio público es considerado un manirroto. Cuanto mayor la riqueza, más espesa la suciedad. La política no es el arte de lo posible, es elegir entre lo desastroso y lo insufrible. Una sociedad pobre tenía que hacer cumplir la norma de que quien no trabaja no come. Una sociedad opulenta puede utilizar el justo remedio de proporcionar ingresos a los que carecen de ellos. Ya no hay ninguna elevada justificación filosófica para la insensibilidad. William Powers, All Smoke, No fire in Bolivia, The New York Times. However alarming Bolivia's move might appear on the surface, though, there is surprisingly little in it to worry the United States and the West. This is simply the way democracy sometimes works. Oil and gas nationalization has been the main political issue in Bolivia for the last several years. Mr. Morales, an Aymara Indian farmer, won a landslide victory in December on a promise to nationalize the gas industry. Now he's delivering on that promise he made to the country's nine million citizens. Nor is this a classic nationalization in the sense of the confiscations that took place in the region in the 50's and 70's. In those days, Latin American governments expropriated everything and kicked out the companies the next day. This time Bolivia will exert greater control over the companies, including significantly higher taxes and 50 percent-plus-one state ownership, but Mr. Morales has pledged to create an environment conducive to private profit-making, and the government has repeatedly stated that it is a "nationalization without confiscation," with no expulsion of foreign companies nor expropriation of their assets. Then why did Mr. Morales send in the army? In a word, politics. His dramatic televised decree — delivered in a hard hat from a Tarija oil field — was necessary to placate masses of radicalized Bolivians who demand "confiscation without compensation" to the companies. The majority of Bolivians support nationalization out of acute frustration over two decades of failed "neoliberal" policies by the International Monetary Fund, which tied sorely needed loans to privatization, debt reduction and relaxation of labor standards. ...some continue to insist that Bolivia's new nationalization policy only makes things worse by scaring off future investments. This does not appear to be true. Although the principal companies invested here — Brazil's Petrobras, Spain's Repsol and Britain's BG Group — have predictably denounced the nationalization, they are not about to pull up stakes. The companies will still profit under the new rules; they won't see the huge profits they enjoyed under lax Bolivian control and the global rally in commodities prices, but they will make money. The world, such as it is, needs gas and oil, and Bolivia and its neighbors need to sell it. Bolivia is just struggling for a way to make markets work. Judie Brown, president of the American Life League. We see a direct connection between the practice of contraception and the practice of abortion. The mind-set that invites a couple to use contraception is an antichild mind-set. So when a baby is conceived accidentally, the couple already have this negative attitude toward the child. Therefore seeking an abortion is a natural outcome. We oppose all forms of contraception. Dr. Joseph B. Stanford, appointed by President Bush in 2002 to the F.D.A.'s Reproductive Health Drugs Advisory Committee. Sexual union in marriage ought to be a complete giving of each spouse to the other, and when fertility (or potential fertility) is deliberately excluded from that giving I am convinced that something valuable is lost. A husband will sometimes begin to see his wife as an object of sexual pleasure who should always be available for gratification. María Antonia Trujillo, Ministra de Vivienda, chat en El País. P. ¿Por qué no se puede crear una ley que ayude a controlar el precio del suelo, la especulación indiscriminada, el enorme beneficio de constructoras a costa del endeudado ciudadano...? Sinceramente, la única razón que se me ocurre para impedir dicha ley son las presiones desde las empresas constructoras y similares. R. Esto está dentro de la Ley del Suelo que tramitamos. El Ministerio financia casi toda la rehabilitación que se hace en España. Es más sostenible rehabilitar que construir de nuevo. P. ¿Es necesario un Ministerio de Vivienda cuando las competencias están traspasadas a las CC.AA. y los precios de las viviendas están directamente vinculados a los tipos de interés de las hipotecas, variable económica que ningún gobierno europeo controla? R. Totalmente. Las competencias son compartidas. Las políticas públicas necesarias. Y el mercado cuando falla necesita regulación. Kelifinder.com es un portal de información único en España, del consejo de la juventud, hecho por los jóvenes para los jóvenes. Las zapatillas eran un gancho publicitario... Las viviendas las proporciona el Gobierno a través del Plan estatal, para los jóvenes, los mayores, las víctimas de violencia de género, discapacitados y sus familias. El Gobierno escucha a los jóvenes, participan en nuestras políticas. Estamos aprobando medidas para aumentar el número de viviendas protegidas, fomentar el alquiler, desacelerar el precio de la vivienda y conseguir un aterrizaje suave de los mismos y la estabilidad y normalidad del mercado inmobiliario. Además, trabajamos por la innovación, productividad y competitividad del sector de la construcción y promoción residencial. P. Gran parte de las viviendas en venta son de segunda o tercera mano. Si compro un coche de segunda mano, el precio baja notablemente con respecto al de su venta inicial. Sin embargo, una vivienda de segunda mano puede costar el doble o el triple de lo que costó nueva. Ahí está el negocio. Para evitar estas tramas inmobiliarias, ¿no sería buena idea que, por ley, ninguna vivienda de segunda mano costara ni un sólo euro más de lo que costó nueva? Por favor, ¡haced algo! R. No es comparable. Se venden más viviendas usadas que nuevas, pero el precio de la vivienda usada está creciendo mucho menos que el de la nueva. Esta no es una cuestión que se solucione con leyes. Depende del mercado y de las políticas públicas. El Gobierno trabaja para conseguir precios adecuados a las necesidades de la demanda, incrementando la oferta de vivienda protegida y movilizando el parque de vivienda desocupada. En dos años, hemos creado un Ministerio, hemos sentado las bases de una nueva política de vivienda y hemos aprobado muchas medidas, cumpliendo nuestro programa de gobierno. En los primeros 100 días aprobamos el Plan de Choque: 1.031 millones de euros y 71.000 familias más que han accedido a una vivienda. Después el Plan de Vivienda 2005-2008: son casi 7.000 millones de euros para 720.000 familias, más del doble de lo que había antes. La creación de la Sociedad Pública de Alquiler para fomentar y dinamizar este mercado: seguridad al propietario que recibe su renta sin preocuparse de los impagos, y más oferta, alquiler más barato y más calidad para los inquilinos. Hemos aprobado el Código Técnico de la Edificación: edificios y casas más seguras, más habitables y más sostenibles. O sea, más seguridad para los ciudadanos, más bienestar para la sociedad y más protección del medio ambiente. Estamos rehabilitando pueblos y ciudades: por ejemplo, calle Huertas, Letras... Recuperando el patrimonio arquitectónico en toda España. Transformando suelo para parques empresariales. Poniendo a disposición de la vivienda protegida el suelo del Estado: 10 millones de metros cuadrados para 33000 viviendas protegidas. Y pronto la Ley del Suelo: suelo más barato, para más viviendas, para más ciudadanos. La regulación de la intermediación... Usted mismo. Antes no había política de vivienda y ahora sí. Y no hemos hecho más que empezar. Desde el Ministerio estamos trabajando para que las familias y los jóvenes puedan acceder a una vivienda. Estamos construyendo más vivienda protegida y fomentando y facilitando el alquiler. Emilio Menéndez del Valle, embajador de España y eurodiputado socialista¿’Quo vadis’, Latinoamérica?, El País. No parece que el trato sea equitativo ni tampoco que el libre comercio haya reducido significativamente la pobreza en América Latina... Europa -y sobre todo España, por los muy especiales vínculos históricos y culturales- debe liderar un proceso de paz justa y de cooperación genuina, ayudando a la prevención de conflictos en la región, sugiriendo fórmulas para racionalizar la integración regional que eviten las tendencias centrífugas, insinuando vías para lograr cohesión social; esto es, la consolidación de un adecuado equilibrio entre el crecimiento económico y el reparto de la riqueza en la sociedad, lo que equivale al modelo que disfrutamos en Europa y que fue logrado a través del pacto y, precisamente, mediante la lógica de la integración regional. J. I. González Faus, responsable de teología de Cristianisme i Justícia, ¿Patinazo pastoral?, La Vanguardia. Lamento además que unas autoridades tan obsesionadas por la moral y la dignidad del ser humano en lo que afecta a la ética sexual no tengan una voz que levantar contra usos sociales quizá legales pero totalmente opuestos a la moral católica, y que ofenden la dignidad de los hijos de Dios (acumulación de pisos vacíos que ni Ruiz-Gallardón se atreve a