Inteligencia y Libertad |
Francisco Capella |
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PSICOLOGÍA EVOLUCIONISTA Evolución y adaptación cognitiva Pasado y presente de los humanos Herencia genética e influencia ambiental Razonamiento sobre intercambio social
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Inteligencia y CienciaPsicología evolucionistaPsicología evolucionistaLa psicología evolucionista investiga la organización, el diseño, la estructura y el funcionamiento de la mente humana utilizando conocimiento y principios de la biología evolucionista. Es la aplicación de la lógica de la adaptación al estudio de la arquitectura de la mente humana y los procesos cognitivos. Es un modo de pensar y un conjunto de principios generales sobre la psicología que pueden aplicarse a cualquiera de sus ámbitos (visión, habla, oído, emociones, conducta social, sexo y atracción sexual, reproducción, familia, celos, amor paterno, evitación del incesto, alimentación, forrajeado, asco, aversiones de la nutrición y náuseas del embarazo, cooperación, competición, racionalidad, comportamiento de los niños, conformidad, agresión, ciclos de sueño, preferencias estéticas respecto al entorno natural). La conducta humana puede ser explicada localizando los circuitos neuronales relevantes en el cerebro, explicando cómo están diseñados y cómo funcionan, analizando la información utilizada y cómo es procesada, y estudiando cuál era su funcionalidad en un entorno ancestral. La mente es un sistema constituido por múltiples subsistemas modulares y especializados de procesamiento de información que fueron producidos y diseñados gradualmente y de forma acumulativa por la selección natural para resolver problemas adaptativos encontrados por antecesores humanos recolectores y cazadores. Los niveles complementarios de explicación en psicología evolucionista son problemas adaptativos (encontrados por ancestros humanos), programas cognitivos (para resolver los problemas) y bases neurofisiológicas (implementaciones de los programas en el cerebro humano). Los instintos humanos constituyen la naturaleza humana. Los instintos son producidos por circuitos neuronales especializados que son innatos y comunes a todos los miembros de una especie, y son producto de su historia evolutiva. Los seres humanos no son diferentes y más flexiblemente inteligentes que otros animales instintivos porque hayan perdido sus instintos y se regulen mediante la razón. El comportamiento humano es más sofisticado porque los humanos tienen más instintos y su integración es más compleja. Estos instintos funcionan tan bien (procesan la información automáticamente y sin esfuerzo aparente) y de forma tan natural (producen la conducta humana competente normal) que a menudo no se notan y no son estudiados y explicados (la investigación suele dirigirse hacia fenómenos anómalos o hacia tareas que parecen difíciles para los humanos). Las habilidades instintivas humanas son posibles porque hay una inmensa y heterogénea estructura de maquinaria computacional compleja que controla y regula esas actividades. Según el predominante modelo estándar de las ciencias sociales (en antropología, sociología, psicología), la mente humana es como una hoja en blanco, prácticamente vacía de contenido hasta que se escribe en ella y se llena mediante la experiencia (no hay nada en el intelecto que no estuviera previamente en los sentidos). La experiencia, procesada a través de un pequeño conjunto de procedimientos mentales innatos (conectar ideas utilizando categorías como parecido, contigüidad en tiempo y espacio, y causa y efecto), graba el contenido en la hoja en blanco (como los programas y los datos cargados en un ordenador de propósito general): todo el contenido específico de la mente humana procede del exterior, del entorno físico y biológico y del mundo social (construcción cultural y social irrestricta del pensamiento y del significado); la arquitectura evolucionada de la mente está formada únicamente por un pequeño número de mecanismos de propósito general independientes del contenido (percepción, aprendizaje, inducción, inteligencia, imitación, racionalidad, cultura); los mismos mecanismos gobiernan la adquisición y el uso del lenguaje, el aprendizaje del reconocimiento y la producción de expresiones emocionales, o cómo pensar sobre la moralidad. Los escasos mecanismos básicos responsables del razonamiento, el aprendizaje y la memoria operan uniformemente, según los mismos principios, sin considerar el ámbito o el contenido, y no tienen ningún contenido preexistente incorporado en sus procedimientos; no están