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El liberalismo según Federico Jiménez Losantos

 

Federico Jiménez Losantos es periodista y escritor. Dirige y presenta el programa de radio "La mañana" en la Cadena COPE; es editor y accionista de Libertad Digital; escribe artículos de opinión en El Mundo y Libertad Digital.


P: Buenas tardes, don Federico. Su libro, estupendo. Amando de Miguel utiliza el término "libertario". Lo considera un sinónimo de "liberal". ¿Qué opina usted?

R: Yo creo que no. Libertario es sinónimo de anarquista, y los liberales pensamos que el Estado debe estar limitado pero existir. Sin Estado no hay Derecho. Y sin ley no hay libertad. Otra cosa es que uno tienda más al anarquismo que al estalinismo, pero, vamos, Bakunin no era tampoco un liberal.


P: Hola, Federico. En FAES hay un vídeo de Mauricio Rojas en el que comenta que el liberalismo ha sido una muy buena herramienta para liberarse de tiranías pero que no ha proyectado una idea de comunidad con claridad, de ahí que el socialismo, el nacionalismo y el islamismo, a pesar de ser respuestas patológicas, sigan siendo atractivas. ¿Qué opinas al respecto? ¿Recomiendas alguna lectura sobre el tema?

R: Creo que es cierto, y que España es de los países que, por defender la idea de España, está evitando ese peligro. Pero en los círculos académicos y "libertarios" de los USA se advierte esa frivolidad, que, más que individualista, es suicida. Hace falta Estado si no se quiere ser pasto de las mafias.


P: Me gustaría saber cómo se puede evitar, desde un punto de vista liberal, es decir, con la menor intervención gubernativa posible, fraudes como el que ha sucedido con Fórum Filatélico. Este tipo de cosas hacen daño a la causa liberal, porque todo el mundo enseguida reclama al Gobierno medidas de control y supervisión.

R: Hombre, es que en un Estado de Derecho tiene que haber un control de las inversiones financieras, que es lo que son estas inversiones en sellos que se suponen valen dinero.


P: Si la mayoria de los vascos, los de la comunidad autónoma y los navarros, quisieran por mayoría crear una nación independiente, ¿usted lo aceptaría? ¿No cree que todo demócrata debería aceptar esa decisión?

R: No. De la misma forma que si Leganés quiere hacerse independiente los madrileños tenen el derecho y el deber de oponerse. Con la diferencia de que Leganés no vive desde hace treinta años bajo el terror separatista. ¿Qué libertad es esa de someterse a los pistoleros?


P: ¿Cree que lo que de verdad va a rematar a Zapatero es el empeoramiento de la economía que se empieza a palpar?

R: No, la economía nunca ha sido decisiva en la política. Eso son arriolismos. Con tres millones largos de parados, casi vuelve a ganar González en el 96.


P: ¿Qué opina de la nueva ley antitabaco? A nosotros, el gremio de estancos, nos machacan vilmente. También tendremos derecho a una solución.

R: Pues sí, pero como no se echan a la calle, ni caso. Se persigue más el tabaco que la heroína, y no digamos la coca, y no digamos el alcoholismo.


P: Me preocupa mucho la actitud de occidente frente al gigante Chino. ¿Debemos abrirles nuestros muros económicos o bloquearles hasta que caiga el régimen?

R: No podemos bloquearlos, lo que sí podemos es exigirles reciprocidad.


P: ¿Cree usted que la burbuja inmobiliaria tiene posibilidad de estallar en menos de 4 años?

R: En España no hay tal burbuja. Lo que hay es bastante agua y no poco jabón. Y poco suelo edificable y mucha corrupción política.


P: ¿Por qué ese linchamiento por su parte contra el señor Polaino, cuando desde su condición de psiquiatra defiende la misma postura de quien le paga a usted, es decir, la Iglesia? ¿No debería ser coherente y linchar también a la Iglesia cuando dice lo mismo pero desde lo moral?

R: Usted no tiene ni idea de lo que defiende la Iglesia, más que nada porque hay muchas opiniones al respecto. Y yo no critico a Polaino, yo critico al PP que lleva a un señor a disparatar al Congreso y a cargarse el éxito de la manifestación en favor de la familia. ¿O es que para usted es más importante condenar la homosexualidad que defender el matrimonio?