expropiar, especulación del suelo o el trato que muchos católicos dan a empleadas de hogar inmigrantes, en cuanto a salario, seguridad social y demás). Isidro, bitacorero. Los empresarios no son moralmente superiores a los políticos y estoy seguro que muchos hubiesen pensado el hacer un trato con los nazis antes que luchar en soledad contra ellos. ...me parece mucho más posible que un empresario prescinda de principios cuando entren en colisión con su interés, se juega su patrimonio: el político no. En todo caso nos encontraríamos ante algo muy parecido, sino idéntico, a un trust y que una vez alcanzado para la mutua defensa (imposible, como todo trust) acabaría afectando a tarifas de tal modo en que el poder acumulado por semejante estructura se acabaría convirtiendo en estado: ¿por qué no? Si tienes el poder, ¿para que especular? Es por eso que la diferencia entre ese eventual pseudo trust y un estado liderado bajo los principios liberales de gobierno limitado o mínimo sería, a la postre, irrelevante. No sé si me aceptaréis que cite un caso histórico (perdón por el pecado), pero... ¿creéis que es humana la ambición? Yo creo que sí, y en un conflicto todos aspirarían a ser los líderes de la campaña al tener mejores ideas o mejor material o soldados: sería tan imposible llegar un acuerdo acerca de la estrategia como el llegar a un acuerdo los empresarios para fijar unos salarios hambreadores para los trabajadores. Diré pues con cuidado que no cabe seguridad jurídica sin un derecho igual para todos es por eso que en cuestiones civiles lo ideal sería un derecho común a todo el mundo (¿las diferencias de regímenes jurídicos no son trabas a la coordinación e interacción?) Yo no defiendo el gobierno mundial pero no dudaría en defender un derecho básico para todo el mundo civilizado. Enric Sopena, La economía de rostro humano, El Plural. Ignoro si técnicamente las nacionalizaciones emprendidas son o no del todo acertadas. Pero de los predicadores de la globalización neoliberal estoy hasta la coronilla. Pregonan aquello de “menos Estado y más sociedad”, que debe traducirse por “menos bien común y más dinero en los bolsillos de los más ricos”. El mercado en sí mismo no es malo, pero su sacralización es funesta. Entre los teóricos de la economía admiro a John Galbraith, recientemente fallecido, y aborrezco a Milton Fredman, el jefe de filas de la Escuela de Chicago. Galbraith ha sido descrito el lunes pasado por el diario L´Unità, que fundara Antonio Gramsci en 1924, como el defensor de “la economía de rostro humano”. Giorgio Ruffolo, en la portada de La Repubblica, señalaba como elogio de Galbraith su “irrefrenable tendencia a situarse contra todas las elites complacidas de sí mismas”. Este ex consejero de varios presidentes demócratas norteamericanos -desde Roosvelt a Clinton y, sobre todo, Kennedy- habría opinado sobre las privatizaciones Evo Morales más o menos como Zapatero. No hay que olvidar a los más pobres y el mejor instrumento para dirimir enfrentamientos –también económicos- es el diálogo. Ayaan Hirsi Alí, diputada holandesa, y Leon de Winter, novelista holandés, El combustible de Al Qaeda, El País. Occidente debe enfrentarse al radicalismo con radicalismo: reduciendo drásticamente su dependencia del petróleo árabe que alimenta a la yihad mundial. En su discurso sobre el Estado de la Unión, George Bush se refirió acertadamente a la adicción estadounidense al petróleo, pero no mencionó el tema esencial: esa adicción está financiando las bombas que estallan en las cunetas de Irak, el desarrollo de la bomba atómica iraní y la proliferación en muchos lugares de mezquitas radicales. Los países del mundo libre deben imponerse con urgencia un objetivo ambicioso: en el plazo de cinco años tienen que idear un sistema para acabar con la dependencia del petróleo de Oriente Próximo. Al igual que John F. Kennedy tenía el objetivo de llevar al hombre en el espacio, al igual que el Proyecto Manhattan condujo en tres años a la derrota de Japón con la invención de un arma nueva, también los países occidentales deben iniciar un programa urgente para desarrollar una fuente energética eficaz, asequible y no dependiente del petróleo. Ya existen muchas alternativas a los combustibles fósiles: energía solar y eólica, carbón de combustión limpia, biocombustibles como el etanol, coches híbridos y motores de hidrógeno. Es cierto que tal vez se necesiten décadas para transformar el sistema energético mundial, pero un gran avance tecnológico reduciría drásticamente el precio del petróleo y disiparía el sueño de Osama Bin Laden de establecer un rico califato islámico basado en las rentas obtenidas del petróleo. Sólo el rápido despliegue de nuevas tecnologías y la decisión de los fabricantes de coches, las empresas petrolíferas, las compañías energéticas y los gobiernos occidentales puede acabar con la amenaza de los mulás iraníes y con Al Qaeda. El petróleo es el oxígeno tanto de las tiranías y dictaduras del mundo árabe y musulmán como de sus movimientos radicales. Sin él, las ideologías islamistas se asfixiarán. En Occidente, la reducción de las importaciones de petróleo de Oriente Próximo unirá a progresistas y conservadores y se solucionarán problemas medioambientales y de seguridad. Las nuevas tecnologías contaminarán menos y tal vez reduzcan el efecto invernadero y, al mismo tiempo, debiliten las ideologías y los regímenes tiránicos árabes e islámicos. En otras palabras, se trata del petróleo, estúpidos. Si quieren derrotar a Bin Laden y a los mulás, empiecen a conducir coches híbridos. Álvaro Blanco, economista Difícil a corto y medio plazo, El País. La nuestra es una sociedad del petróleo (y gas) y tanto por precio como por sus efectos climáticos tiene que dejar de serlo. El asunto es cómo, poco a poco, nos vamos desprendiendo de esta dependencia de las fuentes energéticas hoy por hoy básicas en el modelo de sociedad elegido. Deshacerse de esta dependencia del petróleo y del gas será, a corto plazo, prácticamente imposible para los países que no poseen estas fuentes en sus territorios. El coste de la búsqueda de fuentes sustitutivas será elevadísimo mientras no se produzca un gran avance tecnológico. El debate energético ya no puede limitarse a la esfera nacional, ha de llevarse a cabo a escala europea. ...será muy difícil, por no decir imposible, sustituir el petróleo como principal fuente energética a corto y medio plazo, será caro, incrementará el proteccionismo energético y tendrá que hacerse con un importante cambio en los hábitos de los ciudadanos y consumidores o accionistas de las empresas energéticas. José A. Herce y Arturo Rojas, socios de AFI y profesores de la Escuela de Finanzas Aplicadas, El futuro es un cóctel de fuentes energéticas, El País. El caso de la electricidad es, sin embargo, ilustrativo del efecto de las señales adecuadas. La decidida apuesta política por la energía eólica, a través de un marco regulador favorable desde 1994, ha creado un sector que en 2005 aportó el 8% de la demanda eléctrica peninsular y cuyas ganancias en eficiencia han sido destacables. J. Rodríguez-Arana, La reforma del Estado de bienestar, La Gaceta de los Negocios. Las prestaciones sociales, las atenciones sanitarias, las políticas educativas son bienes de carácter básico que un gobierno debe poner entre sus prioridades políticas, de manera que la garantía de esos bienes se convierta en condición para que una sociedad libere energías que permitan su desarrollo y la conquista de nuevos espacios de libertad y de participación ciudadana. Las prestaciones del Estado tienen su sentido en su finalidad. Sírvanos como ejemplo la acción del Estado en relación con los colectivos más desfavorecidos, en los que —por motivos diferentes— contamos a los marginados, los parados, los pobres y los mayores. Las prestaciones del Estado nunca pueden tener la consideración de dádivas mecánicas, más bien el Estado debe proporcionar con sus prestaciones el desarrollo, la manifestación, el afloramiento de las energías y capacidades que se ven escondidas en esos amplios sectores sociales y que tendrá la manifestación adecuada en la aparición de la iniciativa individual y asociativa. Un planteamiento de este tipo permitiría afirmar claramente la plena compatibilidad entre la esfera de los intereses de la empresa y de la justicia social, ya que las tareas de redistribución de la riqueza deben tener un carácter dinamizador de los sectores menos favorecidos, no conformador de ellos. Además, permitirá igualmente conciliar la necesidad de mantener los actuales niveles de bienestar y la necesidad de realizar ajustes en la priorización de las prestaciones, que se traduce en una mayor efectividad del esfuerzo redistributivo. Desde esta perspectiva, hoy es menester buscar puntos de encuentro entre la actuación política y las aspiraciones, el sentir social, el de la gente. Las nuevas políticas se hacen, pues, siempre a favor de la gente, de su autonomía —fomentando la libertad y la cooperación—, dándole cancha a quienes la ejercen e incitando o propiciando su ejercicio —libre— por parte de quienes tienen mayores dificultades para hacerlo. Acción social y libre iniciativa son realidades que el pensamiento compatible capta como integradoras de una realidad única, no como realidades contrapuestas y enfrentadas entre sí. Las nuevas políticas no se