especializados para procesar tipos particulares de información. Según este erróneo paradigma, las ciencias sociales son autónomas y están desconectadas de cualquier fundamentación evolutiva o psicológica. La psicología cognitiva, la biología evolucionista y la neurociencia muestran que este modelo de la mente humana es radicalmente erróneo. Todos los cerebros humanos maduros normales tienen un conjunto estándar de circuitos de regulación y razonamiento que están funcionalmente especializados y son específicos para cada dominio. Estos subsistemas mentales organizan la interpretación humana de las experiencias, promueven ciertos conceptos y motivaciones recurrentes, y proporcionan marcos de significados universales que permiten la comprensión de las acciones e intenciones de otros. Bajo la variabilidad cultural superficial, todos los seres humanos comparten ciertos puntos de vista y suposiciones sobre la naturaleza del mundo y la acción humana debidos a estos sistemas humanos universales de razonamiento. Funciones cognitivas como el aprendizaje, el razonamiento (inducción, deducción, análisis estadístico y de probabilidades) y la toma de decisiones no son ejecutadas mediante unos pocos sistemas cognitivos simples, de propósito general e independientes del contenido (sin conocimiento específico de cada ámbito) que implementen principios generales de lógica formal y algoritmos aritméticos. La flexibilidad de la inteligencia humana (la capacidad de resolver muchos tipos diferentes de problemas) no es evidencia de la generalidad de los sistemas que la generan. Los solucionadores eficientes de problemas son expertos en ámbitos específicos, dan precedencia a ciertas expectativas y realizan fuertes suposiciones e hipótesis ontológicas acerca de qué clase de cosas contiene el mundo y cómo funcionan. Cerebro y menteLa psicología es la rama de la biología que estudia los cerebros, cómo procesan la información, y cómo los programas de procesamiento de información generan elc comportamiento. Varios principios básicos integran ámbitos diferentes y pueden ser aplicados a cualquier asunto de la psicología. El cerebro es un sistema físico: su operación está regulada solamente por las leyes de la física y la química. Pensamientos, sueños, sentimientos, todos están producidos por reacciones químicas en el cerebro. El cerebro funciona como un ordenador (hecho de componentes orgánicos) que procesa información. Sus circuitos están diseñados para generar comportamiento adecuado a las circunstancias ambientales. El cerebro está constituido por células (principalmente neuronas y estructuras de apoyo). Las neuronas son células especializadas en el procesamiento y la transmisión de información: reacciones electroquímicas causan el disparo o activación de las neuronas, y las neuronas están interconectadas en redes altamente organizadas o circuitos cuya estructura determina cómo se procesa la información. Los circuitos neuronales en el cerebro están conectados a receptores sensoriales y músculos mediante neuronas que atraviesan el cuerpo y transmiten información. Los receptores sensoriales son células especializadas en la obtención de información del mundo exterior y de diversas partes del cuerpo. El comportamiento la acción o movimiento coordinado de diferentes músculos. Los organismos multicelulares que no se mueven no tienen cerebro (no sólo las plantas sino también algunas fases del ciclo de vida de ciertos animales). Las redes neuronales fueron diseñadas mediante la selección natural para resolver problemas (generando la conducta adecuada) que los ancestros humanos encontraron sistemáticamente durante su historia evolutiva. La adecuación del comportamiento puede ser radicalmente diferente para distintas especies biológicas en las mismas circunstancias ambientales (el entorno no es suficiente para determinar la adecuación, lo que es alimento para unos es veneno para otros). En principio un procesador de información puede asociar cualquier estímulo dado del entorno (entrada) a cualquier tipo de conducta (salida): qué conducta es activada por un estímulo es función de la estructura neuronal del organismo. Los cerebros fueron diseñados mediante el proceso evolutivo, y la selección natural es la única fuerza evolutiva capaz de crear máquinas organizadas complejas. Los seres humanos tienen ciertos subsistemas mentales (en lugar de otros) porque fueron mejores que otras alternativas posibles para resolver los problemas de los ancestros humanos. Durante la evolución humana los sistemas cognitivos fueron transformados o añadidos de forma acumulativa al cerebro porque procesaban