P: Otra manifestación, otro éxito. Parece que por fin la derecha política empieza a escuchar a su base social. Si la manifestación en defensa de la familia resulta ser otro éxito y el PP revalida la mayoría absoluta en Galicia ¿Tendremos a ZP contra las cuerdas? ¿Le veremos grogui?

R: Como mínimo, necesitamos un par de años de manifestaciones. A ver si aprenden a controlar una manifestación como es debido. Si alguien saca los pies del tarro, estacazo y a su casa. Espero que vayan aprendiendo, como los niños a andar.


P: ¿Qué opina usted personalmente de la ley de matrimonios gays? ¿Se puede hablar solo de familia con un núcleo con un padre y una madre? ¿No es más liberal permitir dichos matrimonios que no hacerlo?

R: ¿Y permitir el incesto? ¿Sería el colmo del liberalismo? Yo creo que no. Siempre he defendido, con Aznar y con ZP, que es precisa una ley que asegure los derechos civiles de las parejas homosexuales, pero de ahí a llamarle matrimonio hay una distancia insalvable.


P: El 2 de Febrero usted dijo que al aumentar el salario mínimo se suben los precios porque hay mas gente que compra. No causa eso después mayor producción, y con ello un nuevo abaratamiento? Y esa mayor producción, no implica mayor empleo?

R: No, porque la subida no depende de que las empresas hayan mejorado y, en consecuencia, mejoren los sueldos que me parece estupendo y natural. Se iguala a todos, los que van bien y mal, por sectores e incluso segmentos más amplios en vez de por empresas. Y se tiene ya asegurada para el año siguiente una inflación mayor, porque no hay posibilidades de bajar o contener los precios.


P: ¿Por qué se le debe impedir a un hombre que voluntariamente quiere morir que muera dignamente cuando su vida es puro sufrimiento? ¿Qué fundamentos políticos, que no religiosos, hay para no legalizar la eutanasia? ¿No es eso una injerencia del Estado en la libertad individual?

R: ¿Quién protege al que no quiere morir y no se puede valer? ¿Quién limita el derecho a disponer de la vida de otros? ¿Quién le asegura a usted que la eutanasia será siempre sabiamente administrada, y no como los espartanos, los nazis o los chinos que asesinan a las niñas, porque valen menos? No, la propia Iglesia admite la muerte para evitar el sufrimiento, creo que la fórmula es "evitar en encarnizamiento terapéutico". O sea, que a mi juicio, no es cierto que haya que elegir entre tortura y muerte digna. Aunque cada caso sea un mundo.


P: Desde hace un tiempo sigo con el máximo interés al economista liberal Xavier Sala i Martín. ¿Qué opina de la obra de este prestigioso intelectual? ¿No cree que a pesar de ser nacionalista catalán, está aportando ideas realmente frescas al liberalismo?

R: No se puede ser muy liberal y separatista, no se puede ser liberal y no defender la libertad de los que no la tienen. Siga a García Domínguez y a Girauta, que son catalanes y liberales, es decir, no nacionalistas.


P: ¿Cómo evitar que un juez o un político acabe concediendo los mismos derechos que tiene la Iglesia Católica a otras religiones? Dada la cuasi-nula implantación de otras confesiones y la importancia del catolicismo considero que la mejor solución es la autofinanciación; los millones de fieles católicos seguirán aportando dinero y el estado puede ayudar a mantener el patrimonio pero nos evitaría pagar ni un duro al Islam, por ejemplo.

R: En realidad, eso es lo que sucede. Pero hay una enorme cantidad de obras asistenciales, no sólo de Patrimonio, que el Estado ayuda a financiar porque, recuérdese, la Iglesia Católica es la primera ONG.


P: ¿Qué derecho cree ostentar la Iglesia Católica como para obligar a una persona a vivir si esta no quiere? Como autentico liberal que soy, reclamo que cada persona sea dueña de su destino. ¡La eutanasia debe ser legalizada ya!

