Inteligencia y Libertad |
Francisco Capella |
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INTELIGENCIA Pensamiento, racionalidad, creatividad Resolución formal de problemas
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Inteligencia y CienciaInteligenciaConocimientoEl conocimiento es resultado natural de la evolución de la vida. Los seres vivos tienen habilidades cognitivas, facultades sensibles e intelectuales que usan para guiar su comportamiento en el entorno en el que viven, para tomar las decisiones adecuadas acerca de qué hacer en cada circunstancia. Los seres vivos necesitan saber lo que es relevante para su supervivencia. La actividad cognitiva guía la acción. El conocimiento capta regularidades en los fenómenos: patrones, secuencias, interdependencias. Los agentes cognitivos avanzados son curiosos y proactivos, no esperan pasivamente a que las repeticiones les impongan regularidades, sino que intentan activamente descubrir semejanzas, interpretarlas y representarlas mediante leyes teóricas. El conocimiento es acerca de la realidad, representa la realidad, pero no es la realidad, igual que el mapa no es el territorio. Todo conocimiento es o puede ser práctico, pragmático, útil para la acción y la vida. El conocimiento (y la habilidad de usarlo) significa dominio, control, éxito, poder, la posibilidad de elegir entre alternativas y la capacidad de manipular y controlar la realidad. Al conocer las causas de un fenómeno se pueden alterar algunos aspectos sin afectar a otros. Un ser cognitivo es capaz de distinguir relaciones predecibles entre las acciones que puede realizar y los cambios que puede percibir. El conocimiento es necesario para la acción, pero siempre es incompleto y en algunos ámbitos inseguro, hipotético. La aceptación de una hipótesis es siempre tentativa, crítica y revisable. Pero la acción debe basarse en el conocimiento disponible, no pueden paralizarse indefinidamente todas las alternativas de acción y utilizar todos los recursos para obtener más conocimiento (parálisis del análisis). En la práctica es racional basar la actuación en teorías hipotéticas bien comprobadas, ya que es la opción más razonable, no se trata de una creencia ciega o infundada. La obtención de más conocimiento es a menudo el objetivo deseado de acciones que se realizan con menos conocimiento previo disponible. Obtener conocimiento es costoso, supone renunciar a otras cosas también valiosas. El conocimiento humano es una continuación, mejora y extensión considerable del conocimiento animal. El ser humano no adquiere su inteligencia de forma milagrosa mediante una transfusión o revelación puntual del exterior. Todas las formas de conocimiento son estructuras objetivas. El conocimiento científico de los seres humanos, codificado en teorías exosomáticas, es un desarrollo adaptativo de las estructuras biológicas endosomáticas y encarnadas de los organismos vivos. El conocimiento humano tiende a avanzar, a acumularse y perfeccionarse, aunque también son posibles el error y el retroceso. Las opiniones más modernas y populares no son necesariamente más correctas. El conocimiento implica un sujeto inteligente que conoce un objeto. Lo subjetivo es aquello que depende del sujeto. El conocimiento es objetivo, se refiere al objeto en sí, independiente de los sujetos observadores. La naturaleza de la realidad no depende de que haya o no entes cognitivos conscientes que la observen e intenten conocerla. La mente no crea la naturaleza ni ordena el caos, sino que conoce su regularidad. El solipsismo, la forma extrema de idealismo subjetivo que reduce la realidad al yo individual y en el cual la existencia del resto de las cosas es una construcción de la conciencia, es absurdo. La creencia de que el universo es un invento de la imaginación, un engaño de los sentidos, es una muestra de inmadurez intelectual. Es posible imaginar entidades irreales, pero esto no significa que toda la realidad sea imaginaria. La realidad sustantiva, única y objetiva, es previa e independiente del conocimiento o conciencia de la misma, de los deseos, sentimientos u opiniones de los observadores. Lo que las cosas son y lo que se sabe de ellas no es necesariamente lo mismo. Que una persona sepa algo implica que ese algo es real. Que algo sea real no implica que una persona lo sepa. El conocimiento de la realidad siempre es incompleto. Que una persona diga, crea u opine algo no implica que ese algo sea real o cierto. El principio de autoridad no constituye justificación válida del conocimiento. El conocimiento no es democrático, no necesita ningún tipo de consenso social ni ninguna aceptación mayoritaria. Lo verdadero o falso no se decide por votación. Todo conocimiento es siempre limitado, incompleto, con un rango de validez, refinable. Hay cosas que no se saben e incluso que no pueden saberse, pero esto no significa que no se sepa nada. El conocimiento puede ser más o menos difícil según las capacidades cognitivas de los sujetos cognitivos y la complejidad del ámbito u objeto de estudio. En general se conoce mejor lo que es más simple, próximo, cercano, frecuente y familiar. El ser humano conoce antes las entidades de tamaño y duración parecidos a los suyos. La inteligencia humana es una facultad limitada. El ser humano puede averiguar la verdad acerca de entidades complejas infiriendo a partir de las sencillas, procediendo de lo simple a lo complejo. La realidad es compleja, no es aprehensible de una sola vez, hay muchos aspectos y puntos de vista, y es necesario integrarlos todos. Que existan puntos de vista no significa que cualquier cosa que se diga acerca de un asunto sea correcta. Dado un punto de vista, todos los observadores objetivos deben ver lo mismo, y todos los pensadores racionales deben alcanzar las mismas conclusiones. El ser humano es competente para conocer el universo. La mente es apta para conocer la verdad con distintos grados de certeza, y el entendimiento justifica su propia capacidad al funcionar adecuadamente. Los seres vivos no pueden sobrevivir sin conocimiento, fallando y equivocándose sistemáticamente. La evolución implica una mejor adaptación, un aumento de los aciertos y una disminución de los errores. El escepticismo absoluto es absurdo, no tiene sentido. Si una persona nunca puede estar segura de la certeza de ninguna proposición, si no se puede percibir ni conocer la realidad con ninguna exactitud, por consistencia tampoco se puede estar seguro de la corrección del propio escepticismo absoluto. El ser humano es falible, el error es posible, pero es absurdo dudar indefinidamente de aquello que se comprueba con cuidado, lógica y racionalmente. Una demostración es un proceso de razonamiento realizado por una entidad inteligente para derivar y verificar conclusiones a partir de hechos fundamentales ya conocidos. Para demostrar algo es necesario algún conocimiento previo. Cuando la certeza no es posible, la duda crítica es perfectamente racional como estrategia de cautela. El conocimiento es una creencia verdadera y justificada. El conocimiento debe ser comprobado, probado, verificado, confirmado, validado, certificado, corroborado de algún modo por la realidad. Mediante la percepción y la razón, el ser humano puede tener conocimientos ciertos de los datos concretos de la experiencia sensible (hechos observables), de los principios generales, abstractos, inteligibles, autoevidentes (axiomas apodícticos), y de las consecuencias deducibles lógicamente de los principios (teoremas). El conocimiento no es producto de revelaciones o inspiraciones místicas procedentes de una dimensión sobrenatural. El conocimiento necesita unas estructuras cognitivas para su obtención, validación, representación, retención, procesamiento y utilización. En los seres vivos avanzados esta estructura es el sistema nervioso y sus extensiones, los sensores y actuadores. Las memorias de distintos tipos permiten el almacenamiento del conocimiento. Los seres humanos utilizan estructuras exosomáticas artificiales: instrumentos, herramientas, máquinas, memorias y procesadores artificiales, que amplifican y complementan su capacidad sensorial, intelectual y física. Los distintos seres vivos tienen diferentes sistemas cognitivos, los límites de sus capacidades de conocer son diferentes. Los organismos más sofisticados, complejos y elaborados pueden comprender los sistemas más simples, pero no al revés. El conocimiento científico permite evaluar y criticar las distintas estructuras cognitivas, corregir sus distorsiones y superar sus limitaciones. Las características y limitaciones de una estructura cognitiva no determinan las características de la realidad, sino que delimitan lo que puede ser percibido y conocido del mundo. Que algo quede fuera de la capacidad de una determinada estructura cognitiva no significa que no exista. Un sujeto o agente cognitivo inteligente conoce una entidad, un aspecto de la realidad, cuando la representa, cuando forma un patrón de la misma, un concepto o programa, un modelo abstracto de su regularidad. Todo conocimiento supone la formación, asociación y reconocimiento o activación de patrones de objetos y de acciones, que pueden ser innatos o aprendidos. La activación de un patrón de acción o programa permite ejecutar una tarea. La activación de un patrón de objeto o concepto supone la percepción de una instancia del mismo. Los seres cognitivos pueden estudiarse como sistemas cibernéticos controlados mediante bucles de realimentación. Los sensores son transductores que captan estímulos que son transformados en señales, las cuales son enviadas mediante las prolongaciones nerviosas al sistema nervioso principal, donde son recibidas como sensaciones o información sensorial básica, cruda, sin procesar. El sistema nervioso principal procesa las sensaciones, mediante programas de ajuste o comparación de patrones, para darles significado y lograr la percepción o identificación. Una vez identificada la situación se produce la toma de decisiones, se elige la acción a ejecutar y se envían las órdenes adecuadas a los músculos o actuadores. La actuación sobre la realidad produce cambios que pueden ser percibidos. Las capacidades de interacción social y comunicación entre los seres humanos permiten su especialización en diferentes ámbitos de conocimiento. Distintas acciones requieren diferentes niveles de satisfacción en el grado de detalle y profundidad del conocimiento adecuado. Una persona puede utilizar diferentes dispositivos tratándolos como cajas negras, con un conocimiento operativo superficial. La civilización avanza al aumentar el número de cosas que los seres humanos pueden utilizar sin saber en detalle cómo funcionan (al ampliar la cantidad y calidad de operaciones importantes que pueden ejecutarse sin pensar en ellas, ahorrando el recurso mental escaso de la atención), y también al comprender y explicitar en detalle las operaciones que se ejecutan mecánicamente (de modo que pueden perfeccionarse conscientemente, explicarse a otros o automatizarse). EpistemologíaLa epistemología o gnoseología es la ciencia que estudia el conocimiento, su adquisición, verificación, fundamentación, limitaciones, análisis, representación, almacenamiento, manipulación, uso y aprovechamiento. El conocimiento puede ser de muchos tipos, y puede obtenerse, validarse y utilizarse de diversas formas, según las capacidades del agente cognitivo y