hacen pensando en una mayoría social, en un segmento social que garantice las mayorías necesarias en la política democrática, sino que se dirigen al conjunto de la sociedad, y cuando dichas políticas están verdaderamente centradas son capaces de concitar a la mayoría social, aquella mayoría natural de individuos que sitúan la libertad, la tolerancia y la solidaridad entre sus valores preferentes. Eduardo San Martín, Neosocialistas, ABC. Véase lo que ha sucedido, si no, con el término neoliberal. ¿Quién se acuerda, a estas alturas, de que sigue habiendo liberales, a secas, en el mundo? A partir de la década de los ochenta del siglo pasado, con la referencia maldita de Reagan y Thatcher como espantajo, todo es neoliberal, y todo malo. Una versión exagerada de las soluciones liberales -que en los dos casos mencionados no lo fueron más que algunas políticas de Clinton, Blair o el propio Felipe González- se toma por el todo de la doctrina y se la anatematiza. Para lo cual, eso sí, se eliminan del registro pequeños detalles como que, antes de que existiera algo parecido a la socialdemocracia, fueron grandes autores liberales anglosajones los primeros que vislumbraron el papel compasivo y redistribuidor del Estado, dos atributos que siguen siendo compatibles con el credo liberal. Joaquín Estefanía, AL: los paisajes de la (des)integración, suplemento Domingo de El País. Las políticas de nacionalizaciones y de sustitución de importaciones fracasaron en el pasado. Pero también lo han hecho los experimentos neoliberales incorporados en el Consenso de Washington. La drástica reducción del papel del Estado como regulador y redistribuidor; la insuficiente legislación en los mercados liberalizados; la debilidad de la política de la competencia que ha favorecido a las multinacionales, muchas veces formadas en los antiguos sectores públicos y con más capacidad que los Gobiernos elegidos; la falta de transparencia en los procesos privatizadores... han generado una creciente desigualdad de rentas y de oportunidades. Las reformas neoliberales de los años noventa no han servido, y en ocasiones han dificultado el avance en los indicadores de distribución de renta y cohesión social. Juan José Martínez Zato, ex vocal del CGPJ y Teniente Fiscal del Tribunal Supremo, Mafia y corrupción, El País. Si la delincuencia en general es siempre rechazada y combatida, la corrupción económica -se utilicen o no métodos mafiosos, sin llegar al asesinato como la Mafia-, es particularmente repugnante a los ciudadanos. Pero todavía es tiempo para acabar con ella, sea en Marbella o en cualquier otro lugar de Andalucía. En primer lugar exigiendo a los partidos políticos sumo cuidado a la hora de designar sus candidatos. En segundo lugar, exigiendo a los ciudadanos que no miren hacia otro lado mientras las tropelías se llevan a cabo. Y, por último, multiplicando el número de jueces y fiscales especializados en materia económica, el de inspectores de la agencia tributaria y policías que refuercen la labor de los hasta ahora existentes. Lo exige la democracia. No podemos convivir más con la corrupción. Fernando Castelló, presidente de la organización internacional Reporteros sin Fronteras, uarentenas contra la prensa, El País. Como si la libertad de prensa, en vez de (o, precisamente, por) ser la garante de todas las demás libertades... Josep C. Vergés, Vidal Quadras’s Genocide. The European Parliament is continuing with the genocide of Catalan thanks to the violence of Aleix Vidal Quadras. As genocidal Vidal Quadras says... Durante los últimos 15 meses, ni Ken Livingstone ni los otros miembros de su familia han tirado de la cadena del retrete tras orinar, según ha confesado el alcalde de Londres, quien ha invitado a sus conciudadanos a hacer lo mismo para ahorrar agua en un período de falta de lluvias como el actual. "Modificando el diseño de los edificios puede lograrse mucho, pero aún es más lo que puede conseguirse cambiando las costumbres diarias", ha afirmado Livingstone. El regidor de Londres ha agregado que, "si la gente usa menos el coche y más la bicicleta, tira menos de la cadena del wc o se asegura de que las lámparas de la luz en su casa ahorran energía, todos saldremos ganando"; también se ha empeñado a predicar con el ejemplo en materia de ahorro energético, instalando paneles solares en su domicilio particular, y ha dado órdenes para que se haga lo mismo también en el Ayuntamiento de Londres. Alfonso García Nuño, En una sociedad simiesca, Suplemento Iglesia de Libertad Digital. La presencia del cristianismo llevó a ir forjando una serie de herramientas conceptuales con que ver y entender la realidad. Una de ellas fue el concepto de persona. Sin entrar en profundidades filosóficas, el hombre empezó a ver que casi todas las realidades solamente son un qué, pero él, además de un qué, es también un quién, lo mismo que los ángeles, y Dios, un qué y tres quiénes. Con el desdibujamiento de Dios del horizonte cultural occidental, se ha ido desvaneciendo a la par el concepto de persona; no en vano, la fe en la Trinidad fue la que llevó al hombre a descubrirse como persona. José Francisco Serrano Oceja, El poder de la Eucaristía frente a los proyectos, Suplemento Iglesia de Libertad Digital. Todo aquel que se opone al auténtico progreso humano se opone a la Iglesia. Con la Eucaristía y en la Eucaristía se relativizan todos los proyectos. La Eucaristía es realidad, vida; el laicismo es siempre proyecto. Francisco Ayala, Libertad y liberalismo. La mayor complejidad de la estructura social impone la introducción de normaciones cada vez más estrictas. Las normaciones sociales tienden a eliminar la libertad del individuo sustituyéndose coactivamente a los contenidos de su voluntad práctica. La libertad tiende por su parte a anular el orden, proclamando la validez del arbitrio individual. Su aplicación integral implicaría la desaparición de todo orden social y, como es sabido, sin sociedad no puede haber una auténtica vida humana. El propio sistema coactivo, fundamento del orden social, constituye, tomado en su conjunto, una expresión de la libertad humana, en cuanto es un producto de la cultura, creado por el hombre, y realizado en el interior de su conciencia. Según Friedrich von Hayek en “Los fundamentos de la libertad”, el poder político tiene el derecho de "garantizar un mínimo de ingresos a todo el mundo; distribuir el gasto público para tomar medidas cuando decaiga la inversión privada; restringir la venta de algunos bienes peligrosos como las armas o las drogas, así como establecer regulaciones sanitarias y de seguridad". "La coacción tiene lugar cuando las acciones de un hombre están encaminadas a servir la voluntad de otro". Eulalia Solé, socióloga y escritora, Las pasarelas y la culpa, La Vanguardia. En los periódicos, una clínica de estética inserta desde hace meses un anunció a toda plana con una mujer maravillosa e irreal, probablemente retocada por ordenador, que constituye un insulto para todas las mujeres de carne y hueso. ...la cirugía estética y los cosméticos que pretenden adelgazar verían decrecer su clientela en cuanto se impusiera la racionalidad. Hay que sacudirse los estereotipos impuestos por determinados intereses económicos y asumir, en consecuencia, que tener un aspecto agradable y resultar atrayente no depende de poseer una silueta impecable y, ni mucho menos, esmirriada. El fomento de la reflexión por parte de los padres al educar a sus hijas y una formación con sentido crítico en la escuela conseguirían resultados decisivos. Y cuando el Ministerio de Sanidad intervenga, que lo haga junto con el de Consumo, regulando tanto la publicidad engañosa como las imágenes que a diario distorsionan la auténtica vida de las personas. Eso incluye la comunicación audiovisual y la escrita en sus diversas modalidades, y puesto que surgirán voces clamando contra el intervencionismo, que también lo hagan en contra de la intromisión mercantil. Ésta que atenta contra la salud mental, y por ende física, de una juventud que cada vez más se sume en el riesgo de la bulimia y la anorexia. Joan Subirats, catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona, Transformando el trabajo, El País. ...no nos obsesionemos con el empleo, y reivindiquemos trabajo, otro trabajo. Trabajo como derecho. Trabajo como emancipación. Emancipar el trabajo implica desmercantilizarlo. Implica poner la economía al servicio de las personas y no al revés. Supone distribuir tareas y responsabilidades. Supone redistribuir bienes y atribuciones. Implica recuperar el placer de trabajar, de crear, de hacer surgir nuevas ideas y conocimientos para aplicarlos a la transformación de nosotros mismos y del mundo. ¿Es ello posible? La probabilidad del trabajo emancipado deriva de la falta de certezas en la que estamos, y del hecho que podemos actuar para generar nuevos escenarios de trabajo. Frente al paro estructural creciente, a la exclusión cada vez mayor de trabajadores de su empleo formal, sin atisbos de políticas reguladoras y compensatorias eficaces, deberíamos valorar en su justa medida y reforzar las experiencias que van surgiendo o resurgiendo de economía social y solidaria. Con nuevas vías de articulación y generación de redes. Es en ese punto en el que nuestra tradición cooperativa debería ser recordada y apoyada en todo lo que tiene de