información de tal modo que mejoraba la regulación adaptativa del comportamiento y la fisiología. La selección natural es un proceso en el cual un genotipo y su diseño fenotípico asociado se difunden a través de una población (no funciona por el bien de la especie sino por el bien de los genes). Los comportamientos genéticos que no favorecen la supervivencia y la reproducción tienden a ser eliminados; en principio pueden ser programados en el cerebro, pero entonces los genes responsables de esas conductas no se propagan y desaparecen del acervo genético. Los comportamientos genéticos que favorecen la supervivencia y la reproducción tienden a dominar el acervo genético. La psicología evolucionista soluciona el problema de mente y cuerpo. Cerebro y mente son términos que se refieren al mismo sistema descrito de dos formas complementarias: por sus propiedades físicas (cerebro) o por su operación de procesamiento de información (mente). La organización física del cerebro evolucionó porque produjo ciertas relaciones adaptativas de procesamiento de información. El cerebro es un sistema computacional construido de forma natural cuya función es resolver problemas adaptativos de procesamiento de información. No todos los problemas son problemas adaptativos. Los problemas adaptativos son situaciones recurrentes en la historia evolutiva que afectan (intensamente o levemente, directamente o indirectamente) a la supervivencia y a la reproducción de los organismos individuales: comer, no ser comido (interpretación de amenazas), emparejamiento, socialización (reconocimiento de rostros), comunicación (adquisición y uso del lenguaje), migración (navegación). Hay circuitos neuronales especializados para estas tareas. La consciencia es sólo una pequeña parte de la mente humana; la mayor parte de lo que sucede en el cerebro es inconsciente, automático, fiable y rápido. La experiencia consciente lineal y en serie puede engañar y llevar a pensar que los circuitos paralelos mentales son mucho más simples de lo que son en realidad. Las intuiciones pueden ser engañosas. La mayoría de los problemas que se perciben como fáciles de resolver son en realidad tareas de ingeniería muy difíciles, requieren sistemas neuronales sofisticados. Ningún sistema mental conoce todos los hechos de una situación: están distribuidos entre muchos subsistemas especializados que trabajan juntos. Cada subsistema conoce muchos detalles que no comunica a otros subsistemas porque no los necesitan. Algunos sistemas recogen información sensorial acerca del mundo (en diferentes modos de percepción), otros analizan y evalúan esa información, algunos buscan inconsistencias y resuelven contradicciones, otros comprueban si la información es completa, otros dan interpretaciones, otros coordinan, otros generan instrucciones. La experiencia consciente es la percepción integrada de unas pocas conclusiones de alto nivel transferidas por muchos mecanismos especializados. Los diferentes circuitos neuronales están especializados para resolver diferentes problemas adaptativos. Un principio básico de ingeniería es que la misma máquina o mecanismo no suele ser capaz de resolver problemas diferentes igualmente bien. Igual que el cuerpo está dividido en órganos especializados cooperativos, las mentes humanas están constituidas por un gran número de módulos independientes que están funcionalmente especializados para distintas tareas cognitivas. El cerebro es una colección de computadores dedicados cuyas operaciones están funcionalmente integradas para producir comportamiento. El cerebro humano tiene circuitos independientes para razonar sobre objetos, causalidad física, números, el mundo biológico, las creencias y las motivaciones de otros individuos, y las interacciones sociales. Algunos circuitos están especializados para integrar los resultados de todos los módulos dedicados y producir la conducta. Un sistema cognitivo muy eficiente en un dominio puede estar muy equivocado si se aplica a otro ámbito (el conocimiento de intenciones, creencias y deseos permite la inferencia del comportamiento de las personas, pero confunde al aplicarlo a objetos inanimados). Problemas distintos requieren solucionadores especializados con conocimiento específico del dominio. Algunos sistemas de resolución de problemas pueden incorporar métodos racionales que utilizan formas lógicas, pero la mayoría necesitan disponer de procedimientos de inferencia de propósito específico que respondan de forma eficiente a tipos y contenidos de información particulares. Cuantos más especialistas tiene un sistema más problemas es capaz de