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Aprende a pensarErroresJulio 2006
Enrique Serbeto, Elogio de la piratería, ABC. ...si algo han bajado los precios ha sido precisamente gracias a la presión de los barbarrojas del «top manta», cuya existencia es la demostración palpable de lo baratos que podrían ser los discos. Morris B. Hoffman, state trial judge in Denver and fellow at the Gruter Institute for Law and Behavioral Research and Stephen J. Morse, professor of law and psychiatry at the University of Pennsylvania, The New York Times. Someone who genuinely believes he has heard God’s voice command him to kill another does not deserve blame and punishment, because he lacks the ability to reason about the moral quality of his action. The rise of various materialistic and deterministic explanations of human behavior, including psychiatry, psychology, sociology and, more recently, neuroscience, has posed a particular challenge to the criminal law’s relatively simple central assumption that with few exceptions we act intentionally and can be held responsible. These schools of thought attribute people’s actions not to their own intentions, but rather to powerful and predictable forces over which they have no control. People aren’t responsible for their crimes: it’s their poverty, their addictions or, ultimately, their neurons. ...being civilized also means not punishing those whom we deem morally impaired by mental disorder. Convicting and punishing a defendant who genuinely believed that God commanded him to kill is not unscientific, it is immoral and unjust. Emilio Iglesias Delgado, Las medusas no entienden nada, carta al director de El País. El turismo en el Mediterráneo español está amenazado por una plaga de medusas que, a modo de chapapote gelatinoso, hará resentirse a la única "industria" que nos queda: la especulación inmobiliaria. Lejos queda aquel debate sobre el trasvase del Ebro en el que los expertos (?) repetían un argumento recurrente: el agua de los ríos se pierde en el mar. Falso, las medusas odian el agua dulce y este agua evita la salinización costera, la naturaleza es así: una acción provoca una reacción. Se levantan presas, se roban aguas, se construyen desaladoras -cuya salmuera se vierte al mar, convirtiéndose en un regalo para las medusas-, se vierten abonos que hacen crecer a las algas -alimento de medusas- y se quiere pasar unas vacaciones tranquilas en la playa que la mancillada ley de costas ha asfixiado: se pide lo imposible. Alguna empresa hará negocio con el encargo de algún Ministerio de un buque que limpie de medusas las playas más exclusivas, mientras en el resto, los turistas estaremos rascándonos (las picaduras) sin consuelo. Ana Rebollo Laserna, Uso y abuso del aire acondicionado, carta al director de El País. El Ministerio de Sanidad está aconsejando evitar los cambios bruscos de temperatura que se dan cuando se pasa de un ambiente climatizado al exterior y viceversa. Pero la realidad es que en todas partes se abusa del aire acondicionado y el contraste con el exterior es enorme. Esto significa atentar contra la salud e incidir en el despilfarro energético ante el que los españoles somos tan irresponsables. En este mes de julio, el Ayuntamiento de Barcelona ha emprendido una campaña para pedir al comercio que modere el aire acondicionado de los establecimientos, no poniéndolo por debajo de los 24 grados, con lo cual se ahorraría hasta el 30% de electricidad. Creo que es una iniciativa muy valiosa de la que se debería tomar ejemplo a nivel estatal. El Gobierno, mediante leyes y campañas educativas más globales, tendría que conseguir que seamos más cuidadosos y racionales con su uso, respetando la temperatura recomendada por los expertos, de 24 o 25 grados en los espacios cerrados. Así podríamos disfrutar del verano de un modo más confortable y eficaz, y contribuir en cierta medida a disminuir otros factores problemáticos como son la contaminación acústica y el calentamiento ambiental. Andrew Robertson, presidente de BBDO, entrevista en El País. Leí un articulo excelente sobre cómo la elección es la raíz de toda infelicidad. Cuantas más opciones tienes, más desgraciado eres. Teniendo esto en cuenta, por definición, cuantas más opciones tengas, más posibilidades hay de que elijas la incorrecta y que seas desgraciado. This documentary movie objectively shows the fundamental difference between the criminal capitalist system of "USA" that is at odds with human rights and the genuinely benevolent Juche-based man-centred Korean-style socialist system of the Democratic people's Republic of Korea blessed with the flawless Songun leadership of Dear Leader Comrade Generalissimo Kim Jong Il the Heaven-born great brilliant Mt. Paektu type general born on the Sacred Mountain. While "America" is the Hell on Earth for its people, living in a land of consumerist exploitation by the criminal capitalist Bush clique of hawkish warmongers who are the worst human rights violators in humankind history, suffer the intense political and social oppression awash with crime, guns, violence, prostitution, drug trafficking, murder and jaywalking, the DPRK is the utopian socialist worker's paradise of fully guaranteed democratic freedoms and protected human rights providing the full enjoyment and fulfilment of a life filled with the single-minded unity of the nation in unbound loyalty and deep reverence for the Leader who is more precious than their own lives. This is why "America" is Hell, but the DPRK is Paradise. Juan Pablo de Villanueva, La prosperidad del capitalismo, La Gaceta de los Negocios. La economía mundial está sometida a una permanente tensión inflacionista generada por los agentes sociales, por el afán de gastar siempre más para satisfacer necesidades reales y otras no tanto, que son ilusiones que acompañan a la opulencia y el lujo en las naciones prósperas. Un portavoz del comité de empresa del personal de tierra de Iberia ha indicado que los trabajadores han realizado en los últimos días hasta 16 horas de jornada laboral, para "paliar el daño hecho el viernes". "La invasión de la pista fue fruto de la desesperación", ha indicado el citado portavoz, que ha rechazado que los trabajadores invadieran la pista con el ánimo "de hacer daño". El presidente iraní Mahmud Ahmadineyad ha ordenado al Ministerio de Educación y a todas las autoridades educativas y culturales del país que modifiquen las palabras del farsi que sean necesarias para reemplazar todos los vocablos extranjeros, algunos muy extendidos en el lenguaje cotidiano, como las pizzas, que a partir de ahora serán conocidas como "pan elástico". M. José Díaz de Tuesta, Un héroe corriente, reportaje en El País. Justo López es un ciudadano anónimo, pero ha salvado el Toledo visigodo. Justo López acaba de culminar una tarea heroica. Un día se indignó ante el rumbo que tomaba el Plan de Ordenación Municipal de su ciudad. En Toledo se estaban parcelando los terrenos para construir varios miles de viviendas. Nada nuevo en la era del ladrillo. Pero a Justo López le indignaba el desprecio por la vieja capital visigoda que se asienta en la Vega Baja. Descubiertas en 2001, las ruinas pasan por ser el gran vestigio urbano de la época de los visigodos en Europa. Pero no merecieron demasiada atención del Ayuntamiento, que siguió empeñado en su plan. Justo respondió a su preocupación con una idea que concretó con rapidez: la Plataforma Ciudadana por Toledo. El ciudadano anónimo estaba dispuesto a encabezar un movimiento contra el expolio cultural de la ciudad. José Saramago (premio Nobel de Literatura), El holocausto continúa, carta al director de El País. Era mi intención escribir un artículo sobre la situación de Oriente Próximo y enviarlo al periódico que dirige y del que soy atento y persistente lector. Tenía ya el título preparado para encabezar la página cuando me di cuenta de que el tal artículo sería inútil por redundancia, ya que en el título estaba contenido todo lo que quería decir. Juzgue, señor director, por sí mismo: "Mientras haya un palestino vivo, el holocausto continúa". Jose Luis Rodríguez Zapatero, entrevista en El País Semanal. Es evidente que hay problemas de energía, y que quizá aumenten por el precio del petróleo. Pues bien, nosotros, en este contexto, vamos a hacer un calendario de cierre de centrales. Esto va a generar mucha polémica porque la mayoría política, estoy seguro, va a apostar por la energía nuclear. La energía nuclear es la apuesta sencilla. Yo, sin embargo, creo que hay que hacer crecer las energías alternativas. Y eso, cuando lo haces con convicción, trasciende, con independencia de lo que digan los medios. Los ciudadanos desconfían con razón de la energía nuclear porque no está resuelta la seguridad ni está resuelto el problema de los residuos. Además, una cultura que contempla un límite a la energía nuclear es una cultura que pone freno también a los proyectos militares. José Aranda, Datos para convencer, Cinco Días. Este aniversario, que va a ser conmemorado por el Instituto Nacional de Estadística, el Catastro y el Instituto Geográfico, organismos que en el inicio de la estadística oficial estaban íntimamente unidos, brinda una excelente ocasión para reflexionar sobre los principios que inspiraron la investigación estadística y sobre su vigencia siglo y medio después. En el propio preámbulo del decreto de 3 de noviembre de 1856 se decía que 'el conocimiento de las condiciones físicas y morales de una nación, de su comercio e industria, de sus necesidades y recursos, es precisa a todo Gobierno que desee la felicidad de su país, por la influencia que deben tener en la confección de las leyes, pudiendo facilitarse por este medio el desarrollo de sus gérmenes de riqueza y el modo de remover los obstáculos que se opongan al progreso y bienestar de los pueblos'. En realidad, la confianza en el poder revelador de los datos estadísticos a la hora de describir una situación ya inspiró el que se considera el primer Manual de Estadística publicado en España, obra de José María Ibáñez fechada en 1844, en el que se decía que los datos rigurosamente obtenidos deben tener 'consecuencias infalibles que confunden a unos, que desengañan a otros, que convencen a todos'. No se puede expresar con menos palabras las virtudes de una ciencia, entonces naciente, que era consciente de las ventajas de la cuantificación de cualquier fenómeno, que podía acabar con tópicos imperantes (de ahí la confusión de unos), poner a muchos frente a un temible espejo mostrando que las cosas no eran como pretendían que fuesen (con su consiguiente desengaño) pero que debía tener el efecto (infalible llega a decirse) de convencer a todos. ...los cuantiosos recursos que la sociedad dedica a la investigación de la realidad a través de métodos estadísticos, que debieran servir para que esa sociedad estuviera sobradamente informada de la magnitud de los problemas y de su evolución en el tiempo... Quizás los actos de conmemoración del 150 aniversario de la estadística oficial sirvan para que comience a prestarse mayor atención a las conclusiones científicas para que revierta a la sociedad el beneficio de las investigaciones que costea. James Hansen. I would get out of my sickbed to testify to Congress on global warming if they were ready to take responsibility with the matter. But obviously they are still in denial, inviting contrarians to 'balance' the science of global warming. The function of contrarians is to obfuscate what is known, so as to keep the public confused and allow special interests to reap short-term profits, to the detriment of long-term economic well being. Catástrofe Landis, editorial de El País. El positivo de Floyd Landis en el Tour de Francia es una noticia mortal para el ciclismo y para el deporte en general. La incredulidad es el peor enemigo del deporte, el escenario donde el hombre homologa a los campeones con los dioses. De ahí procede la raíz de su nacimiento en la antigua Grecia y ésa es la razón de su popularidad en todas las épocas. El hombre quiere creer en héroes, en campeones que se eleven sobre la media del género humano y nos acerquen a lo imposible. De ese material está hecho el deporte. De mitos. Pero no hay mito que aguante la carga de la trampa. El daño del fraude escapa al territorio deportivo. No se trata de un asunto administrativo, donde el engaño se castiga con sanciones. Es mucho más que eso. El deporte está relacionado con la respuesta del hombre frente a sus límites. Sólo unos pocos privilegiados están en condiciones de asumir esos desafíos, ante el entusiasmo del humano común. La esencia del deporte es, por tanto, de orden moral. Vulnerar los códigos de confianza supone más que el descrédito del campeón tramposo, o la decepción que produce en los aficionados el deporte manchado por el engaño. El dopaje, es decir, el fraude que permite a algunos sacar ventaja frente a los honestos, no sólo corrompe la competición y defrauda a los aficionados. Es una pésima señal de desaliento para el género humano. Si no se puede creer en la excelencia, si no hay héroes, si el cinismo y la mentira se imponen a la honradez, el daño afecta a toda la sociedad, a sus creencias, a sus valores morales, a sus códigos. Por desgraciado que sea su caso, Floyd Landis es el síntoma de la perversión que amenaza al deporte y que está a punto de acabar con el ciclismo. La sucesión de escándalos, sanciones y procesos judiciales no ha servido para que el ciclismo tome conciencia de su degradación. Hay algo de conducta enloquecida en un deporte que se ha convertido en una ciénaga. El descontrol es tan grande que Landis decidió competir contra una máquina: la que mide el nivel de testosterona. Ya no pensaba en engañar a sus rivales. En eso ya no se piensa. Se da por supuesto. Landis consideró que su único adversario era la prueba antidopaje. Y en su delirio creyó que podía vencerla, probablemente porque la cultura del ciclismo y quizá del deporte está construida sobre el engaño. Si otros lo habían logrado, él también podía. No ha sido así. Desde esta perspectiva, la noticia de su descalificación como ganador del Tour puede interpretarse como un éxito. Pero