renovada esperanza. Pedro Pérez, Presidente de la FAPAE, Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España, entrevista en El País. P. ¿Qué se puede hacer para regular el mercado y que nadie tenga una posición tan dominante? R. No queda más remedio que crear un marco legal que permita que desde el Estado se promocionen seriamente distribuidoras con capital español más fuertes, con más ambición y cuota comercial superior a la actual. El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, reiteró que la última década ha demostrado que no basta sólo con el crecimiento económico para generar empleos y recordó que los cálculos de la OIT vaticinan que América Latina tendrá unos 158 millones de desempleados en el 2015. “Cuando la democracia es precaria y no da las respuestas que las sociedades reclaman, la calle emerge”, dijo Somavia en alusión a las revueltas populares que en los últimos años han derrocado Gobiernos en varios países latinoamericanos. Según Somavia, la Agenda de la OIT pretende “poner a las personas en el centro del trabajo, de las empresas y de la propia economía”, en contra de las corrientes que tienen como sus “únicas prioridades” las políticas “financieras y monetarias”. “Las políticas macroeconómicas sanas son necesarias, así como lo es el crecimiento económico, pero son sólo condiciones básicas [para el desarrollo] y no son suficientes”, declaró. Somavia recordó que América Latina “es la región más injusta en términos de distribución del ingreso” y advirtió de que “la crisis del empleo afecta a los sistemas políticos” y puede suponer riesgos para la democracia. Precisó además que el concepto de “trabajo decente”, incorporado por la OIT a la agenda internacional, “abarca incluso un problema ético”, pues apunta a mejorar la calidad del empleo, con salarios dignos y las debidas garantías de seguridad social. Juan M. Saavedra García, ¡Niño, apaga la luz!, carta al director de El País. Ahora no hay restricciones, y con gran frecuencia nos dejamos encendidas las luces, el televisor y el ordenador, como si la energía no fuera a faltar nunca. Creo que es imprescindible que todos empecemos a consumir energía de forma responsable. Quizá no sea necesario que muchos comercios mantengan encendidas las luces todas las noches y que algunas ferias se singularicen por el número de bombillas que lucen. Y en Navidad, mejor que mantener tanto adorno luminoso en las calles y en los grandes almacenes, tratar de desplazar el calor de las fiestas al interior de los hogares. Aunque no conseguiremos nada si no empezamos por recordar a nuestros hijos que apaguen las luces, y que también las apaguemos nosotros. Como hacían nuestros abuelos. Pedro L. Angosto, Apología del franquismo, carta al director de El País. La impunidad con la que se mueven en nuestro país los panegiristas del franquismo… Fue Franco, qué duda cabe, el español más cruel, el más ruin, el más frío, quien más españoles ha matado a lo largo de nuestro durísimo devenir. La democracia española no se puede permitir que se siga alabando al tirano; es preciso que en las escuelas se enseñe el verdadero rostro criminal del Caudillo, que la apología del franquismo se tipifique como delito en el Código Penal. Democracia y fascismo no son compatibles. Philip Lowe, Director general de Competencia de la Unión Europea, entrevista en El País. Nos encontramos ante la investigación más importante que jamás haya habido de abuso de posición dominante de una empresa. Nos enfrentamos a un problema global, cuyo resultado tendrá una profunda repercusión en el desarrollo del mercado de las tecnologías y su regulación. En el juicio celebrado hablamos de que Microsoft ha incorporado nuevas aplicaciones [el reproductor Media Player] a un producto [el sistema operativo Windows] y no ha permitido la interoperabilidad [con otros sistemas operativos]. Esto ha mermado la competencia y ha frustrado la innovación, tanto de los competidores como de Microsoft, que se siente menos presionado para mejorar sus productos. No queremos atacar a las empresas que tienen éxito, si lo logran por sus méritos. Lo que pretendemos es ofrecer a consumidores y empresas el mayor número de opciones posible. El abuso de posición dominante de Microsoft perjudica también a las empresas. Sólo Microsoft sabe si la información que les pedimos viola la propiedad intelectual, por eso tienen que entregarnos la información necesaria para la interoperabilidad. No queremos la información del interior de los servidores, sino sobre cómo interactúan con otros servidores. Tienen que entender que en este proceso tiene que haber un precio para Microsoft, porque se pretende corregir un abuso que frustra la innovación y la competencia. Estamos en conversaciones. La sentencia será decisiva para Vista y para futuros casos de integración de productos. Unir nuevos programas al paquete, cuando hay un sistema en el que hay una empresa muy dominante, hace que se anule a los rivales, que no pueden competir con sus productos, aunque sean de mayor calidad. Álvaro Álvarez Ricciardelli, ¿Es injusto?, carta al director de El País. ¿Es "injusto" que el país más pobre de Suramérica quiera dejar de serlo? ¿Es injusto que los beneficios de los recursos naturales de un país se queden en el propio país? Repsol ha invertido más de 1.000 millones de euros en Bolivia desde 1997, ¿a cuánto ascienden los beneficios? La compra de empresas a precio de saldo (como en el caso de YPF) y explotación de recursos realizada por las empresas españolas en Latinoamérica no ha dejado de arrojar cuantiosos beneficios para España, y escasos para los latinoamericanos. ¿Por qué sería injusto un cambio? Resultados mágicos no, pero países como Noruega, salvando las distancias de Bolivia, han conseguido una de las rentas más altas del mundo gracias a medidas como el control estatal sobre sus recursos petrolíferos. (Cuando Noruega descubre petróleo en los setenta tampoco tiene el dinero para explotarlos, pero las concesiones de explotación se conceden con el lógico requerimiento de que gran parte de los beneficios se queden en el país). Bolivia no está en Escandinavia, sino en América Latina, donde los enormes y ricos recursos de los países raramente se traducen en un mayor bienestar de la población. ¿Por qué criticarlos cuando ellos mismos deciden qué hacer con lo que es legítimamente del pueblo boliviano? Ángeles Álvarez, Red Feminista contra la Violencia de Género. El proyecto de ley que prepara la Generalitat para regular la prostitución se contradice con las políticas de Igualdad; además, se trataría de una ley mentirosa que prohíbe la prostitución en el ámbito público y la promueve en el privado. De tal manera que una comunidad va a convertirse en proxeneta, porque recaudará impuestos, ¿no? Charo Carracedo, Plataforma por la Abolición de la Prostitución. Regular significa legitimar, y no se puede legitimar el hecho de poner precio al cuerpo de una mujer. La Federación de Mujeres Progresistas y la Asociación para la Reinserción de Mujeres Prostituidas opinan que el reconocimiento legal de la prostitución supondría "potenciar la trata de mujeres con fines de explotación". Soledad Murillo, secretaria de Igualdad. La prostitución no es una ocupación, es una forma más de violencia de género. La igualdad no puede ser supeditada a ningún otro principio. Isidoro, bitacorero. ...la violencia no es un hecho que puedan preveer los agentes de una economía y, por ello, la defensa en un entorno hostil no se puede dejar a elementos privados ya que son sumamente inoperantes en una guerra como la que barajamos. Las economías libres no generan, ante una hostilidad indeterminda o indeterminable, el stock de armamento pesado que sería necesario para poder siquiera aspirar a resistir un embate del enemigo con ejército regular, eso sólo lo puede hacer el estado. ...una explicación de la necesidad del estado en estas comunidades ya desarrolladas se encuentra en la colectiva convención acerca de la inutilidad de la venganza de sangre como instrumento coactivo. ...el hecho de que cada asegurado goce de una serie de derechos y obligaciones sólo respaldados por una aseguradora genera un derroche de gestión evidente toda vez que dicho sistema "libertalizado" pretende, a los ojos de los ancaps, generar seguridad jurídica, pero lo que haría sería todo lo contrario o, cuando menos, lo mismo a un elevado precio en forma de graves problemas de información y trabas a las relaciones entre individuos. New York Times editorial. During his State of the Union speech last January, President Bush correctly diagnosed America's oil consumption as an addiction. Unfortunately, Mr. Bush is balking at taking the steps to cure the abuse. The obvious solution, to increase fuel efficiency standards for ordinary cars... Rep. Bart Stupak, member of the House Energy and Commerce Committee. There's no reason why we can't put forth a real energy policy that addresses the needs of this nation, from gouging to market manipulation to biofuels. We can do it. El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha firmado un "decreto supremo" que nacionaliza y otorga al Estado el "control absoluto" de todos los hidrocarburos. Morales líder del Movimiento al Socialismo, ha subrayado: "Se acabó el saqueo de nuestros recursos naturales por empresas extranjeras". Democracia Nacional, La Falange