las características y complejidad del dominio. El conocimiento puede ser (entre otras características) compacto o fragmentado, integrado o fracturado, disperso o concentrado, distribuido o centralizado, implícito o explícito, formal o informal, tácito o articulado, privado o público, consciente o inconsciente, concreto o abstracto, específico o general, particular o universal, teórico o empírico. El conocimiento procedimental u operativo es aquel que permite ejecutar una acción, es saber cómo. El conocimiento declarativo es aquel que permite representar simbólicamente una acción, describirla y explicarla, es saber qué. Es posible tener conocimiento procedimental tácito sin tener el correspondiente conocimiento declarativo, y tener conocimiento declarativo sin tener el correspondiente conocimiento procedimental. Es posible saber hacer algo y no tener la capacidad de explicar cómo se hace, y saber explicar cómo se hace algo pero no tener la capacidad de hacerlo. El conocimiento subsimbólico está contenido de alguna forma en una estructura cognitiva, pero no es posible representarlo lingüísticamente. Se trata en general de controles fisiológicos, perceptivos y psicomotrices primitivos o de bajo nivel. El conocimiento simbólico es expresable en lenguaje natural o en lenguaje formal lógico o matemático. El conocimiento tácito es el que no es articulado o expresado lingüísticamente. El conocimiento simbólico es un sistema estructurado, articulado, compuesto de elementos más básicos, los datos y la información. Los datos son los materiales cognitivos primarios, concretos, básicos: números, caracteres, palabras, bits. La información es el dato interpretado, el dato más su significado o referencia, el dato bruto asignado a la magnitud que mide o la entidad que representa. El conocimiento es información estructurada, analizada, seleccionada y procesada acerca de un ámbito. El conocimiento difiere de los datos y la información en que puede crearse conocimiento nuevo del ya existente usando inferencias lógicas. Incluye entidades, relaciones, propiedades, atributos, valores, magnitudes, objetos, conceptos, proposiciones, hechos, reglas, leyes, teorías, acciones, programas, inferencias, tareas, estrategias, de un dominio determinado. Las relaciones entre ideas deben establecerse mediante enlaces o asociaciones fácilmente accesibles y manipulables. El metaconocimiento o sabiduría es conocimiento abstracto de alto nivel acerca del propio conocimiento, de lo que se sabe y de lo que no se sabe, y acerca de cómo usarlo. Es conocimiento filosófico, epistemológico o gnoseológico. El conocimiento puede ser particular (acerca de instancias, hechos) o universal (acerca de clases, leyes). El conocimiento particular es detallado, material, específico, referido a una realidad individual o circunstancia concreta, utilizable directamente pero de aplicación limitada. El conocimiento general o universal es abstracto, de aplicación indirecta, formal, global. El conocimiento general indica que una multiplicidad de casos y situaciones singulares, de hechos concretos, responden a leyes compactas universales, muestran una regularidad común que puede ser reducida de una forma inteligible. Un concepto más general es aplicable en un número mayor de situaciones, pero tiene menos contenido específico, menos detalle. El conocimiento general es una síntesis de lo corriente, usual o frecuente, una compilación, un resumen concentrado que sirve para explicar, interpretar y analizar la realidad histórica concreta. Es interesante y eficiente disponer de leyes universales con contenido práctico en vez de almacenar muchas leyes particulares. El conocimiento puede ser explícito o implícito. El conocimiento explícito está explicado, desplegado abiertamente, manifestado, delimitado y expresado lingüísticamente con claridad y exactitud, definido estrictamente y con precisión, de forma inconfundible, sin dejar dudas acerca de su significado, sin dejar nada implicado. El conocimiento implícito está sobreentendido, incluido en otras cosas, implicado por otros elementos cognitivos, sin necesidad de expresarlo. El conocimiento empírico está formado por los datos y relaciones obtenidas mediante la experimentación y la observación de la realidad. El conocimiento empírico se obtiene mediante la interacción con el mundo exterior y se basa en la percepción. La percepción es un proceso automático mediante el cual el individuo nota directamente la presencia de algo a partir de información sensorial básica. Una proposición empírica es aquella cuyo valor de verdad puede ser conocido por un ser cognitivo normal sin llevar a cabo inferencia alguna, sólo mediante información cruda de los sentidos. El conocimiento empírico caracteriza hechos particulares, concretos, detallados. El conocimiento teórico está formado por modelos abstractos que representan la realidad de forma general. El conocimiento empírico y el conocimiento teórico deben ser compatibles. De los modelos teóricos pueden deducirse consecuencias observables que en circunstancias adecuadas pueden ser comprobadas empíricamente. Una proposición o enunciado es la expresión de un juicio. Una proposición primero debe estar bien construida y tener sentido, referirse a algo de la realidad, antes de estudiar si es o no verdadera. Una proposición es verdadera si se corresponde con la realidad, si el pensamiento es conforme con el objeto. La verdad de una proposición está en su relación con el mundo, en su correspondencia con los hechos. La correspondencia es el isomorfismo estructural entre proposiciones y realidad. El conocimiento puede clasificarse según modalidades epistémicas (a priori, a posteriori), semánticas (analítico, sintético), y metafísicas (necesario, contingente, posible), dependiendo del modo en que una proposición es y se sabe que es verdadera. La verdad de una proposición tal vez puede ser conocida de varios modos distintos, si tiene más de una justificación posible. Una proposición conocida a posteriori es o una proposición empírica o una en cuya justificación demostrativa interviene alguna proposición empírica. Para la comprobación de una proposición a posteriori no basta con pensar, es necesario observar, requiere una constatación mediante la percepción y la experiencia, utilizando información sensorial. Una proposición es cognoscible a priori si existe una justificación para la misma (puede ser ella misma autoevidente) que no incluye proposiciones empíricas. Las proposiciones a priori son independientes de las conocidas a posteriori. Para la comprobación de una proposición a priori basta pensar, ejecutar inferencias, manipular mentalmente conceptos y relaciones, no es necesario observar ni experimentar. Las proposiciones a priori se comprueban mediante demostraciones deductivas a partir de conceptos y axiomas. Las proposiciones a priori son posibles porque para poder pensar es necesario poseer previamente una estructura cognitiva, un modelo teórico con conceptos y relaciones, y éste se forma gradualmente de forma acumulativa y evolutiva mediante interacciones previas con el mundo, del propio sujeto (aprendizaje cultural) y de sus antecesores (herencia seleccionada). Cuanto más sofisticado es un modelo teórico, menos necesarias son las observaciones y los procedimientos de prueba y error. Las proposiciones a priori tienen validez objetiva general, se refieren correctamente a la realidad, y siempre son abstractas, generales. Las proposiciones a priori están de algún modo involucradas, por su generalidad, en la articulación de cualquier cuerpo a posteriori. Una proposición es analítica si el predicado está incluido en el sujeto, si son verdades basadas en las definiciones y en la lógica, tautologías categóricas siempre verdaderas, o si se convierten en ellas mediante la sustitución de términos por las expresiones que los definen. En una proposición analítica se relacionan conceptos complejos (sujeto) con sus constituyentes o notas características (predicados). Las definiciones son conocimiento importante, reflejan los patrones relevantes y las relaciones entre ellos. La verdad de una proposición analítica no es necesariamente obvia, ya que son posibles razonamientos lógicos complejos no evidentes. Una proposición sintética es la que no es analítica, la que no es verdadera únicamente en función de los significados, sino en función de los hechos de la realidad. Una proposición es necesaria si no puede ser falsa, si no es concebible su falsedad. Es una verdad absoluta, una tautología que no depende de ninguna condición. Una proposición es contingente si puede ser falsa, si es concebible su falsedad, si su verdad depende de alguna condición. Dados los mundos posibles (el real y alternativas al real), un enunciado es necesariamente verdadero si es cierto en todos los mundos posibles; posiblemente verdadero si es cierto en algún mundo posible; y contingentemente verdadero si es verdadero en el mundo real actual pero no es necesariamente verdadero. Un enunciado es imposiblemente verdadero si es necesariamente falso. La posibilidad puede ser de distintos tipos: lógica, matemática, física. En la inferencia lógica, si las premisas son verdaderas, necesariamente la conclusión también lo es; no hay mundos posibles en los cuales las premisas son verdaderas y la conclusión no lo es. InteligenciaLa inteligencia es un rasgo mental característico de las entidades cognitivas autónomas, un conjunto de habilidades integradas que permiten resolver problemas de forma flexible y eficiente adquiriendo, representando y utilizando conocimiento. La inteligencia implica discernimiento, el juicio intelectual por el que se perciben y reconocen diferencias, semejanzas y relaciones entre las cosas. Los seres humanos son las entidades inteligentes más desarrolladas y complejas, pero no las únicas. Todos los seres vivos, e incluso máquinas inorgánicas como los ordenadores más sofisticados, tienen capacidades cognitivas en distinto grado. La inteligencia es resultado de la interacción entre la herencia y el entorno. El individuo nace con ciertas potencialidades e inicia inmediatamente unos aprendizajes que le permiten adquirir progresivamente nuevo conocimiento y nuevas habilidades. La inteligencia es una capacidad compleja y variada, no reducible a una única magnitud medible. Incluye distintas condiciones, características o aptitudes: verbal, numérica, abstracta, espacial, temporal, percepción, memoria, coordinación, inteligencia emocional. Algunas capacidades características de la inteligencia son: reconocer la importancia relativa de los diferentes elementos de una situación; encontrar semejanzas entre varias situaciones, pese a las diferencias que las separan; encontrar diferencias entre varias situaciones, pese a las semejanzas que las unen; responder flexiblemente a las situaciones, reorganizarse; aprovechar circunstancias fortuitas; hallar sentido en mensajes ambiguos; sintetizar nuevos conceptos sobre la base de conceptos viejos que se toman y se reacomodan de diversas maneras; producir ideas novedosas; aprender. Los agentes cognitivos muestran un comportamiento adaptativo orientado a objetivos (teleológico), controlado por bucles de realimentación iterativos de percepción, pensamiento y acción. El sujeto recibe información cambiante de sí mismo y su entorno mediante sus sensores (percepción de la realidad, entradas), procesa esta