R: ¿Y le parece bien que a usted pueda matarlo el médico o su familia? Si quiere suicidarse, allá usted, pero la protección de la vida no es asunto discutible. Si se abre esa compuerta, nos anegará a todos.


P: ¿Es compatible el liberalismo y la sanidad y educación pública de calidad?

R: Es necesariamente compatible, porque aunque se prefiera un sistema privado de salud y pensiones, que es más saneado y duradero, es preciso que haya una sanidad o una educación públicas para quienes no pueden pagársela por las causas que sean.


P: Soy un liberal que me he ido al paro a sabiendas de que iba a cobrar prestación por desempleo. A mí me viene bien ahora cobrar, pero eso no me animará a buscar trabajo durante los próximos meses. ¿Es defendible el paro desde una perspectiva liberal?

R: El paro no siempre se elige, pero si usted lo ha hecho, sus razones tendrá. Para un liberal, la libertad individual es sagrada. Dentro de la Ley, claro.


P: ¿Se puede decir que el liberalismo fracasó en 1929 por culpa del proteccionismo de USA?

R: Hay muchas teorías sobre el crack, pero que falló la regulación es evidente.


P: Quisiera que me aclarara dos preguntas: ¿la postura de un liberal ante cualquier tipo de subvenciones, incluidas las becas universitarias, debe ser por fe de principios negativa? Si las subvenciones son tan malas, ¿a qué se debe el éxito del Plan Marshall para la reconstrucción de la Europa libre tras la Segunda Guerra Mundial?

R: A lo primero, no, porque favorece la igualdad de oportunidades y la meritocracia. Yo no habría estudiado sin becas. En cuanto al Plan Marshall, no se crea la propaganda. Lo que hizo que Alemania diera el gran salto adelante fue la política económica liberal de Erhard, seguidor de la escuela austriaca, que horrorizaba a los generales norteamericanos. Hay subvenciones y donaciones para quienes lo necesitan de verdad que no sólo son moralmente buenas, sino muy defendibles desde el punto de vista liberal. Desde la caricatura del liberalismo de los progres, no, claro.


P: ¿Qué opina del Partido Libertario estadounidense? Si tuviera posibilidades de ganar, ¿votaría a éste o al republicano?

R: Al republicano. No es que me entusiasme, pero es el que tiene más liberales en el sentido español y europeo del término. Los libertarios me parecen oportunistas de derecha, aunque esto no sea decir mucho. Menosprecian el papel esencial del Estado y del Derecho en el libre mercado. A mi juicio, claro.


P: Enhorabuena por su nuevo libro, lo leeré con delectación. Mi pregunta es esta: mañana se conmemora el bicentenario de Kant, ¿qué opina, en general, de su pensamiento político?

R: No soy un gran conocedor de Kant, pero sin duda es una de las fuentes del liberalismo, no tanto de la democracia.


P: Me gustaría conocer su opinión frente a la obligatoriedad de la educación básica. ¿Qué opina del homeschooling? ¿Cree que el estado debe garantizar que el niño aprenda unos contenidos mínimos?

R: Sí. Aunque puede haber excepciones, sin duda meritorias, creo que una familia moderna normal no es capaz de dedicar el tiempo y el esfuerzo que precisa la educación de los niños. Pero, vamos, entendería la excepción de alguien muy rico siempre que en la enseñanza pública se asegurase la calidad de la enseñanza y facilitase la promoción social.


P: ¿Podría darme su opinión sobre la contradicción que veo en Xavier Sala ý Martín, que es un liberal impecable y un nacionalista radical?

R: Sucede en algunos libertarians norteamericanos: elevan el mercado a la categoría divina y dejan la libertad del individuo por debajo del asfalto. Yo creo en la libertad individual, que se manifiesta en la libertad de elegir yogur y gran superficie pero también escuela e idioma escolar para mis hijos.


P: Comparto con usted gran parte del ideario liberal, ¿pero donde pondría usted los límites a la libertad individual?

R: En el respeto a la ley y a la libertad de los demás, evidentemente.


P: ¿Qué elementos positivos encuentra en los "libertarian" norteamericanos? ¿Y negativos?