y Alternativa Española. España es una, los trabajadores españoles primero, el derecho a la vida, la soberanía frente a las potencias extranjeras, la preservación cultural para evitar el islamismo que nos invade y la justicia social. Preámbulo del estatuto andaluz. La interculturalidad de prácticas, hábitos y modos de vida se ha expresado a lo largo del tiempo sobre una unidad de fondo que sintetiza una pluralidad histórica, y se manifiesta en un patrimonio cultural tangible e intangible, dinámico y cambiante, único entre las culturas del mundo. Asimismo, Andalucía se plasma territorialmente en un ámbito geográfico diferenciado, vertebrado en torno y a lo largo del río Guadalquivir... Time magazine, Global Warming Report. Maybe we can begin by living a bit more like the average Chinese or Indian -- before they start living like us. Olegario González de Cardenal, catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca, Sorbona y Notre Dame, El País. Las afirmaciones cristianas enraízan no sólo en acontecimientos históricos lejanos, sino en necesidades, preguntas y esperanzas permanentes de toda vida personal, a la vez que en esa ruptura de nuestro horizonte que Dios instaura en Jesucristo, ofreciéndose a nuestra libertad como gracia y a nuestra acción como proyecto. La fe cristiana no es un placebo, suplemento arbitrario de consuelo a una ciencia, filosofía o política, que tendrían las claves de todo lo real; es un orden nuevo de existencia personal, al que sigue una propuesta de verdad y de vida, de esperanza y de acción. Ella revela su fecundidad cuando esa fe es cultivada en el orden propio y no utilizada como función o instrumento para conseguir otros fines. Dani, comentario a "Consume hasta morir, para vivir". La libertad humana encarnada en el capitalismo y el progreso tecnológico... ejem... ¿libertad?? La libertad, según la definición que me han dado en mi colegio, colegio católico, es la capacidad entre elegir entre diversas cosas, el bien. Eso porque el bien es propio en el ser humano y solo él lo puede liberar realmente... de modo que eligiendo vicios, no haría más que encadenarse con cadenas mundanas y condenarse eternamente. Bien... muy bien... justamente el capitalismo no es elegir EL BIEN... sino elegir un BIEN FALSO, basado en un mero interés individualista... eso el capitalismo contemporáneo, quizás, en sus bases, tanto el capitalismo como el comunismo, se pueden fusionar... dejando de lado las contradicciones, se pueden unir en un solo sistema que vele por la libertad de todos... no solo de aquellos que tiene bienes para comprarla (¡Comprar la libertad! ¿Hasta donde hemos llegado?). Con respecto a la tecnología, en sí, no es ni buena ni mala, pero el uso que se le da en la actualidad es el de reemplazar a las personas por fríos y grises!! y eso es libertad!!?? Con respecto al ocio, éste le permitió a los griegos llegar a un estado de Verdad, nunca más logrado... y hoy en día... el ocio, esa hermosa utilización de tiempo para entrar en contacto con la esencia de los seres, es reemplazado por un estúpido aparatejo que no hace otra cosa más que corromper nuestras cabezas. Con respecto al consumo... no sé en que cabeza se puede concebir el hecho de que consumir desmedidamente nos hace felices!!?? El consumo no es otra cosa propia de una sociedad hedonista que busca placeres efímeros en cualquier cosa!! La felicidad solo se haya en la trascendencia perfecta... llámese Dios o Cosita Abstracta... pero allí es donde desemboca nuestra felicidad... y no en el hecho de comprar bienes absurdos e innecesarios y despilfarrar dinero que nos sobra, cuando hay tanta gente que se muere de hambre. Nuevamente recalco que esto no es libertad... es una asquerosa cadena pestilente, adornada con florcitas de colores brillantes, que nos ata a éste maldito mundo y su condenada sociedad!!! Discúlpeme señor, pero éste gran texto me pareció un gran gasto de palabras y espacio... Vicenç Navarro, catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra, Poder de clase, poder de género, El País. España se gasta mucho menos en su Estado del bienestar de lo que le corresponde por el nivel de riqueza económica que tiene. Nuestro PIB per cápita (que mide el grado de desarrollo económico del país) es ya el 90% del PIB del promedio de la UE-15 y, sin embargo, el gasto público social por habitante es sólo el 62% del promedio de la UE-15. España debería gastarse alrededor de 66.000 millones de euros anuales más para alcanzar el gasto social per cápita que le corresponde por su nivel de riqueza. Una de las causas más importantes de esta pobreza del gasto público social es el enorme poder que el 25-30% de renta superior de la población española (que incluye los sectores sociales que solían llamarse la burguesía, la pequeña burguesía y clases profesionales de renta alta) ha tenido históricamente y continúa teniendo en la cultura mediática y política del país y en los aparatos económicos del Estado (ver Navarro V. El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias. 2006). La enorme influencia que este grupo social tiene sobre el Estado y sobre los medios de información y persuasión, y su resistencia a pagar impuestos es lo que explica el bajo gasto público. La baja presión fiscal de España, la más baja de la UE-15, 34,8% del PIB, comparado con un 41% en el promedio de la UE-15, se debe, en gran parte, a que la contribución al erario público de este sector pudiente de la población es también de los más bajos de la UE-15, mucho menor que la de sus homólogos. Este sector pudiente de la población no es consciente de este déficit de gasto público social, pues no lo sufre en carne propia: lleva a sus hijos a las escuelas privadas (gestionadas en su mayoría por la Iglesia, que reciben los subsidios públicos más altos de la UE-15) y va a la sanidad privada (o bien reciben trato preferencial en la pública) cuando cae enfermo. Mientras tanto, informe tras informe de la OCDE y de la UE que analizan la situación de los distintos componentes del Estado del bienestar de sus países miembros señalan el gran retraso social de España, retraso que se debe, en gran parte, a la citada pobreza de recursos en sus servicios públicos. Otro indicador del enorme poder de clase de tales sectores (al cual hay que añadir el poder de género, que determina que dentro de la pobreza del gasto público social el más bajo sea precisamente el que se gasta en los servicios públicos como escuelas de infancia y servicios de dependencia, que benefician particularmente a las mujeres) es la creencia liberal de que hay que bajar los impuestos; creencia reproducida incluso en sectores liberales de las izquierdas, incluidos algunos economistas del Gobierno socialista español, uno de los cuales, a raíz de una reflexión sobre el futuro del socialismo cuestionó recientemente “si hoy alguien puede defender a estas alturas del siglo que un programa socialdemócrata debe estar a favor de más impuestos y más gasto público”. Este dogma liberal va acompañado de otro que señala la necesidad no sólo de equilibrar las cuentas del Estado, sino incluso de alcanzar un superávit en tales cuentas. Consecuencia de esta creencia, estamos viendo hoy en España (el país de la UE-15 que tiene un gasto público más bajo) un superávit mayor (un 1,1% del PIB) que el que cualquier Gobierno tenga en dicha Unión; lo cual se justifica refiriéndose a la experiencia de las socialdemocracias escandinavas (y, muy en particular, de la sueca) que tradicionalmente han tenido superávit en sus presupuestos estatales, olvidándose, sin embargo, que tales países tienen el gasto público (53,3% del PIB) y la presión fiscal más elevados de la UE-15 (47,5% del PIB). Tener un superávit en el presupuesto del Estado y, a la vez, bajar los impuestos es condenar a España a estar a la cola de Europa, pues el enorme déficit de gasto público social no puede resolverse sólo a base del elevado crecimiento económico. En realidad, ha sido el elevado gasto público de los países escandinavos de tradición socialdemócrata lo que les ha permitido un extenso Estado de bienestar (que ha ofrecido seguridad a la población, incluyendo la laboral) y unas potentes infraestructuras que han facilitado su respuesta a los retos de la globalización (estos países son los más globalizados de la UE-15), siendo los países más competitivos de esa Unión. La escasa calidad del crecimiento económico español (con escaso valor añadido) y la elevada inseguridad en su mercado de trabajo derivan precisamente de la pobreza de su gasto público. Esta pobreza de gasto público, por cierto, está también contribuyendo a las enormes tensiones interterritoriales en España. Es sorprendente que barones en todos los partidos políticos, que sacan pecho en defensa de su territorio, hayan guardado durante todos estos años un silencio ensordecedor sobre el enorme déficit de gasto público existente en toda España, déficit que es mucho mayor que la suma de todos los déficit fiscales territoriales existentes en nuestro país. Y ninguno de ellos ha levantado la voz pidiendo un aumento de los impuestos. Isidro Jiménez, Neoliberales, a la derecha de Dios y a la izquierda del Mercado, Consume hasta morir. Los liberales españoles son chicos bien, recios de mente y enjutos de ideas, que odian cualquier colectivo social porque desarmonizan el orden natural de