Inteligencia y Libertad

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Francisco Capella

 

LENGUAJE

Coordinación y lenguaje

Lenguaje y comunicación

Realidad, pensamiento y lenguaje

Inteligencia y Ciencia

Lenguaje

Coordinación y lenguaje

Los animales que viven en algún tipo de agrupación familiar o social necesitan coordinar sus actuaciones, ya que la comunidad se desintegra, se rompe, si no se alcanza un ajuste. El lenguaje (corporal, verbal o simbólico) es el producto evolutivo que sirve como herramienta de coordinación, como instrumento de comunicación entre los participantes en un grupo.

Si las fuentes de perturbación para un organismo incluyen otros organismos, su coevolución causa un acoplamiento estructural entre ellos debido a las constantes perturbaciones mutuas, lo que produce modelos de conducta entrelazados que forman un dominio consensual. Un dominio consensual es un dominio de interacciones recursivas generadas mutuamente, como acciones y reacciones entre sistemas plásticos de una misma especie. El dominio de interacciones es una red de secuencias de conductas mutuamente entrelazadas, un contexto en el que suceden los comportamientos individuales. Un dominio consensual se genera por la historia de estados e interacciones entre los participantes (y sus progenitores) dentro del dominio físico, en el juego mutuo a través de acoplamientos estructurales determinados por sus demandas de autopoyesis. El comportamiento de coordinación en un dominio consensual es lingüístico. El lenguaje humano se corresponde con la intuición humana acerca de la realidad porque los propósitos al usarlo están alineados con la realidad física en el mundo y con las acciones humanas en él. El lenguaje y la cognición son fundamentalmente sociales.

El lenguaje permite crear un dominio cooperativo de interacciones, un dominio consensual. El lenguaje es práctico, su función más básica y primitiva es instar a la acción, orientar y coordinar el comportamiento, tanto individual como social, influyendo sobre la conducta mediante llamadas de atención, avisos, provocaciones, peticiones, órdenes. La evolución produce gradualmente formas avanzadas de lenguaje, como el lenguaje natural humano, con características denotativas, teóricas y aseverativas, con función de representación y expresión de juicios, opiniones, creencias, convicciones, imaginaciones, expectativas, intenciones, constataciones.

El lenguaje transmite información y se refiere a la realidad para coordinar la acción conjunta. Un lenguaje denotativo establece correspondencias entre elementos lingüísticos y entidades de la realidad, apunta a tipos de entidades regulares independientes, representa el mundo, describe y explica lo que existe. Los seres cognitivos observan el mundo y generan distinciones operacionales, especificando qué puede distinguirse como una unidad. Como herramienta cognitiva, la manipulación lingüística sustituye a la manipulación del mundo real y permite representar, transmitir y acumular conocimiento acerca del mismo. El lenguaje permite el desarrollo y la acumulación de cultura, ciencia y tecnología.

El lenguaje natural funciona mediante la sustitución de referencias, las entidades del mundo a través de sus patrones mentales o conceptos significativos, por referentes, los elementos lingüísticos, mediante un código. La naturaleza de los referentes determina el tipo de lenguaje. En el lenguaje corporal, los referentes son patrones de gestos. En el lenguaje verbal, los referentes son patrones sonoros que pueden ser hablados y oídos. En el lenguaje icónico, los referentes son iconos, símbolos no arbitrarios, patrones que son similares a las entidades representadas. En el lenguaje simbólico los referentes son patrones visuales o signos que pueden ser escritos y leídos, sin relación de semejanza con las entidades representadas.

Las referencias, cosas, acciones y sucesos, son representadas por los referentes mediante un código común. Los patrones relevantes del mundo reciben nombres o términos con palabras, etiquetas que los representan: sustantivos para patrones de cosas, verbos para patrones de acciones, adjetivos y adverbios para atributos y propiedades, preposiciones para relaciones espaciales y temporales. Las oraciones se construyen con sujetos y predicados. El significado de un término es el concepto o patrón que etiqueta. La referencia de un término es la cosa o acción actual, la instanciación del concepto. Los juicios, las relaciones entre conceptos o entidades, son expresados mediante proposiciones o frases.

Un lenguaje simbólico es un sistema de comunicación que incluye un vocabulario o léxico de palabras, los elementos básicos, y una gramática (sintaxis) o conjunto de reglas para combinar las palabras en frases bien formadas. No toda combinación de palabras es una oración. La lingüística es la ciencia que estudia el lenguaje. La semiótica estudia los símbolos. La semántica estudia las relaciones entre las palabras y sus significados. La sintaxis establece las reglas de construcción de frases bien formadas. La morfología estudia la composición de términos mediante elementos más simples, los morfemas, a su vez compuestos de fonemas, sonidos, o letras, basados en propiedades básicas auditivas o geométricas.