R: Positivos, que llevan hasta el final ciertas argumentaciones liberales. Negativos, que extreman la argumentación y el academicismo, olvidándose de la realidad en demasiadas ocasiones. Y que cultivan algunos cierta amoralidad aislacionista que no me gusta nada.


P: ¿No cree que sería efectivo para luchar contra los cárteles y coherente con la defensa de la libertad del individuo, que se liberalizase el comercio de la droga en general?

R: La liberalización de algunas drogas relativamente blandas sería posible, pero la cocaína, la heroína y las nuevas drogas químicas son harina de otro costal. La heroína, por el nivel casi irreversible de adicción y las pastillas porque al cambiar de composición continuamente no se podría fijar la sustancia legal y vendible. No le veo solución, la verdad.


P: En un sistema anarco-capitalista, ¿qué ocurría en aquellos sectores en los que el sector privado no es competitivo, si el estado o no existe o está
reducido a su mínima expresión?

R: No existe un sistema anarco-capitalista, ni puede existir. El estado es tan necesario para el liberalismo como la atmósfera para volar.


P: ¿No encuentra curioso que en la Guerra Civil americana eran los sureños esclavistas quienes pedían el libre intercambio y el norte industrial (y próspero), basado en el trabajo de hombres libres, quienes ponían aranceles?

R: Es que eso no es así. Había comercio y aranceles en toda la Unión y en la guerra cada cual optó por lo que pudo. Pero la clave del enfrentamiento fue la esclavitud, no la libertad de comercio.


P: ¿Ha leído usted algo sobre la guerra del Opio en China? ¿No cree que sirvió para desprestigiar las ideas sobre el libre cambio cuando se las usó como cobertura para el tráfico de drogas?

R: Cierto. En realidad, es uno de los argumentos más serios en contra de la liberalización del comercio de estupefacientes. También las drogas de diseño, que impiden un control químico, farmacológico y, por tanto, legal. Nunca lo he tenido claro del todo, pero ahora, menos.


P: Siguiendo su afirmación de sin nación no hay mercado, llego a la conclusión de que las naciones se formaron justo cuando aparece el individuo, porque es evidente que, los más primitivos intercambios paleolíticos ya constituyan un mercado. Pero para ser serios, ¿Sigue creyendo que sin la creación de la coacción pública no puede existir lo privado?

R: Existe lo particular, pero lo privado exige, por su propia naturaleza, la existencia de lo público. Y de una legislación que asegure esa diferencia. Que el Poder no robe a los particulares, por ejemplo, cosa bastante probable en el Paleolítico.


P: ¿La nación está por encima del mercado? ¿Puede justificar eso de alguna manera?

R: Sí: la nación como comunidad social bajo un determinado régimen legal y jurídico es el ámbito en el que se desarrolla el mercado. Una nación de ciudadanos permite un mercado abierto, con todas sus posibilidades. Una nación o un Estado de súbditos difícilmente permitirá que se desarrolle un mercado externo e interno libre y sin corrupción, es decir, sin politización.


P: ¿Qué opina del anarcocapitalismo? Si lo considera una memez, ¿cree que Rothbard, Hoppe o David Friedman son memos? Usted ha dicho muchas veces que considera que el Estado es necesario para que haya libertad, por tanto ¿la libertad de la persona se la debemos al Estado? ¿No es eso la base de la libertad positiva (ilustración francesa y evolución a la dictadura socialista)?

R: No existe el Estado fuera de las personas. No existe la libertad fuera de la ley en las sociedades abiertas. Eso del anarco-capitalismo es un marbete impreciso que sugiere un estado de Derecho sin derecho, una libertad sin obligaciones. Yo creo que es más lógico y más real un desarrollo teórico como el de Hayek en "Derecho, legislación y libertad".


P: Dijo usted en alguna ocasión que el único camino del PP para llegar al poder era constituirse en un partido liberal y nacional. Yo estoy completamente de acuerdo en cuanto a liberal, pero no en cuanto a nacional. ¿No es posible “diseñar” un ideario liberal a secas, o por el contrario el liberalismo ha de ir sostenido por un armazón nacional?