las cosas. Un orden natural que es el del mercado capitalista en los actos y el de la mano divina en los corazones. Increíble que a estas alturas alguien se crea lo del libre mercado, la libertad original del individuo, ni siquiera la estupendísima libertad del telespectador que más allá del bien y del mal se tira todos los días casi 4 horas delante de la tele sin articular palabra. Algunos liberales de hoy parecen sacados de un vetusto convento del siglo pasado salmantino. Y si no miren al señor Don Francisco Capella, que suelta todos sus prejuicios e inseguridades existenciales tras asistir a una charla de ConsumeHastaMorir. Isidro Jiménez, de Consume hasta morir, mensaje al Instituto Juan de Mariana. Nosotros hemos decidido no dar pie en nuestra página web a un debate que no nos aporta demasiado. Lo que nos sorprende, en todo caso, es que su institución publique textos de tan poca calidad y rigor como el que escribió el señor Francisco Capella, llevado por sus complejos y paranoias personales con los colectivos sociales. Hay que saber leer, incluso los librepensadores deberían saber leer, y nuestra página está llena de textos con argumentos. De hecho, no se donde miraba el señor Daniel Rodríguez, porque en el texto aparece un enlace bastante claro a un texto que explica el origen místico y mágico de las ideas neoliberales. Flavia Company, escritora, Solo abusa quien puede, El Periódico. Gastamos más de lo que necesitamos porque podemos, abusamos del que jerárquicamente está por debajo de nosotros porque podemos, maltratamos al que no puede defenderse porque podemos. Así de sencillo. Y porque hacerlo no supone castigo alguno. De ahí la necesidad de la discriminación positiva y de la intervención de la justicia. John Kenneth Galbraith. Partly, the Russian system succeeds because, in contrast with the Western industrial economies, it makes full use of its manpower. Paul Krugman, Death by Insurance, New York Times. So here we are. Our current health care system is unraveling. Older Americans are already covered by a national health insurance system; extending that system to cover everyone would save money, reduce financial anxiety and save thousands of American lives every year. Why don't we just do it? Yakin Ertürk, relatora de la ONU para la violencia de género, entrevista en ABC. La violencia contra las mujeres, sea del tipo que sea, siempre está motivada por la desigualdad de género provocada por los valores patriarcales. La violencia contra las mujeres es un fenómeno universal basado en la desigualdad de género. Hay mucha gente a la que le incomoda el avance de las mujeres. Asistimos a una fuerte corriente conservadora, por ejemplo para prohibir el aborto como en algunos Estados de EE UU. Esto supone un ataque directo a la vida de las mujeres, porque el aborto debe de ser una opción personal. A las mujeres todavía las violan por las calles, las violan sus familiares. La derecha está forzando un retroceso, después de muchos años de progresos. P. ¿Qué opina de la ley española contra la violencia de género? R. Es precisamente el camino por el que hay que transitar. Algunas de las medidas de la ley son exactamente lo que nosotros recomendamos. No se puede poner a un policía en cada casa. La única solución pasa por fortalecer los derechos de las mujeres, por transformar la sociedad patriarcal y acabar con la causa de la violencia que es la desigualdad de género. Los Gobiernos deben prevenir, proteger, perseguir y compensar a las víctimas. Sólo cuando se dan estas medidas de forma paralela triunfaremos. Ignacio Galán, Presidente de Iberdrola, entrevista en ABC. En tarifas, estamos de acuerdo en que desaparezcan, que existan sólo para transporte, distribución y colectivos de baja renta. Hoy, desde 1997, estamos en un sector liberalizado... Tony Woodley, general secretary of the Transport and General Workers’ Union, Solidarity isn’t nostalgia, it’s a necessity for our times, The Guardian. Solidarity may be an unfashionable virtue today, but it is the best - and often the only - defence most people have in a world dominated by big money, growing inequality and unrestrained profit-making. May Day has, for over a century, been the day working people have proclaimed their common interests across industries and countries. Its message of the necessity for solidarity is even more decisive than in the past. There is no shortage of pundits who will tell you this is no more than an exercise in nostalgia and that the working class is all washed up, marginalised, that everyone is out for number one, that workers are just shoppers taking a break from the stores. The reality is different. Our times not only demand but impel a reassertion of our vision of a world of solidarity and social justice, and the evidence is that people will express those values given the chance. We have had enough lectures about the benefits of “labour market flexibility”, the wonders of the market, and the unavoidable consequences of globalisation. Our conference has voted in recent years for the right to express solidarity, the public ownership of railways, a fair deal for council housing, and an end to creeping NHS privatisation and public finance initiative scams - all against ministerial recommendation. Fausto Fernández, diputado de Izquierda Unida. Cuando se gestiona desde la inversión privada, sale más caro, porque debe haber beneficio empresarial. Ana Mato, europarlamentaria del Partido Popular, El Primero de Mayo visto desde Europa, Libertad Digital. La participación de las mujeres en el mercado de trabajo debe incrementarse. El alto desempleo juvenil debe corregirse. La estabilidad en el empleo y la conciliación de la vida familiar, laboral y personal son también cuestiones prioritarias que necesitan más arrojo y más dedicación por parte de todos. Otro tanto cabría decir de los problemas demográficos, en particular el envejecimiento de la población, la baja tasa de natalidad o el fenómeno de la inmigración, sin olvidar la sostenibilidad de los modelos de protección social, los millones de horas perdidas por siniestralidad laboral o las 300.000 personas que sufren discapacidad como consecuencia de accidentes de trabajo. Desde el Parlamento Europeo, el Grupo del Partido Popular apuesta decididamente por políticas que corrijan estos serios problemas, que no deberían verse agravados por la aparición de nuevas situaciones derivadas de la ampliación de la Unión Europea. Los veinticinco estados miembros, con culturas y situaciones socioeconómicas diferentes, deberían realizar un importante esfuerzo de cohesión y de convergencia. Desde el Grupo Parlamentario Popular Europeo proponemos para ello actuaciones muy concretas. Ponerlas en marcha es responsabilidad de todos. Me refiero a temas tan concretos como: La posibilidad de una combinación adecuada de flexibilidad y seguridad en el empleo (la "flexi-seguridad"). Un acuerdo europeo sobre seguridad y salud en el trabajo. Una organización del tiempo del trabajo según criterios de eficiencia, productividad y de sensibilidad a las necesidades personales y familiares de los trabajadores. El intercambio de experiencias que favorezcan las buenas prácticas en lo que se refiere a la prolongación de la vida activa. Hay trabajo por hacer y el Primero de Mayo es una buena oportunidad para recordarlo. El diálogo social y los compromisos a nivel político deberían conducirnos a alcanzar estas y otras metas similares. Si así lo hacemos, entre todos, el resultado será lograr mayor bienestar social para los ciudadanos europeos. Richard Layard, British Lord and economist at the London School of Economics, Happiness. If a person works harder and earns more, he may himself gain by increasing his income compared with other people. ... He does not care [that by doing so] he is polluting other people..., so we must provide him with an automatic incentive to do so. Taxation provides exactly this incentive. Robert Frank, Cornell University economist, Luxury Fever. A steeply progressive consumption tax can help free us from the grip of luxury fever... What is more, it is a step that would free up literally trillions of dollars of resources that could be put to better uses. Basta de temporalidad, editorial de El País. Se mire por donde se mire, la elevada tasa de temporalidad -un tercio del empleo, muy por encima de la media europea- es el principal y más dañino problema del mercado laboral español. Tiene efectos nocivos directos sobre el crecimiento económico, puesto que retrae el consumo; reduce la productividad de los trabajadores, ya que los priva de estímulos y de un ambiente cómodo para trabajar; y además está directamente relacionado con la vergonzosa tasa de siniestralidad laboral española, que se cobra casi 1.400 vidas al año y abochorna a la sociedad española en Europa. Estas razones bastarían para felicitarse de que el Gobierno, los empresarios y los sindicatos estén a punto de firmar una reforma laboral que pretende aumentar las oportunidades para que los trabajadores temporales se conviertan en fijos. Los mecanismos para conseguirlo son los que se pueden considerar razonables en estos casos: que las empresas estén obligadas a convertir en fijos a los trabajadores que hayan firmado dos o más contratos temporales para el mismo puesto con duración superior a dos años en un plazo de 30 