información en su mente de acuerdo con su modelo de la realidad (pensamiento) y responde adecuadamente utilizando sus actuadores (acción sobre la realidad, salidas) para alcanzar sus objetivos. El conocimiento y los significados están relacionados con los propósitos, las intenciones y las emociones. Un sistema intencional no reacciona directamente a los estímulos, sino que considera las cosas que encuentra como objetos para utilizar, evitar o ignorar, en su tarea de alcanzar una situación deseada (reduciendo las diferencias con la situación actual). La conducta inteligente requiere un autocontrol basado en el análisis de las consecuencias de las acciones. La inteligencia es producto de la evolución, y es necesaria para la supervivencia de individuos y especies. Las capacidades constitutivas de la inteligencia y su organización se desarrollan de forma gradual, evolutiva, mediante mecanismos de herencia, aprendizaje y selección. La cognición y la vida están íntimamente relacionadas: los seres vivos deben mantenerse a sí mismos y reproducirse, y estas tareas son realizadas con éxito con las capacidades cognitivas adecuadas que detectan y aprovechan el orden y la regularidad de la realidad. El comportamiento inteligente es el resultado de asociaciones complejas adecuadas (organizaciones sistemáticas), de un gran número de mecanismos o procesos más simples y menos inteligentes, operando en serie y en paralelo, interaccionando, comunicándose, influyéndose mutuamente, a diferentes niveles de una estructura enredada heterárquica, la sociedad de la mente. Una inteligencia bien integrada sintetiza estos procesos de forma constructiva. Los procesos básicos son simples, pero su organización es compleja. Las habilidades intelectuales fundamentales están firmemente integradas a diferentes niveles de complejidad: aprendizaje, razonamiento, comprensión, pensamiento, creatividad, memoria, lenguaje, percepción, control, manipulación de símbolos, formación y reconocimiento de patrones, imaginación, toma de decisiones, planificación, resolución de conflictos, negociación, adquisición, elicitación, verificación, validación, comunicación, transmisión, recepción, representación, almacenamiento, recuperación, filtrado, manipulación, abstracción, concreción, generalización, particularización, análisis, síntesis, diseño, conceptualización, copia, borrado, clasificación, generación, comprobación, operaciones lógicas y aritméticas, sensibilidad, emotividad, psicomotricidad, coordinación. Las habilidades más básicas son simples, automáticas y mecánicas; la flexibilidad y la complejidad surgen de las múltiples posibilidades de organización e interacción. La inteligencia necesita y genera motivaciones, intereses, objetivos. Un problema es un estado insatisfactorio para el agente cognitivo, que motiva la persecución de un objetivo, un estado más satisfactorio. Una solución es un plan estratégico, una estructura de operaciones alternativas intermedias o algoritmo, que lleva desde la situación problemática inicial al objetivo final deseado (también llamado solución, el resultado de ejecutar el algoritmo), teniendo en cuenta condiciones restrictivas (iniciales e intermedias, internas y externas), recursos disponibles limitados, incertidumbres y riesgos. La búsqueda de la solución puede hacerse mediante el mecanismo simple de prueba y error (generación y comprobación de posibilidades), pero esta técnica tiende a producir explosiones combinatorias inmanejables. La búsqueda ciega y aleatoria produce muchos más fracasos que éxitos. Una búsqueda inteligente es guiada por grandes cantidades de conocimiento, incluyendo estructuras de datos y algoritmos operativos integrados: datos, información, conocimiento, sabiduría, procedimientos, funciones, heurísticas, conceptos, objetos, clases, relaciones, modelos, teorías. La voluntad es el mecanismo cognitivo de asignación de prioridades y control de recursos. Un agente dispone en cualquier instante de recursos limitados (escasez) que podrían utilizarse de diversas maneras para la consecución de muchos objetivos deseados (posiblemente incompatibles), y debe ser capaz de preferir, de elegir, de filtrar, de tomar decisiones para resolver conflictos y asignar recursos, para así evitar el desastre que supondría intentar hacer demasiadas cosas al mismo tiempo. La inteligencia implica cierto grado de conciencia, la representación interna del mundo externo y la capacidad de percibir los cambios del ambiente y de responder a la realidad externa basándose en el modelo representado internamente. Un sistema cognitivo altamente desarrollado es autoconsciente si es de algún modo capaz de representarse a sí mismo como parte del mundo en su modelo de la realidad. La introspección es la observación y análisis de la propia conciencia. Un sistema cognitivo avanzado es flexible, eficiente, adaptable, tolerante, resistente a los posibles fallos y redundante. Varias estrategias deben estar disponibles, ya que las condiciones cambian constantemente. La información puede ser imprecisa, incompleta, errónea, contradictoria, fragmentaria, y por lo tanto el agente debe tolerar entradas de datos inesperadas o posiblemente desconocidas con una degradación en su rendimiento segura y suave. Los recursos computacionales escasos, como la memoria, las capacidades de procesamiento, los sensores y actuadores, y los canales de comunicación, deben ser utilizados de forma adecuada de modo que el agente pueda ser competente y operar en tiempo real cuando sea necesario. Mente y concienciaLa psicología es la ciencia que estudia los fenómenos y procesos mentales o psíquicos. La mente es el concepto abstracto que describe a alto nivel la forma del ser humano de percibir conscientemente su propia actividad cerebral (pensamientos, sentimientos, conciencia). El cerebro es una máquina bioquímica de estructura muy compleja, una gran red de neuronas interconectadas. La mente humana es una descripción computacional de la actividad funcional del cerebro, su sustrato físico de bajo nivel. La mente es el resultado de asociaciones complejas adecuadas de una gran cantidad de mecanismos o procesos más simples y menos inteligentes, operando en serie y en paralelo, actuando de forma coordinada, interactuando, comunicándose, influyéndose mutuamente, a diferentes niveles de una estructura enredada heterárquica, una red con múltiples nodos y conexiones (asociaciones, relaciones). La sociedad de la mente es un sistema con muchos niveles, cruces entre niveles, y bucles de autorreferencia y realimentación. La mente no es una entidad espiritual que controla el cuerpo (o el sistema nervioso) y puede separarse de él. Cada mecanismo, subsistema o proceso simple es un agente experto que puede realizar una tarea especializada sencilla. Cada agente tiene una función, hace algo (especificación, el qué), de una determinada manera (implementación, realización, el cómo): percepción, procesamiento, movimiento, memoria, lógica, creatividad. Los agentes tienen una naturaleza particular (tipología), una personalidad que les dota de unidad, y poseen estructura y sustancia, están formados por elementos más simples relacionados. Los agentes interaccionan entre sí, se comunican e influyen mutuamente, siendo así capaces de hacer juntos tareas complejas que no podrían ejecutar solos; para lograr esto deben coordinar sus actividades, establecer autoridad y resolver conflictos. Su actuación conjunta da origen a las propiedades abstractas emergentes de la inteligencia, como intencionalidad, pensamiento, voluntad, sensibilidad, sentimientos, emociones, conciencia. Las relaciones entre agentes son variadas: negociaciones, comando y obediencia, competencia, cooperación. Los agentes tienen un origen, pueden surgir como resultado de procesos comunes de herencia o aprendizaje, y una evolución, produciéndose nuevos agentes por combinaciones o cambios de los antiguos. La mente humana comienza con un gran número de sistemas subsimbólicos básicos distribuidos, una sociedad compleja que es parcialmente controlada por sistemas simbólicos en serie que se añaden posteriormente. Los agentes y algoritmos básicos pueden ser relativamente simples, pero su organización en la sociedad de la mente es extremadamente compleja, debido a la cantidad y variedad de los elementos y relaciones participantes, lo cual origina la riqueza del comportamiento inteligente. Una personalidad bien integrada sintetiza los elementos de forma constructiva, pero dada la enorme complejidad de la mente siempre hay una conflictividad potencial impredecible. Los agentes desarrollan formas diferentes de representar lo que aprenden y tienen lenguajes diferentes, por lo cual su comunicación es imperfecta. Por esto la conciencia es tan misteriosa: cada parte de la mente recibe solamente pistas de otras partes, de modo que la mente nunca puede encontrar mucho sentido a su identidad global. Los sistemas subsimbólicos que hacen la mayor parte del trabajo de bajo nivel deben, para ser eficientes, bloquear las interferencias de las demás partes de la mente, evitando que éstas sepan mucho acerca de cómo funcionan internamente (encapsulado y modularidad). Esto explica que los seres cognitivos puedan hacer tantas cosas y sin embargo tengan un conocimiento incompleto acerca de cómo se realizan estas tareas. Las actividades de la mente, como percepción, pensamiento y acción, pueden ser clasificadas ampliamente según diferentes propiedades y grados. Algunos procesos son automáticos, no voluntarios, subsimbólicos (no lingüísticos), paralelos (procesamiento distribuido, concurrente, capaz de procesar simultáneamente múltiples niveles de abstracción, con cada nivel incorporando conocimiento y restricciones sustanciales), compilados, primitivos, implícitos (tácitos), rápidos, inconscientes, no deliberados, de degradación gradual, como los mecanismos de reconocimiento de patrones en la información sensorial (ofrecen resultados sin mostrar cómo han sido obtenidos) y la coordinación psicomotriz. Algunos procesos son reflexivos, voluntarios, deliberados, conscientes, controlables, simbólicos (lingüísticos), lógicos, en serie (se considera en cada instante sólo una transformación y sus implicaciones), secuenciales (procesamiento centralizado, paso a paso), no compilados, explícitos, lentos, de degradación abrupta (los errores son catastróficos), como el pensamiento lógico y la resolución formal de problemas. Los hábitos (patrones automáticos de pensamiento y acción) son esenciales para la vida inteligente. Como la conciencia es un recurso escaso, es conveniente ser capaz de ejecutar tareas sin necesidad de prestarles atención consciente. Los procesos de aprendizaje pueden consistir en mecanizar una actividad consciente (desarrollando una habilidad mediante el entrenamiento repetitivo de la mente paralela mediante la mente secuencial), o en hacer explícito un procedimiento compilado y automático. La mayor parte de la actividad mental es inconsciente. La conciencia es un fenómeno resultante del funcionamiento de una sociedad distribuida de mecanismos especializados (subsistemas mentales) que comparten una memoria de trabajo flexible (se escribe y se borra fácilmente), de capacidad limitada y no persistente (a corto plazo) cuyos contenidos pueden ser transmitidos (comunicados, presentados, puestos en común) a todos los miembros de la sociedad, los cuales pueden ofrecer y