en realidad es un suceso desastroso. Si no hay nada en que creer, el deporte no tiene sentido. Si no hay campeones de verdad, sólo hay espacio para el cinismo y la trampa. No es una mala noticia para los aficionados al deporte. Es una pésima consecuencia para todos. Jerónimo Aguado, campesino y presidente de Plataforma Rural Española; Gustavo Duch, director de Veterinarios sin Fronteras, El fracaso de la OMC, carta al director de El País. El panorama rural europeo actual vive su peor crisis desde que naciera la Política Agrícola Común. Con la adaptación de la misma a las normas de la OMC la desaparición de las explotaciones familiares, diversas, sostenibles y que mantienen el mundo rural vivo ha sido dramática. Sólo hace falta que viajen por las zonas rurales para constatarlo. Los verdaderos agricultores desde luego no bloquean ningún desarrollo, son en realidad otras víctimas de un sistema que favorece y subvenciona a las agroindustrias. Por lo que respecta a la afirmación de que comercio es igual a desarrollo, hay demasiadas realidades que muestran lo contrario. La FAO advierte de que el efecto inmediato de la liberalización agrícola es el hundimiento de las materias primas cultivadas en los países pobres. El precio del café descendió un 18% entre 1974-1993; sin embargo, aumentó un 240% el precio final al consumidor europeo. En México el precio del maíz pagado a los agricultores ha descendido un 50%, mientras el precio pagado por el consumidor ha aumentado un 279%. También las Naciones Unidas explica que la inmensa mayoría de los países que han incrementado sus exportaciones e importaciones han visto cómo se intensificaba la pobreza en sus territorios. Nosotros nos alegramos de que haya fracasado un acuerdo que no era favorable para los pequeños agricultores de los países más pobres. Juan Ignacio Samperio Iturralde, Conservar nuestro patrimonio, carta al director de El País. Cuando España alcance el desarrollo cultural que le corresponde, los políticos y algunos directivos de museos aprenderán que a las grandes obras de arte hay que respetarlas, que nuestra primera obligación es conservarlas y transmitirlas en las mejores condiciones posibles a las futuras generaciones, y que no deben sufrir ningún riesgo ni daño por motivos espurios, siendo el personal técnico cualificado quien debe tener la última palabra en estas cuestiones. Emilio Iglesias Delgado, Matar a un lince, tres puntos, carta al director de El País. El lince frena al turismo, y por tanto es antieconómico; una plaga, vamos. Así lo ven muchos que siguen sin comprender por qué tenemos que soportar que el parque de Doñana limite el desarrollo de la costa. Doñana es algo único en el mundo, un lujo que ningún país tiene; el ecosistema perfecto. Hay que conocerlo: cuando veo que a los escolares se los llevan a Isla Mágica todos los años se me cae el alma al suelo. La Iglesia dice que la UE 'atenta contra la vida' al permitir la investigación con células madre. La Conferencia Episcopal arremetió ayer contra la selección de embriones para prevenir que nazcan niños con alto riesgo de desarrollar enfermedades. Los obispos acusan a los médicos de "destruir" a los "hermanos" de la niña [los embriones descartados]. Consideran, además, que la UE, "atenta contra la vida humana" por decidir, el pasado lunes, seguir financiando la investigación con células madre embrionarias; los obispos sostienen que "eliminar embriones (enfermos o sanos) es atentar muy gravemente contra el derecho fundamental a la vida de seres humanos en las primeras fases de su desarrollo vital". La Conferencia Episcopal, que preside Ricardo Blázquez, pide a los medios de comunicación que no utilicen "elementos sentimentales" al hablar de estas prácticas. "Más, si cabe, cuando está en cuestión un derecho fundamental básico cual es el derecho a la vida", añaden. "El hecho feliz del nacimiento de un bebé sano no basta para presentar como progreso unas prácticas que no tienen en cuenta el derecho a la vida de sus hermanos generados in vitro". Rafael Ortiz, socio del bufete Garrigues, Huelga y servicios básicos, El Periódico. Las sociedades democráticas avanzadas se caracterizan, fundamentalmente, por mantener un respeto absoluto y exquisito a los derechos fundamentales de la persona. El derecho de huelga, conectado necesariamente a la condición de trabajador por cuenta ajena, es uno de esos derechos... ...la propia Constitución de 1978, al reconocer en su artículo 28.2 el derecho de huelga con el rango que merece, ya anuncia que una ley deberá regular la manera de garantizar el mantenimiento de los servicios esenciales para la comunidad cuando algún colectivo de trabajadores ejercite su incuestionable derecho a convocar una huelga. ...lo peor de la situación es la posibilidad de utilizar al ciudadano como rehén para conseguir determinadas reivindicaciones. Esa capacidad que solo poseen determinados trabajadores hace que existan dos derechos de huelga muy diferentes. Por una parte, el derecho del trabajador normal de una empresa normal que ejercita su derecho exclusivamente frente al empresario, reivindicando determinada condición de trabajo o manifestándole cierta discrepancia, y que ve cómo, una vez producida la huelga, esta no trasciende del ámbito del conflicto; por otra, el derecho de huelga privilegiado, en el que se actúa ante el empresario, pero que deliberadamente se proyecta sobre el ciudadano, privándole de su libertad de movimientos, de su derecho a la salud, de la posibilidad de ir a trabajar o de cualquier otro de los derechos fundamentales constitucionales. Pues bien, en el primer caso no hay nada que objetar: allá las dos partes con sus planteamientos y con las consecuencias de sus actos, siempre que se respete por ambas la legalidad vigente. ...todos los derechos fundamentales están en pie de igualdad y todos deben ser respetados en toda su integridad, única manera de satisfacer el interés general. José Ignacio González Faus, teólogo, Rafa Nadal, el dinero de tus anuncios, 21RS, la revista cristiana de hoy. …me molestó verte en la tele anunciando colacao o no sé qué chorrada. Quizá con uno de esos anuncios, que cuestan menos esfuerzo que un entrenamiento o un partido, ganes tanto o más que cuando conquistas un título. Pero debes saber que ese dineral no llueve del cielo: es fruto de una racionalidad perversa que es nuestra racionalidad económica, según la cual lo que importa no es la calidad del producto sino su colocación en el mercado (¿oíste hablar de El código Da Vinci? Pues algo así). El dinero que cobras por tus anuncios se le ha quitado antes a gente que podía necesitarlo mucho. Las empresas, con su lenguaje políticamente correcto (e inmoralmente incorrecto) hablan sólo de reducir gastos de producción e incrementar gastos de colocación del producto. Pero eso quiere decir rebajar sueldos para invertir más en propaganda. Esos salarios recortados son de padres y madres que lucharán más que tú en la cancha, para no poder ni regalar una raqueta a sus hijos. Todos los famosos deberían renunciar expresamente a hacer publicidad. Que las cosas se vendan por su valía intrínseca y no porque las recomiende alguien que está de moda. Si en este empeño fueras también número uno, merecerías más felicitaciones que por ganar al mismísimo Federer. Un abrazo. Carlos Ruiz Miguel, La unidad de España como bien moral, suplemento Iglesia de Libertad Digital. Cualquier reflexión cristiana sobre España debe partir de una primera premisa y es el respeto a la verdad. Sin verdad no hay cristianismo. La sentencia evangélica –"la verdad os hará libres" (Jn. 8, 32)– constituye un presupuesto no negociable para cualquier reflexión cristiana. Y ese presupuesto existe para la moral privada y también para la moral pública. Así lo dijo la Conferencia Episcopal Española: "la vida política tiene también sus exigencias morales". Partiendo de esta idea hay que sentar una segunda premisa: independientemente de cómo se la califique políticamente ("Nación", "Estado", "patria", "país",...), España es una realidad y no una invención. Es más, se trata de una realidad reconocida en la mismísima Sagrada Escritura. San Pablo, en su Carta a los Romanos, por dos veces, menciona a España (Hispania), al anunciar un viaje de evangelización (Rom 15:24 y 15:28). En consecuencia, el respeto a la verdad exige reconocer que España existe desde los tiempos apostólicos. Pío XIILas palabras de la Sagrada Escritura son las mismas Palabras de Dios convertidas en palabras del hombre. Las Sagradas Escrituras por ser sagradas para el cristiano, poseen una confiabilidad por la cual nosotros podemos poner toda nuestra confianza sobre lo que debemos creer y cómo debemos de actuar. Esta confiabilidad está basada sobre lo que la Iglesia llama inerrancia. Pío XII lo dejó bien claro: ..."escritos [los libros de la Biblia] bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor, y como tales fueron confiados a la misma Iglesia... [esta es] doctrina católica, que para los libros enteros con todas sus partes reivindica una tal autoridad divina, que está inmune de cualquier error" Allí donde, deliberadamente, se oculta la palabra "España" siendo sustituida, sistemáticamente, por otras palabras o expresiones (como el "Estado", sin siquiera la adjetivación de "español"), existe un discurso moralmente malo por cuanto rechaza conscientemente la verdad. ...los nacionalismos o separatismos surgidos en España podrían ser lícitos en cuanto pretendan una independencia política, pero resultarían inmorales en cuanto nieguen, oculten, tergiversen o falsifiquen la unidad cultural española. El hecho de que España haya sido una unidad, y que esa unidad haya sido puesta al servicio de los intereses de la Iglesia, ha permitido a ésta logros que, de estar España fragmentada políticamente, hubiesen sido altamente improbables. Por tanto, la unidad de España, indiscutiblemente, ha sido un bien moral. Ahora, la lectura de ciertos preceptos de los nuevos Estatutos catalán y andaluz nos revela que el proceso de desmembración parece ir paralelo a un debilitamiento de la convergencia de las leyes con las exigencias de la moralidad católica. En consecuencia, hoy en día, podemos afirmar que la unidad de España es un bien moral. Que España como unidad política pueda o no ser en el futuro moralmente buena para la Iglesia es algo que sólo el tiempo dirá. Vicenç Navarro, catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra, La creciente polarización social, El País. ...hay gran cantidad de desgravaciones fiscales que benefician primordialmente a las rentas superiores y que equivalen a subsidios públicos puesto que las personas que no gozan de tales privilegios fiscales ven aumentar sus impuestos para cubrir el vacío fiscal creado por aquellas desgravaciones. Sería de desear que en política fiscal el Gobierno español cambiara de aliados, reafirmando su compromiso electoral de converger con el gasto público social por habitante de los países de la Europa de los Quince. Este déficit social en escuelas, en formación profesional, en seguridad laboral (que permitiría una mayor flexibilidad) y en programas de cohesión social es lo que explica la escasa eficiencia y competitividad española. La experiencia de países de clara tradición socialdemócrata como Suecia muestra que la eficiencia económica de un país no depende sólo de la inversión en investigación y desarrollo, sino también de la seguridad, calidad de vida y cohesión social del país. Jeremy Seabrook, author of The No Nonsense Guide to World Poverty, In a world of wealth, poverty has become a necessity, The Guardian. There is an even more compelling reason why poverty is destined to remain a spectre at the global feast. Poverty will not be eliminated for the very reason that the global developmental paradigm gives priority to the market over government, and even to the market over society. Governments everywhere have more or less voluntarily withdrawn from responsibility for distributive justice; and since free markets distribute their rewards according to their own promiscuous and capricious laws, this ensures that wealth flows unevenly. This means that those who are not beneficiaries of an expanding and increasingly internationalised economy have diminishing redress for their poverty. Of course governments routinely express their desire to create a more equal society, and make provision to alleviate the worst sufferings of the poor. But their capacity to do so is far behind the adroit effects of markets to lavish prizes on those they favour. Indeed governments have been weakened by a globally integrated economy that permits finance to move so easily but does all it can to prevent the movement of the peoples of the world to where they might command higher wages. Since wealth may rest wherever it can regenerate and reproduce itself most readily, governments throughout the world have had to abandon that modest tribute of wealth that the rich have called “punitive taxation”. Even modest demands by government upon the heavy purses of privilege may be evaded by the instant disappearance of billions of dollars into havens, gilded exile and offshore hideaways. Perhaps the most astonishing obstacle to the removal of poverty from the world has been the transformation of the super-rich. These have ceased to be regarded as the greedy devourers of the substance of the poor, the ugly monopolists of resources: no longer the exploiters and bloodsuckers of 19th-century industrial lore, they have been turned into philanthropists, the virtuous possessors of fabulous fortunes, by whose grace and charity alone the dire poverty of the destitute will be relieved. The world’s richest individuals are now competitive even in their generosity. Lucre has been cleansed of its filth and plutocrats have become svelte. A residual antagonism may remain at the self-awarded emoluments of fat cats but, in general, antagonism between rich and poor has been allayed by a shared commitment to the creation of wealth, in which the poor become pensioners of opulence and not its enemies. It is impossible to overestimate the significance of this metamorphosis of the rich. It turns the poor from disputants over the distribution of wealth into petitioners for the overflow of abundance. In the process, it goes without saying, the poor have been demobilised from the struggle for social justice. Not that they should worry: for has not an international community leapt in to take upon itself the burden of establishing economic and social justice, to take the bitterness out of quarrels over resources, and keep the combatants in a defunct class war at a distance from one another? This is the significance of the United Nations’ Millennium Goals, and the assumption by the World Bank and the International Monetary Fund in the formulation of poverty reduction strategies, as well as the exaltations of pop stars, donors and charitable institutions in their campaigns against the malignant abstraction that is poverty. Any remaining conflict between rich and poor is lost in these heroic and altruistic endeavours, since the whole world is now committed to the relief of poverty. In this benign undertaking, poor people are robbed (yet again) of any agency in the abatement of their penury, except insofar as they consent to become “stakeholders” or “partners” in some work of improvement with those who hold the global purse-strings. The most damning critique of the existing development paradigm is not so much that it is unable to “cure” poverty, damning though that is; it is rather that out of the very abundance of its ability to produce, it manages to create new forms of poverty. Poverty is not a question of the laggards and the left-behind of globalisation, but remains an inescapable structural necessity - required to justify continued growth and expansion beyond sufficiency. Natural scarcity gives way to human-made impoverishments: this is recognised in the word “deprivation” which, like many terms in the lexicon of poverty, betrays its meaning. “Deprivation” means something is taken away from people, in order to maintain them in a state of poverty to which they will never become accustomed; thereby justifying a system that lays waste a world without meeting more than a fraction of human need. Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace España, carta al director de El País. El pasado 22 de junio publicaba EL PAÍS un artículo titulado Renacimiento nuclear firmado por Patrick Moore, que se autopresentaba como miembro fundador de Greenpeace. En el artículo, Moore explica su cambio de opinión sobre la energía nuclear, a la que dedica una efusiva defensa. Omite Moore, sin embargo, que detrás de esa conversión favorable a la energía nuclear hay mucho dinero. En concreto, la coalición Clean and Safe Energy (Energía Limpia y Segura), que Moore copreside, está formada y financiada por el Nuclear Energy Institute -el lobby de la industria nuclear en los Estados Unidos- con la ayuda de la empresa de relaciones públicas Hill & Knowlton. Moore dirige en la actualidad un grupo de presión pronuclear, financiado por la propia industria, y nada tiene que ver con Greenpeace desde hace más de 20 años. Sin embargo, en ningún caso se cita este hecho, ya que lo que está vendiendo es su muy antigua militancia en Greenpeace, para crear confusión sobre la firme posición antinuclear de nuestra organización. El lavado de imagen es un elemento clave en la actual e intensa campaña de la industria para sacar del desahucio a las nucleares. Sin embargo, la incapacidad de la industria nuclear para resolver sus problemas de seguridad, o la cuestión de los residuos radiactivos, la vinculación de las nucleares con el armamento atómico, o la vulnerabilidad de esas plantas, las hace indeseables, pese a los enormes recursos destinados a campañas de imagen. Enrique Sánchez de León, Doctrinarismo sobre huelgas ilegales, Cinco Días. Que los trabajadores 'no pueden erigirse en controladores de las decisiones de mercado que adopte la empresa' es cierto hasta determinado límite. Aquel en que dichas decisiones estén marcadas por un hipotético (ahora sí) beneficio económico frente a los intereses de empleo de sus trabajadores. Betty Williams, Premio Nobel de la Paz de 1976, en un discurso a cientos de escolares en Brisbane, Australia. Ahora mismo, me encantaría matar a George Bush. No puede haber una paz sostenible si no logramos enfrentarnos al desafío global que supone el cambio climático. Sucio y escurridizo, editorial de El País. Nunca se hará bastante énfasis en que la persecución eficaz del dinero negro -el producto por excelencia del fraude fiscal- es una de las condiciones indispensables para defender la equidad tributaria y reforzar la confianza de los contribuyentes en las funciones del Estado que financian con sus impuestos. Las autoridades tienen la obligación de perfeccionar las leyes y reglamentos en contra del blanqueo de dinero, exigir su cumplimiento y aportar los recursos económicos y humanos necesarios para que sea posible en la práctica la persecución del fraude. Duncan Green, head of research at Oxfam GB, Not yet at the crematorium, The Guardian. There is also an increasing recognition that there is more to development than just opening up markets - in fact doing so prematurely can be disastrous. Governments need the flexibility to follow the paths taken by other successful countries such as the Asian tigers, even if that means opening their markets more slowly than the west would like. Rich countries should only come back to the table once they have done their homework and have a clear commitment to end the dumping of their agricultural surpluses, fuelled by subsidies. They must also acknowledge developing countries’ special needs for flexibility over how and when they open up their markets. Michael S. Dukakis, governor of Massachusetts from 1975 to 1979 and from 1983 to 1991, professor of political science at Northeastern University, and Daniel J. B. Mitchell, professor of management and public policy at the University of California at Los Angeles, The New York Times. If we are really serious about turning back the tide of illegal immigration, we should start by raising the minimum wage from $5.15 per hour to something closer to $8. The Massachusetts legislature recently voted to raise the state minimum to $8 and California may soon set its minimum even higher. Once the minimum wage has been significantly increased, we can begin vigorously enforcing the wage law and other basic labor standards. Millions of illegal immigrants work for minimum and even sub-minimum wages in workplaces that don’t come close to meeting health and safety standards. It is nonsense to say, as President Bush did recently, that these jobs are filled by illegal immigrants because Americans won’t do them. Before we had mass illegal immigration in this country, hotel beds were made, office floors were cleaned, restaurant dishes were washed and crops were picked — by Americans. Americans will work at jobs that are risky, dirty or unpleasant so long as they provide decent wages and working conditions, especially if employers also provide health insurance. Plenty of Americans now work in such jobs, from mining coal to picking up garbage. The difference is they are paid a decent wage and provided benefits for their labor. However, Americans won’t work for peanuts, and these days the national minimum wage is less than peanuts. For full-time work, it doesn’t even come close to the poverty line for an individual, let alone provide a family with a living wage. It hasn’t been raised since 1997 and isn’t enforced even at its currently ridiculous level. Yet enforcing the minimum wage doesn’t require walling off a porous border or trying to distinguish yesterday’s illegal immigrant from tomorrow’s “guest worker.” All it takes is a willingness by the federal government to inspect workplaces to determine which employers obey the law. ...if we want to reduce illegal immigration, it makes sense to reduce the abundance of extremely low-paying jobs that fuels it. If we raise the minimum wage, it’s possible some low-end jobs may be lost; but more Americans would also be willing to work in such jobs, thereby denying them to people who aren’t supposed to be here in the first place. And tough enforcement of wage rules would curtail the growth of an underground economy in which both illegal immigration and employer abuses thrive. Raising the minimum wage and increasing enforcement would prove far more effective and less costly than either proposal currently under consideration in Congress. If Congress would only remove its blinders about the minimum wage, it may see a plan to deal effectively with illegal immigration, too. Ignacio Sánchez Cámara, Objeción de conciencia, La Gaceta de los Negocios. Entre las funciones del Estado no se encuentra la de educar a los ciudadanos, sino sólo la de garantizar el ejercicio del derecho a la educación. Cuando el cumplimiento de la ley entraña para un ciudadano el incumplimiento de un deber moral, debe optar por su conciencia e incumplir la ley. No se trata, en principio, de un derecho, sino de un deber, que, ciertamente, puede acarrear la imposición de las sanciones que el derecho prevea. Los sistemas jurídicos liberales regulan, en su caso, el ejercicio del derecho a la objeción de conciencia. Puede discutirse si este caso que plantea la nueva asignatura está previsto por el derecho español, pero la legitimidad de la objeción de conciencia no depende de su reconocimiento por el derecho. Es un deber, antes que un derecho. No existe un derecho a incumplir el derecho, pero sí puede existir, en ocasiones, un deber de incumplirlo. Juan José Almagro, Juan Ramón tenía razón..., Cinco Días. Como afirma Adela Cortina (El País, 20 de agosto de 2005), la responsabilidad social de la empresa (RSE) debe asumirse como una herramienta de gestión, no como marketing social; como una medida de prudencia, involucrando a todos los niveles de la empresa y, por último, como una exigencia de justicia, ya que estamos hablando de la ética en la empresa. Conviene recordar, sobre todo a los que están en contra de la RS, que a cualquier institución -y las empresas lo son- que tenga como finalidad integrar a las personas en un proyecto común se le debe exigir que genere confianza y, además, que actúe con dimensión ética; es decir, con transparencia sobre sus comportamientos -pasados, presentes y futuros- para dar seguridad a las personas a las que esa institución dirige su actividad. Seguridad y confianza. ...la RSE es, hoy, sobre todo, un compromiso equitativo y solidario, pero también voluntario, y no debemos olvidar que, probablemente en 2010, habrá 50 empresas entre las 100 mayores economías de la Tierra. Eso, digo yo, algo querrá decir en el mundo moderno que nos ha tocado vivir. El rol de las corporaciones e instituciones ha cambiado y la empresa socialmente responsable debe compatibilizar y aunar el cumplimiento del deber (ésa es la primera responsabilidad: dar resultados, crear empleo y ser innovadora y eficiente) con crecimiento sostenible y desarrollo humano. Asentarse en principios éticos, contribuir al bienestar social y llevar a cabo políticas de compromiso, credibilidad y transparencia con los stakeholders, que no son unos desalmados, sino aquellos grupos de personas que tienen legítimo interés en que la empresa vaya bien, o mejor, si es posible. La RSE impulsa la innovación social, actúa con los empleados (y con sus familiares) y con los grupos de interés con criterios de equidad; preserva el medio ambiente y, en definitiva, se preocupa y se ocupa de la ciudad, la región y el país en los que opera. ...respecto de 'la gran corporación' y de los 'parásitos que chupan la sangre', como escribe don Lorenzo, le recomendaría que leyese el libro de Joel Bakan La Corporación, la búsqueda patológica de lucro y poder. Es un texto para contrastar pareceres porque -lo dijo J. Stuart Mill- 'los hombres no son infalibles', aunque algunos lo pretendan. En fin, como el profesor Manuel Cruz recalca, pensar no es monopolio de los filósofos, pero el hecho de que se hayan venido dedicando a esa actividad desde hace tiempo es algo que merece 'no ser echado en saco roto'. Y, digo yo, que sería estupendo dar crédito a las empresas y a las personas que, honradamente, creemos y nos ocupamos en la RSE; y que, todos, nos olvidáramos de los rollos macabeos, que hay demasiados. El futuro, querido don Lorenzo, nunca está escrito, pero nuestra obligación es, responsablemente, ponernos a la tarea. José Blanco ha dicho que las víctimas civiles en los ataques israelíes contra el Líbano no pueden ser consideradas como "daños colaterales" sino que son un "objetivo buscado" por Israel. Isabel Ruiz-Gallardón, Inestabilidad económica, La Gaceta de los Negocios. Es verdad, el patrón oro tenía cosas poco racionales... Alejandro Llano, Globalización y cultura, La Gaceta de los Negocios. Aunque haya aumentado la riqueza de algunas regiones pobres en términos absolutos, la irrupción de los procesos mundializadores ha conducido a que la distancia de bienestar entre los países haya crecido exponencialmente en los últimos lustros. Y habrá que recordar que la justicia distributiva —que es de lo que aquí se trata— tiene siempre que ver con relaciones. No es humanamente digno que, con el sobreabundante potencial de producción de alimentos que la ciencia y la técnica contemporáneas han permitido lograr, permanezca estancado, e incluso aumente, el número de personas —medido en cientos de millones— que padecen hambre y llegan a morir de inanición; o que en los países menos desarrollados sean incontables los niños y adultos que mueren víctimas de las nuevas epidemias —sida especialmente— por falta de medicamentos que podrían curarles y cuyo precio (impuesto por barreras comerciales desmesuradas y asimétricas) está muy por encima de sus posibilidades de adquisición. Las condiciones de posibilidad para que se produzca en los países en vías de desarrollo un dinamismo endógeno que les saque del estancamiento y les inserte en la dinámica mundial, estriban en la elevación del nivel educativo y cultural, a contrapelo de la tendencia desculturizadora que lleva consigo el falso cosmopolitismo. Es aquí, y no en otro aspecto, donde reside