Un código es una correspondencia sistemática de representación, especificada por un conjunto de reglas (codificación), entre un conjunto de símbolos (representantes) y un conjunto de entidades (representados). Un código es cualquier sistema formado por un conjunto de signos y reglas combinatorias mediante el cual pueden componerse mensajes. Codificar es producir un mensaje mediante las reglas de un código. El significado de un símbolo es el ente que representa. Interpretar o traducir un símbolo o mensaje es descodificarlo, hallar su significado. Un código supone un convenio, una interpretación común, y define un lenguaje. Un código es convencional si sus normas o criterios son aceptados tácitamente, por costumbre o tradición.

El lenguaje es una institución, un patrón repetitivo de comportamiento, un producto pragmático de la evolución que surge y se desarrolla de forma gradual. No es un producto acabado diseñado por ninguna mente individual. Como todas las habilidades cognitivas, el lenguaje no es perfecto. Es la facultad de comunicación más eficiente de los seres cognitivos, lo suficientemente sofisticada como para producir una coordinación y un acoplamiento adecuados para que los desajustes sean infrecuentes. La representación de cosas y acciones en el lenguaje humano es sólo aproximada e imperfecta. El lenguaje se refina y perfecciona conforme avanzan las capacidades cognitivas de los seres inteligentes.

Las formas lingüísticas no son rígidas e inmutables, pueden sufrir variaciones. La evolución del lenguaje sigue el patrón de retención selectiva y propagación de variaciones. El lenguaje cambia constantemente, evoluciona lentamente de formas antiguas a formas más nuevas. Cuando grupos diferentes que usan un mismo lenguaje se separan, cada grupo desarrolla gradualmente su propia variedad o dialecto. Si las variaciones son sustanciales, los dialectos se vuelven mutuamente incomprensibles y son reconocidos como idiomas diferentes. Si grupos con lenguajes distintos están en contacto, sus respectivos lenguajes interaccionan e intercambian elementos. Algunos lenguajes dejan de ser usados y se transforman en lenguas muertas.

Las características del lenguaje dependen de la realidad que debe representar. Para ser útil un sistema de representación debe agrupar y distinguir las entidades relevantes y ser económico en su aprendizaje y uso. Una sociedad desarrolla un lenguaje por un proceso iterativo de ensayos y errores de significados y nombres. Todo nuevo elemento lingüístico debe atravesar un proceso social de selección. Los objetos y las acciones que tienen límites estables y precisos y que son frecuentes y útiles para manipular el entorno reciben una atención especial. Los significados de las palabras deben ser comunicables en última instancia mediante conjuntos finitos de instancias ostensibles (mostrables directamente). Las palabras y frases de prueba que designan referencias que los hablantes de la comunidad raramente interpretan correctamente, o no consiguen hacerse comunes o se transforman en designaciones normalmente adivinadas.

La correspondencia entre palabras y entidades es una relación no biunívoca, contingente y corregible (nunca es un isomorfismo), el producto del ensayo y error de metáforas progresivamente más adecuadas, pero nunca completamente perfectas. Una misma palabra puede tener varios significados distintos y ser equívoca (polisemia), y un mismo concepto puede representarse con distintos términos (homonimia, sinonimia). Una misma frase puede querer decir varias cosas según cómo se interprete, y un mismo hecho puede expresarse de muchas maneras. La ambigüedad se resuelve normalmente mediante el contexto o mediante más comunicación.

El individuo aprende un lenguaje gradualmente. Los significados de las palabras no pueden ser transferidos directamente al aprendiz, quien los descubre por ensayo y error de suposiciones. No es posible ni práctico enseñar el lenguaje mediante definiciones lógicas. El aprendiz observa conjuntos incompletos de instancias ostensivas; cada instancia deja múltiples interpretaciones equívocamente posibles, y los ejemplos adicionales tienden a editar y filtrar los significados erróneos. Este ensayo y error de significados requiere la comunicación del maestro y el aprendiz y la presencia de las referencias ostensivas estimulando y editando las pruebas de significado.