recibir información. La conciencia humana es un sistema hipercomplejo que opera a alto nivel como una máquina virtual en serie implementada a bajo nivel en la arquitectura paralela del cerebro, la cual no fue específicamente diseñada para ese propósito. Esta máquina virtual amplifica las capacidades de sus subsistemas subyacentes, al tiempo que sufre muchas limitaciones por su forma de organizarlos y reutilizarlos. Los sistemas mentales inconscientes funcionan normalmente de forma eficiente sin llamar la atención, no exigen reflexión. Los seres humanos tienden a ser menos conscientes de lo que mejor hacen. Los sistemas conscientes sirven para tratar las excepciones, resolver los conflictos y redistribuir los recursos. Pensamiento, racionalidad, creatividadEl pensamiento es la actividad de la mente, y requiere memoria y capacidad de procesamiento de información. Pensar es ejercitar las facultades intelectuales y cognitivas, procesar datos, información y conocimiento, razonar, juzgar, reflexionar, imaginar, crear, relacionar, asociar ideas, generar conceptos, alcanzar conclusiones. El pensamiento siempre tiene algún contenido, se piensa acerca de algo, de algún problema o asunto en algún dominio. El pensamiento guía el comportamiento humano. La memoria es la capacidad de almacenar y recuperar información (recordar), y tiene características como capacidad, velocidad de acceso, persistencia (a corto plazo o a largo plazo), fiabilidad, portabilidad, seguridad, redundancia, integridad. El pensamiento es espontáneo en el ser humano, pero su desarrollo adecuado requiere instrucción y entrenamiento. Las capacidades intelectuales son mejorables con la práctica, el ejercicio, el ensayo, la repetición. El pensamiento adecuado es activo, disciplinado y capaz de reflexionar y estudiar el propio pensamiento, lo cual permite mejorar su rendimiento. El pensamiento consciente y con propósito requiere concentración, atención, enfoque. Reflexionar es pensar atentamente, de forma profunda y continuada. Los instintos son impulsos congénitos, tendencias innatas que se ejecutan de forma mecánica, involuntaria, inconsciente e irreflexiva. Los reflejos son mecanismos automáticos de procesamiento parcial de información mediante los cuales se actúa rápidamente en situaciones potencialmente peligrosas en las que no sería recomendable un procesamiento reflexivo consciente. El pensamiento tiene parte lógica racional, y parte imaginativa creativa. Razonar supone una secuencia lógica de pensamiento, comenzando con lo que se conoce o supone y avanzando a conclusiones mediante procedimientos de inferencia. Imaginar supone asociar de forma arbitraria conceptos previamente no relacionados. Especular es razonar basándose en información incompleta o no evidente, formando estimaciones o conjeturas. La duda crítica es parte esencial del pensamiento y aparece cuando no pueden alcanzarse conclusiones obvias irrefutables. La intuición humana es la sensación intelectual de conocimiento claro y rápido, de comprensión inmediata y directa, sin realizar un proceso de razonamiento lógico consciente y explícito. La intuición produce una respuesta utilizando procesamiento inconsciente, y por lo tanto no indica cómo se fundamenta, puede ser correcta o incorrecta. El pensamiento incluye elementos universales como propósitos, metas, objetivos, problemas, estrategias, preguntas, respuestas, conceptos, ideas, proposiciones, juicios, aseveraciones, atributos, relaciones, puntos de vista, marcos de referencia, suposiciones, hipótesis, axiomas, teoremas, lemas, demostraciones, conclusiones, consecuencias, causas, evidencias, hechos, información, datos, conocimiento, razones, argumentos, objeciones, inferencias, implicaciones, antecedentes, consecuentes. La persona inteligente es capaz de identificar estos elementos universales en su propio pensamiento y en el pensamiento de otras personas comunicado mediante el lenguaje. Al pensar correctamente debe diferenciarse de forma crítica entre el conocimiento evidente y seguro, y las suposiciones, presunciones, conjeturas, hipótesis o prejuicios. Una suposición es una proposición no demostrada y no evidente que se acepta tentativamente como verdadera. La razón es la capacidad intelectual de manipular conocimiento de forma correcta, pensando, realizando inferencias, extrayendo conclusiones de axiomas, hipótesis, observaciones y hechos. La razón es la antítesis de la arbitrariedad. La persona racional utiliza la razón y la evidencia de forma crítica para guiar sus acciones, es capaz de argumentar y explicitar su pensamiento, distingue entre suposiciones, premisas y conclusiones, no se deja confundir por las emociones, no es engañado por la oratoria demagógica persuasiva, puede evitar el adoctrinamiento y es intelectualmente independiente. La creatividad es la facultad de imaginar, idear, concebir, crear, originar, inventar o producir sistemas nuevos mediante una disposición novedosa de elementos previamente existentes. La creatividad es una capacidad innata del ser humano, quien continuamente genera y descubre nueva información en cada circunstancia concreta en la que actúa respecto de los fines que pretende perseguir y los medios que considera a su alcance para lograrlos. La imaginación puede combinar ideas de forma aleatoria, sin que tengan correspondencia con la realidad. De las combinaciones estables producidas por los mecanismos de asociación subconscientes, algunas son retenidas mediante criterios de selección que detectan lo interesante. La creatividad puede ser inhibida por el excesivo rigor lógico o por la inflexibilidad de las creencias sociales dominantes. AprendizajeEl aprendizaje es la adquisición de conocimiento (conceptos, hechos, relaciones, reglas, implicaciones, teorías) y el cambio de comportamiento. Un sistema que es capaz de aprender puede evolucionar, adaptarse al medio eficazmente y mejorar en su rendimiento. El aprendizaje permite adquirir y perfeccionar facultades, habilidades, capacidades, aptitudes, mejorar en la realización de tareas con la experiencia, el entrenamiento, la repetición. El aprendizaje es un proceso gradual, sólo puede aprenderse aquello que ya casi se sabe a partir de elementos ya previamente consolidados. Todo aprendizaje requiere motivación y supone un compromiso entre sus costes y su utilidad. El aprendizaje incluye fases de comprensión, fijación (memorización, desarrollo de hábito, automatización, mecanización), y aplicación. Comprender algo es asimilarlo, relacionarlo con lo ya conocido. Los seres humanos son capaces de aprender a aprender y de aprender a pensar. Un individuo puede recibir conocimiento instintivo, compartido por todos los miembros de su especie, mediante los mecanismos de herencia. Un individuo puede recibir conocimiento cultural mediante la convivencia con otros miembros de su especie. Un individuo puede aprender por sí mismo a lo largo de su vida mediante prueba y error, observación del entorno, experimentación o razonamiento utilizando conocimiento previo (deducción, inducción, analogía). Los errores permiten aprender cómo no son las cosas, qué no hacer. El aprendizaje puede ser dirigido por un profesor o instructor que educa, enseña, instruye, adiestra, entrena, transmite conocimiento a un discípulo. El instructor puede indicarle al alumno qué aprender para que éste lo memorice (almacenar, recuperar y olvidar), pero el conocimiento auténtico no puede separarse de la comprensión, la aplicación, la fundamentación, la construcción activa, la experimentación, la motivación y el interés. El alumno debe evitar una actitud inmadura, ingenua y no crítica de recepción pasiva de conocimiento de fuentes consideradas como autoridades absolutas. El aprendizaje basado en problemas permite a los estudiantes identificar la información y las habilidades que precisan para resolver problemas específicos. En vez de aprender hechos de la realidad sin ninguna motivación directa, el alumno se enfrenta a un problema concreto, un objetivo que le motiva, y se le guía en el proceso de búsqueda de las herramientas cognitivas necesarias para la resolución del problema. El conocimiento del sentido común no es algo simple, sino muy diverso e intrincado. Es un inmenso sistema de ideas prácticas adquiridas a lo largo de la vida, con una multitud de reglas y excepciones, inclinaciones y tendencias, equilibrios y verificaciones. A medida que madura un grupo de destrezas, los seres inteligentes construyen sobre ellas otras nuevas, y se pierde el contacto directo con las facultades más básicas. Los niños aprenden muchísimas cosas que a los adultos les parecen triviales, pero han olvidado cómo adquirieron ese conocimiento. Cuando se comprende el funcionamiento de un sistema este deja de parecer misterioso y puede ignorarse el esfuerzo necesario para asimilarlo aunque éste fuera considerable. Resolución formal de problemasUn problema es una situación insatisfactoria o difícil que una persona intenta cambiar. Un problema surge cuando se desea algo (motivación, necesidad), pero no se sabe qué hacer para conseguirlo. Para resolver el problema es imprescindible alguna información básica: qué se desea (meta, objetivo), condiciones iniciales y de contorno, recursos y herramientas disponibles, operaciones posibles, restricciones. Para resolver un problema una persona puede investigar si el mismo u otro parecido ya ha sido resuelto previamente (reutilización, analogías). Para hallar soluciones es necesario conocimiento (dominar relaciones entre entidades) y capacidad de razonamiento. Un problema complejo puede resolverse descomponiéndolo recursivamente en una estructura de problemas más simples. Un plan, proyecto, algoritmo o programa es una estructura de acciones cuya ejecución permite alcanzar un objetivo. Una técnica de resolución de problemas es eficaz si consigue una solución correcta. La eficiencia depende del aprovechamiento de los recursos disponibles, del esfuerzo realizado. La utilización de recursos depende de la importancia y la urgencia del problema. La resolución de un problema por un agente cognitivo puede ser modelada como un proceso de búsqueda en un espacio de búsqueda o espacio de estados (cuya representación abstracta es una estructura de grafo dirigido, red o árbol), cuyos nodos son los diferentes estados o situaciones posibles del sistema, y cuyas ramas o arcos son operaciones que transforman una situación en otra. El grafo contiene un nodo de partida (donde comienza la búsqueda, el estado inicial), y puede contener uno o más nodos objetivo o meta. Para resolver un problema es imprescindible disponer de un criterio de comprobación para determinar si un determinado nodo es una meta. Resolver un problema es encontrar un proceso, una estructura de operaciones, movimientos o pasos, que transforma la situación inicial en la situación objetivo, un camino del nodo inicial al nodo meta. Un problema es formal si todos los estados y transformaciones están bien definidos. Cada dominio específico puede tener diferentes tipos de estados y transformaciones. El conocimiento concreto acerca de un dominio, la comprensión de las particularidades, es importante en muchas formas de actividad inteligente. La representación adecuada y sistemática de la información y del conocimiento relevante mediante estructuras simbólicas es fundamental para la resolución eficiente de problemas. Un problema bien planteado