la clave del problema de la globalización. Y, sin embargo, los esfuerzos realizados por los poderosos en este terreno educativo y cultural son prácticamente nulos. La gran oportunidad que la globalización abre es la posibilidad de intercambiar y difundir conocimientos en una sociedad en la que el saber —y ya no las mercancías o los territorios— es la clave de la riqueza de las naciones. El conocimiento no es propiedad de nadie, es difusivo de suyo, no se agota nunca, se acrecienta al compartirlo. Su intercambio presenta, por tanto, caracteres antitéticos a los del mercado. La economía ya no es sólo el mercado, sino que ella misma está penetrada de punta a cabo por la cultura, como se patentiza en el predominio económico de factores que tienen que ver con la percepción del público, con el diseño, con el lenguaje, con la moda o, en general, con lo que alguna vez he llamado nueva sensibilidad. La vertiente más humana de la globalización es el ágora o el areópago; un espacio libre y abierto para un saber que se hace accesible a todos. Julio Rodríguez López, economista, El suelo y el auge inmobiliario, El País. La realidad de la retención de suelo por los propietarios de terrenos revela que el mercado, dejado a su aire, no genera una oferta suficiente. El mercado como mecanismo de asignación de recursos nunca ha funcionado de forma adecuada en materia de suelo y de vivienda, por el monopolio de oferta que ejercen los dueños del mismo. María de los Ángeles Otamendi Rodríguez-Bethencourt, La violación de los principios de la UE, carta al director de El País. Los ciudadanos europeos, a pesar de nuestras diferencias, contribuimos con convicción a la creación de la Unión Europea como un territorio de convivencia, basado en la propagación de la defensa de los derechos humanos, la justicia social, la solidaridad y el entendimiento entre los pueblos, la negociación de los conflictos y el respeto escrupuloso de las leyes internacionales, con la finalidad de no repetir nunca más los horrores que nos infligimos a nosotros mismos y a otros pueblos durante siglos. Federico Gómez Pardo, Cuando un bosque se quema..., carta al director de El País. …si nuestros agricultores o propietarios forestales no pueden subsistir sin las mismas, alguien tendrá que proporcionarles los incentivos para que no abandonen su actividad. De la actividad agroforestal nos beneficiamos todos aunque no consumamos sus productos. Porque propician la lluvia, evitan la erosión del suelo, purifican las aguas con la transpiración y eliminan el exceso de CO2 de la atmósfera con la fotosíntesis. Jesús Trillo-Figueroa Martínez-Conde, abogado del Estado, Violencia, religión y laicismo, ABC. ¿Dónde estaba Dios? Esta era la pregunta que Benedicto XVI formulaba en Auschwitz, el mayor símbolo del mal y del terror que dejó el siglo XX. La misma cuestión podría plantearse en los trenes de Atocha o de Bombay; y la respuesta es obvia: Dios estaba allí mismo, en aquel terrible lugar, entre las víctimas, recluido en sus conciencias, pues a ese sitio le había confinado el nacional-socialismo. José Barea, Otra ley de educación, y van..., Cinco Días. A pesar de que la educación reúne las características de los bienes privados, por razones de equidad los hacendistas consideramos que la integración social y la cohesión que se derivan de que los jóvenes reciban un acervo común, sin distinción del nivel de renta ni la categoría socioeconómica a la que pertenecen, justifica que la enseñanza básica sea gratuita y así lo consagra nuestra Constitución. La función del Estado debe centrarse en la financiación pública de la educación, en la forma expuesta, y en establecer un mercado competitivo regulado público-privado de la educación. Fernando Casado, director general del Instituto de la Empresa Familiar y catedrático de Economía de la Empresa, Igualdad y competitividad, El País. …hay que preguntarse si en este momento es necesario elaborar una ley que fomente la igualdad entre los hombres y las mujeres como la que próximamente llevará el Gobierno al Congreso de los Diputados. La respuesta es sí, pero con algunas modificaciones. Y hay que decir que sí por varias causas. Sí por razones de justicia -no es aceptable que personas de diferente sexo con similares responsabilidades y habilidades tengan remuneraciones diferentes-; por razones culturales -machismo o feminismo son propios de culturas pobres-; y, algo que a veces se deja en un segundo plano, por razones de competitividad. No hay país en el mundo que pueda permitirse derrochar el talento de ninguno de sus ciudadanos. La tasa de paro femenina en España, que aún está cinco puntos por encima de la masculina, es un claro indicador de que estamos desperdiciándolo en grandes cantidades. Existen delitos tan deleznables como el acoso sexual, por ejemplo la violación o el narcotráfico… En realidad, la cultura es el origen del problema. Tras siglos de discriminación, acabar con una cultura que ve la desigualdad como algo normal es complicado, y si no que se lo pregunten al 47% de los hombres españoles que, según el CIS, no participan en las tareas del hogar. Seguramente, muy pocos de ellos considerarán que su actitud es negativa, sobre todo por el mensaje que están trasladando a sus hijos. La respuesta está en la educación. En este caso, la ley supone una aportación positiva, ya que prevé que el sistema educativo incluya entre sus fines la formación en el respeto del derecho a la igualdad entre mujeres y hombres, y medidas que eliminen contenidos sexistas en los medios de comunicación. Esta última medida incide directamente en la educación de los jóvenes en el hogar, la gran asignatura pendiente de la educación española y a la que no se le está prestando suficiente atención. Las personas con discapacidad o movilidad reducida deben tener «las mismas oportunidades de utilizar el transporte aéreo que los demás ciudadanos». Para ello, «es preciso prestarles asistencia para satisfacer sus necesidades particulares tanto en los aeropuertos como a bordo de las aeronaves, haciendo uso del personal y del equipamiento necesarios» y que esa asistencia «no implique cargo adicional alguno». Ese es el objetivo del reglamento sobre los derechos de las personas con discapacidad o movilidad reducida en el transporte aéreo; no deberá «denegarse el transporte a las personas con discapacidad o movilidad reducida salvo por motivos justificados por razones de seguridad». Y «las compañías aéreas, sus agentes y los operadores turísticos deben hacer todos los esfuerzos que sean razonables para comprobar si existe un motivo justificado por razones de seguridad que impida que dichas personas viajen en los vuelos en cuestión». El reglamento detalla, además, la asistencia (completa) que debe darse al discapacitado desde su llegada al aeropuerto hasta el fin de su viaje, incluyendo los tránsitos. Las entidades gestoras de los aeropuertos deberán disponer, tanto dentro como fuera de los edificios terminales, de puntos de encuentro donde el discapacitado podrá «anunciar su llegada al aeropuerto y solicitar asistencia». La responsabilidad de garantizar la prestación será asumida por las entidades gestoras de los aeropuertos, que «podrán prestar la asistencia por sí mismas o contratar con terceros». Y «podrán imponer una tarifa específica a los usuarios de los aeropuertos (toda persona física o jurídica responsable del transporte de pasajeros por vía aérea con origen o destino en el aeropuerto correspondiente) para la financiación de la asistencia». Según el reglamento, esa tarifa «se distribuirá entre los usuarios del aeropuerto, de forma proporcional al número total de pasajeros que cada una de ellos transporte»; las compañías aéreas repercutirán «a su vez esos costes al conjunto de los pasajeros, por lo que serían compartidos por un amplio número de ciudadanos». «Las compañías aéreas y las entidades gestoras de los aeropuertos velarán por que su personal y el personal empleado por cualquier subcontratista que preste asistencia directa a las personas con discapacidad o movilidad reducida tengan el conocimiento necesario para responder a las necesidades» de esas personas. También, «proporcionarán a todo su personal que trabaje en el aeropuerto y tenga trato directo con los viajeros formación relativa a igualdad de trato y sensibilización en materia de discapacidad» y «velarán por que, en el momento de la contratación, los nuevos empleados reciban formación relativa a la discapacidad y por que su personal reciba cursos de actualización cuando sea necesario». «La compañía aérea, su agente o el operador turístico podrán exigir que una persona con discapacidad o movilidad reducida vaya acompañada por otra persona capaz de facilitarle la asistencia necesaria». Así, la entidad gestora del aeropuerto podría dejar de asumir la responsabilidad de garantizar la prestación de asistencia: «Cuando una persona con discapacidad o movilidad reducida reciba la ayuda de un acompañante, esta persona deberá poder prestar, si así se solicita, la asistencia necesaria en el aeropuerto y durante el embarque y desembarque»; «las compañías aéreas, en la medida de lo posible, deberán tomar las necesidades de los discapacitados en consideración a la hora de decidir el diseño de los aviones nuevos». Lo que importa es que este reglamento «es un avance enorme para los discapacitados», en opinión de la eurodiputada Inés Ayala. Y pide que se tenga en cuenta que «ha costado mucho que las compañías aéreas cedan, y una ley siempre es un diálogo». Marcos Aguilar, director de la escuela pública de Los Ángeles La Academia Semillas del Pueblo, que enseña "matemática azteca" y el lenguaje de los indígenas mexicanos de Nahuatl. No queremos beber de la fuente de los blancos, tenemos nuestros propios pozos y estanques naturales y nuestro propio modo de recoger el agua de lluvia con nuestros acueductos. No necesitamos una fuente de agua de los blancos... no estamos interesados en eso porque tenemos mucho más y porque el mundo es mucho más grande. Y en última instancia, el estilo de vida blanco, el estilo de vida norteamericano, el estilo de vida neoliberal y capitalista llevará con el tiempo a nuestra propia destrucción. El diario comunista francés 'L'Humanité' tuvo el año pasado pérdidas por valor de 3,12 millones de euros, lo que ha dado lugar a una situación "alarmante", según su director, Patrick Le Hyaric, que ha pedido la ayuda del Estado, asegurando que es necesaria la ayuda de los poderes públicos: "En nombre de la democracia es urgente que el Estado adopte medidas excepcionales para garantizar un verdadero pluralismo de la prensa diaria". Le Hyaric propone que durante la tramitación de los Presupuestos del Estado para 2007 el Parlamento incluya un mecanismo de deducción fiscal para las personas físicas y jurídicas que apoyan a la prensa de información general y política. Federico Durán López, catedrático de Derecho del Trabajo y socio de Garrigues, Libertad de empresa y derechos laborales, Cinco Días. Nuestra Constitución garantiza la libertad de empresa, en el seno de una economía de mercado, y ello ampara la existencia de un ámbito de decisión empresarial no condicionado por controles administrativos ni por intervenciones de los poderes públicos. Corresponde al empresario la decisión de entrar en el mercado, para desarrollar una determinada actividad económica (lícita y sometida a las normas ordenadoras de la competencia), la de mantenerse en ese mercado, con una u otra dimensión, y la de salir del mismo. Los problemas surgen, desde el punto de vista laboral, cuando las decisiones empresariales, adoptadas al amparo de la libertad de iniciativa económica, tienen consecuencias para los trabajadores. Lógicamente, el marco laboral condiciona el ejercicio de la libertad empresarial, que ha de respetar los derechos laborales consagrados en el mismo. Así, la decisión de abandonar el mercado ha de instrumentarse, para la extinción de los contratos de trabajo, a través de los procedimientos legales establecidos, obteniendo la preceptiva autorización administrativa y abonando a los trabajadores las indemnizaciones económicas fijadas legalmente o pactadas con sus representantes. Afortunadamente, en el conflicto planteado por el Sepla la cordura se ha impuesto y la compañía y el sindicato han alcanzado un acuerdo que es un buen ejemplo del equilibrio que hay que salvaguardar cuando entran en colisión las decisiones empresariales y los derechos laborales. Por una parte, la inversión de la compañía en el nuevo operador de bajo coste no se cuestiona. Por otra, se garantiza que ni el empleo ni las condiciones de trabajo de los pilotos (como tampoco las del resto de los trabajadores) se verán afectadas como consecuencia de dicha inversión. Es un buen punto de equilibrio y una buena plataforma para avanzar en el desarrollo de unas relaciones laborales respetuosas de la libertad de empresa y beneficiosas tanto para ésta como para los trabajadores. Rosa Montero, Derechos, El País. Ni siquiera admitimos, y es un orgullo y un logro democrático, que en nuestro sistema judicial se aplique la pena de muerte, sea cual sea la canallada cometida. Ese es el problema con Israel: que lo permite todo. López Obrador anuncia que recurrirá a 'acciones de resistencia civil' para evitar el 'fraude electoral': exigirá el recuento 'voto a voto' de todas las papeletas. López Obrador se autoproclamó vencedor de los comicios del 2 de julio ante sus seguidores. "Tengo la certeza absoluta de que, si se lleva a cabo el recuento de los votos, va a quedar demostrado que nosotros triunfamos"; explicó que un comité ciudadano definirá las medidas que habrán de tomar. "Para la estabilidad política, económica y financiera del país, para contribuir a la paz social, para alejar la confrontación irracional, [es necesario el recuento] voto por voto, casilla por casilla". Según el líder del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el 60% de las 130.4778 actas electorales tiene "errores aritméticos". Ignacio Sánchez Cámara, Aprendiz de hombre, La Gaceta de los Negocios. No es correcto distinguir entre una educación pública y privada. Toda educación es pública. Los padres tienen