resolver. Un cerebro con múltiples motores de inferencia especializados puede generar comportamiento sofisticado que esté sensiblemente ajustado a su entorno. Los expertos (solucionadores de problemas específicos) pueden resolver problemas más eficientemente que los novatos (solucionadores de problemas generales) porque ya saben mucho acerca del ámbito del problema. Los métodos de propósito general que pueden producir inferencias válidas en todos los dominios son computacionalmente débiles e insuficientes para la supervivencia biológica: como no tienen hipótesis restrictivas privilegiadas acerca de un dominio, pueden inducir muy poco antes de que su operación falle debido a la explosión combinatoria. Los instintos no son lo contrario del razonamiento y el aprendizaje. Los seres humanos no son seres racionales porque los instintos, superados por la cultura, hayan sido borrados por la evolución. La mayoría de los subsistemas mentales son instintos para razonar y aprender: están estructurados de forma compleja para resolver tipos específicos de problemas adaptativos; se desarrollan de forma fiable en todos los humanos normales sin esfuerzo consciente sin instrucción formal; se aplican sin conocimiento consciente de su lógica subyacente; son diferentes de otras habilidades más generales de procesar información y comportamiento inteligente. Los bebés humanos tienen una inteligencia innata constituida por hipótesis privilegiadas (sobre caras, objetos, causalidad física, otras mentes, significados de palabras) que permiten al niño en desarrollo aprender de su entorno. Los recién nacidos esperan que haya caras a su alrededor (vuelen ojos y cabeza es respuesta a patrones faciales). Los bebés asumen que el mundo contiene objetos rígidos continuos en espacio y tiempo e impenetrables; tienen formas preferidas de analizar el mundo, tratando las cosas que son cohesivas, acotadas y que se mueven como una unidad como objetos únicos separados (ignorando forma, color y textura). Los bebés distinguen eventos e interacciones causales y no causales; diferencian objetos animados (capaces de movimiento auto propulsado) de objetos inanimados (se mueven sólo cuando se actúa sobre ellos); infieren que el movimiento auto generado de los objetos animados es debido a estados internos invisibles (intenciones, objetivos). Los bebés tienen una teoría de la mente o psicología intuitiva bien desarrollada que utiliza la dirección de la mirada y el movimiento para inferir lo que otras personas quieren, saben y creen (el autismo sucede cuando estos sistemas cognitivos están dañados). Cuando un adulto habla y apunta hacia un objeto, los bebés asumen que la palabra se refiere al objeto. Las emociones y la cognición no están separadas. Una emoción es un modo integrado de operación del sistema cognitivo completo causado por programas que estructuran las interacciones entre los diferentes mecanismos de modo que funcionen armoniosamente al enfrentarse a problemas recurrentes (especialmente situaciones en que los errores son tan costosos que el aprendizaje individual mediante prueba y error no es adaptativo, la primera respuesta debe ser acertada). Evolución y adaptación cognitivaLas explicaciones funcionales son esenciales para entender cómo la selección natural diseña organismos. El cerebro es un dispositivo de procesamiento de información cuya función es producir comportamiento utilizando información del entorno del organismo. La neurociencia estudia la estructura física de los cerebros; la psicología cognitiva estudia los programas de procesamiento de información ejecutados por esa estructura física. La función de un dispositivo y su estructura están fuertemente relacionadas. En los sistemas evolucionados la estructura refleja la función: la estructura física existe porque implementa un conjunto de programas que resolvieron problemas particulares en el pasado. El fenotipo de un organismo es un sistema de componentes funcionales. Durante la evolución nuevos rasgos de diseño son añadidos o descartados del genotipo y fenotipo de una especie por sus buenas o malas consecuencias. Un rasgo fenotípico se propaga a lo largo de generaciones si resuelve problemas adaptativos recurrentes, promoviendo la supervivencia y la reproducción. La selección natural es un proceso de realimentación que escoge entre posibles diseños alternativos según cómo funcionan de bien para resolver problemas adaptativos. Es un proceso progresivo que ha producido máquinas biológicas de ingeniería exquisita: un rasgo de diseño que resuelve bien un problema adaptativo puede ser vencido por un nuevo rasgo de diseño que lo