y comprendido es mucho más fácil de resolver. La representación adecuada expresa de forma flexible todas las realidades del dominio y permite la manipulación eficiente del conocimiento. La situación debe caracterizarse en función de entidades identificables, con propiedades y relaciones bien definidas, si es posible en forma de reglas generales y aplicables lógicamente que permitan inferir conclusiones y decidir acciones a realizar. En ciertos ámbitos la búsqueda es más sencilla si se realiza en un espacio transformado. Primero se realiza una transformación adecuada de todos los elementos del problema, luego se resuelve el problema transformado y finalmente se invierte la transformación. La investigación operativa estudia las diferentes estrategias o técnicas de resolución de problemas. Una técnica de resolución de problemas es satisfaciente si es suficiente encontrar una solución que cumple ciertos criterios mínimos. Una técnica de resolución de problemas es optimizadora si solamente acepta la mejor solución posible. El espacio de búsqueda puede ser finito o infinito. El espacio de búsqueda puede contener cero, uno o múltiples nodos objetivo, y esto puede ser conocido o desconocido al comenzar la búsqueda. Para cada nodo objetivo, puede haber cero, una o múltiples soluciones. Una búsqueda de elementos en un conjunto es mejor si es exhaustiva (recupera todos los elementos pertinentes, no hay silencio o elementos pertinentes no recuperados), y sin ruido (no recupera ningún elemento no pertinente). Una estrategia de resolución de problemas puede estar determinada por los datos disponibles (se infiere todo lo posible a partir de la información utilizable inicial), por los objetivos a alcanzar (se busca la información necesaria según sea necesario para alcanzar la meta final u otras metas intermedias), o por una combinación de ambos. Una búsqueda en un espacio de estados es un procedimiento mediante el cual se seleccionan de forma iterativa diversas alternativas posibles como pasos intermedios hacia la solución final. Una búsqueda es sistemática si explora todas las posibilidades mediante la fuerza bruta, de modo que está garantizado que no se pierde ninguna posible solución. Un procedimiento de búsqueda evita bucles, de modo que puede ser representado como un árbol que incluye todos los caminos posibles que comienzan en el estado inicial. Es necesario poder generar todos los estados posibles a partir de uno dado, recordar los visitados y el camino recorrido, examinar y evaluar cada estado, detectar la solución, y todo ello de forma recursiva. Una búsqueda puede ser ejecutada primero en anchura (examina todos los estados conectados al estado activo a un mismo nivel de profundidad antes de proceder al siguiente nivel), primero en profundidad (examina primero estados a niveles más profundos), o mediante combinaciones de ambas. Una búsqueda puede ser ejecutada mediante encadenamiento hacia delante (la búsqueda comienza en el estado inicial) o mediante encadenamiento hacia atrás (la búsqueda comienza en un estado objetivo), o mediante combinaciones de ambas. El análisis de medios y fines es una técnica recursiva que a cada paso mide la distancia al objetivo mediante una función de evaluación (noción de progreso) y genera una submeta o subobjetivo que minimiza esa distancia. Una búsqueda sistemática puede ser reducida mediante la propagación de restricciones, pero normalmente aparece el problema de la explosión combinatoria, el rápido crecimiento exponencial en el número de modos posibles de escoger distintas combinaciones de elementos de un conjunto al crecer el número de elementos. El número de alternativas a explorar es tan grande que algunos problemas no pueden resolverse en la práctica mediante búsqueda sistemática. Una búsqueda restringida utiliza conocimiento heurístico para descartar las alternativas que no parecen conducir a la solución, reduciendo la cantidad de búsqueda. Una heurística es una regla práctica o una técnica pragmática basada en la experiencia y para la cual el conocimiento es incompleto. Funciona con suficiente regularidad como para ser útil, pero no necesariamente todo el tiempo, y produce resultados interesantes de forma económica. Una heurística adecuada representa conocimiento acerca del dominio de búsqueda. Una heurística inadecuada puede evitar áreas del espacio que contengan soluciones. Una heurística conservadora puede descartar soluciones inusuales. Algunos problemas requieren estrategias de búsqueda flexibles capaces de alejarse temporalmente de la solución. En un dominio completamente desconocido, frente a un problema nuevo y difícil, los incrementos genuinos de conocimiento se consiguen solamente mediante búsquedas aleatorias con variación ciega y retención selectiva (procesos de generación y comprobación, prueba y error o acierto, conjetura y refutación o aceptación, proposición y competición para la supervivencia o la eliminación). Los errores pueden ser útiles, ya que informan acerca de lo que no debe hacerse, de cómo no son las cosas, y restringen el espacio de búsqueda. Pero la realización de pruebas es costosa, y los errores pueden tener consecuencias fatales. Una búsqueda no aleatoria o no ciega requiere algún tipo de conocimiento, heredado o adquirido, que limite el rango de pruebas y guíe el recorrido por el espacio de búsqueda. En los seres vivos, algunos prejuicios o limitaciones estructurales debidos a hábitos o instintos inadecuados en un entorno cambiante pueden restringir perjudicialmente el espacio de búsqueda. Los descubrimientos realizados a ciegas pueden conservarse en la memoria como conocimiento para búsquedas posteriores. Toda técnica inteligente de resolución de problemas implica un compromiso entre conocimiento y búsqueda. La utilización de conocimiento implica la realización de búsquedas adicionales en la base de conocimiento. El conocimiento útil organizado (memoria de situaciones previamente analizadas, resultado de búsquedas anteriores), estructurado de forma eficiente, guía las búsquedas, ayuda a disminuir el uso de recursos, evita las explosiones combinatorias e incrementa la eficiencia. Cibernética e informáticaLos sistemas cognitivos son sistemas procesadores de información, que utilizan su inteligencia simbolizando situaciones y acontecimientos y manipulando estas representaciones simbólicas mediante procedimientos algorítmicos comunes independientes del sustrato sobre el cual se ejecuten. La cibernética estudia los mecanismos de manipulación de información (control y comunicación) en seres vivos y máquinas. La función de la información en la naturaleza es controlar la organización de la vida. Los seres inteligentes se adaptan a su medio ambiente y alcanzan objetivos principalmente mediante la reacción a la realimentación de su entorno: perciben, piensan y actúan. La computación no sólo crea información, también la destruye intencionalmente de forma selectiva. La informática es la ciencia del procesamiento automático de la información. Un sistema informático puede ser centralizado o distribuido (mediante comunicación en red que permite compartir recursos). Un sistema redundante permite evitar fallos catastróficos. Los sistemas informáticos pueden describirse a diferentes niveles de abstracción, como máquinas físicas o máquinas lógicas. Los sistemas informáticos suelen tener distintos niveles de modo que cada nivel usa servicios del nivel inferior y los ofrece al nivel superior. Un robot es una máquina programable que consta de un ordenador, dispositivos para actividad sensorial (sensores) y mecanismos de manipulación mecánica (actuadores). Un androide es un robot de apariencia humana. La producción de un sistema informático tiene las fases propias de un proyecto de ingeniería: estudio de requisitos de usuario, análisis conceptual, diseño, implementación, validación, implantación y mantenimiento. Un ordenador es una máquina automática programable para tratamiento de información (recepción, transmisión, almacenamiento, recuperación, organización, filtrado, ordenación, procesamiento, cálculo, cómputo). Los dos componentes principales del ordenador son el hardware y el software. El hardware es lo que existe físicamente, es material y tangible, los dispositivos que componen el ordenador, la máquina base. Los componentes funcionales del hardware de un ordenador son los procesadores, las memorias y los dispositivos de entrada y salida. El software son los programas (sistema operativo y aplicaciones) y los datos (información). El software (la forma) configura el hardware (la materia), cambia estructuras físicas. Los ordenadores analógicos manipulan variables físicas que son análogos de las cantidades computadas. Los datos se miden y representan mediante cantidades continuamente variables. Las técnicas analógicas tienen problemas de ruidos y distorsión en la transmisión y copia de la información. Los ordenadores digitales usan combinaciones de bits para representar todos los símbolos y cantidades presentes en un problema de computación. Los datos se representan mediante variables discretas, cuantizadas. El código binario es una representación (codificación) de datos que usa dos símbolos distintos (0 y 1). Un bit es un dígito binario, la unidad fundamental de información. Un byte es una secuencia de ocho bits adyacentes sobre los que se opera conjuntamente. El procesador es la principal parte operativa del ordenador, controlando la interpretación y ejecución de las instrucciones. Realiza operaciones simples a alta velocidad, y está formado por una unidad de control, una unidad de ejecución de operaciones aritméticas y lógicas, y algunos registros de memoria. Los componentes básicos de un ordenador son las puertas lógicas, dispositivos que ejecutan las funciones lógicas booleanas (AND, OR, XOR, NOT, NOR, NAND). Una puerta lógica procesa entradas binarias para producir una salida binaria. Un ordenador con un único procesador hace procesamiento en serie de información, realiza cálculos uno después de otro, secuencialmente. Un ordenador con varios procesadores conectados puede hacer procesamiento paralelo de información, puede realizar simultáneamente tareas independientes de un trabajo global, de modo que varios procesos pueden estar activos en un momento dado. El procesamiento paralelo es más potente pero requiere sofisticadas capacidades de coordinación. La memoria es el almacén de información, la cual se mide en bits o grupos de bits. La información se lee de la memoria o se escribe en la memoria. Las características principales de la memoria son velocidad de acceso, persistencia (volátil o persistente), capacidad, fiabilidad, portabilidad y precio. La memoria principal es rápida, normalmente volátil, y almacena la información (aplicaciones y documentos) con la que se trabaja en un instante dado. La memoria secundaria es lenta, persistente, y almacena la información a largo plazo en archivos ordenados en directorios. Los dispositivos de entrada y salida permiten la comunicación entre ordenadores o entre el usuario y el ordenador: monitor, impresora, teclado, ratón, módem, altavoces, micrófono. El sistema operativo es el gestor de recursos, un conjunto de programas que controlan y administran los demás programas y dispositivos del ordenador. Los sistemas operativos avanzados incluyen una interfaz gráfica de usuario, un sistema de ventanas e iconos que pueden