derecho, en condiciones de estricta igualdad, a que sus hijos reciban una educación basada en los principios de una determinada concepción del mundo, religiosa o no. En cualquier caso, la religión es una dimensión esencial de la cultura que no puede quedar al margen del proceso educativo, ya sea bajo la forma de una educación basada en una confesión religiosa, ya sea bajo una presidida por el agnosticismo. No se trata, pues, de una mera reivindicación culturalista de la enseñanza del cristianismo. Es evidente que sin el cristianismo es ininteligible la historia de la civilización europea y, en general, la historia universal. Didier Fouarge, Costs of non-social policy: towards an economic A higher, all-enveloping level – such as the State – should carry out activities that cannot be performed efficiently by the market, or that should not be performed by it because of the nature of these activities. In other words public authorities are to take action when market failures arise. Markets fail to achieve an efficient outcome when competition is imperfect, when information is incomplete, when there are public goods to be produced, when production induces externalities, or when the markets face uncertainty. Equity considerations can also call for government intervention. Valores ciudadanos, editorial de El País. No cabe albergar dudas sobre el derecho de la sociedad en su conjunto y, en definitiva, del Estado a definir los valores y reglas de convivencia y a transmitirlos mediante el sistema educativo. ...la enseñanza en la escuela de una materia obligatoria sobre valores democráticos y morales exige obviamente el más amplio consenso social y político. El cual no debería ser difícil de alcanzar si se tiene en cuenta que el núcleo fundamental de esa enseñanza no puede ser otro que la Constitución, cuyo título primero ofrece un exhaustivo catálogo de los principios y valores en los que se fundamentan el orden político y la convivencia ciudadana. ¿Qué fuerza política o institución estaría en contra de transmitir en la escuela los valores constitucionales? Caben sin duda interpretaciones distintas de estos valores. Pero no habría margen para discutir mucho, pues existe un árbitro autorizado que nos dice cuál es la interpretación correcta en su larga y reiterada jurisprudencia: el Tribunal Constitucional. Xavier Sala I Martín, Fundació Umbele, Columbia University y UPF, Antes muerta que sencilla, La Vanguardia. ...he pensado que se podría introducir un carnet por puntos para todos los políticos. Como en el caso de la conducción, el secreto no es que los ciudadanos pudiéramos echar a los mandarines que hacen grandes travesuras. Eso lo podemos hacer desde que hay elecciones y, de hecho, se hizo con el PSOE en 1996 a raíz del caso GAL y con el PP en el 2004 por las mentiras del 11-M. Las faltas más graves comportan la pérdida de todos los puntos. Eso pasa, por ejemplo, cuando uno niega la legitimidad de un gobierno democráticamente elegido para representar al Estado. Vladimir Putin. La disolución de la Unión Soviética es la mayor catástrofe del siglo. Josep-Maria Terricabras, catedrático de Filosofía de la Universitat de Girona, Democracia plana, El Periódico. ...nuestra democracia –cada día más represiva y autoritaria– no invita en absoluto a la participación ciudadana. El sistema democrático neoliberal busca la mínima participación del pueblo –porque lo enreda y complica todo– y se contenta con una participación testimonial cada cuatro años, cuando los ciudadanos, en un acto de soberanía minimalista, eligen entre diversos candidatos, sabiendo que los elegidos no les representarán políticamente, sino que les sustituirán. ...nuestra vida democrática rechaza cada día más la discrepancia, la disensión. No digo que no exista discrepancia. La hay, pero no es la discrepancia del debate, de las razones, sino la discrepancia del rechazo, de la negación. Fijémonos en el PP, que es un ejemplo increíble de discrepancia casi permanente: en pocas semanas, Mariano Rajoy ha pasado de oponerse frontalmente a políticas importantes para España, hasta decir que su partido rompía relaciones con el Ejecutivo de ZP y, por fin, a negar que el presidente español represente al Estado en la negociación con ETA. La discrepancia del PP se acerca al rechazo de los antisistema y lleva a la desconexión democrática. José Antonio Salvador Polo, arquitecto, El urbanismo fallero y el transporte público, carta al director de El País. Apenas somos conscientes de que estas obras faraónicas se hacen a costa de un presupuesto que debiera destinarse prioritariamente para mejorar la calidad de vida de las ciudades, en especial en proveer de viviendas dignas y a precio razonable mediante políticas activas de adquisición y promoción de suelo público, y en aumentar la cantidad, calidad y la seguridad de nuestro transporte público, un transporte que en la mayor parte de las ciudades de nuestro país, es simplemente tercermundista. ¿O no es tercermundista un transporte que, en pleno siglo XXI, con absoluto desprecio por la dignidad humana, transporta a sus ciudadanos como sardinas en lata, ya sea en autobuses colectivos o en trenes subterráneos? ¿No es inmoral que un viajero en coche en una ciudad disponga de diez metros cuadrados de la vía pública en superficie y que los que no pueden desplazarse más que en transporte público tengan que ir en hora punta hasta cuatro y seis personas en cada metro cuadrado, y en muchos casos bajo tierra? Para más escarnio, muchos de los ciudadanos que usan este transporte han sido expulsados a la periferia de las grandes ciudades en busca de una vivienda a un precio que puedan pagarse hipotecándose de por vida. Creo que este desgraciado accidente del metro de Valencia debiera ser el punto de inflexión para cambiar y moralizar las políticas locales al uso, reconsiderando qué estamos haciendo en nuestras ciudades, en qué nos estamos gastando nuestro dinero, exigiendo como prioridad absoluta resolver el grave problema de la vivienda y la implantación de un transporte público seguro y de calidad. Sólo después podremos pensar en emplear el resto del presupuesto en un urbanismo de fastos, de obras faraónicas y proyectos para el city marketing. Debemos exigir moralizar la política para que no ignoren que la estética sin ética, es inaceptable. Emilio J. González, La necesidad de regular el derecho de huelga, Libertad Digital. Yo lo que pido es que se aborde de una vez por todas en España la regulación legal del derecho de huelga, algo a lo que todos los sindicatos se oponen abiertamente porque les arrebata el principal instrumento de presión para conseguir sus fines como es la convocatoria de paros. Pero cuando se abusa clara y manifiestamente de un derecho constitucional como es el derecho de huelga, por razones que poco o nada tienen que ver con la defensa de otros derechos fundamentales o con la obtención de unas condiciones de vida dignas, el establecimiento de esta regulación es perentorio. Fernando González Urbaneja, Huelguistas sin punta, ABC. Desde luego que los pilotos, asalariados de su compañía, tienen derecho a la huelga, como los demás trabajadores. Carlos Soler, profesor de relaciones Iglesia-Estado, Cuidado con los timos, La Gaceta de los Negocios. Hay una gran diferencia entre el conocimiento de tipo filosófico y teológico y el conocimiento científico-experimental: en cuanto a los métodos, al modo de verificar o falsar, al objeto de estudio y al tipo de certeza que se alcanza. Pero diferencia no quiere decir exclusión ni enfrentamiento. Simplificando mucho, podríamos decir que las ciencias se preguntan cómo funcionan las cosas, mientras el conocimiento filosófico-teológico se pregunta qué son las cosas y cuál es su fundamento último. En último término, las ciencias describen procesos (fenómenos físicos o biológicos, sea a microescala —física nuclear y enfermedades del individuo—, sea a macroescala —astrofísica o evolución biológica—). Se quedan en el terreno de lo penúltimo: no pretenden responder a la pregunta qué es esto, cuál es su esencia, cuál es su origen último; esto revela una sana humildad que se ha demostrado fecundísima. El conocimiento filosófico o teológico pretende, por el contrario, ser un saber de totalidad, con los riesgos que eso conlleva. En vez de mirar por un canuto (no intento faltar al respeto, sino ser expresivo), pretende mirar la totalidad de lo real, en la medida de lo posible. Es arriesgado, pero no ilegítimo ni inútil. Hay muchas cosas que no se pueden experimentar, ni directamente ni a través de instrumentos, y que por tanto escapan a las ciencias experimentales. Y estas cosas son muy importantes, son existencialmente significativas: el amor no se ve, ni se demuestra, la libre decisión con que un hombre hace un acto heroico o comete un delito, tampoco se ve (sólo se ve la acción, pero no la libertad); lo mismo pasa con la autoconciencia, el conocimiento, el razonamiento, o el valor ético y estético: ni el bien ni la belleza se ven. Lo mismo pasa con Dios: si yo pudiera poner a Dios sobre el tapete de la mesa, ya no sería Dios, sino un ídolo; y si un neurocirujano descubre la libertad o el espíritu, ya no son la libertad ni el espíritu, sino en todo caso un órgano para su ejercicio. A lo largo de la historia ha habido conflictos entre ciencia y filosofía, o entre ciencia y fe. Pero no debemos fijarnos sólo en los conflictos para sacar la conclusión de que hay una ley de enfrentamiento. Pienso que ciencia y fe son dos hermanas que se llevan muy bien, pero que de vez en cuando tienen una pelea. La ciencia puede aportar mucho a la fe: por ejemplo, ha ayudado a excluir una interpretación literalista, y fundamentalista, de relatos bíblicos como los de la creación. Y lo mismo pasa en el sentido contrario: hace muchos años que Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, insiste en que la fe, al decirnos que todo procede de una inteligencia infinita, nos permite confiar en que hay una racionalidad inscrita en el mundo, y en que nuestra razón puede ir desentrañando poco a poco esa racionalidad: ésta es una condición de posibilidad de la ciencia. En cambio, si todo procede en último término del caos, del caso, de lo irracional, no tenemos ningún motivo para suponer que haya una racionalidad inscrita en el mundo: es más, nuestra propia razón deviene, en el fondo, irracional, porque también es fruto del caos. Alfonso García Nuño, En torno a Valencia, suplemento Iglesia de Libertad Digital. Las acciones del hombre siempre tienen consecuencias y unas son buenas y otras son malas. La libertad no es ni arbitrariedad ni omnipotencia –éstas son unas de las grandes aberraciones de la cultura oficial–. Ni es indiferente que el hombre pueda elegir cualquier cosa, como si la libertad fuera la mano que lanza una moneda al aire, ni los seres humanos tenemos la capacidad de convertir en bueno lo que elijamos, esto no lo puede ni siquiera Dios. El hombre lo que tiene es la posibilidad de elegir el bien, para lo cual se tiene que empeñar en buscar la verdad, para poder conocer y, así poder preferir, la bondad que lo plenifique. Este realismo no es patrimonio exclusivo de católicos, por ello, socialmente la tarea familiar tiene que ser un empeño conjunto de todos aquellos que crean que el sentido de la vida no es algo azaroso o indiferente ni que es creación absoluta de la voluntad humana, pues, si ello fuera así, o la vida no valdría nada o la vida acabaría dependiendo de la voluntad del más fuerte. Carmen Caffarel, directora general de RTVE, entrevista en El País. La reforma laboral del Ente Público es necesaria y justa. Hemos sentado las bases de la televisión de futuro, una televisión fuerte y de la que los ciudadanos se sientan orgullosos. Medio Ambiente combatirá los envases excesivos o desproporcionados. El Ministerio de Medio Ambiente intentará reducir el tamaño de los envases desproporcionados, los que son demasiado grandes con respecto al contenido. El objetivo del ministerio, incluido en el borrador de la Ley de Envases, es ahorrar materia prima, facilitar el reciclaje y prevenir y reducir el impacto sobre el medio ambiente de los envases. El borrador crea la figura del "envase superfluo" aquel cuyo peso o volumen supera "en proporción excesiva" el tamaño adecuado de "seguridad, higiene y aceptación". El ministerio obligará a etiquetar que estos envases son ineficientes y a detallar "sus repercusiones ecológicas". Además, la norma prevé alcanzar "acuerdos voluntarios" con los fabricantes para reducir el tamaño. Pilar Rahola, periodista, El Islam contra el Islam, El Periódico. ...la diversidad de religiones y culturas conforma lo mejor de la humanidad, y nunca va contra la libertad, sino que la garantiza. Gustavo Duch Guillot, director de Veterinarios sin Fronteras, La verdad de la soja, El Correo Digital. Como muchos estudiantes, yo, en su momento, también fui encuestador: digna profesión que ha pagado muchas carreras universitarias y alguna que otra fiesta. Por un día he retomado mi vieja tarea y he salido a preguntar por las calles, qué sabe la población española de algo tan novedoso y popular como es la soja. Sin ningún rigor científico, pero así, más o menos, les puedo decir que la soja para la gente de Vitoria, Barcelona o Majadahonda son cuatro cosas. Para mucha es un componente más de la leche que bebemos y cuánta más soja lleva, más nutritiva es. Para otro grupo de ciudadanos es un alga oriental que se ha puesto de moda con el auge de la comida japonesa y tailandesa. También son bastantes los que la definen como un cereal que se utiliza para la producción de yogur biológico o ecológico. Y por último un colectivo significativo de personas me explicaba que es un medicamento naturista o bien homeopático para tratar desarreglos hormonales de la mujer. Todas estas respuestas tienen dos cosas en común. La primera, que ninguna es correcta y la segunda que -fruto de la publicidad- todas las respuestas trasmiten aspectos positivos y deseables como ecología, salud, buena nutrición, etcétera. Pero todo esto es una gran mentira, porque la soja es fundamentalmente hambre, deforestación, pobreza y violencia. La soja es una oleaginosa que Europa, en la década de los 90, por acuerdos políticos con EE UU, dejó de cultivar y que se ha convertido en el ingrediente estrella de los piensos que alimentan a nuestra ganadería: cerdos, vacas, pollos, todos engordan a base de soja. Y en una proporción mínima se utiliza para cosas parecidas a lo apuntado por la ciudadanía. La soja es por encima de todo un forraje de precio muy competitivo. España es casi 100% dependiente de la soja que importa de Argentina, Brasil y Estados Unidos. Somos un país soja-dependiente, es decir, si se cierran los puertos a la entrada de soja, en dos días nuestro ganado se queda con los comederos vacíos y nosotros nos convertimos forzosamente en vegetarianos. Sepan que toda o prácticamente toda es soja transgénica, siendo este factor una de las razones principales de su bajo precio, pues su producción está totalmente automatizada y no necesita campesinos. Se siembra con unos tractores-robot que inyectan la semilla, añaden el herbicida y le dan una palmadita en la espalda para que crezca alegre y frondosa. El herbicida que requiere (de la misma empresa que las semillas) se rocía con avionetas -que tienen dificultades para diferenciar cuándo pasan por un campo de soja o sobre algunas viviendas o personas paseando- y mata a todo lo que no sea soja: malezas, insectos de todo tipo, personas, fauna, contamina ríos y acuíferos, etcétera. Toda esta tecnología sólo se la pueden permitir las grandes agroindustrias que han desplazado a millones de campesinos (han comprado baratas sus tierras, les han extorsionado con el beneplácito de las autoridades locales sobornadas o simplemente los han expulsado o destruido sus cosechas familiares). Tanto resplandece la soja y tanta ambición genera que se están talando bosques primarios, selva amazónica y otros enclaves de un valor biológico insustituible para nuestro planeta. La planta de la soja es inocente. Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay sufren un modelo capitalista neoliberal que les ha conducido a ser simples productores de una materia prima para los países que nos alimentamos en proporciones demasiado altas de alimentos de origen animal. Los campesinos que ahora malviven en las villas miseria latinoamericanas o han salido a la emigración, los que han muerto rociados de venenos agrotóxicos o asesinados por su lucha son las víctimas. Nosotros, los consumidores, encontramos la carne a precios muy accesibles. Desconocedores de la realidad, somos en parte corresponsables y en parte víctimas: la agroindustria intensiva que funciona a base de soja nos garantiza nuestra alimentación pero ha dejado al medio rural español sin campesinos, con aguas y suelos contaminados, ríos muertos, etcétera. Nuestros impuestos se dedican a corregir estos problemas medioambientales y a paliar el coste sanitario que supone el aumento de enfermedades relacionadas con una mala dieta: sobrepeso, obesidad, enfermedades cardiovasculares, etcétera. Y sólo ganan los dueños del capital que, como sabemos, no tienen alma pero sí estómago: se alimentan de personas. Caníbales con enormes fortunas. Juan Ángel Flores Sandoval, Matar la gallina de los huevos de oro, carta al director de El País. El afán de obtener más ingresos y de ganar más no es malo en sí, pero también tiene su límite, que viene dado por la escasez de espacio, de agua, y de energía eléctrica. No parece que se tenga mucho en cuenta al contemplar las megaurbanizaciones de las que está plagado todo el Levante español, y que se van empalmando unas a otras hasta no dejar apenas espacios naturales libres en nuestro litoral, a pesar de la escasez de agua, de que los acuíferos se están agotando, los pozos se están salinizando y del mayor consumo eléctrico que todo ello genera. Ya es hora de que nuestras autoridades piensen en poner un límite y aplicar los criterios del desarrollo sostenible si no quieren matar la gallina de los huevos de oro e hipotecar nuestro futuro. Michel Rocard, ex primer ministro de Francia y líder del Partido Socialista, miembro del Parlamento Europeo, ¿Los accionistas deberían ser reyes?, ABC. ¿Hacia dónde están encaminadas nuestras sociedades si los dueños de las empresas consideran que la calidad es demasiado costosa y que hay que lograr que los trabajadores se sientan inseguros y así se vuelvan menos exigentes? Un sistema gobernado por este tipo de reglas es proclive a originar varios conflictos sociales y tal vez violencia. Pero sobre todo, un sistema de estas características no es ni viable ni sostenible en el largo plazo. Por esta razón, es peligroso defender el concepto legal anticuado según el cual una compañía le pertenece solamente a sus dueños o accionistas. De hecho, en la realidad, la compañía es una comunidad de hombres y mujeres que obtienen sus ingresos del mismo emprendimiento económico y técnico. Sería prudente adaptar la ley a este estado de situación y, al mismo tiempo, darles a los empleados el derecho a opinar sobre su destino. Después de la adquisición de Arcelor por parte de Mittal, los gobiernos deben ocuparse de esta brecha en la ley, ya que ninguna sociedad puede darse el lujo de permitir que el sistema económico siga su curso hacia la indiferencia frente al bienestar y la seguridad de los trabajadores. Anna Veiga, doctora en Biología Genética y cáncer, La Vanguardia. Otro de los aspectos que tener en cuenta es la libertad de cada persona a acceder a la información que un test genético de estas características puede proporcionar, con todo lo que implica. Son decisiones muy personales que cada uno gestionará valorando sus posibles consecuencias y sobre las que es complejo intervenir desde el estamento médico. Hoy en día, tan sólo algunas enfermedades muy concretas han sido asociadas a determinadas mutaciones de genes, pero es evidente que el avance del conocimiento en esta área aumentará su número. ¿Habrá que hacer un cribado de todas ellas? ¿Quién podrá tener acceso a ese cribado? ¿Quién lo pagará? La información que va a proporcionar es propiedad de la persona afectada y habrá que evitar su utilización por terceros con fines discriminatorios. ¿Podría plantearse que esa información estuviera disponible al contratar una póliza de seguro, más costosa en caso de ser portador de una mutación relacionada con la aparición de cáncer? Sería totalmente inaceptable. Existen actualmente múltiples enfermedades genéticas para las que se dispone de diagnóstico preimplantacional y este tipo de tests es posible en centros donde se cuenta con la metodología necesaria. Es imprescindible que se posibilite el acceso a todas las parejas que lo precisan. El diagnóstico genético preimplantacional se ha realizado ya para diagnosticar embriones portadores o afectos de mutaciones que predisponen a ciertos tipos de cáncer, concretamente el cáncer de colon y el de mama y ovario. De nuevo aparecen cuestiones que tener en cuenta a la hora de su aplicación. Se trata de un diagnóstico costoso y se plantea quién debe asumirlo y sobre todo la accesibilidad por parte de todos los que lo precisan. Estamos frente a enfermedades, en estos dos casos concretos, con una probabilidad de aparición de cerca del 80% si se es portador de la mutación. Por otra parte, su aparición suele ser tardía, en edades adultas avanzadas y tienen actualmente curación en un elevado porcentaje de los casos. ¿Es lícito destinar recursos a estos procedimientos? Está muy claro que cabe imaginar múltiples áreas donde éstos se deberían priorizar y el acceso a ellos en términos de medicina de lujo discriminaría por razón de poder adquisitivo. El progreso en el conocimiento de las bases genéticas de ciertas enfermedades constituye una herramienta eficaz para su prevención y tratamiento. Se debe posibilitar su acceso a todos los afectados y el uso adecuado de la información que proporciona. Thomas Frieden, New York City Health Commissioner. When anyone dies at an early age from a preventable cause in New York City, it's my fault. Sebastian Mallaby, A Dated Carbon Approach, The Washington Post. These days almost nobody asserts that global warming isn’t happening. Instead, we are confronted with a new lie: that we can respond to climate change without taxing and regulating carbon. If you want to get hydrogen cars into the showrooms, you can’t put your faith in government alone; you need Exxon and Shell and Toyota and Ford to make hydrogen a priority. And what’s going to drive these companies’ choices? Obviously, taxes and regulatory incentives. If carbon is subject to taxes or caps, the energy companies and car companies will devote more of their vast research budgets to alternative fuels. But if carbon is not taxed, they will research new ways of using and extracting oil — including getting it from sources that are awful for climate, such as tar sands. Don’t get me wrong. I’m not against government support for basic research into alternative fuels, just as I’m not against government funding of basic research into health sciences. But to convert the discoveries from the National Institutes of Health into usable medicines, you need a patent system that gives pharmaceutical companies incentives. And to convert government research on hydrogen into drivable cars, you need a carbon tax or carbon cap that creates the right incentives for the private sector. It feels good to be for new technology rather than for nasty new taxes or regulations. But this is a false choice. If you want the new technology, you have to support the new tax or the new cap. Those who argue otherwise should ask themselves: Would we have rapid medical innovation if we didn’t bother to protect intellectual property? Franco Frattini, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Justicia, Libertad y Seguridad, Europa y Africa, unidas contra la inmigración ilegal, El Mundo. La Comisión Europea ha iniciado un trabajo en profundidad, que tiene previsto presentar entre hoy y mañana en Rabat: debemos dirigir ayudas hacia las exigencias de desarrollo sostenible, promoviendo ocasiones de inversión en la mejora del medio ambiente, en las pequeñas y medianas empresas, en el turismo y en la artesanía. Y debemos, asimismo, tratar de contener la fuga de cerebros desde los países más pobres, que es otro factor de empobrecimiento de sociedades enteras. Y, desde luego, se hace obligado también luchar contra el trabajo no declarado. Aquéllos que, en los ricos países europeos tienen a un inmigrante trabajando en negro, de manera ilegal, no sólo lo explotan (porque le pagan menos y le impiden acceder a los servicios sociales, excluyéndolo de los circuitos de la solidaridad y la integración), sino que contribuyen a alentar nuevas llegadas, las de unos hombres desesperados dispuestos a todo con tal de embolsarse unos pocos euros. Judge Alex Kozinski, interview in Reason. What’s the difference between taking property for public roads or anything else? Do only public automobiles travel on public roads? I don’t understand why it’s a problem. If the government thinks the city will benefit by having a road there instead of having your house so that people can drive their private cars on it, then it has to make that decision. Who owns the road really doesn’t matter. What matters is that it makes it easier for other people to get from point A to point B using their private vehicles for private purposes. You could say “but it’s my house and my private purpose is more important than your private purpose.” But we live in a society. When you have people living in such close proximity, someone has to decide the question of whether you get to use your house for your purposes or whether other people use it to drive to work or other people use it to run a business, and it is not completely up to you. You are objecting to Kelo because property was taken for privately owned businesses. But the businesses provide services to lots of people. So if the city thinks there should be a private business instead of a private house, it has to make that decision. If you want to decide on your own, you can go live in a forest. Jacinto Antón, El País. ...hay una especie de grandes antropoides que es una adelantada -incluso por delante de nosotros- en un género de libertad: la sexual. Son los bonobos. Esta especie de primate casi idéntica al chimpancé y catalogada como tal sólo en 1929 parece sentir una pasión especialmente intensa por el sexo. Lo practican con asombrosa frecuencia y en todas las combinaciones imaginables. El 75 % de esas relaciones no tienen nada que ver con la reproducción. El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Antonio Cañizares, ha señalado que "somos muchísimos los que estamos muy preocupados por la situación que se está viviendo, al menos de debilitamiento de la unidad de España, que es un bien moral". El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, consideró que ningún candidato puede ganar unas elecciones con "el 0,6 por ciento de ventaja", en alusión a los resultados preliminares de los comicios presidenciales de México. Rangel también criticó al presidente electo del Perú, Alan García, y al Gobierno mexicano del mandatario Vicente Fox, a los que señaló de estar "al servicio de la oligarquía y del imperialismo". Ramón Tamames, La biodiversidad también es cuestión agraria. ...en la Cumbre de la Tierra que se celebró en Río de Janeiro en 1992, uno de los logros más importantes fue el “Convenio de la Biodiversidad” para hacer posible el mantenimiento del patrimonio genético animal y vegetal... En el Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos de la Alimentación y la Agricultura TIRFAA se establece el compromiso de mantener la diversidad biológica, trabajar por la agricultura sostenible, y avanzar en la seguridad alimentaria global. ...el 80 por 100 de las necesidades alimentarias mundiales se abastece con sólo 64 especies vegetales. De ahí la enorme importancia de conservar adecuadamente los recursos fitogenéticos, que un día podrían ser necesarios para encontrar nuevas fórmulas destinadas a un mejor desarrollo agrario, e incluso para aplicaciones médicas. Santiago Carrillo. La Justicia no puede ser un poder independiente del poder democrático y mucho menos obrar en contra de éste. Las Cortes no deberían permitir que ningún poder actúe en contra del resto de poderes. No se puede tener ni concebir una Justicia que se oponga a las decisiones del Parlamento. Tony Judt, historiador y director del Remarque Institute en la New York University, El futuro de la Europa decadente, El País. ...cuando damos por supuesta la necesidad de la eficacia y lo inevitable de la primacía económica a la hora de forjar nuestro futuro, deberíamos ser conscientes de que nos convertimos en esclavos de los economistas del siglo XIX, incluido, por supuesto, Karl Marx. En lugar de centrarnos exclusivamente en la eficacia, debemos prestar más atención a la política. El Estado europeo posterior a 1945 se transformó con bastante rapidez y dejó de ser el tipo de maquinaria recaudadora de impuestos para gastos militares que había sido desde el siglo XVII para convertirse en un Estado social, que invierte enormes cantidades de dinero en sanidad, educación, pensiones, vivienda, prestaciones sociales y servicios públicos. El Estado estaba haciendo algo completamente nuevo, pero no porque hubiera habido una revolución socialista. Los esfuerzos eran básicamente profilácticos. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los hombres que construyeron los Estados de bienestar europeos no eran jóvenes socialdemócratas. La mayoría de los que de hecho llevaron a la práctica este programa después de 1945 en Europa Occidental eran cristianodemócratas, o liberales... …tras la experiencia de la Segunda Guerra Mundial habría en Europa un anhelo de seguridad personal y social. Y lo había. El Estado de bienestar se creó principalmente como revolución de la seguridad, más que como revolución social. Volvamos al presente. Está muy claro que un Estado capaz de proporcionar seguridad será más necesario en el siglo XXI que en los últimos años del XX. Y no sólo la seguridad que protege frente al terrorismo y amenazas similares, sino también la que responde al temor a la vulnerabilidad económica y física. La razón es una vuelta predecible al grado de inseguridad, incertidumbre y temor al futuro que la gente sentía en las décadas de 1920, 1930 y 1940. Es precisamente en una era de globalización, un momento en el que no hay más opción que aceptar los movimientos transfronterizos de personas, dinero y mercancías, y en el que la migración es inevitable y necesaria, cuando el Estado se hace más, no menos, necesario. El Estado europeo del periodo de posguerra arrinconó las formas de comunidad y seguridad en las que los europeos habían confiado durante muchas décadas, ya fueran organizaciones obreras, de clase, regionales o religiosas. En la mayoría de los casos, los europeos de hoy no tienen ninguna de ellas. Lo que tienen son los restos del Estado políticamente legítimo, el Estado nacional que constituye una expresión reconocible de sus intereses y es capaz de protegerlos frente a los cambios impredecibles de un modo que ni los gobiernos locales ni Bruselas pueden igualar. Dichos cambios impredecibles, lo que los de fuera describen como las reformas inevitables, sólo se pueden adoptar con prudencia política en el contexto del Estado del bienestar europeo. Si se abandonan el Estado y las antiguas formas de seguridad o protección laboral, las perspectivas no serán halagüeñas. José M. Alvariño Herrero, Catedrático de la Universidad de Salamanca, Reforma universitaria, ¿qué reforma?, carta al director de El País. Veo que al fin han comprendido ustedes (editorial de EL PAÍS del pasado día 2) el efecto que la Ley de Reforma Universitaria (LRU) ha producido sobre los departamentos universitarios: los departamentos mediocres han profundizado (sin comillas) en la mediocridad, mientras que los de mejor nivel han podido consolidarlo. Liberalismo en su peor acepción. Rafael Díaz-Salazar, profesor de sociología en la Complutense, José Ignacio González Faus y Javier Vitoria, profesores de teología y miembros de Cristianismo y Justicia, Carta a Benedicto XVI, El País. Desde una decidida fe en Jesús y desde la libertad que esa fe engendra, quisiéramos expresar algunos problemas del entorno al que vienes y que nos preocupan profundamente. …nos duele dar con frecuencia la impresión de que defendemos sólo la vida en germen y no tanto la vida ya desarrollada, especialmente la de los empobrecidos del mundo. Las voces oficiales de nuestra Iglesia no condenan con suficiente rotundidad la pena de muerte (pese a que el Catecismo de la Iglesia haya suavizado su primera aceptación de la pena capital). Hoy la vida está seriamente amenazada por el comercio de armas, deuda externa, violencia contra las mujeres, y una miseria que lleva a muchos jóvenes a arriesgar la vida en pateras. El hambre y la desigualdad internacional son un auténtico atentado contra la vida. A la enseñanza moral de la Iglesia pertenece el derecho a un trabajo estable, a un salario justo y a una vivienda digna. Tales derechos se ven hoy vulnerados entre nosotros por especulaciones financieras y beneficios tan clamorosos como injustos para unos pocos. La organización capitalista de la empresa y la falta de democracia económica constituyen una de las causas principales de la desestructuración de la familia. En España los niveles de precariedad laboral y siniestralidad son muy elevados. Abundan parejas jóvenes que no pueden tener hijos por los ritmos laborales y por los contratos precarios, mientas aumentan los beneficios de los grandes empresarios y los bancos. Es difícil conciliar vida laboral y vida familiar en un sistema cuyo centro sagrado es la obtención de plusvalía. En la Iglesia española apenas se levantan voces oficiales proféticas que condenen esas abusivas faltas de respeto a la dignidad de los hijos de Dios. Y, aunque en un sistema de injusticia estructurada, la Iglesia no tenga las soluciones técnicas que deberíamos ir buscando entre todos, sí creemos que pertenece a su misión el levantar la voz con libertad evangélica, para decir claramente que una organización económica que favorece la acumulación de beneficios por las grandes empresas y los bancos, que deteriora la vida de millones de familias y frustra el futuro de numerosas parejas jóvenes, no es camino de progreso humano. Alfonso García Nuño, Con ruedas de molino, suplemento Iglesia de Libertad Digital. ...si no se celebra con pan de trigo la consagración no tiene lugar... Olegario González de Cardedal, Benedicto XVI en España, ABC. La cultura contemporánea ha alcanzado logros técnicos y sociales admirables, pero alberga también silencios mortales y desafueros deshumanizadores. El primer problema es la desaparición de Dios del horizonte colectivo de la sociedad; la profanidad absoluta a la que se quiere reducir la realidad; la reclusión del hombre en el horizonte de lo visible; la pérdida del sentido de lo sagrado con el enraizamiento de lo humano en un ámbito de sacralidad que lo hace merecedor de respeto, defensa y salvaguarda siempre; la actual apropiación egoísta de la vida percibida hasta ahora como un don que se agradece y que se transmite, en cuya entrega los padres encuentran su gloria y plenitud. Una comprensión atea de la realidad crea un muro de silencio y oscuridad para la transmisión de la fe. La Iglesia, desde la revelación Dios en Jesucristo, comprende al hombre como criatura salida de manos amorosas, fruto de libertad y envío a la libertad por un Dios, Padre, Señor y Amigo, que lo crea como compañero de alianza, a quien acompaña, por quien sufre y a quien espera, yendo con él hasta la embocadura de la muerte, para sustraerlo al poder de ésta y hacerle partícipe de su propia vida divina. Antonio Durán-Sindreu Buxadé, Hacia una ética fiscal, Cinco Días. Como persona, me entristece la falta de un amplio debate social sobre la actual reforma tributaria, la percepción errónea de que el fraude fiscal no disminuye, la existencia de un sistema educativo que no alienta la capacidad de crítica y de reflexión, la falta de claridad en transmitir la necesidad de los diferentes niveles de nuestra Hacienda (estatal, autonómica, y local), la sensación de un modelo fiscal agotado, el convencimiento de una política tributaria que siempre acaba compensando las rebajas fiscales con aumentos más o menos perceptibles, el avance de la cultura de los servicios públicos gratuitos, que lo determinante en un proceso electoral es, normalmente, quién reduce más los impuestos y no cómo gestionar mejor los servicios, la falta de verdadera transparencia y claridad sobre el gasto público y, en fin, el lógico y triste distanciamiento cada vez mayor entre los ciudadanos y la clase política. Desde esta perspectiva, inculcar una conciencia fiscal requiere recordar que la política tributaria tiene dos caras de igual importancia: los ingresos y los gastos. Un sistema tributario no es justo si el gasto no es eficiente, eficaz y socialmente necesario. Pero si de verdad hay vocación de crearla es imprescindible un sistema educativo en el que se transmita la obligación de contribuir como uno de los valores básicos de nuestra sociedad para conseguir una más justa, equitativa y solidaria redistribución de la riqueza. Y para ello, hay que comunicar con convencimiento que un impuesto es justo si contribuye a financiar los gastos y/o servicios públicos necesarios en el marco de una determinada política social y/o económica en la que, como ciudadanos, estamos llamados (y obligados) a participar activamente. No creo necesario recordar que la obligación de pagar impuestos nace de la ley. Sin embargo, ello no es óbice para afirmar que la relación Administración-administrado ha de ser, básicamente, una relación de confianza, en la que lo principal es convencer al ciudadano de la necesidad de los servicios públicos que se han de financiar con sus impuestos. Éstos, como la muerte, no se pueden evitar. Ya lo dijo Einstein. Pero ello no exime a la Administración de ganarse su confianza convenciéndole de la necesidad, no tanto de los impuestos, sino de los servicios que con ellos se financian. Administración y administrado no son partes antagónicas en permanente conflicto, como así lo parece, sino las dos caras de una misma moneda: la sociedad en la que vivimos, la que todos queremos. Por tanto, hay que facilitar al ciudadano el cumplimiento de sus obligaciones, transformando la Administración en un ente a disposición del mismo, en el que éste se sienta seguro y respetado. En el que prime la información, servicio y ayuda, a la sanción; en el que lo que es difícil, se le haga fácil. No hay que olvidar que si el niño hace lo que ve de sus padres, el administrado, por más leyes que se aprueben, tiene como espejo a la Administración personificada en los políticos y funcionarios. Costas de cemento, editorial de El País. A lo que más se parece el boom de la construcción en la periferia española es a una destrucción pertinaz y sistemática de la costa por los intereses especulativos, la presión de los ayuntamientos para conseguir ingresos y la desidia de las autonomías a la hora de poner orden en este caos. La relación de daños que origina debería incitar a las autoridades públicas a una reacción inmediata. El calentamiento del agua y los vertidos están en el origen de fenómenos como la explosión de medusas que se cierne sobre las playas españolas o la destrucción de especies con gran valor económico, como el atún rojo. Para el turismo, fuente principal de ingresos para la economía nacional, el espeso cinturón de cemento que asfixia la línea de costa es un tóxico que acabará por despachar a los visitantes, hartos de ladrillos en lo que antes fueron playas tranquilas y localizaciones naturales. No se trata de contraponer la libertad de construcción y el derecho de los demandantes de segundas o terceras residencias con la necesidad de proteger bienes económicos y ecológicos de gran valor para la sociedad española. Se trata simplemente de que, a través de una nueva Ley del Suelo y de otras medidas complementarias, los poderes públicos garanticen que no habrá recalificaciones para proyectos de construcción que no dispongan de suministro de agua, depuradoras u otras condiciones de sostenibilidad. Y de que, finalmente, entre todos no matemos la gallina de los huevos de oro que son nuestras costas y playas. Francisco Bustelo, profesor emérito de Historia Económica en la Universidad Complutense, España en perspectiva, El País. ...los países avanzados son bastante imperfectos y desde luego mejorables. Sus sociedades no son un modelo de igualdad y su economía avanza a trompicones, con amenazas constantes de desequilibrios. En cuanto a la ayuda al desarrollo de los más pobres, es más bien cicatera. Jacques Delors, ex presidente de la Comisión Europea, y Martin Schulz, presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, Opciones, necesidades y desafíos de la cohesión, El País. El proyecto europeo se ha construido en torno a políticas que van evolucionando a la par que la integración europea y que se han ido adaptando a las necesidades o a las exigencias de cada periodo. El concepto de cohesión económica y social (que apareció por vez primera en el Acta Única) es un ejemplo concreto de política que ha sabido evolucionar al filo de las sucesivas ampliaciones de la Unión, reposando en la idea central de solidaridad y en el fortalecimiento de la cooperación entre la Unión Europea, los Estados miembros y las regiones. Hoy, esta política, cuyos éxitos ya no es necesario demostrar, es esencial para llevar a término las estrategias de Lisboa y Gotemburgo. Sus logros son rotundos tanto en términos de disminución de las disparidades de desarrollo entre las regiones como por lo que se refiere al dinamismo de economía. Tras la reciente ampliación con el consecuente aumento de la desigualdad entre los niveles de vida de los Estados miembros, mantener ese instrumento resulta necesario para salvaguardar nuestro modelo europeo. Mirando hacia el pasado no se puede sino sentir orgullo por los éxitos acumulados por una política que en su primera fase de aplicación parecía para los unos demasiado audaz y, por el contrario, para los otros, insuficiente. Mirando hacia el futuro, debemos ser optimistas y