meses, subvencionar la conversión de los contratos temporales en fijos y rebajar las cotizaciones para las contrataciones fijas. Deben entender y aceptar las empresas que las ventajas en competencia, calidad y productividad que se derivan del empleo más estable son muy superiores a los beneficios a corto plazo que se pueden obtener de las rotaciones eternas de trabajadores de usar, despedir y malpagar. La reforma será buena si se demuestra eficaz; y la eficacia sólo puede comprobarse con el paso del tiempo. La economía española se merece relaciones laborales más serias, más respetuosas y también, por qué no decirlo, más flexibles; para que, sin ir más lejos, los empresarios no tengan que pensarse el elevadísimo coste del despido cuando contratan a un trabajador. Así pues, el primer paso, el de la contratación estable, ya está dado y, en principio, para bien. Manifiesto conjunto de CC OO y UGT en el Día del Trabajo, “Por la paz. Empleo estable en igualdad”. La dinámica impuesta por la globalización económica no se ve suficientemente contrarrestada por la generalización y el respeto de los derechos humanos y sociales básicos en todos los países, partiendo del más elemental derecho a una alimentación suficiente, combatiendo las hambrunas y carencias endémicas que persisten en diversas partes del mundo; el derecho a la salud a partir de la generalización de la asistencia sanitaria; la exigencia a los gobiernos e instituciones internacionales del cumplimiento del mandato derivado de los “Objetivos del Milenio de Naciones Unidas” de dar una educación de calidad a sus poblaciones, y particularmente la libre sindicación y el derecho de huelga. Los riesgos para el empleo y la cohesión social no son privativos de los países menos desarrollados o las zonas económicas emergentes, en los que la tónica dominante es una escandalosa ausencia de libertades y derechos. La respuesta neoliberal a los retos derivados de una economía sin fronteras consiste en propiciar el recorte del marco de derechos laborales y sociales en los países que, como los de la UE-15, han basado su modelo político en la arquitectura del modelo social. Recuperar el discurso europeo es vital para la idea misma de la Europa unida. La Confederación Europea de Sindicatos (CES) viene reclamando, ante las instituciones comunitarias y los gobiernos nacionales, la necesidad de actuaciones decididas para restablecer la confianza de la ciudadanía europea en el proceso y las instituciones. Esto será posible desde la recuperación de los objetivos definidos en la Agenda de Política Social de la Unión Europea. La CES reitera su compromiso con los objetivos de Lisboa para el desarrollo económico, social y medioambiental, compatibles con el reforzamiento del modelo social europeo; es decir, del derecho del trabajo y los sistemas de protección social y la extensión progresiva de sus beneficios a los países de la ampliación. Este es el sentido de la oposición sindical al proyecto inicial de Directiva de Servicios (Bolkestein). CC.OO. y UGT saludamos que, después de casi dos años de movilización, el Parlamento Europeo se haya hecho eco de las principales propuestas sindicales, eliminando del proyecto el principio del “país de origen” como referencia para la aplicación de las normas laborales, excluyendo de su ámbito toda una serie de servicios de interés general y reconociendo la capacidad de los gobiernos nacionales para establecer regulaciones sobre los servicios que estarán afectados por la Directiva. Igual contundencia han tenido que emplear las organizaciones sindicales para, junto a una mayoría del Parlamento Europeo, hacer frente a las tesis de la Comisión que proponía una revisión regresiva de la Directiva de Tiempo de Trabajo; este conflicto seguirá abierto hasta alcanzar un texto que concilie flexibilidad y seguridad en las condiciones de trabajo. Es necesario seguir presionando a los gobiernos nacionales y a las instituciones europeas para que no se modifique en un sentido negativo lo aprobado por el Parlamento Europeo en relación con las reestructuraciones empresariales y la deslocalización, porque este creciente fenómeno no se puede afrontar con medidas que potencian el dumping social, sino creando nuevas condiciones para la competencia basadas en la mejora de la calidad de los bienes y servicios, el impulso de la innovación y el desarrollo tecnológico, la cualificación de las personas -en la línea de los Acuerdos alcanzados en España sobre Formación y Cualificación-, y la participación efectiva de los trabajadores a través de sus organizaciones. La próxima transposición, en nuestro país, de la Directiva comunitaria de Información y Consulta de la representación de los trabajadores y trabajadoras debería convertirse en una ocasión para hacer avanzar estos derechos. La tramitación parlamentaria del acuerdo por el que se reconoce el derecho a la asistencia sociosanitaria a las personas en situación de dependencia es un objetivo largamente impulsado por las organizaciones sindicales. La futura ley debe reconocer un nuevo derecho universal de carácter subjetivo en España: el de las personas que no se pueden valer por sí solas a ser objeto de atención por el Estado, quien ha de garantizar un sistema de servicios y prestaciones, de carácter universal y público, equitativo en el acceso a las mismas y contando con la participación de todas las Administraciones del Estado. A partir de la configuración del Sistema Nacional de Dependencia, España avanzará en la línea de convergencia en materia de protección social con los países de nuestro entorno. El pasado mes de marzo, el Gobierno aprobó un Anteproyecto de Ley de Igualdad entre hombres y mujeres cuyos aspectos laborales fueron objeto de negociación con las organizaciones empresariales y los sindicatos. El desacuerdo entorno a esta materia, fundamentalmente a causa de la negativa de CEOE/CEPYME a establecer compromisos de negociación en las empresas de Planes de Igualdad, derivó en la toma de decisión del Gobierno tras una consulta formal a sindicatos y organizaciones empresariales. El Anteproyecto recoge buena parte de las propuestas sindicales, que son, de consolidarse en el proceso de tramitación parlamentaria, una buena herramienta para impulsar, a través de la negociación colectiva, planes y medidas concretas tendentes a erradicar del ámbito laboral las prácticas discriminatorias. El Anteproyecto del Gobierno tiene limitaciones (insuficiente duración del permiso de paternidad, entre otras…) que en el trámite parlamentario pueden ser corregidas. Conocidas son las reticencias de las cúpulas empresariales y aunque éstas tienen bastante de “sobreactuación”, conviene tenerlas presentes, apostando con decisión por aprovechar las potencialidades que se abren en las empresas y la sociedad para hacer desaparecer definitivamente toda forma de discriminación que se exprese en cualquier ámbito. Un año más, la precariedad del mercado laboral sigue siendo una asignatura pendiente de nuestro país, que permanece a la cabeza de la UE con el índice de temporalidad más alto, fenómeno que afecta de manera especial a mujeres y jóvenes, agravado con la incorporación masiva de la inmigración al mercado de trabajo. Los empresarios españoles siguen haciendo uso de los contratos temporales de forma masiva y, en numerosos casos, abusiva. En nuestro país, los contratos temporales se utilizan cada vez más para mantener a los trabajadores en situación de precariedad durante periodos de tiempo extremadamente largos. Se trata, por tanto, de poner freno a las prácticas fraudulentas en materia de contratación laboral, asegurar una utilización responsable de la contratación temporal y conseguir una mejor regulación de las contratas y subcontratas. Temporalidad es sinónimo de baja productividad, baja inversión tecnológica y alta siniestralidad laboral. Nuestro país sigue padeciendo altísimas tasas de accidentes laborales, que son consecuencia directa de un modelo productivo inaceptable, donde a la precariedad y la baja cualificación se suman los incumplimientos empresariales de la regulación en materia de seguridad y salud en el trabajo. El desempleo y la precariedad en los jóvenes es otro de los retos a superar. En nuestro país, casi el 90% de los contratos que se realizan a jóvenes son de carácter temporal y dos de cada tres menores de 25 años tiene este tipo de contrato; situación en la que se mantienen durante demasiados años, impidiendo su emancipación y la generación de expectativas de futuro. Igualmente, es necesario reforzar los esfuerzos para garantizar los derechos laborales a las personas inmigrantes y erradicar las prácticas explotadoras a que se ven sometidas. UGT y CC.OO. venimos defendiendo, dentro del proceso actual de diálogo social y en la negociación colectiva, en particular con la renovación para 2006 del Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva, que la eliminación de la precariedad laboral es uno de los aspectos que hay que abordar de forma prioritaria si queremos mejorar el modelo productivo de nuestro país. No hay más elección que avanzar en la mejora de derechos que impulsen la estabilidad del empleo, en una etapa de crecimiento económico y de elevados beneficios empresariales (en 2005 crecieron a un ritmo del 9,1%, un punto y medio más que en 2004). La apuesta por un nuevo modelo de crecimiento