R: Sin una idea de nación no existe una comunidad política que sea sujeto y objeto de derechos. Sin nación no hay ciudadanía y sin ciudadanía no hay libertades. Se puede dudar de la identidad del Estado-Nación, de la Nación y del estado, pero no de su necesidad. Y España es la única nación y el único Estado que tenemos todos... todavía.


P: En USA “liberal” es sinónimo de “progre”. También es cierto que allí hay muchos que se llaman a sí mismos “libertarios” o “anarco-capitalistas”, que abogan por una autonomía personal plena tanto en asuntos personales como económicos, siendo el único fin del estado protegernos de la coerción y la violencia. ¿Qué opina al respecto? ¿Y de Nozick?

R: Lo que ellos llaman “liberal” es, efectivamente, “progre”, más que socialdemócrata aunque eso sería el equivalente de los demócratas norteamericanos. Entre los “libertarians” hay una parte sana y otra más bien anarquista de derechas, o populista aislacionista. Me parece o demasiado cateta o demasiado universitaria. Nozick me parece muy respetable.


P: ¿Qué le parecería dar clases de espiritismo, tarot o astrología en las escuelas? La religión tiene exactamente la misma base científica (ninguna) y se imparte.

R: Pues no, no tiene la misma base ni científica, ni cultural ni moral. Si usted cree que Santa Teresa o San Juan de la Cruz valen lo mismo que Rappel o Aramís Fuster, usted, amigo mío, está muy enfermo.


P: Me gustaría saber qué principio liberal invoca para defender el mantenimiento de los privilegios de la Iglesia católica. Y me pregunto, ¿qué pensará de eso su colaborador César Vidal?

R: Los privilegios son los que le reconoce la Constitución. Ni más ni menos. Y desde luego ni el catolicismo ni el protestantismo atentan contra los valores de libertad que sustentan nuestra legalidad constitucional. El islam, sí.


P: Un participante de este chat pedía que se cerrasen los colegios con los que por sus prejuicios no estaba de acuerdo, ¿el igualitarismo que impone la enseñanza pública-estatal al impedir a los padres elegir el tipo de educación para sus hijos es una imposición heredera de una concepción totalitaria del estado?

R: No. Creo que la Instrucción Pública es parte de la concepción liberal del Estado, para civilizar y convertir en ciudadanos a los habitantes del Estado más alejados de la cultura y de la educación. Creo que deben coexistir una buena y mala enseñanza privada y una exigente enseñanza pública.


P: ¿Estaría usted de acuerdo con la legalización del cannabis? ¿Qué le parece el modelo holandés al respecto?

R: Me parece un chanchullo aceptado por los vecinos para tener pistas sobre ese negocio. Lo correcto sería legalizarlo en toda la UE o deslegalizarlo.


P: Personalmente opino que, al menos para asuntos mercantiles o civiles, un servicio privado de mediación y arbitraje sería mucho más rápido, eficaz y eficiente que la actual administración estatal de justicia. ¿Es descabellado imaginar una justicia privada? ¿Cual es su opinión al respecto?

R: Pues que seguramente se la quedaría Polanco.


P: ¿Cuáles cree que son los puntos débiles del liberalismo? ¿Quizá la aparición de multinacionales que abarquen gran cuota del mercado y pueda permitirse abusar, sin tener en cuenta a la competencia? ¿Tiene esto alguna solución?

R: El problema de fondo del liberalismo es que tiene que estar interviniendo continuamente para mantener abierto el mercado. Pero si hay una Justicia Independiente y empapada de los principios de defensa de la propiedad y la libre competencia todo es más fácil.


P: ¿Está de acuerdo con que la Iglesia Católica reciba dinero sólo de los feligreses y no del Estado, al igual que las ONG?

R: Me parece una comparación acertada, con un pequeño fallo: el inmenso patrimonio histórico-artístico que cuida la Iglesia y que tanto supone para el turismo. La Iglesia no tiene fondos suficientes y recibe menos ayuda de la que debería.


P: ¿Hay alguna parte del pensamiento liberal que coincida con el anarquismo?

R: En la defensa del individuo frente al grupo, la tribu y la sociedad. En la lucha contra el autoritarismo. El diagnóstico a veces coincide, pero los remedios son antagónicos. El del anarquismo sigue siendo más colectivismo.