Lenguaje y comunicación

La comunicación es la transmisión de información realizada entre emisor y receptor mediante intercambio de mensajes a través de un canal y en un lenguaje o código que es común al emisor y al receptor. El emisor que desea comunicar algo debe codificar el mensaje, expresarlo y transmitirlo a través de un medio para que el receptor lo descodifique e interprete para entender qué quiere decir el emisor. Para que el lenguaje funcione como herramienta de comunicación, debe basarse en convenciones y reglas conocidas por los participantes. El lenguaje incluye un código sistemático de signos y la capacidad cognitiva de manipularlos para comunicarse pensamientos, sentimientos e instrucciones. Un mensaje es una representación lingüística codificada de unos contenidos informativos para su comunicación. El canal de comunicación determina el tipo y la cantidad de información que puede transmitirse, y puede distorsionarla y añadir ruido.

Un símbolo es cualquier signo que indica o representa los objetos sin tener ningún parecido o relación con ellos, por una simple asociación convencional. Una señal es cualquier cosa perceptible por los sentidos, principalmente por la vista y el oído, que sirve de sustrato o soporte físico de un símbolo o signo. A nivel físico el transmisor transforma el mensaje en una señal (modulación) que es enviada por el canal de comunicación, y el receptor transforma la señal en mensaje (desmodulación). El signo lingüístico tiene dos componentes, significante y significado. El significante es el aspecto formal de la palabra u oración, y el significado el contenido, el sentido, la idea evocada por el significante.

Todo acto lingüístico existe en una tradición dentro de un trasfondo compartido. Los participantes en la comunicación comparten unas convenciones no articuladas. Una convención es un estado de conocimiento de mentes competentes, una regularidad mantenida por una serie de expectativas recíprocas entendidas por los miembros de una comunidad. Una comunicación adecuada requiere referentes comunes a todos los niveles. El contexto o trasfondo es el espacio de posibilidades que permite escuchar tanto a lo que se habla como a lo que no se dice, el entorno o conjunto de circunstancias compartidas por emisor y receptor, y que ayudan a la interpretación correcta del mensaje. El contexto de una palabra o frase es el mensaje del que forma parte y que contribuye a su determinación semántica. El significado se crea mediante la escucha activa. El mensaje transporta la información y desencadena la interpretación. El trasfondo, el conocimiento acerca del mundo en general y de la situación concreta en particular, posibilita la interpretación.

La hermenéutica es el estudio de la interpretación. Un receptor interpreta un mensaje cuando lo procesa para comprenderlo y realizar las mismas asociaciones que el emisor, entendiendo lo que este ha querido decir (dándole significado, asociándolo con lo ya conocido). En general una comprensión completa no puede asegurarse, excepto en dominios formales restringidos. Todo acto de comunicación supone un riesgo de fallo e incomprensión, todo mensaje tiene cierta indeterminación y ambigüedad. El lenguaje no es perfectamente preciso y exacto. El diálogo interactivo permite las confirmaciones pertinentes. La comunicación es una acción humana en la cual los recursos deben ser aprovechados eficientemente según las valoraciones e intenciones de los participantes. El emisor asume ciertas cosas, no transmite lo que da por sabido, sólo especifica lo que no es obvio para no realizar un esfuerzo estéril, y si es necesario utiliza más recursos para aproximarse más a la comprensión.

Realidad, pensamiento y lenguaje

El ser humano vive integrado en una realidad o cosmos físico que conoce y representa mentalmente y que expresa lingüísticamente. Es un ser cognitivo avanzado, capaz de pensar de forma abstracta y simbólica relacionando el universo real de las cosas, interacciones y sucesos, el mundo mental de los patrones ideales, vivencias, conceptos y proposiciones, y el dominio lingüístico de las palabras y las frases.

El universo físico real está formado por objetos o cosas individuales caracterizadas por diferentes propiedades o atributos, que se encuentran en situaciones o estados concretos, en los que interaccionan entre sí y producen eventos o sucesos específicos. Los objetos del mundo físico son objetivos, con una ubicación determinada en el espacio y en el tiempo, e intervienen en relaciones causales. Las cosas y eventos particulares semejantes pueden agruparse como instancias de clases generales.

Un ser cognitivo avanzado conoce la realidad mediante la construcción y manipulación de modelos abstractos o patrones mentales, los conceptos, y su asociación en proposiciones. Los conceptos o ideas representan clases de objetos, situaciones o eventos concretos. Las proposiciones o juicios son asociaciones entre conceptos y representan las relaciones entre entidades reales. Las proposiciones pueden ser particulares, si se refieren a instancias específicas, o universales, si se refieren a clases generales.