manejarse con el ratón y el teclado o por medio de la voz. Las aplicaciones son programas que realizan todo tipo de tareas: procesador de texto, hoja de cálculo, gestor de bases de datos, presentaciones, correo electrónico, navegador de Internet, juegos, enciclopedias, contabilidad, programas didácticos, de diseño, de control. Una base de datos es un almacén organizado de datos, normalmente diseñado en conexión con un sistema de gestión que permite su control. El hipertexto (o hipermedio) es un sistema de gestión de información en el cual los datos están almacenados en una red de nodos conectados mediante enlaces; los nodos, que pueden contener texto, audio o video, son accedidos de forma interactiva; los enlaces proporcionan caminos para explorar más información relevante. Un algoritmo es una estructura de instrucciones básicas que describe de forma detallada y formal un procedimiento o proceso para resolver un problema. Las instrucciones se relacionan mediante estructuras de control o esquemas de acciones: secuencia, alternativa (selección) o iteración (repetición). En una secuencia las instrucciones se ejecutan una después de otra. En una selección se ejecuta una alternativa entre varias según el resultado de una condición. Una iteración es una repetición de una serie de instrucciones durante un número de veces, o mientras se cumpla una condición, o hasta que se cumpla una condición. Un algoritmo es el resultado del análisis y resolución de un problema, de su descomposición recursiva en subproblemas relacionados. La complejidad algorítmica es el estudio matemático de la dificultad, en función de los recursos (tiempo y espacio) consumidos, de resolver un problema bien formulado, según el tamaño y tipo del problema. La eficiencia algorítmica es un atributo de la inteligencia. Algunos problemas tienen soluciones posibles en teoría pero imposibles en la práctica por su elevado consumo de recursos. La recursividad es una importante técnica de resolución de problemas formales que consiste en la descomposición autorreferencial de un problema en subproblemas que son versiones más sencillas del problema global, y así sucesivamente en distintos niveles hasta alcanzar subproblemas que tienen una solución obvia conocida. La recursividad aumenta el número de problemas a resolver pero disminuye progresivamente su complejidad, y funciona si existe una situación final en la que los subproblemas son resolubles de forma simple. Un programa recursivo se invoca a sí mismo en una versión más simple (expansión) hasta que devuelve una respuesta (condición final o de escape). La recursividad es una forma de definir o expresar una función o procedimiento en función de una versión más simple de sí misma. Un programa de ordenador es la implementación de un algoritmo en un lenguaje de programación (lenguaje formal con un conjunto de reglas y especificaciones), de forma comprensible para un ser humano (código fuente escrito en un lenguaje de alto nivel) o directamente para un ordenador (código máquina). Para la ejecución del programa el código fuente debe ser traducido, mediante un programa compilador o intérprete, a código máquina. Un buen programa de ordenador es correcto, claro y eficiente (fiable, robusto, tolerante a fallos, portable, modular, fácil de usar, modificable, extensible, simple, legible, reutilizable, compatible, seguro, íntegro, y verificable). Los lenguajes de programación incluyen un conjunto primitivo de instrucciones y la posibilidad de construir módulos, subrutinas, funciones o procedimientos derivados. Una función es una estructura modular de acciones que recibe unos valores como argumentos y devuelve un valor. La depuración es el proceso de descubrimiento y rectificación de errores (características que conducen a resultados no deseados) en un programa de ordenador. Un error de sintaxis sucede si una expresión no está bien formada y el compilador o intérprete no puede entenderla. Un error de ejecución sucede cuando se ejecuta una operación no permitida. Un error lógico sucede si el programa no hace lo que se requiere. Los lenguajes de programación suelen permitir usar constantes y variables de distintos tipos de datos escalares (números enteros, números reales, valores lógicos booleanos, caracteres, subrango, enumerados, punteros) y estructurados (formaciones, vectores, matrices, cadenas, registros, tablas, conjuntos, secuencias, listas, colas, pilas, árboles, redes, grafos). Un tipo de datos está definido por sus posibles valores y operaciones. Las técnicas de programación orientada a objetos se basan en construir objetos (caracterizados por el encapsulamiento, el polimorfismo y la herencia) que contienen datos y los procedimientos para manipularlos; así se esconde la complejidad (encapsulamiento, cada objeto muestra en su interfaz su especificación, lo que hace, pero no su realización, cómo lo hace), se desincentiva la modificación de código que funciona correcta y eficientemente, y se favorece la reusabilidad. Un objeto es una entidad que tiene un estado (cuya representación es oculta) y un conjunto de operaciones (métodos) que operan sobre ese estado. El estado es representado como un conjunto de atributos del objeto. Las operaciones asociadas con el objeto ofrecen servicios a otros objetos (clientes), que requieren de ese servicio cuando se invoca alguna operación por medio de mensajes. Un objeto puede aprender de su experiencia, guardando en su estado el efecto acumulado de su historia de operaciones realizadas desde el momento de su creación (estado inicial). Las clases sirven como plantillas para crear los objetos. Un objeto es la instancia o ejemplo de una clase. Una clase especifica el comportamiento común de todos los objetos de la clase, un conjunto común de operaciones y el mismo interfaz, y cada objeto concreto puede tener estados diferentes. La herencia permite reutilizar recursivamente las características de una clase en la definición de nuevas clases relacionadas. Subclases de una clase heredan las operaciones de su clase progenitora, y es posible modificar o añadir operaciones y variables. Un mismo mensaje puede provocar resultados diferentes según el objeto que lo reciba (polimorfismo). Inteligencia artificialLa inteligencia artificial es el estudio de la inteligencia como un sistema complejo de tareas mecánicas de procesamiento de información que conectan computacionalmente la percepción (principalmente visión y audición), la toma de decisiones y la acción. Es un campo de investigación cuyo objeto es comprender la inteligencia y construir máquinas que hagan tareas inteligentes y resuelvan problemas reales. La inteligencia artificial incluye una gran variedad de tópicos, tecnologías y dominios: filosofía, psicología, ciencia cognitiva, epistemología, investigación de operaciones, sistemas formales, lingüística (comprensión y generación de lenguaje), percepción, solución general de problemas, ingeniería del conocimiento (obtención, análisis, representación y uso del conocimiento), sistemas expertos, aprendizaje automático. La inteligencia artificial tiene características diferentes de la inteligencia humana. Algunos procesos que a los seres humanos les parecen muy simples (la visión, el oído, el tacto, la coordinación psicomotriz, el lenguaje, el sentido común), son en realidad muy complejos y difíciles de modelar. Su aparente sencillez se debe a que son procesos compilados, que se ejecutan de forma automática, y la conciencia sólo tiene acceso a sus resultados. Algunos procesos que a los seres humanos les parecen muy complicados (la resolución de problemas lógicos y formales), son en realidad relativamente simples y fáciles de modelar. Los ordenadores son buenos para el procesamiento automático, rápido, sin fallos, resistente y sin cansancio, y para almacenamiento, acumulación y reproducción fiable de grandes cantidades de información simple. Los sistemas informáticos son pacientes, no son agresivos, su mantenimiento y reproducción es sencillo, y es más fácil experimentar con ellos que con seres vivos. Los seres humanos procesan información de forma lenta pero en paralelo, son capaces de establecer relaciones, y de innovar de forma flexible y creativa. La inteligencia artificial intenta descubrir los principios subyacentes comunes que deben ser utilizados por todos los procesadores inteligentes de información, independientemente de su sustrato físico (tejido neuronal o circuitos electrónicos). La inteligencia artificial no reemplaza a la inteligencia humana, sino que facilita la realización de tareas rutinarias y aumenta las posibilidades de la creatividad. El conocimiento psicológico acerca del procesamiento humano de la información ayuda a hacer que los ordenadores sean inteligentes, y las teorías, métodos y técnicas derivadas de la computación son una guía útil para el pensamiento humano. Las metáforas computacionales ayudan a pensar, enriquecen el lenguaje para la descripción de cosas y acciones. Los modelos informáticos obligan a la precisión, y al instrumentar una teoría se descubren errores conceptuales, descuidos, obstáculos y problemas. El repositorio ideal de conocimiento es un servidor inteligente que actúa como amplificador del pensamiento humano, recopila, almacena y recupera información, relaciona, razona, resume, se comunica con el usuario de forma natural, fluida y flexible, actúa como consejero eficiente, da soluciones y las justifica, valida o critica hipótesis, y construye nuevos conceptos, métodos o teorías. Los sistemas simbólicos se basan en la hipótesis del sistema de símbolos físicos: el pensamiento es manipulación de símbolos, y el conocimiento se representa mediante grandes estructuras simbólicas. Los sistemas subsimbólicos o conexionistas se basan en el almacenamiento de conocimiento sobre la resolución de problemas de forma subsimbólica en una red neuronal, un patrón de conexiones entre un gran número de unidades simples de procesamiento interconectadas y operando simultáneamente en paralelo. El conexionismo está inspirado en la estructura de sinapsis (conexiones) y neuronas (unidades de procesamiento) en el cerebro humano. La red neuronal aprende con la experiencia mediante bucles de realimentación que pueden variar la intensidad de las conexiones. Un perceptrón es un modelo simple de una componente de una red neuronal, con sensores, actuadores, asociadores y bucles de realimentación. La ingeniería del conocimiento es la ciencia del diseño y construcción de sistemas expertos, la adquisición (elicitación), verificación, validación y análisis de conocimiento y heurísticas de expertos humanos en su área de especialidad y su articulación en una base de conocimiento. Un sistema experto es un sistema informático basado en varias técnicas de inteligencia artificial que realiza una tarea claramente definida, especializada y difícil al nivel de un experto humano en un dominio estructurado y formal con regularidades o restricciones identificables. Un sistema experto está formado por una base de datos de conceptos, relaciones y hechos acerca del dominio, una base de conocimiento de reglas (implicaciones entre antecedentes y consecuentes) para extraer inferencias de la base de datos sobre el dominio, un motor de inferencias de metarreglas (reglas de alto nivel que se refieren a otras reglas de nivel más bajo) de razonamiento para aplicar las reglas a los hechos, un mecanismo