resuelve mejor. Las explicaciones próximas se refieren a la estructura de un dispositivo (causas inmediatas de la conducta en psicología, como genéticas, bioquímicas, fisiológicas, de desarrollo, cognitivas, sociales). Las explicaciones últimas se refieren a la función adaptativa de un dispositivo (causas que operaron durante el tiempo evolutivo). El conocimiento de la función adaptativa es necesario para entender la biología. Los rasgos fenotípicos pueden ser adaptaciones (existentes porque fueron seleccionadas en su favor), subproductos (presentes porque están conectadas causalmente a las adaptaciones, como efectos colaterales o secundarios de las adaptaciones), o ruido aleatorio (la evolución es parcialmente estocástica). No todos los aspectos de las máquinas biológicas son funcionales y adaptativos: la selección crea organización funcional, pero no todos los rasgos de los organismos son funcionales. No todo el comportamiento orgánico es adaptativo, especialmente si el entorno cambia rápidamente. Las estructuras existentes pueden ser utilizadas para actividades que no guardan relación con su función original (exaptaciones), y las nuevas funcionalidades no son el factor original de selección. Las máquinas artificiales construidas por los humanos y las máquinas biológicas naturales adaptativas son dispositivos de resolución de problemas fiables y eficientes que muestran evidencias comunes de organización e ingeniería funcional compleja: muchos rasgos de diseño especializados coordinados que es muy improbable que hayan surgido sólo por azar y que no tienen mejor explicación como subproductos de mecanismos diseñados para resolver otro problema diferente. La evidencia de diseño es importante para explicar por qué existe un mecanismo conocido, y también para descubrir mecanismos nuevos. Los ingenieros tienen problemas que quieren resolver, y diseñan máquinas capaces de resolverlos eficientemente; los biólogos evolucionistas imaginan qué problemas adaptativos ha encontrado una especie en su historia evolutiva, e investigan qué dispositivos orgánicos podrían haberlos resuelto. Las definiciones de los problemas adaptativos en general no determinan de forma única el diseño de los mecanismos que los resuelven: a menudo hay múltiples formas de alcanzar una solución, de modo que los estudios empíricos son necesarios para decidir cuál de ellos ha adoptado la naturaleza. Cuanto más precisa y claramente pueda definirse un problema adaptativo de procesamiento de información, tanto más fácilmente podrá determinarse su mecanismo de resolución. Pasado y presente de los humanosLa maximización de la aptitud no es un objetivo mental (consciente o inconsciente): la mente no puede decidir qué es un comportamiento adecuado en cualquier entorno, especialmente en los evolutivamente nuevos. Los cerebros humanos modernos albergan una mente de la edad de piedra. Las máquinas biológicas están calibradas a los entornos en los cuales evolucionaron, e incorporan información acerca de las propiedades estables relevantes de esos mundos ancestrales. La selección natural necesita mucho tiempo para diseñar sistemas complejos adecuados a una tarea particular en un entorno dado. El entorno en el cual los humanos evolucionaron era muy diferente del mundo moderno. Los ancestros humanos vivieron durante la mayor parte de la evolución humana en sociedades de cazadores y recolectores, pequeños grupos nómadas con un pequeño número de individuos que conseguían todo su alimento a diario recogiendo plantas y cazando o carroñeando animales. El mundo moderno (agricultura y ganadería, industria, tecnología, acumulación de capital, comunicaciones) ha durado muy poco y los cambios han sido muy rápidos en comparación con el tiempo total de la historia evolutiva humana. La selección natural no ha tenido tiempo de diseñar sistemas bien adaptados a la vida moderna. Las mentes humanas están adaptadas a los ambientes ancestrales y sus problemas, no a la civilización presente y sus problemas: los humanos tratan más fácilmente con grupos pequeños de personas que con multitudes de miles o sociedades de millones; los miedos se refieren a depredadores y animales venenosos, no a peligrosas herramientas artificiales; y el hambre y las preferencias alimenticias se ajustan a escasez de comida, no a la abundancia actual. La psicología evolucionista se refiere al pasado para explicar el presente de la humanidad. El comportamiento presente es generado por mecanismos de procesamiento de información que existen porque resolvieron problemas adaptativos en los entornos ambientales ancestrales en los cuales evolucionó la