P: ¿Qué opinión tiene sobre la sanidad pública?, tengo la impresión de que una sanidad privatizada no permitiría el tratamiento adecuado de enfermedades crónicas, tales como la diabetes, en las personas que no tuvieran recursos para tener un buen seguro médico.

R: Es que la sanidad privada debe estar complementada por la pública, lo mismo que la educación. Es falso que los liberales pretendan liquidar todo lo público. Se trata de poder elegir, el que puede elegir.


P: He tenido la paciencia de leerme las ponencias del congreso del PP. Me ha sorprendido muy favorablemente la relativa a las funciones del Estado. ¿Tiene opinión sobre ella? Gracias por su respuesta.

R: Creo que está bien que se diga que tiene que haber Estado claro y fuerte pero limitado. Es la posición liberal de verdad.


P: El otro día al terminar el chat, unos cuantos nos quedamos teorizando sobre la prostitución. ¿Hay algún punto de vista liberal sobre eso?

R: No. Hay varias posturas, dos muy claras: una persona es libre de vender su cuerpo si le pagan lo que pide (o de comprar) y otra, que no permite que alguien viva vendiendo el cuerpo de otro (el macarra). Uno defendería la primera si no fuera más corriente la segunda.


P: ¿No cree que los austriacos han descuidado un poco el tema de la transición de un sistema socialista a un sistema liberal?

R: Pero no podían saberlo antes de que el socialismo se hundiera, y esa es una experiencia recientísima. No obstante es cierto que suenan siempre algo académicos. Y esto es muy político.


P: ¿Cómo se podrían evitar los altibajos económicos de la economía global, que se comen los adelantos de años en poco tiempo?

R: Ni se pueden evitar ni se debe perder dinero en intentarlo. Y en una economía sana siempre se acaba ganando mucho más que perdiendo. En la Bolsa hay ciclos y suerte.


P: Leyendo últimamente diversos artículos en AIPENET acerca de la legalización de las drogas me han hecho reflexionar y acercarme a estas tesis tan sacralizadas por muchos políticos. ¿Usted qué opina?

R: Creo que la ilegalización es un mal evidente. No estoy seguro de que la legalización sea un bien, ni siquiera de que técnicamente sea posible.


P: Me gustaría saber su opinión sobre el pensamiento político de Wilhelm Röpke. Yo encuentro particularmente interesante su afirmación: Un estado fuerte no en el sentido proteico sino que defienda al capitalismo de los propios capitalistas y su pulsión monopolística.

R: Estoy absolutamente de acuerdo. Y la caída del Muro ha demostrado los errores del llamado anarcocapitalismo. No hay liberalismo sin Estado de derecho. Estado limitado pero fuerte. Y decente.


P: ¿Por qué tiene que ser delito la poligamia, supuesto que, naturalmente, tanto el hombre como "sus" mujeres lo acepten y quieran? ¿Es moralmente reprobable? ¿Por qué?

R: Porque supone una desigualdad ante la ley entre dos personas, una de las cuales tiene acceso a varias mientras entre varias sólo tienen "derecho" a una. Me refiero a lo legal, claro. La poligamia sólo confirma la inferioridad de la mujer bajo el Islam.


P: Hace poco, leí en una página libertaria (en el sentido anglosajón) de internet que Somalia podía ser un claro ejemplo de aplicación del derecho y la justicia sin Estado, y que aparentemente funcionaba bien y estaba permitiendo salir al país del marasmo, ¿cree Usted que esas opiniones podían estar influidas de alguna manera por gentes relacionadas con los terroristas islámicos?

R: Por supuesto. Si Somalia fuera un paraíso de la libertad y de los negocios lícitos tendría a toda Africa dentro. Y no sólo África. Esa sociedad perfecta de la propaganda suele ser siempre una dictadura teocrática.


P: ¿Qué opinión le merecen los anarquistas liberales? ¿cree que es el corolario de la doctrina liberal?

R: No, creo que es una deriva a la desesperada. Pero como desarrollo lógico del individualismo hay cosas que merecen meditarse.

 

 

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