de explicación, mecanismos de aprendizaje y un sistema de interacción con el usuario. Un sistema experto suele estar estructurado en varios niveles: dominio, inferencia, tarea y estrategia. Los sistemas expertos pueden ser clasificados según el modelo abstracto de tarea que realizan (análisis, síntesis, modificación). El motor de inferencias aplica las metarreglas para obtener nuevo conocimiento de las bases de datos y conocimiento, tomar decisiones y responder a preguntas acerca del dominio. Las inferencias se realizan según diferentes tareas y estrategias en función de la información disponible y los objetivos requeridos. El mecanismo de explicación informa al usuario acerca de cómo se ha alcanzado una respuesta utilizando el conocimiento disponible. Un sistema de inteligencia artificial puede disponer de varios sistemas expertos especializados que se complementan mutuamente, y mecanismos de apoyo que ejecutan tareas simples de decisión y recopilación de información a bajo nivel para asistir al programa inteligente principal a ejecutar sus tareas. Algunos procedimientos básicos de toma de decisiones son como elecciones: se toma una decisión según el nivel de excitación o respuesta generado por un grupo de unidades sensoras o recolectoras de información cuando se les presentan las posibles soluciones. Algunas reglas pueden vigilar la ocurrencia de excepciones, condiciones especiales y situaciones peligrosas, y sugerir actuaciones de precaución. El reconocimiento de patrones se utiliza para reconocer e interpretar estados o situaciones relevantes, identificando, clasificando o categorizando la información concreta de entrada (normalmente sensorial), comparándola y ajustándola con patrones abstractos prototipo almacenados de alto nivel. El reconocimiento de patrones es fundamental en el procesamiento de imagen (reconocimiento de objetos) y sonido (reconocimiento del lenguaje). El procesamiento de imagen trabaja con conjuntos de señales visuales con cantidades enormes de información, normalmente matrices de píxeles (elementos básicos de imagen) cambiantes en el tiempo, tratadas para resolver la imagen en componentes significativos y reconocer objetos. El procesamiento de imagen se realiza mediante múltiples fases de tratamiento basadas en una jerarquía de niveles de decisión, procesamiento paralelo masivo en los niveles más bajos, segmentación y etiquetado, gestión mediante expertos múltiples en los niveles más altos, discriminación usando restricciones de niveles superiores de contexto, y aprendizaje de ejemplos concretos de reconocimiento. Cada nivel de tratamiento reduce información y tiene sus propios métodos y formas de representar conocimiento. El procesamiento puede ser guiado o influido por lo que se espera encontrar en un entorno dado. La visión es una capacidad sensorial muy importante por la cantidad y calidad de la información que proporciona. La visión no es un proceso directo y simple. La percepción visual requiere la identificación de bordes (localización y orientación), la detección de cambios, la obtención de información de profundidad o distancia, la organización en superficies, la estimación de texturas, y la reificación (identificación de cosas) de objetos discretos y estables sobre una heterogeneidad de puntos de vista (conjuntos de datos sensoriales parcialmente diferentes son identificados como el mismo objeto observado desde diversas perspectivas). El reconocimiento del lenguaje hablado utiliza técnicas semejantes al reconocimiento de imágenes, actuando sobre una señal sonora variable en el tiempo (unidimensional), la cual se segmenta y resuelve a varios niveles analizando su espectro de frecuencias para reconocer fonemas, palabras y frases, las partes elementales del lenguaje. Un analizador sintáctico es un algoritmo que toma una gramática y una frase y descubre cómo se divide la frase en categorías sintácticas. Las señales auditivas contienen normalmente menos información que las señales visuales. El razonamiento dirigido por objetivos es una técnica de razonamiento que concentra la atención en los elementos de conocimiento que parecen poder alcanzar un objetivo. El encadenamiento hacia atrás es un algoritmo recursivo de razonamiento dirigido por objetivos en la cual el sistema intenta verificar una hipótesis mediante la comprobación de todas las proposiciones que implican (conducen a) esa hipótesis. Un árbol de decisión es un conjunto de reglas escritas en forma de árbol. En cada nodo (ramificación) se examina una regla, y se realiza una decisión de avanzar por una rama determinada, lo cual lleva al próximo nodo o al resultado final. La programación dinámica es un procedimiento recursivo que funciona hacia atrás para resolver un problema de decisión de varias fases, ejecutando en cada fase una decisión óptima asumiendo que lo mismo se ha hecho en la fase previa. La solución para la fase final es así la solución del problema entero. Para desenvolverse en situaciones de la vida real, la inteligencia artificial puede utilizar marcos y guiones, estructuras de datos y procedimientos de complejidad arbitraria que representan de forma esquemática situaciones y actuaciones típicas, generando expectativas y guiando la interpretación de nuevos datos. Estas estructuras de datos contienen valores por omisión o por defecto que informan de cómo suele ser la realidad. Frente a una situación concreta se selecciona de la memoria una estructura y se adapta a la realidad cambiando los detalles que sean necesarios. El razonamiento basado en casos busca analogías entre un problema por resolver y otros problemas tipo ya resueltos. Una red semántica es un sistema de representación de conocimiento mediante grafos con nodos (objetos, conceptos) y enlaces (relaciones). La red semántica describe la ontología de un dominio: qué elementos existen, qué propiedades tienen y cómo están relacionados entre ellos (clasificaciones, interacciones). Un programa es automodificable si puede causar cambios en partes del propio programa. El código automodificable puede almacenar, destruir y transformar selectivamente información dentro de sí mismo, capacidad que permite el comportamiento adaptativo inteligente. La capacidad de automodificación requiere que el programa esté almacenado en memoria. Los algoritmos genéticos provocan alteraciones en programas, hacen competir diversas variantes y seleccionan a los supervivientes más aptos. La lógica difusa es la rama de la lógica diseñada específicamente para apoyar el razonamiento humano difuso, permitiendo etiquetas lingüísticas como mucho o muy, de modo que puedan construirse proposiciones con varios grados de certeza y precisión. En la lógica tradicional una proposición sólo puede tener uno de dos valores de verdad posibles (verdadero o falso, 1 o 0). En la lógica difusa las etiquetas y los operadores permiten que las proposiciones tengan un valor continuo de verdad entre 0 y 1, para trabajar con datos y reglas incompletos o inseguros. La inteligencia artificial utiliza lenguajes de programación especiales para procesamiento de listas (cadenas de símbolos, secuencias finitas ordenadas de instrucciones y datos) que permiten recursividad sofisticada, manipulación de símbolos y código automodificante (los mismos programas están representados por listas), y lenguajes no procedimentales de programación lógica, que permiten describir las relaciones relevantes entre entidades en el problema y las reglas que gobiernan la solución del problema, sin especificar los procedimientos que deben usarse para encontrar la solución. Algunos programas inteligentes de juegos utilizan el procedimiento o teorema minimax y la búsqueda alfa-beta. Esta técnica básica comienza con la construcción en forma de árbol de una enumeración organizada de los movimientos sucesivos posibles de cada jugador. Se analizan todos los nodos del árbol de búsqueda, y una evaluación de la posición final de las hojas del árbol que siempre escoge el valor mínimo en los niveles del oponente y el máximo valor en los niveles del jugador se pasa de vuelta por el árbol. Se pueden utilizar análisis precomputados de diversas situaciones del juego. La disciplina del aprendizaje automático investiga los principios básicos de la adquisición de comportamiento cognitivo. En vez de intentar manufacturar un sistema que muestre comportamiento inteligente directamente, se trata de producir embriones que, mediante un determinado proceso de desarrollo y entrenados convenientemente, son capaces de adquirir comportamiento inteligente, pueden aprender. Un sistema que es capaz de aprender puede evolucionar, adaptarse al medio eficazmente y mejorar en su rendimiento. El rango de comportamientos que pueden ser adquiridos por un agente particular (un animal, un robot), está determinado por sus capacidades de interacción con el medio, tanto sensoriales (entradas) como motoras (salidas). La meta del aprendiz es ser capaz de relacionar y producir una asociación adecuada entre estímulos y respuestas. La asociación deseada o correspondencia objetivo puede ser presentada completa al aprendiz para que este la memorice sin razonar (caso extremo degenerado), o puede ser mostrada en forma parcial como ejemplos positivos y negativos a partir de los cuales el aprendiz debe pensar y producir unas normas generales de actuación. Ignorancia y erroresLos errores, equivocaciones o fallos de pensamiento son resultado de la ignorancia, la falta de conocimiento y la limitación general de la capacidad intelectual. La imaginación humana es capaz de producir asociaciones mentales incorrectas, que no se corresponden con la realidad. La epistemología estudia las normas cognitivas. El conocimiento es inválido cuando los conceptos son inadecuados, los juicios son falsos o los razonamientos son erróneos. La persona inteligente sabe lo que sabe y lo que ignora. Los prejuicios son predisposiciones preexistentes para juzgar un determinado tipo de cosas o personas de una determinada manera, positiva o negativa. Los prejuicios son ideas, suposiciones, creencias, opiniones, tendencias y actitudes preconcebidas, no analizadas de forma crítica, formadas sin conocimiento suficiente, recibidas y asumidas pasivamente, asociadas a valoraciones y reacciones emocionales positivas o negativas, resistentes a la evidencia y a la razón, a menudo implícitos e inconscientes, y que distorsionan la percepción de la realidad. Una persona racional y crítica es capaz de incorporar nueva información y revisar sus estructuras cognitivas para resolver conflictos entre sus ideas y la realidad, entre las predicciones y las observaciones. Los prejuicios pueden utilizarse de forma consciente como primeras aproximaciones a la realidad habitual. La representación del conocimiento simbólico en el cerebro es análoga a una inmensa red semántica de conceptos y relaciones. Con cada experiencia se añaden enlaces que refuerzan la estructura, o se eliminan los no adecuados. Una disonancia cognitiva se produce cuando un nuevo elemento de conocimiento contradice una creencia bien establecida, y aparecen incompatibilidades. La corrección o actualización no se realiza de forma automática e inmediata, sino que son necesarios refuerzos y estímulos adecuados. La presentación ocasional de una idea correcta no suele ser suficiente. La repetición frecuente es esencial para la asimilación. Las concepciones previas tienden a ser