humanidad. Los mecanismos cognitivos que resolvieron problemas eficientemente en el pasado no generan necesariamente comportamiento adaptativo en el presente. El entorno de la adaptación evolutiva no es simplemente un lugar y tiempo específico, sino un agregado estadístico de presiones selectivas que produjeron diversas adaptaciones que pueden referirse a distintos lugares y tiempos. Muchas adaptaciones humanas son compartidas por muchos animales, algunas sólo por unas pocas especies más cercanas. Los humanos modernos son capaces de resolver problemas que ningún antecesor tuvo que resolver (ciencia moderna y tecnología), en parte como un efecto secundario o subproducto de sistemas cognitivos que evolucionaron para resolver otros problemas adaptativos, y principalmente por el instinto de imitación (memética, transmisión cultural de ideas). Herencia genética e influencia ambientalLa psicología evolucionista intenta caracterizar la arquitectura universal de los mecanismos mentales típicos de la especie humana. Hay individualidad bioquímica (no hay dos células, u órganos, o individuos exactamente iguales), pero toda especie biológica tiene una constitución funcional universal abstracta propia. La psicología evolucionista rechaza las dicotomías habituales de herencia contra ambiente: instinto o razonamiento, innato o aprendido, biológico o cultural. Todo aspecto del fenotipo de un organismo es el efecto conjunto de sus genes y su entorno. Los genes permiten que el entorno influya sobre el desarrollo de los fenotipos. Los mecanismos de desarrollo de algunos organismos producen diferentes fenotipos en ambientes distintos. Responder a alguna variación ambiental es parte del diseño, pero esto no significa que cualquier aspecto del entorno pueda afectar a cualquier rasgo del organismo. Los genes son elementos reguladores que al ser expresados en un entorno organizan los elementos a su alrededor para formar un organismo. Algunos rasgos del fenotipo pueden ser alterados por manipulaciones ambientales suficientemente intensas y específicas. La arquitectura cognitiva, como todos los aspectos del fenotipo, es el efecto conjunto de genes y entorno. Su desarrollo depende de factores genéticos y ambientales comunes: se produce de forma uniforme en el rango normal de ambientes humanos ancestrales. La psicología evolucionista no es genética del comportamiento, el estudio de cómo las diferencias entre personas en un entorno dado pueden ser explicadas por diferencias genéticas. La psicología evolucionista estudia la arquitectura cognitiva subyacente compartida por todos los seres humanos. La base genética de la arquitectura cognitiva humana es universal (unidad psíquica de la humanidad). Las variaciones genéticas pueden causar leves diferencias individuales en propiedades cuantitativas que no impiden el funcionamiento de las adaptaciones cognitivas complejas. El estado inicial de un organismo al nacer no es el mismo que su arquitectura evolucionada, la cual puede desarrollarse gradualmente durante la vida. Muchos aspectos fenotípicos no están presentes al nacer pero es absurdo pretender que son aprendidos culturalmente (dientes, pechos femeninos): su producción se activa en distintas fases de la vida, en parte porque las distintas etapas del desarrollo tienen diferentes problemas que resolver. Aspectos diferentes de la arquitectura cognitiva humana evolucionada pueden madurar en diversos momentos del ciclo vital. Las descripciones culturales o las expectativas respecto al comportamiento no son necesariamente las causas de esas conductas. La herencia genética y el entorno interactúan en un juego de suma positiva. Los instintos y el aprendizaje no son opuestos: el cerebro debe tener un cierto tipo de estructuras y mecanismos para aprender. La capacidad de aprender debe ser un instinto, ya que no puede ser aprendida. Aprender algo no es una explicación, sino un proceso que requiere una explicación. Comprender el aprendizaje implica conocer la estructura computacional de los diversos mecanismos cognitivos que lo causan. Más genética permite más influencia ambiental. Cuanto más complejos sean estos mecanismos, más capacidad de aprendizaje tiene un organismo. Razonamiento sobre intercambio socialEl sistema cognitivo humano contiene subsistemas especializados para razonar acerca de problemas sociales adaptativos del mundo de los antecesores humanos. Respecto a las interacciones sociales hay dos consecuencias básicas que las personas pueden tener sobre otros semejantes: ayudar o dañar, proporcionar beneficios o infligir daños. Algunos comportamientos sociales son incondicionales (alimentar a un bebé sin pedirle ningún favor a cambio), pero la mayoría de las acciones sociales son ejecutadas de forma condicional. Hay una presión selectiva a favor de diseños cognitivos que puedan detectar y comprender condicionales sociales de forma eficiente: intercambio (ayuda condicional) y amenaza (daño condicional) de individuos o grupos sobre otros individuos o grupos. El intercambio social (cooperación, altruismo recíproco, reciprocidad, comercio, interacciones mutuamente beneficiosas) es una situación en la cual uno obtiene un beneficio sólo si se ha cumplido un requisito. Es un fenómeno antiguo, ubicuo, universal y fundamental de la vida social humana. Las situaciones que implican intercambio social han constituido una presión selectiva duradera e intensa sobre los homínidos, de modo que se han desarrollado adaptaciones complejas en respuesta a ellas. La teoría evolutiva de la lógica funcional del intercambio social está bien desarrollada: se basa en un mecanismo cognitivo común cuyo desarrollo no requiere estimulación cultural. El intercambio social no puede evolucionar en una especie o mantenerse establemente en un grupo social a menos que la maquinaria cognitiva de los participantes permita a un cooperador potencial detectar a los individuos que hacen trampa, de modo que puedan ser excluidos de interacciones futuras en las cuales podrían explotar a los cooperadores. Un tramposo es un individuo que acepta un beneficio condicionado sin satisfacer los requisitos condicionantes. La mente humana no desarrolla procedimientos de razonamiento generales para detectar violaciones lógicas abstractas de reglas condicionales. La gente no es muy hábil para estas tareas, incluso aunque las reglas se refieran a contenidos familiares de la vida diaria; incluso el entrenamiento formal en el razonamiento lógico ayuda poco. Pero personas que normalmente no pueden detectar violaciones de reglas condicionales pueden hacerlo fácilmente y con precisión cuando esa violación representa hacer trampas en un contrato de intercambio social (sin entrenamiento formal e incluso cuando la situación es de una cultura extraña). El razonamiento humano incluye procedimientos específicos de inferencia especializados para detectar a tramposos en situaciones de intercambio, analizando los condicionantes sociales, interpretando su significado y resolviendo con éxito sus problemas. Las personas son mucho mejores en los problemas de intercambio social que en problemas de razonamiento lógicamente equivalentes. Las mentes humanas distinguen instintivamente las situaciones de intercambio social y sus elementos genéricos fundamentales: agente, intencionalidad, beneficio, coste, obligación, derecho. Los procedimientos de inferencia relevantes se activan automáticamente si el sujeto pensante representa la situación como un agente intencional que tiene derecho a un beneficio sólo si ha satisfecho un requisito (obligación, deber, coste). Los procedimientos cognitivos activados por reglas de contratos sociales no se comportan como si estuvieran diseñados para detector violaciones lógicas generales; producen elecciones que procesan información útil para detectar tramposos, sean éstas lógicamente correctas o no (algunas respuestas funcionalmente correctas como detección de tramposos pueden ser lógicamente incorrectas). Los programas involucrados no detectan altruistas potenciales (individuos que asumen costes pero no reciben beneficios), no se activan en situaciones de contrato social en las cuales los errores pueden deberse a fallos inocentes más que a trampas intencionadas, y no sirven para resolver problemas en dominios diferentes (amenazas, reglas de seguridad). La amenaza social es una relación de daño condicional: el agresor amenaza a su víctima con infligirle un daño si no cumple con algún requisito. Es una situación propia de la sociedad humana que las personas entienden de forma instintiva. Existen mecanismos cognitivos para comprender la amenaza y evaluar su autenticidad y peligro: el agresor debe afrontar el riesgo de que la persona amenazada prefiera defenderse, debe mostrar su superioridad para la lucha y su disposición a pelear; no es adaptativo obedecer a quien imita a un agresor sin la capacidad o la intención de hacer daño. Conducta reproductivaLas preferencias y las estrategias sexuales humanas son el resultado de la selección natural que favorece aquellas que son más eficientes para propagar sus genes responsables. Todos los seres humanos intentan conseguir la pareja sexual más atractiva posible (considerando diferentes aspectos como