visionarios a la hora de definir y llevar a cabo la Europa de nuestras ambiciones. El camino recorrido ha mostrado claramente los éxitos, los resultados y los beneficios compartidos por aquellos que eran el “objetivo” de la política de cohesión (en términos de desarrollo o de corrección de las disparidades) y aquellos que eran los donantes principales de fondos (en términos de exportaciones, de creación de redes y de inversiones). Las necesidades no son solamente los “retoños” de una nueva realidad que surge de una Europa en plena reunificación, sino que también -y eso lo sabíamos antes de toda ampliación hacia el este- derivan de la urgencia de encontrar, en el gran espacio común, un equilibrio entre los riesgos vinculados a la realización del mercado único y el objetivo de promover un desarrollo armonioso de todas las regiones y eliminar las disparidades considerables de nivel de vida entre los Estados miembros. ...hay que dar prueba de flexibilidad y de creatividad para consagrar los medios disponibles a acciones capaces de multiplicar los efectos positivos de esta política: hacer de ellas, ahora más que nunca, la clave de la innovación, de la adaptación, y de la creación de riqueza. Sabemos que la política estructural de la Unión, gracias a la cooperación, a las redes creadas, a la visibilidad de los proyectos, a la programación plurianual, al partenariado y a la concentración de las acciones, aporta una plusvalía al esfuerzo nacional e incluso local, directamente allí donde el ciudadano afronta la realidad de un mundo interdependiente, a veces de un capitalismo en mutación continua, sometido a los virajes y a la inestabilidad de una globalización sin control. La política de cohesión era y sigue siendo uno de los elementos “esenciales” para encontrar soluciones. Seguimos siendo fieles a los principios de la competencia que estimula, la cooperación que fortalece y la solidaridad que une. Y es evidente que en el edificio institucional europeo, el Parlamento es el factor clave para relanzar con rigor y sentido de las responsabilidades y también con realismo y firmeza las políticas de la Unión que mejor sirven a los ciudadanos. Pedimos, por lo tanto, a los dirigentes de nuestros países que no se planteen únicamente lo que Europa puede hacer por ellos, sino que se pregunten lo que ellos están dispuestos a hacer por Europa. Miquel Roca i Junyent, Delinquir por miedo, La Vanguardia. ...no puede ser que la reacción frente al miedo sea la de armarse y, sin ningún tipo de prevención ni requisito, intentar aplicar medidas represoras que sólo a las fuerzas de orden público corresponde adoptar. Las cosas, en este terreno de la seguridad ciudadana, se nos están complicando día a día, pero, por más compleja que sea la solución, deberíamos aceptar que la responsabilidad de hacer frente a estos temas corresponde a las fuerzas del orden público. Si nos convertimos cada uno de nosotros en pistoleros intérpretes de la ley, va a ser un desastre. Ignacio Sánchez Cámara, catedrático de Filosofía del Derecho, La familia, La Gaceta de los Negocios. Matrimonio es la unión de vida entre un hombre y una mujer con la finalidad de transmitir la vida y educar a los hijos. Lo que no puede transmitir la vida no puede ser un matrimonio, aunque así lo decida una eventual mayoría parlamentaria. Cuando la obra de la planificación estatal está próxima a culminar su tarea ilegítima, aún le queda el reducto de la libertad de las familias. Y no se detiene, ciertamente, ante él. Entonces, de desliza por la vía de la tergiversación, degradando la genuina naturaleza esencial de la institución, o le niega las ayudas a las que tiene derecho, o se sanciona la paternidad y la maternidad, o se dificulta la compatibilidad entre la vida laboral y la profesional, o no se encuentran fondos suficientes para la atención de los niños en guarderías. Y, sobre todo, se cercena el derecho de todos los padres a elegir la educación de sus hijos. El Estado tiene la obligación de garantizar el ejercicio del derecho a la educación, pero no a dirigir el proceso educativo. También atenta contra la familia y sus fines cuando promueve medidas legislativas que la degradan, como las que facilitan hasta lo libérrimo los trámites del divorcio, o cuando asimila a ella realidades respetables y que requieren regulación legal, como las parejas estables del mismo sexo, pero que no pueden convertirse en familia porque no cumplen sus requisitos ni sus fines esenciales. El informe Destrucción a toda costa 2006 de Greenpeace señala que en 2006 se ha aprobado la construcción de 1.479.000 nuevas viviendas, 303 campos de golf y 116 puertos deportivos. La responsable de Costas de la organización, María José Caballero, afirma que “La legislación urbanística de las comunidades autónomas se escribe al dictado de promotores y constructores". Caroline Lucas, europarlamentaria verde, considera que "la aviación está creciendo a un ritmo disparatado, y hay que echar el freno de alguna manera". Rafael Domingo, ¡Y dale con la eutanasia!, La Gaceta de los Negocios. La eutanasia sigue ocupando, por desgracia, un lugar destacado en aquellos medios de comunicación que ven en ella el acto más radical de libertad personal: la libertad para dejar de ser libres. Quisiera contribuir a este debate un argumento que, aunque secundario, me parece relevante. Conforme al derecho romano, los ordenamientos occidentales apostaron por “desatar como se ató”, es decir, por permitir que toda obligación que se perfecciona por el mutuo consentimiento pueda extinguirse también por mutuo disentimiento. El liberalismo consensualista del siglo XIX dejó esta puerta abierta al ejercicio de una libertad que, de lo contrario, quedaría atrapada por una decisión vinculante irrevocable. Así, el mutuo disentimiento es causa de disolución de una compraventa, ¡del matrimonio civil! —de esta forma entró el divorcio en España—, de un contrato de servicios y de cualquier otra relación jurídica que se nos antoje. Nada más contrario a este voluntarismo consagrado por el Estado que la eutanasia, que impide a quien la practica desatar lo atado, echar marcha atrás en una muerte irremediable. Una legislación justa, por eso, no debe amparar una decisión tan extrema como es la de quitarse la vida. Cuestión distinta es que los médicos, respetando siempre los legítimos intereses del paciente, potencien los cuidados paliativos para evitar el encarnizamiento terapéutico al que nos pretenden acostumbrar los defensores de una cultura de la muerte ¡Matemos la eutanasia y dejemos a las personas morir dignamente! Jaime Rodríguez-Arana, catedrático de Derecho Administrativo, Nuevos conceptos, nuevas políticas, La Gaceta de los Negocios. Una concepción puramente individualista de la libertad, que suele acompañar algunas posiciones liberales doctrinarias extremas, entiende la libertad como una capacidad para el uso y disfrute exclusivamente individual. La libertad, según estas interpretaciones, es sólo libertad para mí, me interesa la libertad de los demás en tanto en cuanto se erige como una garantía de la mía propia; en última instancia concibo la libertad de los otros como una limitación de la mía, porque donde empieza aquella termina esta. Esta contraposición clásica entre libertad e igualdad ha estado presente en la secular discordia simbolizada en el enfrentamiento político entre derechas e izquierdas. Sin embargo, los límites de esas mismas definiciones quedan patentes cuando el socialismo moderado se presenta a sí mismo —legítimamente— como defensor de las libertades individuales, y la derecha democrática reivindica —con no menos legitimidad— sus reales e históricas aportaciones a la integración social. La respuesta que el centro político da a esta nueva etapa considero que es esta: el ejercicio y la promoción de la libertad solidaria. O somos capaces de conjugar adecuadamente estos dos vectores fundamentales de la vida social y política o posiblemente los sistemas democráticos habrán culminado su carrera histórica. No se trata de ningún descubrimiento, se trata de la constatación de un hecho. Nadie en su sano juicio puede discutir hoy la necesidad de los emprendedores, de un sector empresarial dinámico, innovador, imaginativo, eficiente. Ni se puede pasar por alto la necesidad de priorizar la atención de los menos favorecidos, entre ellos los pensionistas y los parados, y de contar con la presencia de los agentes sociales, muy particularmente de los sindicatos, en el planeamiento y aplicación de la política nacional o supranacional. Una política de solidaridad libre y socialmente asumida, no impuesta desde los mecanismos del Estado, sólo es posible desde los fundamentos culturales de una sociedad realmente libre y solidaria, no desde la imposición de un programa. Pretender una acción solidaria desde un sentir mayoritario que no represente de hecho el sentir general, de todos los sectores componentes de la ciudadanía, es imposible. Ahí no hay solidaridad, porque no hay libertad. La libertad de los demás no es sólo garantía de la mía, sino que me hace realmente más libre, y me proporciona la posibilidad de hacer más libres a los demás cuando desde mi propia libertad busco la cooperación con ellos. Es un imperativo ético y político la creación de las condiciones sociales y culturales que hagan posible el ejercicio de una libertad auténtica por parte de cada ciudadano. Pero libertad solidaria, insisto. Porque la libertad es el marco adecuado, necesario, para que se produzca la apertura a los demás afirmada en la solidaridad. Y así la libertad de los demás ya no se entiende primariamente como un límite de la mía—aunque lo sea, considerada negativamente— sino que la libertad de los demás posibilita, mediante el acuerdo, el diálogo, el entendimiento, una ampliación sin límites de mi propia libertad. Estamos a la postre, dando una respuesta a la permanente cuestión: libertad, ¿para qué? Afirmar la libertad solidaria es señalar uno de los objetivos que queremos darle a la libertad. Antonio Estella, profesor titular de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid, Reflotar la Constitución Europea, El País. ...al fin y al cabo, ¿quién podría oponerse a una Constitución que lo único que hace es simplificar las instituciones comunitarias y establecer un catálogo de derechos fundamentales jurídicamente vinculantes para toda la Unión? Cayetana Alba, Duquesa de Alba, El gran papel desempeñado por nuestra Monarquía, El Mundo. Han transcurrido más de 30 años desde la coronación de S. M. D. Juan Carlos I como Rey de España, 30 años de libertad, de bienestar económico y de democracia, que trajo él. Un camino que no fue fácil para buscar la convivencia y la reconciliación entre todos los españoles, cerrar las heridas de un cruenta guerra civil y convertir España en un país respetado en todo el mundo. Creo que es el momento de recordar la labor ingente de gobierno realizada por el Rey, porque la monarquía es el futuro enganchado al pasado. Nuestra monarquía pudo ser absoluta, pues hay que recordar que el Rey recibió en el momento de ser investido la totalidad de los poderes, según las pautas del régimen anterior, aunque decidió no ejercer como tal y, en vez de ello, se ha convertido en el motor de la democracia y de las libertades. Desde la Constitución de 1978 ha habido una alternancia de los partidos políticos que han consolidado nuestro sistema parlamentario, siendo España hoy una democracia asentada y en donde el bienestar económico ha llegado a la mayoría de los españoles, y aunque es cierto que todavía en nuestra sociedad algunos sectores sociales sufren injusticias, no es menos cierto que la igualdad y la libertad han llegado a toda la población española. El Rey aceptó el papel de Monarca constitucional y ha sido el fiel de la balanza que ha facilitado la estabilidad institucional necesaria para que se produjera el desarrollo económico, social y político del que disfrutamos. Con la alternancia política y la llegada al Gobierno del anterior presidente, se produjo la consolidación de España como nación europea liberal y progresista, valores que eran deseados por todos los españoles. Mientras tanto, la forma de Estado era una monarquía, con un Rey, D. Juan Carlos I, el más respetado de los monarcas del mundo y el español más universal, que permanentemente ha ayudado a la acción de gobierno de sus presidentes elegidos democráticamente y ha puesto su gran personalidad al servicio del Estado y de la nación española, habiendo conseguido las cotas de libertad y prosperidad económica más altas de nuestra Historia. ...en 1936 se desencadenó, desgraciadamente, una guerra fraticida que nadie ganó y en la que todos los españoles perdimos algo. Creo que para la sociedad actual, lo importante es disfrutar de un Estado de bienestar y tener un régimen democrático y de libertades que sea el más adecuado para todas las naciones, como hay en la mayor parte de los países de Europa. Tras 30 años, la eficacia del sistema monárquico constitucional ha quedado contrastada, sus fines, anhelados por todas las sociedades modernas, se han conseguido sobradamente. Creo que es el momento de reconocer la labor ingente que, en la consecución de estos objetivos han desarrollado, no sólo el Rey de España, sino también la propia institución monárquica; en nuestro caso, los Príncipes de Asturias son intachables y hacen una labor magnífica. La preciosa Infanta Leonor cubre también su hueco. Si bien es cierto que un Rey nunca será igual que otro, también lo es que la continuidad, que es fundamento de la monarquía, será la garantía del régimen de libertad y democracia que tenemos en España. D. Juan Carlos I, gracias a esta admirable actitud, constituye un fuerte nexo de unión entre todos los españoles y un respeto único en el mundo entero. La monarquía constitucional, que ha tenido España siempre -salvo las dos repúblicas, que fueron un desastre-, basada en la alternancia de los partidos políticos, es el sistema que conocemos y disfrutamos, el mejor sistema, aquél que de manera más correcta y satisfactoria ha alimentado los intereses de todos los españoles. A pesar de todo, el trabajo no está ni mucho menos completado, |