muy fuertes, y las ideas y hábitos implantados en etapas tempranas del desarrollo cognitivo no se modifican con facilidad. Hay una inercia mental a conservar lo existente mientras que no se muestre como claramente insatisfactorio y no haya disponibles alternativas mejores. Dadas las íntimas relaciones entre emociones y conocimiento, los seres humanos son más susceptibles a cambiar sus estructuras cognitivas si la información se presenta de tal modo que consigue activar una respuesta emocional. La persona ignorante no exige ni proporciona explicaciones, argumentos, justificaciones, pruebas, refutaciones, fundamentos; confunde las creencias y las opiniones con el conocimiento, lo deseable con lo posible; acepta las opiniones de las autoridades o de la mayoría sin capacidad crítica; es crédula, víctima de las supersticiones, y fácilmente manipulable mediante técnicas de persuasión; realiza inferencias equivocadas, pasa sin rigor de una idea a otra, ignora factores esenciales y no considera todas las alternativas, posibilidades y conclusiones relevantes (bloqueo mental); mezcla ideas de niveles diferentes de forma incoherente; a menudo se siente insultada y agredida cuanto se le muestra su ignorancia, y reacciona de forma irreflexiva con un obstinado inmovilismo. Una persona puede expresar una proposición falsa por error, de forma inconsciente debido a su ignorancia, o como una mentira consiente y deliberada. La capacidad de fingir, confundir y engañar a los enemigos o competidores puede ser muy útil para la supervivencia (mimetismo, camuflaje). El autoengaño es común ya que la creencia sincera en algo es la mejor forma de convencer a otras personas atentas a señales emocionales indicadoras de sinceridad. En sociedades donde las creencias y prácticas irracionales son dominantes, enfrentarse a los errores puede resultar difícil, impopular, arriesgado e incluso peligroso. Los errores relativos a reconocimiento de patrones o regularidades de la realidad pueden ser falsos positivos (detectar una realidad no existente) o falsos negativos (no detectar una realidad existente). Realizar asociaciones no existentes en la realidad sobrecarga el sistema cognitivo y puede causar conductas inútiles que no consiguen los resultados deseados (rituales, supersticiones, pseudociencia), pero es más peligroso no realizar asociaciones existentes potencialmente amenazadoras para la supervivencia: al ajustar sus sistemas de creencias los seres humanos suelen creer de más. No detectar una oportunidad de beneficio es grave (no detectar una posible presa o fuente de alimento es negativo pero puede resolverse detectando otra), pero es mucho más grave no detectar el peligro (un depredador puede acabar con la vida del animal). FalaciasLas falacias son errores de razonamiento, fraudes intelectuales, sofismas, tergiversaciones de la realidad, argumentaciones defectuosas y engañosas, pero que resultan atractivas y aparentemente correctas. Los demagogos utilizan sistemáticamente falacias persuasivas. Las falacias son a menudo resultado de manipulaciones lingüísticas (palabrería sofisticada) que provocan confusión de términos y significados y asociaciones inconscientes con emociones positivas o negativas. Algunas falacias comunes son el principio de autoridad, la creencia común, el respeto a la tradición, la sustitución de un error por otro error, las asociaciones remotas (negativas o positivas), las generalizaciones erróneas, la sustitución del todo por las partes o de las partes por el todo, el razonamiento post hoc. El principio de autoridad consiste en aceptar que lo que un experto o una persona prestigiosa o poderosa diga debe ser cierto. Algunos especialistas tienen un prestigio inmerecido o fallan fuera de su área concreta de trabajo. La erudición no es prueba de inteligencia, y puede utilizarse para disimular la falta de ideas propias. Una proposición es cierta o falsa según su correspondencia con la realidad, independientemente de quien la exprese. La creencia común, la opinión popular, la actuación extendida, no es necesariamente correcta. El conocimiento no es resultado de un consenso democrático. La suma de muchos errores no es un acierto. Un error no corrige otro error. Algo diferente de un error concreto puede ser también erróneo. Ni la tradición ni la revolución son necesariamente correctas ni constituyen justificación epistemológica. Tanto el inmovilismo reaccionario como el cambio ciego son actitudes irracionales. Las relaciones indirectas y remotas (pendientes resbaladizas) no deben confundirse con consecuencias directas, ciertas e inevitables, sean positivas o negativas (evocando anhelos o miedos). El razonamiento post hoc consiste en considerar erróneamente que eventos sucesivos en el tiempo son causa y efecto. Es necesario que la causa preceda al efecto, pero no es suficiente. Algunas falacias apelan a las emociones y los sentimientos para perturbar los mecanismos de razonamiento lógico. Las reacciones emocionales pueden llegar a impedir aceptar la realidad como es. Las apelaciones emocionales influyen persuasivamente sobre las valoraciones y las decisiones, intentando que la persona no razone. Es más fácil para muchas personas decidir emocionalmente que racionalmente, sentir que pensar. Cuando no se tiene razón, sólo queda la persuasión mediante la confusión emocional. El demagogo utiliza la simpatía, la belleza, la adulación, el tono de voz, el vestido, los buenos modales, para causar una impresión agradable y distraer la atención de las ideas. Las falacias emocionales pueden utilizar el miedo (daños o catástrofes, amenazas de agresión, de uso de la fuerza contra alguien querido), la lealtad (pertenencia a un grupo, aceptación, unidad, presión popular), la compasión (caridad, solidaridad con el sufrimiento), los prejuicios, los estereotipos, el odio, el desprecio, la indignación, la vanidad. El demagogo considera la argumentación como una pelea, no como un intento de conocer la verdad, y ataca a los contrincantes, a su identidad, afiliación, profesión, o raza (aprovechando que los ignorantes se fijan en la personalidad, no en las ideas), omite información relevante y puede distorsionar y adulterar lo que otros afirman (hombre de paja), asumiendo cosas que no se han afirmado o que no son consecuencia lógica de lo que se ha dicho. El demagogo suele utilizar términos difusos, abstractos, referidos a valores y con fuerte carga emocional, positiva o negativa, y palabras solemnes que ocultan desconocimiento y anestesian la sensación de ignorancia. Una pregunta trampa es un planteamiento complejo del cual se exige una respuesta simple. Las combinaciones complejas no pueden aceptarse o rechazarse en bloque sin provocar malentendidos. En un falso dilema se confunde algo contradictorio con algo contrario, se ofrecen unas alternativas exclusivas como únicas posibles cuando no lo son. En ocasiones es posible confundir una proposición y su negación, ya que simbólicamente son casi idénticas. Algunos errores relacionados con demostraciones son creer que la falta de evidencia a favor de algo demuestra lo contrario (que si algo no ha podido demostrarse, lo contrario debe ser cierto; la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia), la alteración de la carga de la prueba (es lo contrario lo que debe demostrarse), la argumentación circular o petición de principio (suponer que es cierto lo que se quiere demostrar). Si se acepta una idea errónea y se procede lógicamente, se aceptan todas sus consecuencias posiblemente falsas. Es una falacia el afirmar que el conocimiento no existe (que todo es opinable, que no se puede tener razón), y tratar igual todas las proposiciones (sean correctas o incorrectas), dando la misma importancia a cualquier opinión, exigiendo todos los puntos de vista aunque no tengan sentido. El conocimiento no se alcanza como una media estadística de todas las opiniones. El conocimiento no se alcanza necesariamente mediante la síntesis dialéctica entre la oposición de una tesis y su antítesis: si una proposición es verdadera, su negación es falsa. Es absurdo criticar el conocimiento científico como pensamiento único. Una argumentación adecuada acerca de acciones humanas debe distinguir claramente qué se quiere conseguir, quién quiere conseguirlo, y cómo pretende conseguirse. Si un determinado objetivo es un bien o no depende de las valoraciones subjetivas de las personas, que no son absolutas sino relativas a otros fines posibles. No hay bienes ni males absolutos y universales. Es un grave error colectivizar indiscriminadamente los problemas y las actuaciones humanas. Opinión, creencia, feUna proposición es verdadera si se corresponde con la realidad. Una proposición bien construida significa algo y puede ser comprobada, verificándola o refutándola. El conocimiento es radicalmente diferente de la opinión sin justificación. El conocimiento es verdadero, se corresponde con la realidad, proporciona a un sujeto consciente y reflexivo certidumbre completa y firme, evidencia segura. En su ámbito de validez es prácticamente definitivo, no corregible. El conocimiento requiere algún tipo de justificación o fundamentación. Hay justificaciones directas, intuitivas (no se fundamentan mediante ninguna otra proposición), y otras demostrativas, argumentativas, basadas en último término en proposiciones conocidas directamente. La opinión o creencia está formada por proposiciones no comprobadas (a menudo no comprobables), sin fundamento, sin ningún valor epistemológico, a menudo erróneas, y mantenidas de forma irreflexiva y arbitraria. La fe es la acepción emocional (irracional, no crítica) de creencias para las cuales no se tiene prueba racional, demostración científica o evidencia sensorial. El lenguaje puede utilizarse para transmitir conocimiento, pero también puede transmitir proposiciones falsas o no fundamentadas. El que alguien, sea quien sea, diga algo, no implica que ese algo sea cierto: el error, la mentira, el engaño, son posibles. Es un error común el aceptar sin crítica las afirmaciones de otras personas. La autoridad o prestigio de las personas persuasivas no constituye fundamento epistemológico de ningún tipo. Los expertos pueden equivocarse, y su prestigio puede ser inmerecido. El receptor de un mensaje sabe que le han dicho algo, no que ese algo sea cierto. Una persona racional puede confiar en los testimonios ajenos siendo consciente de que hay un riesgo de error, y de que queda pendiente la comprobación personal. La credulidad es peligrosamente irracional. Las personas tienen en general un deseo emocional de tener razón, una necesidad de tranquilizar su curiosidad y afirmar su orgullo y amor propio, aunque realmente estén equivocados. Una opinión es una expresión construida sintácticamente, bien formada, pero que no está validada ni falsificada, no se sabe si se corresponde o no con la realidad, si es verdadera o falsa, correcta o incorrecta. Una opinión es una afirmación no concluyente, sin fundamentar, sin evidencia. Las opiniones suelen mantenerse por razones emocionales mediante argumentaciones superficiales y erróneas. Es posible opinar o creer algo que es falso, incorrecto, pero no es posible saber algo que es equivocado. El conocimiento es fiable, la opinión no es fiable. La corrección de una idea es independiente de cuántas personas la acepten o rechacen.
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