económico equilibrado y sostenible, constituye una condición necesaria para el crecimiento de la productividad, lo que resulta imprescindible para que la sociedad española alcance mayores niveles de desarrollo y de cohesión social. Se necesitan inversiones considerables en industrialización y en I+D que nos acerquen a los países de nuestro entorno, nos permitan competir en los sectores de mercado de mayor valor añadido, diversifiquen el crecimiento de la economía, actualmente muy dependiente de la construcción y los servicios, y eviten al tiempo la amenaza de las deslocalizaciones. Por esto mismo, apostamos, en los procesos de negociación en marcha, por la consolidación y el desarrollo del sistema de protección social, particularmente en lo que tiene que ver con el sistema público de pensiones y la protección al desempleo, elementos ambos claves para el reforzamiento de la cohesión social. CC.OO. y UGT mantenemos nuestro compromiso con los trabajadores y trabajadoras para avanzar en la resolución de los problemas y la mejora de los derechos sociolaborales, aunando nuestras actuaciones y con la fuerza que nos otorga la confianza que mayoritariamente han depositado en los sindicatos. Jos Megens, médico de transexuales en la unidad de género del centro médico de la Universidad Libre de Amsterdam, entrevista en El País. P. ¿Deberían ser gratuitos estos tratamientos? R. Sí. Para muchas personas, son muy caros, y tardan mucho en reunir el dinero suficiente. Ello es sólo una causa de sufrimiento. Además, en contra de los que se dice, no se trata de ningún extra. A las mujeres con cáncer de mama se les hacen mastectomías, y algunos hombres con cáncer de testículos necesitan una operación de pene. ¿Por qué unos tienen esos derechos y otros no? El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, ha emplazado al Ejecutivo central a cumplir sus compromisos y presentar un calendario de cierre de centrales nucleares que debe comenzar con Zorita, más tarde con Garoña y continuar con el cierre de todas las centrales nucleares en España. Llamazares recordó que el de Zorita era un cierre anunciado porque era una central "fuera del periodo de vida útil, insegura, inmadura y por lo tanto peligrosa", y argumentó que esto debe ser "el principio del fin de la energía nuclear en España". Llamazares aseguró que ese es el camino que se está siguiendo a nivel internacional, pese a las presiones de los 'lobbys pronucleares', e insistió en que en IU están convencidos de que el Gobierno, las fuerzas sociales, el movimiento ecologista y la izquierda apoyará ese camino "porque es el único posible". Además, señaló que el cierre de las nucleares abre la posibilidad de una política energética alternativa basada en el ahorro y en nuevas energías. El director de Campañas de Greenpeace, Mario Rodríguez, ha destacado el "momento de celebración" que están viviendo, aunque ha criticado la "ambigüedad" del Ejecutivo en materia nuclear y ha exigido al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que cumpla su promesa de elaborar un calendario de cierre de las centrales. "Es un momento de celebración. Nosotros tuvimos una dura batalla en el año 2002 para que esto se produjese", ha explicado. Además, ha destacado la importancia de que este cierre de la primera nuclear de forma programada se haga "reconociendo la falta de cultura de seguridad que existía". A su juicio, se marca así "un punto de inflexión" que va "a producir una caída en dominó del resto de las centrales en el momento que se establezca el plan de cierre". Según Rodríguez, "lo lógico sería establecer un calendario de cierre, empezando por las centrales más antiguas o con problemas de seguridad más acuciantes, como la de Garoña en Burgos y Vandellós 2 en Cataluña". Desde Greenpeace denunciaron el "planteamiento falso" que se ha instalado en la sociedad acerca de que la energía nuclear pueda sustituir al petróleo como fuente principal de energía. Según Rodríguez, el uranio no sólo "tiene un período de vida menor que el del petróleo y en unas décadas va a dejar de ser una fuente de combustible viable económicamente", sino que "la energía nuclear nunca va a ser sustituta del petróleo y la dependencia de España sería igual o mayor que con los combustibles fósiles, como el petróleo o el gas, porque no tenemos uranio en nuestro territorio". Por tanto, "la alternativa real van a ser, sobre todo, las energías solar y eólica, que están muy en boga, son viables económicamente y están en clara expansión", por lo que "el futuro está ahí y es un hecho real, constatable económica y tecnológicamente". Marciano Sánchez Bayle (médico y portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública), 20 años después, carta al director de El País. Los 20 años de la Ley General de Sanidad (LGS) son un buen momento para hacer una valoración de la misma. La LGS significó cuatro grandes avances: el principal es que universalizó el derecho a la atención sanitaria, convirtiéndolo en un derecho para toda la población española. Este hecho, que hoy nos parece obvio, es el factor que más contribuye al gran aprecio internacional en que se tiene a nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS). El segundo es un enfoque más salubrista incluyendo los aspectos de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, que se complementaría con el tercero, el desarrollo y potenciación de la atención primaria de salud como la base del sistema sanitario que ha permitido una mejora en la accesibilidad y en la calidad de la atención. El último avance fue la unificación de todas las redes sanitarias públicas y la transferencia a las comunidades autónomas, acercando las decisiones para mejorar la atención sanitaria y reducir las desigualdades en el acceso, permitiendo flexibilizar la organización y planificación de los servicios de acuerdo con las necesidades de salud de los ciudadanos. La LGS cuenta hoy con el apoyo de la inmensa mayoría de los grupos políticos, sociales y profesionales. Pero no deberían olvidarse los problemas pendientes, como son: Problemas relacionados con la cobertura y la equidad, porque sigue habiendo aproximadamente un 0,3% de la población que continúa sin ella, siguiendo además las mutualidades que son una fuente de inequidad y que deberían integrarse en el régimen general. Ahora es el momento de retomar e intentar solucionar las cuestiones pendientes, pero sin perder lo esencial de una ley que ha ayudado a que nuestro país tenga un sistema sanitario con una gran consideración internacional y unos excelentes indicadores de salud. Kebi Jiménez, Billetes de 500 euros, carta al director de El País. Parece ser que ahora Hacienda se ha mosqueado por lo de los billetes, pero el asunto va mucho más allá y tiene que ver con la idiosincrasia de un país en el que nos sigue pareciendo bien que los que más tienen se escaqueen y no paguen impuestos. José Luis Gómez Toré, La deuda externa, carta al director de El País. Un país como Kenia invierte 17 veces más en pagar su deuda externa que en programas contra el sida. Este ejemplo, de por sí revelador, no es un caso aislado: difícilmente se podrá acabar con la pobreza si no se toma muy en serio el problema de la deuda. Por ello, resulta preocupante que la Ley de Deuda Externa que debate una comisión del Parlamento no muestre avances significativos en esta materia. Asimismo, me cuesta comprender que los medios de comunicación apenas se hagan eco del debate de una ley que pretende afrontar una cuestión fundamental para millones de personas. ¿No sería necesario que, junto al debate parlamentario, se abriera también un debate social sobre lo que constituye actualmente un gravísimo problema? Quizá también éste sea el momento de plantearnos quién debe a quién, de preguntarnos si el Norte no debe asumir una deuda moral, una deuda social y ecológica con un Sur que, durante demasiado tiempo, se ha visto únicamente como una fuente barata de materias primas. Cándido Méndez, secretario general de UGT, entrevista en Cinco Días. Yo creo que el trabajo de los sindicatos de clase, durante los años que llevamos de defensa y representación de los trabajadores, ha hecho que avancemos considerablemente en la mejora de las condiciones de vida y de trabajo en nuestro país. Seguimos teniendo muchas cosas que deben ser mejoradas, como la salud y la seguridad en el trabajo, la eliminación de las desigualdades, las situaciones de desprotección para, por ejemplo, los inmigrantes, los jóvenes. José M. Fidalgo, secretario general de CC OO, entrevista en Cinco Días. CC OO seguirá incrementando su afiliación, sea cual sea la asistencia a las manifestaciones del Primero de Mayo, seguirá progresando en representatividad y seguirá intentando ser un sindicato cada vez más arraigado en las empresas. El movimiento sindical goza de buena salud y lo demuestran los hechos: el alto nivel de representatividad, el crecimiento de la afiliación y el grado de legitimación social de nuestras acciones, de movilización o de concertación. Los sindicatos españoles hemos progresado como lo ha hecho el conjunto de la sociedad española. Gran parte del éxito de esta sociedad se debe a las relaciones laborales, a la unidad de acción de UGT y CC OO y a nuestro aprendizaje sobre los efectos de los cambios económicos y sociales.
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