Un ser cognitivo reconoce los objetos, situaciones y sucesos mediante la percepción, la interpretación o comprensión de la realidad. La percepción se efectúa a través del ajuste de los patrones mentales abstractos con la experiencia sensorial concreta. Una vez comprendida una situación, el ser humano toma una decisión y actúa de forma adecuada a las circunstancias. El realismo por representación, o representacionalismo, indica que el conocimiento de la percepción no es un proceso directo: los objetos intencionales inmediatos de los estados mentales no son objetos reales ni sus propiedades, sino entidades mentales (ideas), que representan en virtud de relaciones causales a los objetos y sucesos de la realidad.

La percepción es un proceso mecánico, causal, fiable, mediante el cual un hecho objetivo particular es presentado al sujeto en un estado mental: las propiedades objetivas de los objetos reales (acaecimientos) pueden producir estados mentales subjetivos (vivencias). Las vivencias mentales (pensamientos, deseos, intenciones, sensaciones, emociones) son fenómenos psíquicos internos y subjetivos. El sujeto conoce su objeto de modo inmediato y transparente (la esencia de una vivencia es ser notada), por introspección, y sólo el sujeto tiene acceso a sus vivencias, son privadas. Las alucinaciones, engaños o ilusiones son errores perceptivos posibles pero escasos y excepcionales: es difícil la supervivencia de un ser vivo que no percibe correctamente su entorno. El contenido de un estado mental se ve afectado por el sistema perceptor y por la propia mente, no sólo por el acaecimiento externo. Una anomalía perceptiva puede determinarse con otro sistema perceptor que proporcione información adicional independiente.

El lenguaje simbólico permite etiquetar los conceptos, asignarles un signo convencional, expresarlos mediante términos o palabras. Las proposiciones se expresan mediante frases bien construidas sintácticamente como cadenas de palabras. El contenido informativo de una proposición es el conjunto de proposiciones lógicamente incompatibles con ella, excluidas por ella. Una proposición es más informativa cuanto menos probable es el hecho que indica.

Las cosas o entidades objetivas son los constituyentes de los acaecimientos o sucesos físicos. Las cosas físicas causan y son causadas y son describibles con precisión en términos científicos. El mundo físico objetivo es intersubjetivo, sustantivo y normativo. El mundo físico es intersubjetivo porque la misma cosa o acaecimiento es accesible a varios sujetos de la misma forma. La misma realidad u objeto puede ser percibida y representada de modo similar por diferentes observadores con capacidades cognitivas normales. Existe una relación natural entre las cosas y sus representaciones mentales. El mundo físico es sustantivo porque existe de forma independiente de su percepción subjetiva por observadores conscientes, no depende de que un sujeto lo observe o represente. Es un error de absurda arrogancia e infantilismo suponer que es la conciencia la que crea la realidad. El mundo físico es normativo porque al ser único y accesible puede servir como norma para evaluar el conocimiento acerca del mismo representado en las construcciones mentales.

Las ideas o entidades subjetivas son los constituyentes de vivencias o sucesos mentales. Los patrones ideales o conceptos universales son construcciones mentales que representan tipos de ejemplares que muestran regularidad y semejanza. Los conceptos existen de forma independiente de su expresión en un lenguaje natural simbólico. En el ser humano pensamiento consciente y lenguaje están intrínsecamente relacionados, de tal modo que resulta casi imposible separar los conceptos de los términos, y a menudo se usan de forma intercambiable. Los enunciados lingüísticos expresan proposiciones mentales. Los estados mentales son intencionales, se refieren a la realidad, están dirigidos a objetos y sucesos, representan el mundo. El acceso al mundo mental de pensamientos, sensaciones, emociones, sentimientos, intenciones, es directo, particular y privativo.

Existen oraciones del lenguaje a las que no es adecuado asignarles verdad o mentira, sino mejor condiciones de ocurrencia oportuna. En su función referencial, informativa, indicativa, descriptiva, aseverativa, el lenguaje es un sistema de símbolos compuestos en modelos o formas que representan los objetos del mundo. Las sentencias o enunciados son oraciones que pueden representar el mundo coherente o incoherentemente, según la correspondencia con el estado de cosas al cual se refieren. Las sentencias dicen cosas acerca del mundo y pueden ser verdaderas o falsas. Lo que una sentencia dice acerca del mundo, su significado, es función de las palabras que contiene y de las estructuras en las que se combinan. El contenido de las palabras denota objetos, propiedades, relaciones o acciones. Un enunciado es una oración que expresa una proposición que puede ser verdadera o falsa. Diferentes enunciados pueden decir lo mismo, y un mismo enunciado puede decir distintas cosas.

 

 

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