belleza, riqueza, salud, inteligencia), y por lo tanto las personas tienden a emparejarse con otros que se ajustan aproximadamente a su propio atractivo (si hay una gran diferencia en atractivo entre los dos miembros de una pareja el más atractivo no está aplicando una estrategia óptima, está disminuyendo sus probabilidades de propagación a largo plazo de sus genes). Hombre y mujeres tienen en cuenta diferentes aspectos del atractivo y siguen estrategias reproductivas diferentes debido a sus diferencias biológicas respecto a la reproducción sexual: los hombres se sienten atraídos por mujeres jóvenes y fértiles (la belleza tiende a indicar salud y fertilidad); las mujeres prestan más atención al estatus (fuerza, riqueza, inteligencia). La principal diferencia sexual en los humanos está en los recursos invertidos para producir vástagos: las mujeres producen los óvulos (pocos, grandes y costosos), se quedan embarazadas y cuidan de los niños (cuidado materno, altricialidad, los bebés requieren mucha atención durante mucho tiempo), mientras que los hombres básicamente producen el esperma (muchos, pequeños y baratos). La inversión paterna de los machos humanos es mayor en los hombres que en otros mamíferos (proporcionan alimento y protección a la familia) pero es significativamente menor que la inversión de las hembras humanas. Una mujer fértil puede producir como máximo del orden de un hijo al año, y no puede incrementar su tasa reproductiva apareándose más frecuentemente o con más hombres. Un hombre puede producir un gran número de hijos apareándose con muchas mujeres y confiando en que la madre proporcione los cuidados necesarios (si el acto sexual no produce un hijo la experiencia ha sido en general placentera y el coste biológico para él es muy pequeño). La estrategia reproductiva óptima para un hombre es aparearse frecuentemente con muchas mujeres diferentes sin ser selectivo; la estrategia reproductiva óptima para una mujer es emparejarse selectivamente con un hombre con buenos genes (atractivo sexual como indicador de salud y fuerza) y dispuesto a proporcionar alimento y protección, evitando hombres feos, vagos, incompetentes o indiferentes. La interacción de grupos de hombres y mujeres compitiendo para reproducirse resulta normalmente en parejas a largo plazo en las cuales el hombre protege a la mujer y a sus hijos e intenta evitar que ella mantenga relaciones sexuales con otros hombres mientras que él intenta tener sexo con otras mujeres sin ser descubierto por sus hombres, y la mujer cría a los hijos y puede tener ocasionalmente encuentros sexuales con algún hombre muy atractivo. Los hombres están más ansiosos por tener sexo y se excitan con la idea del sexo con muchas mujeres; las mujeres son más selectivas y prefieren un compañero fiable. Las mujeres quieren recibir algo a cambio del sexo (alimento, dinero, compromiso); los hombres están dispuestos a dar algo a cambio de sexo. Los hombres se sienten atraídos por mujeres hermosas (saludables) y jóvenes (muchos años fértiles) con anchas caderas (canal amplio para el parto), cinturas estrechas (no embarazadas) y pechos grandes (alimento abundante). Las mujeres prestan menos atención al aspecto físico (la fuerza es importante para un buen cazador y luchador) y más a la riqueza, poder y estatus que indican la capacidad de proporcionar alimento y protección. Una mujer puede estar segura de que un bebé es suyo (ella está embarazada) y puede estar bastante segura de la identidad del padre, mientras que los hombres no pueden estar seguros de su paternidad (no todos los actos sexuales son reproductivamente exitosos y la mujer puede practicar el sexo con otros hombres). Esto podría explicar la ovulación oculta en las mujeres: ella puede engañar a un hombre para que se ocupe del hijo de otro y las parejas son más estables porque el sexo no se limita a un corto periodo de celo. El hombre tiene diversas formas de incrementar la probabilidad de que el hijo sea suyo: matrimonio con castidad premarital femenina y fidelidad marital, mutilación de los genitales femeninos (atenúa el deseo femenino), control de la sexualidad de la mujer, castigos por adulterio. Los celos están relacionados con la reproducción y la certidumbre de la paternidad: el temor más intenso del hombre es que su mujer practique el sexo con otro hombre (infidelidad sexual), porque esto podría implicar que él no invierte recursos en sus propios hijos; la mujer teme más que su hombre se enamore o se relacione románticamente con otra mujer (infidelidad emocional) e invierta tiempo y recursos con una rival.
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